25 de agosto de 2007

LA DECADENCIA NO TIENE FIN

A veces la actualización periódica de este blog me depara sorpresas, por ejemplo, descubrir que mucha gente aterriza en este espacio de pura casualidad, por razones ajenas a su voluntad, buscador de Google mediante. Me imagino la desilusión que se apodera de esos sujetos al no encontrar, siquiera remotamente, lo que estaban buscando al tipear determinadas palabras en el citado motor del búsqueda. Cuando le cambié el nombre al blog y decidí llamarlo "libreta de apuntes", recibí numerosas visitas de personas que aparentemente estaban interesadas en conocer el concepto y objeto de una humilde libreta de apuntes, y por ello ingresaron esas palabras al buscador. 

Los motivos por los cuales alguien llega a este blog son tan heterogéneos como insólitos, pero no por ello voy a renegar de esas visitas circunstanciales que recibo. Sé que el hecho de no actualizar el blog regularmente me juega en contra y desalienta a los potenciales visitantes, de manera que no puedo (ni quiero) asumir una actitud arrogante. Vivimos momentos de total confusión, con una provincia como Santa Cruz convertida en un principado kirchnerista, con un gobierno que de buenas a primeras y para ganar el aplauso fácil de la tribuna anuncia que restringirá las importaciones de China, con una oposición que pide al Gobierno que tome medidas que ellos no fueron capaces de tomar cuando tuvieron el poder. Yo me siento a gusto con la música y los libros y por eso la mayoría de mis textos versan sobre esos temas, pero eso no quiere decir que sea un hedonista o un bon vivant. Veo la miseria, el clientelismo, la decadencia de la sociedad argentina que se estupidiza cada vez más con Gran Hermano y con Tinelli, los pendejos que salen a relucir un reproductor mp3 o un celular en lugar de comprarse un libro de Joyce o de Kafka, y que todo se cae a pedazos, y me da por las bolas que me aumenten las cosas que consumo en el supermercado o en el almacén, como a cualquier persona de clase media.


¿Seguiremos decayendo por mucho tiempo más, o tocaremos fondo alguna vez? Alguien me dirá que tocamos fondo en diciembre de 2001, pero yo creo que los indicadores económicos no son las únicas variables que reflejan el crecimiento de una Nación. Con nuestra reserva cultura devastada, con vándalos que se roban placas de bronce, semáforos, alcantarillas y cables de cobre en pleno centro de Buenos Aires, con los hijos de puta de los "abrevalijas" operando sin ningún pudor, resentidos sociales que se creen vivos por robarles las pertenencias a los turistas en el Aeropuerto de Ezeiza, ¿hay margen para ser optimistas?

11 de agosto de 2007

Los lugares del dinero

En un sobre.
En valijas.
En bolsas negras, de consorcio.
En el colchón.
En el cajón de la mesa de luz.
Los lugares donde se puede guardar la plata son tan diversos como los modos por los cuales accedemos a ella. Lo curioso es que siempre pensé que esos lugares, más o menos convencionales y hasta inocentes, eran patrimonio de los que podían juntar apenas unos pocos pesos, como yo. Pero resulta que tanto la Ministra de Economía como el misterioso empresario venezolano de la tierra de los petrodólares han utilizado la misma metodología para mantener a resguardo dinero que no es susceptible de ser depositado en un banco, presumiblemente por el origen espurio del mismo. Ahora bien, dónde guarda la plata una persona de clase media (si es que tal cosa todavía existe)? Y ojo que no hablo de cómo la invierte, porque sería extenderme demasiado, sino simplemente de dónde la conserva, para mantenerla a salvaguarda de los chorros. Aunque resulte obvio decirlo, en algún lugar hay que poner la plata, sobre todo si se trata de un fajito, de algo más que "cambio chico". La primera respuesta que me surge sería "en el banco", lo cual vendría a explicar la indignación de los miles de ahorristas que quedaron atrapados bajo el corralito (y posterior corralón) en la crisis de 2001. ¿Qué hace la gente con la plata? ¿La esconde, la resguarda, la disimula, la emplea para exhibirla como muestra de poder ante sus semejantes? Cómo es nuestra relación con el dinero? Somos avaros, codiciosos, tacaños? Cuando vamos a un bar con un amigo, invitamos nosotros o dejamos que el otro pague su cafecito? Me parece que es un tema demasiado amplio para un post tan humilde y despojado de pretensiones como éste, no obstante lo cual hace rato que la idea me anda dando vueltas por la cabeza, me sigue fascinando y posiblemente le dedique otras líneas más adelante. De modo que me deberán soportar teorizando sobre la cuestión durante algún tiempo.

2 de agosto de 2007

LA FASCINACION COLECTIVA POR "LOS SIMPSON"


Están a toda hora, como programa comodín, cubriendo baches en la pantalla de Telefé. La película inspirada en la serie bate récords de taquilla, y se convirtió en el estreno más visto en la historia del cine en nuestro país. Fueron tapa de la revista Noticias (algo así como la "Newsweek" del subdesarrollo) hace un par de semanas. Su popularidad es tal que una universidad privada decidió auspiciar los episodios que se transmiten en la cadena FOX. Por si no se han dado cuenta, estoy hablando de Los Simpson, que tras algunas temporadas flojas han vuelto a recuperar la mordacidad y la chispa de los comienzos. De más está decir que el estreno de la película le dio a la serie un envión importante, pero creo que no vale la pena indagar en las razones del éxito de Los Simpson en la Argentina. En principio, porque se trata de un fenómeno mundial (con sus matices, por supuesto) , del cual la Argentina no está exenta. Puede decirse que acá la serie tiene un piso de 10 o 15 puntos de rating en cualquier horario que se emita, lo cual no sé si sucede en otros países. Con 18 temporadas encima, lo que sería interesante profundizar es la vigencia de la serie, el impacto que tuvo en la cultura popular, teniendo en cuenta que plantea una nueva forma de concebir los dibujos animados. En principio, Los Simpson estaban orientados a un público adulto pero hoy tienen como principal "target" a los jóvenes y adolescentes.
Todavía conservo viejos videocassettes con los primeros capítulos de Los Simpson,en la era dorada del VHS, cuando aspirar a la calidad de imagen que ofrece el DVD era una proeza. Hoy, es posible conseguir los capítulos del año que uno desee, con una óptima calidad de imagen y con los "extras" de rigor, que resultan tan comunes para las ediciones en DVD. Los Simpson fueron un fiel reflejo de su época, y retrataron a los '90 de un modo impiadoso, con estereotipos como el policía gordo, ineficiente y corrupto, la maestra mediocre y aburrida, el abogado codicioso, el "nerd" que pese a estar dotado de una inteligencia superior es discriminado por sus pares.
Se me ocurren miles de cosas para decir sobre Los Simpson, pero para ello necesitaría varios "posts", y un rapto de inspiración que en este momento no se decide a aparecer.

LA FOTO Y LA HIPOCRESÍA


Recién hoy pude verla. Varias horas después de ocurrido el hecho, apareció casi al descuido, como si no fuera parte esencial de la crónica. Me refiero al derrumbe del puente en Minneapolis, y a la foto que todo el mundo esperaba ver, no por morbosidad, sino por lo que nos genera como lectores: la imagen de los autos en el agua, como barcazas lanzadas torpemente al mar. Porque hasta al momento, la foto más reproducida por los medios era la del puente quebrado, con autos que se aferraban a ambos pedazos en precario equilibrio para zafar de la zambullida. No sé si los medios norteamericanos se autocensuran, o cómo es el asunto, pero la foto de los autos sumergidos en las aguas era tan necesaria como obvia para dimensionar la magnitud del accidente. Si no hubiera habido vehículos que cayeran al río, probablemente no hubiera habido víctimas, y entonces nuestro enfoque del hecho variaría radicalmente. Una cosa es el sensacionalismo y otra cosa es omitir, ocultar, minimizar, algo que se convierte en parte decisiva de la crónica por cuanto define los alcances que tuvo el desastre.

Vísperas de primavera, un escenario para reflexionar

  Un nuevo domingo, sin mayores novedades en la superficie. Al haberse suspendido Rock al Parque, tuve que buscar otras actividades para cub...