29 de abril de 2022

A prepararse para un mes con definiciones cruciales

Viernes por la tarde en la ciudad. Se vino el frío, nomás. Bueno, estamos en la época donde es normal que eso ocurra y todos sabíamos que en cualquier momento lo íbamos a sentir con intensidad. Por ese motivo, anoche no me quedó más remedio que estrenar la "temporada de frazada", y creo que va a permanecer así durante los próximos meses excepto que nos toque un día de inusitado calor. En fin, sólo era una cuestión de tiempo: Días más, días menos. A decir verdad, se siente en todos los órdenes, desde el momento en que te desnudás para darte una ducha, hasta cuando ya entrás de lleno en la jornada laboral y descubrís que no te abrigaste lo suficiente. Para colmo, por razones que sería bueno saber (ya hice el reclamo), me bloquearon la cuenta de Mercado Pago. Estuve casi 45 minutos intentando explicarles a los operadores telefónicos que me atendieron lo que había sucedido, que se pasaban la pelota de uno a otro. Aun así, debo decir que me trataron con cortesía, y yo, dentro de la bronca que tenía, también les retribuí la atención recibida. 

Me cansé un poco de hablar sobre temas de actualidad política, debo decirlo, lo cual no quita que lo vuelva a hacer. Para decirlo con el idioma de la calle, la mayoría de la gente ya sabe en qué dirección sopla el viento. Lo curioso es que, ahora resulta que los que fracasaron antes, parecen tener la solución: Macri y sus exfuncionarios, outsiders como Milei... sí, la política de shock económico puede andar, volver transitoriamente a una economía bimonetaria al estilo Cavallo pero procurando que no termine implosionando.. todo okey, pero, ¿Por qué no lo hicieron cuando fueron Gobierno? Podemos conjeturar que el contexto era otro, o que había otras prioridades. Pero la cuestión es que pasan los años y nadie le encuentra la vuelta, no hace falta tener una maestría de Harvard para comprobar que los precios aumentan todas las semanas: En el almacén, en el súper, donde sea. Y acordar con los empresarios, para un control de precios, es como darle una aspirina a un enfermo terminal. La inflación, al igual que el voto, en la Argentina tiene componentes que exceden lo teórico y pasan a ocupar un costado "emocional", digamos. Si una persona se lleva 10 paquetes de azúcar, lo hace porque prevé que el precio del producto va a aumentar. "Stockearse" (acumular) de mercadería es una práctica habitual de la mayor parte de la gente que tiene el dinero para poder hacerlo.

Lo único que quiero en este momento es relajarme, continuar el ritmo de trabajo que vengo llevando en los últimos días, y desligarme temporalmente de cosas que no está a mi alcance resolver. La clase política ha dado muestras de su fracaso para entender y comprender las demandas de la sociedad. Toman al electorado como estúpidos, y todavía abundan quienes creen en esos discursos que parecen calcados. Por supuesto, no está de más aclarar que a nivel local, no me llevo mal con ningún dirigente, porque ante todo, somos vecinos que podemos pensar distinto o no. De todas maneras, poner primera y acelerar hacia  2023 resulta lejos y cercano a la vez. Porque los cambios de timón, las marchas y contramarchas, las torpezas que se cometen inexplicablemente, son constantes. Lo que rescato es que yo tengo una posición definida ante muchas cuestiones y que, salvo que me las salgan a desmentir con argumentos irrefutables, no estoy en condiciones de negociarlas.

Se avecina un nuevo mes, que será clave para ver cómo avanzan las alianzas y el entramado que cada partido va tejiendo laboriosamente para hacer un papel digno con miras al año próximo. Pero, a no olvidarse: las necesidades de la gente son aquí y ahora, y quien no pueda dar respuesta a ellas, va a padecer el tradicional "voto castigo". Nos estamos viendo pronto. Punto final.  

26 de abril de 2022

"Rosca política" en Lobos y pases de factura

 Una vez, un dirigente con bastante experiencia me dijo: "En política podés ser cualquier cosa, menos ingenuo". Se refería a una votación muy polémica en el Concejo Deliberante donde un legislador "se dio vuelta" y terminó apoyando al oficialismo de aquel entonces. Bueno, todo eso hace más de 10 años que pasó. Lo que puedo decir de la coyuntura actual, es que Etcheverry se equivocó al expresar públicamente su deseo de ir por un tercer mandato. Sobrero, su antecesor, aunque era un secreto a voces que volvería a postularse, no decía nada en absoluto sobre su posible candidatura hasta último momento, casi diría hasta la fecha en que cerraban las listas. Por supuesto que las comparaciones son odiosas, como suele decirse, y que cada uno le da su impronta a la gestión. Pero todo esto comenzó cuando desde la UVC y la UCR le bajaron el pulgar a ese hipotético tercer período, y entonces es más que evidente que el mandatario local quiso marcar la cancha. Yo en su lugar me hubiera hecho el gil, y que los demás digan lo que quieran, pero no me puedo poder en los zapatos de un Intendente, sea cual fuere, dado que tienen responsabilidades mayores a las mías y al parecer, varios "le tomaron el gustito" al poder. Grindetti y Garro no creo que sumen un sólo voto en nuestro distrito, fue un lanzamiento simbólico, también pensando en el Conurbano. Bueno, sin ir más lejos, el excandidato a Vice de Macri, Miguel Pichetto, era (o es) peronista. 

Pero con eso no alcanza: Básicamente, porque abrir el juego te obliga a asumir compromisos, que como dije en otra oportunidad, no siempre se concretan y ahí empiezan los conflictos. No se puede dejar conformes a todos, más aún cuando la necesidad de votos hace que te ofrezcan hasta el monumento de la Plaza 1810. 

Las consecuencias de todo lo que expuse en el párrafo anterior no se verán de inmediato, pero no tardarán en aparecer cuando los socios vitalicios de "Juntos" en Lobos, se planten y decidan desmarcarse del oficialismo gobernante, al mejor estilo de un habilidoso futbolista. Y en 2023, muy probablemente las internas que haya en el seno de Cambiemos sean el resultado de no haber llegado a ningún acuerdo, porque hay muchos que se subieron al caballo del comisario y se dejaron llevar por la soberbia. En política, eso se paga caro, porque si no hubiera tantos partidos integrando un frente, sería más fácil dirimir candidaturas, pero ni en Cambiemos ni en el FDT es así. Salir "a la caza de peronistas" (caza con "z") para buscar votos, no es una estrategia novedosa. Los portales de noticias dicen que los capos del PRO esperan aumentar en un 6 % su base electoral si consiguen seducir a aquellos afines al justicialismo, pero insisto, es una proyección que no tiene un sustento real. En algún distrito puede funcionar, en Lobos no sé. 

No habrá una confrontación a corto plazo. No es que los referentes vecinalistas o radicales van a salir a "matarlo" a Etcheverry. Lo más factible es que se la dejen pasar, pero no lo van a olvidar cuando haya que contar los porotos y definir la conformación de la lista. Obviamente, cualquier campaña política cuesta plata, y siempre el que está en el poder en ese momento y aspira a la reelección, tiene para mostrar a la sociedad lo que se conoce como "la gestión", esto es, lo que se hizo para mejorar la calidad de vida de los vecinos. En cambio, los que disputan ese liderazgo, tendrán que apuntar a los puntos débiles del ocasional adversario, que en este caso son muchos, pero no voy a nombrar ninguno de manera puntual, cada vecino conoce cuáles son a su modo de ver. 

Vengo insistiendo hace tiempo que lo mejor que puede hacer la UCR, es romper con Cambiemos. Durante casi una década esa coalición resultó útil para sumar voluntades y cosechar votos que de otra forma le hubieran sido esquivos. Pero hoy por hoy, el centenario partido puede asumir un rol de fuerza opositora de manera independiente. Claro que eso no va a ocurrir a menos que haya diferencias de tal magnitud que lleven a una ruptura. Y si ello sucede, lo único que vas a lograr es darles servido en bandeja a los K un festín inesperado. 

Es un poco contradictorio el panorama actual: Todo puede suceder, pero a su vez uno tiene la sensación de que, en Cambiemos, no habrá mayores sorpresas, más allá de la interna en Lobos que polarizará al espacio durante el tiempo que dure la campaña. 

De más está decir que el común de la gente tiene otras prioridades o preocupaciones hoy por hoy. Si "alguien" logra que salgamos de este desquicio económico y se implementa un "shock" como lo vienen anunciando, es posible que la tendencia cambie, pero no es taxativo. Una política económica de shock debe apuntar justamente a eso, a dar una señal clara y contundente al electorado y también a los mercados. Pero eso, seguramente será tema de una próxima nota. Nos estamos viendo, pronto. Punto final. 



25 de abril de 2022

El tiempo no siempre está a tu favor

Por un momento, dejo de lado temas de actualidad para madurar una serie de ideas que hace tiempo me propuse darles forma. Hay muchas cosas que bien pueden considerarse "una pérdida de tiempo". Una de ellas, es permanecer varias horas en una conversación con alguien que no va a ningún lado, y cuando finalmente termina, sentís que fue un diálogo de sordos, no te aporta nada. Podríamos agregar el tiempo que se nos escurre de las manos en las colas de supermercados y cajeros bancarios, pero eso lo sabe todo el mundo. Leer un libro solamente porque alguien te lo recomendó o porque tiene buena prensa, y que es un tedio. Lo mismo cabe con las películas. Cualquier largometraje que dure más de 2 horas, representa mucho tiempo para mí, puede que esté bueno y que valga la pena esa extensión, pero la duración estándar es de 90 minutos y en ese lapso una historia bien construida puede resolverse sin grandes complicaciones para el director. 

Con la música, es distinto. No me fastidia escuchar una típica canción punk de los Ramones que dura 1:50, y una de Pink Floyd o la banda que fuere, que sea de 10 minutos. Pienso que el virtuosismo o el talento no están ligados al tiempo de una canción cualquiera, y estoy hablando de música popular, porque no tengo mucho conocimiento de lo clásico. Cuando los músicos se proponen grabar un disco y entran al estudio, se supone que ya tienen un idea de lo que van a hacer, aunque con los hechos consumados, resulte un fracaso comercial. Están quienes ya saben de antemano que lo que hagan, por su carácter experimental, no tendrá aceptación en el público masivo, y lo hacen igual.

Y en el laburo, uno tiene la impresión de que la gente tampoco está para boludeces o trámites innecesarios. Cada vez que escribo una nota, trato de que su comprensión sea lo más clara posible, tanto para mí como para el lector al cual me estoy dirigiendo. Hay cuestiones que ya de por sí son complejas de explicar, pero en todo caso le pongo esfuerzo para que sea comprensible. En una conferencia de prensa, hay que rescatar lo esencial, porque no vale la pena desgrabar 15 minutos de audio ya que, cuando ves la transcripción, las declaraciones de los funcionarios o autoridades en cuestión abundan en reiteraciones o en detalles superfluos. Pero en la vida no todo es diversión, y menos cuando se trata de trabajo. Los largos discursos aburren a la gente, y es natural, pero no deja de ser lo que otro dijo, y no se puede publicar una página en blanco. 

Cuando tenés que tomar una decisión que va a afectar tu economía o tus intereses personales, ahí es donde el tiempo tiene una gravitación real. Cada persona lo analizará a su manera, viendo los posibles riesgos y ventajas, para luego decidir, aunque a veces no tengamos demasiado margen para ello. Claro que hay situaciones donde no queda otra que jugársela y saltar sin red, pero esos saltos al vacío son frecuentes cuando estás entre la espada y la pared. Si te sale bien, el mérito es exclusivamente tuyo, y si no es así, el responsable del fracaso también vas a ser vos. ¿A quién vas a culpar? No tiene sentido hacerlo. Tampoco sirve enroscarse en un problema que nos excede totalmente, por más que nos afecte.

La mayoría de nosotros siente que va a contramano del reloj, cuando dispone de poco tiempo para su familia y o sus amigos, porque en muchos casos las horas dedicadas al trabajo no dejan espacio más que para comer y dormir. Hay muchos compromisos familiares en los que nos gustaría estar, pero no nos alcanza el día para cumplir con todo, y con todos. Por eso a muchos padres les pasa que, cuando se dan cuenta, sus hijos ya crecieron dentro de un contexto donde la ausencia de ambos fue algo que ellos incorporaron y aceptaron. Si no estás disponible para tus hijos, ¿Para quién, entonces? No lo sé, me lo pregunto con frecuencia, quizás sea fácil para mí reflexionar de ese modo porque no tengo hijos, y no he vivido la experiencia de su crianza. Lo único que puedo afirmar, es que mis padres siempre estuvieron y están presentes, y que hoy no siempre ocurre lo mismo cuando lo único que se persigue como objetivo es un ascenso jerárquico o llegar a fin de mes. La guita se puede recuperar, pero el tiempo, francamente no. Habrá que replantearse la agenda, para no tener la percepción de que siempre vamos corriendo detrás del último vagón. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

23 de abril de 2022

El periodismo, esa pasión por develar la realidad

 Siempre me he considerado una persona con capacidad de mejorar, en metas a corto plazo. Puedo ser mejor periodista, una profesión que demanda una exigencia que no se dimensiona realmente, pero que no tiene "techo", aunque a veces el límite se lo pone uno mismo. Claro que, por más ambición de crecer que tengas, nunca está de más recordar que te podés mandar una cag... de un modo involuntario. Si es un error muy grosero o evidente, lo mejor y lo más honesto es hacerse cargo.

Esa postura tiene que ver con lo siguiente: Como uno se dirige al lector, o a la opinión pública, ante cualquier error que cometas, es posible que te hagan pedazos. Parece increíble, pero tu credibilidad forjada durante tanto años, desaparece en cuestión de minutos. Hay hechos que no gravitan demasiado, por lo cual hay que limitarse a decir simplemente lo que sucedió y listo. Claro que, para investigar sobre cuestiones de más complejidad, necesitás fuentes, informantes, que te canten la posta. Y respetar esa reserva de identidad, porque te están tirando datos bajo esa condición que es un acuerdo tácito, todo el mundo la sabe, y si hay que investigar un poco más, o seguir indagando... se puede hacer, pero es un proceso que lleva más tiempo, por el hecho de reunir todas las pruebas necesarias de lo que estás diciendo antes de publicarlo. En rigor de verdad, si se trata de la posible comisión de un delito, primero tenés que llevar esa información a la Justicia, y después publicarlo. Así funciona.

El acceso a documentación que refuerce lo que estás denunciando es clave. Sin ella, por más que tengas testigos de un determinado hecho o que todo parezca irrefutable, no hay manera de avanzar. El periodismo de investigación se da a un nivel macro, no tanto en pueblos chicos como Lobos y más de una vez me he preguntado si realmente somos un "pueblo manso" a la hora de manifestarnos y reclamar por lo que consideramos justo. Vivimos en una ciudad donde actualmente se producen homicidios, femicidios, abusos sexuales, irregularidades en la gestión pública... y a decir verdad, no me parece correcto mirar para otro lado, aunque más no sea acompañando a esos vecinos que se movilizan porque ya han agotado todos los recursos posibles. La Justica avanza a pasos de tortuga mientras una familia no baja los brazos y sigue reclamando. Lo más insólito es que, en lugar de asumir otro tipo de actitud, mucha gente a este tipo de crímenes aberrante los mira desde afuera o toma distancia de esa realidad, porque no les ha tocado ser víctimas a ellos. Conozco a más de uno acá, que se cree que tiene la sartén por el mango y que tiene todo controlado, lo cual los convierte en unos pobres pelotudos.  

Y para concluir, si nos proyectamos hacia 2023, la inseguridad y la delincuencia son temas de agenda prioritaria en regiones más "calientes" que la nuestra. Pero lo que inclinará el voto hacia uno u otro lugar, será sin dudas la economía, que está totalmente desquiciada, con una inflación altísima, y el poder de compra de la gente reduciéndose progresivamente. Creo que habrá que empezar desde cero y lanzar un plan económico serio, pero las internas de la Casa Rosada son las que frenan esa posibilidad. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

20 de abril de 2022

Rescate emotivo: Un viaje sin escalas al invierno de 2006



Esto que voy a relatar ocurrió en 2006. Ante todo, disculpen los errores de tipeo, me estoy adaptando a un nuevo teclado y a veces presiono una letra indebida.

Ibamos con dos amigos a bordo de un Volkswagen Gol, recorriendo las calles de la ciudad, en lo que aparentaba ser una noche de viernes aburrida y apática, pese a que en aquel entonces la gente todavía tenía guita como para gastar un viernes cualquiera, aunque más no sea para tomar algo. Estábamos en pleno julio, y una densa niebla impedía distinguir a cierta distancia los contornos de los objetos más elementales, como una columna de alumbrado o la silueta de un árbol. Los vidrios del auto no tardaron en empañarse y uno de mis amigos, a falta de algo mejor, empezó a dibujar boludeces en la ventanilla con el dedo. Recorrimos las principales calles del Centro, con la calefacción del auto a pleno para paliar las gélidas temperaturas y observando el panorama desolador que se presentaba ante nuestra vista.

  Si bien hace varios años que permanecía así, me impactó el enorme predio desierto ubicado en la esquina de Salgado y Pedro Goyena, en el cual solía haber una estación de servicio YPF y tiempo después, durante años, yació una Rambler Rural que cada día parecía estar está más cerca del desguace.

 No pude evitar pensar que aquella estación de servicio tan elegante y bien provista (o "gasolinera", como dicen en otros países) le daba vida a una esquina de nuestra que inevitablemente veía cada vez que iba a la escuela porque desde mi casa le pegaba derecho por la Salgado hasta doblar en dirección a la calle San Martín y de esta forma llegar puntual al Colegio Comercial. En fin, como les mencionaba sin temor a equivocarme podría decir que  pasaron más de 15 años durante los cuales la otrora YPF quedó está sumida en la decadencia y en el abandono. Lo que más recuerdo es que había una especie de Free Shop, con CD´s importados, cigarrillos de todo tipo de marcas chetas, y hasta un videoclub. Ya no queda nada de eso porque, como todos sabemos, se construyó un edificio de departamentos.

 Pero casi de inmediato vino a mi mente otra reflexión, más abarcativa que la anterior. Descubrí, sin demasiado esfuerzo, aun en 2006 y teniendo en cuenta lo que comentaba antes sobre la plata que se podía gastar, que la noche de Lobos se fue reduyendo o acortando a su mínima expresión. Recuerdo las épocas, no tan lejanas, en las que El Club Café solía abrir los jueves. Era “la previa” del fin de semana, con todo lo que ello implica, y si bien los compromisos laborales o escolares que uno tenía en aquel momento no daban para un exceso de alcohol, uno se las arreglaba para hacer de la noche del jueves un tranquilo pasatiempo, una "picada" metafóricamente hablando, un plato de entrada con el cual se iba anticipando el plato principal, la noche del sábado. Y bueno, ya que estamos, quién no recuerda los viernes con el boliche Nivel 1 en el pico de su popularidad, o los domingos con Kabak renaciendo de sus cenizas, a mediados de los '90.

 Lobos vivía en 2006 una suerte de “boom” comercial, tal como diéramos cuenta en un artículo que fue publicado anteriormente. Pero esa tímida prosperidad –limitada, por supuesto, a ciertos sectores- no tiene su correlato en los locales de esparcimiento nocturno. La apertura de “El Cubano”, un par de años antes, había otorgado en su momento una brisa de aire fresco y reactivó un sector del centro que había permanecido completamente relegado.

 Hoy, una módica cerveza y los nunca bien ponderados “tragos” se ofrecen a precios un tanto desproporcionados para los magros ingresos de chicos y adultos. En 2006 con 10 pesos te tomabas en un bar dos cervezas (de 750 ml) y se acababa la joda... el bolsillo ya no daba para más.

 Para evitar cualquier tipo de interpretación errónea, creo son varios los ingredientes que hacen a algo tan sencillo pero tan complicado de conseguir como “pasarla bien” un sábado a la noche. Un par de buenos amigos, ya son un buen comienzo para distender el clima. Conocer alguna señorita si se presenta la ocasión, escuchar música que se nota que fue seleccionada por un DJ serio y que no es la bosta que empezó a sonar en los años sucesivos, me refiero a nivel comercial.

 Ahora vuelvo a viajar en el tiempo presente, 2022: La noche de Lobos se vuelve chata y aburrida por donde se la mire si no tenés un mango y debés quedarte guardado en tu casa, y lo peor del caso es que no es algo que no se pueda resolver. Estoy seguro de que la gente que en su momento llenaba las instalaciones de “Aquelarre”, el mítico pub de Buenos Aires y Arenales para escuchar bandas  buenísimas (el mismo sitio donde ahora hay una verdulería o algo así), aún no ha encontrado un lugar que se le parezca, ni siquiera remotamente. Vale decir que el público que se concentraba en esos lugares “under”, por llamarlos así, no encuentra -hoy por hoy- otro sitio que resulte afín a sus intereses y expectativas. Qué bueno sería, entonces, que pudiera existir un bar en el cual las bandas toquen sin culpa, con músicos de verdad y no haciéndolo sobre una pista pregrabada. Sin la amenaza de los vecinos quejosos y hoscos que tan pronto como ven perturbado su sueño exigen el inmediato el cese de show.

 No estoy diciendo que “Aquelarre” haya sido el lugar “under” por excelencia, porque incluso hablar en Lobos en esos términos suena casi a chiste, a un despropósito. No fue el Palladium, Cemento, ni el Café Einstein, como en CABA. Pero era lo más cercano a eso que teníamos, por lo tanto estoy convencido de que faltan espacios como ésos, y sería muy atinado también volver a épocas en las cuales no era necesario colocar a la entrada de los locales tantos carteles restrictivos, al estilo de “se prohíbe el ingreso con visera o gorra”, o el más diplomático “la casa se reserva el derecho de admisión”. Si todos fuéramos capaces de ser centrados y ubicados, de aceptar y comprender los códigos que imperan en cada lugar al cual vamos a ingresar, no habría necesidad de que nadie te diga por qué se te niega la entrada al local, salvo que se trate de una actitud francamente discriminatoria. Pero eso sería tema para otra nota, que seguramente no tardará en caer. Punto final.


19 de abril de 2022

Guiños sutiles (o no tanto) que flotan en el aire..

 Siempre que intento analizar algún hecho, lo hago con los elementos que tengo disponibles. Si veo que no son suficientes, prefiero esperar hasta conseguirlos. Esto es necesario implementarlo, sobre todo sí informás de política. Hay una frase que la gente repite, porque el saber popular indica que más de una vez ha pasado: "Para qué voy a votar al partido XXX, si después se terminan juntando todos". Tejer alianzas con el solo fin de ganar una elección, forma parte de ello. Porque después, si ganaste, vas a tener que repartir cargos entre quienes operaron políticamente para que vos la consiguieras. Y el común de la sociedad sabe que esto pasa con sorprendente desparpajo en la Argentina, sin que Lobos sea la excepción. Cuanto más amplio y abarcativo sea un frente electoral, más engorroso será la gestión de gobierno, porque esa gente que te apoya no lo hace "gratis" o por convicción. O la gran mayoría, podría decirse. Es la famosa "bolsa de gatos": Un cóctel de impresentables que de buenas a primeras triunfan, y cuando tienen el poder no saben qué hacer con él. Aunque hayas planeado alguna estrategia más o menos coherente en caso de ser electo, una cosa es lo que vos aspirás, y otra es lo que te espera afrontar siendo gobierno. No por nada, "House of Cards" se convirtió en la serie preferida de la casta política vernácula. Frank Underwood (Kevin Spacey), no quiere una mansión en Malibu ni un yate. Quiere poder, y si es posible, abuso de poder controlarlo todo.

Al igual que en muchos aspectos de la vida, en la política también se negocia, algunos aceptan ceder, otros no, pero eso no siempre sale a la luz. El resultado final de todo ese proceso queda plasmado en la lista con la cual ese "Frente" se presenta a competir. Podés llamarlo FDT o Cambiemos, lo mismo da. Ahora, ¿Qué pasa cuando perdés? Porque hay dos posibilidades, no es un partido de fútbol donde los dos equipos pueden terminan empatados. Si perdés, los pases de factura van a estar a la orden del día, porque cada sector considerará a otro como culpable de la derrota. Además, toda campaña implica un costo en publicidad, proselitismo, porque de alguna manera hay que instalar a esos candidatos dentro de las opciones a votar de la gente. Quienes pierden, por lo general, son los que más tardan en pagarte si tenés un medio de prensa al cual prestaste tus servicios. Por ese motivo yo trato de abrir el paraguas y a casi todos les cobro por adelantado. Invertir guita en las redes, para un municipio de las características de Lobos, no gravita demasiado, diría que es gastar plata al pedo, sólo los más jóvenes hacen uso masivo de ellas y por lo tanto las personas de mediana edad, no tienen interés en ese tipo de propaganda, yo diría que la esquivan bastante.

Me pasó varias veces el hecho de querer mirar un video de You Tube, y encontrar una publicidad repetitiva de algún negocio de Lobos, pero yo lo único que quería era que se terminara de una vez para ver el contenido que estaba buscando, que claramente no era ése. Entonces, cliqueaba de inmediato donde decía "saltear anuncio". Por supuesto que es una apreciación personal que hago, y como tal, es discutible. 

Afirmación obvia: A los políticos no les cansa hablar de política, porque es casi lo único que saben hacer. Salvo que tengan la dignidad de dedicarse a otra profesión o lo que fuere, sin depender del Estado para seguir currando por tiempo indeterminado.

Tema 2: Tengo la convicción de que, cada persona que haya comprado mi libro, tendrá impresiones diferentes. Estarán quienes lo considerarán un trabajo literario rescatable, y quienes no. Yo mismo, cuando el original entraba en imprenta, me arrepentí de algunas correcciones o agregados que podría haber hecho, además de que quedaron dos cuentos afuera del ejemplar. Lo que pasa, es que ya no había mucho margen, sentí que todo se estaba estirando demasiado y mi única aspiración era tener el libro publicado, sin descuidar el objetivo que dio inicio a la proyecto desde el minuto uno. Básicamente, dejar de lado mi vocación periodística por un momento y convertirme en escritor. Aunque sea por un rato, ¿viste? 

Dediqué mucho tiempo a darle forma a cada uno de los cuentos, y los editores también se pusieron las pilas para ordenar los relatos de forma tal que, desde el comienzo, el libro invitara a ser leído. Un dato alentador, es que en los últimos días se está vendiendo bastante, a veces yo mismo lo ofrezco sin pretender poner en un compromiso a un amigo o a un conocido. Y en otras ocasiones, se fue dando solo. Llevará, estimo, alrededor de entre 2 y 3 meses vender la totalidad de los libros disponibles, si no pasa nada raro. Pero lo que quiero rescatar, es que hubo ciertas cosas de la presentación que no me gustaron y que, de a poco, voy dando por superadas, por sentir que hice lo mejor que pude, mal que les pese a algunos. No es fácil hablar en público. Yo tengo un programa de televisión y me dirijo a una audiencia de 6.000 abonados de cable, pero mientras estoy grabando, obviamente no los veo. Si tuviera 6.000 tipos en un estadio o el lugar que se les ocurra imaginar esperando un discurso mío, entraría en pánico, probablemente. Hoy, 10 días después de la presentación en sí, tomo a todo lo que pasó como una experiencia linda que se puede mejorar. Ya habrá oportunidad de hacerlo, y reitero, será mejor. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

18 de abril de 2022

Segunda quincena, y nueva estrategia del PRO en Lobos para captar votos peronistas

El comienzo de la semana estuvo bien, en líneas generales. Me he dado cuenta de que muchas veces escribo sobre tópicos remanidos o recurrentes, pero eso no tiene que ver sólo con mi falta de creatividad, sino con que esas mismas asignaturas pendientes para que todos vivamos un poco mejor, se reiteran...por no haber sido resueltas. No importa quién hizo o dejó de hacer "algo", lo que realmente importa es que nosotros somos el jamón del sandwich, estamos aprisionados entre una interna feroz del FDT (es decir, quienes nos gobiernan) y la forzosa necesidad de apechugar porque vemos que todo está cada vez más caro. Por esto es que me repito y me reitero en lo que digo. Porque nunca las autoridades que fueron pasando en más de 30 años se propusieron seriamente un plan (viable) para que eso cambie. Y a todos nos agobia vivir en medio de una incertidumbre constante. Cuando no es el dólar, es el FMI, y cuando no es eso, te cae un aumento de tarifas. ¿Cómo no te vas a sentir frustrado así? Es inevitable. 

Mientras me cebo unos mates, trataba de hacer un “mini balance” de este 2021, aunque hayan transcurrido escasos 4 meses. Enero comenzó con una ola de calor sin precedentes, o al menos que yo no nunca hubiera vivido. Para variar, nunca pueden faltar los cortes de luz, que la empresa suele atribuir a un exceso de demanda. Conclusión: El sistema energético es un barco a la deriva, porque cualquier empresa de ese tipo debe prever lo más obvio: La gente va a usar más ventiladores, aire acondicionado, o lo que tenga a su disposición.

También este verano que pasó hubo un “recalentamiento financiero”: El dólar pegó una escalada feroz, y tuvimos una escasez temporal de algunos productos. Entre ellos, resmas de papel, que para cualquier oficina o negocio que deba redactar documentos comerciales no deja de convertirse en una pesadilla. Febrero fue muy llovedor, los registros de precipitaciones de ese mes no dicen mucho, pero los feriados de carnaval se convirtieron en un fiasco, más allá de que ya de por sí lo son. Para aquel entonces los precios de los alimentos habían pegado un salto notable, el Gobierno era un desquicio total (todavía lo sigue siendo, digamos), y la incertidumbre por el acuerdo con el FMI terminó repercutiendo en aspectos insólitos de la economía doméstica. Todo ese cóctel no hizo que fuera el mes más recordado. Llegamos a marzo, los chicos volvieron a las aulas, la situación sanitaria se estabilizó, la mayoría de la población recibió las dosis de la vacuna, y uno no se anima a decir “esto se terminó”. ¿Por qué? Bueno, porque fue tan frustrante y devastador todo lo que atravesamos durante dos años. que nadie afirmaría rotundamente que la pandemia se fue tan "mágicamente" como llegó. No es algo que yo afirmaría de un modo texativo. Es alentador, sí el descenso de casos. Parece que venimos bien en ese aspecto, es todo lo que puedo decir. 

Como todos los años, hubo informes televisivos sobre “el costo de la canasta escolar”, que tuvieron algo de utilidad como para informar a la población de los precios que se estaban manejando, pero que a su vez, ese material te ponía en un estado de alerta si tenés pibes en edad escolar, y tenés que hacer números finos para que no les falte nada. Hay varias formas de sensacionalismo, que no sólo se advierten en los titulares o en los zócalos de los noticieros, sino también en generar una escenario de confusión que en rigor de verdad, no deja de ser una nota de color que se reitera cada vez que se llega al Ciclo Lectivo. Como a principios de año, cuando en algunos medios aparece la típica crónica del "primer bebé de 2021", o el último del ciclo anterior. Es una nota simpática, digamos. Casi inofensiva. Yo no lo hago, me parece carente de interés, pero cada uno con su librito. 

Y para culminar este breve repaso, estamos ya inmersos a pleno en la segunda quincena de abril, y ante la posibilidad de que se adelanten las elecciones (cosa que no creo que pase), los dirigentes que tienen influencia en el electorado "picaron en punta" y están tratando de marcar y embarrar la cancha. Sí, ambas cosas a la vez. Un grupo del PRO estará el viernes en Lobos para presentar oficialmente una línea interna que claramente apunta a ganarse el favor de los votantes filoperonistas que no son K. Habrá que ver cómo sigue esta historia, porque el PRO se define como un partido de centroderecha, una concepción muy lejana del campo "nacional y popular", que son las banderas históricas, del peronismo. Pero bueno, andá a hablarle de principios históricos al finado Menem o a la Bullrich. Se los pasaron por el culo. Por lo tanto, me reservo el pronóstico por el momento, dado que puede pasar cualquier cosa. Habrá en los días sucesivos, muchas operaciones de prensa o gente que te venda información trucha, así que a afinar el lápiz porque después el que queda pegado de un falso rumor sos vos. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


16 de abril de 2022

Nostálgicos incurables que viven del pasado y luchan contra el progreso

 Sábado en la ciudad. Desde ayer vengo notando mayor movimiento en la calle, lo cual seguramente es consecuencia del fin de semana largo, y de turistas que han elegido Lobos para visitarnos. Creo que en el área Turismo se viene laburando muy bien, lo he dicho varias veces, porque nada me cuesta reconocer cuando algo está bien hecho. Lo que no me termina de cerrar del todo es el enfoque que pretenden darle, un mix entre "pueblo y ciudad". Somos ambas cosas, no hay mucha vuelta, depende qué parte de Lobos vayas a recorrer. En términos turísticos, no veo muy atractivo ir a visitar los hornos de ladrillos que están por la zona de la ex Dulcera, donde a los trabajadores, en su mayoría bolivianos, les pagan monedas por un trabajo insalubre. 

Nadie va a ir a visitar un asentamiento precario que tiene casi 30 años, y que todos sabemos que existe pero optamos por no hacerlo visible, cerca de la estación de Empalme. ¿Qué turista concurriría al Cementerio, por citar otro caso, a excepción de aquellas tumbas o bóvedas que albergan los restos de personajes notables de nuestra historia? Bueno, entonces si vos querés transitar las cuatro o cinco cuadras del Centro, sin lugar a dudas te va a gustar lo que veas, porque luce prolijo y ordenado. Sería similar a que vos lleves un contingente de yanquis o europeos a ver la Villa 11-14, o Fuerte Apache, ponele.

Y con respecto a la Laguna, es un escenario natural atractivo para pescar, dar un paseo en bote, o tomar mate en la reposera. No mucho más. Si me dieran a elegir entre el espejo de agua y otro lugar de características similares, me quedo con el Parque Municipal. Claro que el Parque que yo supe conocer, ya que viví en el barrio casi 30 años, es muy diferente al actual. Antes tenía muchas más especies arbóreas, lo único edificado era el estadio de fútbol y unos baños llenos de moscas y de mugre. Un Intendente tuvo la brillante idea de construir una pista de ciclismo, y decenas de eucaliptus fueron desmontados y arrancados de cuajo para satisfacer ese deseo o aspiración. Es la misma pista que permaneció abandonada durante años, y que se emparchaba de un modo totalmente berreta. Si vos ibas en bici en una competencia de alta velocidad, pasar por cualquiera de esos parches era peligrosísimo y podías terminar tirado a un costado, con lo cual tanto vos como la bici quedaban hechas mierda. 

Ese mismo Intendente, tuvo otra idea, un poco más razonable, de dragar el canal Salgado. Antes de que eso ocurriera (fines de los '80), nuestra casa y la del resto de los vecinos se inundó, nadie del Estado nos ayudó, y no la pasamos nada bien. El dragado resultó útil, porque se ensanchó el canal y se removió el barro, con lo cual el agua escurría mejor. El problema es que, hasta el día de hoy, la gente lo sigue usando para arrojar basura, habiendo infinitos lugares más útiles para hacerlo sin dañar el Medio Ambiente. He visto casi todo tipo de objetos tirados en el canal: gabinetes de televisores viejos, carcazas de lavarropas, heladeras, por no mencionar pañales y toallas higiénicas. Vuelvo al comienzo: El turista quiere ver (y estar) en un lugar mejor al que vive, de lo contrario, ¿Para qué se va a tomar la molestia de hacer un viaje?

En aquel Parque que yo conocí, alcancé a ver las últimas Fiestas de la Tradición, que congregaban muchísimo público, hasta que las quejas de algunos lobenses VIP le pusieron un punto final. Otro detalle es que -en esa época-, casi nadie iba hasta allá a caminar o correr, eran hábitos que no estaban incorporados del todo. Hoy, si vas a las 6 de la mañana, seguramente te vas a encontrar con alguien corriendo o caminando. Los niños como yo conocíamos bien ese lugar porque íbamos al mismo Jardín, el 901, muy cercano al "pulmón verde" de Lobos. Un lugar inmejorable, a 7 cuadras del centro, que se revalorizó tardíamente. Ahora hay mucha demanda de casas con vista al Parque, cuando hace 30 y pico de años, los vecinos se podían contar con los dedos de la mano. Nosotros, mi familia, éramos uno de ellos. Y mientras redacto estas líneas, compruebo que me estoy volviendo nostálgico al pedo, no será la primera vez que me suceda. Sólo voy a agregar, que tenemos un concepto del "progreso" totalmente erróneo. Que se demuela una casa abandonada que en un determinado momento nos trajo gratos recuerdos porque era un almacén o una despensa, no está mal. Porque ya dejó de cumplir con la función que otrora conocíamos. Construir un edificio de departamentos, por ende, no debe ser motivo de escándalo para nadie, siempre que se ajuste a las normas de zonificación vigentes. Que no haya más calles de adoquines, está buenísimo, porque eran una porquería, destrozabas el auto, y nadie se encargaba del mantenimiento periódico que requiere cualquier calle empedrada. Las cosas son como son, ya sea por una intervención humana o por la falta de la misma, que es la causa del deterioro natural de cualquier inmueble. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

14 de abril de 2022

Nos confundamos "empatía" con tener que aceptar cualquier cosa

Tema 1: Estos días de Semana Santa suelen ser un poco raros. Hubo un tiempo en que me consideraba católico practicante, pero de eso han pasado ya muchos años, hoy me defino más como agnóstico, acepto mi ignorancia ante la posibilidad de un Ser Superior, que no es lo mismo que negar que exista.

Uno los problemas de ser demasiado exigente, es que nunca vas a estar enteramente satisfecho con el resultado que obtengas. Pero la dificultades comienzan, cuando esa, esa maldita exigencia tuya la proyectás hacia los demás. Ya he hablado de esto alguna vez. Pero a los demás, o a ese "otro", tu forma de entender el laburo y otras cuestiones le ch... un h...., por lo cual habría que replantearse varias aspectos. Nadie puede saber de antemano tu forma de laburar o de manejar en la vida, si al menos no se lo explicás previamente.

Una cosa es ser demandante e inconformista, otra muy distinta es entender que si ese comportamiento se lleva al extremo, seguramente terminará por enfermarte, con un infarto o un cuadro grave de estrés, además de trasladar esa actitud hacia aquellas personas que no tienen el menor interés o esmero en hacer las cosas como deben ser hechas. No es posible controlar todo, entendámoslo. Puede que alguna gente piense que lo mío no tiene valor o que es lisa y llanamente una bosta, pero yo lo hice convencido de que era lo mejor que podía dar, y eso es lo que vale la pena. 

Claro que yo mismo me equivoco de las maneras más absurdas e insólitas, de no ser así, ya habría resuelto otro modo de encarar las cosas. No estoy hablando como si estuviera en el púlpito, por encima del resto. Nunca lo hago ni lo haré, no corresponde.

Tema 2: Cuando hay que jugársela, me la juego. Es como si fuera un casino: podés llenarte de guita o terminar en bolas. Pero si te quedás pensando en "lo que podría ser"... Bueno, nada va a salir de ahí, vas a estar indeciso por un tiempo indeterminado, de un lado a otro como el péndulo de un reloj. Hubo mucho tiempo en el cual no entendía algo clave: todo lo que que pertenezca a mi mente, a mi capacidad intelectual, es mío, incluso los defectos o errores. Y si tenés un medio de comunicación, o un laburo cualquiera, una de las condiciones es ser creíble. Bah, no sé si es un requisito porque hay medios masivos que dan vergüenza. Pero no voy a jugar con ese voto de confianza que me dan los lectores. Tampoco voy a hablar "bien" de un Gobierno si no hay un motivo para hacerlo. He sido crítico sin importarme en ese momento el hecho de tener o no una pauta oficial. Pero ojo: Para ser crítico ante un Gobierno o una autoridad, debés tener argumentos válidos y ser respetuoso. Es posible que ese funcionario de turno te falte el respeto te desmerezca, o te quiera desacreditar, pero para sobrellevar todo eso, basta con una palabra: Temple. 

La Templanza es la virtud de los que (en apariencia) son débiles o tímidos. No sé si es completamente cierto, porque hasta los más introvertidos como yo y otras personas que conozco, llegamos a un punto en que explotamos de bronca e indignación, y eso parece sorprenderle a los demás. Debería saber que ocurrió, ni más ni menos, porque hubo una gota de rebalsó el vaso, y la idea precisamente sería evitar que rebalse, o estar preparados para no alcanzar ese extremo de alteración. En la Argentina, por lo general, es necesario tener temple para cuestiones más mundanas, como en lo es el hecho de soportar la famosa "amansadora" para cualquier tipo de trámite público. Por eso, cuando una mujer destrozó la sede de un registro civil de La Matanza, lejos de condenarla por un acto vandálico, la mayoría de la gente salió a defenderla, dado que han padecido esa misma hijaputez varias veces, gastando dinero en colectivo o en el medio que fuere, postergando otras cosas para llegar a horario, soportando que te den un numerito como si estuvieras comprando una rifa.

Tema 3: Para no extenderme demsiado, sé que puedo escribir (literatura), y que puedo hacerlo mejor de lo que ya lo hice. Todo es cuestión de tiempo, y de práctica. Más de una vez sostuve que el talento sin esfuerzo no sirve, es un desperdicio. Y si bien mi primer libro sigue estando a la venta hasta que se agoten los ejemplares disponibles, ya estoy pensando en un nuevo proyecto. Quizás, si todo sale bien, al cabo de 15 meses o 2 años, ese material vea la luz. No es bueno adelantarse a los hechos bajo ningún punto de vista, porque en ese lapso es posible que pasen muchas cosas ajenas a mi voluntad. Pero el deseo de escribir, y de hacerlo por placer, permanece intacto. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

12 de abril de 2022

Podés irte cuando gustes, pero no regresar cuando quieras

 ¿Cuántas veces hemos escuchado la palabra "ajuste" (a favor y en contra), referida ésta a una nueva política económica? Deberían saber que ya está todo inventado. Yo creo que en determinados momentos un ajuste es necesario, mientras incluya a todos por igual,y que mientras los que calientan el culo en una silla, también paguen el costo de la "fiesta" y del despilfarro. De hecho, Macri sabía que debía hacerlo, probablemente también De La Rúa, pero se encontraron ante de un enorme quilombo. No es esta una defensa hacia el Gato o al Presidente de la Siesta, ya que hasta una persona con sentido común, como yo o cualquiera de ustedes, conocemos las consecuencia el desastre en que se implementó esa decisión de  cerrar abruptamente el grifo del gasto público. 

Por otra parte, si recortás algunos beneficios te vas a encontrar casi de inmediato con la oposición de los sindicatos, organizaciones sociales, y empleados públicos que vivían de poner un sello en el papel, dentro del generoso tiempo que tenían (y aún tienen) para tomar mate y dedicarse al chusmerío, o a hablar del partido de fútbol del domingo anterior.

 Son tiempos de zozobra y no es lo más prudente dilapidarlo, como suele decirse, en chicanas para ver "quién la tiene más larga". Los sindicatos o gremios defienden los intereses de sus afiliados, o al menos deberían disimular que lo hacen. Nunca vas a ver a uno de esos pesos pesados que se reúnen en el Ministerio de Trabajo viviendo en un modesto departamento. Ellos se sienten a gusto con su madriguera en lo más "Top" de Buenos Aires, como Recoleta o Puerto Madero. Básicamente, los afiliados son cautivos de estos caciques porque reciben algunas migajas en las paritarias, que nunca vienen mal para la economía doméstica. Pero ojo: Ellos, en esas reuniones que aparentan ser cordiales y con rostros sonrientes para la foto, ya tienen asegurada una parte del botín de la corrupción. Por lo general, con coimas.

Por otra parte, mucha gente se ha enterado de que durante varios años le estuvieron reteniendo parte de su sueldo sin su consentimiento, con lo cual le estaban robando la plata. Y el trámite para romper lanzas con ese sindicato que te adhirió porque sí, es tan farragoso que más de una vez requiere de la intervención de un abogado. Hoy escuché por la radio a un tipo que desentonaba con el pensamiento dominante, y por eso me detuve unos segundos para ver como explicaba la idea: En síntesis, sostenía que hay que bancarse dos años (tal vez un poco menos) de recesión y una posible suba del desempleo, para que los dos años subsiguientes tengan el camino ya despejado para el "crecimiento" que ellos imaginan conseguir. Esa película ya la vimos, y a decir verdad dos años con los números en rojo, aunque sea con un objetivo controvertidamente superador, es inviable en un país como el nuestro. Y esa concepción, ocurre cuando el pragmatismo y la realidad son dos polos completamente disociados. A esta altura, ya agotadas todas las posibilidades de que la economía repunte de acá a 2023, perpetrar ese tipo de estrategias sólo es el camino perfecto para terminar como un cadáver político. 

Otros países de Europa que la pasaron bastante mal (por ejemplo, cuando Grecia entró en default al igual que acá en 2001), lograron encontrarle la vuelta basándose en medidas equilibradas, no en cirugía  mayor. La Grecia del Siglo XXI, (no aquella que con la postal del Partenón que nos enseñaron en los libros de Historia), no es un país súper desarrollado. Pero, insisto, le encontraron la vuelta para no ser furgón de cola de la UE y para negociar. Todo lo que pueda agregar a lo que ya expresé en esta nota, tengo la impresión de que sería redundante. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

Aorovechá para cambiar muchas cosas, pero nunca resignés a lo que te apasiona

Muchas veces (yo mismo lo he hecho), se habla del "duro oficio de escribir". Pero esa calificación suele ser relativa. Y diría que la información que debemos tamizar y difundir es dura, no el laburo en sí. Por otra parte, anoche me puse a pensar en todo lo que hice hasta ahora, y lo que me resta por hacer (a nivel macro), porque no quiero ser un tipo decadente que quiera enseñarles a los más jóvenes cómo vivir cuando mi modo de entender este "viaje" distó mucho de lo que debería ser. Escribir siempre ha sido para mi una forma de decir algo. Llámenlo como quieran, pero más de una vez me he encontrado leyendo una "noticia", y cuando llego al final, no tengo la menor idea de lo que pretendió expresar el periodista en cuestión. 

Voy a hacer otro libro en algún momento, de manera que ustedes, los lectores, no se librarán tan fácil de mí. Si todo me diera lo mismo, dormiría la siesta todo el día y me quedaría esperando una oportunidad hipotética, y eso nunca pasa en la vida real.  Ya entendí cómo se manejan estas cosas en Lobos y qué se puede esperar. Lo único que puedo adelantar,  si a alguien le interesa saberlo, es que representará un salto cualitativo respecto del libro anterior. Es similar a afilar la punta de un lápiz. Nadie se consagra con su obra debut, y tampoco la consagración representa una meta para mí, porque no sé siquiera de qué se trata. Hay que ser muy sistemáticos en la difusión de un evento de ese tipo una vez que el ejemplar está listo, eso es algo que aprendí. Porque, aunque procuré hacerlo para que al menos la gente supiera de mi persona, sé que no se puede llegar a todos apelando únicamente a un recurso, que en mi caso fueron las redes.

 Tengo nuevos temas que me motivan a escribir, y que no son los mismos de hace dos o tres años. Pero estoy convencido de que, lo único que no se puede recuperar, es el tiempo. Cuando entendés lo que implica ese enunciado, muchas cosas van a cambiar. Te lo puedo asegurar porque a mí me pasó. Si andás mal de guita, en alguna ocasión podés tener una buena racha. Si sentís que nunca de enamoraste, lo mismo. Pero volver el tiempo atrás, por obvio que resulte decirlo, es imposible. 

En parte, todas estas reflexiones surgen de la manera más insólita. Paso a explicar: Estuve casi cuatro días renegando con mi notebook, y quienes la revisaron aseguraron que había que cambiar esto o aquello (que, por supuesto, es bastante plata). Hoy me cansé y tomé la decisión de comprar un equipo nuevo, que probablemente no me van a alcanzar los años para terminar de pagarlo, y cuando finalmente lo haga, será similar a haberlo comprado dos veces al contado, si tenemos en cuenta los intereses. Pero no tenía otra alternativa más o menos confiable, la computadora anterior era de 2011 y todavía permanece en algún rincón de la casa, como un mueble más. De más está decir que acepté la financiación porque no tenía toda la guita junta, de lo contrario ya me hubiera evitado ese problema. En Lobos hay dos o tres buenos técnicos informáticos, no más que eso. Uno de ellos es mi webmaster, y otro es un chico que conocí porque me lo recomendaron, aunque su modo de tratar al cliente no sea el más amable. Cualquier intento de trabajar con el celular se convierte en una verdadera mierda, por lo engorroso que resulta, y tal vez con una tablet sí te la puedas rebuscar, no lo sé. Y como dije en el párrafo anterior...ya está, deberé pagar todos los meses, y listo. 

Para mí, el hecho de invertir en algo significa que se trata de una herramienta de trabajo, que- con algo de suerte- quizás pueda amortizar. Pero ya he resignado dos veces a la recuperación de todo mi archivo periodístico por este tipo de hechos imprevistos. La última vez que me pasó, ya había adoptado el hábito de guardar todo lo que pudiera en un pendrive, pero eso lo hacía sobre todo con los textos. Las fotos "pesan" más, y por lo tanto, demandan más espacio. No eran imágenes para la posteridad ni mucho menos, pero sí muy útiles para ilustrar una nota. Ahora sólo resta ponerle el pecho a la situación y volver a empezar, quizás, con una cuota de optimismo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.


10 de abril de 2022

Cada página cuenta una historia diferente: Adiós a la melancolía

Domingo por la tarde en la ciudad. 

Tema 1: Pienso que, si ante un determinado hecho, sólo opinaran los que saben o los que tiene la verdad de la milanesa, sería un gran aporte para evitar la desinformación y las versiones disparatadas que escuchamos todo el tiempo. Y no hablo exclusivamente de política, podría ser extensivo a cualquier tópico, como el fútbol o deportes menos populares. Esto último se nota claramente cuando se acercan los juegos olímpicos, y hay muchísimas disciplinas sobre las cuales nadie tiene la menor idea. Lo único que importa es si nos pudimos llevar alguna medalla durante la competencia, el resto no "garpa" para las transmisiones televisivas. 

Tampoco es suficiente la formación periodística que uno haya recibido, ni los años que lleves dedicándote a esto. Hay que capacitarse regularmente, y no sacar chapa de que las sabés todas, y ya nadie te va a enseñar nada que no conozcas. 

Tema 2: Ayer fue la presentación de mi primer libro. Es el fin de un largo proceso que por momentos parecía naufragar. Finalmente llegó la fecha y aunque el auditorio estaba integrado en su mayoría por familiares y amigos, no pude evitar sentirme nervioso, porque en esa clase de eventos siempre he estado del "otro lado del mostrador", entrevistando a quienes hacían lo mismo que en esta ocasión hice yo. Cuando me tocó el turno de hablar (reitero), estaba nervioso, evidentemente. Traté de no extenderme demasiado, y de hacer una breve reseña del ejemplar sin caer en el tedio. Tenía la garganta reseca. Había una jarra con agua y una copa o un vaso, no recuerdo bien, pero pensé: "Si así como estoy ahora, pretendo servirme un poco de agua, es posible que involuntariamente una torpeza mía terminen con la jarra y el vaso en el piso, con el consecuente estropicio". Me la banqué como pude. Fue muy emotivo, una experiencia nueva para mí. Y sí, para ser honesto, hubo cosas que, ya superado el momento más formal, consideré que se podrían haber hecho mejor, o que alguien que no vino podría haberse acercado a saludar unos minutos, o que podría haber dijo tal o cual cosa. Me exigí de tal forma que eran inevitables algunos tropiezos, o estar pendiente que todo lo que estaba sucediendo durante esos 90 minutos para que obtuviera mi total conformidad, algo que ni otros más ilustres que yo han podido dorteri. Pero eso fue decantando solo. Paulatinamente empecé a darle el justo y merecido valor a las cosas que fui consiguiendo, y mi única aspiración es que, aquellos que compraron un libro, no se sientan defraudados, y que asimismo sientan que se llevaron algo que -en términos de esfuerzo y dedicación- costó más de 6 meses de laburo, entre una cosa y otra. Así como quizás volvería a corregir o a agregar algún texto al resultado final, también yo hubiera reaccionado con más aplomo. En el futuro, si se da otra presentación (nunca digas nunca), sentiré al menos que estoy pisando sobre un terreno que ya conozco. Quiero agradecerles a todos los que asistieron, a aquellos que no pudieron hacerlo pero que me enviaron sus felicitaciones y su buena onda, y la vida sigue, no hay tiempo para dormirse en los laureles ni tampoco vale la pena quedarse estancado en un momento, por más grato que sea. Seguiré escribiendo ficción pero también todo aquello que me haga sentir que voy hacia el lugar correcto. Una búsqueda que se renueva a cada instante. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

7 de abril de 2022

Nadie tiene la sartén por el mango en esta puja de poder

 En la Argentina, cualquier Gobierno, a imagen y semejanza de las monarquías, tiene sus cortesanos. Son los denominados "aplaudidores", chupamedias, o ambas cosas. Y parte de esa genuflexión tiene que ver con que ocupan un puestito, por lo cual deben brindar obediencia debida al "Jefe". Lo que estamos viviendo ahora, ni falta hace decirlo, es que no sabemos quién gobierna. Y no lo digo para bajarle precio a Alberto, lo sostengo porque es lo que cualquier persona con espíritu crítico puede advertir.  Estos tipos que no se sabe qué hacen exactamente, son los que están detrás de una serie de anuncios destinados a distraer a la opinión pública. Ayer por la tarde (es decir, con menos de 24 horas de antelación), dijo Kreplak: "A partir de mañana no será obligatorio el barbijo en la Provincia". En primer lugar, debemos decir que un anuncio de esta naturaleza y sin un mínimo detalle que esclarezca la cuestión (como es el caso del ingreso a los comercios), es totalmente tirado de los pelos. Una mera cortina de humo. Si vos estás informando sobre una medida vinculada hacia el COVID, y estamos a mitad de semana, lo correcto es que digas "a partir del próximo lunes", por lo menos. Un hábito que debimos implementar durante casi dos años, merece todas las precisiones del caso, porque uno mismo se ha acostumbrado forzosamente al barbijo y no parece muy sensato decretar su suspención de un día para el otro.   

Kreplak es el mismo que hace 15 días, sostuvo que no era prudente suspender de un modo abrupto el uso del tapabocas y bajó línea para que determinados municipios, tal es el caso de La Plata,  cuya situación sanitaria estaba controlada, en un intento para que no se "cortaran" solos. Hablemos de educación: Los que tenemos algo de experiencia, sabemos que cada tanto aparece algún la noticia de algún"iluminado" de la clase política dejando entrever que, supuestamente, se dictarían clases los sábados, o que se incrementaría la carga horaria. Eso no ocurrió nunca, ni tampoco va a pasar en esta instancia, aunque se le otorgue la contraprestación adecuada a los docentes por ese hipotético globo de ensayo. No es más que eso, porque -al igual que con el ejemplo anterior- esa clase de decisiones requieren de un amplio consenso con los gremios y con los padres de los alumnos, y es al pedo tener una escuela abierta un sábado si van ir asistir a las aulas la mitad de los pibes, porque a los padres se les complica llevarlos a la escuela un sábado, o por el motivo que se les antoje. 

Pero eso sí: De economía, no hablemos, dejemos que todo se caiga a pedazos, vamos a entretener a la gente con estas gansadas, que no por reiteradas siempre generan polémica. No hablemos de que la guita no vale nada, de que es muy probable que pierdan en 2023, no hagamos público que el barco se está yendo a pique. Para eso tenemos voceros, ñoquis pseudoperiodistas que mandan mails con información a favor de todo lo que este gobierno hace por la gente. No son ustedes, somos nosotros lo que les ponemos límites, aunque busquen revancha intentando volver en 2027.

Por supuesto, esa gesta épica es a largo plazo, porque están aún en el poder. Saben que serán derrotados, y les importa más el inminente final que el modo de evitarlo y torcer el rumbo de la historia. Hay una remota posibilidad de que el FDT siga tomando el timón en los próximos 4/5 años, pero como nunca caminan la calle, difícilmente lo entiendan. El único que lo sabe es el militante de barrio, el que pega carteles o hace pintadas, es que va casa por casa, y no el Ministro de la Inutilidad que llega acompañado por un séquito de fotógrafos y periodistas freelance. Como solía suceder con los grupos de cumbia en pleno pico de popularidad, metiendo 10 recitales en distintas bailantas en el lapso de una noche, estos Ministros "sello de goma" recorren municipios amigos, del mismo palo, con el mismo speech en una franja de tiempo similar. No podemos pedir que hablen de austeridad, ya que ese calificativo aplica solamente para el adversario pero no para ellos. Como el FMI puso como condición cortar el chorro de subisidios y planes sociales por doquier, ahora es el mismo Gobierno que los fomentó quien debe decirles a las organizaciones sociales que la fiesta terminó. Quiero hacer una excepción respecto a aquellas organizaciones que no persiguen como único objetivo que el Estado les otorgue plata a cambio de no volver a los piquetes, de hecho las hay y tienen otras causas más nobles o que no están atadas a ningún tipo de movilización que tenga cierto carácter extorsivo. El Gobierno no consigue aún desmantelar una bomba a punto de estallar, como esas que veíamos antes en las películas que era una bola con cablecitos de distinto color, porque tiene infinitas ramificaciones que vas más allá de lo que vos y yo podemos suponer. 

Macri, si hubiera logrado ordenar la economía y evitar una megadevaluación, quizás hubiera tenido otro destino. No para la posteridad ni mucho menos, pero sí hubiera alcanzado una hipotética reelección. Hubo un 10 % de diferencia entre los votos que cosechó el Gato y los del actual oficialismo, es decir que, pese a todo, no perdió "por paliza". Cambiemos, o JXC, afronta ahora el desafío de un sector más rebelde del radicalismo, que fue creciendo progresivamente mientras el núcleo duro del PRO quedó reducido a CABA o a algunas provincias como Córdoba. Pese a todo, tanto unos como otros aseguran que no van a romper la coalición. Quizás todo sea cuestión de tiempo, y no lo harán hasta que deje de ser redituable en términos electorales. Hoy por hoy, es imposible determinar cuándo ello ocurrirá. Tiene que haber internas en Lobos dentro de Cambiemos. Si no sucede nada raro, seguramente las habrá. Y el paso siguiente (posterior a las PASO propiamente dichas), será ver cómo cuentan los porotos para conformar una lista final que tenga llegada a la gente. Nos estaremos viendo pronto. Punto final. 

5 de abril de 2022

Ni Rocky lo hubiera hecho mejor....

"Tengo a un ruso y a un yanqui dentro de mi habitación..."

Si vos, o usted, joven argentino que me está leyendo, piensa que la frase inicial de esta nota puede resultar confusa, la misma corresponde a una canción de súper popularidad en su momento, que fue compuesta por Miguel Mateos, músico que la pegó con aquel hit "Tirá para arriba", allá por 1985 (versión en vivo). Años de plena guerra fría, como solía denominarse. 

Capítulo 1: Han pasado unos días sin que me pusiera a escribir algo que no tuviera que ver con mi trabajo. Hoy tengo un poco más de tiempo, y estaba pensando en la cantidad de información "basura" e irrelevante que recibimos, sin anestesia, de los grandes medios. Esto no es nuevo, pero cada año parece ser que "ellos", quienes manejan los contenidos de un programa que pretende ser periodístico, buscan por distintas vías acceder al gusto popular, algo que personalmente no veo que les dé el menor resultado. 

La televisión abierta procura reinvertarse y adaptarse a lo que demanda la audiencia, por motivos estrictamente comerciales. Ningún anunciante aceptaría pautar una tanda de publicidad en una pantalla con bajo rating. Netflix y demás servicios de streaming, se presentan como la principal amenaza, no sólo para los noticieros. La gente busca distensión, o documentales sobre figuras conocidas que evidencien un mínimo gasto de producción. Una batalla que ya está perdida de antemano, si pensamos que Telefe o Canal 13 están recortando su presupuesto metiendo "latas" o contenido de archivo a más no poder. El diario en papel sigue marcando agenda, si lo trasladamos a su versión digital, es decir, hablando de La Nación o de Clarín. Pero nada es gratis, ni siquiera la lectura de ambos pasquines, por eso se fue avanzando en la subscripción para poder leer las notas también en la Web.

Capítulo 2: Pagar por leer, hace 10 o 15 años, era totalmente impensado, y podría dar lugar a varias discusiones. Una de ellas, es la falsa concepción que teníamos de Internet en sus comienzos, como un servicio global que democratizaba la información. Está claro que eso nunca sucedió. Hay muchos blogs o portales que no lideran el ranking de los más visitados o leídos, pero que realmente te sorprenden porque los textos están muy bien escritos y fundamentados, se nota claramente la mano de alguien que conoce de los medios, y no un improvisado que se dedica sistemáticamente al "copia y pega". Yo puedo ver una nota interesante en algún medio, citar la fuente y publicarla, pero lo hago en la medida que ese material tenga que ver con Lobos, o que guarde alguna relacion con lo que pasa acá. Está muy bueno cuando el lector empieza a cuestionar, y cuando te hace algún comentario inteligente y no con espíritu patoteril.

Capítulo 3: Claramente, existe una "patota digital", que la integran los trolls más algunos idiotas más, y que se dedican abiertamente a la provocación y a contestar a quienes no piensas como ellos, yendo a un choque constante sobre cuestiones remanidas. 

Como bien reza el dicho, las comparaciones son odiosas. Y trazar un paralelo entre la sociedad de hace 30 años y la de ahora, no sé si reviste algún valor, y sería motivo de otro posteo. Porque la violencia hacia el periodismo siempre existió, sólo que antes no se habían creado esas "fuerzas de choque" que mencioné. La puteada o el insulto se perpetraba a un nivel más amateur, hasta que aparecieron los escraches y toda esta cuestión que no logro entender del todo. Pensemos también, que el impacto de lo que parecía ser "la Tercera Guerra Mundial", se desvaneció rápidamente. Los yanquis se hacen los boludos y no se meten con Rusia porque saben que los hacen pedazos, no es como en la película de Rocky. No es una república bananera de Centroamérica. Se hacen los diplomáticos o los moderados porque les conviene: Algo tienen que decir, o al menos disimularlo, pero no van a avanzar hacia un enfrentamiento armado. Nadie quiere un "nuevo Vietnam", o que el afán de los yanquis por declamar democracia y gobiernos títeres termine volviéndose en  un búmerang. Con los rusos no van a joder, y ellos lo saben. Entonces, ¿qué hacen? Muy fácil: Alguna que otra sanción comercial, o un bloqueo para la exportaciones rusas, y ahí se termina todo. Ucrania no es un punto logísticamente significativo como para romper lanzas contra los rusos a ese nivel.

Por eso, al menos en lo que a mí respecta, no me engancho en determinadas cuestiones que aparecen en la tapa de los diarios, y en cuestión de una semana, quedan relegadas a la página 40. Por supuesto que hay hechos que ameritan un seguimiento, porque no podés tirarle una bolsa de bosta al lector y hacer en lo sucesivo hacer como si nada hubiera pasado. Continuar con la cobertura de un tema que no afecta directamente a la Argentina, es algo que no debe ser fácil para los editores, en todo caso, porque las preocupaciones de la gente, como ha sido desde tiempos remotos, están relacionadas con la guita que no alcanza, y todo lo que eso trae aparejado. E insisto, esto no tiene que ver con un Gobierno en particula. Por lo cual, si se vuelve una preocupación recurrente, ello significa que la democracia que tanto nos costó recuperar, tiene muchas deudas pendientes. Nos estamos viendo pronto. Punto fina. 


3 de abril de 2022

El Presidente, preso de su propia trampa y sin respaldo político, sigue el manual del FMI

   Mañana de domingo. Me desperté y me levanté sin dificultad. A decir verdad, pensé que iba a dormir más, pero no me interesaba perder el tiempo cuando ya sentía que había descansado lo suficiente. Por eso cuando el reloj marcó las 9 y pico comencé a vestirme, todavía con esa confusión y letargo que nos acompaña en cada despertar. Entonces sí, para ese momento ya recordamos con precisión qué día es, qué cosas teníamos previsto relizar...como el lento arranque del CPU en una computadora venida a menos. A mayor antigüedad, más lento será el proceso. Pero hay algo en lo cual la comparación con la tecnología se termina "cayendo", y es la experiencia. Los años otorgan experiencia, y aunque tengas el artefacto más rápido que exista, su atisbo de novedad no logra compensar esa incapacidad de resolver situaciones con intuición, sentido común y una relación costo-beneficio. Y acá debemos mencionar que no cualquier persona, por muy vieja o anciana que sea, reviste sabiduría. Lo que ellos tienen, es el cansancio por la propia vida que se les está yendo, y entonces no tienen filtro, se quejan de todo y con todos, porque ya han padecido bastante como para quedarse callados, además de que tienen que rendirle cuentas a nadie. Si están en la cola del supermercado, es probable que reclamen por algo, entonces el resto de los clientes que está en la misma fila seguramente pensará "qué viejo insoportable", pero así son, y no está mal. Lo único que a veces me pregunto, es si adoptaban ese mismo perfil durante su juventud. Cuando sos joven, tolerás muchas cosas, tragás bronca, porque si dijeras lo primero que te viene a la boca, te quedarías solo y te hubieran cagado a trompadas. En cambio, si tenés 70 u 80, la vejez te otorga esa pequeña "impunidad", porque sos un jubilado que ya no tiene nada que perder.

Si trasladamos este análisis a la política, la impunidad está dada por la misma posición de poder que ostenta cada uno de los actores. Hoy vemos cómo se está dando la discusión acerca de un kirchnerismo "disruptivo", lo cual implica que los principales sostenes del actual Gobierno están enfrentados de tal manera, que estás dispuestos a quemar las naves aunque esas barcas trasladen consigo a 40 millones de una confundida tripulación. Pero ojo, porque en algún momento también se va a producir un quiebre entre la UCR y el macrismo. En este caso, ambos saben que se necesitan para sumar fuerza electoral que no tiene sentido proclamar una ruptura que, siendo oposición a nivel macro, los debilitaría.  El tema es que ello implica ceder a los "principios" que cada uno sostiene, pero como dice la propular frase de Groucho Marx, eso no representa un impedimento. Y acá en Lobos, la sociedad no tiene la mejor imagen de los peronistas, yo podría mencionar algunas posibles hipótesis, pero no vienen al caso. Lo que es rigurosamente falso, cuando hay internas, es aquel aforismo que dice "el que gana conduce y el que pierde acompaña". No es así como funciona. Los derrotados están dispuestos a votar a cualquiera menos al propio partido al que dicen pertenecer. Eso explica muchos resultados que, de otra manera, no se hubieran dado a nivel local. Peronistas y radicales se vuelven "amigos ocasionales" y esto se nota cuando hay una sospechosa migración de votos de un lado a otro. De hecho, algunos que asuman una posición más protagonista en las negociaciones, son los que pueden verse recompensados. Si vos le decís a tu advesario: "Te vamos a dar los votos a vos", porque perdiste la interna, quizás te den algo a cambio y no te vayas con las manos vacías. Depende, claramente, de la necesidad de sufragios ajenos que tenga un candidato para poder llegar.

Pues bien, se renegoció con el FMI, se llegó a un acuerdo o entendimiento, que consiste en un nuevo desembolso para financiar la deuda macrista, lo cual se parece bastante a varias financieras o "cuevas" que conozco: Al no poder pagar en término, te ofrecen una series de alternativas (cada vez más exigentes), para evitar que caigas en mora. Como acabo de decir, hay exigencias y condiciones a cumplir, y el directorio del Fondo sabe que no reunimos los requisitos para ninguna de ellas, sobre todo para un gobierno peronista, que se dice "nacional y popular" y que -al menos para la tribuna- no avalaría el ajuste que debe hacerse. 

Los precios continuarán subiendo, y por ende la inflación. Y así volveremos al mito del eterno retorno, porque Alberto y los que todavía lo respaldan desde la Rosada, van a perder estrepitosamente en 2023. Ya La Cámpora, punta de lanza de Máximo K, lo dejó solo. Es entonces cuando el electorado se volcará hacia una figura "estilo Macri", pero con mayor aceptación y marketing, que podría ser Bullrich o Vidal. Volveremos al mito, como les decía. Pero el "menú a la carta" que nos traen a la mesa los presidenciables, digamos, no es muy alentador. Más de uno ya se estará preguntando a quién votar, y es una duda que surge en un amplio sector de la sociedad, por más que alguien diga que "todavía falta mucho" (para 2023). Fulano es más de lo mismo, pero Mengano hizo un desastre con la economía, la pandemia se le fue de las manos, y no resolvió nada en concreto... ¿Entonces? Ya hemos probado casi todos los partidos y alianzas tradicionales, sin que la calidad de vida del común de la gente haya mejorado de modo alguno. Ya no quedan casi, bienes o empresas del Estado para privatizar. El camino se torna estrecho y sinuoso, si bien no estamos a haciendo trekking ni escalando una montaña. Sería mejor trazar una parábola, si es que cabe, apelando a uno de los cuentos de Borges, que se llama: "Del jardín de los senderos que se bifurcan". Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

1 de abril de 2022

Inicio de nuevo ciclo, que va a necesitar mucho empuje para afrontarlo

 Cada nuevo mes, pese a lo mal que podemos estar en varios sentidos, nos brinda la oportunidad de transitar un nuevo capítulo. Esto puede sonar un poco cursi, pero yo lo entiendo de ese modo. Es más, hacendo algunas salvedades, cada día algo "bueno", o al menos positivo si lo querés llamar así, acontece. El error nuestro está en no visualizarlo, en dejar que el árbol nos tape el bosque, aunque sería al revés: Que ese árbol, ese pequeño y casi desapercibido árbol que se erige en medio de toda la mierda que nos obsequia la sociedad, nos dé impulso para seguir. Vale decir, es el bosque el que nos termina tapando el árbol. El refrán se puede intepretar de ambas formas.

Cabe aclarar que no hablo de plata, ni de nada que se le parezca, porque el privilegio de tener una buena posición económica es, precisamente, para unos pocos. Mientras vos encuentres una motivación y una razón para vivir, el 90 % del laburo que tu mente debe procesar ya está hecho. Esa hoja de almanaque que está a punto de ser "estrenada", nos invita a no cometer los errores de los meses previos, a activar determinados proyectos sin que sean súper grandilocuentes...creo que esto ya lo he expresado en notas anteriores, y seguramente de una manera mejor. Ya no quedan, además, aquellos almanaques en papel, que por lo general venían con una ilustración, el nombre del negocio que los obsequiaba y las hojas con los meses propiamente dichos. Todavía se ve alguno de ellos de vez en cuando, pero con mucha menos frecuencia que antes. 

Para concretar "algo" que implica complejidad y esfuerzo, retomando lo que decía al comienzo, es necesario despejar la mente de las boludeces que son propias de una determinada coyuntura y concentrarse en aquello que consideramos importante o prioritrio. Claro, que fácil es decirlo!, ¿No? Si fuera tan sencillo como parece, la sociedad no padecería una bipolaridad, un estado de permanente convulsión y efervescencia, que ahora no sólo se da en la calle, sino también en las redes. 

Lo vemos constantemente: Dos tipos que son completos desconocidos emprenden entre sí una escalada de insultos por no coincidir ideológicamente, y lo que es peor, con argumentos que suelen carecer de sustento. Pero aun cuando vos defiendas tu postura en la era digital y las expongas como si se tratara de una tesis, eso no tiene mayor valor que hacer parecer al otro como un ignorante. En realidad, ambos los son: el que tira una "chicana" primero, y el otro tarado que le sigue el juego. Alguna vez sentí la necesidad de expresar mi desacuerdo ante "opiniones" vertidas en las redes, pero es un ping pong que no se termina nunca, de manera que (resumiendo) es una pérdida de tiempo. 

Yo diría que es mejor leer libros, ver un por de tee, escuchar música, escribir, o diligencias más mundanas como limpiar tu casa para que el lugar donde vivís, sin importar la condición social, luzca lo mejor posible. Todo eso que enuncié se refiere, obviamente, a momentos de ocio, no cuando estás laburando. Y si llegás molido del trabajo, lo único que querés es acostarte a dormir para tener un descanso adecuado que te permita continuar el día siguiente. 

Poner las cosas de un modo prolijo, obviamente no es para salir a mostrarle tu casa a tus amigos/as que pueden caer de visita en alguna ocasión, sino porque todo ámbito donde uno transcurre la mayor parte de las horas requiere de un orden. Ese "orden" lo podés elegir vos en la mayoría de los casos: A veces no queda otra opción que hacerlo; por ejemplo, buscar ropa de abrigo en el placard o repero para que, ahora que empieza a apretar el frío, sea fácilmente localizable. Yo tengo lo básicos, que podríamos sintetizar en dos o tres camperas, algunos pulvóres que aún no han sido devorados por las polillas como un queso gruyere, y buzos estilo "polar". Hace años que dejé de usar camisas. Conservo dos, las otras las regalé a todas, perfectamente limpias. Es decir, que si en materia de indumentaria estás igual que yo, es una tarea que no debe llevarte más de media hora o un poco más. 

Y siempre reitero, aunque debo reconocer que me cuesta implementarlo, que es saludable intentar un modo de vida minimalista. Los objetos que sirven los conservás, y lo otro va a parar a la basura o a alguna institución que lo necesite, siempre que eso que donás se encuentre en buen estado. Es vergonzoso ver como todavía hay gente que se saca de encima todo lo que ya no va a usar con evidente desprecio, y lo entrega en una bolsa de consorcio, sin tener las mínimas reglas de higiene. No podés regalar ropa sucia, ni manchada, bajo ningún concepto. Porque los pobres (o los más pobres que vos, digamos) merecen tener la misma dignidad que vos creés tener, sólo que a ellos ese valor supremo del ser humano les fue arrebatado por las vicisitudes de la vida. La vanidad de los gestos altruistas es notable, y hasta la Biblia lo dice: cualquier acto de caridad debe ser guardado en secreto y no para salir en una foto, como hacen desde hace décadas muchas agrupaciones políticas o de distinta índole. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

"No me sueltes la mano", dijeron los senadores

Viernes por la tarde en la ciudad. Estoy tranquilo, pero también somnoliento, así que procuraré escribir lo que tengo en mente. Observo que ...