30 de octubre de 2021

Somos una pieza más del tablero, cualquier otra aspiración es vanidad

 No es más inteligente quien se considera a sí mismo que lo es. Ese es el  principal error, más aún si un grupo de aduladores lo hizo creer que es depositario de tal condición . Es el mismo personaje que se jacta de los libros que ha escrito o leído, o bien de sus pinturas y fotografías. Hay gente que tiene un ego claramente exacerbado, por Dios! En realidad, más que ego, lo llamaría vanidad. Porque el ego, si lo ejercitás en dosis razonables, te ayuda a levantar la autoestima y ser consciente de lo que valés como persona.

Como les decía, esta clase de personas es insoportable. Inclusive en un pueblo chico donde se supone que "nos conocemos todos", te quieren enseñar a vivir, a pensar, y te explican por qué tal cosa es de tal manera. Los soberbios son lobos con piel de corderos, por eso merecen mi desprecio. El mismo desprecio que ellos tienen para el resto de los mortales, puesto que se consideran en un sitial superior. Vaya uno a saber quién los convenció de que  son más que los demás.

Pero ahí van por la vida, a veces con un libro o una carpetita debajo del brazo, o si nos remontamos lo que sucedía en otras épocas, leyendo algún diario supuestamente "progre" (como fue La Opinión en los '70, por eso se lo llamó burlonamente como "el diario del sobaco").


Me resulta una tontería asumir la pose de bohemios y "modernos". Modernos, esa palabra tan de moda entre los porteños de los '80 para calificar a un grupo urbano que se distinguía por su sectarismo intencional y supuestamente "cool" que Federico Moura inmortalizó y satirizó en un canción. Nada más sensato que ubicarse como lo que ello representa. Inclusive si sos un artista, el trabajo es metódico y sostenido. Los grandes escritores no se la pasan durmiendo la siesta, ni tomando café o whisky todo el día.


 Por supuesto que hay lobenses que poseen una inteligencia genuina, pero por lo general no hacen alarde de ello. Simplemente no les interesa, y esa sencillez es lo que los hace más grandes. El inteligente se adapta, navega en aguas turbulentas. El necio, tropieza ante cada dificultad porque da vueltas siempre en torno a lo mismo. Todos tenemos algo de necedad, y de vez en cuando, algún destello de inteligencia e intuición. Precisamente, quien adopta una postura intelectualoide, se cree el centro del Universo, y  a su vez, su mayor deseo es acaparar la atención en cualquier reunión social. Esos tipos son repulsivos, porque no se hacen cargo de su propia mediocridad.

Por otra parte, mientras esta gente se siente satisfecha y halagada por haber salido en el recuadrito de un diario que al día siguiente se usa para envolver los huevos en el almacén, hay otra realidad. La de los pibes que le ponen pilas de verdad a lo que hacen. Trabajar y estudiar es muy difícil, realizar ambas cosas requiere de un esfuerzo superlativo, y de tener el temple necesario para no claudicar en la carrera que estás cursando. Porque puede suceder que te hagan una oferta por un buen sueldo, y ello te incentive a dejar de estudiar. Al cabo de unos años, posiblemente te arrepientas de esa decisión (o no). Es algo que Sabato menciona en su ensayo "Hombres y engranajes", o si querés un ejemplo más conocido, Charles Chaplin en "Tiempos Modernos", y me refiero al concepto del capitalismo sin ser de izquierda tampoco. El enfoque es más amplio, por eso no puede reducirse sólo a un sentido ideológico. Lo común es que laburás (todos lo hacemos) para tener un autito y una casa, todos los días de tu vida, y cuando llega el momento de disfrutar lo conseguido ya sos demasiado viejo, enfermo, estresado, desganado, tus hijos se fueron a vivir solos, y vos recibís la jubilación mínima.. excepto en determinados empleos que tienen un régimen distinto. Por no mencionar que tengas que reclamarle a PAMI que te cubra los remedios. Los países de Oriente respetan a los ancianos. En Occidente, son un estorbo, como una botella descartable. No por nada, las personas más longevas (que lograron superar los 100 años) vivieron en Japón o en otros países asiáticos. Punto final.


29 de octubre de 2021

Tristán Bauer, el ministro mediocre y eterno oportunista de cargos inútiles

Hoy me pasó algo curioso, aunque al final de cuentas no es nada del otro mundo. Fui a un conocido supermercado, que tiene música funcional, y en un momento dado empieza a sonar "Get Back", de los Beatles. Daba ganas de quedarse un rato más deambulando entre las góndolas para escuchar la canción completa. Hace unos años, una tarde de verano, vi a un coche de alta gama por la calle Buenos Aires, y el tipo estaba escuchando "If I Fell", otra bellísima canción de grupo de rock más famoso de la historia. Todo esto no debería ser novedad, pero como hoy se imponen el trap, el reggaeton y lo que todos sabemos, se convierte en una rareza. No voy a entrar a hacer un juicio de valor sobre estos géneros porque ya todos conocen mi opinión, y además no viene al caso. Por un lado, siempre surgirán corrientes nuevas y si un chico nunca escuchó a Los Beatles o a Pink Floyd, no merece la Inquisición ni mucho menos. El trap, si nos ponemos a pensar, es un fenómeno que nació en las calles, como ocurrió en EE. UU. con el rap, el hip hop, o el breakdance. Emergió en el Bronx y se expandió al mundo de un modo insospechado para una época en la cual Internet no existía y menos aún las plataformas de streaming. Eminem es un tipo respetable que rompió con lo establecido porque abrió camino a los raperos blancos, un territorio dominado por los afroamericanos. Claro que si no sabés inglés, puede que la experiencia de escucharlo no depare mucha satisfacción. El ejemplo más claro de que no sólo los latinos convocan a esta suerte de reguetoneros, es que en 1986 (si mal no recuerdo), Aerosmith hizo una nueva versión de "Walk this Way" junto con los raperos RUN DMC, y fue un éxito comercial. Es lo que en la jerga se denomina crossover: Vale decir, cuando un artista que se supone que saca un disco dirigido a un determinado segmento de público, logra la aceptación de una audiencia más amplia. El primero que lo hizo fue Michael Jackson, luego le siguieron otros. No habrá otro tipo que logre vender 100 millones de discos a nivel global, en principio por lo que decía en la nota anterior respecto a la decadencia del formato físico, y en segundo lugar porque nadie después de Elvis y los propios Beatles causó un impacto de esa magnitud. 

Tema 2: Hoy vino al Museo de Perón el Ministro de Cultura, Tristán Bauer. Hasta acá, nada relevante. El tema es que el día anterior, habían invitado, o convocado, a los medios de prensa para dialogar con este muchacho. Estaba pautado a las 10 de la mañana. El tipo habrá llegado a las 10:30, como temprano, mientras los periodistas soportábamos estoicamente 36 grados a la sombra. Pues bien, cuando finalmente llegó, se dispuso a saludar a los "compañeros" y a recorrer el Museo, ante la mirada atónita de todos los que veíamos cómo nos tomaban por boludos (o "boludes"). La Directora del Museo en un momento, cuando le hicimos saber que estábamos esperando porque nos habían citado, hizo un tímido esfuerzo por decírselo a Bauer (valoro el gesto que tuvo), y como toda respuesta, el "ilustre visitante" dijo: "Primero quiero hablar con los compañeros". Se refería a un grupo de artistas que también habían sido citados y que (se supone) son afines al Frente de Todos, y no hay nada malo en eso. Por supuesto, cuando notamos que era un desquicio total porque ni siquiera tuvo la deferencia de saludarnos y de tomarse 10 minutos para hablar con el periodismo, el camarógrafo que venía conmigo, yo, y la mayoría de los que estabámos nos mandamos a mudar. No es la primera vez que lo hacen, ¿Para qué invitan a la prensa si no les interesa en absoluto nuestra presencia?  Me cansé de ese boludeo constante, y ya les hice saber que no cuenten más conmigo. Mi tiempo vale lo mismo que el de los demás. 

A Bauer, por lo único que se lo conoce es por haber dirigido la película "Iluminados por el Fuego", que tampoco es una joya del cine, precisamente. Siempre vivió de la teta del Estado, ocupando cargos de cuya gestión nunca salió bien parado porque cometió la misma actitud miserable de sus antecesores: querer confundir Gobierno con Estado en el uso de los medios públicos. Pero no es mi intención atacarlo al Señor Ministro, sino hacer público que, aunque cobre un sueldo sideral, sigue siendo un pobre pelotudo y genuflexo. Perdón Bauer, nos hubiera dicho que para hablar con Ud. había que llenar la ficha de afiliación, así ni siquiera nos tomábamos la molestia de ir. Por lo visto, cuando CFK habló de los "funcionarios que no funcionan", usted no se dio por aludido.

Nada más que agregar, Señor Juez. Punto final. 

27 de octubre de 2021

¿Cómo "resucitar" a una banda de rock?

Mitad de semana. Estamos atravesando una inusual ola de calor, que (según dice el pronóstico) menguará recién el domingo. Tenía previsto retomar esta semana el gimnasio, pero chorrear transpiración en un galpón de chapa que sólo dispone de un ventilador no parecía el mejor plan. Igual, no me voy a engañar: Muchas veces me invento excusas para no hacer algo. El sol calcinante pega fuerte ya desde las primeras horas de la mañana, y nos da un breve respiro al caer la tarde. Pero bueno, es lo que hay, un mero anticipo del verano. Dan ganas de armar la "Pelopincho" apresuradamente y darse un buen chapuzón.

 Hoy me llegó una encomienda por correo, estaba dormido en ese momento y, por boludo, no me quedó otra alternativa que ir a retirarla a la sucursal. Me suele pasar que me despierto a las 7 de la mañana, veo el reloj y al comprobar que la alarma todavía no ha sonado, intento seguir durmiendo. Cuando finalmente suena, me da la impresión de que ya es muy tarde, como me ocurrió hoy. Si no estoy muy cansado, ya para las 9 hs. estoy desayunando y preparándome para afrontar el día. Ultimamente vi que muchos negocios ya están usando el aire acondicionado, que te refresca un poco, pero cuando salís a la calle el contraste puede derivar en una alergia o algo peor. Hace muchísimos años que llevo un pañuelo en el bolsillo, sin importar qué época del año sea, porque es algo que me pasa con frecuencia, si me das un paquetito de pañuelos descartables te lo liquido en cinco minutos. 


La pregunta que da título a esta nota, tiene que ver con que me he enterado del "regreso" de Los Abuelos de la Nada. Sí, así como lo oyen. ¿Es posible ofrecer un producto digno, sin Miguel Abuelo y la negativa a participar de Calamaro? Depende, el resultado es variado. Parece ser que el hijo de Miguel, Gato Azul Peralta, tiene los derechos del nombre del grupo, y convocó a algunos músicos conocidos para grabar un disco con reversiones de aquellos viejos hits. Ricardo Mollo, Javier Malosetti, Hilda Lizarazu...en fin, algunos nombres son interesantes. Pero el contexto es otro, y hay ciertas canciones de los '80 que ya no resisten el paso del tiempo, con excepción de "Himno de mi corazón" y un puñado más. Lo mismo podría decirse de Soda Stereo, y esa estafa al público que quisieron perpetrar los dos sobrevivientes de la banda, reemplazando a Cerati por otros artistas, o por el cantante de Coldplay, Chris Martin, que hizo una aparición virtual como invitado estrella. ¿Acaso no curraron bastante ya, habiendo hecho dos "reuniones" sin siquiera haber grabado un disco o un tema nuevo? Recordemos que Soda se despidió (para supuestamente no volver) en 1997, pero 10 años más tarde, los millones de dólares pudieron más y volvieron a juntarse para una gira nostálgica, tras la cual cada uno siguió con su vida como siempre. Por supuesto, para aquellos que no tuvieron oportunidad de ver a Soda en vivo, no dejó de ser atrayente. Cerati, en sus últimos años, quiso tener el control artístico de todo y llevarse la mejor tajada posible. Uno nunca sabe cómo van a salir estas cosas, que tienen bastante de experimento comercial. Pues bien, en el caso de los Abuelos, lanzar un álbum con nuevas versiones puede ser un gesto simpático, pero ya componer temas nuevos y alcanzar la masividad de los '80, es poco probable que suceda. El "rock divertido" al estilo de Los Twist, fue símbolo de una época post-dictadura después de muchos años de opresión. 

Por esa inútil voluntad de recrear lo que ya no existe, también me fastidia cada nuevo compilado o artificio que lleva el nombre de Queen, desde que Freddie Mercury dejó este mundo. Intentar reemplazarlo por otro, es imposible, y lucrar con ello, es de la peor calaña.

Bandas como AC/DC lograron superar el estigma del cantante fallecido, y seguir facturando con una nueva formación que no decepcionó a sus seguidores, quizás porque todas las canciones suenan más o menos igual. En el caso de INXS, los miembros sobrevivientes se metieron en  un reality con la intención de buscar un sucesor a Hutchence, pero el fracaso fue rotundo. Lo mejor, se me ocurre pensar, es que si tenés una banda y uno de los integrantes muere o queda imposibilitado para cantar, tratá de hacer una carrera solista y olvidarte de un regreso con sesgo épico. 

El rock es un gran negocio, desde luego, y esto no es nuevo. Pero con la decadencia en las ventas de discos, los principales ingresos se obtienen haciendo giras y tocando en vivo. Esto, con la pandemia, estuvo totalmente limitado, como todos sabemos. Y los shows que se transmitían en forma virtual dejaban sabor a poco. Estar presente en un concierto o recital no se puede comparar con el hecho de verlo por el celular o la pantalla de la compu. Y el artista también necesita del público. En ese sentido, de a poco se va recuperando la normalidad. Nos llevó casi dos años. Ojalá que todo el tiempo trascurrido no haya sido en vano, porque muchos seres queridos se quedaron en el camino al contraer el virus. Varios países de Europa oriental (Hungría, Rumania, Bulgaria, República checa), aún no pudieron controlar este desastre. 

En lo que a nuestra realidad respecta, insisto en que depende mucho de nosotros que no vuelva a ocurrir algo semejante y que nos cambió la vida para siempre, porque aquel que suponga que en determinado momento volveremos a ser los mismos, no entendió nada. Punto final.

25 de octubre de 2021

"Los amigos del Campeón", y el arte de lo posible

Lunes 25 de octubre en la ciudad. A Charly García prefiero recordarlo como era hace 15 o 20 años, cuando todavía podía componer y cantar, antes que iniciara su proceso de autodestrucción. Siempre me atrajo su música, podría decirse que fui (y sigo siendo) un fan más, pero eso no me volvió incondicional ante lo que fui viendo con el paso de los años. Es un milagro que esté vivo, pero es evidente que está muy medicado, con movimientos erráticos, en los casos en que puede moverse. Nada dijo la prensa al respecto, el cumpleaños de Charly transcurrió en el recuerdo de viejas glorias pasadas en lugar de hacer foco en su presente. De hecho, como no recuerda las letras de sus propias canciones, en la transmisión televisiva se vio con claridad que tenía un telepromter a su disposición. 

 Quizás fue un piadosa omisión para ocultar la verdadera situación del ídolo de varias generaciones. Ya no tenemos a Maradona, sólo nos queda Charly. 

Tema 2: "Si no mejora la economía, es difícil que ganemos. Está todo muy caro", me dijo hoy un viejo militante peronista. No es "viejo" por su edad, sino más bien por propia militancia, digamos. Es la primera persona que, aunque sea en una conversación privada, logra dimensionar cuál es el problema. La inflación es muy alta. Hay que pagarle a los fondos buitre y demás acreedores. La plata no alcanza, y mucha gente votó a J X C como un castigo a la actual gestión, más que por convicción. El Gobierno ha hecho todo tan mal, y de un modo tan torpe, que ya no tiene forma de justificarse, ni siquiera puede culpar a Macri. Si hay algún signo de reactivación, se debe a que en 2020 tocamos fondo, es un efecto rebote y no una realidad objetiva. Sería, a grandes rasgos, como comparar 2002 con 2003. Mientras tanto, se está discutiendo una ley de flexibilización laboral que permita despedir empleados más fácilmente, con el pretexto de que ello, a su vez, facilitará futuras contrataciones. Vale decir, que es una vuelta más hacia la precarización del trabajo y los "contratos basura". 

Está claro que, si no recuperan la iniciativa política, la oposición se va a hacer un festín y empezará a marcar la cancha, algo que paulatinamente ya está ocurriendo. Pero claro, es más fácil echarle la culpa a los medios que a la propia ineptitud.

En Lobos, el Frente de Todos no sólo no va a ganar, sino que es posible que pierda votos en contraste con 2019. Y hasta puede pasar que pierda una banca en el HCD. Al no haber liderazgo ni conducción, un partido netamente verticalista está caminando a la deriva. Puede suceder que, si queman los últimos cartuchos, consigan sumar voluntades y hacer una mejor elección de cara a noviembre, más allá de que ningún modo les alcanzará para dar vuelta los números de septiembre. Pero no puedo dejar de destacar que, pese a todo, están haciendo un esfuerzo importante por recuperar protagonismo y sumar adhesiones. Y los jóvenes (tanto del PJ como de "Juntos") están asumiendo un rol importante en ese sentido, poniéndose la campaña al hombro.

 En una próxima nota profundizaré más sobre esto. Amigos, nos estamos viendo pronto. Punto final. 

22 de octubre de 2021

Todo lo que vemos no es más que cotillón y marketing político

Tarde de viernes pasado por agua en la ciudad. Se reanudó la campaña política, con la expectativa de "Juntos" por consolidar el resultado de las PASO, y el Frente de Todos buscando hace la mejor elección posible. No creo que los números del 14 de noviembre vayan a ser muy distintos, pero todo puede pasar. Culpar a los medios de prensa ya no representa una excusa válida para nadie. De hecho, hay medios o canales oficialistas, y otros que están más ligados a la oposición. 

Hace unos años, era habitual que se hiciera un debate televisado entre los candidatos locales. Sería bueno retomar esa práctica en algún momento, y que se digan en la cara lo que realmente piensan en lugar de recurrir a chicanas que no conducen a ninguna parte. La mayoría de los candidatos tiene un "speech" más o menos armado, lo que antes se conocía como "ponerse el cassette", y es difícil sacarlos de ese lugar donde se sienten seguros. En el caso de que alguno pase por mi casa (porque según ellos, están recorriendo los barrios), no voy a ser tan ingenuo como para negar que sólo se acuerdan de los vecinos en tiempos electorales. Me causó gracia que ayer mandaran un informe anunciando con bombos y platillos que el Municipio pavimentó dos cuadras de asfalto en la calle Belgrano. La obra es tan insignificante por su escasa magnitud, que yo ni siquiera haría campaña con algo así. Despojándome de mi rol de periodista, como simple ciudadano siento que nos están tomando por boludos, y no sólo por el ejemplo de los 200 metros de calle que acabo de mencionar. Pero es así como funciona.

Casi siempre los spots publicitarios son vergonzosos para quien los ve por la tele o los escucha por la radio. Hay algunos que evidencian una clara falta de marketing político. Lo que pasa, es que para eso se necesita contratar a una agencia de publicidad, o a una consultora. Y ni siquiera eso te garantiza el triunfo.

En el común de los casos, te prometen más trabajo, mejor educación, reactivación económica. Vos estás fundido, necesitás plata, no pudiste trabajar casi todo el 2020, y todo lo que te puedan decir no te va a llenar la heladera, como prometió "Alberto". Después de la derrota del oficialismo en las Primarias, se habló mucho de un cuarto IFE, pero nada de eso ocurrió. Y acá hay que tener en cuenta dos cosas: por un lado, hay que cortar con la maquinita de hacer billetes (emisión monetaria), pero no es menos cierto que hay que reactivar el consumo y para eso la gente debe tener plata en el bolsillo. Hace años que venimos con la misma receta: control de precios para controlar la inflación, aumento del dólar en las "cuevas", y planes sociales que no están correctamente direccionados, porque ese dinero que el Estado otorga no va a parar a quienes realmente lo necesitan. Hay sectores de la clase media que, sin ser considerados estrictamente como "pobres", también deberían recibir algún tipo de estímulo. Pero hasta ahora, ni la Anses ni el Ministerio de Economía se dieron por enterados, porque piensan que sólo los pobres que mide el INDEC fueron los que les dieron la espalda en la PASO. Hay cuestiones de sentido común que cualquier persona, sin ser funcionario, se daría cuenta, menos ellos. Está perfecto que aumenten la AUH y el monto de la Tarjeta Alimentar, pero es un error pensar que ello por sí solo te va a hacer cambiar el voto. 

No me canso de recordar que hace poco más de un año, en marzo de 2020, yo fui uno más de los que casi me fundí porque se cortó la cadena de pagos, no podía cobrarle los avisos a nadie, pero no me voy a extender más en eso, quiero dar vuelta de página, por respeto a muchos vecinos que lo pasaron peor que yo. Por suerte las cosas han ido mejorando, y lo que me tocó vivir me quedó tan grabado en mi mente que a partir de ese entonces, traté de regular mis gastos de otra manera. No siempre lo consigo, esa es la verdad. Por supuesto que todos quisiéramos comprar algo que nos gusta, pero eso sólo es viable si a vos o a mí no nos impide llegar a fin de mes, de lo contrario dudo que estemos en condiciones de hacerlo. Con más de más de un 50 % de inflación interanual, intentamos ponernos el traje de expertos en crisis argentinas. Siempre se salvan los pescados gordos (vaya novedad), el resto somos escoria. No pretendan que la clase política renuncie a sus privilegios, eso nunca ocurrirá, porque la variable de ajuste somos nosotros. Ahora, ¿Esto puede cambiar? En un corto plazo, no. Hasta que no se haga un gran acuerdo nacional con todos los sectores sentados en la misma mesa, no a va pasar. Y con talibanes como Aníbal Fernández en el Gobierno, las posibilidades se reducen drásticamente. Nos estamos viendo pronto. Punto final.  


20 de octubre de 2021

¿Para quién escriben los diarios?

Miércoles por la noche en la ciudad. Hay cosas que parecen no tener solución, hasta que llega un momento en que arriesgás, le das una vuelta de rosca y el resultado es mejor al que esperabas. Logré que me repararan mi notebook en tiempo récord, y lo menciono porque no es habitual. Me sorprendió gratamente: El tipo vino, revisó, se llevó la compu, me dijo "para tal hora la tenés", y cumplió con todo. Además, no me cobró muy caro. Ya le dije al técnico en cuestión que lo voy a recomendar. Lo más curioso del caso es que no lo conocía, me pasó su número otra persona que está más volcada al software. La confianza de ambas partes permitió que todo saliera bien. Ojalá hubiera más gente así, sin tantas vueltas, y no como muchos que se creen que trabajan en una central nuclear. Pero no es excluyente de la informática: vos vas a la bicicletería porque se te pinchó una goma, o lo que fuere, y te dicen "dejámela que yo te la hago a tal hora, tengo mucho trabajo". Lo más probable que el tipo esté al pedo, haga la reparación el 15 minutos, y te haga esperar para que vos pienses que le costó mucho tiempo y esfuerzo hacerlo. Es algo que nunca voy a entender: si el trabajo te demanda 15 minutos o una hora, yo te voy a pagar lo mismo que vos me hayas presupuestado. 

En lo que a mí respecta, si bien es otro rubro, redacto y cargo las notas lo antes posible. Si un día me encuentro con mucho material, voy regulando, y publico lo que considero más importante en primer lugar. Esto no es muy diferente a lo que sucede en la Redacción de los grandes diarios, donde hay pilas de notas "en parrilla", listas para ocupar cualquier bache. Ese tipo de artículos son atemporales, porque no abordan temas de estricta actualidad, lo cual te deja margen para publicarlos a modo de comodín en una determinada ocasión. Esto no significa que sean pavadas o boludeces, sino que resisten un poco más el paso del tiempo. 

Lo que pasa es que el diario, como lo conocimos nosotros hace 30 años, no existe más, y no sólo por la decadencia del formato papel. Un periódico cualquiera, hoy por hoy, adopta un tono más frívolo, se parece más a una revista al estilo de "Gente". Esto, entiendo yo, debe formar parte de una estrategia para apuntar a un público lector más amplio. La información "dura", es decir, que requiere un proceso intelectual para comprenderla, cambió notablemente. Si viajás en tren y compraste un diario (toda una rareza en 2021), lo único que querés es echarle un vistazo a los titulares, ver cómo salió Boca el domingo (o el equipo del que seas hincha), y no mucho más. Por esa razón cada vez las páginas tienen menos texto y más fotos. Cualquier medio de prensa busca seducir al lector, y para lograrlo hay varias estrategias comunicacionales que no voy a mencionar aquí. Pero lo fundamental, es pensar para quién escribís, hacia quién o quiénes está dirigido esa nota. Podés emplear un estilo coloquial, pero no vulgar, de ninguna manera hay que subestimar a la gente. Algunos lo hacen, no es mi caso. El problema está en que ese "esfuerzo" por llegar a un público masivo, puede hacerte perder a quienes te fueron fieles desde el comienzo. Es una cuestión que daría para largo, pero prefiero dejarla así. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 


18 de octubre de 2021

Regla número uno: El periodista nunca debe aspirar a ser protagonista

Lunes por la noche en la ciudad. Probablemente, esta sea el último texto que escriba por unos días, dado que la computadora otra vez me está trayendo problemas. Pero dejémoslo ahí, eso no le importa a nadie. 

La semana arrancó bien, en el diario no publiqué demasiadas notas en el día de hoy, y elegí no hacerlo porque mucha gente dedicó el domingo a estar con su familia por el Día de la Madre y quizás no tuvo oportunidad de leer todo lo que hubo el finde. Este martes ya me meto de lleno en la arena política: tengo un par de entrevistas que hacer a los candidatos oficialistas de Lobos, y además en el programa de tele estará otra candidata de un espacio político diferente. Es necesario tener una mirada amplia y que la audiencia pueda sacar sus propias conclusiones durante los procesos electorales, siempre lo he entendido así. El protagonista de la noticia no soy yo, me alejo lo más posible de esa exposición innecesaria, me corro de ese lugar, porque entiendo que los reportaje o entrevistas (por más que parezca obvio decirlo), deben hacer foco en las personas que aceptan participar. En los grandes medios, es común ver cómo algunos periodistas (como este muchacho Wiñazki) buscan lucirse y marcarle la cancha al entrevistado. Me parece pésimo. Si vos haces un análisis político propio en base a tu propia percepción o a los números de alguna encuesta, la cosa cambia, porque en tal caso implica ejercer una subjetividad plena que depende solamente de vos.

Sepan disculpar si hay algún error de tipeo, ya que estoy redactando desde otra máquina y con otro teclado. Pero pienso que me acostumbraré enseguida. Todo lo que pueda hacer desde una PC, incluido el uso de redes sociales, lo he implementado para no estar todo el tiempo con el celular, un aparato en apariencia inofensivo pero que está llevando a mucha gente a permanecer desvelada frente a una pantalla, chequear el teléfono infinitas veces para ver si nos enviaron un mensaje de WhatsApp, y un gran entramado del cual no quiero ser partícipe por motivos que no sean estrictamente laborales. 

Los domingos, por lo general, si es que no tengo mucho que hacer, uso demasiado el celular, y llega un punto en que no sos consciente de cuántas horas perdiste en lugar de priorizar un buen descanso. Este fenómeno antes se veía con más frecuencia con el televisor. A mí nunca me pasó, pero era bastante común que la gente se durmiera con la TV encendida, y creo que por ese motivo los modelos más nuevos incorporaron un temporizador o "timer", que permite que la caja boba se apague sola transcurrido el tiempo que el usuario indicó. 

Tema 2: Profundizando un poco con lo audiovisual, estoy notando que abunda mucha sofisticación respecto a la calidad de imagen y sonido, es algo que bordea la desmesura. Lo primero tiene que ver directamente con la tele propiamente dicha, con la alta definición, y esa vana aspiración de pretender que lo que vemos en la pantalla se parezca cada vez más a la realidad. Si un programa se grabó en un estudio o se transmite en vivo, es irrelevante, lo que prima es el mayor realismo posible. Una gran farsa. Y en cuanto al sonido, están quienes usan servicios de streaming como Spotify para escuchar música y se acostumbraron a ese formato. Pero desde hace unos años, se generó un nicho  considerable para satisfacer a melómanos empedernidos, que son capaces de gastar mucha guita por un disco de vinilo que -sostienen- tiene mayor fidelidad. Esto está vinculado, también, a la necesidad del soporte físico, es decir, tener algo que se pueda "tocar", y la supuesta experiencia que brinda quitar con cuidado el vinilo del sobre, colocarlo en la bandeja, posicionar la púa en el lugar correcto, y una serie de cuestiones que son propias del coleccionismo. Es la tendencia hoy en día, y quizás si encontrás un long play en buen estado en el altillo de tu casa, le podés sacar buena plata.

 Como la industria del entretenimiento va mutando vertiginosamente, es probable que los tan denostados CD's dentro de 10 años, se vuelvan a convertir en un formato elegido y recuperen el protagonismo perdido. Nos estamos viendo pronto (espero). Punto final.


Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...