30 de abril de 2021

Vísperas del Día del Trabajador

Llega el Día del Trabajador, una fecha que nos golpea un poco por el desempleo que comenzó a crecer desde que irrumpió la pandemia. Pero se me ocurrió reflexionar, acerca de aquellas personas que están detrás de una oficina o de un escritorio y que "trabajan" para complicarnos la vida. Al mejor estilo de la empleada pública, el famoso sketch de Gasalla.

Hacía tiempo que no escribía nada por acá, básicamente porque estuve abocado a trámites burocráticos con mi obra social que me insumieron varios días (además de 25 llamadas a Buenos Aires que por supuesto nadie me va a pagar). El motivo del reclamo se debía a una medicación que nunca me entregaron pese a que están obligados a hacerlo, pero creo que la situación se normalizó, recién lo podré comprobar cuando me envíen el próximo pedido. Cuando uno piensa en los laberintos de la burocracia, trata de no hacerse "mala sangre", de dirigirse a las personas con respeto, pero a todos en algún momento se nos salta la térmica. Lo peor es que a veces descargás tu bronca con quien no tiene nada que ver. Estás tan saturado de problemas y complicaciones, que alguien totalmente ajeno a ellos te dice cualquier cosa y reaccionás mal. Pero prefiero dar vuelta de página y dejar que las cosas fluyan. 

Mi trabajo me apasiona, me siento afortunado de poder laburar de aquello que me gusta y que vengo haciendo hace casi 20 años. Sin embargo, necesitaría un ingreso extra, por eso estoy a la búsqueda de un empleo para el cual yo sea idóneo. Es decir, que se trate de cosas que yo sé hacer o que puedo aprender en un corto plazo. Mandé CV a varias empresas, que en realidad ni siquiera sé si son empresas o qué porque te dan una casilla de mail para enviarlo y es cuestión de echar la suerte. Sea como fuera, no me llamaron de ningún lado, al menos hasta ahora. Si es frustrante para mí, ni pensar para los pibes que recién egresan y necesitan contribuir a la economía de su hogar. Claro que si tenés algún "contacto",  todo es más fácil, sobre todo en la política. Recuerdo que hace unos años pedí trabajo en el Municipio ante un alto funcionario (no estaba la Oficina de Empleo en aquel entonces), y no me dio una respuesta favorable. Según argumentó, el tema era que yo estaba sobrecalificado, y que un puesto, por ejemplo en la Planta de Residuos, no era acorde para mí. Fue bastante breve la entrevista, me dijo eso y me fui, pero me quedé pensando en que todo trabajo es digno, siempre lo consideré de ese modo. Habiendo pasado más de 10 años, pensar si yo me hubiera bancado el ritmo de trabajo de una Planta de Residuos, es hacer futurología. Todos los gobiernos ponen gente "a dedo", o crean puestos para acomodar a los militantes de turno. Yo he sido crítico de todos los que han pasado y nunca tuve compromisos políticos con nadie, pero esta gente que ocupa lugares sin idoneidad ni capacidad, deberá irse cuando el viento de cola cambie y asuma alguien de otro palo. Pero, en definitiva, será lo mismo: los "nuevos", pondrán a quienes les respondieron durante la campaña, ya sea con dinero, con militancia, portación de apellido, y la lista sigue...

De todas maneras, no creo que esto sea un vicio exclusivo de los argentinos, me refiero al "amiguismo". En los países vecinos, seguramente pasará algo parecido. La diferencia es que allá no se jode, te mandás una cag... y te borran del mapa. Acá rápidamente los camuflan en un cargo de bajo perfil, de forma tal que desaparezcan de la escena pública pero que continúen cobrando igual. Y no se puede poner militantes cuando necesitás personal con formación técnica, dominio del inglés, y una serie de requisitos que acá se pasan por alto sin ningún reparo, por eso nos va pésimo: Por hacer de los cargos políticos, un aguantadero de lacras. 

Esto me hace acordar, retomando lo de los portadores de apellido, a Ricardo Alfonsín (embajador en España). Nunca me enteré, al menos a través de los medios, que se haya logrado un avance significativo entre ambos países, una gestión provechosa que beneficie a Argentina a nivel del comercio exterior. Nada de nada. Pero como es una cara medianamente conocida (además de eterno perdedor de elecciones), gracias a su finado padre, ahí lo tenés al tipo. Cosas que pasan, como la insólita misión comercial que CFK, siendo Presidenta, encabezó en Angola, un país africano de pobreza extrema y que los K quisieron darle tono de épica. Cosas que pasan, diría Larralde. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 



27 de abril de 2021

Pulverizando ladrillos con un mazazo

 Todos conocemos personas que nos provocan fastidio o malestar. Lamentablemente, el otro no va a cambiar aunque vos proyectes tu ira sobre él. Por el contrario, puede que te tomen el tiempo, porque ese otro encuentre divertido hacerte enojar deliberadamente, prediciendo tu reacción. Cuando se trata de gente con la que, por laburo o lo que sea, tenés que interactuar bastante tiempo, no hay muchas opciones: o te cagás a trompadas (no lo aconsejo para nada), o procurás serle indiferente. Muchas veces en mi vida me he encontrado ante situaciones en las que tuve que lidiar con gente de mierda. Tal vez, el problema era que en determinados casos ellos mismos no se consideraban así y creían que ese modo de actuar estaba bien. No lo sé. Pero, sea como fuere, insisto: el problema no es del otro, sino tuyo porque te molesta lo que (te) hace. En el común de los casos, si hay una discusión, el que se queda con la última palabra se considera triunfador. Y cuando estamos más tranquilos, nos ponemos a pensar en todo lo que deberíamos haberle dicho y recriminado. Pero ya está, la discusión terminó, a menos que sobrevenga otra, lo que pasa en que cuando vos polemizás "en caliente" no se planifica nada, se dice lo primero que nos viene a la boca, sobre todo cuando nos sentimos atacados o descalificados.  

Pero, pese a que sea un mero impulso, y sin ser psicólogo ni nada parecido, hay ciertas normas que intento adoptar:

1) Nunca recurrir a golpes bajos: defectos físicos, enfermedades mentales, alusión a familiares, o cuestiones políticas.

2) Se discute sobre un hecho puntual, que es lo que te molesta en ese momento, y nada más. Si te chicanean, en una falta de principios del otro ante la cual solemos caer en la tentación de responder.

3) Nunca a los gritos. Ya el sólo hecho de levantar la voz para imponerse sobre el otro, se convierte en una escalada para ver "quién la tiene más larga". A veces uno se deja llevar y grita también. Es mala señal y nada de lo que surja de ahí va a terminar bien. Todo lo contrario, va a terminar de la peor manera.  

4) Reitero, ir directo al grano. Lo demás no viene al caso en ese momento, y si quedan cosas pendientes es para otra ocasión.

Por lo general, me estresan bastante esas situaciones, y trato de evitarlas a menos de que me sienta agredido. Y si podés tener una dosis mínima de raciocinio, lo vas a pilotear mucho mejor. Por raciocinio, entiéndase no caer en la trampa del que te quiere sacar de quicio o cambiar el eje de la disputa hacia algo que no tiene nada que ver. Que serían  básicamente, las chicanas que mencioné antes. Con altura y respeto se puede hablar de cualquier cosa, lo que pasa es que cuando vas acumulando bronca por no decir esas cosas a tiempo, el resultado es pésimo.

Como nos ha pasado a todos alguna vez, he discutido con personas que supuestamente eran amigos y que se dieron por ofendidos, por lo cual perdieron tal condición. Pero comprendí con el tiempo de que, en realidad, nunca fueron afectos genuinos, porque la amistad sincera no se rompe con un intercambio de opiniones un poco fuerte. Es más, a esa gente que se fue de mi lado porque quiso hacerlo no la extraño en absoluto. Venían a charlar conmigo cuando estaban al pedo, como una forma de entretenimiento, pero no porque realmente yo les importaba de algún modo. Cuando las papas quemaban, nunca estaban. Ese tipo de personas va directamente a la "papelera de reciclaje".

Podría seguir extendiéndome sobre el tema, pero creo que expresé mi punto de vista, que por supuesto algunos podrán compartir o no. Lo último que diré es que si vos vas con la verdad, aunque sea dolorosa, te vas a sentir mejor que si das vueltas prolongando una charla que debió haberse dado mucho antes para no terminar en una discusión violenta. Punto final. 

"Life is very short for fussing and fighting, my friends" (The Beatles)

 

25 de abril de 2021

Fake News

 La mayoría de las "Fake News" (noticias falsas), se difunden a través de las redes sociales, como contenido compartido. El usuario ve en el el muro de FB de algún conocido suyo, algo que por algún motivo le parece verosímil, y lo comparte. Por ejemplo, hace muchísimo tiempo que circula un testimonio de una supuesta cajera de un banco (no se sabe cuál y no se sabe si existe), diciendo que tuvo que pagarle más de $ 50.000 en concepto de subsidios y planes sociales a extranjeros, principalmente bolivianos y paraguayos. Esto es poco creíble, en principio porque cualquier subsidio o plan social de ANSES se cobra con la tarjeta que posee el beneficiario. Nadie va a ir a la ventanilla a percibir semejante suma. En el mismo texto, además, la "cajera" se queja de que esta gente gana más por ese concepto de lo que ella con su salario mensual. Casi ningún sueldo de un empleado bancario que ocupa esa posición es inferior a 50 lucas. Por lo tanto, hay más probabilidades de que sea una mentira, de que sea un hecho real. 

Si hablamos de personajes excéntricos (vivos o muertos), la posibilidad de rumores falsos que incrementa aun más. Pensemos en Michael Jackson, y dejemos de lado las denuncias por abuso sexual. Muchas veces se dijo que había comprado los restos del Hombre Elefante (?), que dormía en una cámara de oxígeno, que pertenecía a esa pseudo secta denominada Illuminati y que su muerte se produjo al intentar desvincularse de ella. No hay manera de probar eso. Y si fuera cierto, poco aportaría en desmedro a su talento y genialidad. Pero mucho antes, en 1968, se corrió el rumor de que Paul McCartney estaba muerto y de que había sido reemplazado en los Beatles por un tal William Campbell, de similar aspecto físico. La noticia se expandió tanto que el propio aludido (declarado muerto) le concedió un reportaje a la revista Life, una de las más famosas y leídas en aquellos tiempos. Posteriormente, en el Album Blanco, hay una canción de Lennon que se toma con humor aquella tontería ("Glass Onion"). 

Los saqueos a supermercados y comercios varios han sido una constante en la Argentina en tiempos de crisis. Sin embargo, está probado que se ejerció una campaña psicológica durante el colapso del gobierno de Alfonsín. Las radios anunciaban saqueos por doquier, pese a ello, los pocos periodistas que se tomaban el trabajo de llegar al lugar a constatar lo que se decía vieron que no había nada parecido. Hubo algunos que realmente sucedieron, sobre todo en Rosario, una ciudad que siempre replica el malestar de la sociedad como lo hace la Capital. Esto no se puede rebatir porque fueron filmados por los noticieros de aquella época, y hay videos en You Tube que documentan lo ocurrido.

De manera que, las fake news no son algo nuevo ni mucho menos. Lo más grave es cuando en las redes piden "Difundan", y la gente le da clic a la publicación sin mirar. De esta forma se viraliza el escrache virtual, con capturas de pantalla, fotos de perfil, y todo lo demás, hacia una persona que no cometió nada al margen de la Ley. Se cae entonces, en la falsa imputación de un delito (robo, estafa, abuso sexual) y una vez que la bola de nieve empieza a correr no hay modo de detenerla. Por supuesto, comprobado el fraude, casi nadie se retracta ni pide disculpas. Todo queda en una burbuja. Punto final. 

23 de abril de 2021

Los K ganaron la batalla cultural hace rato

 Si hay algún "mérito" que se pueda reconocer al segundo kirchnerismo (que empieza en los últimos años de vida de Néstor y atraviesa la primera Presidencia de CFK), es que ganaron la batalla cultural. Nadie se había animado a tanto y tampoco nadie lo había logrado antes, al menos de esa manera y con ese énfasis. Esto se consiguió dividiendo a la sociedad según el modo que elegía para informarse, lo que hoy conocemos como "grieta". Pero vamos a explicarlo mejor: 

1) Se puso en duda la credibilidad de los grandes medios y se los etiquetó o rotuló como oficialistas u opositares según su contenido. De este modo surgió una suerte de "macartismo", con pintadas y escraches por doquier. Para disimular la inflación, se prohibió que las cadenas de supermercados publicaran sus ofertas en los diarios. Como el billete de 100 era el de mayor denominación y se había devaluado tanto, hubo que hacer imprimir una tanda en Brasil. Mientras tanto, Boudou ya tenía el ojo puesto en Ciccone, la "máquina de hacer billetes". 

2) Se agitó un largo debate sobre la necesidad de crear una Ley (conocida como "Ley de Medios), que demandó muchísimo tiempo bajo el pretexto de fomentar la pluralidad de voces. Se creó un ente denominado AFSCA, que sustituyó al COMFER. Apenas asumió Macri, la ley fue derogada y se creó un nuevo organismo, el ENACOM, que funciona hasta la fecha. Por lo cual, las sesiones maratónicas para aprobar la ley resultaron al pedo.

3) "Clarín miente", se transformó en el slogan preferido de algunos pseudo intelectuales y funcionarios de segunda línea después del conflicto con el campo. Para justificar esa afirmación, se difundió un video que circula por You Tube, sacado fuera de contexto, de un acto de 1988 en el cual Alfonsín critica duramente al diario en la Sociedad Rural. Pero hay más: reescribieron la historia, literalmente: Borraron el prólogo de Ernesto Sabato del "Nunca más", y cuando Kirchner mandó descolgar el famoso cuadro de Videla que estaba en el Colegio Militar, afirmó que nadie había hecho nada por los Derechos Humanos, ninguneando a Alfonsín de una forma vergonzosa. "Las cosas hay que llamarlas por su nombre (...) Vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades", dijo en aquella oportunidad.

4) Volviendo al punto # 1, es cierto que los grandes medios defienden intereses que no tienen nada que ver con la información veraz, por lo tanto es tendenciosa, o se vale de recursos periodísticos para otorgar más o menos espacio a una nota según su conveniencia. Por ejemplo, todos sabemos que el Grupo Clarín tiene como nave insignia a TN, un canal que durante todo el debate, se refería a "Ley de Medios K". Clarín y La Nación tomaron distancia de los K a partir de 2008 y del conflicto con el campo, porque son los principales sponsors de Expoagro, la feria ganadera más grande del país y obviamente no les convenía sumarse a la cruzada oficialista. Nadie es inocente en este juego.

5) El kirchnerismo "enseñó", si se quiere, a dudar. Dudar sobre lo que nos estaban diciendo desde un diario o desde la televisión, leer entre líneas, algo que celebro, que es tener espíritu crítico. Pero en ese afán, se apeló a recursos repugnantes, como investigar el pasado de los periodistas en otros medios, o dónde trabajaban durante la dictadura. También la TV Pública, contralada por el Gobierno de turno, empezó a emitir generosamente programas de propaganda como "678" o "Duro de Domar". Vos podés hacer lobby por una determinada causa o en defensa de una postura política, pero en los casos que mencioné la bajada de línea era tan burda y evidente que terminó causando rechazo en la mayoría. Por supuesto, los periodistas que sirvieron a "la causa" no lo hacían por amor al arte: cobraron sueldos que ni vos ni yo ganamos en un año entero. Pero como todo tiene su vuelta, se recontra quemaron y no volvieron a aparecer en ningún lado, por el repudio que generaron en el periodismo independiente. Un síndrome parecido al del triunfalista Gómez Fuentes tras la derrota en Malvinas en 1982. Algunos que me están leyendo quizás ni siquiera sepan o se acuerden quién fue Gómez Fuentes. 

6) La TV Pública se ha vuelto una porquería decadente, llena de programas viejos, de archivo, o compartiendo los de otras señales como Canal Encuentro. Se llevaron en un bolso 4 millones de pesos (y luego sacaron 10 millones más) para hacer una ficción sobre Manuel Belgrano que constaba que cuatro capítulos. Ni una serie de Netflix o HBO vale esa guita. El canal está lleno de ñoquis que cobran sumas siderales. En realidad, ya venía así desde los últimos años, cuando todavía se llamaba ATC o Canal 7.  Cero producción, cero inversión, cero gasto y despilfarro en boludeces: igual a cero audiencia. Me juego las tiras que a los tipos que salen por cámara no los ve ni la familia. 

En una próxima nota me voy a referir en más detalle a lo que vemos y leemos y cómo las "fake news" nos cambian la vida en el peor de los sentidos. Punto final.

21 de abril de 2021

¿Salud? Sólo les importa ganar las elecciones!!!

Miércoles por la tarde en la ciudad.  Abril viene caluroso, pero dentro de los límites de lo tolerable. Por la noche refresca bastante y en un día cualquiera te podés encontrar con 15 grados o menos. Al igual que la mayoría de la sociedad, estoy harto de las pujas políticas, como Kicillof vs. Larreta. Está claro que cada uno quiere cuidar su quintita, no vaya a ser cosa que el COVID se les vaya de las manos (más todavía) y que queden expuestos como lo que son: unos inoperantes. Larreta quiso pasar por encima del Gobierno Nacional y abrir las escuelas. Cualquiera que tenga dos dedos de frente y conozca algo de Derecho sabe que un planteo judicial de ese tipo sería rechazado sin miramientos. Pero bueno, el tipo quiso darle un tinte épico, una onda "yo me banco lo que venga", que como diría Charly, no fue ni más ni menos que "el milagro de una mala actuación" (premeditada, obviamente). Los políticos sobreactúan todo el tiempo porque necesitan dar la sensación de que están haciendo algo, de que son ciudadanos al servicio de sus votantes. Si le pueden añadir una dosis de dramatismo a un anuncio, mucho mejor, les dirá el coach o el que les maneja la parte comunicacional como Durán Barba, el asesor de Macri.

La realidad es que el país acumula una deuda exponencial ante el FMI y otros acreedores externos, y entonces Cristina, al mejor estilo de Rodríguez Saá, dijo que no había plata para pagar. Cesación de pagos, en mi barrio, implica sanciones, entre la más obvia, que no te den un puto dólar más hasta que canceles lo que debés. Échenle la culpa a Macri, o a quien sea: no nos sirve. Ese discurso está agotado, el de la herencia recibida que repite cada nuevo que asume y jura por la Patria, Santos Evangelios, y lo que se les cante el c***. Mientras tanto, la gente de a pie (como vos y yo) está en el medio de la puja política, los chicos en edad escolar también, las camas de los hospitales colapsan, la gente se muere por causas prevenibles. Ellos sólo piensan en las elecciones, y cómo llegar mejor parados. El resto, es pura cháchara. No me importa si son de Cambiemos, del PJ, o de cualquier partido. Si sos candidato y te eligen por el voto, bancate lo que venga. No es tiempo de cobardes o de timoratos, no es tiempo de "tibios". Las decisiones políticas que se tomen deben ser claras y el Estado no se puede exceder en sus atribuciones. Este pibe de Lobos, Nilo Medina, no me cae nada bien, pero no se puede justificar que lo tomen del cuello y lo arrastren por el piso como un criminal. Es un provocador, y tiene gente con cero cerebro que lo sigue. Y como en el video se ve que el muchacho saca chapa de ser abogado, tiene una vuelta tragicómica que a más de uno le arrancó una sonrisa.

Muchos vecinos no tienen acceso a un alquiler, en parte por la nueva Ley que trae infinitas complicaciones a los propietarios y un exceso de atribuciones a los inquilinos. Tengo miles de comentarios de lobenses que han alquilado una casa, y vencido el contrato se la han dejado destruida, con impuestos y otras deudas impagas, sin que nadie se hiciera cargo. Pero como nuestros legisladores jamás tuvieron la necesidad de alquilar nada porque viven cómodamente en Puerto Madero, aprobaron esta Ley que tiene un sesgo demagógico y distorsivo. Esta es, entre otras, la causa de que hoy necesites un promedio de 15.000 pesos para alquilar, si tenés la suerte de que haya una propiedad disponible. Y hasta tanto el Municipio no termine las 30 casas del Barrio Amarillo (una vergüenza por donde se lo mire), se les está quitando la posibilidad a muchos convecinos de acceder a una vivienda digna.  

Por eso, en septiembre, octubre, o cuando se les ocurra llamar a elecciones, pensá bien antes de votar todo lo ocurrido desde diciembre de 2019 hasta ahora (o desde Macri hasta la fecha),  porque es la única posibilidad que tenemos de expresarnos en una democracia representativa. ¿Habrá "voto castigo"? No lo sé. Todavía es demasiado pronto para pronosticar una tendencia, y las aguas están muy revueltas. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

19 de abril de 2021

Con una sociedad fascista y que se cree inmortal nunca vamos a derrotar al COVID

Arrancó la semana, como siempre con renovadas expectativas, y hay cosas simples que te ayudan a relajarte y afrontar lo que venga de otra manera. Darse una ducha caliente, tomar unos mates sin prisa, interactuar con amigos aunque más no sea por WhatsApp. Gracias a Dios no vivimos en el Conurbano ni en el AMBA (que no es exactamente lo mismo). Y no lo digo por sus habitantes, que a menudo son subestimados o demonizados como propagadores de la "peste". Lo digo, en rigor de verdad, porque las restricciones que anunció el Presidente, al menos hasta el día de hoy, no alcanzan a Lobos, y el discurso posterior de Kicillof no aportó nada, fue más que nada una serie de ataques a la oposición pero poco dijo respecto a nuevas medidas para la Provincia. 

Quienes tratan como una plaga a la gente de GBA son, en su mayoría, los porteños, que se creen que Buenos Aires es un principado y que por ende están al margen de lo que sucede en el resto del país. Esa forma de pensar es bastante fascista, desde luego, y creo que el peor error fue otorgarle a CABA una autonomía que aun sigue siendo cuestionada por los juristas. Antes de 1996, el Intendente era elegido "a dedo" por el Presidente, algo que hoy nos suena anacrónico. Lo que debería haberse hecho es, simplemente, permitir que los porteños elijan a su alcalde para que realmente se sientan representados por quien más les plazca. Pero nada más. Nada de Legislatura y esas boludeces, hubieran mantenido un Concejo Deliberante como cualquier municipio del país y listo. No son una provincia más. Es de destacar que en pocas ciudades del mundo ocurre un caso paralelo al de CABA. Ni siquiera en México DF o en Washington DC es tan así. Pero bueno, no va a haber marcha atrás sobre este tema, así que no tiene sentido dedicarle más tiempo. 

La mayoría de los que viven en Buenos Aires tienen cero empatía y consideración en cuestiones clave, como el acceso a la salud pública. Les desagrada que la gente que no vive en su "burbuja" y que es del Interior se atienda en hospitales de la Capital. Nunca falta la típica frase "Yo pago mis impuestos", y gansadas por el estilo, como si no fuera tu obligación como ciudadano hacerlo. Ahora que ellos están con el culo a dos manos porque los comercios cierran a las 20 hs, están bebiendo de su propia medicina, como la cicuta de Sócrates. Todo lo que es gastronomía entró en un derrumbe que era previsible, y sin ánimo a expresar rencor, se lo merecen por su falta de empatía y por creerse el centro del Universo aunque vivan en un monoambiente mugroso. La calle Florida está llena de locales cerrados, y la coqueta Av. Santa Fe, otro tanto. 

Nosotros, los lobenses, pese a que nos quejamos y mucho, tenemos ventajas comparativas que son propias de todo lo que mencioné más arriba. Por supuesto, se vive el día a día y no se sabe hasta cuándo este status quo va a durar. Me acuerdo que en el 2000/2001 todos los días los noticieros te ponían en un videograph en gran tamaño acerca de cuánto estaba el "riesgo país". Hasta no hace mucho tiempo sucedía lo mismo con el dólar. Y hoy lo están haciendo con la cantidad de contagios que se producen a diario. Son cifras, números que no significan nada por sí mismos porque detrás de cada paciente hay una historia. Pero, obviamente, siempre es útil para generar alarma y angustia entre quienes están comiendo las milanesas del mediodía y ven todo esto. Aporten información útil, no números, déjense de joder, sean serios. Podés hacer un reporte de casos una vez al día, pero no "minuto a minuto". No creo que esto que están haciendo ayude a la salud mental de la población, sobre todo la de los ancianos que son los que más ven televisión y que saben que, con o sin COVID, les queda poco tiempo de vida. Hay que marcar la cancha de una vez por todas, pero no haciendo de cuenta de que no pasa nada, sino sabiendo que la responsabilidad individual continúa siendo la principal estrategia contra el virus. Punto final. 



17 de abril de 2021

Mil preguntas

 ¿Quién dice quién es normal y quién no? Pregunto, porque más de una vez he escuchado por la calle alguien dice de otra persona: "No es normal", o "No es normal lo que hace". Mientras ese sujeto no cometa un delito ni te joda a vos, ¿Qué carajo te importa? La historia de la humanidad está repleta de genios que, por dicha condición, escapan a los parámetros ortodoxos de la normalidad. Lo instituido en la sociedad hace que muchas personas queden afuera porque no se comportan como el resto. No estoy hablando de psicópatas o de gente que fue diagnosticada como peligrosa para los demás. Eso es harina de otro costal. Me refiero a que los demás creen que vos tenés que hacer cosas a determinadas horas del día, o tener hábitos que se consideran instalados en la rutina burguesa. Hay un bar en Lobos, que por supuesto no voy a nombrar, donde mucha gente espera que sean las 10 y pico de la mañana para tomarse una cerveza o un vaso de vino, porque es el horario establecido para vender alcohol. Claro, si ese mismo tipo estuviera en la vereda de un bar "cheto" a las ocho de la noche con un vaso de whisky y un habano, el común de la gente lo juzgaría diferente. Es ser, no pertenecer. ¿Cuándo lo vamos a entender? 

En Lobos no lo he visto aún, pero si dos gays o dos lesbianas se besan en un lugar público, no me escandalizaría para nada, estamos en el siglo XXI. No es una provocación hacia vos: ellos están demostrando el afecto que los une al igual que cualquier pareja. Reconozco que si lo veo por primera vez, me puede parecer incómodo, como todo lo nuevo, pero nada más. 

Otro tema son los "vagos" o supuestos vagos que hay en el pueblo, y que uno los ve todo el día al pedo tomando café. La verdad, mientras no me pidan plata a mí, no me importa lo que hagan. Si una persona tiene la solvencia económica suficiente como para vivir sin trabajar, no me quita el sueño. Me han dicho que muchos de estos tipos son prestamistas, pero tampoco me afecta porque nunca recurriría a ellos para salir de un atolladero. 

Cuando vas creciendo y te convertís en un adulto, empezás a "decantar" lo que te va pasando, o lo que vas observando, como si fuera un tamiz. O, dicho de otra manera, vas filtrando como hacés con el café, para que en el "colador" quede aquello que debe ser desacartado, todo lo que no merece la pena. Por ejemplo, sé que hay gente que no me quiere, pero no es mi intención caerle bien a todo el mundo. Seguramente, tendrán sus motivos (o no), y no soy nadie para juzgarlos. A mí me sucede lo mismo con tantos otros vecinos, que me parecen insufribles, no los soporto y me cuesta mucho disimular cuando alguien me resulta un fastidio.

Nuestro paso por la vida es tan fugaz e incierto, que incluso aquellos momentos en los que parecemos disfrutar de una efímera prosperidad, pasan a un segundo plano por algún percance o hecho fortuito que nos quita el rédito por la meta conseguida. Estamos viviendo de un modo totalmente ajeno a nuestra propia naturaleza: celebramos el éxito ajeno con gran hipocresía y nos lamentamos de nuestras miserias. En eso se nos van los años, días y meses. Y no nos queda demasiado tiempo en este mundo para seguir actuando como dictadores del destino de los demás.

 Es un buen momento para pensar cómo queremos que sea Lobos en los próximos años, más allá de una gestión de gobierno. Hablo que los habitantes que componen la ciudad y que le dan sentido como conglomerado urbano. Ojalá podamos darnos cuenta de que, aunque la frase esté tan devaluada, somos artífices de nuestro propio destino. Punto final.


15 de abril de 2021

"Que se vayan todos", versión 2021

 Alfonsín solía decir, con todo épico, en sus discursos de campaña: "Con la democracia se come, se cura y se educa". Hoy, habiendo transcurrido más de 30 años, sabemos que la democracia por sí sola,  como forma de gobierno no garantiza el acceso a los derechos universales de todo ciudadano: Salud, trabajo, educación, entre otros. Claro que, en 1983, el último gran estadista que tuvo la UCR tenía la firme voluntad de garantizar el funcionamiento de las instituciones. ¿Qué vemos hoy? Que millones de argentinos están sumidos en la pobreza y en el desempleo. Que nos subestiman y nos tratan como niños, suponiendo que no tenemos pensamiento crítico. Qué, más allá de la pandemia, Fernández asumió una gestión de gobierno con un endeudamiento externo sin precedentes. Vivir con todos estos hechos irrefutables, inevitablemente nos lleva a la decepción, y a la sensación de que no hay un futuro promisorio. 

A veces, nos parece un milagro que la Argentina siga existiendo tal como la conocemos hoy, viendo esa vocación autodestructiva que nos distingue. Con una división interna feroz entre los propios ciudadanos, corrupción por doquier, inseguridad, narcotráfico, trata de personas, una alta tasa de femicidios. Si los yanquis quisieran hacerlo, ya nos hubieran invadido hace rato como hicieron con Irak, sabiendo que las FF. AA. de nuestro país no tienen ni siquiera un cuchillo Tramontina para defenderse. El Salvador, un país centroamericano que casi no aparece en las noticias, es una suerte de "anexo" de EE.UU: Adoptó al dólar como moneda, y su principal socio comercial es en país del Norte: al igual que nosotros, exporta materia prima e importa productos manufacturados. Menem alguna vez fantaseó con dolarizar la economía: ya no iba a ser más 1 a 1, sino que el dólar iba a ser la única moneda de curso legal. La historia nos dice que los países que adoptaron la moneda estadounidense son en su mayoría pobres: El Salvador, Panamá, Ecuador, Costa Rica...no son precisamente ejemplos de desarrollo. Lo único que lograron es controlar medianamente la inflación, similar a lo que pasó acá en los '90. 

Ahora bien, ¿Tenemos gente valiosa en Argentina, recurso humano capacitado? Por supuesto que sí. Los científicos argentinos están muy bien posicionados dentro de las limitaciones que tienen. Tenemos deportistas de elite, que tampoco son noticia porque no se dedican al fútbol. Los médicos y todo el personal de salud está haciendo todo lo posible, trabajando a destajo en los hospitales en medio de esta Segunda Ola que no da tregua. Nos destacamos por el talento de nuestros músicos y artistas plásticos. Si el Estado incentivara a esos sectores con un estímulo económico similar a la dieta de diputados y senadores, serían muy pocos lo que se sentirían motivados a emigrar por no ser profetas en su tierra. 

Kicillof, nuestro Gobernador, es impresentable. A mi criterio, es el peor desde el retorno democrático, sólo superado por Ruckauf. Recuerdo cuando vino a Lobos en campaña, hizo un acto en la Plaza con Sobrero y el Intendente de Roque Pérez. ¿Qué pasó después? Chinchu Gasparini se lleva muy bien con el mandatario provincial, en parte porque ganó las elecciones y es del mismo palo político. Es así como Roque Pérez, un pueblo con la mitad de habitantes de Lobos, logró gestionar numerosos programas que bajan de la Provincia, mientras tanto en Lobos "la vemos pasar", por la inacción de las autoridades municipales que no entienden que todo lo que venga, sea de gobernadores peronistas, radicales, o del color que fuere, siempre va a "sumar" para el bienestar de los vecinos. Un ejemplo clarísimo es que en Lobos, nunca se implementó el Plan Detectar, para hacer hisopados masivos. Nunca les interesó a los funcionarios que hoy ostentan el Ejecutivo, porque tienen una visión maniquea y sesgada de la gestión de políticas públicas. Todos "hacen la plancha", hasta que en un corto o mediano plazo la situación explote de la peor manera y salgan a defenderse por todo lo que no gestionaron antes. Pero además, como en este año hay elecciones, si Juntos por el Cambio pierde en Lobos, será en buena medida por el "efecto arrastre" del malhumor y desencanto que hay hacia el Presidente y el Gobernador. Todo está por verse. Sólo resta sentarse a esperar. Punto final. 



14 de abril de 2021

Ultimos días de "libertad"

 Estoy tratando de disfrutar estos últimos días de "libertad controlada", antes de que cierren todos los comercios y me quede en bolas nuevamente como en marzo/abril de 2020. Si mis clientes (auspiciantes) tienen que cerrar la persiana, no trabajarán, por ende no me pagarán un centavo. Hay algo raro en el aire, y no es solamente el COVID: es miedo, incertidumbre, confusión, angustia, bronca....todos sabemos que es cuestión de días antes de que volvamos a foja cero. Por supuesto que, además del perjuicio económico, pienso en mi salud y en la de mis seres queridos. Pero el solo hecho de imaginarnos un  escenario de permanentes prórrogas como ocurrió el año pasado, no deja de provocar una sensación de impotencia. 

Durante todo este tiempo me cuidé, tomando las medidas que ya son harto conocidas, como el uso de alcohol y el barbijo. Más no puedo hacer, tengo que seguir trabajando aunque vaya a pérdida en un futuro, porque pese a todo prefiero mantenerme haciendo lo que elegí antes que quedarme tirado en la cama de mi habitación mirando pasar las horas. 

La concreto es que hasta hoy, miércoles 14, la única restricción vigente es el cierre de bares y restaurantes entre las 0 y las 6 hs., además de la prohibición de circular en esa franja horaria, algo que nadie controla acá en Lobos. Desde el propio Municipio no logran ponerse de acuerdo acerca de qué hacer. Prendés la tele y lo único que te dan es la cifra diaria de muertos y contagiados. Ni siquiera se habla del dólar, que como no subió más, dejó de ser noticia. 

Eso sí, le dedicaron un tiempito al fallecimiento de Mauro Viale, que era un sorete y un forro, digámoslo de una vez, porque la muerte no mejora a nadie. Sus programas eran vomitivos y en los '80, como relator de fútbol, era pésimo. Basta con comparar el relato que hace Viale del gol de Maradona a los ingleses, y el que hace Víctor Hugo. Este último es muy superior, lleno de emoción, debo reconocerlo aunque VHM no sea santo de mi devoción. El único momento bizarro y divertido del finado Viale fue cuando él y Alberto Samid se cagaron a trompadas en vivo. 

Si quieren que les hable del COVID, les ahorro la tarea de tener que leer esta nota, pueden recurrir al archivo de todas las que publiqué durante 2020. No obstante, lo que predomina es el hartazgo social, de tener que vivir de una manera que jamás hubiéramos imaginado en 2019, por ejemplo. Para Año Nuevo, todos brindamos en familia o como sea pensando haber dejado atrás un ciclo terrible, pero sabíamos que no era tan sencillo lograrlo a partir de una mera expresión de deseo, así que volvemos a tener un deja vu, uno más en la historia argentina, aunque en este caso excede los límites del país ya que estamos hablando de una pandemia mundial. La gente empieza a dudar de la efectividad de la vacuna. Empieza a dudar, además, de la transparencia del proceso, por los casos que salen a la luz todos los días dando cuenta de que punteros, militantes, y funcionarios de segunda línea recibieron la dosis bajo una condición de privilegio sin pertenecer a ningún grupo de riesgo.  

Podemos afirmar que contamos con algunas ventajas, a saber: todo lo peor que pueda venir ya lo vimos antes, el sistema de salud en líneas generales está más preparado, sabemos más del virus que en 2020, y el que no se cuida continúa siendo un gil que no solamente es negligente consigo mismo, sino con quienes lo rodean. Si los controles fueran más eficaces acá en Lobos, a más de uno habría que aplicarle una  multa que le duela tanto el c... como para no volverlo a hacer. A aprovechar estos últimos días. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


12 de abril de 2021

El "sincericidio" que desnuda lo que muchos no se atreven a decir

 Ramiro Leiva, una persona que aprecio, hizo público lo que muchos militantes del PJ lobense vienen diciéndome hace tiempo. El peronismo local carece de conducción, está fragmentado, y no hay posibilidad en un corto plazo de que ganen una elección mientras gobierne el Municipio J X C. Pero todo puede ser: si logran postular un candidato que "mida bien" en las preferencias del electorado (hay muchos que reúnen esas condiciones), podrían conseguir lo que hoy parece una hazaña. Para ello haría falta que Sobrero dé un paso al costado, lo cual es casi una utopía. Decir que habría que "jubilarlo políticamente" puede sonar irrespetuoso para un político de raza. El problema es que si el candidato para este año o para 2023 es puesto a dedo como un delfín del otrora Intendente, sería un síndrome parecido al de Alberto con Cristina. Y si ese "elegido" se corta solo, las consecuencias son imprevisibles. 

El desencanto de la militancia es notorio, abundan los reproches a Sobrero pero nadie se lo dice en la cara, no sé si le tienen temor o qué, porque en un marco de respeto y cuidando las formas todo diálogo es posible. Están cansados de hacer pintadas, pegar carteles, de poner la cara como punteros barriales, de clavarse todo una jornada electoral como autoridades de mesa, al reverendo pedo. Ya perdieron tres elecciones consecutivas, aunque justo es decir que en 2019 Tacho ganó las PASO. Lo que pasó después es historia conocida: aquellos se apostaban por la fallida lista de Zabalo-Sandoval prefirieron "tragarse el sapo" y meter la boleta de Etcheverry. Y con una campaña feroz, no exenta de algunos episodios cuestionables, el oficialismo arrasó por casi 3.000 votos. Si hubo campaña sucia o no, ya no tiene mucho sentido, con los hechos consumados. Lo que sí sé es que gastaron mucha guita, apelaron a todo tipo de recursos, se la jugaron a todo o nada y les salió bien. 

Las declaraciones de Leiva se podrían tomar de dos maneras: como un "sincericidio", o como una jugada para blanquear realmente lo que está pasando. El propio Ramiro podría haber sido Director del Museo de Perón, y un excelente candidato a concejal si es que le dan cabida. Y tienen razón los otros sectores del PJ "no oficial" cuando dicen que les cierran las puertas de la Unidad Básica. ¿Por qué no acuerdan una fecha para reunirse todos los que están desperdigados por ahí y se dicen lo que tengan que decirse? Mándense a las mierda, putéense, saquen los trapos al sol. Y no me vengan con el COVID, que tomen las medidas sanitarias y listo. Si no aprenden algo tan simple como eso, el pronóstico de Ramiro Leiva pasará a ser una amarga realidad. Punto final.

 


10 de abril de 2021

Encierro de otoño sin anestesia

 El sábado terminó casi sin noticias para publicar. Un fiasco, para el cual la lluvia, por momentos intensa, contribuyó de un modo bastante significativo. Las pocas actividades al aire libre que había en Lobos, obviamente se suspendieron. A veces uno no sabe qué hacer cuando de repente se encuentra con una considerable cantidad de tiempo libre -reitero, de manera imprevista-, porque no es lo mismo que planificar unas vacaciones o algo así. Aproveché para retomar la lectura, viendo si puedo terminar una novela. Los ensayos políticos los "liquido" en pocos días, pero la estructura narrativa de la novela, personajes que aparecen y desaparecen, requiere que el lector haga una serie de conexiones entre ellos para no perder el hilo. Si la traducción no es buena, la tarea se complica aun más. Por eso, muchas veces, cuando vos dejaste el señalador en una determinada página, no te acordás cómo venía la mano y tenés que retroceder, como en el juego de la Oca. 

Casi no salí de casa, hice unos mandados por la mañana pero luego me quedé en la madriguera. En mi familia somos cuatro, y por alguna extraña razón hay un solo paraguas, de manera que hay que turnarse para usarlo. Tengo una capa impermeable, pero solamente cumple su función ante una lluvia leve, no un chaparrón o tormenta eléctrica. La veredas están todas hundidas, ya sea por la presión de las raíces de los árboles o porque el suelo fue cediendo. Por eso, hay que andar esquivando charcos. La calle Salgado esquina Estrada es un desastre, como ustedes recuerdan en sus orígenes era de adoquines pero después (en 2015, creo) se pavimentó. Parece ser que no tomaron bien los niveles o ni siquiera se preocuparon en los desagües, porque se convierte en una "pileta" imposible de transitar para el peatón sin mojarse las "patas". 

Tomar un café en un bar mientras afuera llueve a cántaros no es muy alentador, y menos aún si sos uno de los pocos clientes que concurrieron. Se vuelve deprimente la escena, ya me ha pasado, así que no fui nuevamente. Y si no tienen los diarios del día, aunque sean una bazofia, menos sentido tiene hacerlo.   

Como todos los días, me mantuve informado de lo que iba pasando, pero siendo el COVID un tema recurrente ya se agota mi paciencia. Me genera una mezcla de angustia y hartazgo. Es como Dios: sé que está, pero no pienso en El. Ya habrá tiempo de pensar y de hacer un análisis más exhaustivo si la cosa sigue empeorando. El que pueda cuidarse en su casa, obviamente que lo haga, pero los que trabajamos, tenemos que asumir el riesgo  por más tapabocas y alcohol que haya. Como me dijo un entrevistado, sobre la cuarentena de 2020: "Tenía dos opciones: quedarme en mi casa y comerme los ahorros de toda la vida, o salir a trabajar de lo que fuera a pesar del riesgo". Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

66 abriles

Sábado lluvioso en Lobos, aunque la temperatura no bajó de forma significativa. Hay una sensación colectiva de que estas libertades concedidas, estos "permisos", no durarán por mucho tiempo con la segunda ola "in crescendo". De hecho, ya se restringió la circulación de 0 a 6 hs, un horario en el cual no anda casi nadie en un día común, al menos acá en Lobos. 

Hay varias cuestiones que recalcar: como dije en otra nota, una cuarentena estricta es inviable porque el común de la gente, los comercios y las industrias no estarían dispuestos a volver a foja cero luego de casi un año sin poder laburar. Yo tampoco resistiría algo semejante, debo decirlo. No es fácil pronosticar cómo evolucionará la pandemia. Los casos crecen de un modo alarmante, justo en el año en que empezó a aplicarse la vacuna. No soy adepto a las teorías conspirativas, pero me suena muy trucho que el Presidente se haya contagiado el virus. Me parece que el metamensaje es: "Si yo que soy el Presidente me puedo contagiar, ustedes, ciudadanos de cuarta, también. Por eso vamos a implementar más restricciones". La forma en que la opinión pública recibe el mensaje de los políticos es un tema complejo que sería largo de abordar aquí.

Hoy es el cumple de mi vieja, una de las personas más incondicionales, que me ha acompañado siempre en las buenas y en las malas. Mamá cumple 66 abriles y la verdad es que para su edad que mantiene como una mujer de 5 o 7 años menos. Muchos de quienes me conocen me han comentado lo bien que está físicamente y de salud. Con una voluntad inclaudicable, va al gimnasio, hace largas caminatas o bicicleteadas... es un ejemplo, el espejo al cual yo debería mirarme dado que me he vuelto un poco sedentario, contrario a todo tipo de recomendación médica. No sé por cuánto tiempo el destino dispondrá que esté entre nosotros, pero "Mamá" fue la primera palabra que balbuceé cuando era un niño. Suele ser la primera palabra que aprendemos, y el vínculo que te une con aquella persona que te parió y te dio la vida puede tener altibajos, pero nunca se rompe del todo. Si alguna vez hiciste psicoanálisis, lo vas a poder visualizar mejor. Dejo el tema acá para no caer en la cursilería.


Como bien ustedes saben, me fascina la música, pero también aprendí a entender el significado del silencio, que no siempre es el mismo.  Dejar que los segundos transcurran sin sonido alguno, o escuchando el ladrido de algún perro vecino. Me gusta tirarme en la cama mirando al techo y pensar en boludeces, o en ideas para escribir un texto. Pero no más de 15 o 20 minutos, lo suficiente para limpiar mi mente. Es mi cable a tierra cuando me siento un poco agotado. Le estoy agradecido a la vida, porque me dio unos padres que me apoyan en todo. Y que no soy condescendientes, sino que me marcan mis errores. Pero por sobre todas las cosas, nunca me faltó nada: ni comida, ni ropa, ni educación. Y todo eso se lo debo a ellos.


 Luego llega el momento de empezar a recorrer el propio camino, hay que buscar trabajo, y es entonces cuando nos enfrentamos al mundo "de verdad". Cuando descubrimos que hay gente que no quiere verte progresar porque no les conviene que alguien les haga sombra. La única forma (honesta) de imponernos es mostrando que podemos hacer un trabajo de calidad. Podrán envidiarnos, pero no quitarnos nuestras capacidades y aptitudes.


Es difícil conseguir trabajo hoy en día. Tengo ya 41 años y mi generación es muy diferente a la actual, lo cual no quiere decir que sea mejor o peor. En 1996 o 1997, los índices de desocupación eran altos. Aun en 2021 lo siguen siendo. Antes por ahí podías empezar como ayudante en un estudio contable, o trabajar en una oficina. Es mi percepción, no estoy seguro de que sea así. Lo que sí puedo afirmar es que soy Perito Mercantil y nunca me dediqué a nada relacionado con los números o la contabilidad. Pero así se dieron la cosas. Me hubiera gustado estudiar en el Nacional, o en cualquier escuela laica.  


Por eso, volviendo a la idea inicial, el asunto es buscar la plenitud cada uno a su modo. No hace falta viajar a la playa o irse a un Spa. Lo que necesitamos es conseguir algo de tranquilidad en medio de un mundo cada vez más violento y convulsionado. Punto final.



7 de abril de 2021

20 años de profesión y lecciones aprendidas

 Mitad de semana en la ciudad. Un miércoles con 30 grados en pleno abril, ¿Quién lo hubiera pensado? Me levanté más o menos temprano y ya se sentía el sopor. Hice algunos trámites hasta el mediodía, y no volví a salir de casa alrededor de las 17, para ir a comprar cigarrillos y un encendedor. Este último objeto traté de hacerlo durar al máximo antes de descartarlo, pero se me estaba "gastando" el dedo índice de mi mano derecha de tanto insistir en girar la ruedita para que la llama aparezca como por arte de magia. Mientras cae la tarde y me cebo unos mates, voy pensando cómo tirar el resto de la semana con las notas del diario, porque no abundan noticias locales. Lo único que sobra es la escasez. Trato de no pedir favores a otros colegas, porque me pone en el compromiso de tener que devolver esa gentileza, y además siempre aposté a mi propia producción periodística, no me gusta "copiar y pegar" excesivamente. 

Todos estos últimos 20 años, aprendí a: 

- No subestimar a nadie, por más boludo que parezca.

-Ser un "buen perdedor", es decir: Si otro medio consiguió una primicia, o si un comercio le otorgó una publicidad que a mí me la negaron, la vida sigue como si nada. Seguramente me dará un poco de bronca, pero es lo que hay. Es un mérito del otro y no me enveneno con eso.  

- No publicar ningún texto político o publicitario (solicitada), si no están dispuestos a pagar el espacio. Hago la excepción con entidades de bien público sin fines de lucro. 

- Retomando la primera premisa, en muchas ocasiones hay que hacerse el boludo. Existen varias modalidades, pero algunos secretos del oficio no los voy a divulgar. 

- No ser mezquino, pero tampoco "avivar giles".

- Saber entender el pulso social: qué es lo que se respira en la calle, de qué habla la gente, qué información es tendencia en ese momento. 

- Implementar tarifas de publicidad que considero que me sirven; no hago más un aviso sin acordar antes una continuidad mínima, porque de lo contrario es muy probable que te paguen un mes y se den de baja. Perdiste tiempo al pedo. Hago la salvedad de que si la pauta es por un mes pero me pagan bien, puedo aceptarlo. 

- Cuando tengas alguna duda o no sepas cómo actuar, consultalo con tu familia. Ellos vas a estar siempre apoyándote, o al menos, en la mayoría de los casos. Si te critican, comprendé que lo hacen con el fin de que vos puedas corregir lo que no te salió bien y tomar nota para que no suceda nuevamente. 

- Pensá en el interés de los lectores, aunque no sean los mismos que los tuyos. 

Esto es todo por hoy, nos estamos viendo pronto, si me surge la inspiración nuevamente. Punto final.




Que te paguen lo que realmente vale!!!

 Resistió lo más que pudo, hasta que se rompió. No, no se asusten, me refiero a mi celular y a lo desquiciada que está la gente. El tema es que el teléfono tiene una pequeña rajadura en la pantalla (no está astillado ni mucho menos), y tiene menos de un año. Me propuse permutarlo por otro usado, aceptando pagar una diferencia a favor de la otra persona. Pues bien, en todos los lugares donde fui, por el mío me ofrecían dos monedas, con una brecha de hasta 10.000 pesos entre el usado mío y el del potencial vendedor. 

En mi caso, el teléfono es una herramienta de trabajo, sobre todo por el hecho de que necesito contar con una cámara de buena resolución. Por supuesto que también lo uso para entrar a las redes sociales o boludear como todo el mundo, pero tengo poco tiempo para ejercitar el ocio mediante un aparato que a mucha gente le quita horas sin que siquiera se dé cuenta. Mis pretensiones, en la recorrida que hice hoy, eran modestas: hallar un teléfono con buena conectividad, memoria suficiente y cámara de pixeles aceptables. Lo que es inaceptable, es que al móvil que yo tengo me lo quieran cotizar menos de la mitad de lo que lo pagué, siendo que funciona perfectamente y los motivos del cambio se deben más que nada a lo que ya expliqué antes. Funciona igual que una agencia de autos: por el tuyo no te dan ni dos mangos, de manera que no llegás nunca a pegar el salto a un modelo más nuevo a menos que te lo financien y te endeudes casi al infinito. Por un celular nuevo que vale 27 mil  a lo sumo, me ofrecían pagarlo en 12 cuotas de casi 4.000 pesos. ¿Estamos todos locos? 

Ayer renegué bastante con ese tema, pero hoy decidí seguir como estoy a menos que alguien me haga una oferta concreta. Yo laburo como todos y no puedo estar respondiendo mensajitos por valores irrisorio. El motivo de esta nota para aquellos que la lean, es decirles que no se dejen engañar. Que, si pueden hacerlo, viajen hasta Capital o el Conurbano donde se consiguen precios razonables (obviamente, asegurándose de que no sea un teléfono robado). Para la mayoría de los artefactos electrónicos Lobos se ha puesto muy caro, por lo menos un 20 % más de los valores que se manejan en Mercado Libre. Prefiero ahorrar lo suficiente para comprarme uno nuevo en un futuro. El clásico de los "buscas" que proliferan en  Lobos es: "No lo tengo, a ese lo vendí, pero tengo este otro". Si ya lo vendiste, borrá la publicación, gil!! Cuando subestiman mi inteligencia no estas pseudo estrategias de venta, no puedo menos que pensar que tratan de sacarse de encima cualquier porquería que les quedó de remanente usando como anzuelo una publicación falsa. Ojo con esta gente, porque claramente son estafadores. Punto final. 

4 de abril de 2021

"Soltar", la palabra de moda de los psicólogos y los libros de autoayuda

 En muchos enfoques terapéuticos está de moda el verbo "soltar". Soltar sería, básicamente, desprendernos de todo aquello que nos está haciendo daño: vínculos enfermizos, objetos que no sirven para nada, para lograr así un desapego progresivo. Supuestamente, de esta manera, uno se aleja de las personas tóxicas y demandantes para comenzar un camino con mayor libertad para decidir. De más está decir que no funciona para todos los pacientes por igual, y cuantos más años lleves arrastrando ese lastre, más tiempo demandará sacárselo de encima. La gente que te manipula sin que vos te des cuenta es la más peligrosa. No soy psicólogo ni nada parecido, pero me ha pasado de ponerme a pensar qué lugar ocupa cada uno en mi vida. Y he decidido no otorgarle ese lugar de confianza y cercanía a esa gente que actúa como una sanguijuela, porque se alimentan de tu voluntad. Hay algo que leí por ahí en un muro de Facebook y que pareció una gran verdad: Te lo puede decir tu familia, tus amigos, "Fulano/a no te conviene, no es bueno que estés con el/ella", pero hasta que no te das contra la pared, no caíste en la cuenta. 

Yo tengo una pila de libros a medio leer, discos sin escuchar, y me cuesta engancharme a ver una película dado que son demasiado previsibles, al menos las últimas que están en cartelera. Hago zapping por los canales de noticas hasta que compruebo que todos hablan de lo mismo. Pueden tener distintas miradas, pero me cansa, porque no llego a ninguna conclusión que me permita informarme con espíritu crítico. Trato de destinarle su tiempo a cada cosa. Si tuviera hijos, ellos serían mi prioridad, y por supuesto resignaría todo el tiempo de ocio para que ellos se vinculen con su padre, porque se merecen lo mejor. Pero no es mi caso. La verdad es que en las condiciones actuales no creo que vaya a ser padre algún día y hasta ahora no es algo que me genere preocupación o ansiedad. La mayoría de mis amigos ya lo son, sin embargo intento no compararme con nadie. 

Cuando uno empieza a descubrir aquello que realmente "suma", que aporta algo para quitarte la soberbia o la ignorancia, ya tenés la pista de aterrizaje hecha. Todos nos encontramos en momentos que no queremos pensar en nada, porque estamos sobrecargados de problemas y responsabilidades. Más de uno te aconseja que bajés un cambio, pero no es tan fácil. Trabajás un montón de horas y aportás al Estado para que te asista cuando ya seas un viejo inútil que cobra una jubilación miserable. Al Gobierno de turno, los viejos no le importan, porque son pocos los que van a votar, por lo tanto no les sirven para ganar elecciones. No debe haber otro país que maltrate tanto a los ancianos como la Argentina.  

Casi todos los que se dedican al "coaching", dictar charlas de motivación espiritual, son unos chantas y están llenos de guita. Te quieren enseñar cómo vivir, pero que alguien me explique como hacerlo si la realidad te atraviesa a cada instante. Esta gente, obviamente, no te va pagar las facturas de luz y de gas, ni va a contribuir a tener un plato de comida en la mesa todos los días. Eso sí, los libros que publican se venden como pan caliente. Desde Bucay y Stamateas en adelante, sólo un grupo minoritario merece ser tenido en cuenta. Punto final. 





3 de abril de 2021

El otro virus que contagia indeferencia y corrupción

Empezamos a transitar un nuevo mes, que viene cargado de incertidumbre por el recrudecimiento de la pandemia. El Presidente contrajo el virus pese a haber recibido las dos dosis de la vacuna, entonces uno no sabe qué pensar. No voy a poner en duda la efectividad de la misma, porque de eso se estuvo hablando durante todo el día. Lo que yo advierto es que, más allá de la situación sanitaria, el clima está muy enrarecido, nadie sabe bien qué va a pasar. Esto es una constante de la Argentina, por supuesto. Nos hemos acostumbrado a tener que decidir sobre la marcha, prueba y error. 

Lo concreto es que la Suptnik V, junto a la vacuna china, soy hoy por hoy los únicos antídotos que tenemos, por lo tanto aun cuando su eficacia esté en duda, siempre es mejor vacunarse. Todos tenemos miedo de dar un paso en falso y quedar atrapados en alguna trampa: de la AFIP, del Gobierno, de los grandes medios, entre otros. Circulan constantemente falsas noticias, que o bien son un disparate total, o una verdad a medias. El problema es que si vos te prendés en eso, ni siquiera saldrías de tu casa. Salvo algún logro deportivo, los hechos positivos no son noticia en ningún lado. Lo que tenemos que pensar, es que hay países más preparados que otros para hacer frente a la Segunda Ola, y por ser más desarrollados podrían dictar una cuarentena sin que la economía se viera severamente afectada. Esto no aplica para la Argentina, que en 2020 duplicó la pobreza, la indigencia, y la desocupación. Solamente hay oferta de empleos calificados o con innumerables requisitos que sirven como "filtro" para descartar a quien se atreva a postularse. En el periodismo, ganar una beca internacional es sumamente difícil.

 Hace poco vi una convocatoria para escribir un ensayo sobre las migraciones forzadas en Latinoamérica, promovida por la "Fundación Gabo" (llamada así en homenaje a Gabriel García Márquez, en Colombia). Ya desde el vamos, para inscribirse, era tan engorroso que uno no podía menos que desistir. Te financiaban la investigación con 5.000 dólares, una cifra módica, pero cuando empezabas a leer la letra chica, no era que te otorgaban 5 lucas de una, te iban dando la guita según el desarrollo de la nota o ensayo para el cual te postulaste. Trato de evitar dejar mis datos personales en Internet, en muchos casos uno debe hacerlo para sumarse a las redes sociales, por eso proliferan tantos perfiles truchos de Facebook. 

Creo que trabajar por tu cuenta, o bajo modalidad "freelance", es la mejor opción. Tiene sus pro y sus contra. Ser tu propio jefe implica que la responsabilidad por cualquier cagada que te mandes va a recaer en vos, pero los clientes y anunciantes también serán de tu confianza si trabajás honestamente. En cambio, si es en relación de dependencia, tenés una certeza de en qué fecha vas a cobrar tu sueldo, y que te lo van a seguir pagando aun en momentos de crisis económica porque si tenés mucha antigüedad no les conviene pagar una indemnización para echarte. 

Dentro de mis conocimientos, estoy dispuesto a hacer changas para ganarme un mango extra. Dar clases de Inglés, redactar documentos, administrar redes sociales... pero si me pedís que te levante una pared como peón de albañil, lamentablemente no me siento capacitado. Lo bueno es que todo se aprende, por lo tanto no lo descarto, laburar en el rubro de la construcción deja bastante rentabilidad y es uno de los pocos que se está moviendo. Hasta la próxima, amigos. Punto final.



Adiós domingo

Domingo por la tarde en Lobos: Una jornada más, ya casi por dar comienzo a la segunda quincena de abril, y pasada por agua. Hace como tres d...