Creo que lo importante en esta vida es nunca perder la capacidad de maravillarnos por las pequeñas cosas. Estoy convencido de que pasarán los años, pero la gente tendrá que seguir comunicándonse personalmente como ha sido hasta ahora, y ni el celular ni la tablet nos van a doblegar. Tenemos que seguir sentándonos a tomar un café cada tanto, a que el mundo sea sólo esa mesa en que estamos nosotros dos, hablando de bueyes perdidos, o de asuntos más serios. Tenemos que seguir saludándonos por la calle, y no importa lo apurado que estés, darle un abrazo a un amigo. Como mencioné una vez, Lobos mantiene la idiosincrasia propia de "pueblo chico" en muchos aspectos, pero ha crecido en forma significativa. Basta con ver la periferia, alejarse un poco del Centro, y observar la cantidad de viviendas que hay donde antes sólo había lotes baldíos. Y a veces viene bien "salir del cascarón", de las diez o veinte cuadras del Centro, para recorrer los barrios y darse cuenta de que no todo es color de rosa. Y ahí también entra lo que dije al principio de este post, lo de maravillarnos por cómo mucha gente de trabajo le hace frente a la adversidad. No todos viven en departamentos o "chalets", y menos acá. Construir demanda esfuerzo y dinero. Porque la mano de obra supera a veces el costo de los propios materiales. Porque los terrenos disponibles están a precios exorbitantes y hay que relanzar un plan de créditos blandos al cual todos tengan acceso.
Muchos vecinos trabajan en negro, y ello les impide el acceso al crédito. Es injusto y hasta cruel que esto suceda, pero en la Argentina todavía predomina el trabajo informal o "no registrado". Es la gente que no figura en las estadísticas, porque al no haber un registro de sus aportes previsionales, para el sistema "no existen". Y todo cuesta más esfuerzo, más horas de trabajo, más incertidumbre por no tener una obra social si un día te enfermás. Esto es más grave aún si estás ejerciendo un trabajo insalubre, porque aunque te paguen un montón de guita en negro, para el Estado no existís como empleado porque no figurás en ningún lado.
Por eso sostengo, el placer de admirarse por lo cotidiano, de ver con otro prisma la realidad, nos hace valorar más lo poco o mucho que tenemos, y nos pone en perspectiva: no todos la están pasando tan bien como nos quieren hacer creer. Y eso te ayuda a valorar lo que tenés. Punto final.
Blog de Lobos, ARG, desde hace 20 años en la Web.
14 de marzo de 2016
13 de marzo de 2016
Ser auténtico en la vida
Domingo por la mañana en la ciudad. Se está yendo este verano agobiante, el más caluroso de los últimos tres o cuatro años. Para la mayoría, se terminaron las vacaciones y es momento de volver a la rutina diaria. En mi caso, no me tomé vacaciones, sólo disfruté de unos días de pileta en compañía de mi novia y familiares, lo cual fue bastante placentero porque me encanta nadar. Como los precios se dispararon desmesuradamente, se hizo imposible de concretar la idea de pasar unos días en la Costa. Además, por la naturaleza de mi trabajo, tampoco podría haberlo hecho. Este verano hubo mucha más noticias para cubrir que en los últimos cuatro años, precisamente porque asumió una nueva gestión municipal y ello hizo que las flamantes autoridades quisieran dar a conocer diferentes acciones de Gobierno. Yo publico todo lo que no sea publicidad encubierta, porque a esta altura de mi vida comprendí que el que quiere dar a difusión algo que no es de interés público, tiene que pagar para hacerlo. Está ocupando un espacio en tu medio de prensa, y eso vale guita. Pero no critico ni juzgo a nadie que tenga un aviso publicitario, cada cual sabe cómo actuar y cómo manejar su "Pyme". Elegí no recibir publicidad oficial, aunque muchas veces me lo ofrecieron, porque sé que tarde o temprano eso te condiciona a no cuestionar lo que hace Fulano o Mengano (funcionario de turno). O también, te ves obligado a cubrir notas que no revisten interés alguno, pero que como son del Municipio y es el que te está pagando, no podés decir que no.
Por esos motivos, yo cubro una noticia cuando la considero relevante para los lectores de mi página, y con el paso de los años ya no soy el "el chico de los mandados". Siempre sostuve que en Lobos hay que jerarquizar la profesión. Que al periodista le den el mismo valor que tiene un abogado o un profesional cualquiera. Porque el periodista que estudió (y no estoy hablando solamente de mí), es un profesional de los medios. Especializarse en una rama de conocimiento lleva tiempo, y a veces no te alcanza la vida para hacerlo. Realmente admiro a quienes tienen la voluntad de seguir capacitándose. Yo trato de mantenerme actualizado dentro del rubro, pero no he cursado otros estudios y menos aún seminarios.
Digo esto sin creerme más que nadie, sino reconociendo mis propias limitaciones, el hecho de que tuve que estudiar para poder formarme, y que mis padres invitieron mucho esfuerzo y dinero en mi educación. Ponerle pilas al laburo es la mejor muestra de agradecimiento que uno puede tener para con ellos. Punto final.
Por esos motivos, yo cubro una noticia cuando la considero relevante para los lectores de mi página, y con el paso de los años ya no soy el "el chico de los mandados". Siempre sostuve que en Lobos hay que jerarquizar la profesión. Que al periodista le den el mismo valor que tiene un abogado o un profesional cualquiera. Porque el periodista que estudió (y no estoy hablando solamente de mí), es un profesional de los medios. Especializarse en una rama de conocimiento lleva tiempo, y a veces no te alcanza la vida para hacerlo. Realmente admiro a quienes tienen la voluntad de seguir capacitándose. Yo trato de mantenerme actualizado dentro del rubro, pero no he cursado otros estudios y menos aún seminarios.
Digo esto sin creerme más que nadie, sino reconociendo mis propias limitaciones, el hecho de que tuve que estudiar para poder formarme, y que mis padres invitieron mucho esfuerzo y dinero en mi educación. Ponerle pilas al laburo es la mejor muestra de agradecimiento que uno puede tener para con ellos. Punto final.
10 de marzo de 2016
El verdadero periodismo
Siento que me cuesta cada vez más escribir acá con cierta regularidad. No es que falten ganas, sino que necesito tener algo para decir, caso contrario no tiene sentido aburrir a quien me está leyendo. Y por primera vez en mucho tiempo, vuelvo sobre mis pasos y pienso en hace 11 años, cuando comenzó todo. Creo que el periodismo es como una "gimnasia": hay que ejercitar permanentemente el oficio. No todo es conferencias de prensa, cenas y agasajos, y esas boludeces. Hay cosas mucho más preocupantes en Lobos y que pocos dicen porque no quieren que les toquen el culo. Pero uno se cansa de luchar contra "molinos de viento". Porque la mano de obra barata y la mediocridad son fáciles de conseguir; el profesionalismo y la excelencia no. Para ser buen periodista no sólo hay que escribir sin faltas de ortografía. Hay que saber preguntar, saber cuál es el momento justo para meter el dedo en la llaga y cuándo es mejor dejar que el entrevistado hable de lo que desee. El verdadero periodismo no es "invasivo", no es mercenario, no saca fotos de la farándula para vendérselas a Jorge Rial.
Para ser buen periodista hay que aprender a pensar de una determinada forma. Yo no sé cómo calificarme como profesional, eso quedará en cada uno de los que me leen. Pero lo que sí digo, es que el periodista tiene un "chip" especial en el bocho. Sabe encontrar la aguja en el pajar. Conoce el valor documental que tiene una foto, una frase, una palabra. Y eso no se aprende en ninguna Facultad, lo vas obteniendo con el oficio. Cuando hay que ser crítico sobre algo o alguien, tenés que ser consecuente con vos mismo. Por ejemplo, yo ahora cuestiono más cosas de Macri porque veo que la situación del país no mejora. Sin embargo, desde que asumió deposité mi confianza en él, porque no se puede concebir una Nación en la cual el pueblo no confíe en su Presidente. Por supuesto que no es un angelito, pero si todos debemos ajustarnos un poco ahora, hay que analizar bien lo que está pasando. Estamos pagando el costo de la fiesta y de la borrachera kirchnerista, que duró 12 años. Pienso que el aumento desmesurado de la luz, el gas, los peajes, los alimentos, la nafta, y muchos insumos más, nos están castigando el bolsillo y es hora de poner freno a esto. El propio Macri sabe hasta dónde puede apretar, porque aunque acá somos un pueblo manso no le toquen la billetera a la gente porque te vas en helicóptero a tu casa. Punto final.
8 de marzo de 2016
El pensamiento libre
Es un placer estar nuevamente sentado frente a la pantalla, despuntando el vicio de escribir. Quizás por eso, me resisto a creer que los blogs "han muerto", o que la gente ya no los lee. Un blog es, principalmente, una página de Internet en la cual escriben personas con distintos intereses, sin tener que sentirse tan atados a lo que sería un perfil periodístico. Yo soy periodista, pero cuando entro al blog, me pongo en la piel que un ciudadano común, que vive en Lobos, y que tiene su propia visión de la realidad.
A medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, aprendemos a desarrollar un pensamiento independiente. Aunque algunos continúan esclavos de lo que "papá y mamá" les dijeron que era bueno y saludable. Debemos honrar y querer a nuestros padres, pero no tomar lo que ellos dicen como si fuera la verdad absoluta. El ejemplo más elemental es el hecho de votar: si no tenemos pensamiento propio, terminaremos desperdiciando la única oportunidad que tenemos para expresarnos cada dos años. No podemos vivir como nos dicen los demás. Precisamente, creo que ese aprendizaje, de saber elegir y de decir "esto me gusta y esto no", es lo que nos hace libres. Siempre es bueno consultar o pedir una segunda opinión si tenés dudas sobre algo, pero nunca dejar que te influencie de tal manera que te impida formarte un juicio crítico. Hay gente a la que parece que le gustara vivir sometida, aprisionada en una coraza. Todos tenemos nuestra "coraza", cada cual a su modo. Es así como ponemos límite a las agresiones de terceros para que no nos afecten.
No estoy de acuerdo con aquellos que sostienen que "el tren pasa una sola vez". Las oportunidades de progreso en la vida se van dando de un modo azaroso, casi sin esperarlo, por lo tanto es lógico que muchas veces no reparemos en ellas. Y además, siempre que tenemos la idea errada de haber desaprovechado una oportunidad, hay que pensar qué hubiera pasado si esa tan ansiada puerta del progreso y la prosperidad se hubiera abierto. Nuestro problema es que idealizamos situaciones todo el tiempo, y tenemos expectativas demasiado altas sobre hechos que, una vez consumados, no merecen la más mínima atención. Punto final.
A medida que pasa el tiempo y vamos creciendo, aprendemos a desarrollar un pensamiento independiente. Aunque algunos continúan esclavos de lo que "papá y mamá" les dijeron que era bueno y saludable. Debemos honrar y querer a nuestros padres, pero no tomar lo que ellos dicen como si fuera la verdad absoluta. El ejemplo más elemental es el hecho de votar: si no tenemos pensamiento propio, terminaremos desperdiciando la única oportunidad que tenemos para expresarnos cada dos años. No podemos vivir como nos dicen los demás. Precisamente, creo que ese aprendizaje, de saber elegir y de decir "esto me gusta y esto no", es lo que nos hace libres. Siempre es bueno consultar o pedir una segunda opinión si tenés dudas sobre algo, pero nunca dejar que te influencie de tal manera que te impida formarte un juicio crítico. Hay gente a la que parece que le gustara vivir sometida, aprisionada en una coraza. Todos tenemos nuestra "coraza", cada cual a su modo. Es así como ponemos límite a las agresiones de terceros para que no nos afecten.
No estoy de acuerdo con aquellos que sostienen que "el tren pasa una sola vez". Las oportunidades de progreso en la vida se van dando de un modo azaroso, casi sin esperarlo, por lo tanto es lógico que muchas veces no reparemos en ellas. Y además, siempre que tenemos la idea errada de haber desaprovechado una oportunidad, hay que pensar qué hubiera pasado si esa tan ansiada puerta del progreso y la prosperidad se hubiera abierto. Nuestro problema es que idealizamos situaciones todo el tiempo, y tenemos expectativas demasiado altas sobre hechos que, una vez consumados, no merecen la más mínima atención. Punto final.
5 de marzo de 2016
Macri y De la Rúa
Macri no es De la Rúa, lo dijimos muchas veces. Pero con el transcurso del tiempo, se van pareciendo. Veamos: a poco de asumir, De la Rúa decretó un "impuestazo", medida sumamente impopular y que se clavó como un cuchillo en una sociedad convulsionada, en un país en recesión. Macri, si bien no es lo mismo, borró los subsidios de un plumazo e impuso el "tarifazo" para la luz y el gas. Aumenta nuevamente la nafta. El dólar sigue sin control: sólo lograron "domarlo" mediante la vieja receta de aumentar las tasas de interés para los Plazos Fijos.
De la Rúa se comprometió a mantener la convertibilidad cuando ya era insostenible, tal es así que el "1 a 1" se llevó puesto a él y a su Gobierno, con la masiva fuga de divisas. Macri, en lugar de "sincerar" las tarifas (como les gusta decir a ellos), podría haberse ahorrado millones de pesos mantiendo el programa "Fútbol para Todos", PERO, haciéndolo rentable, con sponsors y publicidades. Y no lo hizo.
De la Rúa convocó a su equipo a una "vieja conocida", Patricia Bullrich (Ministra de Trabajo), que ¡Oh, sorpresa! ahora está como Ministra de Seguridad de Macri y demostró su total falta de capacidad cuando los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci se fugaron del penal de Gral. Alvear, en diciembre del año pasado.
Macri se sentó a negociar con los fondos buitre, y justo es decirlo, lo hizo bastante bien. El problema es que una de las razones para hacerlo, según sus funcionarios, fue "abrir el crédito externo". De esta manera, estamos desendeudándonos por un lado, para endeudarnos en el futuro. No parece muy lógico. Tenemos que aprender a vivir de nuestros propios recursos. Por otra parte, la deuda con los buitres se pagó en bonos. ¿Quién nos garantiza que el país no entre nuevamente en default, se declare insolvente y en consecuencia surjan nuevos buitres que serán incapaces de cobrar esos bonos recién emitidos?
No veo mal que los ex CEO de empresas multinacionales integren el Gabinete de "Mauricio", porque saben cómo administrar las finanzas de una empresa y se supone que tienen idoneidad para hacerlo a un nivel "macro". Pero en la política, se necesita calle, "cintura", y 2 + 2 no siempre es 4. Estos tipos que salieron de JP Morgan, o de empresas como Shell (tal es el caso de Aranguren), no saben qué es negociar con los caudillos de las provincias, la Coparticipación, y todas esas cosas. Por ahora, el país está el "piloto automático".
Macri tiene experiencia en la gestión, y todavía conserva entre los sectores medios una alto grado de imagen positiva. Pero ésta se irá erosionando en la medida que el "bolsillo" de los ciudadanos se siga viendo resentido. Empezó con el pie derecho, y generó una gran expectativa en los argentinos. Ahora debe revalidar lo ya conseguido y mantener a raya la inflación.
El tiempo dirá cómo sigue esta historia. Punto final.
De la Rúa se comprometió a mantener la convertibilidad cuando ya era insostenible, tal es así que el "1 a 1" se llevó puesto a él y a su Gobierno, con la masiva fuga de divisas. Macri, en lugar de "sincerar" las tarifas (como les gusta decir a ellos), podría haberse ahorrado millones de pesos mantiendo el programa "Fútbol para Todos", PERO, haciéndolo rentable, con sponsors y publicidades. Y no lo hizo.
De la Rúa convocó a su equipo a una "vieja conocida", Patricia Bullrich (Ministra de Trabajo), que ¡Oh, sorpresa! ahora está como Ministra de Seguridad de Macri y demostró su total falta de capacidad cuando los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci se fugaron del penal de Gral. Alvear, en diciembre del año pasado.
Macri se sentó a negociar con los fondos buitre, y justo es decirlo, lo hizo bastante bien. El problema es que una de las razones para hacerlo, según sus funcionarios, fue "abrir el crédito externo". De esta manera, estamos desendeudándonos por un lado, para endeudarnos en el futuro. No parece muy lógico. Tenemos que aprender a vivir de nuestros propios recursos. Por otra parte, la deuda con los buitres se pagó en bonos. ¿Quién nos garantiza que el país no entre nuevamente en default, se declare insolvente y en consecuencia surjan nuevos buitres que serán incapaces de cobrar esos bonos recién emitidos?
No veo mal que los ex CEO de empresas multinacionales integren el Gabinete de "Mauricio", porque saben cómo administrar las finanzas de una empresa y se supone que tienen idoneidad para hacerlo a un nivel "macro". Pero en la política, se necesita calle, "cintura", y 2 + 2 no siempre es 4. Estos tipos que salieron de JP Morgan, o de empresas como Shell (tal es el caso de Aranguren), no saben qué es negociar con los caudillos de las provincias, la Coparticipación, y todas esas cosas. Por ahora, el país está el "piloto automático".
Macri tiene experiencia en la gestión, y todavía conserva entre los sectores medios una alto grado de imagen positiva. Pero ésta se irá erosionando en la medida que el "bolsillo" de los ciudadanos se siga viendo resentido. Empezó con el pie derecho, y generó una gran expectativa en los argentinos. Ahora debe revalidar lo ya conseguido y mantener a raya la inflación.
El tiempo dirá cómo sigue esta historia. Punto final.
2 de marzo de 2016
Basta de tanto fútbol!!!
Miércoles por la noche en la ciudad. Entre los partidos por la Copa Libertadores y los del Campeonato de la AFA, la pantalla de la tele parece ESPN: sobredosis de fútbol. La pelota rueda por doquier, inclusive se transmiten partidos de casi todas las ligas de Europa. Lo curioso es que, para los canales de aire, no siempre es un buen negocio: una película "estreno", o cualquier documental que despierte cierto interés, genera más rating que un match entre dos equipos ignotos. Por supuesto, los argentinos lo sentimos como el deporte nacional, y cualquiera que vaya a un bar a tomar algo, lo primero que verá en la tele es fútbol. Ya ni siquiera hay espacio para la ficción nacional, esto es, para las telenovelas o series producidas en Argentina: las traen "enlatadas" de Brasil o de Turquía. En los '80, el monopolio lo tenía Venezuela, con Grecia Colmenares, Carlos Mata, y otros nombres que en este momento no recuerdo. Debo aclarar que las novelas no son de mi agrado, pero prefiero soportarlas antes que ver 90 minutos insípidos, con la pelota yendo y viniendo.
No me malinterpreten: cuando hay un partido donde ambos clubes ponen garra, da gusto verlo. Pero ni aún así se justifica este exceso de fútbol en la cuota de pantalla que crece cada vez más. Existen muchos deportes que despiertan pasión, como el básquet, el hockey, o el tenis. Precisamente en Lobos, el hockey es un "boom". Pero parece ser que verlo por televisión no genera la misma adrenalina entre la platea. En varios posts anteriores comenté que el evento que más me maravilla, cada 4 años, son los Juegos Olímpicos. Los de 2012, con sede en Londres, fueron impecables. Y ahí es cuando te das cuenta que mucha gente, desde el anonimato, pone huevos para clasificarse y acceder a la máxima cita del deporte mundial. Y si fuéramos un país con verdadero fomento para el deporte, no cosecharíamos cuatro o cinco míseras medallas en cada JJ. OO. Lo más interesante, es que esas medallas suelen provenir de deportes no masivos, como el Judo o Natación, y no sólo del fútbol. Y lo más irónico es que, siendo un país donde mucha gente se dedica a la hípica, no tengamos una sola medalla en Equitación. Un país lleno de caballos pura sangre que valen fortunas, pero a la hora de los bifes, otras naciones como Austria o Alemania nos "pasan el trapo". Hay que replantearse varias cosas, porque cada cuatro años sucede lo mismo: vemos que no se les da poco incentivo a los deportistas olímpicos, y luego aparece de nuevo el "fulbito" y nos olvidamos. No es así, viejo. Han pasado decenas de funcionarios, de Secretarios de Deportes, y seguimos en la misma. Por una vez en la vida, que sea un espectáculo del cual podamos sentirnos parte. De lo contrario, estaremos mirando siempre como las medallas se las llevan los demás. Yo no pretendo que ganemos más medallas de los yanquis o los chinos porque sería imposible, pero tengamos un poco de sentido común para no pasar un papelón. Tenemos deportistas de elite en nuestro país, pero no todos cuentan con la ayuda necesaria para entrenarse y pelearle el podio a cualquiera. Punto final.
Marzo con frío
Definitivamente, habrá que decirle adiós a las remeras y las bermudas, porque los últimos días de febrero ya trajeron consigo un considerable descenso de la temperatura. Olvídense de la "ola de calor": todo parece indicar que cosa del pasado, por suerte. Lo que no deja de sorprenderme es la rapidez con que ya se ha consumido el casi el 25 % del año (tres meses). Este verano fue tan difícil de sobrellevar, que estuvimos más concentrados en buscar la forma de librarnos del calor que en otra cosa. Recuerdo que los últimos veranos no los había padecido tanto como este, en parte porque transpiro demasiado, quizás más de lo normal, y termino empapado, sobre todo en la cara, no así en el resto de mi cuerpo. Es frustrante tener que ir a cada rato al baño para refrescarte y lavarte la cara. Ahora que el verano dice adiós, llegó el momento de ir a buscar las bolsas con ropa de abrigo que tuve la precaución de guardar, y de reordenar el placard, para que el frío no me tome desprevenido. Este año compré dos o tres remeras, pero no más que eso, porque afortunadamente tenía ropa suficiente y en buen estado de la temporada anterior. Por otra parte, nunca me dejé guiar por la moda o las "tendencias". Por supuesto, no me voy a vestir como John Travolta en 1977, pero tampoco le voy a seguir el tren a lo que digan los demás. Hay colores que me cuesta asimilar, sobre todo aquellos más estridentes, como el amarillo o el rojo. Pero hay gente a quien le encantar lucirse con prendas de esos tonos. Yo suelo vestir remeras blancas, con algún diseño o inscripción, pero no mucho más.
Estoy convencido de que la forma de vestir no es cuestión de edad, y salvo que los detalles sean muy groseros o evidentes, nadie tiene derecho a pensar que sos un ridículo por tu forma de vestir. Si considerás que tenés una contextura física adecuada para usar una bikini, ¿por qué no lo vas a hacer, aunque tengas más de 50? Es un poco difícil ponerse en el lugar del otro, sobre todo cuando hay tanta gente al pedo dispuesta a señalarte con el dedo porque hacés tal o cual cosa. Pero superando los prejuicios y sin joder a nadie, se puede hacer todo lo que vos estés dispuesto. La edad no es un limitante, o no debería serlo. Y eso puede hacerse extensivo a todos los órdenes de la vida, como el sexo, la práctica de actividad física, o los deportes. Punto final.
Estoy convencido de que la forma de vestir no es cuestión de edad, y salvo que los detalles sean muy groseros o evidentes, nadie tiene derecho a pensar que sos un ridículo por tu forma de vestir. Si considerás que tenés una contextura física adecuada para usar una bikini, ¿por qué no lo vas a hacer, aunque tengas más de 50? Es un poco difícil ponerse en el lugar del otro, sobre todo cuando hay tanta gente al pedo dispuesta a señalarte con el dedo porque hacés tal o cual cosa. Pero superando los prejuicios y sin joder a nadie, se puede hacer todo lo que vos estés dispuesto. La edad no es un limitante, o no debería serlo. Y eso puede hacerse extensivo a todos los órdenes de la vida, como el sexo, la práctica de actividad física, o los deportes. Punto final.
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