23 de marzo de 2008

El fulgor de lo imaginario


(El título de este post pertenece a uno de los versos del tema "Amo lo extraño", interpretado por Fabi Cantilo en su primer disco, y compuesto por el gran Charly García).
Más allá de estas consideraciones, procedo a actualizar el blog, aprovechando la Semana Santa y esta suerte de "feriado XL" que se nos obsequia a los asalariados una vez al año.
Mucha gente me envía mails al correo electrónico que figura en este blog haciéndome consultas de índole turística sobre Lobos. Y lamento decepcionarlos cuando les digo que, si bien este blog está hecho por una persona de Lobos, no tiene por objeto la promoción turística de la ciudad, ni mucho menos hacer una apología de las bellezas naturales con las que cuenta esta bendita tierra (??). En el blog expreso mis opiniones o reflexiones sobre temas totalmente diversos que pueden -o no- coincidir con la realidad de Lobos en ese momento.
De todas maneras, quiero que sepan que siempre voy a responder todas las consultas que me hagan vía mail, porque si quizá yo no pueda ayudarles con la información que me solicitan, sí los puedo contactar con gente idónea en esas lides. Así que los mails siguen siendo bienvenidos.
Tema 1: Tengo gran expectativa por el nuevo disco de Michael Jackson, cuyo título, según ha comenzado a circular por la blogósfera, sería "7even". Sería el primer álbum de Jackson con material totalmente nuevo desde "Invincible", de 2001. Creo que Michael es uno de los artistas más grandes del siglo XX, por varios motivos que sería arduo enumerar. Desde 1982 hasta 1985, aproximadamente, podría decirse que el mundo de la música pop estuvo pendiente de Michael Jackson y lo tuvo como su principal referente. Rompió con todo tipo de barreras: raciales, comerciales, culturales, morales. Ya sé lo que me van a decir: hablarán de sus excentricidades, de que supuestamente dormía con niños, o de que se ha desfigurado su rostro y cambiado su color de piel . Nada de eso me importa (o tal vez sí), porque desde que apareció "Thriller" (1982) se convirtió en el Rey del Pop y hasta el momento (y eso que han transcurrido de 25 años) no ha aparecido nadie con méritos suficientes para disputarle la corona. George Michael amagó pero sus problemas de identidad sexual le jugaron en contra. Prince se encerró en sí mismo y hasta inventó un símbolo para que la gente se refiriera a él como "el artista antes conocido como Prince". Otro ícono del glam rock que amagó con alcanzar la cima del pop pero se bajó por propia voluntad fue David Bowie, luego del fenomenal éxito de "Let's Dance". Conclusión: Michael Jackson sigue con su reinado, no tanto por su producción actual, sino por la mediocridad de quienes lo circundan.
Tema 2:
Me hizo mucha gracia el texto que habían escrito los vecinos de Pinamar en sus pancartas de apoyo al intendente: "No a la droga, sí a Porretti (?)". Digamos que el apellido del tipo tampoco ayuda, verdad? En la Argentina hay miles de Porrettis dando vueltas, con la única diferencia que no se van a ensuciar las manos contando la platita de las coimas y para eso mandan a un pinche, puntero, "perejil" o como quieran llamarle.
Si ustedes observan bien el video que prueba el delito, notarán que Porretti sospecha de que lo están filmando. Está incómodo y nervioso. Sabe que los dueños de Ku están tramando algo para perjudicarlo, pero no puede manejar la situación, si bien nunca aparece haciendo alusión expresa al dinero. El que habla de la guita, con lujo de detalles, es el locuaz Sr. Leonián, Secretario de Gobierno, que no duró ni dos minutos y terminó preso porque las pruebas en su contra eran irrefutables.

En un rato vuelvo con más. Tengan paciencia. Ah, Felices Pascuas, si es que todavía creen en huevos de chocolate.

14 de marzo de 2008

HOY YA NO SOY YO

Durante mucho tiempo crecí con una idea que me permitió evitar esfuerzos vanos e inútiles por comprender actitudes que sólo conseguían exacerbar mi ira ante la estupidez humana: "las personas no cambian". Y todavía sostengo ese postulado, aunque con algunas salvedades. Si vos conociste a una persona por los medios convencionales (nada de chat, messenger, cita a ciegas, o fiesta rave), lo más probable es que no el sujeto no haga ningún esfuerzo en mostraste de un modo distinto al que realmente es. Y así seguirá siendo la relación (de amistad, pareja, laboral, etc.) que mantengas con esa persona en lo sucesivo. Si lo conociste garca, tacaño, miserable y envidioso, seguirá siendo así. Lo mismo cabe si lo conociste sincero, noble, receptivo y con amplitud de criterio.
Ahora bien, si vos estás en pareja con esa persona, puede ser que ésta "cambie", ya sea en caso de que vos se lo pidas expresamente, o por propia voluntad. Pero lo bueno dura poco. Al cabo de los años (o meses), cuando el amor se acaba, la persona vuelve a ser la que siempre fue y la que nunca debió haber dejado de ser.
Algunas parejas establecen una suerte de negociación en torno a los cambios, al estilo de: "Si te molesta, yo dejo de fumar, pero vos no me llames por el celular mientras estoy reunida con mis amigas". La experiencia me dice que estos acuerdos pueden funcionar en el corto plazo, pero a la larga los dos se sienten incómodos teniendo que resignar conductas que forman parte de su estilo de vida y este contrato de usos y costumbres conyugales termina por naufragar.
Pero, dejando de lado por un momento lo que concierne a una relación de pareja, si conociste a una persona y te demostró claramente que es un hijo de puta, que no le importa nada de los demás, que tiene un sentido utilitarista de quienes los rodean y que lucra con la desgracia ajena... lamento decepcionarte, pero las posibilidades de que cambie son remotas.

10 de marzo de 2008

El post que más tardó en llegar


Soy consciente de que la calidad de los últimos posts no ha sido de la mejor, y no tengo excusas para ello. Podría argumentar, por ejemplo, que el trabajo me absorbe por completo y mis neuronas entran en cortocircuito al finalizar el día. Lo cual es rigurosamente cierto. Pero conozco casos de bloggers con empleos agotadores y de alta carga horaria que, sin embargo, nos ofrecen posts maravillosos e inspiradísimos. De modo que no hay excusas.
Entender las demandas de la gente es una tarea complicada a la que me voy acostumbrando por la naturaleza de mi trabajo, que me obliga a interactuar con mis pares o bien con los ocasionales clientes. Sepan disculpar si no doy mayores detalles del trabajo en cuestión, es simplemente que ya no me nace contar mis más recónditos pensamientos en un blog, en cambio si me resulta útil para hacer catarsis o filosofía barata.
Fuera de lo que es estrictamente laboral y/o profesional, me cuesta encontrar personas con las cuales pueda compartir gustos musicales, películas, o maneras de entender la vida. Y ojo, que no hablo de pareja, eh! Solamente de alguien para conversar un ratito, y sentir que esa persona sintoniza tu misma onda. Que puedas hablar del cine de los años '40 sin que te mire como un velocirraptor. Que aprenda a disfrutar del talento de Michael Jackson más allá de si el tipo se desfiguró la cara o es acosador de jovencitos. Que sepa distinguir lo sutil de lo banal, lo exótico de lo mundano, el buen gusto de la grosería, lo burocrático de lo existencial.
Ayer (domingo) fui a un shopping del Gran Buenos Aires y me compré algunas cositas: el último disco de Alicia Keys ("As I Am"), un DVD del gran Michael Jackson ("Live in Bucharest"), y una edición especial de dos discos de la película "Un tranvía llamado deseo" (la versión de Marlon Brando y Vivian Leigh).
Son pequeñas cosas que te alegran la vida, o que te hacen permiten apreciar el talento desde un lugar no snobista ni intelectual, sino por el mero disfrute de escuchar o ver algo que considerás notable.
Un celular nuevo no te va a cambiar la vida (a lo sumo, te la podrá hacer más fácil, más cómoda, etc. ); un buen disco o una buena película, sí. Tienen ese poder de hacerte ver las cosas de otra manera, de meterte, aunque sea por un instante, en la cabeza del músico que hizo los arreglos, o del director que escogió tal o cual plano, y de sentir lo mismo que sintió él. Porque una obra, no es ni más ni menos que un placer compartido, expuesto al juicio de valor y a la crítica de los otros. De lo contrario, se vuelve una manifestación egoísta y vanidosa que sólo consigue darnos una satisfacción momentánea como autores de ese hecho artístico.
Podría seguir redondeando la idea, pero me tengo que ir al laburo y además no quiero aburrir a mis fieles lectores. Saludos, gente!!!!

21 de febrero de 2008

Crónica de una semana extraña


Es lunes, pasaron apenas unos minutos de las tres de la tarde y la temperatura supera los 30 grados. Se desata un feroz incendio en un edificio del barrio de Once. Tardan 27 horas en extinguirlo, o al menos, en comenzar a extinguirlo. Un canal de noticias (el imperdible C5N) muestra en vivo, durante esas 27 horas, cómo las llamas devoran el interior, agrietan las paredes, y ocasionan un caos entre comerciantes y vecinos de la zona. Los noteros y/o movileros del citado canal consiguen ingresar sin demasiado esfuerzo a los departamentos de los edificios linderos al siniestro. Muestran todo. El hollín, la quemazón, los destrozos, las grietas en la pared. La señora propietaria del departamento les señala la ventana. Aparece, inevitablemente, un primerísimo primer plano de la ventana. Rápido de reflejos, el editor de videograph escribe: "ventana al infierno".

Fidel Castro decidió, en virtud de su delicado estado de salud, renunciar al cargo de presidente de Cuba, lo cual no implica que dejará de ejercer el poder, como algunos, ingenuamente, suponen. Se habla de transición. Se habla del fin de una dictadura. Se habla de continuar el proceso revolucionario. Se habla de derechos humanos, de prisioneros políticos, de Guantánamo. Los blogs, los fotologs, las páginas web de los principales diarios del mundo se llenan de imágenes de Fidel. EE. UU. celebra: hay alboroto en el vecindario, en el "patio trasero", como definió Reagan, a esa tierra de nadie que significa para ellos América Latina. En Europa los medios analizan los hechos con más mesura. Intelectuales argentinos publican notas en los diarios en las cuales relatan anécdotas de encuentros mantenidos con el líder cubano.


Hay eclipse de luna: está anunciado para las 23.35 (hora argentina) del miércoles 20. Me preparo, con gran ansiedad, para observar un fenómeno al cual nunca le di la menor importancia en mi vida. Pero no es necesario: la televisión hace el trabajo por mí. Transmiten en vivo el eclipse. Desde el planetario, desde Formosa. Incluso desde Dolores (??), donde se juega sus últimas fichas el malogrado intendente Porretti. Apago la tele. Agarro los binoculares y salgo al patio. Me siento en una sillita y espero. El eclipse lo veo yo, en mi casa, en vivo y en directo, no en una pantalla. Es maravilloso. La quietud de la noche, el silencio, me provocan una sensación imposible de explicar. Estoy solo contemplando el cielo. La luna toma un tono rojizo. Casi sin darme cuenta recuerdo el tema "Luna roja", de Soda Stereo, que suena en mi cabeza mientras sigo en penunbras con mi vista hacia el cielo.
No sé por qué (llámenlo intuición), pero a menudo siento que algo totalmente ajeno a mi voluntad va a cambiar de un modo abrupto no sólo nuestro estilo de vida, sino nuestro modo de entender la vida, y tengo miedo. Ya no soy un niño y el mundo no es el mismo de la Guerra Fría, de Live Aid, de USA For Africa, de Reagonomics, de Perestroika, de Juan Pablo II, de Lech Walesa, de los grandes líderes políticos y sociales. Quizá por eso, cada día, cuando alguien notable decide que ha llegado el momento de morirse, siento que estamos un poco más solos.

15 de febrero de 2008

Mirándose el ombligo


(Nota: La foto que acompaña este texto es parte de una producción especial publicada en la edición online de The New York Times)
La mano viene así: acabo de leer, en una vieja revista, cuando el crecimiento de los blogs en la Argentina era incipiente, que un blogger alertaba sobre el llamado "síndrome del blog en blanco". Imaginé que se refería a una suerte de bloqueo creativo. No daba  mayores precisiones acerca de qué se trataba, pero no hay que ser demasiado astuto para suponerlo. Crear un blog es relativamente sencillo, al menos uno como éste. Los de Wordpress me resultan más complicados. Sea como fuere, el desafío está, precisamente, en actualizar el contenido periódicamente. 


He entrado a numerosos bitácoras cuyos posts más recientes tienen dos o tres años. Y me parece que lo correcto en ese caso es que el usuario cierre el blog, así no queda como una suerte de testamento digital con sabor a poco. Es una decisión difícil cerrar un blog, desde luego, porque uno invirtió tiempo en sentarse a escribir, elegir la tipografía, los colores, las fotos o ilustraciones que acompañarán cada texto, etc. 

A este espacio solamente le doy difusión por los medios que me parecen propicios. O sea, lo promociono a mi manera, lo doy a conocer en espacios donde sé que alguien se puede llegar a interesar por lo que escribo. No me interesa que por cada texto que escribo reciba 100 comentarios de personas que ni siquiera conozco. Es cierto que alimenta un poco el ego, pero no sé hasta qué punto. Hay gente que no tiene ni idea de lo que es un blog, y no me parece mal. Si no te interesa algo, no tenés por qué prestarle atención. Ahora bien, esa misma gente puede, a su vez, ser lectora de los blogs de Clarín o La Nación, sin saber siquiera que se trata de blogs, o sea, que son presentados bajo esa denominación.
Un blog, a mi criterio, es algo amateur, que uno hace para difundir algo, no para facturar. Obviamente, si alguien le puede encontrar la veta comercial a esto me parece perfecto, te ahorrás de pagar el hosting y todos los gastos que demanda mantener una página web. En fin, es fácil sumar visitas cuando tenés un blog en el cual ofrecés links para bajar música en mp3, o discos completos. Por el contrario, cuando sólo te respaldás por lo que escribís, la cosa cambia.
Los que tengan un blog porque está de moda, no lo van a poder sostener en el tiempo. Los blogueros al estilo Majul me generan serias dudas, dado que siento que se aprovechan del gancho que genera la palabra blog para atraer visitas, cuando en realidad, es una página web común disfrazada. Pero bueno, se trata de seguir adelante, de tener en cuenta las necesidades del otro, pero sin que ello resulte un impedimento para darnos cuenta dónde estamos parados y hacia dónde vamos.

7 de febrero de 2008

Vermouth con papas fritas, y good show!!


A veces me cuesta asimilar la idea de que ya estamos en febrero (sí, los nombres de los meses del año se escriben sin mayúsculas) y los 31 días de su antecesor transcurrieron sin pena ni gloria, en medio de la más absoluta intrascendencia y tedio. 31 días de nuestras vidas, en los cuales soportamos el agobio del calor, de los opinólogos, de los mosquitos, de los familiares de lugares remotos que brotan de la tierra como por arte de magia y deciden por "motu propio" venir a visitarte. De acuerdo con la siempre creíble pantalla de Crónica TV, "estalló el verano", circunstancia que resulta más que evidente en los cuerpos bronceados y sudorosos de las modelos "top" del momento, estrellas fugaces que aprovechan la siempre codiciada costa uruguaya para ganar notoriedad y presencia mediática, que suele durar lo que un suspiro, dado que para el verano cosecha '09 la modelo "top" será otra, más longuilínea que la anterior, y con un lenguaje más procaz y desprejuiciado, como parece ser la tendencia en boga, según la cual la que no confiesa una noche de sexo salvaje con otro personaje en ascenso no es digna de la tapa de "Gente" o "Caras".
Mes de recambio de lamparitas, de nuevo huso horario, de cotillón oficialista de la peor calaña. Un mes para el olvido, para la venta de libros baratos, de lectura simple y eficaz, que permiten resolver la vida de su portador en 15 minutos.
Mes de "hits" estivales de alta rotación radial, que torturan la salud auditiva de cualquier ser humano racional, y que son profusamente descargados en ringtones o en reproductores MP3 para luego ser borrados tan pronto como asoma marzo y los destellos de colores del verano emprenden la retirada.
Mes de fiestas exclusivas (o eventos, como se los denomina ahora) reservados para gente que se autodenomina VIP, organizados por el RR PP de turno, como el nunca bien ponderado Gaby Alvarez, de quien ya nos hemos ocupado en un post anterior.
La rueda sigue girando, el tiempo no para, no hay manera de detenerlo, y por obvio que resulte, no deja de provocarnos la angustia de sentir que todo es demasiado efímero para ser real.

1 de febrero de 2008

Pequeñas desventuras del país jardín de infantes


No deja de sorprenderme ver cómo se regodean los medios de comunicación de alcance nacional ante el ascenso y caída del RR PP "Gaby" Alvarez. Evidentamente, a varios redactores de los medios no les caía en gracia su persona, y el lamentable accidente ocurrido en Punta del Este fue la oportunidad perfecta para destrozar su reputación y hacerlo parecer como un dandy superficial, amante de la tecnología y de la buena vida que se jactaba de sus conctactos con los famosos. No está en mi ánimo salir en defensa de Gaby Alvarez, de cuya existencia en este mundo me enteré a raíz del accidente, dado que antes de la tragedia era un nombre completamente ajeno a mi mapa mental.
No hace falta ser muy suspicaz para darse cuenta de que el tipo está viviendo su tragedia personal, y que a ciertos sectores les complace verlo en esas condiciones, por esos pases de factura que se dan en la altas esferas del poder, a las cuales el susodicho "Gaby" parecía tener acceso.
Pero me parece una canallada regodearse porque al tipo nadie (o casi nadie) lo va a visitar a la cárcel. ¿Qué esperaban? Era previsible que eso iba a ocurrir. Si cualquiera de nosotros cae preso, por el delito que fuere, lo más probable es que recibamos la visita de nuestros familiares más cercanos, si es que tenemos suerte. Y eso será los primeros días posteriores a nuestra prisión, luego, la soledad. El resto de lo que supo ser nuestro entorno (amigos, conocidos, compañeros de trabajo) no dará señales de vida, y esto es así ya sea Gaby Alvarez o Juan Pérez.
Pensemos en esto: si a duras penas se acuerdan de visitarlo a uno cuando está internado en un sanatorio o clínica, ¿quién se va a someter a los vejámenes inherentes al régimen de visitas para hacerle compañía a un recluso?
Las comparaciones son odiosas, y el señor Alvarez se vio rápidamente expuesto a una suerte de River-Boca con otro RR PP devenido en empresario hotelero, Alan Faena, mucho más astuto que Alvarez por tratarse de un relacionista público de la vieja escuela con un innegable sentido de la oportunidad, cosa que al malogrado "Gaby" le faltó. Creyó que su estrella sería eterna y que gozaría de los favores de la exposición mediática, pero no contaba con que la prensa se tomaría revancha de sus caprichos para ensuciarlo con artículos amarillistas y de la peor calaña.
Lo peor del caso es que de las dos víctimas fatales, que iban a bordo de una moto alquilada, nadie se acuerda, con excepción de sus familiares.
Mientras tanto, medio país vive pendiente si el Sr. Alvarez se siente cómodo con la comida que le sirven en la cárcel, o si está deprimido.
La proliferación del periodismo basura y carroñero que indaga en esos detalles no me resulta extraño. De algún modo, al argentino promedio le agrada ver que una persona pública calificada de arrogante haya recibido alguna suerte de castigo, que no está derivado de esa supuesta arrogancia, sino de un doble homicidio. En Uruguay las penas son severas y las leyes se respetan, y no es extraño suponer que si el accidente hubiera ocurrido en Pinamar o en Cariló el histriónico Alvarez estaría hoy en libertad.
La otra mitad del país debate acerca de si estuvo correcto que Maradona pidiera perdón a los ingleses por su célebre gol con la mano convertido en el Mundial de México '86. La nostalgia es la peor enfermedad de los argentinos.... ¡estamos hablando de un gol (vale decir, de una circunstancia de carácter deportivo) ocurrido hace más de 20 años!
Patético. Si la Argentina tiene remedio, que alguien me diga dónde queda la farmacia.

Hoy más que nunca, aprendamos a vivir con gratitud

  3 de octubre. Hace varios días que tenía la intención de escribir un nuevo posteo para el blog, lo que sucede es que me embarga la sensaci...