29 de junio de 2017

Lobos visto como un lugar para vivir

El sentimiento de pertenencia a un pueblo, a un barrio, no se produce como consecuencia de las condiciones de vida, sino de los vínculos. En Lobos la gente te conoce y te saluda como en cualquier pueblo chico, en Buenos Aires sos un anónimo. Yo sólo me iría de Lobos ante una posibilidad de trabajo concreta que sea superadora. De lo contrario, seguiré aquí, y probablemente mi huesos reposen aquí. Y no es que Lobos necesariamente me gusta, sino que me acostumbré a vivir acá y a conversar con la gente que conocí durante toda mi vida.

Hay calles que da pena transitarlas, por el estado de abandono, por las casas derruidas, y existen otras que de a poco van tomando una impronta comercial, lo cual las hace más atractivas. Muchos años atrás, nuestra ciudad tenía las famosas "tiendas", como La Marina o La Gallega, y llegaba gente de localidades vecinas para venir a comprar aquí. El proceso de decandencia que comenzó en los '90 destruyó no sólo eso, sino también el ferrocarril, la industria textil, del calzado, entre otras. Hoy vemos que hay gente que se anima a emprender en un local comercial, a invertir, pero yo que no tengo experiencia en el rubro imagino que debe ser difícil determinar si un negocio puede ser exitoso o no. Además, estamos en una época en la cual todos cuidamos un poco más el bolsillo, compramos lo esencial, y si bien de vez en cuando nos queremos dar un gusto con algo que nos satisface, no es lo más frecuente. 

Como la economía es una cadena, esto nos afecta a todos, vender publicidad se ha hecho complicado, aunque no escribo esto para quejarme. Simplemente se trata aceptar que es así, y esperar el momento oportuno. A diferencia de los medios gráficos, donde el lector paga el precio del diario en el kiosco y además éste tiene avisos publicitarios, Internet es de libre acceso, gratis, por lo cual las noticias que yo publico no tienen costo para quien las lee. Entender (o hacer entender) que la publicidad es una inversión, una manera de promocionar un comercio o empresa, no es sencillo. Yo también debí hacer publicidad para darme a conocer, y busqué las estrategias que estaban a mi alcance dentro de mi presupuesto. No quiero pintar un panorama sombrío, porque quizás a otros les esté yendo muy bien con otra forma de laburar. Mi forma de trabajar es sobre la información, diciendo siempre la verdad aunque algunos se ofendan o te critiquen, y buscando el interés público. Es decir, noticias que sean de interés de la mayoría, no sólo para un determinado sector. Con el tiempo, quienes confían en vos como medio periodístico se convierten en tu mayor capital, y en eso está la capacidad de crecer y de "reinventarse", porque muchas veces este sube y baja nos obliga a adaptarnos, dentro de lo que somos capaces de hacer. Punto final. 

27 de junio de 2017

Mitos y verdades de la campaña política

De a poco la semana se va acomodando, en parte al compás de las inminentes elecciones y de los intentos de los políticos por sumar votos. Es así como buena parte del laburo que me tocará en los próximos días estará destinado a eso, a cubrir actos de campaña, anuncios grandilocuentes que surgen de la necesidad de sumar voluntades, pero llevo varias elecciones encima y esto no es nuevo para mí. Por mi profesión, siempre me mantuve "neutral", nunca expresé mi favoritismo por ningún partido, y además hasta ahora no hay  ninguno que me convenza lo suficiente como para entusiasmarme. Lo que sí puedo afirmar, porque lo veo a diario, es que hay mucha gente que la está pasando mal, que vio cómo su poder adquisitivo se redujo considerablemente, que sufre por el aumento de tarifas, y que tiene que pelearla para que el Estado le reconozca sus derechos. Podríamos afirmar que este panorama poco alentador no es nuevo, pero lo cierto es que se ha agudizado en los últimos meses. La recuperación económica no llega, y ello tiene que ver con que se privilegian intereses particulares en la mayoría de los casos. 

El vecino de a pie, ya no quiere saber más nada con la "herencia" del kirchnerismo. Puede comprender que sea real, pero en nada contribuye a resolver sus problemas, en el "aquí y ahora". 18 meses de gestión macrista han arrojado magros resultados, lo cual está avalado por las estadísticas del propio INDEC. La inflación no ha podido controlarse, hay meses en que la suba es mayor o menor, pero aún así estamos lejos de tener una capacidad de compra que permita recuperar al comercio y a la industria. Si no tenemos plata para consumir o para gastar en los alimentos e insumos más esenciales, qué cabe entonces para otros rubros donde la gente acostumbraba destinar parte de sus ingresos, como los restaurantes, bares, locales de ropa, etc. 

Por supuesto, uno quiere creer que hay posibilidades de revertir esto, el tema es si las autoridades tienen intenciones de hacerlo. Quién es el "cerebro" que maneja la economía? No es sólo el Ministro, hay muchas empresas que hacer valer su influencia para obtener un determinado rédito. Esto tampoco es nuevo, ha sucedido con todos los gobiernos. Será en agosto (con las PASO) y en octubre que el pueblo decidirá si vamos por el camino correcto. Al menos por ahora, no se puede esperar demasiado. Punto final.

23 de junio de 2017

Ordenando el rompecabezas

Fin de semana, nuevamente con mucha humedad en Lobos y pronóstico de lluvia para mañana. Tengo que ponerme las pilas y terminar de escribir cuatro o cinco cuentos que tengo inconclusos, por diversos motivos. Redactar los primeros párrafos es sencillo, luego hay que plantearse el desarrollo del relato y buscar la manera de que no resulte tedioso. Sinceramente, no creo en la eficacia de los talleres literarios: pueden estimular la creatividad o ayudarte a conocer nuevas técnicas, pero a mí no me agrada mostrar el trabajo "en proceso", sino el producto terminado. Cuando el cuento está terminado, se lee, se publica, o lo que sea. Antes no. Hay personas que logran salir del "corset" y escriben textos sorprendentes, donde cada palabra parece haber sido escogida con la precisión de un relojero. Cuando perdés demasiado tiempo buscando sinónimos para no repetir palabras, algo está fallando. Me pasa en este mismo blog, a veces leo notas viejas y pienso que podría haberlas escrito de un modo mejor, más conciso. Pero quién sabe, seguramente en ese momento tenía miles de quilombos y no pude concentrarme en lo que quería expresar. 

Veremos, entonces, si logro concluir esos modestos cuentos, aunque no sea de la mejor manera. Ya vendrán tiempos en que surja la creatividad, en el momento menos pensado. No me gusta forzar las cosas, pero la literatura, como todo en la vida, no es sólo talento, es esfuerzo. Ese laburo arroja buenos frutos si lo cultivás a diario. Nunca intenté imitar a ningún escritor o emular su estilo, siempre hay influencias pero el gran desafío es buscar un estilo propio. Y ello también se hace extensivo a otras facetas: distinguirse, destacarse, es posible. Sin soberbia, solamente a base del trabajo que uno hace a diario y que la gente recibe, cada cual a su modo. Punto final.  

22 de junio de 2017

Resistir desde la barricada

Cuando las cosas no me salen bien, siempre pienso que el día siguiente (o el intento siguiente), puede ser mejor. Nos frustramos por acciones que no está a nuestro alcance resolver, y también por malas decisiones. Lo cierto es que resulta muy probable que, al tener que decidir todo el tiempo, lo cual es parte de la vida, en algún momento nos equivoquemos. Sobre todo con decisiones que involucran a otras personas, que no sabés cómo van a ser recibidas o si podrán afectar al entorno cercano. Con el tiempo aprendí que es inútil y desgastante clavarse puñales cuando algo no funciona como queremos, o insistir en una idea que ya viene mal planteada de movida. Tener proyectos, por modestos que éstos sean, te hace sentir vivo. Seguramente, si pudiera volver a foja cero, habría cosas que no haría, o las haría de un modo diferente. Pero todo es una cadena, dado que la forma en que las personas reciben tus acciones determina tu imagen pública y tu consideración. Si es que eso realmente te importa, ya que lo más saludable es tener control de lo que piensen los demás. Juzgar con liviandad es fácil y es gratis, de manera que te vas a encontrar con esas situaciones varias veces. 

Tengo la suerte de trabajar de lo que me gusta, y en este caso también se da que uno nunca termina de aprender. Una cosa son los cuatro años de estudio, y otra es la calle. Caminar la calle. Que no te vendan información falsa o "pescado podrido", como se dice en la jerga. Que no te usen para difundir gratuitamente un evento privado. Que sepas discernir lo que es de interés público, de aquello que sólo le interesa a una minoría. Pero me he dado cuenta de que tan errado no estoy, porque inclusive los grandes medios caen en este tipo de cosas, a otro nivel y dimensión por supuesto, pero el hacer periodismo no es sólo informar lo que nos dicen. Es analizar, redactar, cuidarse de no comerse un juicio por un rumor falso... cuando publicás algo polémico están todos con vos, si llega una Carta Documento te quedás solo. Afortunadamente nunca me pasó. No por cobardía, sino por entender los límites con los cuales debemos manejarnos si queremos mejorar esta profesión. Y es así como, cada uno desde su lugar, va construyendo el devenir cotidiano, tanto el albañil, el panadero, el carnicero, el comercio en general, la industria... cada rubro tiene sus reglas que podrán ser respetadas o no, pero que hacen a que tengamos una forma de ejercer nuestro laburo sin conflcito de intereses y respetando al que está del otro lado. Punto final.

20 de junio de 2017

Boca Campeón


Es real: Boca se consagró Campeón nuevamente, faltando dos fechas por jugar. Suma en sus vitrinas el título número 32, y Lobos no fue ajeno a esta conquista. Sin desmerecer a otros clubes, que han tenido logros admirables, el vínculo de los hinchas con Boca es muy especial. Como decía el escritor Jorge Asís, es el único equipo del mundo que tiene un diminutivo ("Boquita"), que no es despectivo, es una muestra de afecto hacia quienes seguimos el fútbol a diario. En este fútbol hiper-profesionalizado, bien vale el esfuerzo de un plantel que, con altibajos y en un torneo largo de 30 fechas, volvió a demostrar su potencial. Hubo partidos de Boca que (vamos a sincerarnos) fueron francamente mediocres, pero aún así en el último tramo el equipo logró encontrarle la vuelta y no dejar que este nuevo título se le escapara. Dos años pasaron desde la última Copa, con el "Vasco" Arruabarrena, y el fútbol de hoy se maneja de un modo tan frenético que un entrenador que no gana dos o tres partidos seguidos es inmediatamente juzgado por cierto sector de la prensa especializada. Claro, es más fácil echar a uno que dirige y no a las 11 momias que están en la cancha dando un espectáculo lamentable. 

Pero lo peor ya pasó. Boca es Campeón otra vez. Un 20 de junio, la ciudad apareció enbanderada con azul y oro, cuando ya a sus perseguidores no les quedaban chances para arrebatarle la punta al xeneize. Y para los que estamos lejos del dinero y de los lujos, que nunca tuvimos la oportunidad de ir a la imponente Bombonera,  nos conformamos con seguir a "boquita", es nuestra felicidad, nuestro modesto sentir, un desahogo, más allá de la corrupción que domina la AFA, de los negociados, de los sobornos...en la cancha son 11 contra 11. Punto final. Salud, campeones.

19 de junio de 2017

La campaña política en cuenta regresiva

Lunes por la noche. Comenzó la semana nomás, se fue la humedad imperante durante el viernes y sábado pasado, y a pesar del frío salí a laburar, y a realizar las actividades cotidianas. Por suerte para mí, que vivo de esto, hoy hubo más información para volcar a los lectores, y mañana -exceptuando el acto por el Día de la Bandera- entraremos en un "punto muerto", hasta que se retome la actividad el miércoles. La eterna discusión sobre los feriados puente, si sirven o no para algo, ya la he expuesto en otras publicaciones, de manera que sería redundante.

Como cada domingo, ayer me dispuse a afrontar una nueva semana, que cada vez parece más corta, como nuestra percepción del tiempo. Fue un finde relatviamente tranquilo, y me fui a la cama con la premisa de hacer la mayor cantidad de notas posibles, dentro de lo que se considera de interés público. Aunque nunca se sabe, porque estamos muy cerca de las elecciones, y hacer entrevistas a los candidatos muchas veces no se traduce en una mayor cantidad de lectores. La gente está harta de la política. Se informa, pero hasta ahí nomás. Y realmente no los culpo, dado que algunos de nuestros dirigentes son impresentables. Muchas veces, porque dejamos o permitimos que lo sean. Creemos que con el voto se soluciona todo, y no es así. Cuando alguien detenta el poder, además del hecho de haber sido elegido para ello, incurre en un abuso. Me refiero a abuso de poder. En confundir Gobierno con Estado, un mal que arrastramos los argentinos desde hace años y que derivó en expresiones casi perversas como el programa "678" durante el kirchnerismo, que era una suerte de trinchera para los K y un castigo a la oposición (o a "la opo", como ellos la denominaban). Hoy los medios afines al kirchnerismo se ha reducido considerablemente, en parte porque la mayoría de ellos se sostenía gracias a la generosa pauta oficial. Radio Nacional también fue tomada como un bastión del cual hacer "periodismo militante", algo que a mi modo de ver no existe, porque si sos militante no podés ser periodista. Se puede defender una idea, con argumentos, pero sin caer en el fundamentalismo. Hay buena parte de la sociedad que no se siente representada por ningún sector del espectro político, y esa franja optará por el "mal menor" en estas elecciones. Como me dijo una amiga sobre el famoso balotaje entre Macri y Scioli: "era elegir entre el espanto y el terror".

Llegará un momento que a los ciudadanos se les acabará la paciencia que tanto reclama la clase política, y ello puede derivar en un estallido social o bien en un retiro anticipado de las actuales autoridades. No quiero ser apocalíptico, quizás nada de ello suceda y lleguemos a 2019 en un estado de relativa calma. Creo que en el imaginario colectivo pesan más los 12 años de kirchnerismo que los desaciertos e incoherencias del actual Gobierno. Sólo el tiempo (y la "paciencia") lo dirá. Sería histórico que un presidente no peronista concluya su mandato desde 1983 a la fecha. Punto final.

17 de junio de 2017

Días de humedad y fastidio

Fin de semana con una humedad terrible en la ciudad. Las veredas mojadas, la ropa que no se seca, y un malhumor general que muchas veces es ajeno a una situación personal, sino a los factores climáticos. Estamos muy cerca del invierno, con una temperatura de 23º C, lo cual no es normal, y nos obligó a rescatar del olvido las remeras, y toda la ropa liviana para no transpirar en cada salida a la calle.
A veces resulta difícil ser original, creativo, cuando hace mucho tiempo que estás haciendo lo mismo. Ese es el desafío que uno se impone en su laburo, que no sea rutinario. Y también vale para una charla o una conversación casual.  Si ustedes notaran que me repito demasiado en lo que digo, perdería todo interés.

Muchas veces me pregunto si lo que se denomina vintage o "retro", es una moda, una suerte de reciclado, o un intento por despertar novedad con algo que ya se hizo. La industria textil constantemente recurre a prendas que nos remiten a 30 años atrás, volvieron los discos de vinilo, y los hábitos de lectura de antaño han resurgido. Ya se terminó el boom de la novela histórica, la gente lee biografías, ensayos, o busca una aproximación a los escritores consagrados. La pregunta es, entonces, si todo lo que acabo de exponer le pone un freno al avance de la tecnología, o es sólo una forma de autoengañarnos y suponer que nada cambió. La decandencia de las enciclopedias impresas es algo que comencé a advertir desde hace varios años, casi todo el mundo echa mano a Wikipedia, yo mismo lo hago, aunque agota demasiado la vista leer un texto largo en una pantalla que muchas veces es diminuta.

Hay cosas que se mantendrán, porque no se pueden sustituir por otras. A menudo fastidia leer el diario, sea Clarín o el que fuere, y encontrarte con que lo que está impreso en papel ya lo leíste por Internet y está súper "masticado". Pero siempre hay hallazgos, noticias perdidas en un recuadrito de una página que merecerían mayor difusión o interés. En un país que se dice federal, se sigue llamando "Interior" al resto que no sea Buenos Aires, y hay escondida entre la hojarasca una historia de olvido, de caudillismo, de tipos que han sabido sortear los procesos electorales post democracia para seguir manejando los hilos como si fueran un patrón de estancia. Las provincias aportan muchísimo, no sólo por las economías regionales, sino porque algunas de ellas están promoviendo incentivos para que se radiquen parques industriales. Una iniciativa que todavía, en  nuestro querido Lobos, es sólo una expresión de deseo. Contar con un parque industrial propio, generar mano de obra, laburo, oportunidades de empleo, precisamente en tiempos de vacas flacas. Veremos qué sucede si aparece algún "iluminado" que proponga una propuesta superadora. Punto final. 

La magia sigue intacta

  Martes en la ciudad. Ya arrancamos la semana. Ayer lunes, minutos antes de levantarme, pude ver por las rendijas de la persiana algunos tí...