10 de junio de 2022

43

Hasta no hace mucho tiempo, era una frase muy común (que se decía o escuchaba), "Me agarró el viejazo". El viejazo en sí mismo, tal como lo consideraban esas personas, podía atribuirse a dos motivos: Uno de ellos, sería una tendencia a adoptar hábitos casi sepultados por la modernidad con un velo de nostalgias. Y otro significado, más simple que el anterior de explicitar, tiene que ver con que cumpliste una cantidad de años considerables como para afirmar (o pensar) que ya sos viejo. 

Pues bien, yo hoy cumplo 43 años. Según mi mamá, nací a las 0:15 hs del 10 de junio del '79, a escasos minutos del 9 de junio. ¿Cosas que pasan, no? Nunca me imaginé que llegaría a esta edad, pese a que siempre he prestado atención a cualquier alerta que me fue dando mi salud. Pero acá estoy, con un modesto festejo familiar como todos los años, y buscando dar lo mejor. Sé que mi cuerpo no es el mismo, pero mientras la mente me siga funcionando al ritmo que le voy marcando, lo anterior es un mero detalle. Nadie decide si sos joven o viejo en realidad, yo diría que soy ambas cosas a la vez. Hay hábitos que tenía a los 20 años que no me interesa repetir, y después de que pasé los 40 comprendí que debía adaptarme a una nueva realidad. Una realidad que está ligada a las metas que yo mismo me fui proponiendo y que no en todos los casos logré concretar. Pero sigo vivo, lo cual no es poco, y mientras redacto estas líneas siento que si Dios o cualquier Ser Superior me concede unos años más, estaré para dar pelea. Tengo muchos amigos y conocidos que, lamentablemente, han fallecido antes que yo. Y al igual que el común de la gente, sentía cada una de esas pérdidas como propias, porque eran demasiado jóvenes para ese inevitable desenlace. Vas pasando las fronteras (diría Sui Generis en la célebre canción9, el tiempo se va abriendo como si fuera la entrada a un hotel de cinco estrellas, pero ya no podés hacer lo que hacías antes, y no tendría sentido intentarlo. Hoy debo pensar en lo que puedo hacer desde estos flamantes 43 en adelante, conservando la humildad, la capacidad de analizar o reflexionar sobre lo que nos pasa... Ese ha sido mi Norte, siempre. No todas las veces lo he logrado como he querido, pero bueno, era lo que estaba en condiciones de hacer en ese momento. Tomé decisiones basándome en el "mal menor", más de una vez, porque ninguna de las alternativas u opciones disponibles eran buenas de por sí. Pero no podés pretender que otros decidan por vos, primero porque es responsabilidad tuya, y en segundo lugar porque...ya sos un boludo grande. 

Es fácil pensar en lo que "podría ser", pero no aporta demasiado, casi diría que no conduce a nada. Las cosas son como nosotros las percibimos, y ni siquiera esa percepción es real. Es lo que hay, y es lo que tenemos. Y por esa razón decidimos también en base a lo que tenemos en el menú, como si fuera un restaurant. No podés ir a una parrilla a pedir sushi...y en la vida es lo mismo, o al menos funciona de la misma forma. Por eso, a veces es mejor evitar el hecho de mirar fotos viejas con gente que ya no está, ya sea porque se murió o porque se alejó. No sirve, sobre todo si estás particularmente sensible. Si lo tomás como un grato recuerdo y la cosa queda ahí, es distinto el enfoque.

Todos miramos atrás alguna vez, y nos arrepentimos de lo que hicimos o dejamos de hacer, pero eso ya pasó, y seguramente si nos fue mal en algo, pagamos las consecuencias y con eso ya es suficiente. Lo importante es que nadie te diga quién tenés que ser, o mejor aún, no hacer caso a esas necedades. Un consejo se puede tomar en cuenta, pero una elección de vida no. Cualquiera de ustedes que en este momento me están leyendo, ya han celebrado su cumpleaños o aún les falta unos meses para esa fecha. Lo único que les puedo recomendar, es que compartan esa fecha con gente que los quiera de verdad, porque son ellos los que estarán en las instancias complicadas o difíciles donde más de uno se borra o no contesta el teléfono, o hace la vista gorda. Si algún día te toca estar internado en la cama de un hospital, comprenderás quiénes son tus verdaderos amigos. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

8 de junio de 2022

Momentos asfixiantes

 A medida que avanza la semana, como reza el refrán, "los melones se acomodan solos". Pero no basta con dejarse llevar, hay que seguir una dirección y luego sí, puede que haya cosas que surjan y que son fruto del azar. En líneas generales, estoy satisfecho en lo profesional cuando escribo una nota que considero bien hecha, porque por más que uno le ponga voluntad, eso no siempre es posible. Y tener una primicia, siempre suma para el diario, aunque lo tomo con pinzas. Hay que chequear, porque conseguir una supuesta información antes que el resto y después verte obligado a desementirla, no es la idea. Más de una vez, alguien me dice "te tiro una primicia" que en realidad termina siendo una boludez que sólo le interesa a él/ella difundirlo. 

Esto tiene mucho que ver con cambiar el chip, la forma de pensar. Vos debés competir para alcanzar lo que suele decirse "tu mejor versión", no para sacar chapa ante tus colegas. ¿Hay quienes lo hacen? Sin duda que sí, pero no es mi  manera de manejarme. Está bueno que te pasen un dato, pero hay que ver qué tan relevante es. 

Los "me gusta" o seguidores de la página me los gané porque esa gente que quizás ni me conoce confía en mí, y si por algún motivo dejan de seguirme, me daré cuenta de que es momento de cambiar el rumbo y brindar contenidos más atractivos. Hay noticias locales que se repiten en todos los medios y eso ocurre porque forman parte del acontecer del pueblo, es insoslayable. Marcan la diferencia es el gran desafío que me propongo con frecuencia. Ocasionalmente publico notas regionales, que no hablan estrictamente de Lobos pero que despiertan interés porque se trata de decisiones o medidas que adopta la Gobernación, y siendo parte de una Provincia, eso que sucede en La Plata nos afecta o no. Tenemos que hacer un reclamo colectivo con respecto a las obras sociales, hace tiempo ya que vengo pensando en eso, porque todos ponemos guita para solventarlas y no hay prestadores, ni entregan la medicación como corresponde, o hay que trasladarse a otra ciudad para realizarse un estudio médico que bien podría hacerse aquí. Y aunque no se note tanto, con las prepagas también pasa lo mismo, hasta que la gente se cansa de pagar o se muere antes. 

Y haciendo un poco de filosofía barata, pienso que la vida es muy corta para dejar pasar la oportunidad de vivir placeres sencillos. Y que no son los más estereotipados, como el aroma del café o el olor de la tierra cuando comienza a mojarse por la lluvia. Esas cosas tienen un determinado olor que se nos antoja agradable, nada más, no hay mucho misterio en eso. Abundan los escritores de los cuales ya nadie se acuerda, y probablemente cuando estaban vivos tampoco eran tan talentosos, como Sabato, o Mario Benedetti. No escriben "mal", en el sentido de que su obra ha sido correcta en general y supieron ganarse un segmento del público. Pero esto es todo: Quizás no habría razón para culparlos si es que nunca tuvieron otra aspiración. Cuando vas a una biblioteca pública y ves estantes repletos de libros apilados, sería, de algún modo, como la tumba del escritor. El escritor muere allí, hasta que alguien lo rescate del olvido y le pida a la bibliotecaria un determinado título. Puede suceder, también, que para sacarse de encima a ese autor, lo terminen liquidando a un precio irrisorio en las mesas de saldos de las librerías, o en las propias ferias de ejemplares usados.

 Ahora, el que escribe pensando en un best seller, monta su estructura narrativa de otra manera, porque tiene renombre, un contrato con una editorial que se supone que es importante, por lo tanto ese libro debe ser replicado por los diarios, por las revistas culturales, por el "boca a boca", y alcanzar una masividad que se traduzca en ventas. Lo que conocemos como "cultura", también se vende, aunque los puristas busquen negarlo,  pero no como un kilo de pan, porque la estrategia para llegar al gran público debe ser distinta. Más de una vez asoma la sospecha de que los críticos de literatura o de cine reciben una "platita" para hablar bien de tal o cual obra. Realmente no me consta, pero he visto a cada bazofia que previamente fue aclamada por la crítica, que no me parece descabellada esa hipótesis. Y otra pregunta final: ¿Puede un best seller tener valor literario más allá de cuánto venda? Sí, puede suceder, pero no es lo más frecuente. Esos libros que la gente compra con voracidad (si le da el bolsillo porque son bastante caros), terminan sirviendo para adaptar guiones de películas, que obviamente, persiguen  un objetivo comercial más evidente, son las que conocemos como "pochocleras". Vas al cine, y con 90 minutos o poco más podés ver alguna semejanza con ese libro, porque siempre se hace una adaptación que en algunos casos dista mucho del texto originalk y hasta el propio autor se siente que lo tomaron por boludo. Por eso, promover el acceso de lo que denominamos "cultural"; es fundamental. Nadie en este país puede gastar en un libro nuevo, de $ 2.000 en promedio, cuando con esa guita puede comprar algo de carne para comer. Las prioridades las fija el contexto de la sociedad y del país en general, lo demás es pura cháchara. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


6 de junio de 2022

Día del periodista 2022

Mañana, 7 de junio, es el Día del Periodista. Y serlo en pleno siglo XXI, implica múltiples  responsabilidades, pero la fundamental de todas ellas es ser creíble, más en un pueblo chico. Los lectores confían en la información que uno está brindando y en su veracidad, lo cual les permitirá interpretar los hechos que van sucediendo día a día. Pero además, no deja de ser un servicio. Me viene a la mente lo que pasó durante la pandemia. Y ahora hablaré en plural: Fuimos particularmente cautelosos para no provocar una alteración innecesaria en el público que ya de por sí vio forzosamente trastocado su estilo de vida, por lo tanto, el ánimo popular estaba muy sensible. Fue entonces que nos abocamos a difundir los días y horarios de hisopados, vacunación, y todos los etcéteras que bien deseen sumarle. No fue sólo un cambio de paradigmas para la audiencia, sino para aquellos que debíamos brindar datos certeros y útiles en medio de tanto pesimismo y angustia.

 Asimismo, en el período en que se difundieron los partes oficiales de COVID que emitía el Municipio, muchos buscamos indagar un poco más porque había números que no nos cerraban. Lamentablemente, hubo vecinos que fallecieron o que estaban internados pero que no figuraban en esas cifras, razón por la cual en determinados momentos nos dirigimos a los datos proporcionados por el Ministerio de Salud. Había diferencias, evidentes en algunos casos, y más sutiles en otros. Pero todo ello lo hicimos en la búsqueda de acceder a la información más precisa que estaba disponible dentro de esa amarga coyuntura. A los periodistas, lo sucedido, y que aún no concluyó porque ya estamos en medio de la Cuarta Ola, también nos puso a prueba. Mucha gente reaccionaba con una inusitada violencia verbal o escasa prudencia en las redes, por no mencionar que el encierro (cuarentena) motivó a que todas las plataformas digitales mostraran un crecimiento exponencial. Un error involuntario de un periodista equis, era considerado en muchos casos, razón suficiente para que lo hicieran pedazos, y ni yo ni nadie tenía la menor intención de entrar en ese juego, porque además de ejercer la profesión, obviamente soy una persona común y corriente al igual que ustedes, que tiene momentos de satisfacción pero también de sufrimiento.

Ya en esta segunda mitad de 2022, puedo decirles que mi prioridad siempre ha sido la salud, sentirme bien, porque sin esa necesidad básica no se puede rendir al 100 % en el trabajo o en cualquier actividad que emprendas. Tampoco vas a poder compartir lo cotidiano con tu familia o amigos. Si me hiciera cargo de cada boludez que determinada "gente" hace circular todo el tiempo, me terminaría volviendo loco o con un pico de estrés.  Y el laburo es importante por varios motivos, no sólo por la plata: te brinda la capacidad de redactar y darle tu impronta si sos idóneo, te mantiene activo, y te permite relacionarte con tus compañeros o colegas. En resumen: Es lo que siempre quise hacer y si retrocediera 20 años, volvería a elegir esta profesión.

El periodismo no es para cualquiera, del mismo modo que otros innumerables oficios o profesiones. Pero como decía al principio: Uno asume la responsabilidad de lo que escribe o dice, al hacerlo público en un medio de comunicación. Debo decir que, muchas veces, los lectores acusan al periodismo de callar u ocultar información. Cada colega se maneja como mejor le plazca y no me voy a poner a juzgar a nadie, no me corresponde. Pero no podemos denunciar un hecho sin pruebas, o hacernos eco de un rumor (al menos no es lo que yo hago). Cuando uno hace una entrevista y se apaga el grabador, te tiran “data” imposible de verificar o comprobar, ojo con eso. Porque la Carta Documento después llega a nombre de quien escribió la nota, y es uno quien debe rendir cuentas ante la Justicia por delitos tales como calumnias, injurias, o daño moral.

Para tener pruebas de lo que se dice, hay que investigar y consultar diversas fuentes, informantes, gente cercana al entorno. Esto a veces es posible, y otras veces no. Porque no somos fiscales. También sucede que quien omite la información no es el periodista, sino el que la envía, y lo que menos debemos hacer es sembrar más confusión entre la opinión pública, es lo contrario a lo cual nos dedicamos, que consiste en esclarecer.

Tema 2: Ha transcurrido un lunes cálido en la ciudad, aunque con un poco de fresco y niebla por la mañana. Y como no tengo compromisos políticos con nadie, puedo decir que Lobos ha mejorado en algunos aspectos, pero queda mucho por hacer. Quizás, durante 12 años de un mismo gobierno local vivimos en una burbuja o en un limbo y recién ahora nos damos cuenta de cómo son las cosas. Pero basta caminar la calle para advertir lo que estoy diciendo: asfalto roto, calles llenas de baches, veredas donde faltan baldosas, la Plaza 1810 totalmente devaluada como espacio público. Y ustedes recordarán el desatino que fue en 2016 tomar la decisión política de destruir las parrillas en la Costanera de la Laguna. ¿A qué "iluminado" se le ocurrió tan magnífica idea? Como así también, el hecho de advertir cómo se iba diluyendo progresivamente y año tras año, el despliegue que supieron tener las Olimpíadas de la Cuenca del Salado. No es secreto para nadie que muchos la consideran un gasto superfluo y molesto, cuando bien sabemos que hay otros gastos más inútiles aún.

Otra cuestión: ¿Ustedes han visto la cantidad de ferias de ropa usada que hay en Lobos y que se publicitan por Facebook? Es la versión 2022 del “Club del Trueque”. ¿Realmente piensan que si los vecinos estuvieran en una buena posición económica se dedicarían a eso, y que habría gente dispuesta a comprar ropa de segunda mano porque no le alcanza para ir a una tienda o a un comercio del ramo? ¿Saben los señores de la Casa Rosada cuánto vale un par de zapatillas? Es hora de que la dirigencia actual tenga un baño de realidad.

Cada vez que se presenta el nuevo Presupuesto Municipal ante el Concejo Deliberante, hay un aumento en las tasas o tributos que pagamos todos los lobenses, que es entendible porque se proyecta en base a una inflación estimativa. Pero el ajuste, el sacrificio, el aguante, parece que siempre lo tenemos que hacer nosotros. Porque la clase política tiene dinero de sobra en sus bolsillos. En cambio, los que estamos en el llano somos los que vivimos el "día a día", y muchas veces, aunque parezca insólito, estamos más al tanto de las cosas y de lo que sucede en Lobos que los propios políticos. 

El funcionario que se lo pasa encerrado en su despacho, se asesora por un tercero, y no camina la calle, nunca va a saber medir el pulso de la sociedad. Porque solamente va a escuchar lo que le quieran decir, una realidad distorsionada, se va a terminar cayendo por su propio peso como ocurrió con los relatos K. Todavía no es prudente entrar a hacer campaña, lo hemos dicho desde aquí miles de veces, falta más de un año para las próximas elecciones. No veo mal que la oposición empiece a tantear el terreno, para arrimar el bochín. Pero en lo que respecta al oficialismo, es momento de gobernar. Y quien no esté preparado para hacerlo, venga de donde venga, que renuncie y le deje el lugar a otro más capacitado, porque nadie es imprescindible. Dudo que eso ocurra, pero alguien va a tener que pagar los platos rotos llegado el momento. Punto final. 

5 de junio de 2022

Hagas lo que hagas, igual te van a criticar

Cae la noche del domingo, y me siento un poco más cómodo al haber cumplido ya con mi trabajo para hoy, que consistía mayormente en cubrir el Desfile Cívico por el aniversario de Lobos. Debo haber caminado una distancia similar a la de una media maratón, con todas las idas y venidas que fui haciendo sobre la calle Salgado, arteria que fue nuevamente elegida para llevar a cabo esta fiesta popular, y a su vez tuve que sortear el vallado para poder sacar fotos como el lector se merece. Por supuesto que, de aproximadamente 200 que hice en total, la mitad ha quedado descartada, ya sea porque una foto era muy similar a la anterior o carecía de nitidez. Pero como lo que más me gusta es escribir, correspondía para esta ocasión redactar una breve nota acorde al evento que presenciamos. 

Debo decir que me sorprendió gratamente el hecho de que el paso de las delgaciones fuera ágil y sin "baches", hubo una muy buena organización y ello hizo que todo fluyera más rápido. Nunca pensé que en el lapso de 3 horas iba a concluir, pero finalmente terminó siendo así y todos se sintieron satisfechos. Cuando las cosas están bien hechas, hay que destacarlo también, sobre todo porque eran más de un centenar de instituciones las que desfilaron, sin contar a los centros tradicionalistas. No quise competir con la inmediatez de una transmisión televisiva, porque tampoco tenía sentido hacerlo. Sólo traté de darle mi estilo a lo que pude ver de forma presencial, una vez que el desfile concluyó. 

Claro que te desgasta físicamente el hecho de cubrir este tipo de actividades, pero siempre es mucho mejor que estar al pedo. Hice una galería de fotos y me di cuenta de que a la gente nada le conforma. Comentarios del tipo: "No está el Merendero XX", o "Falta la foto de la escuela YY". Loco, por qué no se dejan de joder? Vayan ustedes a sacar las fotos que deseen y clávense ahí tres o cuatro horas como hicimos todos los periodistas y después me cuentan. Qué fácil es quejarse desde la comodidad de tu casa, ¿No? Son cosas que nunca voy a entender y que exceden la idiosincrasia pueblerina. Me refiero a que el argentino es inconformista y rompebolas por naturaleza. Es posible que algunas fotos no hayan sido publicadas, pero por motivos totalmente ajenos a los que ellos creen: O no salieron nítidas, o estaban fuera de foco, o lo que se me antoje decir. No respondo en las redes a ese tipo de comentarios, puedo decir algo por este blog como lo estoy haciendo ahora, pero no me interesa entrar en una polémica inútil con gente que ni siquiera conozco. 

Yo acepto las críticas que me ayuden a mejorar. Si me marcan un error de tipeo, de ortografía, o lo que fuere, estoy agradecido a quien lo hace porque me permite mejorar. Pero la línea editorial de cada medio es algo que no debería ser objeto de cuestionamiento, porque si no te gusta, podés leer cualquier otro y se terminó la historia. Siempre he sido equilibrado, hay muchos funcionarios en el Municipio que no merecerían ningún cargo porque no son idóneos, pero eso hay que pensarlo antes de votar, todos sabemos que cada nueva gestión que asume coloca a sus amigos y aplaudidores en puestos estratégicos. Pero bueno, no vamos a descubrir nada nuevo diciendo esto. Estuve casi 4 años sin poder interiorizarme en detalle de los proyectos de obras municipales, porque quien por entonces era Secretario del área se negaba a darme notas, se lo dije claramente y también le dije que sospechosamente a otros medios sí les concedía algún reportaje esporádico. Y está perfecto que tenga preferencia por Fulano o Mengano, pero nada más. En fin, esa persona ya se fue, y en su lugar hay otro con quien, creo yo, tendré una mejor relación en el futuro para poder hacer entrevistas. Si vos sos funcionario, no tenés por qué tener miedo a lo que te pregunte la prensa, simplemente podés decir "de ese tema prefiero no hablar" y listo, esa decisión se respeta, lo que es inaceptable es la negativa a dialogar, porque son empleados del Estado, no de una agencia de quiniela. 

Básicamente, habrá quien puede tomarme por boludo pensando que yo no me percato de ello, pero sí soy consciente y lo hago porque me conviene seguirles el juego. Eso sí, no te quieras pasar de vivo conmigo, porque modestamente, en 20 años de profesión, algo aprendí. Si a eso le sumás el ninguneo, ese es mi límite ético. El acceso a la información debe ser para todos por igual, y esto es algo que he sostenido con este gobierno y con los anteriores. Por otra parte, si yo te hago una pregunta, mi opinión es irrelevante, lo que importa es la opinión que vas a recibir de la audiencia o del lector. Vale decir, que si quedás como un pelot... no es por mi pregunta, sino por tu absurda contestación. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

4 de junio de 2022

El Desfile

Muchas veces he tenido que lidiar con miles de quilombos, personales o de laburo, y es entonces cuando surge una nimiedad y estallás de la furia. No es ni más ni menos, que la "gota que colmó el vaso". Es digno de analizar como fenómeno sociológico, que buena parte de la población mundial esté recurriendo a la meditación o a la espiritualidad, a estrategias que no incluyan solamente tragar pastillas. Básicamente, a tomarse unos minutos para respirar, relajarse, mirar hacia adentro. Debo decir que a mí no me funciona, lo he intentado pero no logro quitar transitoriamente de mi mente esa preocupación que me mantiene en un estado de alteración o disgusto. Sea como fuere, cuando eso pasa trato de permanecer el mayor tiempo posible fuera de casa, porque ni mi familia ni mis seres queridos tienen la culpa de la maldita vorágine o de que a menudo no consiga una dosis de tranquilidad para poder "bajar un cambio", digamos. Si puedo descansar bien por la noche, ya al día siguiente mi predisposición será distinta, aunque no haya podido resolver del todo eso que me genera tensión. Y esta semana que está finalizando, hizo que me metiera entre las sábanas más pronto, porque el frío imperante no daba lugar para salir si no hay una razón valedera para ello.

Mañana será el desfile de Lobos, y con una duración estimada de 3 horas, insume una gran dosis de paciencia, porque de lo contrario el trabajo que implica cubrirlo quedará a medias, y no es ésa mi intención. De todas maneras, es imposible sacar una foto de cada una de las 120 delegaciones, y más aún, publicarlas. Cada foto que publico por lo general tiene unos leves retoques para que se vea con más nitidez, por no mencionar que hay que reducir la calidad o resolución de las mismas, porque si le metés 120 o 130 fotos de una a la página, el servidor terminará colapsando. Pero bueno, hace ya varios años que cubro este tipo de eventos, y sé cómo manejarme. Yo no vendo fotos, me sucede con frecuencia que cuando saco una de la escuelas equis alguien me la pide, pero no soy fotógrafo profesional, por eso en el mejor de los casos que me pasen un mail o un número de WhatsApp y se la envío sin cargo, sin compromiso alguno de ambas partes. Para cobrar por una foto, reitero, debe ser tomada por un profesional y que además tenga "cancha" para cubrir eventos sociales, no sólo un desfile, sino también cumpleaños, agasajos, esas cosas. Yo no llego sacar fotos de todos los centros tradicionalistas, generalmente porque son los últimos en desfilar y para ese momento tanto la batería del celular como de la cámara están casi agotadas. Hacer una galería de más de 100 imágenes es posible, pero el esfuerzo que significa elegirlas una por una debe estar compensado por el interés de la gente en verlas. Además, los discursos del Intendente o del funcionario de turno, si son largos, terminar siendo tediosos y aburridos, uno no ve la hora de que finalicen lo que quieren decir para dar comienzo formal al Desfile. Ellos, las autoridades, lo pueden ver desde un palco, pero los periodistas andamos de aquí para allá, es nuestro trabajo y no hay motivos para quejarse de eso, pero de vez en cuando está bueno que te valoren un poco. Pero quizás hay que encontrarle la vuelta al Desfile, para que el resto de los vecinos concurra a verlo y no solamente aquellos que tienen a un hijo cursando en una determinada escuela. Como mencioné antes, hay ciertas formalidades a seguir y que requieren de organización, pero una sorpresa, algo inesperado, siempre llama la atención. 

Pero por otra parte, si cada vez hay más delegaciones, es porque hay más instituciones interesadas en darse a conocer, y no se le puede negar a nadie ese derecho, ni tampoco correspondería que lo hagan. Cuesta darle dinamismo y fluidez al paso de cada una de las entidades, pero desde que vengo cubriendo esto, siempre ha sido así. Lo más curioso es que no es algo que se instituyó o estableció desde hace muchos años: contando el de mañana, el tan mentado desfile de realizó 25 veces, y comenzó durante la gestión del ex Intendente Erriest. Siempre hay gente que se queje por todo, además de mí. Años atrás, los remiseros eran los primeros en reclamar porque se les dificultaba circular y hacer los viajes, pero como casi ninguna agencias de remises funciona hoy por hoy los domingos, no será impedimento, pienso yo. Se parecen a los cuestionamientos por el desfile de la Tradición. Señores, es una vez al año, y ni siquiera durante todo el transcurso del día, habrá quienes gusten presenciarlo y quienes no, y también los canales locales seguramente emitirán en directo todo el desarrollo del mismo para quienes no puedan o no quieran ir. En mi rubro, el principal atractivo son las fotos, y trato de esmerarme en eso, porque lo demás son apostillas o comentarios que uno va recogiendo de la gente, además del discurso oficial. Veremos cómo evoluciona todo, ya no me enrosco más en estas cosas, si tenemos en cuenta que lo único que puede variar es el vallado de las calles, el acceso al público, y no muchas cosas más. Nos estamos viendo pronto, tal vez mañana cuando haya cumplido con la tarea. Punto final. 


2 de junio de 2022

Tratando de crecer

Argentina, segundo semestre de 2022: La inflación encubierta, se puede apreciar claramente en los precios que el Gobierno denomina "cuidados". Por ejemplo, hace dos meses, un pomo de dentífrico que estaba incluido en la lista valía alrededor de $ 88. Hoy, el mismo producto, misma marca y envase, cuesta $ 104. Es apenas un caso ínfimo en las ilimitadas remarcaciones de precios que se producen todos los días. Pero en esta oportunidad lo pude notar claramente porque es un artículo de higiene que uso a diario. Supongo que deben hacer algún acuerdo entre empresarios, supermercados, y funcionarios, para ir subiendo "de a poquito", no vaya a ser cosa que la gente se entere de que es todo una farsa. 

Aumentar las tarifas de luz y gas es necesario, pero lo más curioso es que los medios del Grupo Clarín, que siempre se mostraron favorables a esa medida y al empresariado, son los que ahora se rasgan las vestiduras, diciendo "Cómo le van a aumentar el gas a la gente en plena ola de frío". En primer lugar, para ellos la "gente" no son personas, es un ente amorfo, que simplemente se denomina "público" o audiencia, y sólo vale para sumar rating. Y en segundo lugar, cualquiera sabe que los aumentos estaban pautados desde antes, y que esta ola de frío es una contingencia meteorológica. No es que los tipos dijeron: "Vamos a subirles las tarifas a estos hijos de p.... cuando más frío haga", es irracional pensar de ese modo cuando todavía no ha llegado el invierno. Y si quieren que las subas sean segmentadas, es posible hasta cierto punto, porque después termina siendo todo lo mismo. 

Así como colapsó el sistema eléctrico durante la ola de calor de comienzos de este año, algo similar puede pasar con el gas. Esto significa que el país no puede autoabastecerse de energía, sino que tiene que exportarla. Mientras hubo buenas relaciones con Venezuela (o mejores que ahora), ese país facilitaba el acceso de los recursos que tenía, entre ellos el petróleo. Pero en general, esas alianzas que se forjan por un objetivo de mutua conveniencia a corto plazo no dan resultado. 

Uruguay ya dejó de considerar al Mercosur como prioridad y anunció que va a comenzar a negociar acuerdos comerciales con Europa  u otros países que no sean sudamericanos. Ellos hacen su juego: Tienen poco territorio, el Mercosur nunca los desveló ni tuvo gravitación para lo que pretendían, entonces no es tan descabellado de pensar. ¿Qué irán a exportar? Realmente no es una incógnita, han aumentado mucho la producción de carne y las cabezas de ganado dentro de lo pequeño que es Uruguay, pero no se me ocurre que tengan otro producto de una calidad que sea de interés a nivel internacional. Cuando empecemos a mirar cómo y por qué crecen los países vecinos y cómo lo consiguieron, ahí quizás las cosas comiencen a mejorar, porque si perdemos tiempo mirándonos el ombligo, no vamos a ningún lado. Lo demás es cotillón para la tribuna (una tribuna de kamikazes, ciertamente). Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

Lobos sigue tratando de escribir su propia historia

 Es un poco obvio afirmar que cada 2 de junio no es una fecha más para los lobenses, porque fue a partir de ese hito de 1802 cuando empezamos a escribir nuestra historia, inclusive antes de la Revolución de Mayo y de la Independencia. Pero como cada uno es hijo de su tiempo, guarda recuerdos que son propios de los que le ha tocado vivir.

Todavía vienen a mi memoria aquellos boliches y comercios que ya no están, porque esos edificios fueron demolidos o refaccionados y ya no conservan nada de los que yo supe conocer. El motivo más obvio es que se dedican a otro rubro. Nunca se borrará de mi mente cuando cuando la Selección salió Campeón en 1986 y dimos "la vuelta al perro" con mi viejo en el Renault 6, tocando bocina a rabiar aunque el auto estaba un poco destartalado. Y cuando salimos segundos en el Mundial del ´90, fue más épico aún, porque el equipo fue un desastre y ganó gracias a las bendecidas manos de Goycochea. Es, además, la última alegría que nos dio Maradona dentro del campo de juego de una Copa del Mundo.

Y del mismo modo, uno podría seguir enumerando todo lo que hizo (o dejó de hacer), pero que tiene como escenario a Lobos: El primer cigarrillo, el primer beso, las noches de boliche, mi primera novia, la primera vez que me emborraché, los recitales de aquellas bandas a los cuales asistíamos porque muchos de esos pibes que empezaban a comprarse una guitarra y tocar covers eran amigos nuestros. Todo eso sucedió aquí. Por supuesto que siembre ha habido cosas que me indignan, pero -hoy por hoy- no creo que pudiera vivir en otra ciudad que no fuera ésta. Acá "soy yo", en lo bueno y en lo malo, no soy un anónimo. Si me fuera a cualquier otra ciudad no me conocería nadie. Y esto no lo digo por vanidad, porque no es cuestión de ser más o menos conocido por la gente. Se trata de saber que hay gente que te aprecia y que te lo demuestra. Y al que no le caés bien...corre por su cuenta. Cursé mis estudios primarios y secundarios en esta ciudad, cuando todavía el nivel de enseñanza era aceptable y permitía que el salto a la universidad o a los estudios terciarios no fuera lo más parecido a arrojarse al vacío. Nosotros aprendimos, por una simple razón, y es que los docentes tenían la voluntad de enseñar. Ojo, no esto no significa que no ahora haya educadores con vocación, pero no es lo que abunda.. Algunos menos, otros más, la mayoría de mis contemporáneos hoy son profesionales al igual que yo. Y excepto unos pocos “niños bien”, eso fue gracias al esfuerzo de mis padres, que se privaron de muchas cosas para ayudarme a estudiar. Por supuesto que ese esfuerzo no convierte a mis viejos en superhéroes porque hubo muchos que, a su manera, hicieron lo mismo con sus hijos. 

Quizás por todo lo expuesto, hay cosas que se resisten al olvido, y es nuestra historia personal en un determinado lugar. Nuestra cronología es de cuatro o cinco décadas, y por ende lo que transcurrió en ese período nos pertenece de alguna manera. Yo crecí escuchando a Charly  García, a Michael Jackson, Prince, Beatles, Rolling Stones, pero con el tiempo consideré que era una etapa que iba a dejar en suspenso, porque lo mismo ocurre con los libros. No es lo mismo leer Borges a los 18 años y no entender ni las primeras diez páginas, que intentar hacer una relectura cuando ya cumpliste 40 o un poco más, y esto es válido para entender la obra de cualquier escritor que reviste algún grado de complejidad. Quién iba decir que ahora me haya volcado a escuchar tango o jazz, que tienen mucho en común aunque no lo parezca. En fin, la rueda sigue girando. Nos estamos viendo pronto, y por muchos años más!!! Punto final.

Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...