10 de agosto de 2019

Vísperas de elecciones: a prepararse para un día duro

Mañana me espera un día agitado, lo cual es previsible porque hay que cubrir los resultados de los comicios. Y no sólo eso: sacar las fotos de los candidatos al momento de votarse a sí mismos, recorrer la mayor cantidad posible de escuelas para ver cómo va la afluencia de gente según diferentes horarios, estar en los bunker de campaña después de las 18 hs para empezar a elucidar cuál fue la voluntad del electorado. Además, yo mismo tengo que cumplir con mi deber cívico, en la mesa 19 del colegio Nacional. Todavía no sé a qué hora iré a votar, probablemente pasado el mediodía como lo vengo haciendo en los últimos años. 

Sin embargo, de ningún modo me quejo de todo lo que me toca hacer, hay que estar a la altura de las circunstancias y "no contar pollitos antes de nacer". Vale decir que hasta que no haya una tendencia clara, nadie se puede proclamar ganador, sería irresponsable hacerlo, como así también que la prensa se haga eco de sondeos o bocas de urna. Estos últimos, por otra parte, están prohibidos por la veda electoral. 

La primera vez que cubrí una elección fue en 2003, y desde entonces estuve en todas. A veces logré brindar una cobertura que me satisfaga, otras no tanto. Hay que ser prudentes y cautelosos, todo puede pasar y nadie tiene chapa de campeón. En esta oportunidad hay muchos precandidatos, y todos merecen ser considerados por el periodismo, al menos esa es mi manera de trabajar, más allá de que los resultados no los acompañen cuando se abran las urnas. Hace falta armarse de paciencia y esperar que se vayan conociendo los guarismos de las distintas mesas, quizás para las 20 o las 21 hs ya se podrá hablar con propiedad y con los números en la mano. Con el famoso WhatsApp, se facilita mucho la tarea, sobre todo y estás en un lugar con buena señal de Internet. La tranquilidad pueblerina se ve alterada únicamente ante hechos como éstos, donde todos participamos porque todos votamos a quien nos parezca más coherente. Yo no creo en el "voto útil", ni en el "voto anti", elijo un candidato conforme a mis convicciones y principios aunque el único voto que reciba sea el mío. Mañana comenzarán a definirse muchas cosas en Lobos, y los próximos meses hasta las Generales de octubre, serán cruciales. Muchísima gente me estuvo preguntando estos días cómo veían la elección y quién pensaba que ganaría. La respuesta la tenemos nosotros mismos. Punto final.

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