17 de abril de 2018

Desensillar hasta que aclare....

Martes por la noche en Lobos. "Es difícil emprender un proyecto nuevo cuando tenés muchas variables en contra". En eso pensaba hoy cuando me di cuenta de la verdadera motivación que tienen las cosas que -con el tiempo- son reconocidas. La frase daba vueltas por mi cabeza durante un largo rato. Luchar contra la apatía y el desinterés generalizado representa un desafío muy fuerte. Y esas sensaciones se contagian, porque uno también tiende a volverse apático o indiferente ante ciertas situaciones, casi sin darse cuenta. La mirada interior, por su parte, nos dice que uno tiene que lidiar con sus propias limitaciones, como si todo lo expuesto fuera poco. El resultado suele ser la decepción, el desencanto y la pérdida del entusiasmo, lo cual trae aparejado el abandono del proyecto o idea que habíamos esbozado tímidamente. Por eso insisto hasta el hartazgo en no claudicar. Si nos dejamos ganar por la derrota (juego de palabras), sucederá lo que mencioné antes. Es entonces cuando las personas perdemos la capacidad de reaccionar, somos conscientes de lo que está pasando pero no podemos generar los anticuerpos adecuados para seguir. 



Pero hay algo más fuerte que todo eso: la necesidad de trascender, de un modo no narcisista sino estrictamente existencial (honrar la vida), nos impulsa a doblegar nuestra intrínseca mediocridad para elaborar textos, trazar líneas, modelar figuras, y trasformar en arte nuestros sentimientos y emociones más recónditas.



Quizás por eso, admiro a los que siguen adelante con los objetivos o las metas que se trazaron, a pesar de las adversidades. Esto no implica que esté mal cambiar de dirección o hacer un golpe de timón de vez en cuando. El asunto es cómo logramos que algo que es puesto a consideración del público sea tenido en cuenta y, a su vez, sea rentable para poder sostenerlo económicamente.  La información también es un negocio y -en algunos casos- una industria. Punto final.

16 de abril de 2018

NUEVO EDIFICIO DEL CBC: UN LOGRO DE TODOS LOS LOBENSES


Lunes caluroso en Lobos. Hoy asistí al acto en el cual se inauguró el Centro Universitario Regional (o mejor dicho, el nuevo edificio). Realmente, más allá de las gestiones que hayan hecho los distintos gobiernos, considero que es un logro de todos, porque la guita para que hoy tengamos un edificio propio, salió de nuestros bolsillos. El Presupuesto prevé una partida para Obras Públicas, y no me cabe duda que seguramente estaba contemplado la construcción el inmueble. 

Y como los recaudadores no discriminan por partidos políticos (todos pagamos por igual, en función de nuestros ingresos), entre tantas pálidas, ver que hay una sede para que los chicos puedan cursar el CBC con comodidad, es alentador. La tarea más difícil será el mantenimiento de las instalaciones, procurar que sean cuidadas, si algún artefacto se rompe, tratar de reponerlo o arreglarlo antes de que resulte más costoso. 

Casi 400 chicos están cursando el CBC en Lobos este año. Poco más de la mitad son lobenses, el resto proviene de Saladillo, Navarro, Cañuelas, y hasta del Conurbano. Y no es discutible que así sea, la educación debe incluir, porque es lo mismo que si una persona del Interior necesita atenderse en un hospital público de Buenos Aires. 

En el caso de los chicos de nuestra ciudad, el mayor logro radica en que puedan permanecer un año más en Lobos, no gastar en el alquiler que insume un departamento o en transporte, y luego- si aprueban el CBC- estarán listos para ingresar a la UBA. Lo cual no es menor, es todo un desafío. Además, la transición se hace más fácil estando en Lobos, con aulas no muy numerosas, y una atención de parte del docente que se parece bastante -en términos de matrícula- a las escuelas secundarias. Los propios estudiantes serán conscientes de sus limitaciones, por lo cual se sabe que habrá un porcentaje de deserción. Y como bien dijo "Vitucho" Mansione, desde hace 20 años que se viene peleando por tener el CBC en Lobos, el cual se concretó en la gestión del ex Intendente Sobrero. Y como sostengo siempre, cada alcalde va dejando algo, en obra pública o en lo que fuere, que luego tomará su sucesor. Y en caso de estar inconcluso un proyecto, lo terminará. Punto final. 

14 de abril de 2018

Objetos inútiles que se van acumulando en la casa


Espléndido día soleado en la ciudad. Nos merecíamos que este otoño despertara de su letargo, después de varios días de lluvia y humedad. Elegí esta "tardecita" de sábado para escribir unas líneas, en este modesto blog, porque si lo hago por la noche, seguramente voy a estar demasiado cansado y no voy a poder redactar algo digno de ser leído. Tuve una semana de mucho laburo (como la mayoría de ustedes, supongo), y hoy aproveché para organizar algunas cosas. Por ejemplo, me puse a revisar mi "videoteca" (si podemos llamarla así) y me di cuenta de que tenía varias películas sin ver. Pero también comprendí que nunca las vería, porque como dije varias veces ya no soporto estar más de 90 minutos viendo algo que no sea la final de un campeonato de fútbol. Puedo hacer una excepción con aquellos clásicos del cine mundial que no me canso de ver.  Y como además aquellas películas los compré de puro impulso, fiándome de la “crítica especializada” y resultaron ser una auténtica bazofia, la semana pasada hice "la buena acción del día" y se las regalé a un grupo de amigos y conocidos. No sé si ellos las verán, pero al menos podrán ilustrarse un poco, dado que entre los DVD en cuestión había un documental aburridísimo de la Segunda Guerra Mundial que nunca pude terminar de ver. De hecho, no creo que vaya a comprar más discos de filmes en el corto plazo, ya sean truchos u originales, porque tengo bastante material para ver todavía. Pero sigo prefiriendo ese formato antes que Netflix, tan en boga hoy en día. Hay objetos que caen en desuso por el propio avance de la tecnología, como los cassettes: tengo más de 20, con entrevistas grabadas, ni sé a quién, porque no tengo ya dónde reproducirlos. Y como el costo para digitalizar esas cintas es alto, dudo que valga la pena conservarlos. 

Con el tema de los diarios me sucede algo parecido: una vez por semana, al menos, acostumbro comprar Clarín o La Nación, pero no tengo tiempo para leer el ejemplar. Lo hojeo como puedo, mientras estoy en el baño o antes de dormir, cuando las noticias ya hay sido sepultadas por la actualidad. Es decir, han dejado de ser noticias: forman parte del arcón de los recuerdos. En fin, siempre fui un ávido lector, pero para leer un texto y comprenderlo, por simple que sea, se requiere concentración, y si tenés la cabeza en otra parte el cansancio mental se nota y lo que menos querés hacer es agarrar un diario. La única excepción que se me ocurre, es cuando uno se sienta solo, a la mesa de un bar, a tomar un café. No sé por qué, pero leer el diario en un bar resulta más entretenido que leerlo en casa.


Estamos siendo testigos de cómo se está pasando del formato papel, al digital. Por esa razón, los grandes medios se reinventan, y ofrecen una suscripción para leer las noticias por Internet. Qué se yo, hace tiempo ya que le vienen declarando la muerte al libro, y sin embargo sostengo que goza de larga vida. Sobre todo en un país donde hay abundantes comercios del ramo, que ofrecen no sólo los best sellers, sino las grandes obras de la literatura universal, que no tienen fecha de vencimiento, y que las nuevas generaciones no dejan de redescubrir. Punto final.

11 de abril de 2018

Las contradicciones nos hacen más humanos

Es miércoles y la lluvia anduvo jugando a las escondidas durante todo el día. Podía estar parcialmente nublado, cuando súbitamente se venía un chaparrón en la ciudad. O bien, por momentos, llover furiosamente. 

Uno es el mismo de siempre, pero la opinión que tuvimos sobre determinados hechos que ocurrieron en el país quizás no sea la misma a la que tenemos hoy. Es que a menudo nos sentimos superados por lo que vemos en los noticieros, y tenemos esa necesidad de expresarnos, de decir qué pensamos, de hacer un modesto aporte a la razón cuando todo el mundo parece demasiado exacerbado, en parte porque vivimos a full, sin respiro. 

Desde luego, siempre que fijo una posición sobre un tema trato de hacerlo con argumentos, pero muchas veces es inevitable caer en la contradicción. Son esas mismas contradicciones que desnudan los programas "de archivo", sólo que se trata de personas de la farándula o vinculadas a la política. Pero si nos ponemos a reflexionar, todos tenemos pensamientos opuestos, y esa tendencia se afianza más con el paso de los años. Lo bueno es hacernos cargo de ello, no tomarlo como algo nocivo, sino como una conducta natural de una persona aunque la realidad, tan irrefutable, hace cambiar el prisma con el cual ve las cosas. Cuando se habla de "revolución" o de "resistencia", suelen imaginarse episodios de violencia armada. No obstante, la educación y la lectura es la mejor revolución que podemos tener, y está al alcance de todos. 

Retomando las primeras líneas, un ejemplo sencillo de cómo vamos mutando pueden ser los gustos, las preferencias de cada uno. Ya no nos convence el cine comercial, buscamos películas de los grandes cineastas europeos injustamente olvidados. O quizás nos damos cuenta de que aquella banda que nos emocionaba y nos conmovía en cada show, ya dejó de generarnos esa adrenalina. Es entonces cuando vemos al tango como algo más cercano a nuestros oídos, y quizás nos sentamos a escuchar jazz, olvidándonos de hacer "pogo" en los recitales (emblema del punk) ante un demoledor riff de guitarra. Y en cuanto a las ideas políticas, sería largo enumerar cómo los dirigentes en quienes depositamos nuestra confianza -y nuestro voto- nos han ido decepcionando saltando de un partido a otro como si fuera un trampolín. Así es la vida, llena de vericuetos. Lo importante es encontrar el camino que nos conduzca hacia donde queremos llegar. 

10 de abril de 2018

Algo para decir antes de apagar la luz


Martes por la noche en la ciudad, con insólitas temperaturas para el otoño en ciernes (25º C en promedio), y una humedad “pegajosa” que, más allá del conocido adagio popular, no hace bien a la salud. Recién el fin de semana pasado, que llovió copiosamente,  pude empezar a relajarme y a disfrutar de esta mínima interrupción laboral que fue involuntaria,  por los motivos climáticos que mencioné antes. Venía de una semana en la cual no lograba despejar la mente y concentrarme en mis objetivos. Recuerdo que cuando estudiaba, mi desempeño académico en el Instituto –si bien no era malo- no me convencía y me generaba mucha tensión. Hoy que esos años quedaron atrás, le comento que estoy trabajando sobre una tesis, sin ánimo de presentarla a ninguna casa de estudios, sino por el interés de hacer un laburo de investigación y entregarlo a alguna institución que le sea útil. El tema que abordaré (si me da el tiempo), será la historia de Lobos desde 1983 hasta la fecha, en base a todas las áreas que componen una gestión municipal.



Traté de aprovechar estos días antes de que deba retomar la actividad, que entre el lunes (9/4) y hoy, arreció sin atenuantes.

Hay que dejar de ser nostálgicos. Por ejemplo, a mí me encantan los Beatles, pero desde 1970 no existen más. Sólo quedan los discos y las películas que hicieron. Hay que abrir un poco la cabeza y aceptar lo nuevo, pero no cualquier bazofia que aparezca, sino cosas que valgan la pena. 

Hay que aprender a disfrutar de la vida con aquello que nos haga felices (que nos puede llevar tiempo descubrir, pues no es lo mismo que "sentirse bien"). La lectura, la música, el cine, hacer el amor con una linda mujer, lo que sea. Porque, por si no se han dado cuenta, nosotros tenemos fecha de vencimiento. Llegará un punto en que estaremos demasiado viejos y enfermos, y nos arrepentiremos de todo aquello que no hicimos en nuestra juventud. Tengo casi 40 años y no estoy para boludeces. Hay que aprender a respetarse un poco más -en todos los sentidos- y no pasar por la vida pidiendo perdón por todo. Si te mandaste una estropicio, bueno, ya fue, seguí adelante y no te claves puñales por eso. 

Mientras voy cerrando el círculo de esta breve crónica, pensaba qué provechoso resulta para nuestra inestable salud mental ignorar los discursos que provienen la Casa Rosada, como en su momento lo fueron los de la Presidenta, con la famosa Cadena Nacional que nos quemaba la cabeza, y cuánta satisfacción podemos encontrar en hojear algo que nos aporte conocimiento genuinos, mientras pasamos revista a la actividad laboral del día o escuchamos un programa de radio.

Uno busca ,naturalmente, historias con las cuales pueda sentirse identificado, quizás por eso en la TV el género ficción tiene tantos vericuetos para concebir un producto exitoso. La modo de vivir de los yanquis es muy diferente al nuestro, y es por ello que en las series que provienen de EE. UU. hay cosas que no nos terminan de cerrar, porque son totalmente ajenas a nuestra realidad. Latinoamérica misma es tan diversa que muchas veces no entendemos el humor mexicano o chileno, por citar dos casos. Quienes alguna vez buceamos en el cable los canales internacionales, nos encontramos con distintas maneras de pensar la televisión. Una de las cosas que siempre admiré han sido los noticieros de otros países. No son sensacionalistas, los conductores no se hacen los graciosos al aire o subestiman al espectador buscando su complicidad. Simplemente, cumplen con la función para la cual existen, que es la de informar, difundir noticias, sin añadir comentarios o apreciaciones personales. 

El Telediario de la Televisión Española (TVE), es uno de los mejores ejemplos de lo que acabo de exponer. Los hechos son presentados tal como ocurrieron, sin adjetivos desmesurados, sin "exclusivas", "primicias", ni "último momento". Las noticias van pasando con el correr de los minutos, y punto. No hay demasiado que agregar más que lo necesario para ir de un tema a otro. No hay periodistas especializados en noticias policiales como aquí, y no es precisamente porque en Europa no haya delitos. Es otra forma de entender el periodismo, sin convertir a la noticia en un show. Qué lejos estamos de hacer un noticiero de calidad, y (lo que es peor) sólo hace falta un poco de sentido común para concretarlo. Punto final.




El error de pensar que el mundo está "contra vos"


Cuando creas (o sientas) que el mundo está contra vos, pensá esto: nadie es demasiado importante como para que el resto de la humanidad se preocupe por él, en hacerle daño o perjudicarlo. Por lo general, se dan una sucesión de hechos negativos, lo que conocemos como "mala racha", y que nos hace pensar de ese modo. Por lo tanto, cuando la pegamos y nos pasan un par de cosas buenas, nos cabe la misma lógica, porque no es que el mundo decidió favorecernos, ni nada que se le parezca.

Cosechar los frutos de tu trabajo, obtener el reconocimiento y el respeto de tus pares, lleva demasiado tiempo. No obstante, son más felices las personas que no viven pendientes de la aprobación de los demás. Es decir, aquellas que hacen lo que consideran correcto, y siguen su vida, porque es la forma que han adoptado para comportarse. En parte, yo soy así, pero a veces hay que actuar con diplomacia y mucho temple ante situaciones adversas. Porque si ante cada insulto o agresión fuéramos a responder, entraríamos en el juego del desquiciado que nos quiere envolver en él. 

Por obvio que resulte decirlo, nadie es perfecto, ni mucho menos imprescindible. Podemos decir, sí, que "no habrá otro igual". No habrá otro Maradona, otro Gardel, otro Sandro.... pero aún así, esas personas (que alcanzaron logros superlativos), hoy son un recuerdo, y las generaciones venideras lo tomarán con el mismo criterio, no como superhéroes o  mucho menos. Tener el talento para destacarse en el deporte o en el arte, no te hace imprescindible, simplemente te permite perdurar en la memoria colectiva de esa "burbuja de tiempo" de la cual fuiste parte. Lo cual no es poco: como el ser humano busca la trascendencia más allá de su propia muerte, hay personas que lo han conseguido, por su legado. Pero quienes tenemos aspiraciones más modestas, sólo queremos hacer bien nuestro trabajo, obtener una paga, e irnos a descansar por la noche hasta el día siguiente. 

Volviendo al tema del comienzo, que hay "gente de mierda", por supuesto que sí. Y existe la envidia, la malicia, y la crueldad. De no ser así, todos estaríamos felices y ninguna preocupación nos agobiaría (pensamiento utópico). Sin embargo, debemos comprender que NO SIEMPRE esas acciones repercuten en todos de la misma manera. Porque se trata, precisamente, de aprender a poner límites. Punto final. 

6 de abril de 2018

Declaración de principios para un día lluvioso (parte 4)

Viernes lluvioso en Lobos, y todo parece indicar que seguirá así en los días sucesivos. La verdad es que a todos nos ha sucedido alguna -o varias veces-, el hecho de pensar que la realidad nos supera. Esa cruda realidad que nos impide mejorar y progresar. Cada vez que me ocurre algo semejante, me repito a mí mismo: "No hay que claudicar". Suena sencillo decirlo o pensarlo, pero es en lo cotidiano donde demostrás tu fuerza interior. Tratar de sacar lo mejor de vos, en el laburo, en el trato con tu familia y tus amigos. Porque como mencioné en otra nota, el resto de la humanidad no tiene la culpa de tus problemas. Pero a su vez, tampoco tiene mérito alguno por tus logros. El mérito es tuyo, y de nadie más. 

Más que ser responsable en un determinado ámbito, hay que ser responsable de todos lo actos que uno haga en público, y hacerse cargo de ellos. A los de mi generación, podría decirles que nuestros padres no van a estar toda la vida (por obvio que resulte afirmarlo), de manera que llega el momento de despegar, de dar el salto, aún con circunstancias adversas. 

Por supuesto que existen miles de obstáculos y condicionamientos, y que si fuera tan fácil, todos seríamos prósperos empresarios o exitosos profesionales. La vida es injusta por naturaleza, pero en algún momento te da revancha. Exceptuando aquellas víctimas inocentes de secuestros, asesinatos, violaciones,  torturas o vejámenes. Esas personas quedarán marcadas para siempre, y ya la vida no será igual. Hay un punto de quiebre. Por eso hay que valorar la salud pública, y los terapeutas que atienden a quienes atravesaron episodios terriblemente traumáticos. Nadie está exento de sufrir un mazazo emocional. Y hay que indagar, con la ayuda de ese psicólogo, hasta encontrarse a uno mismo y ver dónde comenzó la crisis (si es que aún no terminó). Del quebranto económico es complicado salir, pero del quebranto emocional, cuando no podemos decodificar lo que nos está pasando, es más angustiante aún. 

Como yo no soy profesional de la salud ni pretendo dar soluciones mágicas a nadie, sólo puedo reiterar, que en las cosas sencillas, en aquellos momentos que ni siquiera reparás a diario que están sucediendo, nos podemos sentir mejor. Un plato de sopa humeante en un día de invierno. Unos mates bien cebados. Una taza de café. Un libro de Cortázar. Un documental copado que pasen por televisión. La trasnoche de la radio. Y podría seguir enumerando situaciones que se me vienen a la mente. Como dice la célebre frase, "Los muertos que vos matáis gozan de buena salud". Punto final. 

5 de abril de 2018

Galazzi: Crónica de un final anunciado

Ante todo, debo decir que todas las veces que entrevisté al Secretario Guillermo Galazzi, éste me trató con respeto y consideración. La relación que tuve fue estrictamente profesional, es decir: Periodista- Funcionario. Aun cuando comenzaron a filtrarse datos sobre su vida privada, jamás le pregunté por ninguno de ellos, sino que lo hice en base a su cargo de Obras Públicas. Nunca fui amigo de él, ni correspondería que lo fuera por una cuestión ética. Del mismo modo que no me gusta que hablen de mi vida privada, aplico el mismo precepto para los demás. 

Ahora bien, si está probado que el funcionario en cuestión hizo uso de un vehículo municipal con fines particulares, y si a esto le sumamos que la Policía allanó su vivienda, tal como fue publicado en el portal "Cañuelas al día", estamos en problemas. Ningún Gobierno puede sostener en su cargo a un funcionario, de cualquier rango, con estos antecedentes. De lo contrario, la transparencia que tanto se pregona sería un mero slogan de campaña. 

Como mencioné antes, hacía tiempo que conocía detalles de su vida privada que eran, al menos, cuestionables. Pero considero que le corresponde a la Justicia actuar en esos casos, y no es potestad mía hacerlo. Esta semana, un conocido concejal del radicalismo me manifestó sus reparos contra Galazzi, y su deseo implícito de que el Ejecutivo lo removiera. Esa conversación no fue grabada ni mucho menos, dado que se dio en un contexto informal, por lo cual no nombraré al legislador que me lo dijo. 

Pues bien, hoy nos enteramos de que se ha decidido apartar de su cargo a Galazzi, con una suspensión sin goce de sueldo, y se puede conjeturar que su futuro es incierto. El Ejecutivo no quiere pagar el costo político que implicaría la renuncia de un nuevo Secretario (ya se fueron Rita Montes, Giralde, y Hernández). Y aunque los motivos de los renunciantes sean distintos, en los hechos es lo mismo: se fueron, y otro funcionario ocupa sus respectivos lugares. 

Hay que tener en cuenta, asimismo, lo que se mencionó en este mismo espacio, de la compulsa o puja por espacios de poder entre la UCR y la UVC, como así también que referentes o dirigentes de ambos partidos se consideran con legítimo derecho de ocupar determinados cargos, o de ser candidatos en 2019. 

Y para concluir (hablando ahora en plural), podemos afirmar que este desenlace a los lobenses no nos sorprende, sabíamos que tarde o temprano "alguien" iba a tener que tomar una decisión, quizás antes de que se conocieran estos últimos detonantes que se mencionan al comienzo de esta nota. Sólo esperamos que el Secretario interino, Catriel Carboni, hombre de estrecha confianza del Intendente, pueda estar a la altura de las circunstancias, por el bien de todos los vecinos, sin distinción de ideología alguna. Salvo los de espíritu destituyente, todos queremos que a una gestión de gobierno le vaya bien, independientemente de que la hayamos avalado con el voto o no. Por lo tanto, sólo resta esperar a ver cómo sigue esta historia. Punto final. 

P.C.

4 de abril de 2018

Malvinas: No siempre "la historia la escriben los que ganan"

Si fuera cierto que "la historia la escriben los que ganan", nunca podría haberme sentado a redactar este texto sobre Malvinas. Es que, es términos objetivos, perdimos una guerra, que nunca debió haber sido tal, y contra los hechos no se puede discutir. No sé si será una experiencia grata visitar las Islas, quizás algún día vaya, más allá del costo económico. Claro está que el hecho de volver, tiene otro significado para los veteranos, porque de inmediato sobrevienen recuerdos y lugares reconocibles en los cuales les tocó participar del conflicto bélico. Está claro que fuimos derrotados, pero escribimos la historia en base a lo sucedido, con los testimonios de quienes estuvieron combatiendo en esa tierra bajo condiciones adversas, y muchos de ellos que dejaron su vida en defensa de nuestros legítimos derechos. 

EE. UU. perdió la guerra de Vietman  que duró 20 años: de 1955 a 1975. Se estima que 2 millones de personas murieron, entre militares y civiles. Pero también escribió la historia en base a la derrota. Es muy común ver películas ambientadas en Vietnam, y la más emblemática quizás sea "Nacido el 4 de Julio", que recomiendo verla, en la cual Tom Cruise encarna a un veterano y el infierno de la posguerra. 

Alemania perdió las dos Guerras Mundiales. La primera de ellas fue entre 1914 y 1918, y la más conocida, la Segunda Guerra Mundial en medio de la locura del nazismo y del nacionalismo exacerbado de Hitler, fue entre 1939 y 1945. Aún así, pudo superar el quebranto de una sociedad que no tenía nada en qué creer, más que en ellos mismos. Hoy, luego de que cayera el comunismo y se unificara en 1989, Alemania es la primera potencia mundial de Europa. Un país relativamente pequeño en términos de extensión territorial, del tamaño de cualquier provincia de Argentina. 

En los eventos deportivos, debo decir que ahí sí la historia la escriben -casi siempre- los que ganan. De los segundos nadie se acuerda. A nadie le importa qué atleta salió en el segundo puesto en una competencia, o qué equipo de fútbol se consagró Subcampeón. Quizás sea porque somos demasiado resultadistas, y se considera un fracaso a aquel que no alcanzó el logro máximo. La historia del deporte subestima, o no tiene en cuenta, a los atletas o equipos que no fueron campeones. Puede que se los mencione al pasar a modo de estadística, pero no mucho más.

1 de abril de 2018

Lluvioso domingo de abril, dedicado a los quehaceres domésticos

Comienza un nuevo mes, y quizás sea cierto aquel latiguillo de que "el tiempo es tirano". Realmente, cuesta asimilar cómo van transcurriendo los días, pareciera que ayer estábamos celebrando Año Nuevo, y hoy ya estamos en abril. El péndulo del reloj no nos da respiro. En rigor de verdad, si sentimos esa tiranía del tiempo, es porque la mayoría de nosotros debemos asumir obligaciones, que implican una carga horaria diaria, según a qué laburo se dedique cada uno. Ya el sólo hecho de proponerse pintar una habitación de tu casa, insume un tiempo considerable, todos quienes lo hemos hecho lo sabemos,  desde lijar prolijamente, correr todos los muebles, colocar diarios en el piso para evitar que éste se manche de pintura, hasta la mera tarea de pasar el pincel o el rodillo repetidas veces, con el objetivo de que el resultado final sea el mejor posible. 

Mantener una casa no es tarea sencilla, porque la humedad, la suciedad, y cualquier cosa que se rompa o desgaste por su propio uso, más allá de lo que haya que gastar en plata, requiere de darse maña para dejarla en condiciones. No todos podemos pagar un albañil o un plomero, por lo cual siempre es bueno aprender lo básico para estos menesteres. Y por lo general, el fin de semana, uno lo destinar a todo aquello inherente a las cuatro paredes donde vive, que durante el resto de los días no pudo hacer porque estuvo ocupado con su trabajo. También es común que se acumulen papeles que no sirven para nada o diarios viejos, y no tiene ningún sentido conservarlos. 

Desenchufarte del trabajo cuando llegás a tu casa, y no llevar los problemas del laburo al lugar donde vivís, no es fácil, pero hay que comprender que la gente o la persona que vive con vos, no tiene la culpa de tus broncas o problemas, razón por la cual hay que aprender a descargar esos sentimientos negativos de otra manera, más sana, por nuestra propia salud, y para no atosigar a nuestro entorno con cuestiones que les son ajenas. Todos nos merecemos (y además lo necesitamos), un momento de distensión. Punto final. 

30 de marzo de 2018

¿Bajó la pobreza? No nos enteramos

Viernes por la noche en la ciudad. Caluroso Viernes Santo, en este otoño que se resiste a asomarse con plenitud. Pese a tratarse de un feriado, tuve un día bastante ajetreado, lo cual en mi caso implica hacer notas o reportajes, para así tener material que sea digno de publicar. Creo que debemos replantearnos varias cosas, como el hecho de que se haya anunciado que bajó la pobreza, conforme estadísticas del INDEC. Hay que tener en cuenta en base a qué variables se llegó a esa conclusión ( o resultado), y si se tomó dentro de ellas el aumento de las tarifas, peajes, y combustibles. Ya a partir de abril, tendremos un nuevo incremento en el gas, que rondará entre el 30 y el 40 %. El objetivo que se propone el Gobierno es eliminar por completo los subsidios, pero no hay gradualismo alguno como se pregona desde la Casa Rosada. Por el contrario, nos pegan un cachetazo atrás de otro. 

No es motivo para "celebrar" una disminución de la pobreza, más aún si observamos que los datos pertenecen al segundo semestre de 2017, y que mucha agua ha corrido bajo el puente en los casi 4 meses de 2018. Hoy por hoy, viajar a Buenos Aires, a los lobenses nos sale carísimo, y muchas veces debemos hacerlo no por placer, sino por una cuestión de salud o por cumplir con un trámite. Esto es consecuencia del aumento de los peajes, de la nafta y el gasoil. Podrán decirme que viajar en tren es económico, y es verdad. De hecho, yo he viajado varias veces por ese medio. Pero no es intención de este Gobierno, ni de ninguno en los últimos años, invertir en el ferrocarril, por eso el trayecto se hace interminable y las vías se encuentran en un estado vergonzoso, lo cual puede ocasional un descarrilamiento del vagón. 

Quienes trabajamos en calidad de autónomos, tratamos de no trasladar los costos de nuestros servicios al consumidor, o en tarifas de publicidad, pero llega un punto que se nota insostenible. Y no queda otra que hacerlo, apelando a la comprensión de aquellos que confían en el prestigio o calidad que tiene un medio de comunicación. Constantemente recibo mails con personas que se ofrecen para colaborar en mi diario digital, pero me gustaría pagarles lo que realmente se merecen, por lo tanto hasta que no pueda lograrlo, les digo cortesmente que no tengo presupuesto. No puedo delegar tareas en otra persona, y mientras el cuerpo aguante, seguiré así. Si algún día noto que la situación mejora, consideraré la posibilidad de incorporar a alguien que me ayude en la producción periodística. Punto final. 

27 de marzo de 2018

Cambiando los hábitos desde otro prisma de la realidad

Martes por la noche en la ciudad. En estos días que no he escrito nada por aquí, me propuse cambiar de hábitos: concretamente, aquellos hábitos de los momentos de ocio. En principio, estoy escuchando más radio AM, hay cierta música de la cual ya me cansé, por un tiempo no quiero saber más nada. Basta ya del pop de los '80, o del género pop en toda su concepción. Escucho rock, desempolvé los viejos compacts de Pappo, Vox Dei, Charly (obviamente) alguno de La Renga, Metallica...en fin. Es similar a lo que sucede cuando un dulce te empalaga: es sabroso, pero no lo querés probar todo el tiempo. Me dejo llevar por el virtuosismo de los grandes guitarristas que escribieron la historia en serio, no para las revistas, ni para You Tube, o esas gansadas. Ojo, por supuesto que respeto a quienes tienen otras preferencias, sólo que no las comparto. 

Y como siempre se vuelve al primer amor, estoy leyendo a Cortázar, uno de mi autores predilectos junto con otros grandes como Osvaldo Soriano, o Bioy Casares. Desde luego que he leído a Borges, pero no es lo primero que se me viene a la mente si me ofrecen un libro de un determinado autor argentino. Nuestro país ha dado, también, grandes ensayistas, que precisamente emprendieron la tarea de "pensar la Argentina". Es que vivimos de un modo tan absurdo y volátil, que resulta inevitable salir de la burbuja y ver qué nos está pasando. El problema es que la dirigencia política se guía por otros manuales, entonces es natural que las cosas salgan mal. Los tipos que se quemaron la cabeza teorizando y analizando por qué no salimos del pozo, no suelen ser tenidos en cuenta, ni siquiera para ocupar un Ministerio. 

Últimamente no me acuesto tan temprano como solía hacer, me quedo haciendo cosas hasta pasada la medianoche, y cuando empiezan los primeros bostezos, ya es hora de un descanso. Trato de aprovechar el tiempo de otra manera, porque el ocio también puede ser productivo. No es tirarse en la cama a mirar el techo. Por ejemplo, mientras redacto estas líneas, no estoy trabajando, pero es algo que me tomo en serio (escribir en el blog), porque me gusta hacerlo. Son formas de ver las cosas con otro prisma de la realidad. Punto final.  


25 de marzo de 2018

Piensan más en la reelección que en los problemas cotidianos



Luchar por defender tus ideas, no implica desmerecer o quitarles validez a las ajenas. Pasamos del "se robaron todo", al "Macri gato", o "Macri la p... que te p...". Es curioso, porque aún así, es probable que el actual mandatario vaya por la reelección y hasta es posible que gane, porque es peronismo no logra superar su karma y está dividido.


El hecho de que el Intendente Etcheverry haya anunciado públicamente, en un semanario local, que será candidato para 2019, nos resulta apresurado a la mayoría, inclusive a sus propios simpatizantes. Además, generó una grieta en el seno de Cambiemos, porque otros referentes también se consideran con legítimo derecho para sucederlo en el Ejecutivo Municipal. Esto habla de la escasa “cintura política” del alcalde lobense, que falta más de un año para las próximas elecciones, y se produce un desgaste inútil que muchos interpretaron como un intento de “marcar la cancha” ante otros dirigentes de peso, como se rumoreó el nombre del Dr. Daniel Zabalo, que podría ser un excelente candidato.

El diagnóstico actual, indica que Cambiemos en Lobos continúa en la cresta de la ola, no tanto por méritos propios, sino por la incapacidad de la oposición para instalar una figura convocante para el electorado. Sin embargo, de aquí a un año muchas cosas pueden pasar, y en política cualquier error se paga caro en términos de votos. Por lo general, el ciudadano pondera la obra pública que un gobierno haya hecho, sea éste, el del Prof. Sobrero, o sus antecesores. Porque es lo que más se ve, y no está mal que sea así, pero en Lobos sigue recrudeciendo el delito, mucha gente está sin trabajo y no encuentra respuestas adecuadas en la Oficina de Empleo, y hay un intento por presionar al Juez de Faltas, Dr. Silvio Canosa, un magistrado que nos parece ejemplar y que nunca hizo política partidaria dentro de su función. Además de que el Ejecutivo no puede removerlo, porque concursó para el cargo, sería un error mayúsculo intentar hacerlo. Las multas se aplican conforme la legislación vigente, y más que labrar infracciones, hacen falta más controles de tránsito, en distintos lugares, porque cualquiera sabe que siempre se suelen realizar en la zona céntrica, y la periferia es tierra de nadie.

 Y ni que hablar de otros problemas que siguen sin resolverse, como los perros vagabundos, que es potestad de Estado tomar medidas en ese sentido, más allá del esfuerzo que hacen CAAN o Conexión Animal, que abonan las castraciones con los aportes voluntarios que reciben de los vecinos. El lamentable estado del Hospital, la falta de insumos y medicamentos, afecta a muchos pacientes, y debe gestionarse hasta llegar al hueso, donde sea necesario, golpear las puertas de todas las oficinas y despachos oficiales, para revertir esta situación.
En lugar de pensar en octubre de 2019 y de empezar a disputarse cargos, quienes nos gobiernan deberían estar concentrados en el “aquí y ahora”, en las necesidades que los lobenses tenemos hoy, y no estar enceguecidos por la ambición de poder. Claro está que, siendo Cambiemos una coalición, será más difícil llegar a un acuerdo, pero para eso el pueblo les otorgó el voto y los consagró ganadores en dos elecciones consecutivas. Sin embargo, nada es para siempre, nadie es eterno, ni mucho menos imprescindible. Por lo tanto, una persona que represente el ideario de Cambiemos, bien puede postularse si es que desde la conducción de este espacio político tiene respaldo. Punto final.

21 de marzo de 2018

Comenzó el otoño 2018, y se viene el alivio en el termómetro

Marzo no suele ser mi mes más prolífico, en términos de escribir por placer, como lo hago aquí. Es que, para un blog que tiene casi 13 años, uno debe reinventarse: no en la manera de redactar, sino en los temas a abordar.
Cuando leo las notas más antiguas, me sucede a veces que no puedo creer cómo una serie de nimiedades me provocaban preocupación, o eran motivo para escribir un texto. Pero desde lo simple, o de lo aparentemente inocuo, se construyen los momentos la vida.  Con el tiempo me volví más crítico sobre la dirigencia política, la de ayer y la de hoy, y adopté otro perfil. Me propuse, desde mi modesto lugar, pensar la ciudad donde vivo,  y pensar el país. Claro está que con el mero acto de pensar no se llega a ningún lado, pero se obtienen conclusiones que se pueden traducir en hechos.

Por lo general, cuando cae la noche, es el momento que dedico a redactar alguna reflexión, que puede surgir desde adentro (es decir, de mis propias convicciones), o "desde afuera", a raíz de algo que vi en Internet o en la televisión. Estoy mirando cada vez menos tele, y no lo digo por hacerme el intelectual, realmente es así, no me genera interés. En parte, creo que los celulares modernos le están ganado la batalla a la TV. En la mayoría de los bares, hay una o más pantallas, pero nadie les presta demasiada atención, excepto cuando hay un partido de fútbol. En el resto de los días, son parte del decorado, podría decirse. Como si fueran cuadros, pero con imágenes en movimiento. 
También hay que considerar que hay teléfonos que, con las prestaciones actuales, podrían considerarse una computadora más en la casa.

La sociedad está muy sensibilizada por la violencia de género y el acoso sexual contra las mujeres, pero como mencioné en otra nota, si no reflexionamos un poco, terminamos cayendo en un feminismo estúpido que no conduce a  nada. Por ejemplo, cuando entre otras tantas gansadas, querían reemplazar el color "azul" para los nenes y el "rosa" para las nenas, bajo el argumento de que era una actitud sexista. Señores, para debatir hay que hacerlo con fundamentos, que quizás yo no los tenga, por eso me abstengo de opinar sobre aquello que no conozco. Es fácil que nos den todo masticado para no tener que "tragar" (leer). El feminismo fue una reacción dentro de un contexto histórico determinado, la década del '60, que no se pudo plasmar en dicho momento en muchos países como el nuestro, que estaban regidos bajo gobiernos militares y profundamente retrógadas. Como en casi todo, llegamos tarde: los hippies de San Francisco en 1967 no son los mismos muchachos pelilargos del Siglo XXI. Punto final. 

20 de marzo de 2018

¿Alguna vez sabremos la verdad?



¿Alguna vez sabremos la verdad de lo que sucedió con el ARA San Juan? Probablemente no, excepto los partes oficiales de la Armada que se dieron a conocer, y alguna que otra explicación del Ministerio de Defensa. El tema desapareció de la agenda mediática, del mismo modo que desaparecieron y perecieron los 44 tripulantes que iban a bordo. La hipótesis que se maneja es que hubo una falla en las baterías, y que a consecuencia de esto, más otra serie de factores, la nave implosionó en el mar. Pero también se menciona, no oficialmente, que podría haber sido hundido por un buque inglés. Esto no suena muy convincente, si tenemos en cuenta que el viejo submarino estaba lejos de representar una amenaza. Sin embargo, el Jefe de Gabinete Marcos Peña admitió que dentro de los objetivos de la misión, estaba en el navegar en  la zona cercana a Malvinas, fuertemente militarizada con más de 2.000 hombres tras la guerra de 1982. De ser así, se trata de una estupidez mayúscula que mandó a la muerte a personas que obedecieron las órdenes que se les impartieron, y que se conocen 4 meses después.

Los familiares de quienes iban a bordo del ARA San Juan, naturalmente, ya dieron por descartada toda posibilidad de encontrar con vida a sus seres queridos, que en realidad era lo más importante. Pero hay otros enigmas, ya fuera de lo ocurrido con este hecho puntual, que tampoco serán revelados. 

Nunca sabremos qué pasó con Carlos Menem Jr, si el helicóptero que se estrelló en Ramallo fue consecuencia de una maniobra desafortunada o de un atentado. Nunca sabremos qué pasó con el caso de la Dra. Giubileo, allá por 1985, que desapareció de la Clínica Psiquiátrica Open Door, cercana a Luján, donde trabajaba. El crimen perfecto, porque su cuerpo nunca se encontró. Nunca sabremos qué pasó con Jorge Julio López, el testigo que declaró en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz. Nunca sabremos, tampoco, qué pasó con "Poli" Armentano, aquel relacionista público famoso en los '90, que era dueño de la discoteca "El Cielo", frecuentada por la farándula y el mundillo menemista. Lo asesinaron de un modo tan "prolijo", que se estima que era un sicario profesional. Pero la investigación quedó en la nada. 

Nunca se sabrá la sospechosa muerte de Lourdes Di Natale, ex Secretaria Privada de Emir Yoma, que denunció una escandalosa red de coimas y sobresueldos, recibía constantemente amenazas, y la causa se caratuló como suicidio, algo totalmente inverosímil para cualquiera que haya reconstruido la escena del crimen. 

Pero, en rigor de verdad, en todos estos casos, hay "alguien" que sabe lo que pasó, y que quizás se llevó su secreto a la tumba, como así también los espías mediocres de la ex SIDE que en lugar de protegernos de cualquier amenaza de atentado, se dedicaron durante años a hacer pinchaduras telefónicas a periodistas y políticos de la oposición. Punto final. 

16 de marzo de 2018

Ultimo viernes de verano: se viene el crujir de las hojas

Noche de viernes en Lobos. Los bellos atardeceres de verano, que durante buena parte de estos meses fotografié, pronto dirán adiós. Antes me parecía una tontería fotografiar el cielo, luego comprendí lo poco que miramos por encima de nuestra cabeza, y cómo el firmamento no es siempre el mismo. Se va tiñendo de distintos colores conforme el transcurso de las horas. Desde tiempos remotos el hombre tuvo fascinación por las alturas, por volar, como intentó hacerlo Ícaro en la mitología. La aviación y la aeronáutica son creaciones relativamente recientes. Porque para la historia, un siglo es un suspiro, en miles de millones de años desde que existe este planeta. 

Pero el otoño siempre es bienvenido, al menos para mí. Cuando comiencen los primeros fríos, habrá que volver a la rutina de cada estación, que consiste en renovar el placard con la ropa de abrigo que quedó guardada en una -o varias- bolsas de consorcio. Ahí se amontonan buzos, pulóveres, camisas, camisetas de dormir, y todas las prendas de vestir que suelen usarse. 

Comprar ropa de buena calidad (que no necesariamente es "de marca"), lleva tiempo, porque hay que recorrer distintos lugares, conseguir el talle justo, elegir el color, y algo que debería ser simple, no lo es tal, para que todas esas variables se den: talle- color- precio- calidad. Seguramente, cuando saque de la bolsa toda esa parva que ya les comenté, me llevaré la sorpresa de que los 10 kilos de más hacen imposible que me vista con buena parte de ella. Veremos. Todavía restan unos últimos días de temperaturas altas, y después ya está. Comenzará el crujir de las hojas bajo los pies. Cuando querés acordar, a las seis de la tarde ya es de noche.  Punto final. 




15 de marzo de 2018

No claudicar: la motivación para seguir adelante cuando "el mundo está contra vos"

Con el paso de los años, uno se vuelve más quejoso. Empieza a molestarte la gente impuntual, descortés, y desagradecida. En realidad, esas personas siempre estuvieron, sólo que antes tu capacidad de tolerancia era mayor. 

No es saludable dejarse llevar por la indignación, pero también es cierto que si te tragás la bronca, un día terminás explotando con quien menos se lo merece. Tampoco es bueno traer los problemas del trabajo a tu casa, aunque resulte inevitable que cuando te pregunta tu familia por algo en particular, no reacciones de la mejor manera. 

Y aunque resulte fácil decirlo, no hay que claudicar. Porque si estamos atravesando una crisis en todos los órdenes (creo que es así), no será la primera ni la última. Nuestros abuelos seguramente la pasaron mucho peor, si bien no es un consuelo. Y siempre nos decían, que nosotros, "la juventud", íbamos a poder hacer lo que ellos no pudieron. Traspasar un legado de frustraciones colectivas de una generación a otra, es lo que nos ha llevado a dónde estamos. 

En la Argentina de hoy, hay que agradecer el hecho de tener un trabajo, cuando sería natural que ese sea el medio de vida de todos (además de ser un derecho). El famoso "llegar a fin de mes", lo vengo escuchando desde hace años, y sigue igual. Hay gente que no logra hacerlo y se endeuda cada vez más, con los usureros, porque no tienen acceso a un crédito en un banco. Y también están los que disfrutan de la vanidad, de quejarse todo el año de lo mal que está el país pero no se privan de sus vacaciones, o de lo que fuere. Si desde la Casa Rosada nos quieren imponer un ajuste (y no lo digo sólo por los que están ahora, sino por muchos que ya pasaron por ahí), no nos queda otra que ajustarnos. Los años de despilfarro y de corrupción los terminamos pagando nosotros. Y los seguiremos pagando, cuando el Gobierno actual se vaya y entonces se comiencen a destapar todas las ollas. Tarde, como siempre. Ya se fueron y dejaron todo hecho trizas. 

Sin embargo, lo que sí podemos hacer, es disfrutar de los momentos de distensión, por breves que sean, porque no vinimos a este mundo para pagar cuentas y para trabajar todos los días. Por suerte, Lobos tiene muchos espacios públicos de acceso gratuito, como plazas, paseos y el Parque, y yo hago uso de ellos. Me desconecto el "chip" de todo lo que me jode, y trato de concentrarme en mi salud, en caminar lo mucho o poco que pueda. Y veo que muchos lobenses hacen lo mismo. Cada uno a su ritmo, con sus ganas, o con la frecuencia que pueda. Nada es tan urgente como para no apagar el celular 30 o 40 minutos. Punto final. 

11 de marzo de 2018

Un domingo para que el árbol no nos tape el bosque

Tarde de domingo en la ciudad. Ideal para caminar o trotar, y de hecho hice ambas cosas, en la Plaza Tucumán. Había poca gente, era temprano aún poco después del mediodía, pero como fui para ejercitar mi decadente físico, no me  importaba demasiado si había centenares de personas. En realidad, es un buen ejemplo de cómo debemos usar el espacio público. Yo caminé por el perímetro de la Plaza, pero no jodí a nadie, y lo hice en un sector donde está permitido. Tenemos la suerte de vivir en una ciudad que cuenta con muchos espacios verdes, y cuando sentís que estás "pasado de rosca", nada mejor que caminar. Podés hacerlo, también, tomando cualquier calle al azar, sin nada planificado, hasta que te sientas cansado y los pensamientos que te abrumaban pasan a un segundo plano, porque están tan cansado que ni siquiera querés gastar tu energía dándole vueltas al asunto.

Hay actividades que también me distraen: aunque no lo crean, una de ellas es cortar el pasto. Como en ese momento estoy concentrado en dejar prolijo el césped, en arrancar los pastos duros con la pala y luego darle el retoque final con la bordeadora, no pienso en otra cosa. 

De más está decir, que leer un buen libro es otra opción interesante, sobre todo porque la literatura te envuelve en el mundo que el autor construyó con su obra. Hay escritores consagrados que no me gustan, por lo cual no me interesa los premios que hayan obtenido. Y abundan muchos que no gozan de la masividad y que se merecerían una buena nota en los suplementos culturales de los diarios. 

Y ya que hace poco se celebró el Día de la Mujer, cabe afirmar que tenemos excelentes escritoras,  en el arte no hay tanta disparidad respecto a los sexos. Esto me hace acordar a un partido de tenis, de modo exhibición, que se disputó durante muchos años bajo el título "La batalla de los sexos". Consistía en que se enfrentaran el hombre número 1 del mundo, contra su par mujer. Casi siempre ganaba el hombre, pero era entretenido de ver. 

Algún día, los argentinos dejaremos de discutir por boludeces, y nos tomaremos las cosas en serio. Cuando logremos superar lo meramente coyuntural y resolvamos las cuestiones de fondo, las cosas cambiarán. Porque el debate dejará de ser antojadizo o tendencioso, para marcar un espacio de libre expresión. En el cual, además, los expertos de cada tema deben ser los primeros en ser consultados. Esos tipos que dedicaron su vida a escribir libros y ensayos, a "pensar el país", y a analizar como si tuvieran un bisturí, las contradicciones (y los miedos) de los argentinos. Punto final.

9 de marzo de 2018

Declaración de principios (Parte 3)

Si escribo regularmente aquí, en este blog, es porque me hace bien, además del hecho de que los lectores puedan compartir mis puntos de vista. Siempre he sido crítico de todos los gobiernos, cuando considero que nos están perjudicando con sus decisiones. Y no pasa sólo por los índices económicos, sino por una serie de cuestiones que nos ayudarían a vivir mejor: salud, educación, Justicia (se escribe con mayúsculas pues hace referencia al poder judicial). Como la democracia es representativa, delegamos la tarea de deliberar y gobernar, en nuestros legisladores y autoridades del Ejecutivo. Si están en ese lugar, no es por arte de magia, sino porque obtuvieron la mayor cantidad de votos. Parece una obviedad puntualizar esto, pero a veces no nos hacemos cargo de la responsabilidad como ciudadanos. 

Como suelo decir, cada dos años hay elecciones, entonces quienes estén conformes con este rumbo poco alentador, lo ratificarán. Y aquellos que crean que se puede encauzar un nuevo camino, elegirán a otro partido político. La política travestida, marketinera, con slóganes mesiánicos, no nos conduce a ningún lado. Pasamos del "Síganme" de Menem (1989), al "Sí se puede" macrista (2015 en adelante) Aunque sea tedioso, hay que sentarse a ver los pocos programas de TV que perduran, y escuchar lo que estos tipos tienen para decir: oficialistas y opositores. Por supuesto, quedate bien tranquilo que si llegan al poder, las palabras se las lleva el viento, pero por lo menos que se dejen de joder con las chicanas (pésimo vicio argentino), y se pongan a debatir en serio. Caso contrario, no iremos nunca a ningún lado. 

La mejor forma de que la política vuelva a recuperar la credibilidad, es con dirigentes que se comporten de un modo creíble y coherente. Que ocupar un cargo no sea un salvoconducto para la corrupción, el robo, y el saqueo de todo lo que tanto costó conseguir. Ingenuidad, utopía, llámenlo como quieran: esto algún día tiene que terminar. Que todos paguen Impuesto a las Ganancias (entre ellos, el Poder Judicial y los jerarcas de la Iglesia). Que los fueros parlamentarios no sean una inmunidad para no ir preso. Sería bueno saber, por ejemplo, respecto al "resto fósil" de Menem, cuántos proyectos de Ley presentó en los últimos años que calentó el culo en una banca. 

Que se aparte de su cargo a los jueces garantistas, que se la dan de progresistas, y no es la misma cosa. Que nuestros hijos terminen sus estudios secundarios con los conocimientos básicos para iniciar la Universidad. Que las masas no sean funcionales a los sindicalistas que se enriquecen a costa de sus bolsillos. 

Pero como acá "el que no corre, vuela", como prima la viveza criolla, la estupidez y el cholulismo, es difícil revertir este estado de cosas, que no viene ni de ahora ni de Cristina, sino de hace décadas. Si aceptamos que somos un país subdesarrollado y que no hay señales de que eso cambie -al menos por ahora-, aprenderíamos a ser más humildes. Y a respetar al otro, aunque piense diferente. Punto final. 

8 de marzo de 2018

Que las mujeres tengan una mejor calidad de vida: debate que se debe dar en el Congreso

Hola amigos, me reencuentro en este humilde espacio luego de algunos problemas de salud que me obligaron a mantenerme ocupado en cuestiones más prioritarias. Sin embargo, pude seguir realizando mi trabajo como siempre, a veces con menos entusiasmo que otras, pero es mi responsabilidad y me hago plenamente cargo de ello. 

Sinceramente no tengo deseos de hablar del Día de la Mujer, y no se trata de restarle importancia a una fecha que merece la adhesión de todos. Es que fue el tema excluyente durante todo el día, de manera que poco puedo aportar a lo que ustedes seguramente han leído, visto, o escuchado. 

Desde luego que nos hace falta un largo camino a recorrer como sociedad, para no tener que leer cada día noticias de hechos aberrantes de los cuales las mujeres son víctimas. En particular, siempre estuve en contra del feminismo, es decir, de hacer un activismo por la condición de género de una persona. Sí me parece atinado y razonable que se terminen los discursos, las proclamas, y se pase a los hechos, lo cual implica políticas públicas para atender casos de abuso, violencia y trata de personas. 

Si bien persiste una inequidad entre oportunidades para ambos sexos, los hombres no ejercemos una supremacía a nivel mundial, hay tareas que son realizadas casi exclusivamente por mujeres y que son bien remuneradas, si hablamos del ámbito laboral. Cada vez hay más líderes femeninas que ejercen, precisamente, una posición en la cual, los subordinados son hombres. Y es algo que considero un avance imposible de soslayar, aún cuando estemos lejos de los legítimos reclamos que se han escuchado hoy. 

Nuestro país, tuvo dos Presidentas: Isabel Perón, que asumió ante el fallecimiento del líder Justicialista. Y Cristina Kirchner, que estuvo 8 años en el poder. La actual Vicepresidenta es una mujer con una discapacidad, algo que en otros tiempos sería impensado imaginar. Ya no importa el juicio de valor que yo tenga sobre CFK o la viuda de Perón, digo que es un avance. Las conquistas que queden pendientes no se consiguen "en la calle", como se cree erróneamente, sino en el  Congreso. Ojo, esto no significa subestimar una protesta social. Pero serán nuestros legisladores quienes establezcan el marco legal adecuado o introduzcan las modificaciones que consideren necesarias para que todas las mujeres gocen de la protección adecuada ante los hechos de público conocimiento. Punto final. 

5 de marzo de 2018

El hecho de sentir que estás haciendo algo por vos mismo




Buen lunes, amigos. Como le comenté en mi nota anterior, el fin de semana estuvo particularmente cargado, con toda esta movida de las Olimpíadas. Pero me resultó saludable para mi físico, tener que ir de un lado para otro, sobre todo en la apertura, para poder conseguir las mejores fotos posibles, dentro de las limitaciones que tiene mi cámara. Por otra parte, aunque toda la jornada del sábado se volvió maratónica y se extendió más allá de lo aconsejable, bien valió la pena ver el show de Javier Calamaro. No tenía demasiadas expectativas, creí que era un mero "portador de apellido" de su hermano Andrés, pero me sorprendió gratamente. Es muy profesional, carismático, y amable en el trato. Y el sonido, fue impecable. Nada de acoples de micrófonos o esas cosas que suelen pasar "en las mejores familias". Javier ha grabado discos de tangos, pero en clave de rock, al mejor estilo de lo que Divididos hizo cuando grabó "El arriero", de Yupanqui. La fascinación por la música porteña de parte de los rockers argentinos viene desde la época de Charly García, aunque ahora está más aceptado por el público masivo. 

En fin, esa misma noche llegué a mi casa con bastante cansancio, ese cansancio que de algún modo es bienvenido porque te asegura que vas a dormir bien, ventilador mediante. Antes de acostarme, fui delineando y puliendo las notas que publicaría, sin desgrabar casi nada salvo datos específicos, porque quería transmitir a los lectores mi propia impresión de lo que tuve ocasión de ver. Hice una selección de fotos (un total de 178, de las cuales casi 100 fueron descartadas), por lo cual el domingo posterior, una buena porción del trabajo ya estaba hecho. Y como sostengo siempre, si bien se trata de un evento deportivo, un espectáculo musical de estas características le otorga más brillo al certamen. 

Pero las notas no pueden permanecer eternamente en un medio de actualidad, por ello hoy hubo que salir a buscar otro tipo de material, es lo que hace a la naturaleza misma de un diario, sea digital o en papel. 

Y cuando necesito distensión, retomo las páginas de algún libro olvidado, recorro el dial de la radio AM buscando algo interesante, o escucho la música que me acompaña de toda la vida. Sin embargo, últimamente me gusta escuchar más a la gente hablar (algo coherente en la radio), antes que revolver la discoteca. Quién te dice, si me pasa lo mismo que a Calamaro, y empiezo a comprar discos de tango, ese sentimiento triste que se baila. Punto final. 

3 de marzo de 2018

Sábado de Olimpíadas, con nuestro Parque como anfitrión

Sábado muy caluroso en Lobos. Arrancó marzo, un mes que suele registrar intensa actividad respecto a sus predecesores. Sin embargo, es parte del trabajo que  uno hace. Esta tarde voy a cubrir la apertura de las Olimpíadas del Salado, en el Parque. Me pasa algo "raro" con el Parque, paso a explicar: hasta 2004, yo vivía frente a dicho espacio verde y como estaba a un paso de distancia, lo solía frecuentar. Inclusive cuando yo y mi familia nos mudamos, pensé que iba a sentir melancolía por aquella vista espléndida que me prodigaba la naturaleza cuando abría la ventana todas las mañanas. Pero no fue así, todo lo contrario: pasaron los meses, y no volví a ir, excepto cuando el trabajo lo requería. Reemplacé el Parque por la Plaza Tucumán, o por recorrer calles céntricas. 

Ayer volví a ir al citado Parque, sin mucho entusiasmo, pero me interesaba ver los preparativos para el evento que tendremos hoy. Debo decir que el predio luce prolijo, con el pasto cortado, buenas luminarias, y otros aspectos que en este momento no recuerdo. Lo que sí me molesta, es que se acuerden de ponerlo en condiciones para las Olimpíadas o lo que sea, porque mucha gente disfruta de caminar o correr en el Parque cotidianamente. También me da que pensar, el poco cuidado que tenemos hacia un espacio público. "Lo que es de todos, no es de nadie", razonarán los estúpidos que se dedicar a romper aquello que cuesta tanto recuperar, y que terminamos pagando el resto de los vecinos. Sería bueno que coloquen cámaras de seguridad (si es que no las hay), en lugares estratégicos y donde hay mayor vandalismo, como la pista de skate. 

Así las cosas, veremos qué nos trae esta apertura de las Olimpíadas, que convoca muchos deportistas, y es un modo de ver cómo está posicionado Lobos en las distintas disciplinas, en relación con el resto de los municipios. Analizar esto, permitirá que para el próximo ciclo se logren equipos más competitivos, llegado el caso de que en esta edición de la Cuenca no sea así. Punto final. 

28 de febrero de 2018

Mientras febrero dice adiós, llegó la bendita lluvia


Llegó la lluvia, tan necesaria por cierto. Llegó el alivio, que probablemente será efímero, pero nos garantiza unas horas de buen descanso y de poder salir a la vía pública sin terminar empapado en sudor. 
Pues bien, este febrero que dice adiós, fue bastante movido por cierto, y cuando uno investiga, siempre se encuentra con gente que habla sin saber. Por ejemplo: nuestra Laguna. Indagando en un archivo PDF de varias páginas (de un ente oficial), pude probar y demostrar que la Autoridad del Agua es el organismo de mayor jerarquía que regula las lagunas, arroyos, y ríos de la Provincia. Hidráulica está subordinado a éste. No expreso esto para ganarme los laureles de nada, de hecho empecé yo mismo a verificar entre las distintas páginas de Internet. Quería saber, como todo ciudadano, si nos estaban diciendo la verdad, o no. Creo que lo que nos vendieron fue una verdad a medias. 

Como todo en la vida, hay personas que obran de buena fe, y otras de un comportamiento deplorable. Yo tengo casi 40 años y la capacidad suficiente para discernir cuando me llega información falsa (o imposible de probar). Pero nadie es perfecto, por eso, si me demuestran lo contrario, no tengo problemas en retractarme. 

Me tomé unos días sin escribir nada en este blog, tan caro a mis historia personal, porque me propuse retomarlo cuando lo considerara necesario, es decir, cuando tuviera algo interesante para comentar. Y además de lo que ya expuse en los párrafos anteriores, me anima el deseo de respetar al lector. No subestimar la inteligencia del otro. En Lobos hay mucha gente valiosa y con grandes conocimientos, que deben ser objeto de consulta cuando ocurren desastres naturales, o cuando un pequeño pueblo rural como Villa Logüercio (que vive en buena medida del turismo), pasa por una situación apremiante. 

En 2016, este Gobierno prometió pavimentar la Av. Costanera (tengo recortes de diarios que así lo acreditan), pero a las palabras se las lleva el viento, y hasta ahora eso no ha ocurrido. Ni siquiera hay una estimación "seria" de cuándo se hará.

No dejo de reconocer todo lo que se ha hecho en materia de Obra Pública, pero no podemos dejar que el bosque nos impida ver el árbol (al revés del conocido refrán). Hay cosas que son meritorias, y otras que entran dentro de los servicios mínimos que debe brindar un Municipio. Si las tasas y tributos municipales aumentan, lo menos que nos merecemos es que esa plata se retribuya en una mejor calidad de vida. Sé, como dije antes, que en muchos aspectos se está logrando. Hay menos basurales, calles que lucen más limpias, un plan de separación de residuos que los vecinos tratamos de cumplir. Ahora, resta resolver lo urgente, lo inmediato, porque eso no puede esperar. 

Para concluir, agradezco a todos quienes leen mis publicaciones, aunque no estén de acuerdo, porque es la única manera de construir una sociedad verdaderamente plural. Muchas gracias. Punto final.  

25 de febrero de 2018

Hábil jugada política del Gobierno

Hábil jugada política del Gobierno: luego de exprimir hasta el cansancio el caso del policía Chocobar (acusado de "exceso de legítima defensa"), al punto tal que el propio Presidente lo recibió en la Casa Rosada, y luego de agotar todos los recursos con el caso de la fallecida periodista Débora Pérez Volpin (al conocerse los resultados de la autopsia, el tema desapareció), logró instalar en la agenda mediática el debate sobre el aborto legal. Un debate que divide aguas, y que consigue el objetivo propuesto, a saber: distraer la atención sobre los indicadores económicos que van en caída libre, la recesión, la inflación, al aumento de tarifas, y el desempleo. 

¿Podemos esperar que la propuesta de "aborto legal" prospere en el Congreso? Difícilmente haya acuerdo, incluso entre los propios macristas. Y en un país como el nuestro, donde la Iglesia conserva un poder importante para ejercer su influencia en cuestiones que van en contra de su doctrina, más aún. 

La mayoría de los que lanzaron alegremente esta iniciativa, que enseguida tuvo el visto bueno de los portales de noticias, se opusieron al matrimonio de personas del mismo sexo (mal llamado "matrimonio gay"), o en el mejor de los casos, pusieron reparos para concederle a las parejas homosexuales los mismos derechos que aquellas que no lo son. No seamos hipócritas: ¿cuántos miran para otro lado si ven a una pareja gay besándose en una plaza? O más retrógradas aún, ¿A cuántos (en pleno siglo XXI) les provoca incomodidad o escozor que una mujer amamante a su bebé en un lugar público?

Es así, como se entretiene a la opinión pública, con algo que no llevará a ninguna parte, a menos que el tiempo me demuestre lo contrario. Yo no me voy a pronunciar ni a favor ni en contra porque no quiero entrar en ese juego. Simplemente digo que no es momento para hacerlo. Hubo muchísimo tiempo (y no se hizo), cuando se reformó el Código Civil y Comercial, durante la presidencia de CFK. (Está vigente desde agosto de 2015). En su articulado, se establece que "la vida humana comienza desde la concepción", no antes (palabras más o menos). Por otra parte, el Art. 63, Título III, dice:"Son personas por nacer aquellas que no habiendo naciendo están concebidas en el seno materno "


Art. 70: "Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes después de estar separados de su madre".

Es decir, que habría que reformar nuevamente el Código, que demandó varios años, y entrar en una disputa legal, que sin perjuicio de ser válida, tiene como único interés, plantear un tema de repercusión inmediata para tapar todo lo que sucede en lo cotidiano. 

Poner "parches" a un cuerpo legal que regula la existencia de las personas físicas, no es saludable. Además, muchos de los legisladores que integraron la comisión para completar el tan mentado Código, no sabrán qué hacer. Tapar con el codo lo que escribieron con la mano? Muy poco serio. Yo en esa no me prendo, porque avanzamos dos pasos y retrocedemos tres. Punto final.  





22 de febrero de 2018

Mirándose el ombligo en el verano




Como reza el viejo adagio popular, supuestamente para sentirte realizado en esta vida tenés que escribir un libro, plantar un árbol, y tener un hijo. Pues bien, como no tengo previsto tener hijos, y árboles tengo de sobra, me estoy encomendando a la tarea de escribir un libro. En principio, pienso concebirlo con honestidad, dado que voy a hacer una selección de textos que fui escribiendo en este blog. Son más de 1.300 notas, desde 2005 hasta la fecha, y obviamente algunas las considero más logradas o mejor redactadas que otras. En realidad, si es que sale el proyecto, será un "mix" entre cuatro o cinco cuentos que tengo escritos y que nunca vieron la luz, más una antología de este blog. Por eso, insisto en que antes voy a elegir con el mejor criterio posible el material, porque aún si lo deseara sería imposible publicar en papel todo lo que ustedes han encontrado aquí en los últimos 13 años. No me interesa terminar haciendo un mamotreto ilegible y aburrido. Y como uno va cambiando su forma de pensar, muchas veces forzado por la cruda realidad, entonces la candidez y cierta ingenuidad de las primeras publicaciones no refleja mi modo de ver las cosas hoy. Sin embargo, algún posteo de los más antiguos voy a incluir, porque esa persona "fui" yo, y ningún otro. Por supuesto, no esperen la excelencia literaria ni mucho menos, mis aspiraciones son modestas. Y después está el tema más complicado, que es el costo de publicar una tirada de ejemplares. Seguramente voy a tramitar algún subsidio que me ayude a paliar los gastos.

Quizás por el costo que singnifica una publicación en papel, es que abundan muchos blogs dedicados a la literatura, donde personas de todas partes del mundo comparten su prosa o su poesía. En algunos casos, directamente se elige el formato digital por considerar que tiene mayor acceso, y a su vez el lector accede a los contenidos gratuitamente. No obstante, el libro sigue teniendo mayor peso y entidad cultural, me atrevería a decir que es una de las pocas cosas que perdurará en los próximos 50 o 100 años. Los dispositivos para "E-books", además de ser difíciles de conseguir o resultar muy caros, no representan la misma experiencia de hojear las páginas de un texto cualquiera. Lo importante, desde luego, es el contenido, más allá que el modo que elijas para publicar. Si lo logro hacer, sería para darme un gusto personal, pero a su vez, con la expectativa de que alguien lo lea, de lo contrario sería totalmente inútil el esfuerzo económico. Deben ser escritos los cuales generen interés.  En fin, veremos qué posibilidades hay, y hasta tanto aparezcan, voy seleccionando el material que me parece mejor escrito durante todos estos años. Punto final. 

21 de febrero de 2018

El Moyano nuestro de cada día...

Escuchándolo hoy a Hugo Moyano, parecía que había nacido un nuevo Ubaldini, o un Lorenzo Miguel: me refiero a sus arengas a los trabajadores, a las conquistas sociales, y una serie de frases hechas que el camionero creyó que iban a pasar a la posteridad. ¿No es un poco anacrónico hablar de "gorilas" en pleno siglo XXI? Huguito, aunque no comulgo en un todo con Perón, el susodicho era un estadista, un tipo que tenía bien en claro lo que iba a hacer (en sus dos primeras presidencias), y vos sos una sanguijuela que empezaste a agitar el avispero cuando los K te cortaron el chorro. Con Néstor, el camionero se llevaba de maravillas, hasta que llegó Cristina y le empezó a recortar poder hasta dejarlo totalmente al margen. Ahora, con otro Gobierno, y muchos sindicatos que decidieron no sumarse a esta pantomima, las exigencias y reclamos de Moyano son como pedir agua en el desierto. Sólo lo acompañaron sus acólitos, los aplaudidores de siempre, y todos sabemos que los sindicalistas se enriquecen a costa de sus afiliados. Además de la demagogia elevada a la máxima potencia, de a ratos en su paupérrima oratoria, hablaba como si fuera una novia despechada.

En toda sociedad, los gremios y sindicatos deben existir para que los trabajadores se sientan representados. Ahora bien, si te descuidás te afilian compulsivamente sin tu consentimiento, como el otro "pobre muchacho" de SOEME, Balcedo, hoy caído en desgracia luego de sostener un medio de prensa en  base de la extorsión y el apriete y a un crecimiento patrimonial imposible de justificar.

Es que la vanidad puede más que el poder genuino. La ostentación, que llega a ser obscena, desligitima totalmente a estos tipos que dicen defender tus derechos. No creo que Moyano tenga apremios económicos ni mucho menos, y hasta se ha dado el lujo de ser Presidente de un club de fútbol. Más allá del alcance de la convocatoria, de cuánta gente participó de la protesta (las cifras que se manejan son entre 140.000 y 200.000), me dejó la sensación de que es uno de aquellos que intenta recuperar el poder que supo tener, sacando rédito del malhumor social y la economía en crisis, lo cual es real, pero Moyano no es precisamente el más autorizado para sacar chapa de "Robin Hood". Punto final. 

19 de febrero de 2018

Mini vacaciones: dos días en la vida

Hola amigos, retomo el contacto, luego de haberme tomado dos días de vacaciones, que en realidad no fueron tales. Vale decir, que fui a la playa, de nuestra vasta Costa Atlántica, y disfruté del mar, del sol, de la magnífica postal del verano que estaba acostumbrado a ver en la pantalla de la tele. Pero fui "con lo puesto", no en plan de hacer grandes gastos. Dos días en la vida nunca vienen nada mal, diría Fito Páez.

Me encanta nadar en el mar, sentir el movimiento de las olas, ver el instante cuando una de ellas sucumbe y se hunde en el agua, y es entonces cuando sobreviene otra ola encrespada que parece gigantesca, con una fuerza que si estás desprevenido, te tira varios metros desde el lugar donde estabas.

Santa Teresita es algo así como mi segundo lugar en el mundo. Los lugareños son educados, simpáticos, cuidan al turista.  Lo irónico es que, cuando niño, fui seis veces a Mar del Plata, pero era otra Mar del Plata, que prefiero conservar en la memoria, y dejarlo así. No quita que en un futuro vuelva, pero me gusta recorrer el Partido de la Costa, y hacer una parada en cada pequeño pueblo que ha sido bendecido por la naturaleza al contar con unas playas espléndidas. Sin embargo, no debe ser fácil vivir, por citar un ejemplo, en Las Toninas en pleno invierno. ¿Qué carajo vas a hacer? Te morís de angustia o aburrimiento, por eso me quedo mil veces con Lobos. Lo que quiero decir, es que como residencia permanente, vivir en un pueblo que subsiste sólo por el turismo estival no es nada fácil para la economía doméstica.

Cuando pasás el peaje de la Ruta 2, a la altura de Dolores, ya te sentís el dueño del mundo: claro, falta poco para el lugar escogido. Pero está lleno de cámaras, radares, controles de seguridad vial, y es así como aparecen las multas denominadas "cazabobos". Generalmente son por exceso de velocidad. Hace unos tres años, a mi viejo le llegó una multa del Municipio de Tordillo, del cual ni siquiera sabíamos de su existencia. Hacer un descargo personalmente es mucho más caro que abonar la multa, por eso te cagan inevitablemente.

Como no sé manejar, cuando viajo en auto me entretengo viendo el paisaje a la vera de la ruta, mientras devoramos kilómetros. Bastante surrealista, lleno de puestos de quesos caseros, dulces, chorizos. Los carteles verdes, indicando ciudades que jamás había escuchado nombrar. Cuando pasamos por General Madariaga, la primera asociación mental que hice, fue pensar que allí encontraron el cadáver de José Luis Cabezas, en una cava (si no me falla la memoria). Después hay otros pueblos que uno ignora por completo, sólo aparecen cuando tomás la ruta, como Pila o Castelli. El GPS suele fallar, o marcar cualquier cosa, no es la solución mágica. 

Pero llega el momento en que arribaste a tu lugar de descanso, y aunque sean dos días, ya saliste de las cuatro paredes de tu casa, estás con decenas de personas, cada una con su carpa o sombrilla, peleando por una franja de la codiciada arena, donde plantarás tu sombrilla o lo que fuere, un pequeño acampe que sirve de trinchera entre los ratos que vas al mar, que muchas veces se pone peligroso, o "picado", por lo cual hay que tener mucha precaución. Cuando querés acordar, ya es lunes otra vez, y luego de casi cuatro horas de viaje, el auto te depositó nuevamente en Lobos. Quedan las fotos, las selfies, algún souvenir. Y la vida sigue, hasta el próximo verano. Punto final. 



17 de febrero de 2018

Trabajar tiene su precio, pero vale la pena zambullirse al mar


Hay varias claves que me motivan a ponerle pilas al periodismo, que es para lo que me capacité y estudié. En primer lugar, lo que mencioné antes: estoy haciendo algo que me gusta, que tiene momentos ingratos como toda profesión, pero que si la peleás en el "día a día", trae sus frutos. La gente no es estúpida, y el peor error es subestimarla. Si vos te esforzás en hacer un producto de calidad, será reconocido y valorado. Y si no es así, al menos te quedará la satisfacción de que hiciste lo mejor que pudiste. 

En segundo lugar, sé que dedicándome a esto no voy a obtener un rédito o ganancia importante. Lo supe desde el primer momento. Pero si yo me dejo llevar por la desazón y entro a claudicar, la cosa se pone peor aún. En realidad, vivo de mis lectores y de mis anunciantes. A cada uno de mis clientes les explico claramente los costos de las publicidades, la modalidad de pago, el servicio que se les brinda. Eso sí, usted, señor comerciante, me podrá cagar una vez, pero dos no. Si no paga, no solamente que jamás volverá a tener lugar en mi página aunque me ofrezca 100 mil dólares, sino que automáticamente se lo da de baja. En 15 años, sólo dos personas no cumplieron lo pactado. Y ya están en la lista negra (toco madera).

En tercer lugar, siempre rescato el cariño de la gente, especialmente en mi caso, si tenemos en cuenta que no soy popular, bello ni carismático. Si reuniera esas cualidades, dejaría de ser yo. Me considero sociable, en parte porque este trabajo te lleva a tratar con gente todo el tiempo. He pasado por unas cuantas peripecias, y seguramente habrá muchas más por venir, porque en este trabajo, uno aprende en todo momento. Es un error pensar en los lectores como una "masa", o  que no reaccionan ante lo que vos escribís. Cada cual reacciona diferente, y es absolutamente respetable. Quizás por eso, muchas veces insisto en aquello que es de interés público, un concepto engañoso al final de cuentas. Hay notas que publiqué sin esperar demasiada repercusión, y resulta que fueron un golazo. Y otras a las cuales dediqué mucho empeño, sin embargo pasaron casi desapercibidas para el común de la gente. La culpa no es del otro, ni es tuya, es simplemente que la nota no despertó interés. Nada más. La vida sigue, y uno publicará otro artículo buscando captar la atención pública. Y debo reconocer que hay secretos de la profesión que no se los diré a nadie, pero no por esa tontería de "avivar giles", como se dice vulgarmente. Son secretos que se basan en lo que yo aprendí y viví, en charlas íntimas, café de por medio, donde alguien te explica como es la verdad de la milanesa. Lo cual, por cierto, te puede llevar toda la vida llegar a conocer. Punto final. 

16 de febrero de 2018

Desprejuiciados son los que vendrán...

Soy fanático de Charly García desde 1994, precisamente el año en que editó su "ópera rock",  La hija de la lágrima. Creo que fueron los últimos destellos de genialidad, más allá de que hubo discos posteriores que abundaban en covers de músicos que el propio Charly admiraba. Por esas cosas del destino, una sola vez lo vi en un show en vivo: Fue en febrero de 1999, en el marco del ciclo "Buenos Aires Vivo", en Puerto Madero. Quería estar lo más cerca posible del escenario, que era imponente, pero al mismo tiempo temía ser víctima de una avalancha. Ese día, en el concierto gratuito en la asfixiante Buenos Aires, había más de 300.000 personas en el predio. Fue una experiencia que no me olvido nunca más. Nunca vi tanta gente junta, desde señores que ya peinaban algunas canas, hasta pendejos como yo, que en ese momento tenía 20 años. 

El tema que más me gusta de Charly, y que rara vez lo toca en vivo, es "No soy un extraño" (1983). Dura casi tres minutos y es alucinante. Palo y a la bolsa. Cuando mister Say No More canta: "Desprejuiciados son los que vendrán, y los que están ya no me importan más, los carceleros de la humanidad no me atraparán, dos veces con la  misma red", se me eriza la piel. El tipo, en 3 minutos, te cuenta una historia que te la podés imaginar una y mil veces, que gira en torno al exilio, es como una versión del tango "Volver" en clave de rock (quizás esté exagerando). No voy a reproducir la letra completa porque resultaría algo tedioso, pero pueden buscarla en Google. 

Los carceleros de la humanidad todavía existen. Están en todas partes. Son los tipos que si quisieran, aprietan un botón y vuela todo por los aires, como Trump y el otro demente de Corea del Norte. Pero Rusia, ya habiendo dejado atrás el capítulo comunista desde 1989, es la gran potencia a la que temen los yanquis. Es una suerte de Guerra Fría "light", no como en la década del '80. En realidad, Rusia y EE. UU. se necesitan mutuamente. Fueron aliados en la Segunda Guerra Mundial, y hoy se miran de reojo como aquel que sabe qué cartas tiene el otro. Juegan al póker jugándose la suerte del resto del mundo, que con excepción de China, no tendría ninguna chance de evitar un colapso. Trump es un populista al estilo Kirchner, que entretiene a la gilada diciéndoles lo que les gusta escuchar. Probablemente el tan mentado muro en la frontera con México no se construya nunca, pero fue un recurso suficientemente útil para exacerbar el patriotismo norteamericano y fiel a la vieja doctrina Monroe, aquello de: "América para los americanos". Pensar que un profesor que tuve en la Secundaria nos hizo notar la supuesta grandeza de esa frase, ignorando que los yanquis denominan a su propio país "America", y rara vez se refieren al continente con ese término. Al resto, lo llaman "The Americas". En fin, no sé cómo desde mi admiración confesa por Charly pasé a meterme en cuestiones de política internacional, pero bien vale poner el bocho en "efecto random" (aleatorio), y que salga lo que salga. Punto final. 

Desensillar hasta que aclare....

Martes por la noche en Lobos. "Es difícil emprender un proyecto nuevo cuando tenés muchas variables en contra". En eso pensaba ho...