31 de agosto de 2025

No digas que no te lo avisé

 

Llegamos al último día del mes. Llueve torrencialmente en la ciudad, no hay mucho para hacer. Me parece que hoy me voy a quedar guardado en casa, no tengo ganas de gastar plata al pedo. Hay un descenso de la temperatura que –según dicen- se extenderá hasta mañana. Vamos a ver si en los próximos días hay una mayor actividad por fuera de la campaña política. La semana que viene vuelvo a grabar el programa de tele, la verdad es que hace rato que me tomé un receso y ya es tiempo de reanudar el ciclo. No quiero repetir invitados de temporadas anteriores, pero es difícil encontrar a alguien nuevo que tenga algo interesante para decir. Si tengo que trazar un balance de agosto, diría que ha habido momentos gratificantes y otros complicados. A decir verdad, este año no es el mejor para mí, pero en lo cotidiano no me detengo a pensar en eso. Ya llegará el momento de buscar revancha. 


Si hay algo que aprendí es a no tomarme la vida tan en serio. Nunca es bueno hacer una novela de problemas triviales y corrientes. Hay que ser capaz de adaptarse a diferentes situaciones. Si vamos al caso, yo no me puedo quejar, me refiero a que he logrado metas que ni siquiera imaginaba y que uno da por sentado que las tiene. Entonces no las valora en su justa dimensión. Hay gente que la está pasando realmente mal, no debería quejarme “de lleno”, como diría mi vieja. Si las cosas no salen bien, hay que aceptarlo, ya habrá tiempo para mejorar. Eso es lo que pretendo expresar cuando digo que la vida siempre da revancha. Nada es tan grave como la pérdida de un ser querido, para eso no hay remedio que valga. Deberíamos ser más empáticos como para entender que no somos el ombligo del mundo, nos hace falta tener una mirada amplia de lo que sucede a nuestro alrededor, no dejar que el árbol nos tape el bosque. Damos por sentado que todos los días tendremos un plato de comida, cuando hay personas que no llegan a cubrir sus necesidades básicas. Ahora que lo pienso bien, debería quejarme menos. Sé que lo seguiré haciendo, porque uno nunca está satisfecho con lo que hace o con lo que tiene, pero lo menos que puedo intentar es no renegar de todo lo que me pasa. Otro factor importante es que no debemos mirarnos en el espejo de la desgracia ajena para que nos sirva de consuelo. De lo que se trata, es de aprender a darle valor a lo que supimos construir.


Faltan cuatro meses para que termine el año, y todavía es posible que el balance final dé un saldo positivo, no lo sé. Creo que es bueno empezar a cuestionarse, a hacerse preguntas. Mediante ese proceso de indagación se puede arribar a conclusiones más profundas y esclarecedoras. Todos hemos pasado por etapas en las cuales la suerte nos fue esquiva. Pero a veces es bueno mirar hacia atrás para tener verdadera dimensión de lo que logramos en todo este tiempo. Creo haber hecho bastante, pero no me puedo relajar en lo ya conseguido, ni conformarme con eso. Sí puedo afirmar que me sirve de estímulo para saber que estoy en condiciones de afrontar nuevos desafíos. Cada uno tendrá en mente distintos objetivos, pero lo fundamental es que sean metas concretas y reales. No se puede vivir de la ilusión. Y como mencioné en el párrafo anterior, quejarnos constantemente porque las cosas no se nos dan no sirve de nada. Lo único que logramos con eso es hartar a quien nos está escuchando, porque nos convertimos en personas demandantes e insoportables. A tenerlo en cuenta en lo sucesivo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

30 de agosto de 2025

Trátame suavemente

 

Sábado en la ciudad. Son los últimos días del mes y me dispongo a arrancar con las cobranzas, redoblando los esfuerzos para seguir mejorando con mi emprendimiento y para dotarlo de contenido. Ultimamente estoy yendo a caminar al Parque, sobre todo a la hora de la siesta. Me hace sentir bien, lo tomo como una manera de descargar energías. La verdad es que necesito bajar un cambio, estoy bastante estresado y hay cuestiones que me exceden, ya que no está a mi alcance resolverlas. Busco un poco de tranquilidad, recuperar el sueño, dormir mejor. Hace tiempo que decidí transitar un nuevo camino de desarrollo personal. Si yo no me preocupo por mí, nadie lo hará en mi lugar. Debo priorizar mi propio bienestar por encima de cualquier otra situación que pueda suceder. Esta campaña política me liquidó. Demasiada presión. Pese a todo, creo haber cumplido con los partidos que depositaron su confianza en mí. Laburé más de lo que pensaba, hice entrevistas con los candidatos, difundí sus propuestas. Les dediqué un espacio destacado en mi portal, y me siento satisfecho de haber podido brindar un servicio para que la opinión pública tenga más en claro a quién votar. Yo no voy a regalar mi tiempo a aquellos que no quisieron hacer publicidad. Cada uno sabe qué le conviene, a esta altura no me voy a hacer mala sangre por eso. Tengo la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para que mis clientes tengan la respuesta que esperan. Lo que pase después ya no es mi responsabilidad.


Como en campañas anteriores, los militantes de cada espacio tienen stands en la Plaza 1810 para indicarle a la gente en qué escuela tiene que votar. Ha habido cambios significativos en los lugares de votación respecto de las últimas elecciones. No sé si habrá un gran ausentismo, se me ocurre pensar que se notará más en los comicios de octubre, ya que no habrá candidatos locales. Hay listas que no me convencen para nada, me parecen un rejunte de oportunistas. Pero mientras acepten pagar por los servicios publicitarios de mi medio, yo les doy espacio a todos para que den a conocer sus propuestas. Al final de cuentas, son vecinos de Lobos, y con la mayoría de ellos ya he tenido trato en otra oportunidad. Sin embargo, debo decir que algunos ni siquiera saben por qué integran una lista, no tienen ningún proyecto ni nada que se le parezca, por lo cual uno puede deducir que su desempeño como futuros concejales será paupérrimo. Por estas cosas que suelen pasar, es inevitable no decepcionarse con la política. La mayoría de los partidos dedica tiempo y recursos a grabar videos para Instagram, pero llegará el día en el cual esos candidatos asuman sus bancas y ahí se termina la virtualidad, a más de uno no se le conoce la voz, porque su desempeño es intrascendente. 


Yo nunca votaría a La Libertad Avanza, la lista que presentaron es un cachivache, y creo que la ciudadanía ha tomado nota de ello para restarle su apoyo en las urnas. El voto es algo muy valioso como para darse el lujo de desperdiciarlo. De hecho, los políticos hacen cualquier cosa para conquistarlo y ganarse el favor del electorado. La verdad es que Lobos necesita un cambio: Así como estamos no se puede seguir. No hay gestión, tampoco impulso por progresar, estamos sumidos en una decadencia absoluta. No sé cuánto hace que estamos en esta situación, pero no es de ahora. Hace, por lo menos, diez años. Muchos funcionarios municipales ganan fortunas sin hacer demasiado, todos los meses se llevan al bolsillo una buena tajada por calentar una silla. Quizás es momento de que el peronismo vuelva al poder. Podemos endilgarle un montón de cosas, pero lo cierto es que sus dirigentes tienen vocación por hacer y construir. Es necesario volver a las fuentes y darles una oportunidad a los jóvenes de asumir un cargo electivo. Pienso que Martín Carriquiry puede hacer una buena elección, y repetir el resultado favorable en 2027 cuando se postule como candidato a Intendente. Es una figura que trae consigo vientos de renovación y consenso. Si alguien logra terminar con la grieta y se pone la camiseta de Lobos, será un buen motivo para celebrar que hemos dejado atrás una página de estancamiento y mediocridad. Nos estamos viendo pronto, ya con mayores precisiones para efectuar un análisis. Punto final.

21 de agosto de 2025

Por qué es necesario fortalecer el debate

Mitad de semana en la ciudad. Estoy ante el desafío de recuperar la motivación, atravesé una etapa en la cual el común denominador era el desgano y la falta de entusiasmo. Ahora me propuse hacer todo lo que me sea posible, redoblando los esfuerzos para ofrecer un producto periodístico de calidad. No voy a claudicar ni a dejarme ganar por el desánimo, todavía tengo mucho para dar. Me siento preparado para hacer frente a lo que me depare el futuro, no estoy en condiciones de dar ventaja ni de regalar nada. En los próximos días voy a retomar las entrevistas a los candidatos políticos. Me parece interesante que la gente tenga la posibilidad de elegir en base a las propuestas que cada uno de ellos puedan ofrecer. Yo les ofrezco el espacio a todos los partidos, pero priorizo a los que contrataron mis servicios porque ellos son los que están pagando. El oficialismo aún no me pidió presupuesto, y yo no voy a ofrecerme ni nada que se le parezca. Ellos tienen mi número, saben dónde encontrarme, no es un secreto para nadie. Todavía no han presentado la lista, quizás estén demasiado confiados en obtener un resultado favorable pese a que hoy los números están marcando otra cosa. En fin, cada uno hace su juego. Lo que me llama la atención de esta campaña es que han diseñado spots específicos para las redes sociales. Años atrás no se le daba tanta importancia a Instagram, por citar un caso. Por otra parte, para estos comicios han cambiado la mayoría de los lugares de votación. Yo antes votaba en el Nacional, ahora tendré que hacerlo en la Escuela 11. No está claro cuál es el objetivo que se persigue con estas modificaciones, pero por las dudas no está de más consultar el Padrón.


Lobos se ve deslucido, a media máquina. Esta gestión municipal está dando muestras de agotamiento y el hecho de que presenten candidatos en la lista de La Libertad Avanza parece ser una pésima decisión. Sin embargo, quizá sea prematuro para trazar un pronóstico. Tengo la impresión de que los partidos de la oposición harán una buena elección, comenzando por el peronismo, que está poniendo toda la carne en el asador para obtener un triunfo. Los conservadores también cosechan adhesiones en el electorado, con la vuelta de la boleta corta que distinguió al partido vecinalista décadas atrás. De todas maneras, como mencioné en una nota anterior, el gran desafío será seducir a aquellos que no tienen intenciones de ir a votar. El ausentismo en estas elecciones será significativo, y se acentuará aún más en los comicios de octubre, ya que no habrá candidatos locales en pugna.


Estaría bueno que hubiera un debate televisado. Ya que tanto les gusta criticar al adversario en las redes sociales, lo más lógico sería que se dijeran en la cara lo mismo que declaman mediáticamente. Creo que un debate es un instrumento válido dentro de la democracia para que el electorado pueda llegar a mejores conclusiones. Sólo hace falta que todos los candidatos estén de acuerdo. Pero dudo que eso pase. A nadie le interesa confrontar, prefieren hacer la plancha y recurrir a viejas artimañas para asegurarse el voto. Lo que tienen que hacer para ganar adhesiones es referirse a los temas que preocupan a la gente: Seguridad, salud, educación, viviendas, empleo. Como vecinos, no podemos dejar que se nos pase el tren otra vez. Somos rehenes de un modelo sin futuro, y es hora de pasar a la acción. Necesitamos volver a creer que es posible dejar atrás 10 años de retroceso para transitar un camino de prosperidad. El partido que resulte ganador en estas elecciones se posicionará de un modo inmejorable para 2027, cuando sí se pondrá en juego qué perfil queremos para Lobos. No es momento para tibios o improvisados, sino para que asuman sus bancas aquellos que estén mejor capacitados para la función pública. Llevamos muchos años de estancamiento mientras otras localidades vecinas han experimentado un crecimiento notable. No podemos seguir recurriendo a viejas recetas que ya demostraron su fracaso. Ojalá que los próximos concejales demuestren un compromiso por honrar el cargo para el que fueron elegidos, y que presenten proyectos que contribuyan a un mejoramiento de la calidad de vida. Nos estamos viendo pronto. Punto final.


12 de agosto de 2025

El desafío de dar vuelta de página y comenzar a escribir la historia

 

Transitamos la segunda semana de agosto. Un mes que sirve como preludio de la primavera, y que se ha caracterizado por el lanzamiento de la campaña política rumbo a las elecciones del 7 de septiembre. No todos los partidos han dado inicio a la etapa proselitista, por el lado del oficialismo es muy poco lo que se sabe, ni siquiera me han pedido presupuesto para publicitar como sí lo hicieron los demás. Ayer hice una nota con un referente del peronismo local, una fuerza política que tiene buenas chances de hacer una elección que supere las expectativas. La verdad es que resulta complicado hacer entrevistas y coordinar horarios, yo creo que a medida que se acerque la fecha esa situación se notará más aún, es difícil trazar un diagnóstico porque cada partido le imprimirá a esta campaña un sello diferente. Lo que se advierte es un escenario de gran fragmentación, con pocos liderazgos y una indiferencia del común de la gente ante estos comicios. Yo creo que cuando haya que votar nuevamente, en octubre, el desencanto será mayor, porque ni siquiera habrá candidatos locales en esa segunda instancia.


He escrito tantos posteos desde que arranqué con este blog que a veces me cuesta no repetirme. Tengo la sensación de que lo que voy a expresar ahora ya lo dije antes, en otro contexto. Lo mejor es renunciar a toda pretensión por ser original y describir los hechos tal como suceden. Todavía no tengo definido por quién voy a votar. Hay algunas listas interesantes, pero me es difícil estar de acuerdo con toda la nómina de concejales y consejeros escolares. Hay vecinos que me hubiera gustado que fueran tenidos en cuenta, y que por algún motivo no figuran entre los candidatos. Son militantes reconocidos de los respectivos partidos, así que me hace un poco de ruido que no ocupen un lugar dentro de la lista. Pienso, como dije en otra nota, que el peronismo hará una buena elección a nivel local, y que logrará capitalizar el descontento que hay hacia el oficialismo. El desgaste que ha sufrido la actual gestión municipal es notorio. Lobos sigue postergado en todos los sentidos, llevan 10 años de gobierno y no han podido dar respuesta al déficit habitacional ni a resolver ninguna de las carencias que padecen los vecinos. Hay cosas que se podrían mejorar sin que ello implique un gran desembolso de dinero, sólo hace falta voluntad política y ganas de poner a la ciudad en el sitial que nunca debió resignar. Otro partido que tiene buenas chances es la UVC, que esta vez volverá a competir con la boleta corta. Aunque no ganen, fue la mejor decisión que pudieron tomar para conformar una lista “pura”, sin necesidad de tejer alianzas. Todo partido vecinalista tiene sus limitaciones, eso es cierto, pero la experiencia de haber conformado un frente como Cambiemos o Juntos por el Cambio no arrojó los resultados esperados. Y en caso de haber compartido la boleta de LLA, ello los hubiera obligado a seguir relegando posiciones. La negociación es clave dentro de la política, pero lo que está en juego es lo que cada uno está dispuesto a ceder. El oficialismo y los libertarios dejaban a los conservadores muy abajo en los lugares más codiciados de la lista, y creo que ese fue el principal motivo por el cual no prosperó un hipotético acuerdo. Claro que afrontar solos una campaña electoral no es fácil. Tendrán que redoblar los esfuerzos para llegar a todos los barrios y marcar presencia territorial. 


Yo no sé qué tan importantes son estos comicios, al fin y al cabo son elecciones de medio término, no hay en juego cargos importantes. Pero acá en Lobos, la composición del Concejo Deliberante es la llave para asegurarse la aprobación de las ordenanzas que eleva el Ejecutivo. Hasta ahora los laderos del Intendente han contado con una mayoría automática que les dio resultado para gobernar sin necesidad de consensuar. Pero eso puede terminarse pronto si, como se prevé, el peronismo y el vecinalismo se llevan la gran parte de las bancas.


Sin embargo, pese a la incertidumbre imperante, hay algo que está en claro: Sea cual fuere el resultado, se vienen dos años muy difíciles para Lobos. Quienes accedan al Deliberativo deberán mostrar compromiso y madurez para hacer frente a las cuestiones que reclama la ciudadanía. Aquellos que nunca han ocupado un cargo electivo y asuman por primera vez una banca tendrán una gran responsabilidad para que, de una vez por todas, el Concejo Deliberante no funcione de espaldas a la gente. La realidad es que hoy por hoy casi nadie concurre a las sesiones, y ello demuestra el desinterés que existe de parte de los vecinos para lo que se debate en el recinto. Todo esto se puede revertir. Sólo hace falta la voluntad de quienes ingresen al Concejo por dar vuelta de página y empezar a escribir la historia. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

31 de julio de 2025

El derrumbe de la política tradicional y los "cantos de sirena" de la centroderecha

 

Último día de julio. Buen momento para pensar en cómo continuar la semana y qué resta por hacer a futuro. La verdad es que queda mucho por delante, este mes se ha hecho largo y recién mañana entraremos de lleno en agosto. Como siempre, cada comienzo de mes arranco a cobrar las publicidades y avisos del portal digital, y tendré que compensar de alguna manera a los clientes que se han dado de baja, que no son muchos, pero que significaban una ganancia con la que hoy ya no cuento. Es cuestión de lograr un equilibrio, ni más ni menos. A veces me cuesta ponerle un precio a mi trabajo, pero me tengo que manejar con valores que me sirvan para seguir invirtiendo. No puedo ir a pérdida bajo ningún concepto. Tampoco quiero que me usen para una campaña publicitaria que a mí no me otorga ningún beneficio. Yo vivo de esto, no es un hobby ni un pasatiempo. Así que no habrá otra alternativa que establecer un tarifario estándar para que todos los que quieran publicitar ya sepan de antemano el costo que tendrá. Otra cosa que es útil es pedirles a los clientes nuevos un plazo mínimo de tres meses para la pauta. No me sirve que me den un aviso por un mes y luego se den de baja. Creo que a nadie le sirve, el cliente tampoco puede esperar obtener un resultado óptimo en 30 días.

 

Lo mejor que nos puede pasar, como suelo decir, es no esperar nada de nadie. De esta forma, todo lo que nos llegue vendrá por añadidura. Estoy tratando de retomar mi ritmo de trabajo habitual, de hacer frente mis problemas sin achacárselos a nadie, haciéndome cargo de mi responsabilidad. Hay mucha gente que culpa a los demás de todos sus infortunios, como si se pudiera establecer una relación causal entre los vericuetos de la memoria. Es un escapismo que no suma para nada. Nunca es bueno adjudicarle al entorno cuestiones donde la última palabra siempre la tiene uno. Sentirse bien es una necesidad y un derecho. Todos tenemos el derecho de mejorar nuestra calidad de vida. Y es una necesidad, porque si no lo conseguimos nuestro ánimo empezará a flaquear. El camino hacia el reencuentro con uno mismo es complejo, pero cada cual lo transita según sus capacidades. No hay apuro, no es una carrera ni una competencia. Es un despertar interno que puede demandar más tiempo según cada persona. Me parece importante remarcar esto para no exigirnos más de lo que podemos dar.

 

La vida es un aprendizaje, deberíamos entenderlo así. Si las cosas no nos salen bien, es porque no hemos aprendido lo suficiente, o porque nos resistimos a emprender un cambio. Un cambio que nos conduzca a pensar distinto, sin condicionamientos de ningún tipo. Derribar mitos y prejuicios. Tener una mentalidad amplia para lograr un objetivo más ambicioso. Todo ello parece sencillo, pero varía de una persona a otra. En realidad, no es fácil cuando tenemos que cargar con una pesada mochila de ideas preconcebidas y erróneas. Ahora es momento de consolidar lo que se ha logrado y de pensar en nuevos desafíos. 


La mayoría de los partidos políticos presentará su lista en estos días. Aventurar un resultado de los próximos comicios puede ser prematuro, habrá que esperar para saber cómo es la reacción del electorado cuando la campaña se vaya desarrollando y los candidatos visiten los barrios para dar a conocer su propuesta. Se vota el 7 de septiembre, y luego otra vez en octubre para los cargos de diputados y senadores nacionales. No sé por qué no unificaron las fechas en lugar de desdoblar los comicios. Hay mucha gente que está desencantada con la política tradicional y que no concurrirá a las urnas, es complicado establecer un análisis a priori de la intención de voto, pero el contexto nacional también entra en juego. Se presume que LLA hará una buena elección en Lobos, esta vez formando una alianza con el Ejecutivo Municipal. El voto de la oposición se concentrará mayormente en el peronismo, aunque esto no significa “bajarle el precio” a las otras fuerzas políticas en pugna. Cada lista se presenta con toda la carne en el asador, buscando seducir a indecisos e independientes. La gente que aún no tiene definida su intención de voto constituye el gran dilema para los encuestadores. Son sufragios que no están cautivos de una pertenencia política y que pueden torcer el resultado de los comicios.

 

La futura composición del Concejo Deliberante es motivo de debate y de especulación. La posibilidad de que la oposición se convierta en mayoría asoma en el medio de la incertidumbre. Las bancas que se ponen en juego representan un anzuelo atractivo para los candidatos, muchos de ellos sin experiencia en el Deliberativo, en tanto que hay otros que ya han sido electos con anterioridad y que vuelven a disputar un cargo luego de haber transitado por otras funciones. Si la oposición logra ocupar la mayoría de los escaños, nos encontraremos ante un escenario diferente respecto a lo sucedido en los últimos años. Se intuye que el oficialismo no tendrá ya un rol preponderante en las discusiones en el recinto como ha sido desde 2015 hasta la actualidad. La jugada de camuflar a los candidatos dentro de la boleta de LLA es arriesgada, sin dudas. Referentes libertarios “puros” no hay muchos, se sabe, o al menos no en la medida de lo que muestra la lista para los primeros lugares. Pero prevaleció el instinto de supervivencia ante la orfandad política del PRO, un partido que emprende la retirada en medio de la debacle del macrismo y la hegemonía libertaria. La UVC vuelve a la boleta corta como fuerza vecinalista y el radicalismo jugará su carta en soledad también. La rosca política sigue dándose en las mesas de café o en otros foros, aunque ha disminuido su intensidad para estas elecciones por el notorio desinterés que generan entre la sociedad. En este contexto, lograr que el vecino vote dos veces para cumplir con su deber ciudadano (en septiembre y en octubre) es una quimera. En tiempos de bolsillos flacos, no es necesario fundamentar largo y tendido para arribar a la conclusión de que la gente no se siente representada por la casta. Ni por la que enarbolan los libertarios, ni por la que ellos mismos supieron construir con el derrumbe de la política tradicional y el resurgimiento de la extrema derecha. Habrá que quemar las naves y asomarse al lodazal de las aguas turbulentas para escarbar un poco más en este fenómeno que crece en tiempos de apatía y falta de representación. Todo lo que acabo de mencionar será materia de un análisis más detallado una vez que los candidatos se lancen al ruedo y comiencen a dar a conocer su propuesta a los vecinos, ya no en mítines partidarios, sino en la calle. Nos estamos viendo pronto. Punto final.    

26 de julio de 2025

Cómo se siente ser un "nuevo rico" en la era de Milei

 

Sábado en la ciudad. Emprendo la actualización del blog, ya con una idea más clara de lo que pretendo expresar. La verdad es que me siento con energías para afrontar lo que venga. No ha habido noticias relevantes en la ciudad, excepto algo de actualidad política con la presentación de las listas para las elecciones del 7 de septiembre. Como mencioné alguna vez, a los medios de prensa nos resulta redituable la campaña electoral, si bien es cierto que insume un esfuerzo considerable y hay que estar en todos lados. Esta semana, un partido ya me pidió presupuesto, los demás no han esbozado ninguna intención aún, pero estimo que en los próximos días se contactarán conmigo como ha sido siempre.


Con el paso del tiempo, va cambiando nuestra percepción de las cosas. Lo que antes nos parecía un hecho gravísimo, hoy es una mera anécdota. Esto tiene que ver con el discurso de Milei en la inauguración de la Expo de la Rural de Palermo. Una oratoria genuflexa y llena de lisonjas para ganarse el favor de la burguesía terrateniente argentina. Sin embargo, hay que decir que las palabras del Presidente de la entidad, Nicolás Pino, fueron música para los oídos del líder libertario. Dicho de otro modo, ambos discursos iban en el mismo sentido: Buscar la adhesión del otro y su respaldo incondicional apelando a lugares comunes que apuntan a deponer posturas personales en pos de un fin superior. Así fue como uno y otro aludieron a la mala relación entre los dos sectores durante otros gobiernos para reforzar (y celebrar) el nacimiento de una nueva alianza. Una alianza que está forjada por la conveniencia recíproca y la necesidad de posicionar al país hacia un modelo más agroexportador que nunca. Esto significa renunciar al desarrollo tecnológico y a la producción de bienes de consumo para vivir de la renta que generan granos y carnes como era en el siglo XIX. La Argentina ya no se sostiene en sí misma, es un país condenado a un eterno deja vu, a implementar políticas que fracasaron desde hace años. Es una búsqueda desesperada por encontrar un ADN propio la que nos lleva a posar nuestra mirada en la Expo Rural. Todo bien argentino, bien nuestro, como la Pampa inmensa, como el campo que se extiende en la infinidad de la llanura. La figura del gaucho malandra y desertor que se convierte en un próspero hacendado con las botas llenas de bosta de los mejores ejemplares de la ganadería. Porque el gaucho, convengamos, nunca fue bien visto por los patrones: Era una criatura errante y vagabunda, no le gustaba el trabajo, vivía en un mal ambiente. Sarmiento lo denostaba públicamente y muchos otros próceres siguieron su legado.

 

Lo que nos interpela, en este caso, es la figura de un antihéroe que nació de las cenizas del pasado colonial para hacerse dueño de la Pampa montado en un caballo. Es confuso explicar los orígenes de la narrativa que exalta al gaucho, y quizás merezca un análisis aparte. Pero volviendo a los dichos de Milei, el Presidente tiró toda la carne al asador para que un sector esquivo le sonriera por segunda vez en el mismo escenario. Inclusive, los capos de la Rural aplaudieron el anuncio del veto a las leyes que otorgaban un aumento a los jubilados. Está claro que los jubilados no le interesan a nadie en este país, excepto a sus propios contemporáneos que padecen el hecho de cobrar una suma bajísima que no alcanza a cubrir la canasta básica. Fue todo muy burdo, una infame puesta en escena, de principio a fin. Además, a la Vice Villarruel la ningunearon enfáticamente para que no fuera a compartir el acto. La verdad es que no habla muy bien de las instituciones que ello haya ocurrido, pero acá no ha pasado nada, a nadie le importará en el futuro si estuvo o no, porque tampoco ha hecho nada trascendente como para ser recordada. No se entiende bien en qué momento el Peluca decidió sumarla a la fórmula que triunfó en diciembre de 2023. Bueno, tampoco se entiende cómo es que ganó el balotaje, cómo es que el desprecio y la crueldad se convierten en los nuevos aliados de una forma nefasta de hacer política. Desprecio hacia los estudiantes, los viejos, las minorías sexuales, los extranjeros, y todo grupo vulnerable que haya conquistado derechos en el pasado.

 

Los nuevos ricos son quienes compran dólares con el globo de ensayo del fin del cepo y que se creen que las épocas de vacas gordas durarán para siempre. Esos nuevos ricos son los que viajan al exterior con la billetera generosa y que se dan todos los gustos en el Free Shop del aeropuerto, porque van enfundados en una moneda que los respalda. Del otro lado están aquellos que nunca en la vida han lucrado con los dólares, que miran de reojo esta nueva matriz de realidad sin atreverse a reaccionar porque todo está atado con alambre. Es muy berreta la construcción que unos y otros han pergeñado a lo largo de los años. En el país existen grupos sociales diversos, que no llegan a llamarse clases, pero que sí son dueños de una singularidad que los distingue. Los obreros no piensan muy diferente que los jerarcas de megaempresas. En realidad, todos buscan hacer guita fácil, o lucrar con una toma de ganancias. Lo peor de todo es que nos creemos vivos por tener esa forma de pensar, sin advertir que es una maniobra autodestructiva. La viveza criolla sólo sirve para crear imbéciles, la personalidad del “vivo” es tan limitada que el sujeto no se da cuenta de su condición de piojo resucitado. A mí me gustaría saber quiénes son los que hacen Patria todos los días, los que construyen la Nación desde sus cimientos, los que apelan a un nuevo pacto social. En ellos reside la confianza depositada en el futuro, y en ninguno más. Nos queda toda una vida para tratar de entenderlo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

13 de julio de 2025

Un día distinto

 

Un domingo diferente, familiar. Tomo unos mates y me dispongo a comenzar el día. Anoche no dormí bien, hace rato que me viene pasando lo mismo, pero quienes me rodean me aseguran que me rindo al sueño fácilmente. Lo que me hace falta es tener un descanso reparador, levantarme sabiendo que pude recargar las pilas. Pero bueno, confío en que eso se dará con el tiempo. No quiero que me receten medicación para dormir, ya tengo que tomar bastantes pastillas como para agregarle una más al menú. 


Hoy se juega la final del Mundial de Clubes, un certamen que se volvió aburrido para el público local luego de que los equipos argentinos quedaran en el camino. Como les decía al comienzo, este domingo lo arranco tranquilo, pensando en cómo ir desandando la semana de la mejor forma posible. Se vienen definiciones importantes en lo personal, y debo estar preparado para afrontar lo que me toque en suerte.


 Hoy no sé si tengo ganas de hablar de política, lo que puedo afirmar es que el plan económico –si es que lo hay- hace agua por todos lados, sólo unos pocos se ven beneficiados, como ha sido siempre en este país. Los referentes locales están muy ocupados con su quintita, mientras la vida cotidiana en Lobos sigue mostrando señales de agotamiento. La gente está cansada de pagar tasas e impuestos a cambio de nada, de ver cómo nadie se ocupa de barrer las calles o de forestar las veredas con ejemplares que no sean voluminosos, de la ausencia de obra pública y viviendas, de comprobar cómo la falta de gestión y de oportunidades de progreso golpean a nuestros jóvenes.


Cada vez son más los pibes que buscan trabajo de lo que sea, y es triste que nadie asuma la responsabilidad de guiarlos para que puedan alcanzar ese objetivo. El municipio debe hacer su aporte para que cada lobense acceda a condiciones de vida acordes con sus necesidades. No hablamos de un aporte monetario, sino de generar espacios para la inclusión de todos los sectores. Crear una red de contención que represente a los distintos actores sociales. Para promover el empleo, se podría eximir del pago de tasas a aquellas empresas que tomen personal en blanco. El tema está en crear incentivos para abordar esta coyuntura con las mejores herramientas que se tengan a disposición. Si hay muchos vecinos buscando laburo, se trata de un problema que debería involucrar a todos, porque quienes están desocupados no pueden volcar parte de su salario al consumo interno. Es un círculo virtuoso: Al haber más consumo también hay más ventas, y todo ello contribuye al crecimiento del comercio local. Un chico de 18 años que recién egresó del Secundario merece una oportunidad, y si decide estudiar y trabajar, el estímulo debe ser aún mayor, todos sabemos que no es nada fácil ejercer ambos roles de un modo óptimo. Aquellos que trabajan y estudian deberían tener una consideración especial, están invirtiendo tiempo en formarse y en capacitarse. Y acá entra en juego también la disponibilidad de carreras universitarias que pueda tener Lobos. Hoy por hoy, la oferta académica es muy escasa, se puede cursar el CBC pero no hay mucho más para ofrecer a los estudiantes. Faltan las carreras de grado, apenas se consigue alguna licenciatura o tecnicatura. El espacio físico está, contamos con un Centro Universitario Regional, y ahora lo que se necesita es gestionar para evitar el desarraigo. Todos los que tuvimos que estudiar fuera de Lobos sabemos lo que ello significa. No hay nada mejor que poder hacerlo en la misma ciudad donde uno se crió, ya que otorga la posibilidad de permanecer unos años más en el pueblo, como lo hacen Saladillo y otras localidades vecinas. Ojalá que alguien le dé bola a la educación como derecho esencial. El recurso humano está, sólo se necesita tener una visión superadora del futuro para emprender la senda del crecimiento. Y apostar a los que recién empiezan nunca será una decisión equivocada. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...