7 de noviembre de 2021

Cuándo tenés que insistir y cuándo no?

 Cuando me propongo un determinado objetivo, no me doy por vencido hasta agotar todas las instancias posibles. Ese rasgo obsesivo de mi personalidad trato de capitalizarlo para insistir todas las veces que sea necesario (en metas útiles y razonables).

 Cualquier trámite ante la administración pública es engorroso y lleva tiempo, y hay que armarse de paciencia para soportar la "amansadora". Porque lo que los tipos buscan, es que te canses y no vayan más, así continúan rascándose las bolas y tomando mate. Por lo tanto, muchas veces el que les termino ganando por cansancio soy yo. Están tan hartos de verme en la "oficinita" reclamando por lo mismo, que no les queda otra que ponerse a laburar. 

Cuando tengo que hacer las cobranzas, no todos los anunciantes pagan en término, porque no pueden o no quieren. Te dicen: "pasate el día X". Y yo voy el día X, porque es plata que recibo por un servicio que estoy prestando. Si un cliente pide una nota publicitaria, o lo que en la jerga se denomina "publinota", hasta que el trabajo no está terminado no paso a cobrar nada, aun cuando me ofrezcan abonarme por adelantado. Lo principal es que haya conformidad y confianza entre ambas partes. En un par de ocasiones me pasó que hubo gente que me otorgó la publicidad, me pagó un mes y nunca más. En primer lugar, si tenés algo de cerebro, debés saber que nadie hace una pauta por un mes en un diario digital, salvo en las campañas políticas, y por eso se cobran más caro. Pero para el anunciante común y corriente, las cosas son distintas. No me interesa cómo se maneja publicitariamente la radio de Fulano de Tal, eso no corre por mi cuenta. En mi caso, desde el momento en que llegamos a un acuerdo, el compromiso mínimo que asumís es el de sostener el aviso por tres meses. Transcurrido ese plazo, si querés te borrás y seguimos siendo amigos como siempre. Es una de las primeras cosas que le hago saber al potencial cliente, para luego no tener sorpresas desagradables. 

Me he encontrado varias veces con aquellos que me quedaron debiendo y que argumentaban no tener guita para pagar una tarifa irrisoria, en los bares más caros de Lobos. Vos podés hacer lo que quieras con tu dinero, pero antes pagá lo que debés. Igual, para no generar una situación incómoda en un lugar público, no les hice una escena. Les hice la cruz: Nunca más cuenten conmigo para nada. 

Y en el periodismo, hay momentos en que es necesario negociar, pero no en nada turbio o reñido con la Ley. Me refiero a que no todo el mundo acepta enseguida concederte una nota o una entrevista, y hay que ir buscando por distintos atajos para lograrlo. Claro que si se trata de un "off the record", hay que respetar ciertas cuestiones éticas. Si el tipo te dice: "Esto no lo pongas", pues entonces no lo hago. En todo caso, se puede conseguir que esa persona te autorice a publicar parte de sus declaraciones como si fuera un trascendido o un rumor. He pasado 40 minutos o más hablando con alguien y cuando me dispongo a escribir, no puedo sacar nada en limpio, sobre todo si se trata de políticos entrenados en hablar sin decir nada en concreto.

 Y debo decir, a modo de anécdota, que alguna vez me ocurrió lo que nos ha sucedido a casi todos quienes nos dedicamos a esto: el grabador se quedó sin pilas, o lisa y llanamente no las tenía, por lo cual no tenés ningún registro de lo que esa persona te dijo. Por supuesto, lo más sensato es hacerse el boludo (sería una torpeza y un ridículo divulgar algo así), y tratar de reconstruir la charla como se pueda. Lo apasionante de esta profesión, es que tiene muchos trucos que vas descubriendo a medida que te vas consolidando. Muchos de ellos me los guardo para mí, no por egoísta, sino porque fueron herramientas que fui forjando.

El periodismo te permite, además, explotar una veta literaria en determinadas notas, porque, como decimos popularmente, uno no tiene "la máquina de hacer chorizos", y realmente resulta un fiasco que una nota sea parecida a otra que vos mismo escribiste antes. Hay una estrecha ligazón entre literatura y periodismo, pero no es taxativo. No significa que todos los tipos que escriben para un diario o una agencia de noticias puedan volcarse a la ficción. Probablemente tampoco les interese. Es más fácil, sí, narrar hechos reales pero bajo el contexto de una historia de ficción, pero ese material no me termina de convencer. No leería algo así. 

Los cuentos que estoy escribiendo, carecen totalmente de cualquier vinculación con hechos verdaderos. Puede haber lugares o nombres que sí lo sean, pero no más que eso. En fin, en eso estoy, tratando de pulir los detalles finales y ansiando que el manuscrito entre a imprenta, lo cual no sucederá sino hasta marzo de 2022. Entre las elecciones y las Fiestas, la gente está en otra cosa y no hay margen como para hacer una presentación. Lo que sí espero, es que no se estire más de esa fecha. Tendremos que ver cómo evolucionan los acontecimientos, porque de acá a cinco meses, todo puede pasar. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

5 de noviembre de 2021

25 años

 Viernes por la noche en la ciudad. No he escrito demasiado en los últimos días, básicamente porque no hubo un hecho o un "disparador" que me movilizara a hacerlo, y además estuve abocado a otras cuestiones prioritarias. Retomé el gimnasio, y la verdad es que, más allá de si logro verme mejor o no a futuro, siento que me hizo bien haber vuelto a las pistas. 

Este año se cumplen 25 años desde que egresé de la Secundaria (lo que se conoce como "Bodas de Plata"), y el Colegio nos envió a mí y a todos mis ex compañeros una invitación para el acto protocolar. Va a ser a fines de noviembre y todavía no decidí si iré, lo voy a resolver sobre la fecha. Tiempo atrás, un amigo me había dicho: "No sé para que nos convocan, ¿para que los pendejos vean lo destruidos que estamos?". Es una frase que tiene bastante tiempo, en una breve conversación donde fantaseábamos acerca  de lo que inevitablemente iba a llegar (si vivíamos para contarlo, claro). Y nos cagamos de risa por eso en su momento, no le dedicamos mayor relevancia más allá de un comentario casual. Inclusive, ni siquiera recuerdo cómo fue que surgió el tema y empezamos a hablar de eso, hace por lo menos 10 años.

Bueno, en parte es así. Como dice la canción, nosotros somos los jóvenes de ayer. Si voy a una reunión de ex alumnos, sé que me voy a encontrar con ese tipo de cosas, las mismas anécdotas relatadas una y otra vez, que muchas veces distan bastante de cómo fueron realmente los hechos. El recuerdo de aquellos profesores que no soportábamos o que nos causaban gracia. Gente que no ves hace 25 años y que te pregunta que estás haciendo, cómo va el laburo, o a qué te dedicás. Y es natural que te pregunten algo parecido, porque perdiste contacto con ellos y pueden tener interés en saber qué fue de tu vida, aunque más no sea para conversar un rato y llenar un "bache" cuando el espíritu de la tan mentada reunión va languideciendo.

En principio, nos invitaron a una Misa. La realidad es que no voy casi nunca a Misa, excepto que sea por laburo, porque se cumple el aniversario de un amigo fallecido, o porque se casó alguien conocido. No tendría problemas en participar una celebración religiosa que a lo sumo dura 40 minutos, no me fastidia. Supongo que, por tratarse de un colegio católico, es normal que lo hagan. Por lo demás, trataré de pasarlo lo mejor posible, y de no darle demasiadas vueltas al asunto. Voy a actuar como en aquella película de Jim Carrey, que le dice "sí a todo". 

Si el ambiente se vuelve muy soporífero, siempre hay oportunidad para fugarse discretamente. Lo que pasa, es que yo ya mantengo contacto con aquellos compañeros de la Secu que son o fueron mis amigos y por quienes tengo estima. Si estuviera totalmente ajeno a la vida de todos, sería diferente. Pero ojo, a veces sale bien: En 2016, hicimos una juntada en una quinta con los egresados de la Primaria, y la pasamos de 10. Quedé muy satisfecho en aquel reencuentro, precisamente, porque creo que todos evitamos caer en la nostalgia excesiva y nos concentramos ponernos al día con nuestras vidas. Por lo cual, depende mucho del enfoque que tengan estos eventos con aire vintage. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

3 de noviembre de 2021

El laberinto de los sueños y el muro de la realidad

Miércoles por la tarde en la ciudad.  Siempre que comienza un nuevo mes, me encuentro diciendo que "se inicia un nuevo ciclo". En términos objetivos, es así. Dejamos de lado los 30 o 31 días, que ya transcurrieron, todo vuelve a foja cero y uno se va encaminando para afrontar el siguiente período, que podrá tener alguna semejanza con el mes que ya "bajó la persiana". Pero siempre, aun cuando no alcancemos a percibirlo, ocurre algo distinto, porque la vida misma es un juego de azar. Y el periodismo tiene esa pasión que te lleva a ir a buscar la noticia, a marcar la diferencia, a pensar en los temas que son de interés de la audiencia, pero sin que se convierta en una máquina de picar carne. Quien no es creativo en el estilo que emplea al escribir, puede emplear otros recursos válidos, pero siempre consideré que al lector hay que sorprenderlo "de una", porque en esta profesión, el que pega primero, pega dos veces. Si vos publicás una nota antes que la competencia, aumentan las posibilidades de sumar visitas o lectores porque ese material sólo lo tenés vos. Pero bueno, ya hemos hablado por aquí de la búsqueda de la primicia, y no vale la pena reiterar algo que todos conocen.

¿Por qué nos empeñamos en recordar hechos totalmente intrascendentes? ¿Por qué perdemos tiempo intentando recordar aquellas cosas que nunca nos importaron de verdad? ¿Nunca te pasó tener la sensación de que estabas distorsionando el pasado, y que esas vivencias no fueron así de ninguna manera, o ni siquiera ocurrieron? Puede tratarse de un mecanismo de defensa, de una versión "amable" de lo que en realidad vivimos, que nos queda cómoda como esos libros de bolsillo. Freud hablaba de una  "huella mnémica", un concepto que puede ser difícil de definir y que no voy a explicar en este momento pero lo pueden googlear. Lo concreto es que sí tiene que ver con las preguntas que me acabo de hacer. 

Muchas personas sueñan que caen la vacío y se hacen trizas contra el suelo. Por lo general, es un sueño bastante común, yo lo he tenido varias veces, uno se despierta sobresaltado, pero feliz de que aún permanece en la cama y que no hubo ningún impulso suicida. Podría agregar que, mientras estamos vivos, una de las peores cosas que nos puede pasar es tener que lidiar con gente que no soportamos. Cargosos, chusmas, chupamedias, irrespetuosos... entre otros ejemplares de la fauna humana. En el común de los casos no hay otra alternativa más que seguir allí. Si se trata del laburo, es una mierda, porque durará varios años. Si es una fiesta o una reunión, hay que poner cara de póquer hasta que surja una excusa convincente que te permita huir de ese tedio. Y a veces el resto de los invitados está tan entretenidos en lo suyo, que te podés retirar tranquilamente que nadie notará tu ausencia. 

Me he cansado bastante de la virtualidad, de que te manden cualquier cosa por WhatsApp, y si aparece la posibilidad de conocer a alguien interesante, puedo intercambiar mensajes por un tiempo prudencial, pero llega un punto en el cual uno busca un encuentro en forma presencial. Y si la otra parte no está segura de lo que quiere, no vale la pena perder el tiempo. No soy un asesino serial ni un criminal, reunirse a tomar un café (o cualquier otra bebida que se les ocurra), continúa siendo la mejor manera de conocer realmente a quien te interesa, no sólo por la apariencia física. Por eso, las app como Facebook Parejas, Badoo, Match, y tantas otras, no resultan más que un fracaso. Si buscan pasar el rato, sería mejor que miren una película o se pongan a jugar a la Play. Punto final. 


30 de octubre de 2021

Somos una pieza más del tablero, cualquier otra aspiración es vanidad

 No es más inteligente quien se considera a sí mismo que lo es. Ese es el  principal error, más aún si un grupo de aduladores lo hizo creer que es depositario de tal condición . Es el mismo personaje que se jacta de los libros que ha escrito o leído, o bien de sus pinturas y fotografías. Hay gente que tiene un ego claramente exacerbado, por Dios! En realidad, más que ego, lo llamaría vanidad. Porque el ego, si lo ejercitás en dosis razonables, te ayuda a levantar la autoestima y ser consciente de lo que valés como persona.

Como les decía, esta clase de personas es insoportable. Inclusive en un pueblo chico donde se supone que "nos conocemos todos", te quieren enseñar a vivir, a pensar, y te explican por qué tal cosa es de tal manera. Los soberbios son lobos con piel de corderos, por eso merecen mi desprecio. El mismo desprecio que ellos tienen para el resto de los mortales, puesto que se consideran en un sitial superior. Vaya uno a saber quién los convenció de que  son más que los demás.

Pero ahí van por la vida, a veces con un libro o una carpetita debajo del brazo, o si nos remontamos lo que sucedía en otras épocas, leyendo algún diario supuestamente "progre" (como fue La Opinión en los '70, por eso se lo llamó burlonamente como "el diario del sobaco").


Me resulta una tontería asumir la pose de bohemios y "modernos". Modernos, esa palabra tan de moda entre los porteños de los '80 para calificar a un grupo urbano que se distinguía por su sectarismo intencional y supuestamente "cool" que Federico Moura inmortalizó y satirizó en un canción. Nada más sensato que ubicarse como lo que ello representa. Inclusive si sos un artista, el trabajo es metódico y sostenido. Los grandes escritores no se la pasan durmiendo la siesta, ni tomando café o whisky todo el día.


 Por supuesto que hay lobenses que poseen una inteligencia genuina, pero por lo general no hacen alarde de ello. Simplemente no les interesa, y esa sencillez es lo que los hace más grandes. El inteligente se adapta, navega en aguas turbulentas. El necio, tropieza ante cada dificultad porque da vueltas siempre en torno a lo mismo. Todos tenemos algo de necedad, y de vez en cuando, algún destello de inteligencia e intuición. Precisamente, quien adopta una postura intelectualoide, se cree el centro del Universo, y  a su vez, su mayor deseo es acaparar la atención en cualquier reunión social. Esos tipos son repulsivos, porque no se hacen cargo de su propia mediocridad.

Por otra parte, mientras esta gente se siente satisfecha y halagada por haber salido en el recuadrito de un diario que al día siguiente se usa para envolver los huevos en el almacén, hay otra realidad. La de los pibes que le ponen pilas de verdad a lo que hacen. Trabajar y estudiar es muy difícil, realizar ambas cosas requiere de un esfuerzo superlativo, y de tener el temple necesario para no claudicar en la carrera que estás cursando. Porque puede suceder que te hagan una oferta por un buen sueldo, y ello te incentive a dejar de estudiar. Al cabo de unos años, posiblemente te arrepientas de esa decisión (o no). Es algo que Sabato menciona en su ensayo "Hombres y engranajes", o si querés un ejemplo más conocido, Charles Chaplin en "Tiempos Modernos", y me refiero al concepto del capitalismo sin ser de izquierda tampoco. El enfoque es más amplio, por eso no puede reducirse sólo a un sentido ideológico. Lo común es que laburás (todos lo hacemos) para tener un autito y una casa, todos los días de tu vida, y cuando llega el momento de disfrutar lo conseguido ya sos demasiado viejo, enfermo, estresado, desganado, tus hijos se fueron a vivir solos, y vos recibís la jubilación mínima.. excepto en determinados empleos que tienen un régimen distinto. Por no mencionar que tengas que reclamarle a PAMI que te cubra los remedios. Los países de Oriente respetan a los ancianos. En Occidente, son un estorbo, como una botella descartable. No por nada, las personas más longevas (que lograron superar los 100 años) vivieron en Japón o en otros países asiáticos. Punto final.


29 de octubre de 2021

Tristán Bauer, el ministro mediocre y eterno oportunista de cargos inútiles

Hoy me pasó algo curioso, aunque al final de cuentas no es nada del otro mundo. Fui a un conocido supermercado, que tiene música funcional, y en un momento dado empieza a sonar "Get Back", de los Beatles. Daba ganas de quedarse un rato más deambulando entre las góndolas para escuchar la canción completa. Hace unos años, una tarde de verano, vi a un coche de alta gama por la calle Buenos Aires, y el tipo estaba escuchando "If I Fell", otra bellísima canción de grupo de rock más famoso de la historia. Todo esto no debería ser novedad, pero como hoy se imponen el trap, el reggaeton y lo que todos sabemos, se convierte en una rareza. No voy a entrar a hacer un juicio de valor sobre estos géneros porque ya todos conocen mi opinión, y además no viene al caso. Por un lado, siempre surgirán corrientes nuevas y si un chico nunca escuchó a Los Beatles o a Pink Floyd, no merece la Inquisición ni mucho menos. El trap, si nos ponemos a pensar, es un fenómeno que nació en las calles, como ocurrió en EE. UU. con el rap, el hip hop, o el breakdance. Emergió en el Bronx y se expandió al mundo de un modo insospechado para una época en la cual Internet no existía y menos aún las plataformas de streaming. Eminem es un tipo respetable que rompió con lo establecido porque abrió camino a los raperos blancos, un territorio dominado por los afroamericanos. Claro que si no sabés inglés, puede que la experiencia de escucharlo no depare mucha satisfacción. El ejemplo más claro de que no sólo los latinos convocan a esta suerte de reguetoneros, es que en 1986 (si mal no recuerdo), Aerosmith hizo una nueva versión de "Walk this Way" junto con los raperos RUN DMC, y fue un éxito comercial. Es lo que en la jerga se denomina crossover: Vale decir, cuando un artista que se supone que saca un disco dirigido a un determinado segmento de público, logra la aceptación de una audiencia más amplia. El primero que lo hizo fue Michael Jackson, luego le siguieron otros. No habrá otro tipo que logre vender 100 millones de discos a nivel global, en principio por lo que decía en la nota anterior respecto a la decadencia del formato físico, y en segundo lugar porque nadie después de Elvis y los propios Beatles causó un impacto de esa magnitud. 

Tema 2: Hoy vino al Museo de Perón el Ministro de Cultura, Tristán Bauer. Hasta acá, nada relevante. El tema es que el día anterior, habían invitado, o convocado, a los medios de prensa para dialogar con este muchacho. Estaba pautado a las 10 de la mañana. El tipo habrá llegado a las 10:30, como temprano, mientras los periodistas soportábamos estoicamente 36 grados a la sombra. Pues bien, cuando finalmente llegó, se dispuso a saludar a los "compañeros" y a recorrer el Museo, ante la mirada atónita de todos los que veíamos cómo nos tomaban por boludos (o "boludes"). La Directora del Museo en un momento, cuando le hicimos saber que estábamos esperando porque nos habían citado, hizo un tímido esfuerzo por decírselo a Bauer (valoro el gesto que tuvo), y como toda respuesta, el "ilustre visitante" dijo: "Primero quiero hablar con los compañeros". Se refería a un grupo de artistas que también habían sido citados y que (se supone) son afines al Frente de Todos, y no hay nada malo en eso. Por supuesto, cuando notamos que era un desquicio total porque ni siquiera tuvo la deferencia de saludarnos y de tomarse 10 minutos para hablar con el periodismo, el camarógrafo que venía conmigo, yo, y la mayoría de los que estabámos nos mandamos a mudar. No es la primera vez que lo hacen, ¿Para qué invitan a la prensa si no les interesa en absoluto nuestra presencia?  Me cansé de ese boludeo constante, y ya les hice saber que no cuenten más conmigo. Mi tiempo vale lo mismo que el de los demás. 

A Bauer, por lo único que se lo conoce es por haber dirigido la película "Iluminados por el Fuego", que tampoco es una joya del cine, precisamente. Siempre vivió de la teta del Estado, ocupando cargos de cuya gestión nunca salió bien parado porque cometió la misma actitud miserable de sus antecesores: querer confundir Gobierno con Estado en el uso de los medios públicos. Pero no es mi intención atacarlo al Señor Ministro, sino hacer público que, aunque cobre un sueldo sideral, sigue siendo un pobre pelotudo y genuflexo. Perdón Bauer, nos hubiera dicho que para hablar con Ud. había que llenar la ficha de afiliación, así ni siquiera nos tomábamos la molestia de ir. Por lo visto, cuando CFK habló de los "funcionarios que no funcionan", usted no se dio por aludido.

Nada más que agregar, Señor Juez. Punto final. 

27 de octubre de 2021

¿Cómo "resucitar" a una banda de rock?

Mitad de semana. Estamos atravesando una inusual ola de calor, que (según dice el pronóstico) menguará recién el domingo. Tenía previsto retomar esta semana el gimnasio, pero chorrear transpiración en un galpón de chapa que sólo dispone de un ventilador no parecía el mejor plan. Igual, no me voy a engañar: Muchas veces me invento excusas para no hacer algo. El sol calcinante pega fuerte ya desde las primeras horas de la mañana, y nos da un breve respiro al caer la tarde. Pero bueno, es lo que hay, un mero anticipo del verano. Dan ganas de armar la "Pelopincho" apresuradamente y darse un buen chapuzón.

 Hoy me llegó una encomienda por correo, estaba dormido en ese momento y, por boludo, no me quedó otra alternativa que ir a retirarla a la sucursal. Me suele pasar que me despierto a las 7 de la mañana, veo el reloj y al comprobar que la alarma todavía no ha sonado, intento seguir durmiendo. Cuando finalmente suena, me da la impresión de que ya es muy tarde, como me ocurrió hoy. Si no estoy muy cansado, ya para las 9 hs. estoy desayunando y preparándome para afrontar el día. Ultimamente vi que muchos negocios ya están usando el aire acondicionado, que te refresca un poco, pero cuando salís a la calle el contraste puede derivar en una alergia o algo peor. Hace muchísimos años que llevo un pañuelo en el bolsillo, sin importar qué época del año sea, porque es algo que me pasa con frecuencia, si me das un paquetito de pañuelos descartables te lo liquido en cinco minutos. 


La pregunta que da título a esta nota, tiene que ver con que me he enterado del "regreso" de Los Abuelos de la Nada. Sí, así como lo oyen. ¿Es posible ofrecer un producto digno, sin Miguel Abuelo y la negativa a participar de Calamaro? Depende, el resultado es variado. Parece ser que el hijo de Miguel, Gato Azul Peralta, tiene los derechos del nombre del grupo, y convocó a algunos músicos conocidos para grabar un disco con reversiones de aquellos viejos hits. Ricardo Mollo, Javier Malosetti, Hilda Lizarazu...en fin, algunos nombres son interesantes. Pero el contexto es otro, y hay ciertas canciones de los '80 que ya no resisten el paso del tiempo, con excepción de "Himno de mi corazón" y un puñado más. Lo mismo podría decirse de Soda Stereo, y esa estafa al público que quisieron perpetrar los dos sobrevivientes de la banda, reemplazando a Cerati por otros artistas, o por el cantante de Coldplay, Chris Martin, que hizo una aparición virtual como invitado estrella. ¿Acaso no curraron bastante ya, habiendo hecho dos "reuniones" sin siquiera haber grabado un disco o un tema nuevo? Recordemos que Soda se despidió (para supuestamente no volver) en 1997, pero 10 años más tarde, los millones de dólares pudieron más y volvieron a juntarse para una gira nostálgica, tras la cual cada uno siguió con su vida como siempre. Por supuesto, para aquellos que no tuvieron oportunidad de ver a Soda en vivo, no dejó de ser atrayente. Cerati, en sus últimos años, quiso tener el control artístico de todo y llevarse la mejor tajada posible. Uno nunca sabe cómo van a salir estas cosas, que tienen bastante de experimento comercial. Pues bien, en el caso de los Abuelos, lanzar un álbum con nuevas versiones puede ser un gesto simpático, pero ya componer temas nuevos y alcanzar la masividad de los '80, es poco probable que suceda. El "rock divertido" al estilo de Los Twist, fue símbolo de una época post-dictadura después de muchos años de opresión. 

Por esa inútil voluntad de recrear lo que ya no existe, también me fastidia cada nuevo compilado o artificio que lleva el nombre de Queen, desde que Freddie Mercury dejó este mundo. Intentar reemplazarlo por otro, es imposible, y lucrar con ello, es de la peor calaña.

Bandas como AC/DC lograron superar el estigma del cantante fallecido, y seguir facturando con una nueva formación que no decepcionó a sus seguidores, quizás porque todas las canciones suenan más o menos igual. En el caso de INXS, los miembros sobrevivientes se metieron en  un reality con la intención de buscar un sucesor a Hutchence, pero el fracaso fue rotundo. Lo mejor, se me ocurre pensar, es que si tenés una banda y uno de los integrantes muere o queda imposibilitado para cantar, tratá de hacer una carrera solista y olvidarte de un regreso con sesgo épico. 

El rock es un gran negocio, desde luego, y esto no es nuevo. Pero con la decadencia en las ventas de discos, los principales ingresos se obtienen haciendo giras y tocando en vivo. Esto, con la pandemia, estuvo totalmente limitado, como todos sabemos. Y los shows que se transmitían en forma virtual dejaban sabor a poco. Estar presente en un concierto o recital no se puede comparar con el hecho de verlo por el celular o la pantalla de la compu. Y el artista también necesita del público. En ese sentido, de a poco se va recuperando la normalidad. Nos llevó casi dos años. Ojalá que todo el tiempo trascurrido no haya sido en vano, porque muchos seres queridos se quedaron en el camino al contraer el virus. Varios países de Europa oriental (Hungría, Rumania, Bulgaria, República checa), aún no pudieron controlar este desastre. 

En lo que a nuestra realidad respecta, insisto en que depende mucho de nosotros que no vuelva a ocurrir algo semejante y que nos cambió la vida para siempre, porque aquel que suponga que en determinado momento volveremos a ser los mismos, no entendió nada. Punto final.

25 de octubre de 2021

"Los amigos del Campeón", y el arte de lo posible

Lunes 25 de octubre en la ciudad. A Charly García prefiero recordarlo como era hace 15 o 20 años, cuando todavía podía componer y cantar, antes que iniciara su proceso de autodestrucción. Siempre me atrajo su música, podría decirse que fui (y sigo siendo) un fan más, pero eso no me volvió incondicional ante lo que fui viendo con el paso de los años. Es un milagro que esté vivo, pero es evidente que está muy medicado, con movimientos erráticos, en los casos en que puede moverse. Nada dijo la prensa al respecto, el cumpleaños de Charly transcurrió en el recuerdo de viejas glorias pasadas en lugar de hacer foco en su presente. De hecho, como no recuerda las letras de sus propias canciones, en la transmisión televisiva se vio con claridad que tenía un telepromter a su disposición. 

 Quizás fue un piadosa omisión para ocultar la verdadera situación del ídolo de varias generaciones. Ya no tenemos a Maradona, sólo nos queda Charly. 

Tema 2: "Si no mejora la economía, es difícil que ganemos. Está todo muy caro", me dijo hoy un viejo militante peronista. No es "viejo" por su edad, sino más bien por propia militancia, digamos. Es la primera persona que, aunque sea en una conversación privada, logra dimensionar cuál es el problema. La inflación es muy alta. Hay que pagarle a los fondos buitre y demás acreedores. La plata no alcanza, y mucha gente votó a J X C como un castigo a la actual gestión, más que por convicción. El Gobierno ha hecho todo tan mal, y de un modo tan torpe, que ya no tiene forma de justificarse, ni siquiera puede culpar a Macri. Si hay algún signo de reactivación, se debe a que en 2020 tocamos fondo, es un efecto rebote y no una realidad objetiva. Sería, a grandes rasgos, como comparar 2002 con 2003. Mientras tanto, se está discutiendo una ley de flexibilización laboral que permita despedir empleados más fácilmente, con el pretexto de que ello, a su vez, facilitará futuras contrataciones. Vale decir, que es una vuelta más hacia la precarización del trabajo y los "contratos basura". 

Está claro que, si no recuperan la iniciativa política, la oposición se va a hacer un festín y empezará a marcar la cancha, algo que paulatinamente ya está ocurriendo. Pero claro, es más fácil echarle la culpa a los medios que a la propia ineptitud.

En Lobos, el Frente de Todos no sólo no va a ganar, sino que es posible que pierda votos en contraste con 2019. Y hasta puede pasar que pierda una banca en el HCD. Al no haber liderazgo ni conducción, un partido netamente verticalista está caminando a la deriva. Puede suceder que, si queman los últimos cartuchos, consigan sumar voluntades y hacer una mejor elección de cara a noviembre, más allá de que ningún modo les alcanzará para dar vuelta los números de septiembre. Pero no puedo dejar de destacar que, pese a todo, están haciendo un esfuerzo importante por recuperar protagonismo y sumar adhesiones. Y los jóvenes (tanto del PJ como de "Juntos") están asumiendo un rol importante en ese sentido, poniéndose la campaña al hombro.

 En una próxima nota profundizaré más sobre esto. Amigos, nos estamos viendo pronto. Punto final. 

Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...