24 de septiembre de 2011

Tomando mates a la mañana

¿Qué nos resta esperar de esta parte hasta fin de año? Resistir, podría decirse. Cada uno tiene sus proyectos y trata de encauzarlos dentro del contexto. La sociedad actual nos incentiva a "vivir el presente", y como a decir verdad no sabemos cuánto tiempo vamos a vivir, a veces no vale la pena hacer proyectos a largo plazo. El futuro es importante, pero no perdamos de vista lo que sucede en lo cotidiano. Muchas veces sobreviene la frustración ante un proyecto que no pudimos concretar, o que no salió como esperábamos. No sé, hoy es sábado por la mañana y mientras tomo unos mates me surgen estas reflexiones, que están sustentadas en mi historia personal y en el diálogo que tengo con la gente que conozco. Cuando un proyecto no te sale bien, te sentís un poco "acobardado" para intentar otro. Siempre hay que tener en cuenta la coyuntura, hacer un diagnóstico de las necesidades o de los posibles empredimientos que pueden funcionar en un determinado momento. 

Yo creo que hay más incertidumbre de lo que parece, en todos los órdenes, y esto no pasa solamente por lo económico. Muchas veces nos cuesta saber qué es lo que queremos hacer, o cómo actuar ante determinadas situaciones. Y ahora estoy sentado frente a la pantalla, tomando unos "amargos", y pensando en que estamos todos en la misma. Hay un mínimo porcentaje que está con "la vida hecha", por así decirlo, o que cree tener el futuro asegurado en base a sus ingresos. La comodidad de la vida burguesa que todos añoramos en secreto es algo que también conduce a la sensación de que todo va a seguir igual. La casa, el auto, los hijos, los ahorros, ¿las vacaciones? Pura cháchara, comprar felicidad en cuotas. Es gratificante tener una familia y poder darles no mejor, pero no vivir como esclavo a cambio de unas migajas de afecto. Punto final.

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