26 de julio de 2017

Reflexiones de mitad de semana

¿Ser feliz es una decisión, una elección, o ambas cosas? ¿Lo que cada uno considera como "feliz" varía según el rincón del mundo donde viva? Probablemente, para esta última pregunta la respuesta sea afirmativa, no es lo mismo lo que satisface y gratifica a una persona de Oriente que a un argentino. Pero a veces sucede que nos "contagiamos" de cosas que no nos provocaban la menor gracia, un poco forzados por las circunstancias, y descubrimos cierta felicidad en ello, lo cual en pocas palabras, es ser emprendedor. Emprender, en la Argentina, es lo más parecido a un salto al vacío, sin embargo hay gente que la sigue remando, que es creativa y le encuentra la vuelta. No es mi caso precisamente, supe ser creativo pero las ideas se me han ido agotando (o ya las apliqué casi todas), y cuando aparece alguna, invariablemente surge algún obstáculo. Pero no me quejo, porque tengo un laburo que sí me permite explotar diferentes vetas. Darle mi estilo, mi sello personal. 

El trabajo bien hecho es motivo de satisfacción y de felicidad, pero nadie vive "por amor al arte" y la intención de la mayoría es hacerlo rentable, generar guita, recursos, o como quieras llamarle. Eso es lo que los probables anunciantes no entienden. Yo me dedico a full a un diario digital y mis ingresos surgen de la publicidad, no hay misterio en eso. Por lo tanto, aquel que rechaza una propuesta comercial (publicidad) por supuesto que está en su derecho de hacerlo, pero me quita plata que yo necesito para el sustento y para tener un incentivo en mejorar y reinvertir en mejores insumos: cámaras, pilas, grabadores, entre otros. Punto final. 

Barco a la deriva

  Frío comienzo de semana en la ciudad. En el contexto actual, cuesta ser innovador o creativo: Los hechos que merecen ser difundidos se rep...