4 de julio de 2022

El "Bulldog" que duró una quincena

 Primer lunes de julio. La semana arrancó con un par de notas a las que estaba abocado hace tiempo atrás, y posteriormente me dediqué a pagar todas las deudas (o Cuentas Corrientes, tal es su nombre real) que acumulé desde el mes pasado en distintos comercios. En ese sentido trato de cumplir porque el dueño de ese negocio confía en mí al otorgarme el beneficio de poder comprar un remedio, un pendrive, una resma de papel, o lo que a ustedes se les ocurra imaginar, sabiendo que en ese momento no podía abonar el importe. En esta nota (o posteo) que ustedes están leyendo, no voy a entrar a referirme al desquicio que se vive en el Gobierno, porque ya lo habrán leído en otro lado y saturar de información al lector nunca es bueno, sobre todo cuando se un trata de un tema repetitivo. Es imperioso cambiar el rumbo de la política económica porque hay muchos argentinos que la están pasando pésimo (yo no estoy en mi mejor momento tampoco) y que ven cómo sus ventas o sus salarios se derrumban como cuando se pretende implosionar un edificio. Eso es todo lo que diré. 

Los K más ortodoxos no sienten vocación para ningún tipo de acuerdo. Ni con los que pertenecen al propio FDT, y menos aún con la oposición. El tema es que si todo termina de la peor manera, ya no tendrán a quién culpar, por tomar decisiones sin tener en cuenta el amplio espectro político. Y ese costo lo van a pagar ellos a causa de su intransigencia y de una forma despótica de ejercer el gobierno. No faltará mucho para que los precios de los alimentos peguen un salto notable a consecuencia de la suba del dólar, de la falta de certezas en un plan económico serio (si es que existe), y de una pelea equivocada desde el vamos, porque los sectores a los que dedican su mayor arsenal de estupideces demagógicas casi nunca son formadores de precios. Más de una vez escuché decir que "el país se va a la mierda", pero siempre hemos podido levantarnos, aunque más no sea por períodos efímeros. A mí me parece una estupidez total que los que están ahora hablen sobre la "derecha neoliberal" a quienes ven como enemigos. No como adversarios, sino como enemigos. Y como te digo una cosa, te digo la otra: Esa gente como López Murphy, que duró 15 días como Ministro y se tuvo que tomar el palo porque en aquel tiempo la sociedad estaba muy convulsionada, pretende reducir el Estado a su mínima expresión. Pensá que este señor pretendía privatizar el Banco Nación y lo que en aquel momento era Lotería Nacional. Una locura total, ¿Cómo vas a privatizar el Banco más antiguo de la Argentina para tapar parches que eran insalvables? Sin embargo, el "Bulldog", como lo solían llamar, se presentó en las elecciones generales de 2003 y salió tercero. ¿Por qué? Porque había gente que pensaba que el frustrado ajuste de López Murphy tendría que haberse realizado antes. Al Bulldog, si presentara una lista por fuera de "Juntos", no lo vota ni el fiscal de mesa, y tampoco suma demasiado al espacio fundado por Macri. Ahora ese infame apodo, que no le hacía la menor gracia, procuró enmendarlo afeitándose el bigote. 

Yo estuve cuando vino a Lobos, hace alrededor de una semana, y me pareció el típico chanta porteño que tiene soluciones para todo, con voz impostada, y con una total falta de visión periférica. No es carismático, no tiene llegada a la gente, a nivel país no lo conoce nadie, y pasó por acá como si fuera la parada del colectivo, con el pretexto de presentar un libro que es un mamarracho. López Murphy se autodenomina Republicano, pero es la versión o a la fase previa a lo que hoy vemos en Milei. No tienen peso territorial, son el furgón de cola de J X C, y como ya dijimos, no suman en términos de votos. 

Todos estamos de acuerdo en que hay que reducir el déficit fiscal, la cuestión es cómo pretendés hacerlo. Los de los planes sociales se discutió bastante, pero vos, CFK, dejaste que el "monstruo" creciera sin control hasta que los número empezaron a dar en rojo. Retomando lo que decía de López Murphy: Si seguís manteniéndole los privilegios a la casta política y recortás los insumos de los hospitales y universidades públicas, estás ajustando el presupuesto de un modo opuesto a lo que supo ser la Argentina de hace dos siglos: Un faro para las naciones del mundo, donde nuestros antepasados se la jugaron y apostaron por el país. Así fueron surgiendo mentes y artistas brillantes, por lo que conocemos como movilidad social. Bulldog pretendía que, quien quisiera estudiar en la universidad pública, lo hiciera en condiciones deplorables de infraestructura y a nivel edilicio. Lo peor no está sólo en eso sino en quienes los siguen como si fueran un tecnócrata venido a menos. El ex Ministro tendrá un público que le es favorable, que escucha sus aburridas y falaces disertaciones para vender un libro por el cual seguramente no puso un mango y que sólo sirve para hacer fuego en la parrilla, pero en la conferencia de prensa que se realizó previo a todo eso, sólo respondió con generalidades, o lugares comunes que ya son demodé porque la gente hace rato que se dio cuenta de que estos tipos que van de gira proselitista al "Interior" buscando sacar chapa no resisten ningún archivo. Para ser claro: Nunca he juzgado a nadie, sean vecinos de Lobos o no, por su ideología. Sí lo hago cuando es evidente que sus acciones son totalmente contradictorias a lo que sería su pensamiento político o religioso.

Para no hacerlo más largo, nos estamos viendo pronto. Punto final. 

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