25 de febrero de 2018

Hábil jugada política del Gobierno

Hábil jugada política del Gobierno: luego de exprimir hasta el cansancio el caso del policía Chocobar (acusado de "exceso de legítima defensa"), al punto tal que el propio Presidente lo recibió en la Casa Rosada, y luego de agotar todos los recursos con el caso de la fallecida periodista Débora Pérez Volpin (al conocerse los resultados de la autopsia, el tema desapareció), logró instalar en la agenda mediática el debate sobre el aborto legal. Un debate que divide aguas, y que consigue el objetivo propuesto, a saber: distraer la atención sobre los indicadores económicos que van en caída libre, la recesión, la inflación, al aumento de tarifas, y el desempleo. 

¿Podemos esperar que la propuesta de "aborto legal" prospere en el Congreso? Difícilmente haya acuerdo, incluso entre los propios macristas. Y en un país como el nuestro, donde la Iglesia conserva un poder importante para ejercer su influencia en cuestiones que van en contra de su doctrina, más aún. 

La mayoría de los que lanzaron alegremente esta iniciativa, que enseguida tuvo el visto bueno de los portales de noticias, se opusieron al matrimonio de personas del mismo sexo (mal llamado "matrimonio gay"), o en el mejor de los casos, pusieron reparos para concederle a las parejas homosexuales los mismos derechos que aquellas que no lo son. No seamos hipócritas: ¿cuántos miran para otro lado si ven a una pareja gay besándose en una plaza? O más retrógradas aún, ¿A cuántos (en pleno siglo XXI) les provoca incomodidad o escozor que una mujer amamante a su bebé en un lugar público?

Es así, como se entretiene a la opinión pública, con algo que no llevará a ninguna parte, a menos que el tiempo me demuestre lo contrario. Yo no me voy a pronunciar ni a favor ni en contra porque no quiero entrar en ese juego. Simplemente digo que no es momento para hacerlo. Hubo muchísimo tiempo (y no se hizo), cuando se reformó el Código Civil y Comercial, durante la presidencia de CFK. (Está vigente desde agosto de 2015). En su articulado, se establece que "la vida humana comienza desde la concepción", no antes (palabras más o menos). Por otra parte, el Art. 63, Título III, dice:"Son personas por nacer aquellas que no habiendo naciendo están concebidas en el seno materno "


Art. 70: "Desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas y antes de su nacimiento pueden adquirir algunos derechos, como si ya hubiesen nacido. Esos derechos quedan irrevocablemente adquiridos si los concebidos en el seno materno nacieren con vida, aunque fuera por instantes después de estar separados de su madre".

Es decir, que habría que reformar nuevamente el Código, que demandó varios años, y entrar en una disputa legal, que sin perjuicio de ser válida, tiene como único interés, plantear un tema de repercusión inmediata para tapar todo lo que sucede en lo cotidiano. 

Poner "parches" a un cuerpo legal que regula la existencia de las personas físicas, no es saludable. Además, muchos de los legisladores que integraron la comisión para completar el tan mentado Código, no sabrán qué hacer. Tapar con el codo lo que escribieron con la mano? Muy poco serio. Yo en esa no me prendo, porque avanzamos dos pasos y retrocedemos tres. Punto final.  





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