30 de abril de 2021

Vísperas del Día del Trabajador

Llega el Día del Trabajador, una fecha que nos golpea un poco por el desempleo que comenzó a crecer desde que irrumpió la pandemia. Pero se me ocurrió reflexionar, acerca de aquellas personas que están detrás de una oficina o de un escritorio y que "trabajan" para complicarnos la vida. Al mejor estilo de la empleada pública, el famoso sketch de Gasalla.

Hacía tiempo que no escribía nada por acá, básicamente porque estuve abocado a trámites burocráticos con mi obra social que me insumieron varios días (además de 25 llamadas a Buenos Aires que por supuesto nadie me va a pagar). El motivo del reclamo se debía a una medicación que nunca me entregaron pese a que están obligados a hacerlo, pero creo que la situación se normalizó, recién lo podré comprobar cuando me envíen el próximo pedido. Cuando uno piensa en los laberintos de la burocracia, trata de no hacerse "mala sangre", de dirigirse a las personas con respeto, pero a todos en algún momento se nos salta la térmica. Lo peor es que a veces descargás tu bronca con quien no tiene nada que ver. Estás tan saturado de problemas y complicaciones, que alguien totalmente ajeno a ellos te dice cualquier cosa y reaccionás mal. Pero prefiero dar vuelta de página y dejar que las cosas fluyan. 

Mi trabajo me apasiona, me siento afortunado de poder laburar de aquello que me gusta y que vengo haciendo hace casi 20 años. Sin embargo, necesitaría un ingreso extra, por eso estoy a la búsqueda de un empleo para el cual yo sea idóneo. Es decir, que se trate de cosas que yo sé hacer o que puedo aprender en un corto plazo. Mandé CV a varias empresas, que en realidad ni siquiera sé si son empresas o qué porque te dan una casilla de mail para enviarlo y es cuestión de echar la suerte. Sea como fuera, no me llamaron de ningún lado, al menos hasta ahora. Si es frustrante para mí, ni pensar para los pibes que recién egresan y necesitan contribuir a la economía de su hogar. Claro que si tenés algún "contacto",  todo es más fácil, sobre todo en la política. Recuerdo que hace unos años pedí trabajo en el Municipio ante un alto funcionario (no estaba la Oficina de Empleo en aquel entonces), y no me dio una respuesta favorable. Según argumentó, el tema era que yo estaba sobrecalificado, y que un puesto, por ejemplo en la Planta de Residuos, no era acorde para mí. Fue bastante breve la entrevista, me dijo eso y me fui, pero me quedé pensando en que todo trabajo es digno, siempre lo consideré de ese modo. Habiendo pasado más de 10 años, pensar si yo me hubiera bancado el ritmo de trabajo de una Planta de Residuos, es hacer futurología. Todos los gobiernos ponen gente "a dedo", o crean puestos para acomodar a los militantes de turno. Yo he sido crítico de todos los que han pasado y nunca tuve compromisos políticos con nadie, pero esta gente que ocupa lugares sin idoneidad ni capacidad, deberá irse cuando el viento de cola cambie y asuma alguien de otro palo. Pero, en definitiva, será lo mismo: los "nuevos", pondrán a quienes les respondieron durante la campaña, ya sea con dinero, con militancia, portación de apellido, y la lista sigue...

De todas maneras, no creo que esto sea un vicio exclusivo de los argentinos, me refiero al "amiguismo". En los países vecinos, seguramente pasará algo parecido. La diferencia es que allá no se jode, te mandás una cag... y te borran del mapa. Acá rápidamente los camuflan en un cargo de bajo perfil, de forma tal que desaparezcan de la escena pública pero que continúen cobrando igual. Y no se puede poner militantes cuando necesitás personal con formación técnica, dominio del inglés, y una serie de requisitos que acá se pasan por alto sin ningún reparo, por eso nos va pésimo: Por hacer de los cargos políticos, un aguantadero de lacras. 

Esto me hace acordar, retomando lo de los portadores de apellido, a Ricardo Alfonsín (embajador en España). Nunca me enteré, al menos a través de los medios, que se haya logrado un avance significativo entre ambos países, una gestión provechosa que beneficie a Argentina a nivel del comercio exterior. Nada de nada. Pero como es una cara medianamente conocida (además de eterno perdedor de elecciones), gracias a su finado padre, ahí lo tenés al tipo. Cosas que pasan, como la insólita misión comercial que CFK, siendo Presidenta, encabezó en Angola, un país africano de pobreza extrema y que los K quisieron darle tono de épica. Cosas que pasan, diría Larralde. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 



27 de abril de 2021

Pulverizando ladrillos con un mazazo

 Todos conocemos personas que nos provocan fastidio o malestar. Lamentablemente, el otro no va a cambiar aunque vos proyectes tu ira sobre él. Por el contrario, puede que te tomen el tiempo, porque ese otro encuentre divertido hacerte enojar deliberadamente, prediciendo tu reacción. Cuando se trata de gente con la que, por laburo o lo que sea, tenés que interactuar bastante tiempo, no hay muchas opciones: o te cagás a trompadas (no lo aconsejo para nada), o procurás serle indiferente. Muchas veces en mi vida me he encontrado ante situaciones en las que tuve que lidiar con gente de mierda. Tal vez, el problema era que en determinados casos ellos mismos no se consideraban así y creían que ese modo de actuar estaba bien. No lo sé. Pero, sea como fuere, insisto: el problema no es del otro, sino tuyo porque te molesta lo que (te) hace. En el común de los casos, si hay una discusión, el que se queda con la última palabra se considera triunfador. Y cuando estamos más tranquilos, nos ponemos a pensar en todo lo que deberíamos haberle dicho y recriminado. Pero ya está, la discusión terminó, a menos que sobrevenga otra, lo que pasa en que cuando vos polemizás "en caliente" no se planifica nada, se dice lo primero que nos viene a la boca, sobre todo cuando nos sentimos atacados o descalificados.  

Pero, pese a que sea un mero impulso, y sin ser psicólogo ni nada parecido, hay ciertas normas que intento adoptar:

1) Nunca recurrir a golpes bajos: defectos físicos, enfermedades mentales, alusión a familiares, o cuestiones políticas.

2) Se discute sobre un hecho puntual, que es lo que te molesta en ese momento, y nada más. Si te chicanean, en una falta de principios del otro ante la cual solemos caer en la tentación de responder.

3) Nunca a los gritos. Ya el sólo hecho de levantar la voz para imponerse sobre el otro, se convierte en una escalada para ver "quién la tiene más larga". A veces uno se deja llevar y grita también. Es mala señal y nada de lo que surja de ahí va a terminar bien. Todo lo contrario, va a terminar de la peor manera.  

4) Reitero, ir directo al grano. Lo demás no viene al caso en ese momento, y si quedan cosas pendientes es para otra ocasión.

Por lo general, me estresan bastante esas situaciones, y trato de evitarlas a menos de que me sienta agredido. Y si podés tener una dosis mínima de raciocinio, lo vas a pilotear mucho mejor. Por raciocinio, entiéndase no caer en la trampa del que te quiere sacar de quicio o cambiar el eje de la disputa hacia algo que no tiene nada que ver. Que serían  básicamente, las chicanas que mencioné antes. Con altura y respeto se puede hablar de cualquier cosa, lo que pasa es que cuando vas acumulando bronca por no decir esas cosas a tiempo, el resultado es pésimo.

Como nos ha pasado a todos alguna vez, he discutido con personas que supuestamente eran amigos y que se dieron por ofendidos, por lo cual perdieron tal condición. Pero comprendí con el tiempo de que, en realidad, nunca fueron afectos genuinos, porque la amistad sincera no se rompe con un intercambio de opiniones un poco fuerte. Es más, a esa gente que se fue de mi lado porque quiso hacerlo no la extraño en absoluto. Venían a charlar conmigo cuando estaban al pedo, como una forma de entretenimiento, pero no porque realmente yo les importaba de algún modo. Cuando las papas quemaban, nunca estaban. Ese tipo de personas va directamente a la "papelera de reciclaje".

Podría seguir extendiéndome sobre el tema, pero creo que expresé mi punto de vista, que por supuesto algunos podrán compartir o no. Lo último que diré es que si vos vas con la verdad, aunque sea dolorosa, te vas a sentir mejor que si das vueltas prolongando una charla que debió haberse dado mucho antes para no terminar en una discusión violenta. Punto final. 

"Life is very short for fussing and fighting, my friends" (The Beatles)

 

25 de abril de 2021

Fake News

 La mayoría de las "Fake News" (noticias falsas), se difunden a través de las redes sociales, como contenido compartido. El usuario ve en el el muro de FB de algún conocido suyo, algo que por algún motivo le parece verosímil, y lo comparte. Por ejemplo, hace muchísimo tiempo que circula un testimonio de una supuesta cajera de un banco (no se sabe cuál y no se sabe si existe), diciendo que tuvo que pagarle más de $ 50.000 en concepto de subsidios y planes sociales a extranjeros, principalmente bolivianos y paraguayos. Esto es poco creíble, en principio porque cualquier subsidio o plan social de ANSES se cobra con la tarjeta que posee el beneficiario. Nadie va a ir a la ventanilla a percibir semejante suma. En el mismo texto, además, la "cajera" se queja de que esta gente gana más por ese concepto de lo que ella con su salario mensual. Casi ningún sueldo de un empleado bancario que ocupa esa posición es inferior a 50 lucas. Por lo tanto, hay más probabilidades de que sea una mentira, de que sea un hecho real. 

Si hablamos de personajes excéntricos (vivos o muertos), la posibilidad de rumores falsos que incrementa aun más. Pensemos en Michael Jackson, y dejemos de lado las denuncias por abuso sexual. Muchas veces se dijo que había comprado los restos del Hombre Elefante (?), que dormía en una cámara de oxígeno, que pertenecía a esa pseudo secta denominada Illuminati y que su muerte se produjo al intentar desvincularse de ella. No hay manera de probar eso. Y si fuera cierto, poco aportaría en desmedro a su talento y genialidad. Pero mucho antes, en 1968, se corrió el rumor de que Paul McCartney estaba muerto y de que había sido reemplazado en los Beatles por un tal William Campbell, de similar aspecto físico. La noticia se expandió tanto que el propio aludido (declarado muerto) le concedió un reportaje a la revista Life, una de las más famosas y leídas en aquellos tiempos. Posteriormente, en el Album Blanco, hay una canción de Lennon que se toma con humor aquella tontería ("Glass Onion"). 

Los saqueos a supermercados y comercios varios han sido una constante en la Argentina en tiempos de crisis. Sin embargo, está probado que se ejerció una campaña psicológica durante el colapso del gobierno de Alfonsín. Las radios anunciaban saqueos por doquier, pese a ello, los pocos periodistas que se tomaban el trabajo de llegar al lugar a constatar lo que se decía vieron que no había nada parecido. Hubo algunos que realmente sucedieron, sobre todo en Rosario, una ciudad que siempre replica el malestar de la sociedad como lo hace la Capital. Esto no se puede rebatir porque fueron filmados por los noticieros de aquella época, y hay videos en You Tube que documentan lo ocurrido.

De manera que, las fake news no son algo nuevo ni mucho menos. Lo más grave es cuando en las redes piden "Difundan", y la gente le da clic a la publicación sin mirar. De esta forma se viraliza el escrache virtual, con capturas de pantalla, fotos de perfil, y todo lo demás, hacia una persona que no cometió nada al margen de la Ley. Se cae entonces, en la falsa imputación de un delito (robo, estafa, abuso sexual) y una vez que la bola de nieve empieza a correr no hay modo de detenerla. Por supuesto, comprobado el fraude, casi nadie se retracta ni pide disculpas. Todo queda en una burbuja. Punto final. 

23 de abril de 2021

Los K ganaron la batalla cultural hace rato

 Si hay algún "mérito" que se pueda reconocer al segundo kirchnerismo (que empieza en los últimos años de vida de Néstor y atraviesa la primera Presidencia de CFK), es que ganaron la batalla cultural. Nadie se había animado a tanto y tampoco nadie lo había logrado antes, al menos de esa manera y con ese énfasis. Esto se consiguió dividiendo a la sociedad según el modo que elegía para informarse, lo que hoy conocemos como "grieta". Pero vamos a explicarlo mejor: 

1) Se puso en duda la credibilidad de los grandes medios y se los etiquetó o rotuló como oficialistas u opositares según su contenido. De este modo surgió una suerte de "macartismo", con pintadas y escraches por doquier. Para disimular la inflación, se prohibió que las cadenas de supermercados publicaran sus ofertas en los diarios. Como el billete de 100 era el de mayor denominación y se había devaluado tanto, hubo que hacer imprimir una tanda en Brasil. Mientras tanto, Boudou ya tenía el ojo puesto en Ciccone, la "máquina de hacer billetes". 

2) Se agitó un largo debate sobre la necesidad de crear una Ley (conocida como "Ley de Medios), que demandó muchísimo tiempo bajo el pretexto de fomentar la pluralidad de voces. Se creó un ente denominado AFSCA, que sustituyó al COMFER. Apenas asumió Macri, la ley fue derogada y se creó un nuevo organismo, el ENACOM, que funciona hasta la fecha. Por lo cual, las sesiones maratónicas para aprobar la ley resultaron al pedo.

3) "Clarín miente", se transformó en el slogan preferido de algunos pseudo intelectuales y funcionarios de segunda línea después del conflicto con el campo. Para justificar esa afirmación, se difundió un video que circula por You Tube, sacado fuera de contexto, de un acto de 1988 en el cual Alfonsín critica duramente al diario en la Sociedad Rural. Pero hay más: reescribieron la historia, literalmente: Borraron el prólogo de Ernesto Sabato del "Nunca más", y cuando Kirchner mandó descolgar el famoso cuadro de Videla que estaba en el Colegio Militar, afirmó que nadie había hecho nada por los Derechos Humanos, ninguneando a Alfonsín de una forma vergonzosa. "Las cosas hay que llamarlas por su nombre (...) Vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades", dijo en aquella oportunidad.

4) Volviendo al punto # 1, es cierto que los grandes medios defienden intereses que no tienen nada que ver con la información veraz, por lo tanto es tendenciosa, o se vale de recursos periodísticos para otorgar más o menos espacio a una nota según su conveniencia. Por ejemplo, todos sabemos que el Grupo Clarín tiene como nave insignia a TN, un canal que durante todo el debate, se refería a "Ley de Medios K". Clarín y La Nación tomaron distancia de los K a partir de 2008 y del conflicto con el campo, porque son los principales sponsors de Expoagro, la feria ganadera más grande del país y obviamente no les convenía sumarse a la cruzada oficialista. Nadie es inocente en este juego.

5) El kirchnerismo "enseñó", si se quiere, a dudar. Dudar sobre lo que nos estaban diciendo desde un diario o desde la televisión, leer entre líneas, algo que celebro, que es tener espíritu crítico. Pero en ese afán, se apeló a recursos repugnantes, como investigar el pasado de los periodistas en otros medios, o dónde trabajaban durante la dictadura. También la TV Pública, contralada por el Gobierno de turno, empezó a emitir generosamente programas de propaganda como "678" o "Duro de Domar". Vos podés hacer lobby por una determinada causa o en defensa de una postura política, pero en los casos que mencioné la bajada de línea era tan burda y evidente que terminó causando rechazo en la mayoría. Por supuesto, los periodistas que sirvieron a "la causa" no lo hacían por amor al arte: cobraron sueldos que ni vos ni yo ganamos en un año entero. Pero como todo tiene su vuelta, se recontra quemaron y no volvieron a aparecer en ningún lado, por el repudio que generaron en el periodismo independiente. Un síndrome parecido al del triunfalista Gómez Fuentes tras la derrota en Malvinas en 1982. Algunos que me están leyendo quizás ni siquiera sepan o se acuerden quién fue Gómez Fuentes. 

6) La TV Pública se ha vuelto una porquería decadente, llena de programas viejos, de archivo, o compartiendo los de otras señales como Canal Encuentro. Se llevaron en un bolso 4 millones de pesos (y luego sacaron 10 millones más) para hacer una ficción sobre Manuel Belgrano que constaba que cuatro capítulos. Ni una serie de Netflix o HBO vale esa guita. El canal está lleno de ñoquis que cobran sumas siderales. En realidad, ya venía así desde los últimos años, cuando todavía se llamaba ATC o Canal 7.  Cero producción, cero inversión, cero gasto y despilfarro en boludeces: igual a cero audiencia. Me juego las tiras que a los tipos que salen por cámara no los ve ni la familia. 

En una próxima nota me voy a referir en más detalle a lo que vemos y leemos y cómo las "fake news" nos cambian la vida en el peor de los sentidos. Punto final.

21 de abril de 2021

¿Salud? Sólo les importa ganar las elecciones!!!

Miércoles por la tarde en la ciudad.  Abril viene caluroso, pero dentro de los límites de lo tolerable. Por la noche refresca bastante y en un día cualquiera te podés encontrar con 15 grados o menos. Al igual que la mayoría de la sociedad, estoy harto de las pujas políticas, como Kicillof vs. Larreta. Está claro que cada uno quiere cuidar su quintita, no vaya a ser cosa que el COVID se les vaya de las manos (más todavía) y que queden expuestos como lo que son: unos inoperantes. Larreta quiso pasar por encima del Gobierno Nacional y abrir las escuelas. Cualquiera que tenga dos dedos de frente y conozca algo de Derecho sabe que un planteo judicial de ese tipo sería rechazado sin miramientos. Pero bueno, el tipo quiso darle un tinte épico, una onda "yo me banco lo que venga", que como diría Charly, no fue ni más ni menos que "el milagro de una mala actuación" (premeditada, obviamente). Los políticos sobreactúan todo el tiempo porque necesitan dar la sensación de que están haciendo algo, de que son ciudadanos al servicio de sus votantes. Si le pueden añadir una dosis de dramatismo a un anuncio, mucho mejor, les dirá el coach o el que les maneja la parte comunicacional como Durán Barba, el asesor de Macri.

La realidad es que el país acumula una deuda exponencial ante el FMI y otros acreedores externos, y entonces Cristina, al mejor estilo de Rodríguez Saá, dijo que no había plata para pagar. Cesación de pagos, en mi barrio, implica sanciones, entre la más obvia, que no te den un puto dólar más hasta que canceles lo que debés. Échenle la culpa a Macri, o a quien sea: no nos sirve. Ese discurso está agotado, el de la herencia recibida que repite cada nuevo que asume y jura por la Patria, Santos Evangelios, y lo que se les cante el c***. Mientras tanto, la gente de a pie (como vos y yo) está en el medio de la puja política, los chicos en edad escolar también, las camas de los hospitales colapsan, la gente se muere por causas prevenibles. Ellos sólo piensan en las elecciones, y cómo llegar mejor parados. El resto, es pura cháchara. No me importa si son de Cambiemos, del PJ, o de cualquier partido. Si sos candidato y te eligen por el voto, bancate lo que venga. No es tiempo de cobardes o de timoratos, no es tiempo de "tibios". Las decisiones políticas que se tomen deben ser claras y el Estado no se puede exceder en sus atribuciones. Este pibe de Lobos, Nilo Medina, no me cae nada bien, pero no se puede justificar que lo tomen del cuello y lo arrastren por el piso como un criminal. Es un provocador, y tiene gente con cero cerebro que lo sigue. Y como en el video se ve que el muchacho saca chapa de ser abogado, tiene una vuelta tragicómica que a más de uno le arrancó una sonrisa.

Muchos vecinos no tienen acceso a un alquiler, en parte por la nueva Ley que trae infinitas complicaciones a los propietarios y un exceso de atribuciones a los inquilinos. Tengo miles de comentarios de lobenses que han alquilado una casa, y vencido el contrato se la han dejado destruida, con impuestos y otras deudas impagas, sin que nadie se hiciera cargo. Pero como nuestros legisladores jamás tuvieron la necesidad de alquilar nada porque viven cómodamente en Puerto Madero, aprobaron esta Ley que tiene un sesgo demagógico y distorsivo. Esta es, entre otras, la causa de que hoy necesites un promedio de 15.000 pesos para alquilar, si tenés la suerte de que haya una propiedad disponible. Y hasta tanto el Municipio no termine las 30 casas del Barrio Amarillo (una vergüenza por donde se lo mire), se les está quitando la posibilidad a muchos convecinos de acceder a una vivienda digna.  

Por eso, en septiembre, octubre, o cuando se les ocurra llamar a elecciones, pensá bien antes de votar todo lo ocurrido desde diciembre de 2019 hasta ahora (o desde Macri hasta la fecha),  porque es la única posibilidad que tenemos de expresarnos en una democracia representativa. ¿Habrá "voto castigo"? No lo sé. Todavía es demasiado pronto para pronosticar una tendencia, y las aguas están muy revueltas. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

19 de abril de 2021

Con una sociedad fascista y que se cree inmortal nunca vamos a derrotar al COVID

Arrancó la semana, como siempre con renovadas expectativas, y hay cosas simples que te ayudan a relajarte y afrontar lo que venga de otra manera. Darse una ducha caliente, tomar unos mates sin prisa, interactuar con amigos aunque más no sea por WhatsApp. Gracias a Dios no vivimos en el Conurbano ni en el AMBA (que no es exactamente lo mismo). Y no lo digo por sus habitantes, que a menudo son subestimados o demonizados como propagadores de la "peste". Lo digo, en rigor de verdad, porque las restricciones que anunció el Presidente, al menos hasta el día de hoy, no alcanzan a Lobos, y el discurso posterior de Kicillof no aportó nada, fue más que nada una serie de ataques a la oposición pero poco dijo respecto a nuevas medidas para la Provincia. 

Quienes tratan como una plaga a la gente de GBA son, en su mayoría, los porteños, que se creen que Buenos Aires es un principado y que por ende están al margen de lo que sucede en el resto del país. Esa forma de pensar es bastante fascista, desde luego, y creo que el peor error fue otorgarle a CABA una autonomía que aun sigue siendo cuestionada por los juristas. Antes de 1996, el Intendente era elegido "a dedo" por el Presidente, algo que hoy nos suena anacrónico. Lo que debería haberse hecho es, simplemente, permitir que los porteños elijan a su alcalde para que realmente se sientan representados por quien más les plazca. Pero nada más. Nada de Legislatura y esas boludeces, hubieran mantenido un Concejo Deliberante como cualquier municipio del país y listo. No son una provincia más. Es de destacar que en pocas ciudades del mundo ocurre un caso paralelo al de CABA. Ni siquiera en México DF o en Washington DC es tan así. Pero bueno, no va a haber marcha atrás sobre este tema, así que no tiene sentido dedicarle más tiempo. 

La mayoría de los que viven en Buenos Aires tienen cero empatía y consideración en cuestiones clave, como el acceso a la salud pública. Les desagrada que la gente que no vive en su "burbuja" y que es del Interior se atienda en hospitales de la Capital. Nunca falta la típica frase "Yo pago mis impuestos", y gansadas por el estilo, como si no fuera tu obligación como ciudadano hacerlo. Ahora que ellos están con el culo a dos manos porque los comercios cierran a las 20 hs, están bebiendo de su propia medicina, como la cicuta de Sócrates. Todo lo que es gastronomía entró en un derrumbe que era previsible, y sin ánimo a expresar rencor, se lo merecen por su falta de empatía y por creerse el centro del Universo aunque vivan en un monoambiente mugroso. La calle Florida está llena de locales cerrados, y la coqueta Av. Santa Fe, otro tanto. 

Nosotros, los lobenses, pese a que nos quejamos y mucho, tenemos ventajas comparativas que son propias de todo lo que mencioné más arriba. Por supuesto, se vive el día a día y no se sabe hasta cuándo este status quo va a durar. Me acuerdo que en el 2000/2001 todos los días los noticieros te ponían en un videograph en gran tamaño acerca de cuánto estaba el "riesgo país". Hasta no hace mucho tiempo sucedía lo mismo con el dólar. Y hoy lo están haciendo con la cantidad de contagios que se producen a diario. Son cifras, números que no significan nada por sí mismos porque detrás de cada paciente hay una historia. Pero, obviamente, siempre es útil para generar alarma y angustia entre quienes están comiendo las milanesas del mediodía y ven todo esto. Aporten información útil, no números, déjense de joder, sean serios. Podés hacer un reporte de casos una vez al día, pero no "minuto a minuto". No creo que esto que están haciendo ayude a la salud mental de la población, sobre todo la de los ancianos que son los que más ven televisión y que saben que, con o sin COVID, les queda poco tiempo de vida. Hay que marcar la cancha de una vez por todas, pero no haciendo de cuenta de que no pasa nada, sino sabiendo que la responsabilidad individual continúa siendo la principal estrategia contra el virus. Punto final. 



17 de abril de 2021

Mil preguntas

 ¿Quién dice quién es normal y quién no? Pregunto, porque más de una vez he escuchado por la calle alguien dice de otra persona: "No es normal", o "No es normal lo que hace". Mientras ese sujeto no cometa un delito ni te joda a vos, ¿Qué carajo te importa? La historia de la humanidad está repleta de genios que, por dicha condición, escapan a los parámetros ortodoxos de la normalidad. Lo instituido en la sociedad hace que muchas personas queden afuera porque no se comportan como el resto. No estoy hablando de psicópatas o de gente que fue diagnosticada como peligrosa para los demás. Eso es harina de otro costal. Me refiero a que los demás creen que vos tenés que hacer cosas a determinadas horas del día, o tener hábitos que se consideran instalados en la rutina burguesa. Hay un bar en Lobos, que por supuesto no voy a nombrar, donde mucha gente espera que sean las 10 y pico de la mañana para tomarse una cerveza o un vaso de vino, porque es el horario establecido para vender alcohol. Claro, si ese mismo tipo estuviera en la vereda de un bar "cheto" a las ocho de la noche con un vaso de whisky y un habano, el común de la gente lo juzgaría diferente. Es ser, no pertenecer. ¿Cuándo lo vamos a entender? 

En Lobos no lo he visto aún, pero si dos gays o dos lesbianas se besan en un lugar público, no me escandalizaría para nada, estamos en el siglo XXI. No es una provocación hacia vos: ellos están demostrando el afecto que los une al igual que cualquier pareja. Reconozco que si lo veo por primera vez, me puede parecer incómodo, como todo lo nuevo, pero nada más. 

Otro tema son los "vagos" o supuestos vagos que hay en el pueblo, y que uno los ve todo el día al pedo tomando café. La verdad, mientras no me pidan plata a mí, no me importa lo que hagan. Si una persona tiene la solvencia económica suficiente como para vivir sin trabajar, no me quita el sueño. Me han dicho que muchos de estos tipos son prestamistas, pero tampoco me afecta porque nunca recurriría a ellos para salir de un atolladero. 

Cuando vas creciendo y te convertís en un adulto, empezás a "decantar" lo que te va pasando, o lo que vas observando, como si fuera un tamiz. O, dicho de otra manera, vas filtrando como hacés con el café, para que en el "colador" quede aquello que debe ser desacartado, todo lo que no merece la pena. Por ejemplo, sé que hay gente que no me quiere, pero no es mi intención caerle bien a todo el mundo. Seguramente, tendrán sus motivos (o no), y no soy nadie para juzgarlos. A mí me sucede lo mismo con tantos otros vecinos, que me parecen insufribles, no los soporto y me cuesta mucho disimular cuando alguien me resulta un fastidio.

Nuestro paso por la vida es tan fugaz e incierto, que incluso aquellos momentos en los que parecemos disfrutar de una efímera prosperidad, pasan a un segundo plano por algún percance o hecho fortuito que nos quita el rédito por la meta conseguida. Estamos viviendo de un modo totalmente ajeno a nuestra propia naturaleza: celebramos el éxito ajeno con gran hipocresía y nos lamentamos de nuestras miserias. En eso se nos van los años, días y meses. Y no nos queda demasiado tiempo en este mundo para seguir actuando como dictadores del destino de los demás.

 Es un buen momento para pensar cómo queremos que sea Lobos en los próximos años, más allá de una gestión de gobierno. Hablo que los habitantes que componen la ciudad y que le dan sentido como conglomerado urbano. Ojalá podamos darnos cuenta de que, aunque la frase esté tan devaluada, somos artífices de nuestro propio destino. Punto final.


Es hora de tomar al toro por las astas: Te explico por qué

  Ya dejamos atrás el verano. Se terminaron los atardeceres eternos, la ropa liviana, las zambullidas a la pileta para refrescarnos del calo...