5 de mayo de 2026

Palabras cruzadas

 

Martes 5 de mayo. Llegó el frío a la ciudad. Hace tiempo que no escribía algo en este espacio, pero pienso que quizás no tenía mucho para decir, y era necesario bajar un cambio para aprender a mirar las cosas desde otra perspectiva. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, ya estamos cerca de mitad de año, y hemos dejado atrás varios capítulos de 2026 casi sin darnos cuenta. Lo más importante es no perder de vista aquello que nos hace sentirnos plenos, y obviamente, cada uno tendrá diferentes percepciones de cómo alcanzar el bienestar. En mi caso, dar una caminata de una hora diaria o hacer una entrevista para mi diario digital representan una forma de conectar con aquello que me da satisfacción, y a decir verdad, disfrutar de mi trabajo es una gran ventaja si tenemos en cuenta que la mayor carga horaria está destinada a las obligaciones laborales.


El fin de semana comencé las cobranzas a mis clientes, y estimo que terminaré a mitad de semana. Si bien en los primeros días uno parece contar con bastante dinero, lo cierto es que se trata de una percepción engañosa si entendemos que con lo recaudado hay que tirar todo el mes. A veces no queda otra alternativa que actualizar las tarifas, sobre todo si no alcanzan para cubrir los gastos básicos. Para comprar un kilo de carne, por citar un caso, se necesita un mínimo de 20.000 pesos. Eso implica hacer una erogación que conspira contra cualquier presupuesto mesurado que uno intente proyectar. No obstante, como dato positivo puedo afirmar últimamente logré llegar a fin de mes con más tranquilidad, sin deudas, y manejándome con el dinero que tengo disponible. A esta altura, habiendo dedicado más de 20 años a esta profesión, una de las prioridades es alcanzar una estabilidad que me permita consolidarme. Tal vez no tenga las ganas ni el empuje de aquellos primeros años, pero gané en experiencia, y ese es el mejor legado que puedo capitalizar. Como le sucede a la mayoría, he pasado por etapas de mayor prosperidad que otras, pero la diferencia es que antes no tenía bien en claro en qué dirección avanzar. Por ejemplo, al cabo de un tiempo, uno ya puede conocer qué tipo de noticias tienen más alcance e interés en los lectores. Es un ejercicio útil que permite concentrar los esfuerzos para brindar una cobertura más amplia y detallada. Claro que a veces hay fallas en ese cálculo, pero nunca está de más contar con una tendencia, es lo mismo que le pasará a cualquier comerciante que sabe cuáles son los productos más vendidos de su mercadería.


Todo lo que podamos hacer tiene fecha de vencimiento, lo único perdurable son los sueños y las ilusiones. Porque si no mantenemos viva la llama, seguir adelante carecería de sentido, y no hay nada peor que andar boyando como bola sin manija. Es necesario dotar a nuestras acciones de un combustible que nos impulse a levantarnos todos los días y salir a la calle sin pensarlo dos veces. Y mientras tanto, hasta que logremos sostener y apuntalar lo conseguido, hay que aceptar que la vida nos presenta dificultades y desafíos constantes, por lo tanto, no siempre vamos a poder rendir al 100 %. Yo no pienso igual que hace diez o quince años, mis prioridades cambiaron, y me parece natural que podamos darnos la oportunidad de analizar con otra mirada el tiempo que nos queda, que seamos conscientes de las discusiones y peleas estériles, de todo aquello que nos quita la voluntad y nos aleja de lo esencial. Son muy pocas las cosas que merecen realmente la pena, todo lo demás son prejuicios limitantes que sólo persisten por la vanidad y el egoísmo, que constituyen los principales escollos para emprender un nuevo camino. Me parece que lo más importante es poder reconocer si algo no nos está dando el resultado que esperábamos, y tratar de descubrir las causas que nos permitan encarar otro rumbo. Es una premisa válida, tanto para el ámbito laboral como para los momentos de ocio, pero de lo que estoy seguro, es que cuando tenés en claro los objetivos, el resto se vuelve mucho más fácil de concretar. De manera que para lo sucesivo, lo que nos salva del desgano y del desaliento es contar con la tranquilidad del deber cumplido. De esta forma, cuando lleguemos a los últimos días del año, no volveremos a sentir la desazón de no haber podido darle vida a lo que nos propusimos lograr. Por suerte, mi programa de TV sigue teniendo buena audiencia, y con respecto al portal digital, hay anunciantes interesados en promocionar sus productos y servicios. Mientras haya un público que valore el contenido de ambos emprendimientos, confío en que la gente continuará dándole el respaldo que siempre quise tener. De eso se trata, ni más ni menos que construir un espacio para favorecer la comunicación desde un punto de vista asertivo, con firmeza y convicción. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

No hay comentarios.:

Palabras cruzadas

  Martes 5 de mayo. Llegó el frío a la ciudad. Hace tiempo que no escribía algo en este espacio, pero pienso que quizás no tenía mucho para ...