5 de junio de 2011

Lobos es igual, pero distinto


Hoy, en un domingo frío y nublado, tuvo lugar el desfile por el 209º aniversario de Lobos. Y uno no pueda evitar ponerse a pensar qué cosas han evolucionado en más de 200 años de historia pueblerina. El Intendente mencionó con lujo de detalles las obras concretadas durante su gestión, y defendió nuevamente el modelo nacional. Pero el día anterior, había concurrido a la Biblioteca Capponi a observar la muestra fotográfica del fallecido Walter Velazco, y me sorprendió ver cómo se han perdido las tradiciones, aquello que nos hacía un pueblo distinto y no uno más del montón, cuando los bares y confiterías eran punto de encuentro para discusiones sobre fútbol, política o lo que fuere. En la muestra, había un sector denominado "Ayer y hoy", en el cual el fotógrafo retrató magistralmente los cambios de fisonomía de los edificios. Es increíble cómo se han demolido en Lobos, sin ningún tipo de control, edificios históricos que deberían haber sido preservados para la posteridad y no para construir un chalet o una galería comercial, como estaba de moda de los '60. Yo no soy arquitecto ni pretendo serlo, pero esa arbitrariedad en el cuidado de los inmuebles me indigna terriblemente.

Por todo lo que les acabo de mencionar, yo no sé si hemos progresado tanto como nos quieren hacer creer, porque parece que tenemos "memoria selectiva", que nos acordamos de la horrenda dictadura y nos olvidamos de que no podemos darnos el lujo perder la identidad de pueblo, de la vida sencilla, tranquila y apacible de hace medio siglo atrás. Antes, uno tenía la sensación de que el tiempo transcurría de un modo diferente. Todo era más pausado, más relajado, no había la vorágine actual, no había personas enfermas de estrés. Las cosas se hacían, pero con calma y a su debido tiempo. Eso es lo que debemos recuperar y no dejar que se nos escape de las manos. Punto final.



3 de junio de 2011

Blues con una pizca de jazz


Viernes soleado y fresco en la ciudad. Como es sabido, la serie de TV "Dr. House" se ha convertido en un fenómeno mundial, y cuenta con milones de adeptos que no solamente siguen las alternativas de cada nuevo capítulo sino que además consumen todo el merchadising que se ha generado en torno a este éxito que en la Argentia se emite por Universal Channel.

Paradójicamente, a su protagonista, el actor inglés Hugh Laurie, lo conocí como cantante, dado que nunca me detuve a ver la serie porque la trama planteada no me interesaba. Hugh Laurie, en efecto, ha editado un disco que resulta una suerte de homenaje al mejor blues americano, y en el booklet de álbum él mismo confiesa que suena extraño para un inglés haber recorrido el sur de EE. UU. para reunirse con los mejores músicos de sesión y concebir este álbum, titulado "Let them talk". El resultado es un disco amigable, que se deja escuchar, si hacemos la salvedad que Laurie no tiene una voz privilegiada y que se decidió a grabar este puñado de canciones porque le sobra dinero para emprender proyectos de este tipo. Hasta a Robbie Williams le pegó la onda crooner y se animó a grabar un LP con un puñado de canciones  que tienen muy buen swing, y una banda que suena ajustadísima. Debo admitir que es lo más decente que escuchado en los últimos tiempos, a pesar de los prejuicios que uno pueda tener respecto de un actor devenido en cantante con aire a Tony Bennett o Sinatra. Se los recomiendo, en particular porque permite redescubrir viejos clásicos del blues y rescatarlos del olvido. A escuchar a Hugh Laurie, entonces, y a disfrutar.

1 de junio de 2011

Cómo tener éxito en el país de los "vivos"

De vuelta al blog, redactando estas líneas, quizás la inspiración no abunde, pero uno ve y escucha cada estupidez que se siente menos abúlico. Tengo ganas de viajar, de irme a la mierda, de olvidarme de todo y de todos, de pensar solamente en mí. Aunque sea por un ratito, porque uno nunca se olvida de sus seres queridos. Pero qué bueno es cambiar de aire, verdad? Pensar que la Selección es un equipo invencible, que en tenis no hay quien pueda con el nivel de juego de los argentinos, que la miseria no existe, que los mediocres hay sido enviados a otra galaxia, y que nada de lo que nos pasa es culpa del Gobierno. Es decir, vivir en una burbuja, o entre algodones, y entretenernos con esas pelotudeces (cursis) que nos hacen sentir felices por un rato. Porque lo realmente importante muchas veces nos hace sufrir, y preferimos no verlo o no afrontarlo, y el país que todos ven floreciente nos resulta cada vez peor, y parece que la mochila que tenemos que llevar cada vez es más pesada.

Un Estado que dice proteger a sus ciudadanos pero les roba descaradamente con impuestos que no van a ninguna parte (excepto a los bolsillos de los funcionarios) no parece ser un administrador honesto. Pero convengamos que uno siempre cae en el error de confundir Estado con Gobierno. Y no son la misma cosa, porque el que impone la burocracia y los trámites infinitos en el Gobierno. Por cierto, también la televisión basura es funcional a cualquier gobierno, porque permite mantener a la población ausente de los problemas que realmente importan, a un costo relativamente bajo. En fin, no quiero renegar más porque tengo muchas cosas buenas en la vida, a pesar de todo. Punto final!

28 de mayo de 2011

Miradas hacia el horizonte


Tal vez éste resulte ser el último post del mes en esta fría noche de sábado, no lo sé. Por el momento, me concentro en redactarlo, en darle forma, y en pensar cuánta falta nos hace el debate político. Basta con analizar la polvareda que levantó la presencia de Beatriz Sarlo en el programa ultraoficialista "6, 7, 8" para entender qué poco discutimos de ideas, de hechos concretos. Sin chicanas ni golpes bajos. Sin apelar a un antecedente poco favorable del adversario para ponerlo en ridículo, como es habitual en los programas "de archivo". Es que últimamente la televisión se nutre de sí misma, y ya se da por sentado que las cosas son como son y que no vale la pena plantear otras opciones, escuchar al que piensa distinto, aceptar un argumento que nos resulte válido. Otra cosa que me genera hartazgo son los "memes" en Facebook que la gente comparte o pega en su muro sin razonar, porque en muchos casos ni siquiera es gracioso el posteo, o aporta algo digno de tomarse un minuto en verlo.

Seguramente estoy pecando de ingenuo, pero sería bueno que aprendiéramos a ejercitar el debate en lo cotidiano, como era habitual a mediados de los '80, cuando se discutía de política en las calles y se lo hacía con auténtica pasión y entusiasmo. Hoy imaginar un escenario similar es una utopía. Pensaba en la visita proselitista de Francisco De Narváez, y me dí cuenta de lo superficial que es el discurso político actual. Tanto el oficialista como el opositor, trasuntan sobre las mismas cuestiones con sorprendentes limitaciones. Y obviamente, los dirigentes no son estúpidos. Quiero decir, que el debate se da en niveles tan bajos y mezquinos porque es lo que a ellos más les conviene. ¿Para qué hablar del FMI? ¿Para qué molestarse en pensar en la crisis energética? Aquí siempre se mira a corto plazo, se resuelve sobre la marcha, y haciéndolo en esas condiciones el resultado no puede ser otro que el fracaso. Punto final.


25 de mayo de 2011

Revolución de Mayo

Los radicales están desconcertados. El candidato presidencial, Ricardo Alfonsín, no se decide a hacer una alianza con los socialistas o con el peronismo anti K de Francisco de Narváez. Justamente pensaba en eso porque mañana jueves De Narváez viene a Lobos y me parece que el tipo no necesita de Alfonsín por lo que él representa como dirigente, sino que en realidad necesita una estructura partidaria como la que le ofrece la UCR.

Hermes Binner dice que quiere ser Presidente. Nos estará cargando? Quién lo conoce, excepto los santafesinos? A Binner, por más buenas intenciones que tenga, no lo votaría ni el fiscal de mesa. Mientras la oposición juega a las escondidas, el kirchnerismo se relame, y con razón, de esta lamentable comedia de enredos protagonizada por pésimos actores. También lo tenemos a Duhalde con sus aspiraciones presidenciales, pero si tenemos en cuenta cómo ha manejado el país a su antojo y ha volteado gobiernos, yo no me atrevería a subestimarlo. Podemos sostener que De la Rúa era un inútil o un incapaz, pero Duhalde no hizo demasiado para evitar el desastre. Inclusive, viajó a Europa poco antes de la hecatombe de 2001 y ya se autoproclamaba futuro presidente de Argentina, con De la Rúa todavía en funciones. Precisamente, hay muchas cosas que siguen sin funcionar, y un día como hoy, 25 de Mayo, vemos cómo la gente llena la Plaza de Mayo atraída por el cotillón oficialista, en una muestra de populismo y demagogia de la peor calaña. Como suele suceder, de los indígenas de Tartagal nadie se acuerda. Para ellos, todavía parece que la revolución que soñaron nuestros próceres no llegó. Punto final.

21 de mayo de 2011

Aquellos años maravillosos de la vida


Crecer no siempre implica evolucionar. Conozco mucha gente adulta que se comporta como si no hubiera vivido, del mismo modo que hay pendejos que pretenden actuar como adultos, o quizá debieron asumir esa responsabilidad ante la dejadez de sus progenitores. Pero si me dan a elegir, creo que los adolescentes son más espontáneos y sinceros que los mayores. Viven en una nube de pedos, como es lógico y propio de su edad, y son los primeros en adoptar los hábitos que luego se vuelven masivos. Los pendex están fascinados con Facebook, por ejemplo, y se jactan de ver quién agrega más "amigos" a su lista. De hecho, algunos ya han alcanzado el límite de  5.000  amistades o conocidos.

Sin lugar a dudas,  me encantaría tener 2.500 amigos de verdad, de carne y hueso y no meramente virtuales, o lo que yo denomino "amigos por extensión". Es decir, gente que uno conoce remotamente por alguna circunstancia fortuita y con la cual (se supone) hay cierta afinidad. 

Por mi profesión, hay situaciones en la que uno debe relacionarse con los adolescentes y de interiorizarse por sus inquietudes, por ejemplo, en el marco de algún evento cultural. En principio parecería vuelve difícil. Y ahora entiendo a qué se referían aquellos que hablaban de la "brecha generacional". Son diferentes formas de pensar, que sus propias de distintas etapas de la vida. 

Cuando tiene 15 años, piensa que todo será eterno, que vivirá para siempre, que no hay límites para lo que se quiera hacer, y que podremos triunfar sorteando todo tipo de escollos. Conforme pasan los años, nos vamos dando cuenta de cómo funciona el mundo realmente y de nuestras limitadas posibilidades de acomodarnos dentro de "el sistema". Quizás porque siempre me interesó indagar en el paso del tiempo, es que surgió esta nota. Las adolescencia pasa demasiado rápido, y si hay recuerdos que uno atesora de aquellos años, es porque los constrasta con situaciones actuales. Éramos felices, y ni siquiera lo sabíamos. O éramos desdichados, pero no nos importaba.

Resulta más que obvio que los pendex de hace 20 años atrás no son iguales que los de ahora. Es que la sociedad en su conjunto ha cambiado, y negar esto o creer que está todo bien es querer tapar el sol con las manos. Punto final. No los aburriré con este ejercicio de filosofía barata, para evitar caer en la cursilería. Say no more. 

16 de mayo de 2011

Comienzo de semana

Hasta el momento éste ha sido un lunes tranquilo, a pesar de todo. El trabajo estuvo normal, no fue demasiado agitado pero tampoco demasiado liviano. Por la tarde dormí una pequeña siesta, lo cual es raro en mí, porque aunque me acueste no logro dormirme fácilmente. La cuestión es que voy a tratar de aprovechar lo que resta del día para escuchar música y distenderme un poco. Creo que debo modificar algunos hábitos, y darle otra oportunidad a la televisión en lugar de recorrer la grilla de canales con bronca y frustración al no encontrar nada que valga la pena.

 En fin, son etapas: a veces uno se pone abúlico o apático, y otras veces nos dejamos llevar por la euforia. Vivimos una relativa calma para tratarse de un año electoral, y si seguimos este camino las campañas de los respectivos partidos serán breves, lo cual no deja de ser un alivio. Mucha gente votará a Cristina porque es un "mal menor" o por la falta de respuestas de la oposición, y este escenario era impensado antes de la muerte de Kirchner. Es sorprendente analizar cómo se dio vuelta el destino y la impopularidad y rechazo que generaban la Presidenta fueron mutando hacia sentimientos más condescendientes, como si el "efecto luto" (tal es la denominación que le ha dado la prensa) nos hubiera contagiado a todos. Queda un largo camino hasta las elecciones de octubre, pero no quisiera que el tiempo que resta sea terreno fértil para más medidas populistas y demagógicas. Punto final.

Disco recomendado del día:

Sting, "Live in Berlin" (combo de CD + DVD, Universal, 2010).

Hoy más que nunca, aprendamos a vivir con gratitud

  3 de octubre. Hace varios días que tenía la intención de escribir un nuevo posteo para el blog, lo que sucede es que me embarga la sensaci...