30 de enero de 2021

Revolviendo el fondo de la olla

Sábado fresco y con lluvia en la ciudad, ideal para dar una caminata o para realizar cualquier mandado que sea necesario, dado que por fin el clima nos dio un respiro. Ayer me tocó un día de muchísimo trabajo, lo cual no es habitual en los meses de verano, pero la verdad es que todo aquello que me permita generar noticias para el diario es bienvenido. De hecho, tengo notas que aún no pude desgrabar y que si en los días sucesivos no hay mucha actividad me permitirán ir tirando el fin de semana en caso de que no surja nada nuevo. Esta profesión es así, hay días en que tenés que sacarle agua a las piedras, y otros en que no das abasto. Me mantengo ocupado haciendo lo que me gusta, ¿Qué más puedo pedir? Uno se da cuenta enseguida si una nota puede tener impacto en los lectores o no, aunque no haya una regla escrita. Pero como digo siempre, a veces publicás un texto por el cual no apostabas demasiadas fichas y termina siendo muy leído y comentado.

Este finde lo empecé a un ritmo más pausado, no obstante, como mencioné antes, tengo algunas notas que voy a escuchar bien para ver si merecen la pena, o si hay que hacer una síntesis más apretada. El palabrerío intrascendente de muchos políticos cansa al lector, uno mismo cuando va escuchando la grabación antes de publicarla se da cuenta de que no hay nada en concreto sino una "sanata" para zafar de una pregunta inesperada o de un tema que no quieren tratar. 

Pues bien, para los que no se percataron aún porque no han revisado las boletas municipales, las tasas aumentaron un 37 % en enero. Me la podrán vender como quieran, decir que es una actualización por la inflación, pero hay varios servicios que dejan mucho que desear. Por ejemplo, el alumbrado: hay calles del radio céntrico que permanecen a oscuras varias veces sin que nadie explique el motivo, y también hay luminarias que están encendidas a plena luz del día, un gasto innecesario que pagamos todos. Los que merecen todo mi reconocimiento son los muchachos que recolectan los residuos, porque es un laburo bravo, insalubre, pero ellos siempre están al pie del cañón. Asimismo, quienes trabajan en la planta de reciclado, porque para ser sinceros el hedor de la basura se te impregna, se te pega en la piel, y es un trabajo que alguien tiene que hacer. Yo no sé si lo haría, pienso que podría aceptarlo en caso de un apremio económico pero que no me lo bancaría. No es para cualquiera. Lo mismo que laburar en el cementerio, o en una funeraria. Son esos seres invisibles que cumplen funciones que no son gratas para nadie, pero basta un segundo para imaginar qué sería de cualquier ciudad si ellos no estuvieran realizando su tarea. 

El aporte mínimo que todo vecino puede hacer es respetar los días de separación de la basura, pensando en el otro que va a buscar las bolsas a tu casa. Ese es el problema: nadie piensa en el otro, la gente hace lo que se le canta y se caga en los demás. No tenemos ni un gramo de empatía, y así estamos. Pero la vida tiene muchas vueltas, y si en algún momento te toca estar del otro lado del mostrador, vas a recibir el mismo maltrato y desidia que vos estuviste ejerciendo durante todo este tiempo. Desde la zona de confort, o desde una mesa de café, todos tenemos la solución mágica. Si fuera tan sencillo, no tendríamos un país destrozado, hambreado, y con una pandemia que no da tregua. Y ojo, porque excepto por el virus, todo lo demás viene desde hace por lo menos 50 años. No se coman cualquier verso, porque hablar es gratis, como suele decirse. Ver las cosas bien hechas, como corresponde, no representaría ningún mérito, porque para eso están los funcionarios y las autoridades. Cuando están de campaña, todo en un cuento de hadas. Cuando finalmente asumen porque la gente los votó, nadie se pone el sayo. Ojalá algún día podamos volver, aunque sea por cinco años, a un período de estabilidad que no tenga como variable al dólar. Punto final. 


28 de enero de 2021

Se va terminando enero, y el pescado sigue sin vender

Estamos a fin de mes y como el lógico suponer, no hay un mango en el bolsillo. Algunos ya han cobrado su sueldo, pero la mayoría tendrá que esperar a febrero. En mi caso, los avisos publicitarios los cobro según la disponibilidad de cada cliente, que no es la misma para todos. Los últimos días del mes puede que logre cobrar a alguno, pero lo mejor es esperar porque así no se te va la plata en gastos superfluos y por ende rinde más. Podríamos afirmar que el "fin de mes" en términos de poder adquisitivo ya no es más el 30 o 31, hoy cuando llega el 15 o el 20 ya entrás en default porque siempre la inflación va a estar por encima de lo mucho o poco que ganes. 

Hay comercios o empresas que consideran que es más efectivo publicitar en las redes sociales, sobre todo en Instagram que ha alcanzado un protagonismo impensado. A mí como usuario me parece bastante invasivo ver publicidades todo el tiempo y ni siquiera me limito a leerlas, la mayor parte es un contenido irrelevante para los productos que yo puedo llegar a consumir. Al menos hasta ahora, me despierta más interés una oferta o un descuento del supermercado por los medios de prensa tradicionales que por Internet, o por los folletos que las mismas cadenas distribuyen. Si vos hacés una segmentación de tu público, un producto equis (por ejemplo, cerveza), va a ser más consumido por personas entre 18 y 45 años que por otra franja etaria. Si vas a pautar en las redes debés tener en cuenta eso. Nadie se imagina viendo en Instagram un aviso de Corega o de adhesivos dentales, de laxantes, qué se yo, hay miles de casos posibles de publicidades que sólo vas a ver por televisión, porque buscás un target de gente mayor que no dedica mucho tiempo a las redes en general. Quiero aclarar que no hago este análisis porque vea anenazada mi clientela en manos de otras plataformas. Cada uno es dueño de promocionar sus productos o servicios donde quiere y al cabo de un tiempo evaluará si obtuvo resultados satisfactorios. 

El común de la gente sube fotos o videos, o comparte memes, no hay demasiado misterio si queremos indagar en el comportamiento del usuario promedio frente a FB. Y con los grupos de Compra Venta o Marketplace, si tenés en tu casa un electrodoméstico o algo en desuso le podés sacar unos mangos. Yo ya tengo identificado a varios chantas o "buscas" que proliferan en esos grupos, porque son siempre los mismos y sólo venden porquerías rotas o de dudosa procedencia. Siempre está el riesgo de ser estafado, porque vos le compraste un celular usado a un tipo, que después "desapareció" de las redes, y no recuperás más la plata que pusiste en algo que no era como estaba publicado. Obviamente hay que hacer la salvedad de la gente que se gana la vida vendiendo sandwiches, hamburguesas, facturas, y que le encontró la vuelta para laburar desde su casa haciendo delivery. En tal caso lo peor que puede paasar es que la comida que encargaste sea un asco o que te quieran cobrar por llevártela a tu casa cuando no estaba estipulado en la publicación ese recargo. Pienso que harían falta más controles bromatológicos para evitar este tipo de problemas, más aún en verano donde no podés llevar a un domicilio un sánguche de milanesa o una pizza así nomás con 36 grados. Desde hace años busco alcanzar la independencia económica y todavía no he podido lograrlo del todo, del mismo modo que no pueden hacerlo miles de personas de mi edad que aún viven con sus padres o con algún familiar. Me encargo de mis gastos y hago el aporte económico que puedo. Yo no estoy muy convencido de que este fenómeno se deba a una "adolescencia tardía", o a que esa etapa de la vida se ha extendido más por una mayor longevidad. En lo que a mí respecta soy un adulto y me comporto como tal. Si hubiera oportunidades de trabajo suficientes para todos, y si los encargados de seleccionar personal lo hicieran sobre la base de fundamentos sólidos, más jóvenes podría irse a vivir solos y dejar que sus padres tengan toda la privacidad y el espacio que desean. Pero como las consultoras de Recursos Humanos convocan a psicólogos, grafólogos, e infinidad de profesionales para una búsqueda laboral que no lo amerita, el resultado es el que podemos ver a diario. Si vos hacés un dibujito de una determinada manera, al parecer no sos un tipo conflictivo o un potencial psicópata. ¿Tanto análisis para un tipo que va a despachar nafta o atender un almacén? No me jodan, ya desde antes de la pandemia que en Lobos faltan oportunidades de trabajo. Por lado, cuando vas a un negocio o una repartición pública, muchas veces te atienden empleados mediocres, ineficientes e ineptos, que han sido contratados en virtud de ese cuestionable proceso de selección, en el cual se busca (casi) tener una sesión de psicoanálisis con el aspirante en lugar de tomarles una simple entrevista para ver si reúne las condiciones requeridas para el puesto en cuestión. No vaya a ser cosa de que nos encontremos con un kamikaze detrás del mostrador. Punto final.

25 de enero de 2021

Un comienzo de semana "bajo fuego"

La verdad es que me cuesta bastante escribir esta nota sin apelar al recurso de putear a EDEN por su pésimo servicio. En el día más caluroso del año, se sucedieron cortes y bajas de tensión a las cuales tenías que estar atento para desenchufar los artefactos antes de que se quemaran. Pero eso no es todo, ya que tampoco tuve Internet durante buena parte del día y me vi imposibilitado de hacer mi trabajo. Esta vez las cosas salieron mal pero no por culpa mía. Si hubiese sido así, no me quejaría ante quien no corresponde. Recordando veranos anteriores, creo que nunca padecí tanto el calor extremo como este lunes. Tan pronto como salía a la calle (porque en algún momento hay que salir), mi cuerpo comenzaba a sudar de una manera muy abundante, por lo cual yo diría que la ansiedad y el verano no se llevan muy bien ni constituyen una buena combinación. El verano de 2020 fue bravo también, pero comparado con lo que nos está deparando el termómetro hoy, fue casi un paseo.

No puedo dejar de recordar cuando con mi familia no teníamos nada, apenas un ventilador, y en aquella época podías dejar la persiana levantada durante la noche sin miedo a que alguien entre a robar. Bueno, pasaron más de 20 años, que no es poco. Sin Internet ni celulares, la vida transitaba de otra manera, incluso para aquellos que tenían plata. Tener un televisor a color o un teléfono fijo era, a principios de los '80, propio de quienes tenían su situación económica resuelta. Tampoco había tantas quintas con pileta como ahora, y que un amigo te invitara era todo un acontecimiento. El paliativo de pasar una tarde sin cagarse de calor. 

Cuando íbamos a Mar del Plata, salíamos temprano en el Fiat 125 alrededor de las 5, porque la ruta se ponía terrible y además se podía aprovechar más el día. Llevábamos jugo y sandwiches en una heladera portátil para ir tirando durante el trayecto. Y aunque fuéramos dos veranos seguidos, siempre Mar del Plata parecía distinta. Extraño demasiado esos tiempos, que uno idealiza precisamente porque pasaron muchos años, y quizá no fueron gran cosa. Eso se llama nostalgia. Cuando mi viejo decidió vender ese auto, casi lloré como si esrtuviera despidiendo a un amigo.  

Como decía León Gieco, "todo está guardado en la memoria".Los momentos de zozobra y sufrimiento. Las frustraciones. Las personas que odiamos o detestamos. Las grandes satisfacciones. Nuestro primer trabajo. El primer beso. La primera vez que alguien nos dijo "te amo". Es imposible borrar todas esas instantáneas, esas "fotografías", de un plumazo. Por eso es que cuanto más se investiga el funcionamiento del cerebro, los científicos llegan a conclusiones asombrosas. Ninguna computadora, por más sofisticada que sea, puede siquiera emular lo que hace nuestra mente, y explicar por qué reaccionamos de tal o cual manera. Toda nuestra vida es un deja vu, más tarde o más temprano nos encontramos con las mismas personas, aunque estemos en un contexto social diferente. Y las sobremesa, las anécdotas, compartir un asado sin temor a ningún virus, son cosas que uno quisiera mantener porque son muy nuestras, muy "argentas". Ojalá 2021 no dé el respiro que tanto necesitamos para poder bajar un cambio. Punto final.


 

22 de enero de 2021

Segunda ola de calor de 2021 y calles desiertas

Llegó el viernes nomás. Segunda ola de calor intenso en la ciudad. Recién comienza a verse circulación de vehículos y de peatones alrededor de las 5 o 6 de la tarde, antes de esa hora el Centro de Lobos es un páramo. Un verano inusual, sin dudas, no tanto por las temperaturas sino por la situación sanitaria que aún persiste. Por suerte tengo la "Pelopincho" para refrescarme un poco, por lo general cuando vuelvo de hacer algún mandado y el termómetro ya ha hecho mella en mi cuerpo totalmente transpirado y con el barbijo que lavo regularmente porque ello también es una manera de mantener la higiene.

A veces pienso que toda nuestra vida y nuestras acciones cotidianas están atravesadas por el COVID, al menos en los últimos dos años. Creímos, con algo de ingenuidad, que al terminar 2020 el virus desaparecería como por arte de magia. Claramente no es así, y ahora veo que todos están enfrascados en discusiones y debates sin sentido sobre la vuelta a clases. Tipos como Wiñazki o Nelson Castro se encargan de machacar, todos los días, la supuesta ineficacia de la vacuna, lo mal que estamos, cómo se manejó la pandemia en otros países... en síntesis, una visión deliberadamente negativa y pesimista que podría ser considerada una opinión más si no fuera por los intereses que esta gente persigue y defiende. No hace falta tener mucha memoria para recordar el tenor de las noticias durante el gobierno de Macri. Ocultaron prolijamente todos los escándalos de lavado de guita y testaferros, relativizaron todo lo que pudieron la crisis económica, y ello no hace más que perder la confianza y credibilidad en un medio. Ese es uno de los motivos por los que dejé de ver TN, hago zapping de vez en cuando pero con ver los títulos en el zócalo de la pantalla ya te das cuenta de cómo viene la mano. Ojo, el oficialismo también le mete condimento a esta ensalada. Tiene un grupo de medios importantes que defienden "la causa" a cambio de recibir una generosa pauta de publicidad del Estado. ¿Aasadito y heladera llena? Olvidate de que eso ocurra, con una inflación de casi el 45 %. Pero bueno, es lo que hay.  

Cuando llegás a cierta edad y te vendieron todo tipo de versos y mentiras, ya no te casás con nadie, al menos en mi caso. Como no pertenezco a ningún partido ni hago militancia alguna, cuando hay que votar elijo a quien considero "el mal menor" dentro de las opciones disponibles. Tal vez no es la mejor manera de proceder, pero yo elijo candidatos, no partidos. Después sabemos que se juntan todos, ganadores y derrotados, para proceder a la corrupción y al saqueo con infinitos cargos públicos que son tan inútiles como aquellos que los ostentan.

Volviendo al principio, lo que me ha sorprendido de este verano es que hay una gran amplitud térmica: vale decir, que durante el día se registran 36 grados y promediando la madrugada, 18 o 20° C. Trato de aprovechar ese lapso en que "la segunda ola" nos da un respiro, para ventilar mi habitación que está viciada del tufo de toda la tarde. Es el momento que dedico para leer y preparar el trabajo para el día siguiente. Nunca está de más tener "un As en la manga", de hecho todas las mañanas recorro los diarios digitales de la zona, porque siempre algo se pesca (en la medida que tenga interés para los lectores de Lobos). En fin, nos tocó un verano cruel, pero quejarse de ello no aporta demasiado. Hay que resistir detrás de la trinchera. Nos estamos viendo pronto. Punto final.


21 de enero de 2021

La entrada es gratis, la salida vemos...

Jueves, más de la mitad de la semana ha transcurrido en la ciudad. Lentamente vamos despidiendo a enero, es cierto que restan 10 días, pero hasta el momento parece que serán totalmente intrascendentes. Luego de tantas idas y venidas, ayer asumió el nuevo Presidente de EE. UU. Como hablábamos con un amigo, en forma gradual puede advertirse que los yanquis están cediendo el lugar de potencia mundial ante la irrupción de China y Rusia. Esto no significa que la influencia de EE.UU. se extinguirá de un día para otro, pero durante los últimos cuatro años de tener a un "mono con navaja" como Trump en el poder, la mayoría de los países que se dieron cuenta de cómo venía la mano buscaron tomar distancia. Esto demuestra, además, que el populismo no es exclusivo de Argentina o Venezuela: lo vimos en Yanquilandia, con una buena dosis de demagogia para seducir a la clase trabajadora que estaba decepcionada de los demócratas. Debo reconocer que no leo mucho sobre política internacional ni tampoco concita mi interés, pero ante acontecimientos como éste bien vale replantearse el ínfimo rol que ocupa la Argentina en el contexto mundial.

Los políticos le piden al ciudadano común un "esfuerzo": para aumentar tarifas, combustibles, para ser más responsables ante el COVID...da la impresión de que los únicos que están exentos de privarse de algo por el bien común son ellos. Fernández es una gran decepción. No estuvo, ni estará, a la altura de los hechos. Se parece a las carreras de TC, donde un auto siempre llega rezagado a una vuelta de diferencia del puntero. Acá es lo mismo: se reacciona tardíamente, y de la peor manera. Si dejamos por un momento la pandemia de lado, no hay ningún avance significativo en su gestión. Ni siquiera sirven para controlar los precios de los alimentos, cosa que CFK tuvo voluntad de hacer a través de patoteros como Guillermo Moreno. Alberto es un híbrido, una mezcla entre sus convicciones y lo que CFK le va marcando ante cada paso en falso. 

Cada vez más situaciones que deberían permanecer en la intimidad son divulgadas por Facebook o Instagram, aunque esta última plataforma se utiliza más para selfies o videos. ¿Qué nos está pasando? Hay gente que permanece todo el tiempo conectada y tiene suficiente tiempo al pedo como para subir fotitos y o memes con frases de dudosa procedencia. Se ha vuelto tan común localizar a una persona por FB, que es casi imposible pasar desapercibido dentro de ese círculo de supuestos amigos, ex compañeros de escuela, o compañeros de trabajo. Como dije una vez, no voy a negar que utilizo Facebook de vez en cuando,  sería faltar a la verdad porque además lo uso para promocionar mis publicaciones. No tolero la estupidez, y menos aun cuando se manifiesta por Internet. O cuando te encajan de prepo en un grupo de WhatsApp que no tiene motivos suficientes para sostenerse en el tiempo, simplemente a alguien se le ocurrió armarlo porque tenés una relación laboral, o de ir al gimnasio, y ello parece justificar su creación. Sin embargo, hay que reconocer que en los primeros meses de la cuarentena, la virtualidad fue la única forma de comunicarnos, por lo cual muchos apelamos a herramientas como Zoom que quizá nunca habíamos utilizado antes. 

 Lo curioso del asunto es que muchos de los que usan el célebre "Face" reniegan de él, y se lamentan de haber caído en la trampa de los muros, los perfiles, el no menos conocido "Me gusta" y esos textos copiados y pegados que nadie sabe de dónde salieron pero que circulan por doquier. Tengo la impresión de que no se le podrá poner freno a esto, al menos en el corto plazo. Quizás sigo con mi costumbre de sentirme avasallado ante situaciones que otras personas aceptan con naturalidad. Desde hace 10 años por lo menos, el otrora popular Fotolog transita en decadencia, al igual del impacto de supo tener el finado Messenger de Microsoft.  De manera que constantemente se van desarrollando nuevas redes que reemplazan a las ya existentes, con una velocidad inusitada. "Todo se construye y se destruye, tan rápidamente... que no puedo dejar de sonreír", dijo Charly García en una de sus canciones más logradas. Todo un signo de los tiempos. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 




19 de enero de 2021

La verdad de la milanesa

Ayer empecé la semana con el pie izquierdo: tuve que hacer unos trámites en Pago Fácil que me insumieron tiempo y no salieron del todo bien porque el pago tardó en acreditarse. Fui a cubrir la llegada de Manu Andújar en el acceso a Lobos. Se me superpusieron los horarios y no pude con todo. Después de almorzar dormí una siesta excesivamente larga, con lo cual me perdí buena parte de la tarde. En este rubro es fundamental actualizar las noticias lo antes posible. Pero, en fin, hay veces que no se puede. 

Este martes me levanté más temprano de lo habitual, había activado la alarma del celular para que no me sucediera lo mismo del día anterior. Y a decir verdad, la mañana me rindió mucho más. Con el transcurso de las horas el sol empieza a pegar fuerte, y salir a la tarde no está en mis planes salvo para ir al súper o algo parecido. Y soy el primero en mostrar insatisfacción cuando el trabajo no sale como espero. Porque los lectores se merecen un producto de calidad, siempre lo he entendido así. No obstante, a veces es mejor esperar ante un rumor que nos llega, y chequear su veracidad antes de publicar. Después es demasiado tarde: Ya no tenés marcha atrás, porque la noticia se viraliza por las redes sociales y es una bola de nieve imposible de detener. Todos los que nos dedicamos al periodismo no hemos "tragado un sapo" alguna vez. Y si hay que pedir disculpas, o hacer una Fe de Erratas, no tengo problemas en hacerlo, si corresponde. Lobos parece la casa de Gran Hermano, todos te están mirando a ver lo que hacés, si te equivocás o no, y ello ocurre porque a la gente le gusta ver la paja en el ojo ajeno. Si vas con la verdad, y tenés pruebas de lo que estás diciendo o afirmando, no vas a tener problemas. De ese modo, estás explicando que las declaraciones que hizo Fulano corren por su exclusiva cuenta y que vos no adherís a ellas. De lo contrario, estaríamos "matando al mensajero", como suele decirse.

Cuando empecé con esta profesión, era demasiado susceptible a los comentarios u opiniones de terceros. Hoy, con 20 años más encima, cambié de actitud, y trato de darle a cada hecho su justa dimensión. Pienso que la vida siempre da revancha, y ese momento hay que saber retenerlo, como si fuera una cápsula, para poner primera y arrancar. Como sostengo siempre, es mentira aquello de que "el tren pasa una sola vez". No, abundan las oportunidades, simplemente que a veces no nos conviene aceptarlas. Por ejemplo, si me ofrecieran un trabajo en Tierra del Fuego. Lo pensaría varias veces, ¿Quién no? Cada cual es prisionero de sus propias decisiones. Punto final. 




17 de enero de 2021

Todos necesitamos poner en valor nuestro trabajo para vivir

Domingo por la mañana en la ciudad. Como mencioné en una nota anterior, creí que lo más sensato era no fijarme ninguna meta para este año. Lo que yo pueda lograr, no estará condicionado por una expresión de deseo, sino por una decisión que puede ser más difícil o no de sostener, depende de qué estemos hablando. Las fichas se van acomodando en el transcurso de los días, no "caen" todas de un día para el otro. Nadie cambia la forma de pensar si se siente feliz y a gusto como está, pero a veces he visto personas que parecían inquebrantables y se vinieron abajo por el fallecimiento de un ser querido, por adicciones, por soledad, por no encontrar un espacio donde encajar. Esto último es lo más complicado, a menudo siento que no encajo en ningún lugar, porque no están las cosas que son de mi interés, o porque no me gusta el ambiente si voy a determinado bar. Seamos honestos: pagar para sentirse incómodo, no es negocio. Por ello me he alejado de varios lugares que antes solía frecuentar, por supuesto que nadie me extrañará ni yo los extrañaré a ellos, como dice Sabina, soy un "ciudadano cero". 

Para el Estado, mi única finalidad en este mundo es pagar impuestos, votar cada dos años y listo. Después aparecen otras variables, como el consumo, la distribución del ingreso, entre otras. Lo que pasa es que como llevamos años de decadencia, el Estado no está tan presente como se cree: sí lo está para pagar la AUH y otros beneficios, pero no mucho más. Otorgar a la ANSES un poder excesivo para este tipo de planes o subsidios (que NO cuestiono), es "hacer caja" con la plata de los futuros jubilados. La verdad es que si no pensás en vos, nadie lo hará en tu lugar, por eso cuando tengo algún proyecto lo primero que hago es analizar si es viable, creo que la mayoría hace lo mismo. 

El mercado publicitario en Lobos está muy bastardeado, si vos cobrás una determinada suma por publicidad, es probable que el comerciante te diga que la radio tal o cual le cobra menos (a veces es mentira y se trata una mera estrategia). Yo pongo un precio que considero razonable, y el que no esté dispuesto a pagarlo que no lo haga. Porque yo vivo de esto, y la inflación me afecta tanto como al posible cliente. Esto es lo que no se entiende. No vivo en una burbuja y los insumos que necesito aumentan todo el tiempo, ni hablar de los alimentos. Hay ocasiones en que hay que ponerse firme, aunque pierdas un eventual cliente. Porque si vos me ofrecés dos pesos, es pan para hoy y hambre para mañana. La única excepción que hice fue cuando estalló la pandemia, porque hay que tener empatía y comprender que estaba todo cerrado y no se vendía nada. En esos meses, todos perdimos plata. Por lo demás, lo tomo como una manera de poner en valor mi trabajo, al igual que cada laburante autónomo intentará hacerlo con el suyo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.    

15 de enero de 2021

Segunda quincena, entre el agotamiento y la decepción colectiva

Se terminó la primera quincena de enero, que pasó sin pena ni gloria. Sabemos que en los meses de verano suele haber pocas novedades en el ámbito político, por citar un caso, pero lo que no sabíamos es que iba a producirse un nuevo rebrote de COVID. Estaba dentro de las posibilidades, pero el entusiasmo que todos teníamos por haber dejado atrás el infame 2020 hizo que no lo tuviéramos demasiado en cuenta.

Mientras redacto estas líneas, me pregunto qué nos deparará esta segunda quincena. Por la experiencia de años anteriores, me da la sensación de que no ocurrirá nada importante, pero uno nunca sabe cómo es el devenir de los acontecimientos. Eso es lo lindo del periodismo, lo imprevisible: sería un tedio escribir notas sobre lo mismo en cada nuevo ciclo. Hay cosas que se repiten porque están instituidas para cierto sector de la población, como las fiestas religiosas. Pero es evidente que la Iglesia Católica ya no tiene la influencia de hace 50 o 60 años, y ese lugar ha sido ocupado por otros cultos.

 Creo que cada uno va buscando la espiritualidad a su manera, y me parece perfecto que así sea. Queremos sentirnos bien con aquello que tenemos a nuestro alcance, y ese bienestar que podés alcanzar te otorga más confianza en lo que vas haciendo. Siempre lo he sentido así. Si no das pasos firmes, el camino se vuelve más difícil, el polvo te nubla la vista, no estás seguro de si vas en la dirección correcta. En realidad, nadie lo está hasta que se ven los resultados. Aquel viejo refrán, "el que no arriesga no gana", es un arma de doble filo. No siempre podés arriesgar porque comprometés tu futuro y el de tu familia en algo que, a priori, representa una posibilidad remota, como los juegos de azar. Arriesgar en un país como Argentina también eleva la incertidumbre a la máxima potencia, porque la gente no confía ni en los bancos, ni en el Gobierno, ni en los medios masivos. Emprender un nuevo proyecto me parece que es la definición más adecuada de asumir riesgos. 

Hasta que te vas adaptando y "acomodando", estos son días de transición. Claro que, ya comenzando la segunda mitad de enero, el abordaje que uno hace de los hechos es distinto. Otro refrán sin sentido es aquel que afirma: "Al que madruga, Dios lo ayuda". No creo que Dios esté preocupando por concederles una gracia especial a aquellos que se levantan a las 5 de la mañana. Por supuesto, no tengo ni idea de cómo surgió ese dicho que se incorporó al habla popular.  Cuando uno madruga porque tiene que laburar es una cosa, ahora si te quedaste desvelado y debido a ello te levantaste temprano, no tiene nada que ver con el supuesto sentido de la frase.

Por eso, a veces es bueno "desensillar hasta que aclare", como dicen en el campo. Hacer una pausa para ver dónde estamos parados y hacia dónde vamos, porque de lo contrario los días se apilan unos tras otros y uno termina viviendo casi por inercia. 

La forma en que nos expresamos va mutando constantemente, por eso no es extraño que no comprendamos determinadas expresiones de nuestros abuelos que fueron habituales cuando ellos eran jóvenes.  

En Lobos debe fomentarse el desarrollo industrial, que no solamente implica la posibilidad de empleo para los operarios de una fábrica sino también puestos administrativos que son indispensables para las tareas de toda empresa. Desde hace años se viene hablando de la creación de polos productivos, pero hasta ahora no ha sido más que una expresión de deseos. Y si es inviable porque no hay terrenos disponibles ni espacio físico suficiente, algunos candidatos nos estuvieron mintiendo todo este tiempo. Lo que hay en nuestra ciudad son en su mayoría industrias metalúrgicas o fundiciones, que ofrecen sus productos de hierro forjado a todo el país. Pero oportunamente la UOM denunció que muchos de los trabajadores eran contratados en negro y con salarios miserables, muy por debajo del mínimo. Como suele suceder, el tema cada tanto que sale a la superficie y genera comentarios en contra de los que se supone es una explotación de obreros, pero luego pasa prontamente al olvido sin que nadie investigue si efectivamente hay trabajadores no registrados o en condición irregular.

 A quienes caminan poco la calle habría que recordarles que Lobos es mucho más que las diez cuadras del centro, donde todo parece “prolijito” y los comercios y las calles lucen sus mejores galas. Cuando se empieza a recorrer los barrios periféricos, nos damos cuenta del verdadero rostro de la ciudad. Es cierto que pavimentar calles (que no son gratis para los frentistas) o remodelar escuelas implica un avance importante, pero no es suficiente. Hay que lograr que el empleo deje de ser algo excepcional para pasar a convertirse en la única forma digna en la cual una persona puede subsistir. Los planes sociales son un paliativo. No reniego de ellos porque ante situaciones de pobreza o falta de ingresos en el núcleo familiar son necesarios. Hace años que tenemos un asentamiento precario en Empalme, y no me vengan con que es potestad de la Provincia o de la Nación, hagan algo. Esa gente no está ahí porque les gusta la marginalidad, sino porque no tiene otro lugar donde vivir. Pero esto último daría para un análisis más profundo, que seguramente intentaré hace en otra nota. Nos estamos viendo pronto. Punto final.


12 de enero de 2021

Digan lo que digan, la pandemia en Lobos llegó para quedarse

 Hay mucha preocupación en las autoridades sanitarias por un rebrote de COVID, pero lo que yo veo es que la dirigencia política mira para otro lado. Sus prioridades son seguir en el poder el mayor tiempo posible y hacer un desfalco del Estado. Lobos no es la excepción a lo que está sucediendo: pese al informe oficial que recibimos todos los medios, la cantidad de contagios es muy superior a la que se difunde. Ocultar información en tiempos tan sensibles es una vergüenza, además de resultar peligroso porque no se dimensiona realmente el problema. Si seguimos de esta manera, vamos camino a que 2021 sea otro año para el olvido. Loco, las medidas de prevención te las dicen por la radio, por la tele, por Internet, ¿tan difícil es entenderlo? A nadie le gusta usar barbijo, porque es una incomodidad, pero hay que hacerlo y listo. 

Estoy convencido de que Lobos tiene mucho para dar. Una gestión municipal no se reduce sólo a asfaltar calles, podar árboles o recoger los residuos. Hace falta calidad institucional, formar un consejo asesor de expertos en determinados temas, porque es lógico que un Intendente no pueda conocer o saber todo. Y ya no hablo del virus, sino de las políticas públicas, la protección a los menores, la violencia de género, que son cuestiones que requieren de un trabajo en conjunto. De lo contrario, inevitablemente fracasan.

También se dice que el Hospital integra el Equipo Intersectorial. En los hechos, es así, ahora hay que ver si está asumiendo un rol activo o si solamente es el logo que se inserta en el membrete de los comunicados que recibimos los medios. Yo no tengo dudas de la honestidad del Dr. Mulassi, respecto a las declaraciones que hizo sobre el alarmante crecimiento de casos en Lobos. Me la pueden pintar como quieran, lo pueden desmentir, pero creo que no diría algo así sin fundamentos. También era previsible que desde el Municipio desmintieran sus dichos, cuando en realidad todos sabemos que no se trabaja de forma coordinada. Por eso suceden estas cosas. Asimismo, hacer política con la salud pública, de un lado o de otro, me parece una actitud miserable. A nuestra ciudad nunca llegó el Programa Detectar que permite efectuar hisopados masivos. No importan los motivos, lo concreto es que nunca llegó ni llegará. Y volviendo al párrafo anterior, para conseguirlo hay que gestionar. No quedarnos con que Fulano es de Cambiemos y el otro peronista. Eso no sirve, no suma, al menos para el común de la gente. Si este martes se informaron 30 casos positivos luego de una semana sin nada, algo huele mal. O no se están cargando correctamente los datos, o alguien falta a la verdad (no estoy seguro quién). Es lamentable que la única fuente de información confiable que tenemos sea el portal del Ministerio de Salud. Sólo resta esperar cómo sigue esta historia, porque hay un enfrentamiento evidente entre el Hospital y el Municipio, y en un determinado momento van a salir los trapitos al sol. Punto final. 


9 de enero de 2021

Un fin de semana con dudas y fuego cruzado

Sábado por la mañana en la ciudad. Aún no está claro cómo se implementará el "toque de queda nocturno" en Lobos. Desde la Casa Rosada les dieron potestad a los Gobernadores para definir la franja horaria en función de la realidad que están atravesando. Honestamente, no creo que esta medida funcione. Los chicos que realizan las famosas "juntadas", lo harán más temprano y listo, si es eso lo que les preocupa a las autoridades sanitarias. No quiero que este año que recién comienza se convierta en una pesadilla como el anterior, con miles de restricciones. Ya casi no se habla de la vacuna: llegó un vuelo de Moscú con 300.000 dosis, y eso fue todo, al menos hasta ahora. Esto me hace pensar en algo que mencioné en otra nota: Con un escenario con este, con una pandemia que parecía controlada pero está empezando a irse de las manos, ¿Se puede ser optimista? Por supuesto, la improvisación con la que se maneja este Gobierno no brinda demasiadas esperanzas. 

Mientras tanto, la vida continúa, y hay que salir a laburar como todos los días, cada uno con su profesión. Parece haber más actividad en Lobos, sobre todo en la zona céntrica. Se notó bastante a fines del año pasado, con motivo de las Fiestas. La cuestión es que, en la medida que los comercios puedan trabajar, habrá una reactivación importante, que no la veremos en el corto plazo pero que se percibirá en una mayor recaudación de tasas e impuestos, y tal vez en mayor demanda de puestos de trabajo. 

Asimismo, estamos afrontando una etapa de profundos cambios, algunos de los cuales se pueden advertir claramente y otros que se verán con el transcurso del tiempo. Esta tendencia ya se venía dando, pero se aceleró con la pandemia y la necesidad de buscar otras formas de distensión, por ejemplo. En las grandes ciudades creció el "home office" o teletrabajo. El confinamiento no logró frenar las protestas en la calle por distintos motivos, el conflicto de los anticuarentena, antivacunas, y otras causas no tan ligadas con el COVID. Todos recordamos las imágenes del velorio de Maradona, que se convirtió en un caos, con una multitud totalmente desbordada, que fue objeto de duros cuestionamientos, inclusive de los propios familiares del Diez. 

Hace unas semanas, me puse a imprimir en un negocio de Kodak varias fotos que había guardado en una pendrive. Las fotos, en general, capturan un instante, un momento, que hemos querido preservar. El paso del tiempo es implacable en las fotos: los colores, los peinados, la ropa, todo lo que constituye la imagen en sí no hace más que delatar el transcurso de los años. En algunos pocos casos, uno luce mejor que antes, pero no es lo más frecuente. Uno ve las fotos y empieza a pensar: "Mirá Fulano, qué joven estaba!", "Fijate el peinado batido de Carmen", o quizás "Mirá Mengano, fue el último cumple que festejó con nosotros antes de morir". Mirar fotos viejas es un ataque directo a la nostalgia y un buen motivo para darnos cuenta de que no estaremos aquí por siempre. Por lo tanto, no les aconsejo dedicarse a ese pasatiempo un domingo a la tarde. Y en lo posible, busquen fotos recientes, de modo que el deterioro de los años no se note tanto. Pero creo que, también, hay que intentar envejecer con dignidad. No depende únicamente de nosotros, pero preservar nuestra capacidad cognitiva es un buen comienzo. Punto final.




6 de enero de 2021

Aunque falta mucho, el tablero político comienza a moverse lentamente

Miércoles por la tarde en la ciudad. Por fin este verano nos prodigó un día fresco. Era necesario, sin lugar a dudas, luego de varias semanas de mucha humedad y un tufo insoportable. Ese fue uno de los motivos por los cuales había dejado temporalmente de ir al gimnasio: al no haber buena ventilación, transpiraba muchísimo y no podía hacer la rutina de ejercicios con comodidad. Además, como no les permiten tener un dispenser, aunque te lleves una botella de agua, nada mejor que poder irla reponiendo refrigerada. Pues bien, la cuestión es que hoy volví, a todo esto me percaté de que al menos habían instalado un ventilador. Aproveché temprano por la tarde dado que, al haber pocas noticias en Lobos, tenía 45 minutos o una hora disponibles para mí. Mientras tanto, me esfuerzo por comer porciones más o menos pequeñas para que la balanza no pegue otro salto. 

Seguramente habrá novedades en los próximos días en el ámbito político. Por supuesto que no se hablará nada de candidaturas hasta marzo o abril, pero ya se van acomodando las fichas para ir viendo lo que vendrá. Todavía sigue vigente la normativa que prohíbe a los intendentes ser reelectos más de una vez, pero ésta podría ser derogada fácilmente, entonces Etcheverry podría postularse para un tercer mandato. De ganar, igualaría el récord que ostenta Sobrero de tres mandatos consecutivos. Con la diferencia de que Sobrero es un político de raza y Etcheverry no era conocido masivamente al principio, pese a lo cual ganó. Sería muy apresurado pensar en la intención de voto de los lobenses sin haber todavía candidatos. Los radicales va a disputar una interna, a mí en particular me parece que las internas debilitan a un partido que a su vez forma coalición con el PRO. Pero cuando nadie está dispuesto a ceder lo suficiente, es normal que se tenga que recurrir a esa alternativa. Por el lado del PJ, está Máximo K como Presidente del Comité Provincia casi ya instalado, y obviamente representa el ala del kirchnerismo duro. Pese a que algunos todavía lo subestiman, el diputado aprendió bastante de su padre y en un futuro puede ocupar cargos electivos aún mayores, o espacios de poder más exigentes. Ya no es el gordito que se la pasada en Río Gallegos boludeando con la Playstation. La subestimación del enemigo o adversario político se paga caro en términos electorales. 

Macri no va a ir de candidato ni a palos, porque pierde por goleada. Será alguien del infame "Círculo Rojo" quien trate de salvar la papas y ganar bancas para la oposición. Vidal o Bullrich aparecen como las opciones más probables. Estoy convencido de que si Vidal hubiera sido candidata a Presidente en 2019, podría haber ganado, o en el peor de los casos la diferencia con el peronismo hubiera sido menor. Pero eso ya es historia. Lo cierto es que el que pega primero, pega dos veces. Y si vos no marcás la cancha, tus rivales no se van a quedar sentados y lo van a hacer por vos. El oficialismo cree que tiene controlados todos los frentes, pero está lejos de ser así. El manejo que hizo Fernández de la pandemia sigue siendo discutible y es el principal punto débil que tiene, además de la economía que no levanta cabeza. Alberto en sus discursos sobreactúa demasiado para complacer a Cristina, y eso se nota claramente Hay ministros y funcionarios que son de su confianza, y otros que los eligió "a dedo" la Vice. Se está descuidando la política exterior, no es posible tener a Felipe Solá como Canciller, un tipo que no tiene una carrera diplomática. Ahora parece que el Gobierno está "haciendo los deberes" con el FMI, por eso está emitiendo menos moneda y por esa razón no hubo un cuarto IFE, que hubiera venido muy bien a muchas familias en los últimos meses del año. Si no quiere llenar el sector público de ñoquis e ineptos, el Estado tiene que incentivar la inversión privada, algo que dudo vayan a hacer. Pero todo está por verse: de acá a las elecciones, puede pasar cualquier cosa. Punto final.


3 de enero de 2021

El optimismo es como un péndulo

Fin de semana caluroso en la ciudad. Hay saludos y expresiones de deseo que son comunes para el comienzo de un año. Pero más allá de las salutaciones, en esta oportunidad se trata de un capítulo especial en la historia del siglo XXI, para casi todos los países. 2021 puede representar una paulatina recuperación rumbo a la normalidad, o bien un recrudecimiento de las restricciones si se produce un rebrote. Creo que todos estamos cansados y agotados luego de haber vivido un 2020 terrible. Pero vale la pena preguntarse, ¿Cómo era tu vida antes de la pandemia? Porque quizás no cambió demasiado, de hecho hay gente que vive encerrada en su casa la mayor parte del día, con o sin virus. Lo que más se extraña es el contacto personal, ya hemos hablado de esto en otra nota. La humanidad mostró una fragilidad y vulnerabilidad nunca antes vista, seamos conscientes de eso. Ni siquiera los países desarrollados adoptaron medidas eficaces para evitar nuevas víctimas. Todos nos preguntamos, también, cómo sigue esto, o si las dosis de la vacuna alcanzarán para toda la población. En ese sentido estamos iguales: con incertidumbre, sin saber qué va a pasar. Hay una fecha para el inicio del Ciclo Lectivo, pero nadie tiene la menor idea de cómo va a ser. La "educación virtual" ya cumplió su ciclo, es algo que no se puede sostener porque fatiga a alumnos y docentes por igual. 

Mi optimismo ante el futuro varía según el modo en que se dan los hechos. Probablemente dentro de dos meses no piense de la misma manera. Cuando comiencen las clases y se reanude la actividad a pleno, allá por marzo, veremos qué pasa. El aumento de casos que se está dando en el AMBA se debe, en síntesis, a que la gente se hartó de una cuarentena excesivamente larga. Es comprensible, no lo justifico pero es absolutamente entendible. Quienes menos se cuidan son los jóvenes, por eso en varias ciudades balnearias se montó un cordón policial para evitar las juntadas en la playa. No sé si resultará efectivo o no, porque esos pibes se habrán juntado en otro lado y listo. Al parecer el protocolo en la playa es bastante estricto, y yo no me sentiría cómodo vacacionando en estas condiciones. Pero bueno, es lo que hay, porque este verano también es atípico. 

Le tengo un poco de miedo a marzo, por el mal recuerdo del año anterior, aquel 20/3 que quedará grabado en la memoria de muchos. Pero la vida continúa y nadie se baña dos veces en el mismo río. Mientras tanto, el oficialismo y la oposición hacen su juego, poco les importa la crisis sanitaria. Están mirando de reojo las elecciones de este año. No estoy cierto si habrá "voto castigo". Reitero mi pronóstico de que el peronismo volverá a ganar en la Provincia, no estoy diciendo que es malo o bueno que eso ocurra, sólo digo lo que parece intuirse en la amplia geografía del Conurbano. Ese Conurbano que todos demonizan, pero que en tiempos de campaña buscar seducir porque hay muchos voto en danza. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


2 de enero de 2021

Comenzando a transitar el año en puntas de pie

El año comenzó tranquilo, sin mayores sobresaltos. A la noche apagué el celular y dormí hasta tarde, algo que hace tiempo no hacía. Las calles del pueblo, como era lógico suponer, estaban desiertas en las dos o tres veces que salí. Cuando mi rodilla se recupere de la herida recibida, me voy a sentir mucho mejor. El 2021 nos dio la bienvenida con calor, aunque no tan asfixiante como los días previos. Estaba pensando en que se cumplen 25 años de mi egreso del Secundario. Y sí, el tiempo pasa volando, seguramente desde la escuela donde estudié nos convocarán en diciembre para compartir la ceremonia con los nuevos graduados. Este tipo de reuniones no me despierta el menor interés ni entusiasmo, pero aprendí a no negarme ante cualquier cosa y dejarme llevar por las olas. Ayer me encontré con un querido amigo que vivía en Lobos y desde hace varios años se radicó en Santa Cruz, la verdad es que yo no haría semejante cantidad de kilómetros para estar aquí, pero fue una gran alegría verlo y darnos un abrazo.

Hoy es sábado 2, y ya se advierte un poco más de movimiento en la calle. Uno empieza a desandar un camino que lleva unos días hasta que te acostumbrás a no escribir "2020", por ejemplo. O a ver el almanaque con frecuencia porque buscás una fecha y no tenés ni idea qué día cae. No me propuse ninguna meta u objetivo concreto para este año, dado que no quiero frustrarme si no los puedo cumplir. Dejar de fumar, comer menos, rendir mejor en el trabajo...son cosas que se van consolidando en el día a día. No hay que buscarle muchas vueltas.  

Otro aspecto importante es buscar ayuda (o un consejo) cuando sentís que no podés, porque cuando estás "bloqueado" es difícil salir del atolladero. Siempre hay un palenque donde rascarse. Muchas veces, unas palabras de aliento sirven para hacerte crecer como persona y comprender el potencial que tenés para desarrollar. Debemos estar convencidos de que todavía hay gente buena y que no todos son lacras que te quieren cagar o estafar. Cada cual carga con sus miserias y tiene que hacerse cargo de ellas. Lobos tiene muchos espacios públicos gratuitos, espectáculos, muestras y exposiciones, de más esta decir que toda esa movida se vio interrumpida por el COVID. Pero en circunstancias normales, no siempre hay que gastar guita para elevar un poco el espíritu y distenderse del diario trajín. De hecho, la mayoría de las ciudades vecinas no tiene la actividad cultural que distingue a la nuestra. Me he dado cuenta de que, por mi trabajo, suelo hacer las notas y fotos pero no me detengo a observar demasiado.Y si te ponés a pensar,  no hay nada más estimulante que presenciar aquello que el artista quiso transmitir en una pintura, en un libro o en una canción.  Por lo tanto ese es un punto a corregir.

Aprendí a tomarme con humor muchas cosas que anteriormente me causaban bronca o fastidio, porque básicamente, se trata de tomar un chusmerío como de quien viene. Y si esa persona no tuvo h... para decírmelo de frente, pues no vale la pena enroscarse en eso. La gente supone erróneamente que yo no sé lo que piensan de mí. Sí, lo sé (tampoco soy Dios), pero me hago el gil, lo que digan corre por cuenta de ellos. No obstante,  no soy alguien tan popular o relevante como para que la sociedad pierda su tiempo comentando las cosas que hago o dejo de hacer. Quizás porque así me lo enseñaron, soy muy cuidadoso con el buen nombre y honor de los demás. No avalo la metodología del escrache, salvo que se trate de un violador o de un criminal de esa naturaleza. Hay que disponerse a recorrer doce meses que no serán un Oasis, seguramente nos encontraremos de todo. Y como reza el dicho, "todos quieren verte bien, pero nunca mejor que ellos". Punto final.  


"No me sueltes la mano", dijeron los senadores

Viernes por la tarde en la ciudad. Estoy tranquilo, pero también somnoliento, así que procuraré escribir lo que tengo en mente. Observo que ...