13 de diciembre de 2019

Cambio de época: Fernández y CFK regresaron al poder

¿Qué nos pasa a los argentinos, que nos hemos convertido en un mar de frustraciones colectivas y no podemos salir a flote? No podemos despegar, estamos siempre volando bajito para subsistir y pucherear. Los que veían a Alberto Fernández como el salvador de la Patria, deberán esperar por lo menos dos años para que la economía se reactive. Eso sucederá, claro está, si nuestros legisladores se despiertan de la siesta eterna y aceptan sesionar el paquete de medidas que seguramente tiene previsto el Presidente.

Mientras, tanto, la "jaula" se empieza a abrir para los presos K, tal como se preveía, y se viene un revanchismo judicial por el cambio de época. No es descabellado pensar que varios funcionarios de Macri puedan ser procesados en el futuro. Lo que sí es cierto, es que hubo un abuso de la prisión preventiva en supuestos delitos de corrupción, cuando el imputado no tiene peligro de fuga ni motivos que entorpezcan el proceso. Fernández habló en su discurso ante el Congreso de persecución judical y linchamiento mediático, término que le sienta muy bien a CFK, pero no se olviden de que ahora se dio vuelta la torta y por lo tanto, la pauta publicitaria volverá a  repartirse entre los amigos de turno, no importa que tengan un pasquín de cuatro páginas o un canal de cable que no lo mira nadie. No me cabe duda de que, hablando en buen romance, se van a cobrar varios asuntos pendientes con el macrismo. 

Así es como Macri ya es historia, si es que la historia le guarda algún lugar de memoria en un infinito arcón de recuerdos inútiles. Hubo mayor institucionalidad, y un intento por bajar el déficit fiscal, pero si la gente no tiene para comer, las buenas intenciones poco importan, con una espiral inflacionaria que no dio tregua, sobre todo en los últimos dos años. Es de destacar que la transición se dio en un marco de normalidad que, precisamente por vivir en la anormalidad y el sobresalto, nos resulta extraña. Macri hizo y deshizo, perdió y se fue a su casa. Ahora es el turno de Alberto, y hasta tanto no vea medidas concretas en beneficio que quienes más las necesitan, no puedo trazar un pronóstico. Está en su fuero íntimo tener amplitud de criterio y no quedar sometido a ser un mero títere de Cristina. Punto final. 

Barco a la deriva

  Frío comienzo de semana en la ciudad. En el contexto actual, cuesta ser innovador o creativo: Los hechos que merecen ser difundidos se rep...