30 de octubre de 2017

La vida es una lucha que vale la pena enfrentar

Probablemente, quienes leen este texto, y tiene determinada edad, se habrán enfrentado a situaciones poco gratas: traiciones, amigos que se alejaron, pérdidas de seres queridos, la necesidad de cuidar la plata para llegar a fin de mes. Sin embargo, creo que hay que sacar fuerzas de donde se pueda y nunca bajar los brazos. O mantener la guardia baja, si no queda otra, pero previendo que en el ring te pueden tirar a la lona por knock out. Si la vida fuera tan previsible como para nacer y crecer sin ningún sobresalto, no tendría sentido. Es necesario pasar por eso, te ayuda a aprender. Porque te podrán cagar una vez, pero para el próximo intento vas a estar más precavido. 

Hoy, estoy en una etapa en la cual busco fortalecer el emprendimiento con el cual me gano el sustento: un diario digital que abarque todo lo posible, en el cual todos se sientan representados, dentro de las limitaciones que uno tiene a veces (por cuestiones de distancia) para llegar a un determinado lugar, por ejemplo. Tener la mente abierta a lo que pueda venir es fundamental. Por eso, todas las sugerencias que se me hacen, siempre en el marco del respeto, son bien recibidas. No hay que ser tan necio de negarse a todo, pero tampoco tan complaciente para decir que sí a cualquier cosa. 

El periodismo tiene la misión de informar, pero además, ser crítico y esclarecedor en la polémica. Cuando un determinado hecho no queda en claro o genera dudas, ir a las fuentes. No es tan fácil como parece, pero de no ser así, nos estaríamos autocensurando. Y en un país democrático es inadmisible que eso suceda. 

Lobos tiene una amplia oferta de medios de comunicación, ya sea digitales, radiales, o televisivos. Es por ello que el desafío es buscar la diferencia, brindar un "plus" al lector, y tener la convicción de que se trabaja lo mejor que se puede. Reitero: lo mejor que se puede. Porque los periodistas también tenemos una vida fuera de la profesión, y no escapamos a los avatares económicos del país, a los compromisos sociales, y a una serie de cuestiones que son propias de cualquier persona. Repartir el tiempo entre el trabajo y la familia, darle la real dimensión a las cosas y no hiperbolizar todo, es la clave. Por eso, y como dice el título de esta nota, si vivir es una lucha, vale la pena dar pelea. Punto final.


27 de octubre de 2017

Decir la verdad no es un mérito, es un deber


He escuchado durante la campaña política, e inclusive antes, que se pregona como una virtud el "sinceramiento", o "decir la verdad". La única verdad es la realidad, solía decir Perón (frase que le pertence a Aristóteles). Es decir, lo que vemos y percibimos. Me resulta patético que lo que debería ser un deber de funcionarios y dirigentes de todo pelaje, sea interpretado como una rasgo de sensibilería y discurso fácil. Todos los ciudadanos tenemos que saber lo que está sucediendo en materia de seguridad, economía, educación, y salud. Que otros no lo hayan hecho antes, no enaltece a quienes supuestamente decidan hacerlo ahora. Es un planteo utópico, lo sé, habiendo atravesado décadas donde la mentira y la doble moral era el común denominador. Pero a cierto sector le gusta dejarse engañar, o autoengañarse, como cuando en los '90 nos creíamos un país del Primer Mundo y se produjo el desmantelamiento de la industria nacional, con una avalancha de porquerías importadas por el dólar barato. En realidad, esto les preocupó sólo a los directamente perjudicados, la gran mayoría de la sociedad hizo la vista gorda porque no había inflación en el contexto de una economía dolarizada (pesos convertibles, 1 peso igual a un dólar). 

Por eso, no puedo salir de mi asombro cuando ahora dicen que se acabó la impunidad, y nadie movió un dedo para el desafuero de Carlos Menem. Dos atentados terroristas, decenas de muertos, la voladura de la fábrica militar de Río Tercero que dejó a la ciudad en ruinas, tráfico de armas, sobresueldos, mayoría automática en la Corte Suprema, y podría seguir enumerando. Terminada la "fiesta", nadie se hizo cargo, y la única condenada fue María Julia Alsogaray. Como pasaron más de 20 años, y muchas causas judiciales prescribieron, a nadie le importa que Menem sea un resto fósil sentado en una banca. Qué mirada estrecha que tenemos a veces, al no comprender que ese pasado (que no es tan lejano), cayó bajo el olvido. Eso también es tener memoria, en el total sentido de la palabra, y recordar, uno por uno, quiénes estaban en la Segunda Década Infame para que estos tipos no se reciclen y vuelvan a postularse como si nada hubiera pasado. Punto final.

25 de octubre de 2017

Lobos es mi lugar

Los lugares donde la gente vive, ya sea porque elegió hacerlo o por otros motivos, trascienden a las autoridades políticas de turno. Honestamente, hoy por hoy, no me imaginaría viviendo en otro lugar que no fuera Lobos. Y no lo digo para hacer demagogia o  quedar bien. El sentimiento de pertenencia que tengo hacia la ciudad donde nací, crecí, estudié, y actualmente trabajo, supera otro tipo de variables. No nos damos cuenta de todo lo que tenemos: un Parque espectacular, con abundante forestación. Decenas de clubes donde chicos y jóvenes practican fútbol, hockey, tenis, y toda clase de deportes. Barrios que existieron desde siempre y otros que se han ido conformando con el crecimiento demográfico, cada uno con su historia, sus almacenes, despensas, y negocios de demás rubros. Una Laguna que es más admirada por quienes nos visitan que por los propios lobenses. 

Por supuesto, como en cualquier sociedad, habrá gente que te quiera o aprecie, y otros con los que tengas  diferencias irreconciliables. Yo aprendí a lidiar con eso, a escuchar críticas constructivas, y tratar de hacer mi trabajo lo mejor posible. Quienes no estén de acuerdo conmigo o con mi forma de pensar tienen todo el derecho del mundo en hacerlo, por eso yo elijo a mis amigos, nos elegimos mutuamente, como así también a aquellos que sin llegar a estar en la categoría "amigos", me consta que son buenas personas, con gestos nobles, con la educación para saludarte en la calle, o preguntarte cómo estás. También (alguna que otra vez) me he sentido decepcionado en algunas ocasiones por supuestos "conocidos", pero me sirvió para darme cuenta de qué lado está cada uno.  

Casi toda mi vida la he pasado en este pueblo, que tiene las características propias de cualquier otro del Interior de la Provincia. Pero lo que sí lo distingue, es su gente. Lobenses con gran talento para las artes, para la literatura, para el deporte. No sé si en otras ciudades se da algo parecido. Puede ser que con el tiempo cambie de parecer, pero mi lugar es Lobos. Invertí dinero y esfuerzo hacer un emprendimiento y ganarme la vida acá, y si bien en las grandes ciudades podés ganar un sueldo mejor, no es tan fácil como parece insertarse laboralmente, porque así como hay más oferta, hay más demanda de gente que aspira a un empleo bien remunerado.   

Así como el paisaje urbano va mutando, por edificios que son demolidos o reciclados, y las nuevas tendencias a las cuales no permanecemos ajenos, hay algo que se mantiene: el deseo de no claudicar, y de seguir apostando por el lugar donde naciste. Punto final. 

23 de octubre de 2017

El post-kirchnerismo está a la vuelta de la esquina

Estamos en el lunes después de las elecciones. El PJ se caracteriza, entre otras cosas, por encolumnarse detrás de la figura de líderes carismáticos que están en el poder. Pero esto sucede en la medida que los resultados electorales les sean favorables. No puedo afirmar con certeza si es el fin del kirchnerismo, pero los "barones del Conurbano", silbando bajito, comenzarán a tomar distancia de Cristina. Habrá algunos que resistirán, como los alcaldes de La Matanza, Avellaneda o Merlo. 
 Macri no es un político ortodoxo, ha cometido varios errores de gestión y sigue pidiendo "esperanza" o "paciencia" a la sociedad. Pero lo concreto es que Cambiemos ganó, en la Provincia y en Lobos, por lo cual hoy la balanza se inclina en favor de macrismo. Las derrotas que acumularon los K, desde 2003, generalmente se dieron en elecciones legislativas como la de ayer: 2009, 2013, 2017, y seguramente me estoy olvidando de algún comicio más. 

El viento de cola cambió. Mientras "Néstor y Cristina" gobernaron, consiguieron seducir a cambio de billetera a varios dirigentes de otros partidos, entre ellos los famosos radicales K, en sus respectivas provincias. El ejemplo más bochornoso es el de Leopoldo Moreau, histórico militante de la UCR que desde hace algún tiempo se pasó a las filas de lo que aún queda en pie del kirchnerismo. Eligió mal momento: con el aparato K en retirada,  la sociedad no les perdona los escándalos de corrupción, la extrema verticalidad a la hora de ejercer el poder, la muerte de Nisman, el pacto con Irán, los servicios de inteligencia paralelos (como si fueran sucursales de la SIDE).

  Como dije cuando analicé lo sucedido en las PASO, por  primera vez la gente no votó con el bolsillo. Es decir, a pesar de que los indicadores económicos actuales no son alentadores, prefieren continuar con Macri (o sus candidatos) antes que volver a los 12 años previos. El consumo repuntó apenas un 0,4 % según el INDEC. Eso sí, la construcción creció muchísimo con el "boom" de los creditos hipotecarios y el Procrear. Pero la inflación sigue sin dar tregua, aumentan los combustibles y las tarifas. Cierto sector de la ciudadanía se tragó el sapo de los "tarifazos" y volvió a votar por Cambiemos. Pero el kirchnerismo también tuvo su etapa de "resurrección": en 2008, con el conflicto por el campo que dividió al país y la fallida Resolución 125, el voto "no positivo" de Cobos, se venía el Apocalipsis. Pese a ello, CFK fue reelecta en 2011. Pero llega un punto en que la fiesta se termina. 

Con varios ex funcionarios tras las rejas y otros que esperan su turno para comparecer ante la Justicia, se desmanteló el aparato que parecía muy aceitado. Y el límite de la lealtad al jefe político es la cárcel. Cuando les toque declarar ante el Juez, varios ex Ministros no dudarán en señalar a CFK como principal responsable del desvío de fondos, asociación ilícita, y tantas otras causas judiciales. 

En este complejo entramado de leales y traidores al cual es tan afín el justicialismo, se avecina una profunda depuración, como la que hizo el PJ en los años '80, con la famosa "renovación peronista". Pero hasta que no haya un líder que rompa con lo establecido y logre encolumnar a la tropa, estarán como barco a la deriva. Punto final.


21 de octubre de 2017

En la cocina hacen falta huevos

Acabo de llegar a mi casa luego de presenciar en el Teatro Italiano una función del Ballet Experimental Lobos. El espectáculo, de gran jerarquía como siempre. Lo que me llamó la atención, fue un incidente que se produjo minutos antes del comienzo. Cuando se apagaron las luces de la sala, y como es habitual se indicó al público que apague sus celulares, un grupo minoritario, de no más de 20 jóvenes, profirió la consigna: "Santiago Maldonado, ¡Presente!", en tres ocasiones. Luego, en una clara actitud oportunista y para sentirse satisfechos con un gesto que creyeron desafiante, arengaron: "¡Patricia Bullrich, fuera!". 

Antes de que algunos me puteen, quiero dejar bien en claro que el reclamo que cada ciudadano desee hacer, o el pedido de Justicia en un caso como el que acabo de mencionar, lo puedo compartir o no, pero lo respeto por el derecho a la libertad de expresión, la misma libertad que yo ejerzo desde mi trabajo. Lo último que gritaron, contra Bullrich, es vergonzoso, porque se cagaron en la veda electoral, y perdonen el léxico, pero si realmente hubieran tenido "huevos", no hubieran hecho lo que hicieron, en el anonimato y en la oscuridad. Además, no era el momento ni el lugar. En mi caso, fui a cubrir un evento cultural, y los espectadores que pagaron su entrada estaban tan expectantes como yo de presenciarlo. Cada uno puede pensar de Patricia Bullrich lo que quiera, pero no creo que le quite el sueño a la Ministra que 20 personas en Lobos pidieran su renuncia. 

Sinceramente, durante todo este tiempo me propuse en no hacer ningún tipo de comentario sobre el caso Maldonado, porque durante casi 80 días, por radio y televisión, fue el tema excluyente, del cual todo el mundo se creía con el derecho a opinar sin ningún fundamento. Pero esto, que sucedió esta noche de sábado, me superó. Comprendí que el ánimo de revanchismo y el grado de irracionalidad no conoce de clases sociales o de edades, porque si estas arengas de protesta las hubieran realizado en la Plaza, del mismo modo que se realizaron marchas en todo el país pidiendo el esclarecimiento de lo sucedido, no tendría nada que objetar o cuestionar. Punto final.

20 de octubre de 2017

El tiempo no para

"El tiempo es oro", solía decir Henry Ford, el magnate de la industria automotriz que cambió para siempre el modo de trabajar, con la producción en serie de vehículos que les ofrecía comprar a sus propios empleados. En realidad, hay distintas formas de percibir el tiempo. La más obvia, es viendo una foto tuya o de un ser querido de veinte años atrás. El resultado puede ser variopinto: que te lamentes de estar más gordo, que la casa donde vos estabas en esa imagen haya sido demolida o tenga con un aspecto diferente, que te encuentres con objetos anacrónicos como un cassette o un televisor blanco y negro. Pero hay otro tiempo, que nunca podrás saber: el que te resta de vida. Cuando la gente toma conciencia de esto, generalmente pasada la juventud, comprende que todo aquello que desea hacer, los anhelos, los proyectos, deben ser de un plazo razonable, ante la posibilidad de no poder concretarlos por su propio final. Es natural, a todos nos pasa, y si no fuera así, no habría motivación para seguir adelante.

Pero además, el modo que vos tengas de entender el paso de las horas, días y meses, varía según cada persona. Compartir un asado con amigos y encontrar en ello una excusa para reunirte con gente que querés, no es tiempo perdido. En la canción El Rito, de Soda Stereo, Cerati canta en uno de los versos: "El silencio no es tiempo perdido". Yo defiendo esa postura. Ante la estupidez, es mejor callar. No tiene sentido convencer a alguien enfrascándose en una discusión, en principio porque tu interlocutor probablemente no acepte tus argumentos o tenga otros, y en segundo lugar, porque no suma ni resta. Y ante la provocación, también es mejor callar, y alejarse de quien busca sembrar una disputa inútil poniendo en duda tu sistema de creencias (que no son sólo religiosas). El tiempo que dedicamos a nuestro trabajo, si tenemos la suerte de tenerlo, es parte de la vida misma. Muchas veces es complejo disociar trabajo con ocio. Hay tipos que se van de vacaciones, están en la playa  pendientes del celular queriendo controlar todo, y vuelven más estresados de lo que se fueron. 

El ocio no siempre es improductivo. Si te acostás en la cama mirando el techo, probablemente sí: la mente divaga entre un pensamiento y otro, como un barco a la deriva. Pero si lográs aprovechás ese momento de descanso a leer un libro, escuchar un buen disco, salir a caminar aunque más no sea unas pocas cuadras para salir de las cuatro paredes, la cosa cambia. Incluso dormir una siesta es productivo.  Porque es "tu" tiempo, no el tiempo de los demás. Y es tu manera de administrarlo con aquello que te provoque placer. Son esos momentos que destinás para vos, una autorecompensa para recargar las pilas luego de un día que te resultó agotador. Y para concluir esta breve nota, podríamos decir que el paso del tiempo te hace cambiar el modo de pensar. Yo ante ciertas cuestiones no pienso igual que hace 20 años, y sería un necio si lo hiciera, porque los hechos me fueron demostrando que las cosas no eran como yo las imaginaba, que la sociedad no funcionaba como uno suponía, y de algún modo la experiencia hace que debas cambiar el "chip" de tu cabeza, algo parecido a lo que hacés cuando cambiás el celular. Es mentira que el tiempo es tirano. Somos nosotros quienes nos sentimos sometidos a una "tiranía" que hay que aprender a manejar, cada vez con más dificultad, a medida que asumimos nuevos compromisos, como formar una familia o iniciar un emprendimiento. Punto final. 


19 de octubre de 2017

LA VERGÜENZA DE EDEN Y CAMUZZI: LOS USUARIOS COMO REHENES

Debido al temporal de lluvia y viento de anoche, hay vecinos que están sin luz desde hace más de 12 horas. Como si la lógica indignación de los usuarios no alcanzara, EDEN emitió un escueto comunicado, lleno de buenas intenciones sobre la normalización del servicio, pero sin ninguna precisión. ¿Sabrá esta gente lo que es permanecer casi medio día sin energía eléctrica? ¿Sabrán los señores de EDEN que hay vecinos electrodependientes, que los alimentos deben estar refrigerados para no cortar la cadena de frío, y que caso contrario no queda otra que tirarlos? Es vergonzoso, sin lugar a dudas, porque en principio, lo que sucedió con el clima no fue de una magnitud tal que justifique semejante demora en restablecer el servicio. Si nuevamente nos toca sufrir un tornado o "cola de tornado", ¿qué nos resta por esperar entonces? Está claro que Defensa Civil y los Bomberos hicieron todo lo que está a su alcance, alertando sobre las calles que estaba cortadas por postes caídos, o viviendas que sufrieron voladura de techos. 

La pregunta es, qué respuesta nos brindan las empresas de servicios públicos privatizadas. Básicamente, lo que primero que te piden es un código que figura en la factura, algo así como "pague ahora, reclame después". ¿Y qué sucede si cuando finalmente vuelva la luz, hay un pico de tensión? Te quema todos los aparatos de tu casa, desde el televisor hasta la heladera, y hay que presentar presupuestos, pedir hablar con el Gerente, llenar miles de papeles inútiles, para que la empresa se haga cargo de la reparación, si es que cabe. Mientras tanto, qué vas a hacer? Pedir una heladera prestada para poder mantener la comida y las bebidas refrigeradas? Es inadmisible que suceda esto, que seamos rehenes de una empresa, y aunque parezca que no tiene nada que ver, me hace acordar a Camuzzi, que en sus boletas se sigue cobrando con el bolsillo de los vecinos tasas municipales que le corresponde abonar de sus propias arcas. Algo, definitivamente, está funcionando mal. Fue en propio ente regulador (ENARGAS), quien avaló este despojo. Alguien podrá decir que no es una cifra significativa, que son cinco o seis pesos de más como escuché decir, pero multiplicá esa cifra por la cantidad de usuarios que tiene Camuzzi, y ahí vas a comprender cómo te están estafando. Basta con leer bien la boleta, donde dice "Conceptos facturados", para advertir este despropósito. Si además del 400 % de aumento en las tarifas del año pasado, tenemos que "subsidiar" o subvencionar nosotros a los prestadores de un servicio, estamos en el reino del revés. Punto final.

18 de octubre de 2017

Lluvia de primavera en el medio de la noche

Miércoles por la noche en la ciudad. Llueve torrencialmente, con una furia pocas veces vista desde que comenzó esta primavera. Ya hace varios días que comenzó a apretar el calor, y yo me resistí hasta último momento a dejar de lado los buzos y las camisas, pero tampoco voy a sucumbir con 26 o 27 grados de temperatura. Ayer fue francamente un día agobiante, la cosa  no daba para más entre el tufo y la humedad ambiente, de manera que encendí el ventilador durante la tarde, inaugurando mi modesta "temporada primavera/verano", y volviendo a colocar las remeras y los shorts en el palcard. Como siempre, la ropa que ya no usaré hasta el año próximo la guardo en bolsas negras, de consorcio.  Maldito sea el verano, lo padezco bastante porque basta con salir a la calle para que mi rostro se llene de sudor, transpiro más que el común de la gente, y ello hace que tenga que bañarme y cambiarme de ropa con mucha frecuencia cada día. Este invierno que pasó, casi no tuvimos frío intenso o frío polar, por supuesto que hubo días en los que no quedaba otra alternativa que salir bien abrigado, pero no fue nada comparado con aquellos inviernos crudos que supimos conocer años atrás. 

Habrá que buscar, cuando se vaya acercando la temporada estival, alguna pileta, quinta, o lo que fuere. Disfruto mucho nadar, creo que es lo único que rescato del verano. Podría ir a una pileta climatizada, pero no me termina de convencer. Como suele suceder, los precios para alquilar algo en la Costa estarán a "años luz" del bolsillo promedio, y esto sucede en casi todos los destinos turísticos cuando empieza la temporada: los comerciantes e inmobiliarias buscan "salvarse" en dos meses por todo aquello que no pudieron facturar en el resto de año. En lo que respecta a mi trabajo, como es sabido, enero y febrero son meses "muertos" periodísticamente hablando, y el perfil de las notas va cambiando: ya no hay tanto lugar para la política (tampoco hay sesiones en el Concejo Deliberante), y aparece más material de interés general. Se abre el espectro a noticias más livianas, vinculadas a personajes o gente de Lobos que se destaque por algún logro deportivo, cultural,  o por su trayectoria, y ello en parte es positivo porque hay más margen para crear y darle forma al texto, te otorga mayor libertad y te podés tomar ciertas licencias al momento de redactar, ya que no es meramente desgrabar y sacar fotos. Una buena conversación es como un diamante en bruto, puede ser el primer paso para una obtener una entrevista distendida, con una impronta más social, hurgando de algún modo en "el Lobos que no miramos", contando en primera persona, con la palabra de sus protagonistas. Punto final.

17 de octubre de 2017

Una nueva etapa en el Hospital?

Ayer fue un  lunes extraño, un feriado "puente" que no me pareció tal, en parte porque muchos comercios o negocios prefieron mantener su actividad normal, en la búsqueda de recuperar un poco sus alicaídas ventas. Las noticias y rumores van y vienen, en la recta final de la campaña política. La gente está harta, y con razón, de los dirigentes políticos, tanto aquellos que ocupan cargos como quienes pertenecen a la oposición. Nos costó mucho recuperar la democracia y ejercer nuestro derecho a votar en elecciones limpias, pero no es casualidad que siempre lo que van perdiendo agiten el fantasma del fraude.
Hoy martes, se presentó al nuevo Co-Director (o Director Asociado) del Hospital. El profesional tuvo varias definiciones categóricas en diálogo con la prensa, que quizás pasaron desapercibidas para la mayoría: "hay que construir desde cero", "hay que cambiar la forma de trabajar", son señales claras del perfil que pretende imprimirle a su gestión. Como asumió hoy, le voy a dar el beneficio de la duda para ver si el ímpetu de sus palabras se traduce en hechos. En realidad, no dijo nada novedoso: hace rato que el nosocomio está atravesando una crisis que fue reconocida por el recién llegado, cuando dijo que se tuvo que pedir medicamentos a hospitales de Monte o de Zárate, porque la Farmacia del nuestro estaba desabastecida. Me quedé pensando en el caso concreto de Monte, una localidad que tiene menos población que Lobos, y sin embargo cuenta con un centro de salud pública donde los remedios que necesitan los pacientes están a su disposición.

Empezar desde cero implica, entre otras cuestiones, controlar que el personal médico y no médico trabaje, que cumpla con la jornada laboral, que no haya excepciones para nadie y que hasta el profesional de mayor reconocimiento y prestigio se adapte a esta situación. Si no le gusta, que renuncie y se dedique a trabajar en el sector privado. Ellos reciben sus honorarios del Ministerio de Salud, y si los consideran insuficientes, que les den lugar a profesionales más jóvenes, que realmente asuman un compromiso con lo que representa el Hospital. La conferencia de prensa de hoy dejó mucha tela para cortar, en principio porque el Director Asociado, Dr. Pedro Ávila, sí tiene la "firma" para canalizar las gestiones que sean necesarias, algo que la Directora Noelia Romero no puede hacer porque todavía no le llegó el nombramiento. Por momentos pareció una comedia de enredos, el hecho de que el Co-Director tenga más poder que la propia Directora, pero sería un recurso facilista hacer leña del árbol caído, que no está en mis planes. Vino un funcionario del Ministerio de Salud, como para dar una dosis de normalidad a una situación claramente anormal, y sólo nos resta pensar que el Dr. Avila, conforme a sus dichos y a su experiencia, terminará con una etapa penosa y angustiante, dado que estamos hablando de la salud pública. Tener que pedir remedios e insumos a otros hospitales es lamentable, pero ello significa que durante mucho tiempo cada uno hizo lo que quiso, sin reparar en las necesidades de los pacientes. Creo que ahí está la clave: que seamos "pacientes", no "padecientes". Punto final. 

13 de octubre de 2017

Todo se construye y se destruye demasiado rápido

Estamos viviendo momentos de profundos cambios, que exceden lo político, y que tienen que ver con avances tecnológicos y la apropiación que hacemos de ellos. Se estima que una persona promedio mira 150 veces por día la pantalla de su celular, inclusive cuando no haya ninguna notificación, es decir, un mensaje que deba responder o un llamado que atender. El celular actual desterró a las tablets, porque cuentan con casi todo lo que tenían aquellas, además de la estrategia comercial de un diseño más atractivo. Yo no despotrico contra "lo nuevo", sino con el modo en que nos lo quieren imponer. Cualquier aparato se vuelve rápidamente obsoleto para la mayoría de la gente, por lo cual podríamos decir que no son bienes durables. Cada vez buscamos más nitidez en las fotos, mayor realismo en las imágenes, y en base a esto es que aparecieron las nuevas generaciones de televisores, con la llegada del HD. En todos los terrenos, inclusive en electrodomésticos tan básicos como un lavarropas, se está avanzando hacia lo digital. Ahora podés programar el tiempo de lavado, la cantidad de kilos de ropa, entre otras cosas. Cuando apareció el DVD creíamos que era el máximo logro para la experiencia de ver películas en casa, dejando en el camino a las videocaseteras. Pero pronto sobrevino la tendencia del "streaming", ver videos o películas por Internet en tiempo real, con el pago de un abono, al estilo Netflix. Para ser francos, ¿quién se sienta a ver una misma película más de una vez, excepto los clásicos del cine que hicieron historia? Visto de esa manera, no tiene sentido acumular DVD's que vas a ver una vez y después pasan rápidamente al olvido. 

La experiencia de ir al cine también ha cambiado: ver la película se ha vuelto casi una excusa en las salas de los shoppings, porque con la venta de pochoclos y bebidas ganan más que con el costo de la entrada. Y si buscás ver una película que no sea taquillera (o lo que se conoce como cine comercial), hay muy pocos lugares donde hacerlo. Ojo, hay filmes comerciales que son excelentes, al igual que hay cine "de autor" que es mediocre. La televisión es diferente, en particular los canales de aire, porque están orientados a un público amplio y muchas veces está como una imagen de fondo, almorzamos o cenamos apurados, prendemos el televisor y ni bola le damos a lo que aparece en la pantalla. Fíjense que casi todos los bares tienen un televisor encendido todo el tiempo, pero la gente toma un café y rara vez se detiene a mirar, salvo algún partido de fútbol de su equipo favorito, o de la Selección. En cambio, si vas al cine no podés hacer zapping: te tenés que bancar una hora y media (como mínimo), y puede salir bien o mal, según lo que te guste ver. Las críticas que aparecen de los estrenos pueden ser una orientación, pero no es taxativo, el crítico no es el dueño de la verdad, caso contrario todos los espectadores irían a ver las películas que son calificadas con "cinco estrellas" o con adjetivos grandilocuentes. Por eso, insisto en que, que algo sea complejo, no significa que tenga calidad artística. Algo que los críticos no parecen reparar a menudo. Punto final.


11 de octubre de 2017

La puja entre lo emocional y lo racional al momento de votar

Estamos a casi 10 días de las elecciones, y no se percibe de parte de la sociedad demasiado interés. En parte, es lógico que así sea, si consideramos las pobres propuestas que los candidatos tienen para ofrecer, en su mayoría inviables. Tenemos el famoso "voto útil", que es como apostar al favorito aunque no nos represente en nada, y el "voto vergüenza", el cual consiste en meter en el sobre la boleta de un partido que jamás nos atreveríamos a confesar en público. Esta última modalidad surgió en 1995, cuando se ponía en juego la reelección de Menem, y todos los días aparecían nuevos hechos de corrupción sobre él y sus funcionarios. Pero con la fantasía del "1 a 1" y los argentinos pagando en cuotas endeudados en dólares (o pesos convertibles), el viento de cola indicaba para muchos que era mejor seguir así. De hecho, Menem ganó esos comicios por amplio margen, en primera vuelta. Pero pocos admitían abiertamente haberlo votado. 

Con la polarización Macri-Cristina, sucede lo mismo. El descontento social  con el Presidente por las medidas que afectan el bolsillo hará que un número importante de electores voten a CFK, en parte por la nostalgia de los subsidios que fueron eliminados, por el impacto que significó el tarifazo macrista, y por el convencimiento de que "antes estábamos mejor". Quienes voten a Cambiemos, en gran medida, no lo harán porque estén de acuerdo con Macri o sus candidatos, sino porque consideran que el kirchnerismo fue lo peor que le pasó al país, y prefieren  afrontar el "sacrificio" o la "paciencia" que pide el ideario macrista, aún cuando todos los indicadores económicos sigan sin mostrar una mejora sustancial, concretamente, que se palpe en la calidad de vida de cada uno, con mejores sueldos, más empleo, y todo lo que es inherente al progreso de un país. En realidad, indagar en la razones del voto de cada ciudadano es meterse en una maraña donde hay una compulsa entre lo racional y lo emocional. Por eso los políticos tienen asesores de imagen: un gesto, una palabra de más, puede hacerte perder una elección. Más aún, donde todo se viraliza y replica rápidamente en las redes sociales. Punto final.

Típico exitismo argentino: ¿era necesario?

Qué exitistas somos los argentinos, por favor...anoche la Selección se aseguró el agónico pase al Mundial venciendo a Ecuador (sí, Ecuador, no Brasil u otra potencia mundial), y ahora resulta que Messi es Dios...cómo será el grado de irracionalidad de algunos, que hasta habían vallado el perímetro de la sede de la AFA en el hipotético caso de que Argentina se quedara fuera del Mundial y se produjeran inicidentes en una suerte de "que se vayan todos". Por supuesto que es gratificante ver al equipo en Rusia 2018, pero si no hubiese sido así, ¿qué nos hubiera pasado? Pues bien: nada, absolutamente nada. No afecta la economía, no reduce la pobreza, no fomenta el empleo,  que 11 tipos vayan a disputar la máxima competencia. Debemos dejar las pasiones de lado y dejar de hacer de los resultados deportivos una cuestión nacional. Islandia, un país perdido en el mapa con  331.000 habitantes, se clasificó por primera vez en su historia, con un equipo cuasi amateur (sólo el 20 % del plantel está fichado profesionalmente), y con un entrenador que se gana la vida como dentista (Fuente: Clarín). Los islandeses van felices a Rusia: será su debut y no tienen nada que perder.

Es realmente lamentable advertir hasta qué punto nos exacerbamos, y ahora debo decir, aunque muchos me puteen, que Argentina no se merecía estar en la cita cumbre del fútbol mundial. Todo el desarrollo de las Eliminatorias fue bochornoso, con jugadores que ni siquiera corrían, deambulaban en la cancha sin saber bien qué hacer, con tres DT que pasaron por este proceso, porque la entidad madre del fútbol argentino creyó que todo se resolvía mágicamente cambiando el entrenador. Se sabe: es mucho más fácil echar a una sola persona que hacer "limpieza" y presentar un plantel completamente nuevo, apostar a una renovación sin mirar a Europa solamente.  Nadie es imprescindible, ni siquiera Messi.

Tener que llegar a la última instancia, al último partido, para tener la posibilidad de disputar un Mundial, habla muy mal de este equipo. Y aquí es menester hacer memoria, no quedarnos con los tres goles que metió Messi, ni con un rendimiento aceptable que hubo frente a un rival que ya estaba eliminado y fuera de carrera, pero que aún así...nos metió un gol a los 38 segundos!!!

Si Argentina hubiera quedado fuera, más allá de los opinólogos de turno, se venía -inexorablemente- un proceso de depuración, que en las actuales circunstancias no se va a dar. La última vez que la Selección quedó fuera de un Mundial fue en 1970, pero esa "tragedia nacional" propició contratar a un tipo como Menotti, clasificar al Mundial siguiente de 1974, y ser Campeones en 1978. Por primera vez y en casa, aunque aquella Copa del Mundo todavía esté signada de sospechas y manejos espurios de parte de la dictadura de entonces.  Insisto, por supuesto, al igual que la mayoría que vieron el partido, grité los goles, y tuve esa sensación de alivio como hincha. Pero no caigamos en incoherencias, en suponer que estos jugadores son todos cracks como en la Playstation. Nos estaríamos engañando a nosotros mismos, fabricando la ilusión de un equipo que no existe, no es real, y que anoche ganó ante un rival débil. Ya está, "el gran anhelo nacional" se cumplió, ahora sigamos viviendo pensando en cómo solucionar problemas más acuciantes y prioritarios. Punto final.-

9 de octubre de 2017

Comienzo de la semana y mucha tela para cortar

Estoy ingresando a los primeros minutos del lunes, apenas pasada la medianoche, y a esta hora no es habitual que me ponga a escribir. Pero siempre hay excepciones. Hay semanas que resultan eternas, y esa sensación suele producirse porque esperás que llegue un determinado día para que te paguen, o porque ansías un evento que tenías programado. Muchas veces, en el periodismo, nos encontramos con el desafío de "remarla" para brindar información de interés. Cuanto más amplio sea el interés, mayor público se sentirá atraído de leer la nota que redactaste. Siempre rescato la producción del material, que comienza con la entevista grabada y las fotos de rigor, y pasa por un proceso de correcciones hasta que finalmente sale publicada, ya sea en un medio impreso o digital. Hay que ponerle esmero, buscarle la vuelta, sino todos los textos parecen iguales. En esta profesión te vas a encontrar con personas que responden con monosílabos o muy escuetamente, y publicar una nota de determinada extensión es como sacar agua de las piedras. Es que, el periodismo (en determinado nivel), tiene algo de literatura. Por supuesto, si vas a hacer la crónica de un accidente no hay mucho margen para la creatividad, se trata de informar qué sucedió, dónde, quiénes son las víctimas.
 
Actualizando este texto, son las 10 PM de lunes, y el día transcurrió con tranquilidad, el trabajo se concentró durante buena parte de la mañana, y el resto de la jornada estuve preparando notas para publicar más adelante. De vez es cuando es bueno salir de la estricta actualidad y entrevistar a profesionales, por ejemplo, para esclarecer alguna cuestión jurídica o de impuestos que leemos en los medios nacionales pero que no sabemos exactamente cómo impacta en el plano local. Para después de las elecciones se prevé una profunda reforma de Régimen Penal Juvenil, por citar un caso, y ante el crecimiento de menores que delinquen, veremos cómo desde el Poder Judicial logran salir del embrollo y descomprimir a los Juzgados ante la cantidad de causas que hay por ilícitos perpetrados por menores punibles. Sin lugar a duda el debate será caliente, entre aquellos que siempre han tenido una postura más "garantista" y otros magistrados que están en la vereda opuesta. Es un tema para seguirlo de cerca y analizar, ante todo, cómo reinsertar socialmente a quienes desde temprana edad vivieron al margen de la Ley e hicieron del delito un modo de vida. Punto final. 

6 de octubre de 2017

El modo de comunicar cambió drásticamente

El modo en que la sociedad recibe la información está cambiando radicalmente. Y no sólo por los portales de Internet, sino porque los celulares y tablets permiten leer las noticias en cualquier momento. Si alguien, hace 20 años atrás, utilizara el verbo "viralizar", lo asociaríamos a alguna enfermedad. Como es sabido, se trata de la propagación desmesurada de un determinado contenido por la Web, desde una foto hasta un texto de Facebook. Los dos grandes diarios, Clarín y La Nación, hace rato que preparan material solamente para Internet, y el resto para la edición en papel. Sin embargo, las redacciones se fusionaron, es decir: el grupo de gente que trabaja para Internet convive con quienes lo hacen para la edición impresa. A su vez, se pone más énfasis en interactuar con los lectores, fue así como en "TN y la gente" (por citar un caso), el público comparte videos caseros, de algún desastre natural, o de lo que fuere. Son los lectores o televidentes quienes le están empezando a "marcar la agenda" a los medios, y ello en parte es positivo. La gente busca en Google y lee lo que le interesa, entre las distintas páginas que se ofrecen. A mayor claridad de contenido, mayor número de visitas. Y por supuesto, un buen título, con "gancho", aunque cuando te ponés a leer la nota poco tenga que ver.

Por otra parte, hace pocos días me enteré que el grupo Perfil lanzó un diario con noticias íntegramente en inglés, al estilo del Buenos Aires Herald. Se trata de "Buenos Aires Times" (www.batimes.com.ar), y tiene un diseño que busca emular a la BBC online, a mi modo de ver, pero será dura la batalla para imponerse a la calidad que supo tener el Herald, que se fundó en 1876 y dejó de circular a comienzos de agosto, siendo uno de los medios más antiguos de la Argentina. Fue el símbolo de una época en la cual Gran Bretaña tenía mayores intereses comerciales en el país, y no cabía en la imaginación de nadie bloques como la Unión Europea o el Mercosur. Punto final. 

5 de octubre de 2017

Cuando éramos jóvenes

Qué satisfacción es encontrarte con alguien que no ves hace mucho tiempo y que, antes de despedirse del encuentro casual en la calle, te diga: "me alegro de verte bien". Y es gratificante, porque sentís que no es un elogio previo a  emprender la huida, sino que nace de la sinceridad.  Qué bueno es darse cuenta de que en un pueblo chico, las nuevas generaciones van tomando la posta, los "millenials" asumen un rol protagónico, y así queda plasmado en las distintas vertientes del arte. Se denomina "millenials" a aquellos que nacieron o crecieron en la década de 2000, y que a los que ya peinamos algunas canas, nos sorprenden. Como a Charly García lo sorprendían esos "raros peinados nuevos", que inmortalizó en la canción del mismo nombre. En el otro extremo de la franja etaria, hay ancianos, como mi amigo Lito Couderc (84), que va a publicar su tercer libro con anécdotas y vivencias del vasto camino recorrido.

El mes pasado, cuando fui a cubrir la "Avenida de las Artes", me cayó la ficha del recambio generacional. Hay adolescentes y jóvenes con un enorme potencial creativo y que, si nuestro país aprende a valorar el arte de una buena vez, quizás puedan vivir de lo que les apasiona hacer. Lo mismo sucede con las bandas de rock, dedicarse 100 % a la música, vivir de los shows, el marketing, los conciertos, los discos, es casi un privilegio reservado a unos pocos, en muchos casos sin el menor atisbo de talento, que la pegaron con un hit y después firmaron un contrato con una discográfica. Cuando te ponés a conversar con un chico de 18 o 20 años y te comenta que escucha a Pink Floyd, Led Zeppelin, Los Beatles, sentís que aunque seas más viejo que tu precoz interlocutor, tenés algo en común. 

Y para concluir, el título de este texto es engañoso, porque tengo menos de 40 años y no me siento "viejo". Pero sí quiero afirmar que es un mito que los chicos no lean, quizás lo hacen de otra manera, no en soporte papel sino por Internet, pero leen, en muchos casos con espíritu crítico y cuestionando lo establecido, que es lo más importante. Es poco frecuente que un adolescente vaya al kiosco a comprar el diario, pero eso no significa que no esté al tanto de las noticias o de lo que está sucediendo. Punto final.

2 de octubre de 2017

La caída del consumo, una señal de alerta que pocos quieren ver

Los números del INDEC, repiten invariablemente la tendencia: el consumo sigue cayendo, en casi todos los rubros, pero quizás el más preocupante sea el de los alimentos. Sólo se ha reactivado la construcción y la venta de inmuebles, impulsada por el auge de los créditos hipotecarios. Si hay gente que no puede llegar a fin de mes, ¿cómo pensar en acceder a una casa propia? La distorsión de precios al consumidor es tal, que un mismo producto puede valer un 10 o 20 % menos de un supermercado a otro, pero esa oferta la compensan con aumentos de otros alimentos de primera necesidad. Si tenemos una empresa láctea que ejerce una posición dominante y que asfixia económicamente a los tamberos, es lógico suponer que le pueden poner a un litro de leche el precio que deseen, excepto que se den cuenta de que están vendiendo menos. Para abaratar costos, cada vez más familias acuerdan realizar una compra mayorista, o van al Mercado Central donde las frutas y las verduras no pasan por ningún intermediario. 

Fijar el valor de la nafta en precios internacionales no traerá más que nuevos aumentos, porque aunque en algún momento el precio del petróleo baje, esta merma nunca se trasladará a los surtidores. Aranguren es uno de los ministros más resistidos dentro de las internas de la Rosada, pero en realidad es obvio que los tarifazos tuvieron el visto bueno del Presidente. Muchas oficinas de Defensa al Consumidor, mucho Defensor del Pueblo, pero los "puentean" descaradamente. La AFIP anuncia con orgullo que aumentó en un 30 % la recaudación, cuando vemos que la maraña de impuestos nacionales y provinciales que paga el argentino promedio destruye su poder de compra. La ropa está más cara en Argentina que en el resto de los países del Mercosur, como consecuencia no sólo de los aumentos en los costos de producción, sino en todos los impuestos que estamos pagando cada vez que compramos una camisa o una remera. 

En la Provincia, ante este panorama poco alentador, la promo del BAPRO que te devuelve un 50 % de tu compra con tarjetas de débito o crédito, es un paliativo, como lo fue la devolución del 5 % del IVA, que este Gobieno eliminó. También resulta muy fácil hacer demagogia y salir a plantear como eje de campaña el hecho de reducir el IVA a determinados alimentos. Habría que analizar caso por caso para evitar avivadas, porque este es el país de la "viveza criolla", y los empresarios no son la excepción. El día que los jueces y los altos jerarcas de la Iglesia paguen el Impuesto a las Ganancias como el resto de los ciudadanos, empezaremos a ver un poco más de equidad. Punto final.

1 de octubre de 2017

Los políticos sin autoridad, se buscan sus propios enemigos

Octubre comenzó lluvioso, y encima, con un domingo, lo cual no trae demasiadas satisfacciones por delante. Estaba pensando en cómo sería la labor de los periodistas 50 o 60 años atrás, cuando no había un grabador portátil para registrar las palabras del entrevistado, y no había otra opción que tomar notas en un papel. Siempre está el riesgo de que una persona considere que tergiversó sus dichos, o que lisa y llanamente niegue habeer expresado algo que fue publicado. Por eso, el grabador es fundamental, si está tu voz ahí, nadie puede reclamar "esto no lo dije yo". Otro aspecto que llama la atención es cómo la Justicia a veces considera como prueba de la comisión de un delito a una "cámara oculta". Es decir, grabar al entrevistado si que éste lo sepa. Generalmente, cuando se difunde este tipo de material, es más la presión social la que termina haciendo que un determinado funcionario renuncie y que un juez lo llame a declarar, más que aquello que aparece grabado. Así fue que se hicieron populares programas como "Telenoche Investiga", que si no tuvieran la tecnología actual, no podrían existir. Volveríamos a la psicología del rumor: "me dijeron que Fulano de Tal habría recibido coimas", por citar un caso. En rigor de verdad, cuantos más documentos que prueben un hecho ilícito consigas reunir, más material tenés para investigar.

Internet y las redes sociales cambiaron radicalmente el modo de comunicar, inclusive para los propios políticos. Necesitan un asesor de prensa e imagen, alguien que les "marque agenda", que cubra todo aquello que le pueda otorgar un rédito en su relación con el electorado. Al estar todo tan pautado, es difícil "salir del corset". Los grandes medios hoy se nutren de los "tuits" de los funcionarios, del mismo modo que los hacen con la farándula local, llevándolo al punto del ridículo. Hasta Donald Trump hizo de Twitter un bastión clave de su campaña en EE. UU. Así como el kirchnerismo encontró entre sus enemigos al Grupo Clarín, Trump está enfrentado con el diario más prestigioso de EE. UU. , The New York Times. Lo que ocurre es que allá la investidura presidencial tiene otro peso, está visto de otra manera, y al norteamericano promedio poco le importa la política exterior, excepto cuando Trump hizo del muro contra México casi un slogan de campaña, una cruzada contra quienes les quitaban el trabajo a los yanquis y una férrea defensa del "compre local".
Lo que tienen en común Macri y Trump, es que ambos fueron empresarios, vienen del familias que tuvieron una posición dominante en sus respectivos países, y que saltaron por fuera de las estructuras tradicionales de la política.
Claro está que, al momento de asumir y tener que gobiernar, todo es más ortodoxo y se acaban entonces los discursos de barricada. No queda otra alternativa que "poner primera" y arranca, para eso te votaron. Las decisiones se siguen tomando en un escritorio, no en Facebook, y repercuten en millones de ciudadanos. Todo lo demás viene después. Punto final.

Los adolescentes y nuestra lógica incapacidad para entenderlos

Debo reconocer que a veces me decepciona un poco pensar que hay un número mayoritario de adolescentes que nunca leyeron un diario en papel (...