24 de febrero de 2024

Hacia dónde vamos?

La semana transcurrió tranquila, sin mayores novedades en el plano doméstico. Tengo la sensación de que este mes, que históricamente se pasa volando y es como un sándwich entre enero y marzo, se ha vuelto más “largo” que en años anteriores. Esa percepción, probablemente, tenga que ver con la falta de hechos relevantes. Ante ese escenario se acentúa más aún el marco de mediocridad generalizada.

Muchas veces somos nosotros quienes proyectamos nuestra falta de iniciativa en una determinada época, y lo real es que hemos pasado bastante tiempo haciendo la plancha, creyendo que con esa actitud éramos más previsores y prudentes al tener que nadar en aguas turbulentas. Pero no puede aplicarse como regla general. Sería un error vivir de ese modo.

 No estoy hablando de ser pusilánimes, como podría pensarse. Hagamos la salvedad de que la cobardía no significa solamente negarse a cagarse a trompadas. Sería un razonamiento bastante básico. Es aferrarse a “lo seguro”, por ínfimo que nos resulte eso que te sostiene. 

Como planteé en algunas notas anteriores, en la vida hay que jugársela, y quizás lo estés haciendo todo el tiempo, sin darte cuenta de ello, porque implica tomar decisiones. Pero en cada decisión subyace esa voluntad de ir hacia un camino o hacia otro. Y es parecido a arrojar una moneda al aire, para ver de qué lado cae. Si hubiera certezas de todo, careceríamos de todo riesgo, pero también caeríamos en un aburrimiento fatal. Es bueno que la vida te sorprenda de vez en cuando.

Si me preguntás por la actualidad política, y por lo que estamos viendo a nivel país, podría analizarlo según mi mirada. Sólo diré que me provoca inquietud y zozobra el hecho de ver que no hay rumbo, no hay plan, no hay nada. Bueno, aquí tenemos un ejemplo claro de en qué casos tiene que haber previsión, porque se trata de gobernar para millones de habitantes, de lo contrario, se termina transformando en un experimento, un globo de ensayo. Estamos atravesando una recesión pocas veces vista. Y nadie sabe por cuánto tiempo más se prolongará. El final de esta historia no va a ser grato, de eso estoy seguro.

No es posible incentivar el consumo en esta coyuntura, si tenemos los precios en alza constante. Hay que cuidar la plata, pero al estar tan devaluada, no podés comprar nada, y conservar dinero tampoco sirve para tener un refugio ante la inflación. El dólar ha cambiado su tendencia, basta con ver cómo desde hace varias semanas transita una progresiva baja, es decir que si compraste a $ 1.850, ahora los vas a vender a $ 1.050, con suerte. A menos que tengas un patrimonio como para “aguantarlo” unos meses con la esperanza de -al menos- recuperar ese capital, la inversión no habrá dado el resultado esperado, y por lo tanto vas a perder otra vez. Las cotizaciones en sí son un tema complejo y daría para largo. Aunque no soy un experto en finanzas, seguramente lo abordaré con más detalle en otro posteo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

20 de febrero de 2024

Debut 2024

Hoy retomé la nueva temporada del programa de TV: Quién iba a decir que llegaría a tener 5 años de continuidad entrevistando a vecinos de Lobos que me han contado historias maravillosas, anécdotas, experiencias de vida. Y por más que uno tenga "cancha", siempre te sentís un poco nervioso. La posibilidad de editar o de eliminar algún furcio siempre existe si el programa va grabado. Pero en esta oportunidad salió de corrido, de un tirón. La fui remando como pude, buscando no enredarme en mí mismo y dejando que el protagonismo lo tenga ese vecino que aceptó participar. Hay que saber manejar los tiempos como si fuera una pelea de boxeo, respetar las pausas, los silencios, esperar el momento propicio para meter una pregunta sobre un tema sensible. Por supuesto, la idea no es que el invitado se sienta incómodo o la pase mal en el estudio. Sin embargo,  incomodar se vuelve inevitable cuando esa persona se resiste a hablar de un tema de interés público y sobre el cual tiene responsabilidad, ya sea por ser dirigente político o funcionario. 

Pensemos, por ejemplo, en la inseguridad: En lo que va del verano se ha convertido en moneda corriente, con robos de motos y bicicletas que se producen casi todos los días, y es lógica la preocupación que pueda tener cualquier vecino al respecto. Podrán decirme que la Policía no tiene recursos o que le falta personal, pero no son argumentos que convenzan a nadie que fue víctima de un delito. 

En cuanto al espacio televisivo, este año arrancamos un poco tarde. Por lo general, llegamos a un acuerdo con la producción a partir de la segunda quincena de enero. No voy a relatar los pormenores, pero se dio así. La cuestión es que yo ya tenía ganas de reanudarlo porque me gusta, es una gran satisfacción a título personal, y puedo manejarme con libertad. Nunca se censuró a nadie, y creo que si eso pasara, yo no lo permitiría y me mandaría a mudar. El invitado podrá cometer un exabrupto, o lo que sea, pero en tal caso debería hacerse cargo de lo que dice, lo demás me excede por completo. 

En circunstancias normales, entro al estudio unos minutos antes, intercambiamos algún comentario con el entrevistado previo a la grabación, preparamos todo, y cuando se apaga la luz de la cámara ya está, me voy a mi casa, tarea cumplida. 

Dicho así parecería que es un mero trámite, pero lo que no se ve es la producción periodística. Contactar a la persona que pretendés invitar, coordinar un horario, los temas a abordar, enviarle un recordatorio un día antes por si se olvidó... En fin, reitero que lo hago con placer en la medida que no surjan complicaciones, porque ya cuando tenés que recurrir a un "Plan B", se torna más engorroso. No será la primera vez que a último momento han cancelado la invitación por algún motivo, y si no disponés de otra carta en el mazo, estás al horno. 

Para concluir, les diría que lo más importante es el producto final, lo que sale al aire, y me exijo lo necesario en caso de que no haya podido encauzar o encaminar la conversación hacia donde yo pretendía. Por eso, cuando llega la siguiente grabación y posterior emisión, lo primero que pienso es en evitar aquello que vi en la pantalla y no me convenció. La autocrítica es la única manera de mejorar, pero sin caer en una presión interna que sea excesiva (u obsesiva). Se trata de darle una cadencia a la conversación, como si fuera una charla cualquiera, y que en ese desarrollo todo fluya de un modo prolijo y profesional, como debe ser porque no es ni más ni menos que lo que la audiencia se merece. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

Temas de la semana

 Temas de la semana: 

- El dólar (siempre).

- Invasión de mosquitos.

- El Milei nuestro de cada día.

- El mismo sujeto y sus insólitos enfrentamientos vía Twitter.

- Posible pacto entre Macri y el Peluca, que se va cocinando entre gallos y medianoche, aunque ahora ya sin ningún disimulo.  

- Lo mal que juega Boca.

- Murió Andreas Brehme, jugador alemán que convirtió el penal en la final del Mundial Italia '90, dejando a nuestra Selección con la ilusión trunca del tricampeonato. Penal muy discutido por cierto, hasta el día de hoy.

- Aumentos de tarifas. 

- Tarjeta SUBE, cómo acceder a la tarifa social, saldo negativo, y demás. 

- Misceláneas: Una foto supuestamente actual de los despojos de Charly García (a quien supe admirar muchísimo pero no podemos ocultar la realidad), y su interminable "nuevo disco". Plazos fijos UVA, criptomonedas, turistas argentinos muertos en un accidente en Playa del Carmen (México).


18 de febrero de 2024

Una de cal, una de arena

Buena parte del  fin de semana, periodísticamente hablando, lo dediqué a cubrir este evento que se ha dado en llamar “Encontrarte en Carnaval”. Si no me falla la memoria, anteriormente la dinámica era similar a lo que presencié, pero bajo el nombre de “Artenoche de Ciudad”. Pero no le vamos a dar vueltas al asunto, ya que eso no es relevante ni motivo alguno para polemizar. Lo que sí pude advertir, recorriendo el predio de la 9 de Julio durante dos horas cada día, es que hace falta reformular la propuesta de alguna manera. Dado que yo no soy el organizador, ni ocupo ningún cargo dentro del área de Cultura. Por lo tanto, no me corresponde a mí hacer nada más que exponer lo que pude ver en ambas jornadas, y quizás deslizar alguna sugerencia, siempre basándome en espectáculos previos que obtuvieron un éxito superior.

Al instalar un escenario con artistas en vivo al comienzo del recorrido (concretamente en Buenos Aires y 25 de Mayo), era previsible que la mayoría del público iba a concentrarse allí. Lo que pasó, en resumidas cuentas, es que esa decisión le restó lucimiento a lo que constituye la peatonal en sí misma. En lo que respecta al sábado, y más allá del excelente nivel de los artistas plásticos, el panorama fue decepcionante en cuanto al público. Se soslayó aquello que merecía ser destacado, por una razón muy simple: Porque formaba parte de la peatonal, y al verse ésta opacada, se pierde el interés en transitarla.

Por suerte, hubo un grupo reducido de vecinos que disfrutó de la música y que además quiso darse la oportunidad de conocer a los expositores, dialogar con ellos, e interiorizarse en diversas manifestaciones del arte que tuvieron como denominador común un gran talento de parte de gente joven. Chicos y chicas con ganas de seguir creciendo y mejorando en lo suyo. Pero la circulación, el movimiento, fue tan poco significativo que al momento de sacar fotos, no me quedó otra que hacer planos cortos y editar levemente las imágenes para que no fuera tan evidente. De hecho, transmití un video en vivo por FB, donde quedó demostrado lo que estoy diciendo, pese a que luego decidí borrarlo porque no había forma de disimular el paupérrimo panorama. 

Pienso que, si se hubiera ubicado al escenario en la esquina del Banco Provincia, podría haber sido diferente. Esa opción tampoco habría perjudicado al circuito de las bibliotecas. Podría suponerse que la más afectada sería la Capponi, pero todo eso se subsanaría haciendo un intervalo de 15 minutos para que, llegada la instancia del recorrido, ese espacio tan tradicional del paisaje urbano se pudiera presentar lo que habían preparado con las mejores condiciones, al igual que lo hicieron otras instituciones.

Yo bien podría ponderar enfáticamente todo el evento y no mencionar nada de lo que vi, pero no me sale, discúlpenme. Soy crítico porque estuve ahí, no por un comentario casual que alguien pueda haberme hecho. Todo lo que estoy enumerando lo vi y lo fotografié, es decir: Lo documenté, si cabe el término. Alguno podrá decir que “es fácil criticar”, pero no lo considero así. Porque si uno critica o cuestiona y se gana la antipatía de la opinión pública, nunca es gratis. 

Es más: En honor a la honestidad intelectual, es justo afirmar que el domingo hubo un repunte respecto a la noche anterior, y por ende el clima que pude percibir fue distinto. Podríamos concluir en lo siguiente: Si se ponen las pilas y revisan los puntos flojos, la gente responderá a otro nivel. Tan simple como eso. Nos estaremos viendo pronto. Punto final.

17 de febrero de 2024

Todo reencuentro merece ser placentero

Esta nota significa un reencuentro con los lectores, pocos pero fieles. Por fin pude volver a escribir un nuevo texto en el blog, luego de varios días en los que no me fue posible, por distintos motivos. Tengo un gran cansancio físico y se me dificulta dormir bien, pero sigo en carrera: No es un argumento que se pueda esgrimir ante la necesidad de cumplir con el laburo y con todo aquello que me gusta hacer. 

Hoy me espera un día particularmente complicado en caso de que no llueva, porque hay muchas actividades -la mayoría, diría yo- programadas al aire libre. Trataré de cubrir todo lo que sea necesario, y brindar variedad de material a quienes visitan mi portal de noticias. Pienso que se me tornaría aburrido dedicar un sitio en Internet a hablar exclusivamente de un tema, como Política o Deportes. Mi objetivo ha sido siempre tener amplitud de contenido. Y si durante todo este tiempo he publicado pocas notas relacionadas al deporte, es porque no frecuento estadios ni canchas de fútbol. Soy consciente de mis limitaciones y no es cuestión de escribir boludeces porque sí: La credibilidad de un medio se construye con la rigurosidad de la información que ofrezca. 

Como no tengo un equipo fotográfico profesional, de cada 10 fotos que saco, por lo general hay una o dos que puedo rescatar, para luego ilustrar una determinada nota. Pero lo notable es que el público valora la calidad de las imágenes, es uno de los pilares que la gente suele mencionar en los comentarios de las redes. Si tenés que hacer un retoque digital a una foto con algún software, no siempre el resultado es superador, por lo tanto es mejor conservar esa instantánea tal como salió en el momento, aunque la calidad o la nitidez no sean óptimas. 

 El problema es que si te ponés muy minucioso, no terminás más: El texto casi siempre lo concluyo antes, y hecho esto lo que queda por delante es elegir toda la parte fotográfica. Si hablamos de eventos o espectáculos que llevan varias horas, como el desfile del pueblo, podés darte una idea más precisa sobre lo que pretendo expresar. Es un error confiarse demasiado en la cámara del celular, por moderno que fuere. Por eso, en el bolso nunca falta una cámara pocket que más de una vez me ha salvado las papas del fuego. 

Y otra cosa más: Muchos no te lo van a decir abiertamente para no quedar como estúpidos, pero es bastante normal que te olvides de llevar el grabador, que lo lleves y se quede sin pilas en medio de una entrevista, o todo tipo de desperfectos que te puedas imaginar. Son gajes del oficio más comunes de lo que parecen. Pero bien podríamos coincidir, en que esos imponderables te llevan a ser más previsor, entonces ya en algún lugar del bolso te acostumbrás a llevar unas pilas de repuesto, por las dudas. Que, a decir verdad, se ha vuelto sumamente costosas. Nos estaremos viendo pronto. Punto final.  


13 de febrero de 2024

Martes 13

 Martes por la tarde en la ciudad. Estimo que cuando comience marzo, todo volverá a la normalidad en el pueblo, lo cual tampoco es decir mucho, pero es lo que tenemos. Lo que está ahora en debate, es el Presupuesto Municipal para este año, y espero que los concejales lo estudien en profundidad sin importar a qué partido representen. Por otra parte, el mes próximo seguramente habrá una gran proliferación de conferencias de prensa que insumen mucha extensión para ser desgrabadas y pasadas en limpio. Las autoridades locales, se sabe, son reacias a ese encuentro con los medios, pero considerando que ya hace 8 años que están, no me sorprende en lo más mínimo. Las entrevistas que uno puede gestionar son de carácter individual. 

Cuando un funcionario se va de su cargo por el motivo que fuere, debería darse a conocer ese hecho públicamente y explicar quién será su sucesor. Al principio lo hacían, después para no responder preguntas incómodas decidieron hacerse los distraídos como si se tratara de un asunto menor, de un cambio de figuritas.

 Tema 1: Cuando mirás hacia atrás y ves todo lo que hiciste, te das cuenta de que podés haberte equivocado, pero hubiera sido peor aún esperar que las cosas llegaran solas. Creo que –en líneas generales-, nunca transé ni acepté propuestas que fueran en contra de la ética, aunque existiera la posibilidad de ganar buen dinero. He logrado evitar someterme ante aquello que me desagrada profundamente. Claro que sí aceptaría algún trabajo digno aunque no me gustara, si se diera el caso de encontrarme en una situación donde necesito más plata para vivir. No me molestaría laburar las horas que me digan. No sería algo novedoso para mí, porque hace varios años trabajaba muchísimas horas por día.

Hay que establecer una diferencia entre ser demasiado exigente con vos mismo, y todo lo contrario: Es decir, lo que te convertiría en negligente porque no le ponés entusiasmo o voluntad a nada. Aunque estarán aquellos que no lo reconozcan en público, es habitual “pensar en nada”. Es saludable a corto plazo, dejar de los hechos te resbalen porque no podés hacerte cargo de todo ellos, sobre todo si te exceden por completo. Los problemas se van acumulando como aquel juego de maderitas, el Jenga, y lo más curioso es que ni siquiera tienen que ver directamente con vos, sino con la preocupación que te genera un familiar o un amigo. En determinados casos, esa preocupación es innecesaria, porque ellos están bien, y en realidad sos vos el que te das rosca por suposiciones absurdas.

 Desde hace unos años está en auge la espiritualidad como una forma de vida, y me parece bien. Habrá quienes obtengan un mejor resultado que otros. ¿Las religiones tradicionales están en decadencia? Realmente no lo sé, porque no es la doctrina en sí, sino el comportamiento de sacerdotes, rabinos o lo que fuere, lo que aleja a la gente de esos credos. No hace falta entrar en detalles, es esa gente que dice representar a Dios en la Tierra. 

Siempre están los que cuestionan a los evangélicos porque le piden un “diezmo” a sus fieles, sin tener en cuenta que el Estado ayuda económicamente a la Iglesia Católica, y no a los demás cultos. De manera que lo que te cobran es casi una cuota social, digamos, y quienes concurren a esos templos admiten pagarlo según sus ingresos. He ido a varias reuniones evangélicas, y nunca me cobraron un peso, fui al sólo efecto de participar de ese encuentro porque no me parece mal lo que proponen. Pese a todo, nunca he sido muy creyente hacia ninguna religión.

Tema 2: No recuerdo un fin de semana "largo" más abúlico que éste, en mucho tiempo. Hay que reconocer que el mal clima tampoco ayudó. Tenés un panorama que conjuga poca plata con negocios cerrados y pocas noticias. Eso sucede año tras año, con escasas variaciones. Pienso que si yo fuera un comerciante independiente me podría tomar un día para cerrar el local, pero no de domingo a martes, me parece demasiado. En fin, cada uno sabrá por qué lo hace. Nunca fuimos Nueva York, es verdad, pero tampoco un páramo. 

Si bien falta muchísimo y hablar de lo que pueda ocurrir dentro de dos años es casi de ciencia ficción, me imagino un escenario electoral en el cual el peronismo y sus aliados tienen chances concretas de ganar en Lobos, a juzgar por los últimos resultados de 2023. Han conseguido recuperar algo fundamental: La militancia, el trabajo territorial, sacar provecho (en el buen sentido) del descontento de la gente. Vale aclarar que no estoy expresando  mi deseo que se dé así o no, sino que simplemente me limito a indagar en lo que puede pasar. Veremos qué acontece. Esto es todo por hoy, nos estaremos viendo pronto. Punto final.

10 de febrero de 2024

Tres días

Casi dos días consecutivos, que pueden ser tres. Es como si el Barba hubiera dicho: “¿Así que ustedes me rompían las b… con la lluvia? Acá la tienen”. Buen punto para pensar en lo inconformistas que somos: Parece ser que nada nos viene bien, y que estamos dando vueltas en el medio de un “gataflorismo” constante. Y eso que no estoy hablando de política o economía, donde la valoración o la percepción de cada uno es tan dispar que bordea lo insólito.

En fin, lo concreto es que las pocas veces que salí de mi casa este sábado, al igual que en ocasiones anteriores, parecía que la garúa había cesado, o que era muy tenue. Ayer se notó más. Todo cambió cuando, a poco de caminar un par de cuadras, el agua empezó a caer cada vez con más fuerza e intensidad. El paraguas me permitió que no me pasara como la última vez, en la que quedé totalmente expuesto ante el chaparrón. El tema son las zapatillas, sin importar su marca o calidad. Cruzar la calle debe hacerse con mucho cuidado, evitando apoyar el pie donde se van formando los charcos, algo que en apariencia es sencillo y que hasta un niño entendería, pero que se complica a medida que el agua no escurre como debería ser y el asfalto (peor aún si es calle de tierra) se inunda en su totalidad.

Si usás zapatos, tenés la chance zafar bastante, porque el cuero resiste las mojaduras. Claro que luego deberás secarlos lo antes posible, de lo contrario te arriesgás a que se arruinen. Pero lo rescatable, sin duda, es que se disipó el calor. Una temperatura de 30° C, en promedio, es normal, y podés salir de tu casa sin grandes sobresaltos, incluso si el cielo se presenta totalmente despejado. No hay peligro de golpe de calor con esos valores.

Pero, yendo al meollo del asunto, estamos en el fin de semana largo de Carnaval, que debería ser removido, pero es una discusión que ya planteé muchas veces sin grandes avances. Habrá que ver qué pasa en Lobos con la oposición. 

Previo a las elecciones, a un grupo de amigos y gente de confianza les anticipé que un tercer mandato del actual Intendente iba a ser un desastre. Creo que hay varios hechos que me han dado la razón, y esto recién empieza. Ojalá me equivocara y pueda ver a Lobos como un faro para toda la Región. Pero no lo es, ni lo será al cabo de 4 años. 

Hablemos ahora de la Multisectorial que se está gestando en nuestra ciudad: Es posible que, si se dejan diferencias menores de lado, el proyecto de llegar a acuerdos dentro de la oposición prospere. No hay cargos en juego, ya que no estamos en un año electoral. Y tampoco tendría que existir una jerarquía, o una Comisión: Que concurran a las reuniones aquellos que realmente tienen voluntad de participar, que a nadie se le pida la ficha de afiliación, y que no se caiga en ninguna estupidez de ese tipo que terminaría por desvirtuar el sentido de un espacio que, en principio, debe presentarse ante la sociedad con una estrategia en común, una señal de unidad. Y por sobre todas las cosas: Un mensaje claro.

Esas “señales” deben ser genuinas y palpables, porque la gente no es estúpida, y lo primero que se va a pensar (reitero) es que están disputándose un cargo o una determinada posición. Lamentablemente, aunque resulte malicioso, es comprensible el razonamiento, a juzgar por lo que ha pasado con las alianzas o coaliciones en nuestro país. Tienen todo un año para ponerse de acuerdo y arribar a conclusiones que sean útiles a los lobenses. El año próximo, si quieren ir a elecciones juntos o cada cual por su lado, será otra historia. El peronismo, por sí solo, todavía no lograría ocupar la oficina de Salgado 40. Pero sí hay sectores filoperonistas que si se procede con inteligencia, pueden dar vuelta la historia. 

Obviamente, hay que tener espíritu crítico, porque si vos estás alineado con el gobierno actual, ¿para qué vas a ser oposición? No tiene sentido. Pero recuerden: Esto no significa cuestionar todo, sino poner en la mira aquello que el vecino promedio padece a diario. Si siguen ese rumbo, podrán consolidarse, pero aún falta mucho: Por lo que tengo entendido, recién se están gestando las primeras conversaciones. 

Sé de dirigentes que se han reunido, son personas de bien, y por ahora no tengo ninguna objeción que hacer, así que eso refuerza mi teoría de que sólo hace falta actuar con sensatez. Como digo siempre, sólo resta sentarse a esperar: Lo demás lo veremos con el curso de los acontecimientos. Punto final.

8 de febrero de 2024

Jueves con chaparrón furioso que me dejó nocaut

Llegó el jueves, y con él, un tremendo chaparrón que se extendió por no más de media hora, pero que me encontró “indefenso” en medio de la vía pública. Había calculado todo en función a una entrevista que tenía pautada para las 11. 

Como acostumbro hacer, llegué unos minutos antes, y en ese ínterin se desató el breve pero intenso temporal, la persona con la que debía hacer la entrevista no estaba, andaba en bici… y pensé: “¿Qué hago? Esta lluvia va a durar bastante, y estoy a unas cuantas cuadras de casa”. Así fue que pasó lo que tenía que pasar: Esperé un tiempo prudencial con la esperanza que el entrevistado hiciera su aparición y amainara la tormenta, y al ver que no ocurrían ninguna de las dos cosas, no me quedó otra que emprender el regreso, con las calles completamente anegadas. Por supuesto, uno siempre pretende evitar mojarse lo antes posible, pero sabiendo también que en el afán de llegar rápido, sumado a mi torpeza, podía “derrapar” y terminar en el suelo otra vez. Como soy experto en caídas y accidentes tontos, decidí bancármela e ir transitando la vuelta a mi ritmo. 

Es lógico suponer que, al caer tanta agua en un corto plazo, las alcantarillas o bocas de tormenta no den abasto, pero incluso en el Centro me di cuenta de que sucedía lo mismo. Y no es de ahora: Nunca nadie se preocupó por buscar una solución definitiva, lo cual es evidente, por eso estamos sin resolver una cuestión tan elemental como el escurrimiento de la lluvia y los desagües. 

Y podría agregar: Para que nadie salga a decir que estoy faltando a la verdad, guardo más de 30 fotos que testimonian lo que estoy afirmando. Imposible circular, en hora pico y con las calles inundadas, sobre todo para cualquier peatón o ciclista.

Conclusión: Me perdí de hacer la entrevista, y llegué empapado a mi casa. Pero ya habrá oportunidad, era un tema sobre el que me interesaba indagar desde hacía tiempo, de manera que ahora tendré que contar con la buena voluntad de ese funcionario que esperaba reportear, para reprogramar la cita. Son partes de las cosas que te toca afrontar dentro de esta profesión.

Como habrán comprobado, estuve varios días sin postear nada nueva en este blog, porque la verdad es que estuve abocado a otras cuestiones, y para mí, este espacio es el lugar propicio para reflexionar sobre temas que van más allá de la actualidad: Tienen que ver con la vida misma, según cómo cada uno quiera entenderla. De marzo en adelante, suelo escribir con mayor frecuencia, en parte porque hay más noticias que dan la oportunidad para una segunda lectura, una segunda interpretación que exceda lo obvio.   

Se están “acortando” los días: Paulatinamente las horas de luz solar se reducen para dejar su lugar a un anochecer cada vez más prematuro. No es ninguna novedad dado que ocurre todos los años, pero a veces mirás el cielo y te toma por sorpresa. 

 Ya no siento tanta expectativa como antes respecto del fin de semana. Lo tomo como una posibilidad para descansar un poco más del resto de los días, y disfrutar de alguna actividad cultural, lo cual tiene un doble objetivo porque a su vez me dedico a cubrirlas periodísticamente. En lo que respecta a mis salidas nocturnas, ya van menguando en la medida que uno busca otros intereses. 

Había un lugar que me gustaba y que frecuentaba bastante, al Bar de La Porteña (hace 10 años o más), porque me sentía a gusto y los precios eran razonables. Al principio la música era “de primera”, hasta que se les ocurrió pasar reggae noche tras noche. Esa sería la única objeción que le haría. Tomar una cerveza y escuchar música en compañía de amigos era un plan sencillo pero gratificante. Después, el que quería, seguía la noche en el boliche o se iba a su casa. 

Todo lo demás que uno quiera imaginarse es parte del encuentro, de que haya buena vibra, buen ambiente. Porque los buenos momentos no se construyen solos, requieren de personas que estén en la misma sintonía y que te permitan dejar de lado -aunque sea por un rato-, la rutina de la semana. Algunos lo tomarán como un escapismo, para otros será un espacio de distensión. Siempre es bueno socializar y honrar la amistad con una mateada, con un café, con lo que sea. Es lo único que nos podemos llevar de esta vida: Los afectos. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

4 de febrero de 2024

Seres infelices

Cuando escribís un texto (sea periodístico o no), incurrir en el plagio constituye una falta ética grave, creo que todos estamos de acuerdo con eso. Pero, en alguna medida, también lo es “autoplagiarse”. Con frecuencia, sobre todo cuando redacto algo para este blog, me surge la duda: “¿Esto no lo dije antes?”. 

Es posible que yo me esté repitiendo porque mi forma de pensar no ha cambiado, y también puede ocurrir que el contexto que voy describiendo tampoco se haya modificado con un carácter sustancial. Esto último es particularmente frustrante, más aún si en esa nota yo tracé el panorama de una realidad a nivel país y –por desgracia- ese diagnóstico se vuelve atemporal.

¿Una persona, puede pensar diferente respecto de lo que lo venía haciendo? Existen circunstancias límite en la vida, que no te dejan alternativa, estás obligado a razonar de otra manera, porque si te seguís maquinando vas a terminar odiando a la humanidad. 

¿Cómo modificar una estructura psíquica que ha estado arraigada durante muchos años, por prejuicios, mandatos familiares, hábitos repetitivos? Depende de lo que quieras conseguir con eso, básicamente. Puede que te esté yendo bien económicamente, a nivel laboral, pero un día cualquiera te encontrás con alguien que te va marcando, con buena intención, conductas tuyas de no son buenas, ni productivas. Durante todo este tiempo, ni las registraste, o te hiciste el boludo porque creíste que pese a todo te iba bien y por ende no era necesario plantearse ningún cambio en tu forma de pensar.  

Mientras tanto, nuestras vidas van discurriendo en torno a diversas cuestiones, soportando el agobio del calor, de los opinólogos, de los mosquitos, de algunos parientes de lugares remotos que brotan de la tierra como por arte de magia y deciden por "motu propio" venir a visitarte. De acuerdo con aquel slogan de Crónica TV, "estalló el verano", percepción que resulta más que evidente en los cuerpos bronceados y estilizados de las modelos "top" del momento, estrellas fugaces que salen con empresarios y aprovechan la siempre codiciada costa uruguaya para ganar notoriedad y presencia mediática. 

Fuera de la temporada estival, Uruguay no tiene ningún atractivo turístico que irradie ese glamour. Y por los precios que se manejan, no es un lugar al cual yo pudiera ir, además de que me sentiría incómodo entre tanto caretaje. De hecho, si hablamos de las playas en sí, preferiría ir a Brasil.

Las "chicas de tapa", los personajes, y las canciones del momento que se viralizan en la era digital duran pocos meses. Hasta no hace mucho, esos hits que tenían presencia fija en las radios, y castigaban la salud auditiva de cualquier ser humano racional, además eran utilizados profusamente en forma de ringtones para celulares o en reproductores de MP3 similares al Ipod (año 2010 aproximadamente). Yo tuve uno de esos y no tengo idea de dónde fue a parar, porque dejé de usarlo hace ya largo tiempo. Claro que esa suerte de playlist no tardaba demasiado en pasar al olvido, y era reemplazada por otra tan pronto como asomaba marzo y los destellos de colores emprendían la retirada.

En las pocas revistas que todavía se publican en formato papel, se le sigue dando amplia cobertura (mayormente en fotos) a esas fiestas exclusivas -o “eventos”, como nos hemos acostumbrado a llamarlos- reservados para gente que es considerada VIP, organizados por el RR. PP. de turno. Por supuesto, en ese ambiente debe circular merca y drogas de todo tipo, pero “de la buena”, como afirman los conocedores del ramo. No obstante, siempre pensé que las drogas más peligrosas son el tabaco y el alcohol, porque te las venden en cualquier lado.

Yo soy ajeno a todas esas situaciones, léase fiestas electrónicas y demás, por lo cual esta descripción que hice carece de envidia o resentimiento alguno. Todo lo contrario, no me representa esa gente que cultiva la desmesura y la ostentación, y que por el sólo hecho de no tener algo, envidia a quien sí lo tiene, sin importar lo que sea. No quiero ser uno de ellos.

El tiempo no para, es obvio, pero lo que distingue a una determinada etapa, es que no deja de provocarnos la angustia de sentir que todo es demasiado efímero para ser real. 

Eso incluye, también, a los momentos felices. Lo mejor que te puede pasar es ser plenamente consciente es esos destellos de felicidad, y no que al cabo de unos años, digas: “Pensar que no lo sabíamos, pero fuimos felices en nuestra infancia (por ejemplo)”. Pero, ya para concluir, no caigamos en el error de romantizar la felicidad por un meme que vimos en FB o por una frase que suena bonita. Es algo que está en un sitial mucho más profundo. Nos estaremos viendo pronto. Punto final.

2 de febrero de 2024

Primer viernes de febrero

Primer fin de semana de febrero. No sé si les pasará a ustedes, pero guardo en la memoria hechos aparentemente intrascendentes, y no tengo un registro claro de otros que han sido de mayor relevancia a título personal. Me acuerdo de la primera vez que fumé un cigarrillo, estábamos con unos amigos, teníamos alrededor de 13 años. Los saqué de la guantera de mi viejo, que acostumbraba tenerlos allí. No me gustó para nada el sabor del tabaco, ni el humo apestoso. De hecho no volví a probar un pucho hasta mucho tiempo después, cuando ya tenía 30. 

Recuerdo, además, mi debut sexual, y el común de la gente coincide en que ese encuentro íntimo permanece en algún rincón de la mente por ser “la primera vez”, no tanto por lo placentero que haya sido. Puedo reconstruir escenas de cuando tenía 5 o 6 años, con bastante precisión. Es totalmente aleatorio. Siempre hay un disparador que te remonta a esas pequeñas viñetas, a cómo era vivir en una época donde la música y la cultura en general giraban en otra dirección. 

De mi infancia podría evocar muchísimas cosas, y de la Secundaria no tanto, porque tal vez de un modo inconsciente tu bocho las bloquea, en el supuesto de que no haya sido una buena etapa. La vida en sí misma se compone de instancias decisivas y de sucesos triviales o cotidianos. No esperen que cada hecho se convierta en un acontecimiento, no es así como funciona.

Si me detengo a reflexionar, pienso que de todo lo que me ha dado la vida, obviamente me quedo con lo bueno. Y con las buenas personas que tuve oportunidad de conocer. Por supuesto que he vivido situaciones desagadables, de maltrato, o de falta de respeto, porque cuando empecé a laburar yo era un desconocido. En parte aún lo sigo siendo, pero cuando vos le ponés pilas a un proyecto y tenés pasión por lo que hacés, es menos probable que el resultado sea negativo. Aunque no sea de manera académica, el aprendizaje es permanente. El periodismo de calidad requiere de ello, no hay un manual para eso, u otro modo de concebirlo. Estás expuesto a mucha presión, a redactar una nota en horas insólitas mientras el resto de la gente ya se fue a dormir, aprendés a ser precavido y prudente para evitar comerte un juicio o una confrontación inútil… No es ninguna joda. Para mí es el mejor oficio del mundo, y seguramente es considerado así tanto por los que ya tienen mayor trayectoria como por los que recién empiezan.

La realidad nos obliga a cambiar de hábitos o de costumbres, aunque no sea lo que pretendemos. Ya no se puede gastar en un determinado producto, porque el precio se fue a la mierda, y además no es prioritario. La economía doméstica, de cada familia, se organiza de esa forma. Primero pagás impuestos, cuotas, comprás los alimentos básicos en el caso de que tengas hijos pequeños, y si te queda algún excedente, vos mismo decidirás cómo gastarlo. Lo único rescatable de estos tiempos complejos es que te hacen administrar mejor tus ingresos, de lo contrario no llegás a fin de mes y para el día 15 ya estás fundido. Por eso hay que arreglarse con la plata que tengas disponible, y no pensar en lo que te deben o que tenés pendiente de cobrar, dado que no sabés cuándo se van a dignar en hacer esa transferencia bancaria, lo que fuere. Es muy difícil ahorrar en esa coyuntura, porque si lográs juntar unos pesos, la misma inflación te los va licuando constantemente. Por ahora, el panorama que tenemos es ese. Yo nunca fui un buen ahorrista o inversor, debo reconocerlo, pero al menos trato de no contraer deudas. Nos estaremos viendo pronto. Punto final.  

"No me sueltes la mano", dijeron los senadores

Viernes por la tarde en la ciudad. Estoy tranquilo, pero también somnoliento, así que procuraré escribir lo que tengo en mente. Observo que ...