19 de diciembre de 2010

Cuando uno compra cosas inútiles


Hola amigos, como están? Elegí esta "tardecita" de domingo para actualizar el blog, porque si lo hago por la noche voy a estar demasiado cansado y no voy a poder redactar algo digno de ser leído. Tuve un fin de semana de mucho laburo, y hoy aproveché para organizar algunas cosas. Por ejemplo, me puse a revisar mi "videoteca" (si podemos llamarla así) y me di cuenta de que tenía varias películas sin ver. Pero también comprendí que nunca las vería, porque como dije varias veces ya no soporto estar más de 90 minutos viendo algo que no sea la final de un campeonato de fútbol. Y como además aquellos DVD's los compré de puro impulso, con la íntima sospecha de que nunca vería esas películas, hice "la buena acción del día" y se las regalé a un grupo de muchachos conocidos. No sé si ellos las verán, pero al menos podrán ilustrarse un poco, dado que entre los DVD en cuestión había un documental aburridísimo de la Segunda Guerra Mundial que nunca pude terminar de ver. De hecho, no creo que vaya a comprar más películas en el corto plazo, ni truchas ni originales, porque tengo bastante material para ver todavía.

Con el tema de los diarios me sucede algo parecido: una vez por semana, al menos, suelo comprar Clarín o La Nación, pero no tengo tiempo para leer el ejemplar. Lo hojeo como puedo, mientras estoy en el baño o antes de dormir, cuando las noticias ya hay sido sepultadas por la actualidad. Es decir, han dejado de ser noticias: forman parte del arcón de los recuerdos. En fin, siempre fui un ávido lector, pero para leer un texto y comprenderlo, por simple que sea, se requiere concentración, y si tenés la cabeza en otra parte el cansancio mental se nota y lo que menos querés hacer es agarrar un diario. La única excepción es cuando uno se sienta solo a la mesa de un bar a tomar un café. No sé por qué, pero leer el diario en un bar resulta más entretenido que leerlo en casa.

Cambiando de tema, trataré de resistir la tentación de renegar sobre las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, como suelo hacer. Creo que la gente ya está harta de todo, inclusive de esas reuniones familiares, y cada vez es más natural que a estas fechas se las tome como un día más.

Película recomedada del día: "A Streetcar Named Desire" (1951, dirigida por Elia Kazan)

17 de diciembre de 2010

Viernes con lluvia y calor

Hola amigos, como va todo del otro lado? Los viernes suelen ser los días más tranquilos de mi trabajo, motivo por el cual aprovecho para descansar y actualizar el blog. Y también para escuchar música. Hoy estuve haciendo una "depuración" y separando toda la basura que hace rato que no escucho y que no pienso volver a hacerlo. Green Day, por ejemplo, nunca me gustó demasiado y me cuesta comprender por qué tengo tantos discos de la banda a sabiendas de que el punk nunca fue de mi agrado, con la excepción obvia de los Ramones. En fin, son cosas que uno piensa cuando llueve, está relativamente al pedo y no puede salir.

Lo que sí les puedo asegurar, es que está muy bueno el último CD de Bryan Adams, "Bare Bone", que consiste en distintos sets acústicos de sus hits más recordados. Como el propio músico explica, es similar a lo que hizo en el Unplugged de MTV, pero pasaron más de 10 años y se encuentra en una nueva etapa de su carrera. Sabe que sus canciones ya no suenan en la radio como antes y trata de remarla como puede. Por alguna extraña razón, muchas canciones notables de Bryan Adams se las adjudicaba erróneamente a Bon Jovi, y en lo personal debo decir que el mérito de un disco acústico está en lograr que no te canse escucharlo, porque sabés que con el único acompañamiento de piano y guitarra se pierden muchos matices delas versiones originales.

Creo que todos deberíamos adoptar una actitud más sana frente a nuestro pasado y dejar de ver o escuchar las canciones y películas que no hacen otra cosa que provocarnos nostalgia y recordarnos los jóvenes que éramos. En realidad, en mi caso, no considero que los '90 hayan sido demasiado provechosos en marteria artística. Incluso mis grandes ídolos del pop/rock internacional, como Michael Jackson, Madonna y Bruce Springsteen, durante dicha década editaron discos mediocres, o quizás no tanto, pero lejos de todo su potencial. Y el cine tampoco nos obsequió grandes obras, de esas para ver una y otra vez un domingo a la tarde. Es cierto que hubo buenas películas, pero ninguna que marcara un hito como fueron en su momento "Casablanca", "La Dolce Vita", "El Padrino", y tantas otras que sería largo enumerar.

A los jóvenes de mi generación nos tocó transitar nuestra adolescencia en una década donde supuestamente habíamos logrado ingresar al Primer Mundo, hasta que un buen día todo explotó y nos dimos cuenta de que en ningún país desarrollado se suceden cinco presidentes en una semana. Pero eso será motivo de otro post, en el cual abordaré mi experiencia personal durante la década del '90, hoy tan demonizada pero que en aquel momento parecía un ejemplo de modernidad y crecimiento.

Disco recomendado del día: Jamiroquai, "Rock dust light star" (2010, Mercury/Universal).

13 de diciembre de 2010

Los okupas y todo lo demás


Redacto rápidamente el post de hoy, porque si me pongo a divagar sobre todo lo que he visto y oído últimamente debería extenderme al menos una hora con el teclado. Desde hace tiempo vengo percibiendo que hay más kirchneristas en la sociedad de los que uno piensa, y están aquellos que se han inmolado a la "causa", y otros que por mera conveniencia se han alineado al movimiento K. No sorprende tanto, en rigor, si nos ponemos a pensar que lo mismo sucedio con Menem cuando estaba en la cima del poder.

Los gendarmes custodian el perímetro del Parque Indoamericano en Villa Soldati y hay, como dice la muletilla, una "tensa calma". Es probable que los ocupas reciban dinero para irme de allí y construir algo semejante a una vivienda, cuando a cualquier persona, como en mi caso, nos llevará años tener una casa propia y tendremos que alquilar unos cuantos años hasta poder disponer de una propiedad. Realismo mágico, que le dicen...

Me jode terriblemente que se quiera considerar a la gente que históricamente ha vivido de los subsidios del Estado como parte de la "inclusión" que el gobierno pregona. ¿Y a mí quién me ayuda? ¿Quién me da un crédito, si los bancos te investigan hasta la mugre debajo de las uñas para prestarte 100.000 pesos? ¿Alguna autoridad se preocupa para que los que tenemos 30 años y todavía no disponemos de ingresos suficientes podamos tener nuestro propio hogar?

Creo que, en realidad, a nadie le importa demasiado de los demás. A Macri, que no es precisamente el Premio Nobel de la Paz, lo quieren incinerar. No se bancan, o mejor dicho no aceptan, que la Capital Federal siempre tuvo gobiernos de centro derecha. Me acabo de enterar de que está de moda ocupar predios y montar carpas: mientras escribo esto, otros okupas avanzan en Bernal y Villa Lugano. Y ya se empieza a escuchar en la calle el comentario suspicaz pero no por ello desatinado: "¿Todo esto no estará armado por el sólo hecho de que está Macri y lo quieren destrozar políticamente?".

Nos toca vivir en un clima enrarecido, donde sospechosamente dos fuerzas policiales que deberían aunar esfuerzos para poner orden en una zona donde hay un serio conflicto social, hacen todo lo contrario y parecen ponerse de acuerdo para dejar una zona liberada y que la gente se cague a golpes y a balazos. Por eso me parece de un cinismo sin límites que desde el gobierno se haga un llamamiento a construir una Argentina "plural". En estas condiciones, ¿es eso posible?

11 de diciembre de 2010

Nunca vi algo así...


Con la excepción de que aparentemente no hay saqueos, juraría que las imágenes que aparecen por la pantalla pertencen a la agonía del gobierno de De la Rúa. Muertos, heridos, balazos, fuego, humo, confusión, estupor, y la guerra de pobres contra pobre. Qué es lo que está sucediendo realmente en Villa Soldati? Cómo es posible que el Parque Indoamericano, lugar que fue ocupado por personas no autorizadas por carecer de todo título de propiedad, sea tierra de nadie? No hay Policía: ni la Federal, ni la Metropolitana. Ninguna de las dos fuerzas quiso asumir el costo político de una eventual represión, y evitaron acercarse al predio. El lugar está sumido en una anarquía total. Erróneamente se dice que Macri es xenófobo cuando culpó a esta ocupación ilegal de tierras de una "inmigración masiva". En realidad, convengamos que cualquier porteño de clase media piensa del mismo modo que él (enano fascista), por eso lo votaron, y el Jefe de Gobierno solamente está expresando el pensamiento del electorado que le ha sido fiel. Supongamos por un momento que los "okupas" sean todos argentinos. Acaso cambiaría en algo el fondo de la cuestión? Porque la realidad es que no se los logra desalojar de un modo que resulte lo más eficaz posible sin tener que lamentar víctimas. La Policía siempre se ha distinguido por su torpeza para establecer el orden ante revueltas populares. No dijo Aníbal F. por televisión que habían comprado camiones hidrantes y otros elementos no represivos para disuadir este tipo de manifestaciones? Evidentemente brillaron por su ausencia.

Me genera mucha pena e impotencia ver por televisión cómo los vecinos de Soldati se enfrentan con los okupas, y cómo a su vez algunos sectores incentivan y fogonean ese enfrentamiento. la clase media de Buenos Aires es muy especial, teme perder su modesto estatus social en manos de una multitud de marginales que se han adueñado del barrio. Es todo demasiado confuso para explicarlo en un sólo post, pero nunca presencié escenas tan caótica como las de esta noche. Era la ley del más fuerte. Era el Far West, ni las ambulancias para recoger a los heridos podían ingresar a un territorio sitiado por argentinos, extranjeros, barrabravas, narcos y delincuentes de poca monta.

Menos mal que estoy en Lobos, un pueblo común y corriente de la provincia de Buenos Aires, donde por ahora puedo salir a la calle con relativa tranquilidad, aunque corra el riesgo de que un "motochorro" me robe mis pertenencias.

8 de diciembre de 2010

La vida es como un péndulo

Son los primeros minutos del miércoles 8, feriado para algunos, un día más de trabajo para otros. A mitad de semana uno ya se va acomodando, se sacó de encima la melancolía, pero no porque ésta ya no tenga razón de ser, sino porque hay demasiadas cosas pendientes como para hacer un autoanálisis.

Algún día voy a terminar de ver la película "El cartero llama dos veces", que compré en DVD y que hasta el momento parece interesante, pero sucede que me cuesta concentrarme dos horas en una pantalla y en lo que vaya acoteciendo. Pero sin lugar a dudas, es un gran film, que merece ser visto. Soy inconstante en algunas cosas. Por ejemplo, hace rato que no escucho a Dolina por Radio Nacional, me parece que se repite a sí mismo, aunque a no voy a negar que todavía me hacer reír con alguna boludez. Pero está a años luz de aquel Dolina que supe escuchar todas las noches por Radio Continental, a mediados de los noventa. Baja línea a favor del Gobierno porque trabaja para la radio del Estado, y tiene un staff mediocre que tampoco lo ayuda a mejorar la puntería. En fin, qué le vamos a hacer. Sin ir más lejos, el fin de semana estuvo Silvio Soldán en Lobos presentando un espectáculo de tango y el teatro se llenó. La entrada era gratis, claro está, pero cualquier persona normal con el historial de escándalos que tuvo Soldán, ya sería prácticamente un NN. Pero el tipo es recordado por haber tenido mucho éxito hace veinte años como mínimo, tanto en radio como en televisión. Y esa apelación a la nostalgia es uno de los motivos que le permite seguir sobreviviendo.

Este mes, supuestamente, sale el "nuevo" disco de Charly García, el demoradísimo "Kill Gil", grabado en 2007 y filtrado en Internet. Vale la pena comprarlo? Realmente no lo sé. "Sólo para fanáticos", podría ser una respuesta válida. Tuve la oportunidad de escucharlo y sonaba bastante bien, pero al menos le hubieran agregado algun tema nuevo a lo hecho en las sesiones de grabación originales, ahora que Charly parece estar un poco mejor.

Creo que está todo muy chato, muy quieto últimamente, en términos de arte y espectáculo masivo. No hay, a mi criterio, músicos que valgan la pena y que no hayan surgido de ningún reality show. En cuanto a los actores, no quiero meterme en temas que no conozco demasiado, pero muy pocos actores argentinos me resultan convincentes. La mayoría carece de naturalidad y ello estropea la ilusión de hacernos creer que realmente "son" el personaje que interpretan y que no están actuando. Lo peor es que tienen éxito, filman coproducciones con España y se llenan de guita, viajan a festivales presentando la película, y siempre en Europa hay un grupo de críticos que son condescendientes con el cine latinoamericano. Así es la vida.

Mitad de semana, podemos ver el vaso medio lleno o el medio vacío. Lo importante es que uno ya se va acostumbrando. El 2011 será un año duro y difícil de digerir, aprovechemos lo poco que resta del 2010 para pensar, como dije en el otro post, qué hemos hecho de nuestras vidas en estos 12 meses. Y qué estamos en condiciones de hacer todavía.

5 de diciembre de 2010

Todo lo que pido es un lunes tranquilo


Hace tiempo ya que no empiezo la semana con tranquilidad. Me refiero a que el lunes, además de ser un día de mierda "per se", siempre pasa algo que me altera, me molesta o me hace sentir mal. Quizá sea una mera coincidencia del calendario, no lo sé, pero últimamente no hay lunes donde no pase algo no deseado. Y como además en una oficina o trabajo cualquiera todos tratan de hacer lo menos posible, te tiran el fardo a vos. El mensaje es: "arreglate como puedas, es asunto tuyo". Es poco probable que alguien salga en mi defensa en una situación de conflicto, sencillamente porque cuando hay una contorversia el empleado más nuevo es el que lleva las de perder. Vale decir, el hilo se corta por lo más delgado, y alguien que hace poco que está trabajando en una empresa es el primero en ser señalado con el dedo por hechos en los cuales poco tuvo que ver.

Necesito paz, serenidad, tranquilidad. Y algo me dice que no soy el único. Si miramos a nuestro alrededor, no es casualidad que cada vez más gente consuma ansiolíticos o tranquilizantes. Hoy, domingo, podría haber aprovechado más el día para hacer las cosas que me gustan, pero siempre surge algo que te arruina el plan. Levantarse tarde un domingo hace que pierdas buena parte del día, pero si te acostaste a las 5 AM es previsible que vas a dormir hasta el mediodía como mínimo.


Definitivamente, quiero ir a trabajar mañana sin tener que bostezar cada cinco minutos, para lo cual debería acostarme temprano hoy, pero la vida no es tan simple y cuando están por dormirte te "hierve la cabeza, te empezás a maquinar, trazás conjeturas acerca de lo que puede suceder, y así se pasan las horas. Las campanas del reloj de la iglesia, que detesto, nos hacen saber que ya son las 2 AM, y seguimos sin poder dormir, hasta que finalmente uno se encuentra con todas las sábanas revueltas, ya salió el sol, son las ocho de la mañana y el día ya comenzó. El lunes, inexorablemente, es una realidad.

¿Han notado que el peor desayuno es el del lunes? Es así, no tengan dudas. El estómago ya presiente que algo no funciona bien.
Y después... los días pasan rápido, llegarán de un momento a otro las Fiestas, y el alcohol, y la resaca, y el pan dulce horrible, y la sidra cada vez más parecida a jugo de manzana viejo. Y así se terminará 2010. Pero eso ya será tema de otro post, el clásico post de fin de año, el que no puede faltar, viste, porque algún "balance" hay que hacer, y recordar qué carajo hicimos de nuestras vidas en los últimos 12 meses.

4 de diciembre de 2010

Sábado por la tarde

Hola amigos, como están? Me encuentro redactando el primer post de diciembre más tarde de lo previsto. Esta vez, debo reconocerlo, faltaron ganas de sentarse a escribir algo que valga la pena ser leído, sobre todo porque paso muchas horas al día con un teclado y eso me agotó bastante. Pero aquí estoy de vuelta.

Hace un rato estaba escuchando a Los Ramones, que como todos saben es un grupo que puso la piedra fundacional del movimiento punk, entendido éste no sólo como un género musical sino como un modo de vivir a mediados de los '70, en un mundo que encontró a las nuevas generaciones con una voluntad de canalizar la violencia con la música como medio de expresión.

El punk como tal nunca me gustó, pero es casi imposible no escuchar con cariño y ser condescendiente aunque sea con un tema de los Ramones. Son integrantes eran tan limitados y primitivos, ya sea musicalmente como en lo compositivo, que entretienen. Además, como la mayoría de las canciones apenas supera los 2 minutos, no se pierde demasiado tiempo escuchándolos y dándoles una oportunidad en nuestro universo mental.


Tema dos: El jueves no me podía dormir, y cuando quise acordar ya era la madrugada del viernes. De manera que como a las 4:30 AM me harté de dar vueltas en la cama, aunque creo que también me sentía harto de mí mismo. La cuestión es que me vestí y salí a caminar. Hacía frío y por un momento me sentí el único habitante de la ciudad. Obviamente, ningún bar o confitería estaba abierto un jueves/viernes a esa hora. Demabulé por las calles vacías, mientras observaba a los barrenderos hacer su trabajo a la hora que normalmente yo estoy durmiendo. La ciudad era otra. El primer tren de la mañana que salía para Merlo estaba por partir, y tuve el impulso de subirme y que me dejara en la primera estación que quisiera. Pero recordé el viernes tenía algunas boludeces para hacer y no podía hacer algo que en realidad no tenía demasiado sentido. Además, andaba con poca guita en el bolsillo y no valía la pena.

Al final, y como último recurso, terminé tomándome un "cortado" en Full YPF, una especie de bar que tiene la estación de servicio y que está abierto las 24 horas. El café no me gustó demasiado, pero me puse a leer los diarios y de a poco fue amaneciendo. Y casi sin proponérmelo, fue una manera distinta de comenzar el día. Me levanté tan temprano que me rindió mucho más, y pude hacer trámites y mandados que tenía pendientes y que de otro modo hubiera postergado.

En fin, tengo más para contarles, pero prefiero dejar algo para el próximo post, que seguramente no tardará en llegar. Nos vemos!!!

Todavía estamos a tiempo de alcanzar el último vagón del tren

  Desde hace alrededor de dos años, vengo llevando adelante un cambio que tiene que ver con la aceptación y la tolerancia. El objetivo es no...