12 de agosto de 2022

Fumata blanca?

 Viernes al fin!!! Estamos en la puerta de un nuevo fin de semana largo. Y vale la pena comenzar con una reflexión, quizás algo cándida e ingenua, pero no por ello menos real. Cada vez que cae la noche y uno reposa sus huesos en la cama, es inevitable pensar en el día siguiente. Y lo que nos parece una obviedad o algo que damos por sentado, es que ese día estaremos vivos.

Pero, como ustedes sabrán, muchos pacientes tienen un diagnóstico por una enfermedad que apenas le concede unos pocos meses, y entonces cada día se resignifica. De más está decir que, los que no estamos en esa situación no podemos concebir todo lo que pasa por la mente de esa persona que sabe que su tiempo en este mundo se adelantó, y que lo que le resta de vida será un aprendizaje para el final inminente. Metafóricamente, es similar a cuando vas a ver a una banda de rock, está por concluir el show, la gente pide un bis, pero no: El telón se baja abruptamente.

Pero, tanto en sanos como enfermos, muchos harían todo lo posible por borrar de su memoria episodios vergonzosos y humillantes. Amores frustrados, agresiones recibidas sin ningún motivo, traiciones y deslealtades. A mí me pasa de vez en cuando. No sé si eso de me hace una persona sensible respecto a las acciones de terceros. Como todos, tuve que aprender a convivir con una sociedad donde la mayoría busca sacar ventaja, y no hay ninguna clase de solidaridad en situaciones apremiantes. Ahora se habla mucho de empatía, pero no es nada nuevo, aunque esa palabra aparezca por todos lados. Lo podríamos resumir de un modo más simple: Ponerse en el lugar del otro para tratar de entenderlo y ayudarlo, si es que realmente lo querés hacer.

Aunque reniego más de la cuenta, y me quejo si las cosas no salen como yo esperaría, hay un punto en que es necesario exigirse sin llegar a terminar fulminado. Debemos cumplir con el trabajo y con todo lo que hacemos, cada uno desde su profesión o según sus horarios. Claro que dormir una siesta no está mal si disponés de ese tiempo y te ayuda a cargar las pilas para lo que resta del día. Una cosa es la haraganería, y otra el descanso. Si entendés eso, la valoración que hagas de las 24 horas será diferente y vas a poder distinguir de un modo más asertivo dónde radica esa diferencia entre estar con el celular como si fuera un juguete, y dormitar.

Tenemos mucha gente de mierda que sigue actuando como dictadores del destino de los demás. Estamos viviendo de un modo contrario a lo que es nuestra naturaleza: celebramos el éxito ajeno con gran hipocresía y nos lamentamos de nuestras miserias. Es decir, envidia, que hubo y habrá siempre. A mí me provoca satisfacción que a un amigo o conocido le vaya bien, si es que consiguió esos logros lícitamente. Pero para qué engañarnos, todos tenemos un poco de eso, en algún momento sentimos algo parecido a la envidia aunque lo queramos disimular con otra actitud.

Según uno de sus biógrafos, el fallecido fundador de Apple, Steve Jobs, antes de cerrar algún negocio importante, iba con su socio o inversor (depende del caso), y emprendía una breve caminata. Así ambos iban hablando, obviamente, de lo que pretendían. Lo políticos también lo hacen: Todos recordamos la famosa foto de Alfonsín y Menem caminando por los jardines de la Quinta de Olivos, en la transición de lo que sería el futuro gobierno del riojano.

Sin llegar a compararme con Jobs, volveré a caminar por lugares que dejé de frecuentar. Hoy fui al Parque luego de muchísimo tiempo, a dar unas vueltas en bici. Estuvo bien. Pero el secreto es tratar de poner la mente en blanco, o en piloto automático, lo cual les bastante difícil. No podés salir a un espacio verde con un montón de problemas y quilombos encima, y suponer que te vas a despejar de eso. Me refiero a que por más que caminar o trotar sea bueno para ejercitarse, todo eso que te pasa sigue estando en alguna parte del chip. 

Con el cigarrillo me pasa algo parecido. Cuando fumo un pucho, trato de disfrutar esos 10 minutos de tabaquismo sin pensar en nada más. Porque fumar para bajar un cambio, no siempre da resultado, los compromisos que tenés o lo que te quedó pendiente sigue estando ahí en tu cabeza. Uno de los hábitos placenteros (y tóxico, lo sé), es pasar unas horas de las noches de verano sentado en la reposera o recostado en el pasto del patio de casa, recién cortado, y mirar las estrellas mientras fumo un cigarro, ver pasar algún avión quién sabe hacia dónde... Cuando hago eso no pienso en nada porque el día ya está por concluir o lisa y llanamente terminó si es que pasó la medianoche, por lo cual no hay demasiado para resolver. Y así la rueda sigue girando. Cada uno con su librito, digamos. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

10 de agosto de 2022

Mejor perderlos que encontrarlos

Miércoles por la noche en la ciudad. El día transcurrió "casi" normal, ya verán por qué hago esta salvedad. Estoy como el Banco Central: Casi sin reservas. A decir verdad, tengo algo de plata para tirar el resto del mes, pero con el gasto que uno hace cada día para comprar cualquier cosa, obviamente te vas comiendo tus ahorros. Por otra parte, una empresa que es cliente de mi diario todavía no me acreditó el pago, por motivos que desconozco. Hasta ahora, ni ellos mismos lo saben, porque el banco desde donde debía hacerse la transferencia, la rechazó. Es decir, que si yo no reclamo a nadie le importa, y tampoco nadie se hubiera enterado de lo que había pasado. Para ser francos, si uno tolera esas situaciones, es porque estamos hablando de un cliente que otorga una pauta muy superior a la del resto de los comercios que tengo como sponsors. Actualizo la información diciéndoles que finalmente, después de mucho reclamar por algo que no hubiera sido necesario en circunstancias normales, me hicieron la transferencia correctamente, y sé que ese dinero va a ir destinado a saldar deudas o comprar lo básico. 

Me molesta y me estresa terriblemente cuando las cosas se complican de esta manera. Y sé que no soy el único.

En principio, cabe aclarar que presenté la factura electrónica en tiempo y forma, e hice lo que tenía que hacer. Y retomando lo que decía antes, aunque haya clientes que paguen bien, tener que estar siempre en medio de una situación tirante no sirve para nada. No sé si el año que viene presentaré la propuesta para que hagamos una nueva campaña publicitaria. Resumiendo: En esas condiciones, sumás al bolsillo, pero te desgasta el hecho de tener que ser vos el que presione ante algo que ya fue acordado previamente. Que se vayan a cagar, no sé si renovaré la pauta, prefiero ganar en bienestar y no tener que renegar. 

Fuera de eso, que expresado en tres párrafos parece poco significativo pero que se extendió en un "tira y afloje" de casi dos semanas, ha sido un día normal. Vengo arrastrando un resfrío que espero que no se convierta en una gripe. No teman, hablo de gripe común. Espero recuperarme en el corto plazo.

Yo diría que todas las cosas que te complican la vida en exceso, no son buenas para nada aunque creas que te traen un beneficio posterior. Desconectarse por unos minutos es necesario para todos, pero cada uno lo consigue de una manera diferente. Hay gente que entra en pánico por cosas que a mí no me mueven un pelo, y a la inversa. Veré si en lo que resta de la semana hago una reestructuración general, digamos, de varias cuestiones: Carga laboral horaria, ganancias netas que percibo de los auspiciantes, gastos fijos, y la lista podría seguir. Es la única forma de cortar con todo aquello que no ha salido bien hasta ahora. Lo demás, ya no depende de mí, por eso solamente me haré cargo de lo que me corresponde, y lo que me es ajeno, lo voy a dejar que fluya de a poco y siga su curso. Nos estaremos viendo pronto. Punto final. 

8 de agosto de 2022

Nadie cambia porque sí

 Lunes, comienzo de semana tranquilo. La verdad es que transcurrió de esa manera porque yo mismo no quise complicarme o enroscarme inútilmente. Fui a hacer un trámite a ANSES y por suerte me atendieron rápido. Pero, al parecer, no era el lugar indicado, ya que fui a averiguar por un programa de empleo que había visto en un diario, y eso corresponde al Ministerio de Trabajo o de Desarrollo Social, lo chequearé nuevamente en Internet. Mañana iré a la Oficina de Empleo del Municipio, si es que logro encontrarla, porque el Galpón que está sobre la Av. Alem, como es sabido, está siendo refaccionado para trasladar el Museo Pago de los Lobos. Y allí, en ese Galpón, funcionaban varias oficinas que fueron reubicadas provisoriamente en distintos lugares. A los efectos prácticos, no es complicado: Voy a la Muni y pregunto, y si no me queda muy lejos, hago todo en el mismo día.

 La última vez que concurrí para ver si conseguía algún laburo que me dé un ingreso extra, la atención del personal no fue la mejor. Además de que no había nada disponible para mí, lo único que hacían era fotocopiar los avisos que salen en un semanario local y los colocaban en una cartelera. Le daré una segunda (o tercera) oportunidad a ver qué onda, y si no me dan respuesta ya será momento de orientar la búsqueda hacia otro lado más eficaz y menos burocrático. Tengo más de 40, y sé que por mi edad quizás esté excluido para determinados puestos de trabajo, pero no puedo quedarme "tildado" pensando en eso y sin hacer nada. 

Hay muchos rasgos de mi personalidad que no me gustan, y a su vez están los que me calzan relativamente bien pero no son del agrado de los demás. Pero si me estás leyendo, no vivas pendiente de la aprobación ajena más allá de lo necesario, y digo “más allá de lo necesario”, porque en algún punto, al vivir en una sociedad, hay que establecer vínculos y resignar algunas cosas. Aclaración: No se trata de sentirse mal o bien. En mi caso, cuando hay algo que me fastidia o me molesta, no puedo disimularlo, me cuesta bastante “caretearla”. Lo que sí puedo hacer es permanecer indiferente ante los comentarios de los demás. Pero creo que me estoy yendo de tema. La cuestión es que, tarde o temprano, nos damos cuenta de que es momento de cambiar, por el motivo que fuere. Aceptar que ya no somos pibes, asumir la responsabilidad de laburar a conciencia, y comprender que sólo nuestros seres queridos se preocuparán por nosotros. Al resto de la gente no le importa un carajo de vos, simplemente porque cada uno vive dentro de su propia burbuja.

Hay que dejar de ser nostálgicos, pero eso no implica aceptar que todo "lo nuevo" sea superior. Ciertamente no lo es, al menos desde mi percepción. Pero no sirve despotricar contra eso. Llegará un punto en que estaremos demasiado viejos y enfermos, y no estoy dispuesto a seguir arrepintiéndome por cosas que no hice cuando ya mi tiempo se haya agotado.

Pero no hagas caso a aquellos que, de buenas a primeras, te dicen que es momento de empezar un cambio. Porque cada uno lo hace a su ritmo y como puede. Dejar de fumar y correr 10 kilómetros puede ser una gran meta para alguien, y para otro no significar nada. Yo estoy emprendiendo ese proceso, con tranquilidad, pero sabiendo quién soy yo y qué puedo dar. Hay que aprender a valorarse un poco más, y no pasarse la vida pidiendo perdón por todo. Nos podemos equivocar, pero sólo es necesario disculparse si pensás que ofendiste injustamente a alguien. 

El contacto personal es algo que nunca quiero perder. No sólo es esencial para la vida misma, sino para mi trabajo. De hecho, más de uno se dio cuenta de su verdadera dimensión durante la pandemia, con esas aplicaciones propias de los celulares o tablets que nos mantenían comunicados de un modo bastante extraño viéndonos a través de las pantallas de esos aparatos, con un delay considerable, y con una conectividad que en líneas generales no ayudaba mucho. Nadie quiere recordar lo que pasamos hace dos años, y yo no soy la excepción. Fue el peor año de mi vida, diría, aunque no sé si hay otro peleando en el podio. 

Estamos tan pendientes de tener el último modelo de celular o del chiche nuevo que fuere, que para lograr esas pequeñas metas consumistas sacrificamos tiempo que bien podríamos dedicar a conocer a alguien. No me interesan los amigos virtuales que tengo en las redes, salvo que los haya conocido desde antes, y en tal caso lo tomaría como una forma de seguir en contacto (si no viven en Lobos, por ejemplo). Es decir, no me parece ni mal ni bien, pero no le dedico mucho tiempo a compartir nada. A veces alguna nota como esta, o una foto. No estoy sacándome selfies constantemente, me gusta más fotografiar los atardeceres que son el momento más lindo del día. Claro que, mientras no me jodan a mí, cada uno puede disponer de las redes sociales como desee, no soy quién para juzgar.

 A veces me impresiona pensar en lo rápido que los objetos de consumo de vuelven obsoletos, y me pregunto si no nos estaremos acostumbrando a hacer eso con las personas, a declararlas obsoletas o a "darlas de baja" porque ya no tienen más nada que ofrecernos, porque ya no estamos en la misma sintonía, o quizás porque han decidido elegir un camino diferente al nuestro.

Y hablando de sintonía, recuerdo que hace unos días no pude dormir, me desvelé, y entonces se me ocurrió escuchar radio. Me he dado cuenta de que los grandes periodistas que supieron tener una mirada aguda e incisiva no están en los lugares que se merecen, o han sido reemplazados por locutores que interactúan con los oyentes proponiendo consignas o juegos por teléfono para ganarse un premio bastante pedorro. Aunque eso sucede con más frecuencia en los programas de la tarde, del formato "magazine". Ojalá podamos recuperar aquellas cosas que nos hacen bien, y bajarnos un poco del caballo, no ser tan soberbios, reírnos de nuestras propias estupideces sin sentir culpa por nada. 

Los adolescentes de ahora no son tan diferentes a quienes nosotros supimos ser. Es una actitud prejuiciosa mirar con un dejo despectivo a los pendejos, como si estuvieran totalmente extraviados, o como si ya no hubiera nada que hacer con ellos. Simplemente viven en el tiempo que les tocó, y se comunican de una manera diferente a la que teníamos nosotros. Cuando tenía 18, una persona de 40 y pico me parecía vieja (o mayor, digamos). Bueno, los pibes de ahora seguramente pensarán lo mismo de mí o de cualquiera que llegue a determinada edad. Tengo 43, así que imagínense. Por eso, creo que la mejor reflexión que me surje, es la siguiente: Aprendé a vivir con el tiempo que te tocó. Esto incluye usos, costumbres, el paquete completo. Lo demás lo vas a ir asimilando mientras transitás el camino. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


6 de agosto de 2022

No tienen vergüenza, ni dignidad

 Qué curioso, ¿no? Ya nadie habla de Venezuela, ni aparece en las noticias. Probablemente estemos peor que ellos, y los migrantes venezolanos que viven acá estarán pensando en volver a su país de origen. Ni siquiera es de interés de los yanquis a nivel estratégico, por más petróleo que haya. No se habla más ni de Maduro, ni del finado Chávez, no es tema de conversación. Lo cual me hace pensar que la economía venezolana ha mejorado y por ese motivo los medios ya dejaron de hacer una puesta en escena como si en cualquier momento se produjera un caos o una guerra civil en el país caribeño. La economía argentina, en cambio, podría ser noticia todos los días para cualquier corresponsal, ya que siempre hay una estupidez nueva diseñada desde el Banco Central o del Ministerio. Fernández (Presidente), se equivoca, o chicanea alevosamente, cuando atribuye la realidad argentina a cuestiones como la guerra entre Rusia y Ucrania. Argentina no tiene peso geopolítico, no gravita en absoluto, podría no existir y el resto de los miembros de la ONU ni se enterarían. Duele decirlo, pero es la verdad. 

Pero más allá de todo, lo que queremos recuperar desde hace años es la vida que supimos tener. Saber que vos ibas al supermercado a comprar un producto, y volver a los 15 días por uno igual con la seguridad de que el precio es el mismo. Todo lo que estamos viviendo, insisto, no es nuevo, si no me creés, preguntale a tus abuelos, que las pasaron todas. Viene uno, asume, lanza un paquete de medidas que son inservibles, y fracasa. Entonces votamos en contra de ese hijo de p..., llega otro que efectivamente hace todo lo contrario (ponele), y tampoco da resultado. 

Ellos, ministros y funcionarios de segunda línea, manejan nuestra vida porque la democracia es así, lo he dicho muchas veces, es representativa, cualquiera lo sabe. Votás a quienes van a decidir por vos. Pero los "prontuarios" de los candidatos son tan frondosos, que casi nadie resiste un archivo. Massa se vendía como un producto antigrieta y antikirchnerista, y terminó siendo un tránsfuga más. Y a decir verdad, darle facultades de "superministro" a un tipo con esos antecedentes, no es alentador. Sería distinto si jugara políticamente por fuera de los K, dentro del Frente Renovador que él mismo fundó y que incluso les ganó una elección. Pero ellos lo quieren todo, son inmorales, como también lo fue Macri. Acá no se salva nadie, sólo rescato a Alfonsín, porque le tocó asumir el primer gobierno democrático, sufrió presiones y paros sindicales de todo tipo, hiperinflación, carapintadas que se sublevaron, y aunque haya claudicado en algún punto, su figura fue reconocida en su verdadera dimensión cuando ya había muerto. No voy a entrar a hacer historia, en principio porque no soy historiador, pero además, sería muy largo y aburrido para abordarlo en un blog. Para eso están los libros, o Wikipedia. 

 Muchos medios nacionales rompen las bolas con el dólar todos los días buscando, por supuesto, una sensación de zozobra en la sociedad. Pero yo les digo algo: No niego que la crisis exista, sólo que mirar la pizarra del dólar blue no te lleva a ningún lado si no tenés para los gastos básicos de cualquier familia que está lejos de tener ahorros en dólares. 

Yo no voy a decirle a nadie lo que tiene que hacer, pero sería bueno que aprendamos a informarnos con sentido crítico. Vos podés elegir el diario o el canal de noticias que prefieras, pero por lo general son multimedios que también tienen dentro del "combo" una radio, y bajan línea. Cuando yo menciono que nadie resiste un archivo, basta con mirar cómo mucha gente con llegada a los televidentes (Mariana Fabbiani, Pamela David, Juan Carr, y siguen las firmas) se rasgaban las vestiduras y hasta lloraban en público por la decadencia en que nos dejó Macri. Pues bien, ¿Dónde están esos tipos ahora? ¿En qué agujero se escondieron para guardar silencio sobre lo que estamos viviendo hoy por hoy? Porque, a decir verdad, más allá de endeudamiento brutal que perpetró el "Gato", no hay muchas cosas de fondo para cuestionar (que no haya hecho otro que estuvo antes). O acaso hay gente que todavía cree que Macri fue el único que subió las tarifas de luz y gas? Todos lo hicieron, porque si no lo hacen, el país no puede abastecerse de energía! Hace años que importamos gas de Bolivia o de Venezuela.  

Que no se entienda esto como una apología hacia el PRO, sino como un intento de que algunos que aquí en Lobos también abundan, no sean tan caraduras e hipócritas, porque es momento de poner las cosas en su lugar. No hay uno que no se haya mandado cagadas (por decirlo de un modo coloquial), pero el problema comienza cuando se trata de decisiones políticas que le van arruinando la vida a vos, a mí, y a todos los que no somos magnates. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

Hora cero

Sábado por la tarde en la ciudad. El día comenzó con mucho sol, pero mientras estoy redactando estas líneas, veo el cielo gris y el mismo viento frío de ayer. Hace unos días, alguien me preguntó qué rescataba de "positivo", a nivel personal, en los últimos años. Y si uno se pone a pensar (la mayoría de nosotros), es díficil de responder. Pero no voy a esquivar el bulto: 

- Escribí un libro, y considero que está bien escrito. Podría ser mejor. De hecho, si lo lanzara hoy a la imprenta le haría varias correcciones, pero no de fondo, sino algunos detalles que hubieran venido bien. Lo que rescato es que a mucha gente le gustó, y estoy hablando de gente que aceptó pagar por lo que uno hizo y que demandó bastante tiempo. 

- Me gané el respeto de algunos, y el odio de otros. Eso lo tengo claro, y yo mismo cambié mi forma de ver a varias personas a medida que las fui conociendo en otra etapa de la vida. 

- Voy consolidándome como profesional, aunque uno nunca termina de aprender. Es decir, es un proceso que se va dando de un modo casi constante. Sé que me voy a seguir equivocando, no soy un superhéroe, ni tengo respuestas para todo. 

- Me hice cargo de varias responsabilidades que antes no asumía. Quizás no lo hice antes porque no sentía esa necesidad. Pero hay un tiempo para cada cosa. 

- Trato de implementar lo que alguien me dijo alguna vez, y que es útil para casi todo: Hablar menos y escuchar más. Obviamente, eso no quiere decir que te tomen el tiempo para decir cualquier verdura sin que vos participes de la conversación. 

- Me arriesgué, más de lo que puedo recordar en este momento, pero tengo por seguro de que ha sido así. 

- Pude sostener un programa de televisión, mi propio diario digital, y expandirme dentro de lo que es un pueblo chico. 

Ahora, si ustedes me preguntan: "¿Estás conforme con lo que hiciste?", yo diría que hubo cosas que me salieron bien porque "la pegué" o tuve suerte, y otras donde tuve que poner en juego valores como el esfuerzo y la constancia. Se los dice alguien que no es precisamente constante, pero si hablamos de un laburo, hay que seguir, a menos que te surja otra oportunidad mejor y que la relación costo-beneficio lo justifique. Realmente no sé si sirve hacer un balance al estilo de "positivo vs. negativo", porque tenés que pensar en un lapso de tiempo equis, por ejemplo, 10 años. Y lo primero que va a surgir en tu mente, es lo más reciente. Por eso, es interesante indagar un poco más y recapitular. 

Lo principal es separar las horas de trabajo de todo el resto del tiempo disponible. Cuando estoy escribiendo o haciendo una entrevista, me concentro en eso y lo demás puede esperar. Lo que pasa es que uno puede terminar su jornada laboral y seguir maquinándose, en la mayoría de los casos al pedo. Lo que está hecho, puede enmedarse a veces, y en otras ocasiones no tenés más remedio que bancarte una reacción negativa del público. Es normal, hay que acostumbrarse a no vivir para ganarse el aplauso de los demás. Para ser franco, nunca pensé en el periodismo de esa manera y dado que todo lo contrario a mi modo de verlo. Nunca fui chupamedias, ni está en mis planes serlo. 

Por otra parte, cada quien puede comportarse como quiera, pero no pretender ser la prioridad de los que lo rodean, ni el ombligo del mundo. Aprendamos a vivir con esto, y todo lo que venga ya dejará de ser una carga tan pesada. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

4 de agosto de 2022

Bicicleteros

 Cubrir hechos delictivos sin tener acceso a los nombres de los detenidos, o aprehendidos, es un poco frustrante. Desde hace ya varios meses que en Lobos nos enteramos de que se producen robos y hurtos en base a comentarios o a la información que cada medio puede recoger por su cuenta. Y difundir la identidad de los sujetos no es con el fin de estigmatizarlos ni nada parecido, sino por el hecho de que todo informe debe tener esos datos para estar completo, como también saber el avance de la causa penal que pesa en su contra. Yo podría conseguir informantes dentro de la Policía, como sospecho que hacen algunos medios, pero no es una posibilidad que me desvele, porque esos datos son a cambio de algo, que ese uniformado acepta como parte del trato.

Cambiando de tema, podría enumerar varias cuestiones que no logro entender: Una de ellas es la instalación de bicicleteros en la Plaza 1810, en todo el perímetro o el cuadrante de la misma. Es un gasto totalmente innecesario, con hacerlo sobre una sola de las calles circundantes bastaba. Hay otros lugares donde cualquier vecino puede dejar su bicicleta sin molestar a nadie, como postes de luz, árboles, o lo que sea, por supuesto con un candado. En el Parque tiene más sentido, porque es un espacio verde muy grande. Otra cosa incomprensible son los tótems que se instalaron sobre la Av. Alem y la Av. Yrigoyen, porque supuestamente persiguen un efecto "disuasivo" y no el de infraccionar a quien supera el límite de velocidad permitido. No me importa quién gobierne ahora o dentro de 20 años, trato de señalar lo que la gente me dice y que en muchos casos estoy de acuerdo, porque está basado en el sentido común. No sé cuánto ha costado construir los famosos bicicleteros, pero hay otras prioridades que cualquiera puede ver y analizar con sólo caminar la calle. 

Hay lugares que están muy descuidados y que evidencian claramente falta de mantenimiento, y si hay personas que se dedican a destruir los espacios públicos, como plazas, lo primero que se debería hacer es identificarlas aunque se trate de un delito menor, y luego volver a poner en condiciones esos juegos infantiles que los pibes utilizan porque sus padres no pueden gastar en otras formas de distensión.

 La mayoría de los vecinos que consulto (de todos los partidos), tienen la impresión de que el actual Intendente ganará las elecciones y por ende, accederá a un tercer mandato. Claro que no van a cavarse la fosa diciéndolo públicamente. Podemos pensar que falta mucho o no para las elecciones, pero esa es otra discusión. Ya caducó el argumento de que "se juntaron todos", para intentar justificar una derrota. Sí, se juntaron todos porque hicieron lo que la oposición no consiguió, por ese mismo motivo la coalición se llama "Juntos", o "Juntos por el Cambio". 

 Al principio, como es lógico suponer, el actual mandatario no sabía bien cómo manejarse en un terreno que le era ajeno, como es el de la política. Pero parece ser que de a poco le fue encontrando la vuelta, y tuvo la ventaja de que la oposición "hizo la plancha" durante mucho tiempo. Cuando pasa eso, si te descuidás o te relajás, el espacio que dejaste vacante lo ocupará otro. Etcheverry logrado seducir a buena parte del peronismo a nivel territorial, es decir que barrios que históricamente han votado al PJ, ya ahora no lo hacen con tanta gravitación. O mejor dicho, con resultados tan decisivos. Y no es para descartar que haya alguna alianza a futuro, todo puede suceder. Habrá partidos que lo apoyarán a cambio de un lugar en la lista de concejales, por ejemplo. No es un líder carismático ni por asomo, es un alcalde más dentro de los municipios de la Provincia, pero que fue acumulando un capital político importante dentro del PRO.  Y si alguno lo subestimó, los resultados de los comicios son más que elocuentes. Alguna vez surgieron rumores o versiones de que podría ser Diputado, pero esa no es su aspiración principal, sino ser "re-releecto", con lo cual igualaría el récord de Sobrero, el primer mandatario desde 1983 que consiguió gobernar durante 12 años. Etcheverry piensa en sí mismo y escucha a la gente que considera de su confianza, y que lo respalda en lo que se conoce como "la gestión". Niega que exista amiguismo o nepotismo pese a que hay algunos casos puntuales que darían inequívocamente esa impresión. 

Pero si el radicalismo y sus aliados de la UVC finalmente logran forzar una interna que les fue negada en 2019, el panorama sería distinto, porque aun si perdieran, el Intendente tendría que negociar la conformación de la lista que surja de las PASO. Ambas partes se muestran muy confiadas, y el desafío es transmitir esa cuota de confianza y esa mística hacia el electorado, cada vez más descontento y apático. Estimo que, no muy lejos e incluso antes de las PASO, habrá novedades que nos permitirán elucidar lo que pueda pasar con mayor claridad. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

1 de agosto de 2022

Siempre estamos a tiempo de "algo"

Lunes por la noche en la ciudad. Ya cumplí con mi trabajo, durante el día hice algunas cobranzas, y estimo que para mañana terminaré con eso. Después, a pagar impuestos y lo que cualquiera hace cuando tiene unos pesos encima. Pensaba en escribir algo antes, pero había mucho ruido en la casa, y no podía plasmar las ideas que tenía en mente como yo quería. Me gustan más los días hábiles, o "de semana", como solemos llamarlos, porque hay más actividad y más posibilidad de hacer notas. Sábados y domingos tienen otro matiz, puede que haya algún evento por cubrir, pero no sé qué relevancia tienen para el lector. Además, fuera de eso, casi no salgo a ningún lugar, léase boliches o lo que sea, como mucho me puedo tomar un café con algún amigo, y eso es todo. Pero no lo digo como un lamento, ni estoy arrepentido por no hacerlo. No me interesan esas cosas, ya las hice, y hoy prefiero tomar mate en el Parque o en mi casa, leer algo, muy tranquilo. Porque si no estás tranquilo, es poco probable que consigas rendir bien en tu laburo.  

"De vez en cuando la vida", es el título de una bellísima canción de Serrat, que también es una de las más conocidas. Y hay mucho de azar y de casualidad en los hechos que se van dando en nuestra vida. De lo contrario, sería un camino lineal del nacimiento hasta la muerte. Pienso que cuando algo da un giro imprevisto, una "vuelta de tuerca" por motivos ajenos a nuestra voluntad, ello se produce porque no podemos predecir las acciones del resto de la sociedad hacia nuestra persona. Es cierto aquello de que "uno cosecha lo que siembra", pero sobran ejemplos de gente que no sembró absolutamente nada y se encontró en una situación de prosperidad, por los motivos más insólitos. El filósofo francés Jacques Monod indagó sobre esto y escribió un ensayo notable, "El azar y la necesidad". No comentaré el contenido del libro por si alguien está interesado en googlearlo o en conseguir el ejemplar. Otro libro de cabecera, más conocido que el anterior, es "Del sentimiento trágico de la vida", de Miguel de Unamuno. Este último aborda, a su modo, el misterio que es vivir, más que el misterio de morir. Hace un enfoque inverso. 

Las personas hedonistas, que buscan el placer en lo cotidiano o en viajes exóticos, no son necesariamente vulgares o haraganas, simplemente entendieron de un modo que puede resultar discutible, que el tiempo es ahora, y que si tenés la guita para viajar no hay razones para no vacacionar. A veces me da la impresión de que, dentro de lo que llamamos "grieta", hay una suerte de lucha de clases, tal como lo entendía el comunismo, entre "gente bien" venida a menos, contra pobres que lo fueron siempre. Por ejemplo, no es casual que en La Nación, casi todos los días publiquen notas de jóvenes o no tanto que decidieron irse del país, y que obviamente les ha ido bien, lo cual es muy curioso porque nunca te van a contar la historia de quienes tuvieron que regresar con la frente marchita porque no consiguieron trabajo, porque los deportaron, o el motivo que fuera. Para los redactores de LN, irse del país es una consecuencia de la crisis y a su vez lo plantean (casi) como el único camino posible. A ese tipo de notas, realmente no sé si llamarlas tendenciosas, pero sí creo que ocultan bastante de la vida del migrante en todos los niveles. Es una apología del desarraigo, del viejo aforismo que dice: "La única salida es Ezeiza". En Tierra del Fuego, y en la Patagonia en general, sigue habiendo bastante laburo. Pero bueno, yo no me voy a poner a juzgar a quien prefiere irse a vivir a Barcelona...

Claro que, esos mismos medios, también dedican un espacio más que generoso a economistas liberales, que a veces tienen ideas respetables, pero que nunca se concretarán. Esto ocurre por varios motivos. Primero, porque producen un profundo rechazo y nadie los votaría. Y segundo, porque ellos conceden reportajes a medios que representan el pensamiento de la gente que los lee. Todos los días, después de desayunar, hago un repaso por todos los portales de noticias, y si hay una nota que está bien escrita, me invita a leer, aunque yo no coincida con lo que dice. Si vos tenés espíritu crítico, vas a sentirte más libre, ya que no hay nada más restrictivo para una persona, que el hecho de que le digan cómo tiene que pensar. 

Yo no soy esa clase de sujeto, quizás porque mi manera de pensar no es binaria, digamos, y puedo admitir casi cualquier opinión siempre que no sea fascista o contraria a la libertad en todos los sentidos. Que respete o tolere las posiciones ideológicas del otro, no significa que renuncie a las mías. Es cuestión de convivencia, un pacto para vivir. Como decía la revista Noticias con su recordado slogan: "Entender cambia la vida". Punto final. 

Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...