30 de mayo de 2023

Rebobinando una cinta infinita

Martes "bajo cero", bastante nublado pero con breves intervalos de cielo despejado en la ciudad. Son esos días que uno trata de aprovechar al máximo antes de que irrumpa oficialmente el invierno. Estamos a un paso de entrar en la segunda mitad de 2023 y eso nos lleva a adoptar una visión diferente ante lo que nos rodea.

No me gusta hablar en nombre de nadie, pero sólo diré lo siguiente: Tenemos que salir de esta melancolía o bajón colectivo y ejercitar la creatividad todo lo que nos sea posible hasta que, en un plazo incierto e impreciso, salgamos de la crisis. Aunque la mayor responsabilidad recae en la clase política, algún rebusque tiene que aparecer hasta que los cráneos que están de inquilinos en la Casa Rosada salgan de la siesta y tomen una decisión, si es que pretenden lograr una mínima calma en la sociedad hasta las elecciones. 

Si no conseguimos salir del limbo, vamos a seguir yirando sin rumbo, o nos convertiremos en meros espectadores de lo que sucede. Poco podemos esperar de quienes nos gobiernan en términos de un mejoramiento de la calidad de vida para sus representados. Ya han tenido tiempo suficiente y no han hecho más que poner parches. Y es necesario destacar que fue así desde el vamos, incluso antes y despúes de la pandemia. El sentido común indica que si no efectuaron una reforma sustancial hasta ahora, difícilmente lo hagan en los meses que los separan de los comicios y de una eventual derrota. El kirchnerismo puede caer derrotado por paliza, aunque por ahora no es más que algo palpable que percibo entre mucha gente con la que hablo (entre ellos, los propios peronistas). El modelo muestra signos indisimulables de agotamiento. Pero reitero, es sólo una percepción.

No nos queda otra alternativa que barajar y dar de nuevo: Debemos agudizar el ingenio para buscarle la vuelta ante aquello que nos resulta omnipresente y agobiante. Vivir cada día con intensidad es un logro en si mismo. Yo ya me cansé de lamentarme, aun con motivos fundados, ante la decadencia de una Nación. Aquí no entra en juego solamente la guita que tenemos en el bolsillos, sino también la cultura, la educación, y una serie de cuestiones que -al parecer- no son prioridad para nadie. 

Pese a todo, si entendemos que esa actitud pasiva llevada al extremo no conduce a ningún lado, hay que observar a lo cotidiano con otros lentes, con otro prisma. Y como todo proceso, no estará exento de dificultades, pero en mi caso empecé a considerar a la inestabilidad como un desafío que pone a prueba nuestra capacidad de superación.

Retomando el primer párrafo: Hoy tuvimos un día común y corriente en Lobos, que aunque nos obligó a abrigarnos, fue digno de ser aprovechado en su plenitud. Sentarse a tomar mate en la reposera del patio desafiando al frío, abrir la ventana de los habitaciones para que el viento entre por los vericuetos de cada ambiente y disolver ese olor a encierro, desconectarnos de la realidad por unas horas con algo que nos distienda, son recursos para no permitirnos estancar. Si no puedo ir a un bar a tomar un café porque no tengo plata, lo hago en mi casa, y si ni siquiera tengo café en mi casa, tomaré unos mates, y no me va a cambiar la vida en absoluto tener que sustituir esos hábitos o prorrogarlos por tiempo indeterminado. Me adapto al presupuesto.

Tenemos gente muy valiosa, un capital humano excepcional, que le da pelea día a día a todo lo que estamos afrontando, porque no puede darse el lujo de lamentarse cuando tiene una familia a cargo, cuando tiene de alimentar a sos hijos. Esas personas, esos vecinos, no necesitan que ningún ministro les explique nada de la realidad porque conviven con ella en lo cotidiano. La pobreza estructural lleva a que cada vez haya más personas cartoneando, vendiendo metales como el bronce, o desprendiéndose de anillos o alhajas que nunca más podrán recuperar, pero necesitan el dinero y no hay mucho margen para pensar. 

Con pequeños gestos, estamos mostrando nuestra voluntad de seguir adelante. Ya llegará el momento en que se podrá avanzar hacia nuestras aspiraciones individuales. No es bueno apresurarse, pero como ejemplifiqué antes tampoco podemos continuar postergándolo todo o inventándonos excusas. Yo mismo solía caer en ese autoengaño, de esperar a que el futuro se vislumbrara con mayor claridad, de aguardar alguna señal de que llegaría un tiempo propicio para poner "toda la carne en el asador" (en el caso de que hubiera carne). Pero no lo recomiendo, porque el tiempo que se pierde por la indecisión prolongada no se puede recuperar, y no nos conduce a ninguna parte

En este contexto que nos ha puesto patas para arriba, aparecen cosas. Tomar un curso online continúa siendo una buena alternativa, ya que muchos son gratuitos y lo único que se necesita es una dosis de tiempo y atención. También hay profesores de Educación Física que todos los días suben a la Tik Tok o a You Tube una rutina de ejercicios.

Todo ese auge de la conectividad que tuvimos de adoptar en la pandemia, es uno de los pocos aspectos positivos que rescato ahora, en 2023:  Poder hacer uso de los tutoriales de Internet ya disponibles, aprender algo útil, y no destinar tanto tiempo mirando memes o fotos sin sentido en la redes. Hay mucha gente que aprendió a diseñar flyers, a cocinar, y todo sirve. No es lo mismo un pan casero recién horneado y hecho por vos, que la bolsita que todos los días compramos en la panadería. 

Sólo permito que los demás decidan por mí en el marco de la democracia y del respeto a lo que establecen las leyes, nada más. Si dejamos que otros guíen nuestro destino y lo aceptamos con mansedumbre, estamos perdidos. Si no tenemos pasión por lo que hacemos, por mucho que nos digan los demás, no nos hará sentir mejor. Ya ha corrido demasiada agua bajo el puente, y tuvimos motivo genuinos y valederos para sentirnos mal, por lo tanto no voy a dejar que la segunda mitad del año transcurra de la misma forma.

En normal sentirse estancado, no saber cómo reaccionar, porque la mente se bloquea y eso te jode, lo extraño sería que no te jodiera sentirte mal. Pero el problema comienza cuando seguís así indefinidamente. Yo lo considero un problema, a algunos no les importará o no se han puesto a reflexionar en eso.

Pensá esto: Te puede ir mal en varios aspectos, pero sería un error simplificar todo culpando de ello a la sociedad o al gobierno. Sería muy básico y carente de un compromiso real por hacernos cargo. No dejemos que se convierta en una mala costumbre o en un truco facilista que pretenda justificar cualquier cosa. Si metiste la pata, o te equivocaste, fue por una negligencia tuya. Mientras tanto, mientras uno seguís deliberando y enroscándose en su interior o en su mente,  la rueda sigue girando. 

De manera que habrá que armarse de paciencia, porque este año es muy significativo para nuestro futuro, y cualquiera que me está leyendo ya sabe por qué. Punto final.

29 de mayo de 2023

Inteligencia artificial vs. Locura artificial







Este mes que está cerca de finalizar no ha sido fácil de llevar para mí, y afortunadamente no tiene que ver con cuestiones de salud. La evaluación que yo hago de mayo de 2023 está sustentada en gastos imprevistos que fueron surgiendo y que tuve que solventar en períodos de poca plata. Pero no pretendo ponerme en una situación de víctima. Asimismo hubo un reacomodamiento general de los clientes que eligen mi portal LOBOS 24 para promover y publicitar sus servicios. 

En tal sentido, tuve la posibilidad de ir mejorando en los últimos días, porque si uno en particular se da de baja por los motivos que fuere, pude reemplazar a ese cliente por otro que no anduvo con vueltas, que aceptó la tarifa acordada, que pagó como correspondía, y cuando ese proceso fluye sin sobresaltos, yo también cumplo en tiempo y forma. Es una contraprestación, siempre lo he entendido así. Siempre fui agradecido hacia aquellos que estuvieron desde el primer día, más allá de que en determinado momento hayan discontinuado la relación comercial. Y si toman esa decisión, en la mayoría de los casos no insisto porque es poco productivo. También están aquellos que se dan de baja por un tiempo pero que no te cierran la puerta del todo, por lo cual está la opción de volver a contar con ellos.

Sea como fuere, desde el comienzo he tratado de brindar un producto informativo de calidad, que se distingue por la producción fotográfica, por las entrevistas, por alguna que otra primicia, y tengo la libertad de darle mi estilo o mi impronta como propietario del medio. Durante años trabajé para otros y si bien en cierta manera me sirvió porque en todo ese proceso he aprendido algo, cuando tomé la decisión de independizarme lo hice pensando que ya no habría marcha atrás. Bueno, nunca se sabe, pero desde hace más de 10 años que es así.

Y cuando no estoy abocado a mi trabajo, porque el tiempo libre me permite dedicarme a cualquier otra cosa, trato de leer, de buscar datos que sean interesantes para compartir con los lectores aunque no estén estrictamente ligados a Lobos. Yo sé que una nota cultural (o de un café literario por citar un caso), atrae menos audiencia que un accidente en la ruta, no hace falta demasiado para darse cuenta de eso, pero intento cubrir tanto como me sea posible. Cuando los horarios se superponen, no puedo estar en dos lugares a la vez, por obvio que resulte decirlo. Tengo que elegir uno, pero no es en detrimento de otro. No lo considero de esa manera.

Tema 2: Desde que proliferaron todo tipo de publicaciones relacionadas con la Inteligencia Artificial (IA), surgieron diferentes opiniones respecto al real impacto o alcance que esto traerá aparejado a futuro. Creo que esto ya lo mencioné en otra nota. Casualmente hoy, estaba viendo un reel de Instragram de este músico/actor Andy Chango, que se hizo conocido por personificar a Charly García en la serie de Fito Páez, una suerte de biopic que me resisto a ver, pero no obstante dijo algo interesante: “Lo que las máquinas no podrán recrear, es la locura artificial”. Estaba hablando de esa dosis de “locura” que, en líneas generales, es propia de todos los genios o personas que alcanzaron la excelencia en lo suyo. Sí, claro que podrán subir a las redes una canción reciente de Charly con su voz de los años ’80. Pero es artificial, desde luego, y por un motivo muy simple: Nunca pasó ni pasará en la vida real. La música no se toca, decía Alejandro Sanz. Hay experimentos más extraños, como canciones de Fito en la voz de Charly García o Spinetta, pero eso, más allá de la curiosidad inicial por el resultado, carece de todo valor artístico porque no es real. 

Hoy vi una foto de un software de IA, que simulaba como se vería hoy Michael Jackson en caso de estar vivo y de haber envejecido. En ese último ejemplo que les menciono, la foto no se aproximaba en lo más mínimo a lo que uno pudiera imaginar de MJ, porque el Rey del Pop no era un sujeto que hubiera aceptado envejecer de un modo visible. Todo lo contrario, con sus infinitas cirugías terminó por crear una imagen andrógina de sí mismo y bastante repulsiva. Lo que nunca ha sido repulsiva, al menos para mi gusto, es su música. Fue un adelantado en más de un sentido, para romper todo tipo de barreras raciales cuando todavía tenía apariencia de afroamericano. Los herederos del MJ, en el curso de los años, seguramente lanzarán decenas de canciones que nunca fueron lanzadas en ningún disco, porque el perfeccionismo de Michael o las limitaciones en la duración de un álbum lo determinaron de esa manera. 

Estoy haciendo una valoración, reitero, solamente artística, que no tiene nada que ver con las acusaciones que enfrentó y que condujeron a un declive de su carrera. Pero no nombrar a Michael Jackson como una de las grandes influencias de la música popular de los ’80, con el pretexto que sea, es una omisión garrafal. Hoy por hoy, en la industria del espectáculo a nivel masivo, hay muchos tipos con un prontuario bastante polémico, y con excentricidades que pueden permitirse por la guita que tienen, y nadie los juzga tan severamente.

Como es un fenómeno reciente, todavía no podemos dimensionar lo que representa la IA. ¿Es algo útil de verdad, o es un entretenimiento para simular voces que no existen y esas pavadas? Porque lo que he visto hasta ahora, no es más que eso. Si contribuyera a la ciencia o a la investigación, lo tomaría con mayor seriedad. Es posible que eso suceda, y cuando alguien que está al pedo hace esos experimentos que pretenden generar atención, yo me corro a un costado, porque la gente se ha vuelto muy intolerante y agresiva en las redes. No sé, parece que no poner al Flaco Spinetta como la quinta esencia del rock es un pecado capital. Sólo puedo afirmar que a mí Spinetta no me gusta, me aburre, y lo digo porque he escuchado sus discos, me gustan algunas canciones sueltas, pero no soy un fundamentalista. Los músicos y los artistas en general no están para rendirles pleitesía, sino para disfrutar de su obra. El gusto no se discute: Si vos te ponés a fundamentar por qué no te gustan los Rolling Stones, sos un pelmazo. No te gustan, y está todo OK. Y puede pasar a la inversa, también en la literatura. García Márquez no es uno de mis escritores favoritos aunque está posicionado entre los mejores del siglo XX. Siempre vos a estar en contra del pensamiento uniforme, porque no da lugar para el debate y para explorar nuevas vertientes. Pero para no ser “larguero”, prefiero dejarlo así. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

26 de mayo de 2023

Todo se renueva constantemente

El título de esta nota fue lo último que surgió al cabo de escribirla: Todo se renueva constantemente, aunque no lo veamos o no nos percatemos de ello. Viernes con sol radiante en la ciudad. Era hora ya de que volviéramos a ver el cielo límpido. Ha llovido durante casi toda la semana (más de 100 mm, una cifra importante) y esto incluyó el día de ayer, 25 de Mayo, que según han reseñado los historiadores, también tuvo inclemencias del tiempo en 1810. Imposible saberlo con precisión. 

Lo que sí puedo afirmar es que al fin pude salir de casa luego de permanecer recluido más de lo aconsejable. Me hubiera gustado caminar un poco o encontrar una forma de distenderme fuera de las cuatro paredes, pero no se dio como lo esperaba y no vale la pena enredarse en lo que no fue. Solamente salí para hacer unas cuadras en auto cuando fuimos a buscar a mi hermano que había terminado su horario laboral. Pero, viviendo cerca del centro, las calles eran un páramo: Ayer por la tarde transcurrieron muchas horas sin que escucháramos circular ni un solo vehículo, creo que todos los que no tuvieron que trabajar durante el feriado se quedaron viendo alguna película o lo que fuere. Estamos cerca de fin de mes, lo cual no es un dato menor. 

Además, en días de humedad debo tener mucho cuidado al pisar las baldosas de las veredas que inevitablemente se mojan con el agua de la calle. Más de una vez me he pegado una tremenda patinada, que obviamente causa la risa de los demás transeúntes que ocasionalmente me están viendo pero que no tienen el gesto de ayudarme a que me pueda poner nuevamente de pie. El resbalón más reciente que recuerdo fue en una de las calles que rodean a la Plaza 1810, cuando para cruzar con más rapidez, no tuve mejor idea que hacerlo por la rampa para discapacitados, que es un plano inclinado. La estructura de hormigón era tan lisa que pasó lo que tenía que pasar: Me recuerda a esos dibujos animados donde el humor básico pero efectivo era ver a un personaje de ficción resbalándose con una cáscara de banana que otro había dejado por el piso luego de haber ingerido la fruta, y tirarla por ahí. Pero siempre hay algo que hace que un día no se vuelva un desperdicio, un tedio. No tengo motivos para quejarme, ni ganas de hacerlo, lo que dije en otra situación parecida no merece ser reiterado nuevamente. 

Pienso a veces en los presos, y cómo hacen para no caer en la desesperación cuando tienen por delante varios años tras las rejas, sin perjuicio del delito que hayan cometido. Debe ser difícil predisponerse mentalmente para afrontar una rutina que, en caso contrario, te debe liquidar, por no mencionar que la única manera de sobrevivir es aceptando que siempre hay un capo en el pabellón y que las peleas y reyertas con las famosas "facas"  son moneda corriente. 

Estar preso te transforma en escoria, para la sociedad sos lo peor que pueda existir, en el caso de que no accedas al privilegio de un sector "Vip" que te mantenga alejado de los más violentos criminales. Claro que con una Justicia garantista como la que actualmente predomina en la Argentina, se dan fallos sumamente discutibles y esa sensación colectiva de que los peces gordos nunca van en cana, a lo sumo cumplen arresto domiciliario y eso les posibilita hacer lo que quieran, seguir disfrutando de una vida de lujos y sin remordimiento alguno, la única limitación que tienen es una tobillera para controlar que no salgan del domicilio que declararon. En los penales, si tenés guita inclusive es muy común sobornar a los guardiacárceles o pergeñar algún tráfico de influencias para que tu estadía sea más llevadera. Podés tener un televisor, una radio, libros, o determinados objetos que los internos menos favorecidos nunca tendrán acceso. Los funcionarios públicos, los pocos que han estado presos por corrupción, normalmente reciben esos beneficios; hacen cursos de cualquier cosa porque saben que a futuro podrían reducirles la pena, y ello sumado a la buena conducta, hará que nunca cumplan en su totalidad la condena esa unidad penitenciaria que les fue asignada. Hay varios libros que narran con gran detalle ese submundo que está ligado a la marginalidad. 

Para un interno común y corriente, recuperar la libertad implica nada más que oportunidad de volver a delinquir. ¿Quién le va a dar un trabajo honesto a un ex convicto? Eso también sería bueno que se pusiera en debate alguna vez, sin ánimo de justificar la reincidencia.

Como decía al comienzo, todo se renueva. Somos nosotros los que permanecemos estáticos. Si yo empezara a despotricar por las cosas ingratas que me pasan y que pueden ser comunes a quien me está leyendo, lo que haría es que se perdiera el interés de cualquier tipo de lectura. Entonces me quedo en el molde, buscando mejorar en lo que pueda, y tratando que ver qué camino tomar. 

Creo que antes de quejarse o rasgarse las vestiduras, tendríamos que poner en la balanza lo bueno, lo positivo, lo que realmente suma, y aquello que nos hace mal. Es lógico que cuando estás en un mal momento entres en fases de bronca e indiganción. Pero el tiempo es sabio en eso también. Nos enseña a establecer prioridades. Y es muy importante tener esa capacidad de analizar qué es lo que debe ser resuelto con prontitud, en lugar de dar vueltas siempre sobre lo mismo. Dicho así parecería sencillo, obviamente no lo es, pero todo está en ir ejercitando la forma de pensar. Un ejercicio que debe ser sostenido y constante (tarea ardua), porque todo me hace suponer que los resultados serán buenos. Nos estamos viendo pronto. Punto final.  

 


24 de mayo de 2023

El camino lo elegís vos

Son la 1:06 del miércoles 24, y por primera vez en muchísimo tiempo, escucho que cae en la ciudad un fuerte chaparrón (o aguacero, como le dicen ahora). Fue breve, lamentablemente. Sea como fuere, nada se compara con esa sensación de que el cielo se viene abajo, y la fuerza de las gotas que al caer rebotan en las baldosas del patio, elevándose apenas unos centímetros. 

A diferencia de lo que le sucede a la mayoría de la gente, los lunes, o el comienzo de semana, me predisponen de un modo positivo, porque sé que tendré mayor trabajo y que eso es lo que hago desde hace ya 21 años. Es natural que me haya despojado de muchos vicios periodísticos cuando transité mis primeros pasos, tuve que pagar derecho de piso, y ganarme el respeto. Pienso, no obstante, que en líneas generales todos somos dignos de respeto y que no debería tomarse como una conquista que uno alcanza al cabo de un tiempo. 

En este camino, cuando miro hacia atrás, claramente podría afirmar que me he equivocado varias veces, y que más de una vez las cosas no salieron como yo esperaba. Hubo gente que me defraudó y otra que me dio estímulo para seguir. Estimo que eso no cambiará, pero cuando llegás a la madurez esas variables que son propias de las relaciones humanas te afectan menos. Vas, hacés tu trabajo, llegás a tu casa, escribís la nota, cargás las fotos, y listo. Si hay una conferencia de prensa y el orador se pone muy pesado, más lo será para quienes te estén leyendo, entonces intento rescatar lo esencial. Pero como no me agrada sacar una declaración fuera de contexto, le doy un marco más o menos adecuado para el lector que tampoco tiene obligación de saber de dónde salió lo que el tipo dijo. Puede haber sido ante una pregunta, o bien puede ser algo que se le ocurrió decir porque sí. Por lo tanto, así como los medios de TV editan para eliminar las preguntas o lo que fuere, yo también lo hago, pero con otra intención, que es ni más ni menos que la noticia sea atractiva aunque yo sepa de antemano que no tiene mucho interés, ni para mí, ni para nadie. 

Hay que complementar la teoría con la práctica en todo momento. Yo aplico lo que aprendí cuando estudié y a su vez escucho lo que me indica el sentido común. No puedo destinar tres páginas de Word a largas parrafadas que no tienen sustento, excepto para el ego del conferencista. Por otra parte, si se trata de un reportaje y por más que trates de escarbar no llegás a ninguna conclusión, corresponde publicar algo por cortesía, es decir, porque esa persona aceptó ser entrevistada, pero no más que eso. 

Sé que muchos se rasgan las vestiduras cuando aluden a la ética periodística, siendo los que menos la ejercen en los hechos. No me importa, que hagan su juego mientras no se metan con mi laburo. La vida es como una escalera, o un ascensor: Podés estar en lo más alto y ganar mucha guita, pero cuando menos te lo esperes vas a tener que regresar al primer peldaño. Los que se enceguecen y se dejan llevar por la soberbia creen que eso nunca les tocará, pero también esa etapa les llegará casi por decantación. 

A mí me pone feliz el elogio sincero, no que me soben el lomo o que me palmeen la espalda. Estoy del lado de la gente pero si caer en la demagogia, algo que no todos saben diferenciar, o no les interesa separar las cosas. Quiero mejorar por mí y obviamente por los lectores. Si hay algo que casi nunca recuerdo haber hecho, es subestimar al público, porque lo considero humillante y poco profesional. Estoy preparado para afrontar lo que venga. Cuando no sea así, me tomaré un tiempo para descansar y reflexionar, y ya entonces podré ver las cosas con otra perspectiva, tomando distancia. Les aconsejo que hagan lo mismo, cada uno en lo suyo. Nos estamos viendo pronto. Punto final.

23 de mayo de 2023

Tiempo de cambiar el chip

 Día de mucha humedad y mal tiempo en la ciudad. Pese a todo, para mí es un placer escribir en este blog. Siempre lo ha sido, aunque tenga momentos complicados como cualquiera y en tal caso evito postear ese día para no dejarme llevar por un mal trago que me tocó atravesar. Hoy grabé el programa de TV, quedé conforme con el resultado, y podría haber dado lugar a más preguntas o una mayor extensión. Pero para no hacerlo tedioso, comencé a tener un mayor control de la duración de cada uno de ellos, de manera que no superen los 40 o 45 minutos en dos bloques. Se dan los casos, si me pongo a recapitular, en que la conversación fluyó de una forma tan distendida que no reparé en el tiempo que llevaba grabando, si no fuera por el productor que de advierte de eso, con buen criterio, porque si se da esa espontaneidad, existe la posibilidad de dejar pasar unos meses y volver a invitar a la misma persona para tocar determinados temas que quedaron pendientes. Yo no soy complaciente con los dirigentes políticos de ninguna índole, y menos aún con los funcionarios públicos. Ellos deben cumplir con la tarea para la cual perciben su sueldo, y si no lo hacen, no veo qué hay de extraño en plantearlo. Claro que ese funcionario podrá argumentar lo que él quiera, y entonces ya le corresponde a la audiencia formarse su opinión. 

Cambiando de tema, y retomando lo que decía en las primeras líneas, es un período de disfrute el escribir sin tener que pensar cuánta gente te vaya a leer. Todos esperamos tener un gran caudal de seguidores, claro está, pero yo promociono estas notas solamente vía Twitter, ocasionalmente lo hago por FB cuando me estoy refiriendo a un tema que no es banal y que pienso que reviste interés público. He escrito sobre cuestiones banales, es cierto, y seguramente lo siga haciendo. Porque no me interesa abordar constantemente los mismos tópicos. Puedo hablar de música, de libros, de algo que me pasó un día cualquiera y que me resultó curioso. 

Miren, una muestra más de evidente de la pobreza estructural de Lobos es lo que voy a describir a continuación: En una casa lindera a la mía, se ve que decidieron hacer "limpieza" y arrojar todo aquello que no les servía a la vereda, había carcazas metálicas, un matafuegos con el extremo inferior bastante oxidado y corroído, y otras cosas que no presté demasiada atención. Lo que sí me dejó pensando, es que tratándose de una zona céntrica, a los pocos minutos pasó una mujer con un carrito de madera a cuestas, llevándose todo eso que les mencioné y que tendrá algún valor por el metal mismo más que por otra cosa. También he visto mucha gente que cartonea, y me parece obvio suponer que si yo lo veo, los funcionarios de Salgado 40 también están al tanto, pero eligen mostrarse indiferentes. Si todos tuviéramos un trabajo digno y con una remuneración razonable, esa precariedad no existiría. Y quiero hacer la aclaración de que lo que esta gente hace como un rebusque para ganarse el mango es digno. La indignidad está sustentada en las condiciones que deben padecer para conseguir un mango. A mí la plata no me sobra, pero cuando observo estas situaciones no puedo menos que pensar de qué mierda me estoy quejando. Bueno, en rigor de verdad a todos en algún momento nos cae la ficha y reflexionamos en ese sentido. Yo puedo volverme fastidioso o intolerante, pero al final del día lo único relevante es recapitular y buscarle a esa jornada un saldo a favor. Excepto que estés pasando por una desgracia o una tragedia, estoy descubriendo que en el común de los casos hay algo mínimamente bueno para rescatar de cada día.

Asimismo, me he dado cuenta de que todo este tema de las elecciones y de las campañas me está agotando incluso antes de que empiece. De manera que procuraré enroscarme lo menos posible, cuando llegue esta instancia haré lo que es propio de cada año electoral, y hasta ahí cumpliré con cada uno de los partidos, si llegamos a un acuerdo. No espero "salvarme" económicamente con eso, sí hacer una diferencia pero no mucho más. Para concluir, estaba recordando lo que escribí hace un tiempo: Debería ver más televisión, aunque sea para hacer un repaso de lo que aconteció en el día, porque no es lo mismo que informarse por Internet, como yo lo venía haciendo. El único problema es que control remoto, cuyos botones cada vez funcionan menos, y hay que dar toda la recorrida a la grilla para dar con el canal que uno pretende vez. Por lo demás, fuera de lo anecdótico, me siento con la honestidad intelectual de estar preparado para lo que venga, aunque me cueste perder un aviso o una publicidad. El que me conoce bien lo sabe, así que no creo necesario ponerme a sacar "chapa" para demostrar nada. Nos estaremos viendo pronto. Punto final.   

 

21 de mayo de 2023

Atrapado en un sentimiento

 Domingo en la ciudad. Un día típico de otoño/invierno, con cielo nublado y poco movimiento en la calle. Me levanté un poco más tarde que lo habitual,  ya que no tengo mucho material previsto para cubrir hoy. Con respecto a dormir bien y lograr descansar, no siempre lo consigo, aunque no haya un motivo de preocupación de por medio. Hay varios factores en juego, pero ahora no cabe darle vueltas al asunto porque ya estoy de pie nuevamente. Me levanté,  me lavé los dientes, desayuné, y me aboqué a la tarea de leer los portales informativos por Internet. Y luego, seguí la rutina del común de la gente, nada digno de mención. 

Debo decir que, aunque sé que falta muchísimo aún como para hacer un análisis en detalle, mi impresión es que lo que va de este 2023 lo coloca en un sitial inferior al año anterior. Podemos decir, lo que sería (casi) el primer semestre. Reitero, queda mucho por delante y eso puede llevar a que cambie de opinión, pero hasta ahora, este año no ha sido nada memorable. Quedarán para el recuerdo, tal vez, hechos que con el tiempo se vuelven meras anécdotas, como esos altibajos en el clima, con olas de calor y de frío totalmente atípicas. Yo no espero nada de la clase política, por lo tanto mi evaluación de lo que esté por venir no cambiará, gane quien gane. Sí es posible de un determinado resultado me otorgue más esperanzas sobre el futuro del país, pero hasta que no estén definidos los candidatos de todos los partidos, trato de no tejer hipótesis inútilmente. 

Si recapitulamos, 2022 fue un ciclo que arrancó con lentitud, como nos pasa cuando nos desperezamos en la cama. Pero el camino se hace al andar, de manera que el ritmo se volvió intenso y sostenido. Yo podría trazar fácilmente una comparación viendo lo que escribí el año pasado para contrastarlo con el actual, pero antes de hacerlo prefiero recurrir a mi memoria. Y como un mecanismo de defensa, también se da a la inversa: Preferimos (o elegimos) olvidar períodos de crisis económica y social porque ese olvido nos permite liberarnos de un ancla o un lastre, nos da la chance de avanzar. Yo lo entiendo de esa manera. Casi nadie habla hoy de la pandemia, porque elegimos evitarlo salvo en situaciones que lo requieran expresamente. La pasamos tan mal, que no tiene sentido volver a un ciclo que dimos por concluido. Hasta el día de hoy, todavía veo gente mayor que usa barbijo. Lo único que diré es que, si me hubieran contado todo lo que tuvimos que atravesar, las medidas de cuidado, la cuarentena, o el distanciamiento social, me hubiera parecido una película de ciencia ficción. Es la primera vez que me viene a la mente aquella frase, “la realidad supera a la ficción”. Asimismo, cuando le relato una anécdota a un grupo de gente más joven que yo, me veo en la obligación de aclarar: “En esa época no había Internet ni celulares”. Sin hacer esa salvedad, lo que me dispongo a relatar y que pretende ser gracioso o despertar curiosidad, perdería su razón de ser, porque todo se hubiera resuelto con la comodidad de la tecnología. Quién sabe, probablemente al cabo de un tiempo también tengamos que aclarar: “en esa época existían los diarios en papel”.

Lo que me parece preocupante, es todo este avance de la Inteligencia Artificial (IA), porque nunca imaginamos que, con ese recurso tecnológico, Charly García o cualquier artista podría "cantar" un tema actual con su voz de los años ’80. Andá a imaginártelo… ¡Es imposible! Vos le sacás una foto a un objeto, y el software de IA te devuelve en la pantalla una copia casi idéntica del original. Lo mismo si te sacás una selfie. Es ilógico pensar que un software diseñado por humanos pueda hacer que las máquinas lo superen. Pero es el uso que se le otorga, claramente quien concibió todo esto no puede responsabilizarse por eso. Internet misma, se volvió masiva cuando estaba de moda hablar de la globalización o de la democratización de la comunicación, porque cualquier podría (supuestamente), tener acceso a la información que deseara. La realidad es que eso funcionó durante unos años, porque actualmente para leer el contenido de un diario en la Web, necesitás ser suscriptor y pagar, o crearte una cuenta de Google, lo cual implica que para leer una nota cualquiera y siguiendo ese procedimiento, vas a recibir una gran cantidad de mails basura (o spam) por un lapso indeterminado. Lo que se ve, es que tomando en cuenta la cantidad de lectores que ingresar desde el celular o la tablet, las grandes empresas que manejan los medios han adoptado la decisión de que el contenido sea pagado, excepto un par de notas que podés leer gratuitamente, porque también hay miles de sitios en los buscadores que te explican “cómo leer Clarín gratis”, por ejemplo. Pero como los editores no son ningunos boludos, esos trucos rápidamente son detectados, y aparecen otros que se asemejan a una suerte de piratería que promueve el libre acceso a la información, una causa que yo defiendo a ultranza. Es decir: No es que me interese sobremanera lo que pueda decir Clarín o LN, pero no por ello deberíamos tener que garpar para leer una nota cualquiera.

Retomando lo que decía en uno de los párrafos anteriores, elegimos olvidar también, por otros motivos. Uno de los más frecuentes, es una relación de pareja que nos hizo mal o que no prosperó, pese a que en un momento dado surja de la radio una canción o algo que nos remita inevitablemente a ese pasado. La aceptación es la única manera de poder dar vuelta de página, y no hay que apresurarse en demasía, porque si salís con otra chica/o enseguida para olvidar aquel amor que aún te duele, es como colocarse una curita para un paciente con politraumatismos. 

Claro que no por ello vas a estar 10 años yendo a terapia para hablar siempre de lo mismo, creo que si el psicólogo es honesto, el propio profesional te diría que de esa manera no vas a ningún lado. Cada uno le busca la vuelta como puede, para no quedarse atrapado en un sentimiento. Nos estamos viendo pronto. Punto final.   


19 de mayo de 2023

Jugar con fuego

Sin dolarización, ¿no hay salida? ¿Es el único camino posible? Lamentablemente, y para provocar una política de shock económico a corto plazo, me temo que sí. Es una de las pocas balas que nos quedan en la cartuchera. Pero es necesario evaluar los pro y los contra. 

Si se adopta al dólar como moneda única, perderemos la soberanía monetaria, y es muy difícil que si se toma esa decisión, luego pueda haber marcha atrás. Lo positivo es que pondría fin a la especulación, porque al ser una divisa universal y de curso legal para todos los argentinos, no habría interés en adquirirla, ni infinitos tipos de cambio, dólares paralelos, o blue, como ustedes gusten denominarlos. Esto traería aparejado un notable descenso de la inflación, similar al "1 a 1" de los '90. Pero el BCRA debería, en tal caso, contar con dólares suficientes para que haya circulante. Tu sueldo no se va a ver incrementado porque cobres en dólares, lo más probable es que lo que recibís en pesos se convierta a la moneda de USA pero sin que te otorgue mayor poder adquisitivo. Era el plan que tenía el Turco si ganaba en 2003, pero hoy el escenario es otro, y las posibilidades de una transición exitosa también lo son. 

Para hacer cirugía mayor con una medida de este tipo como la que promueve Milei, se necesita una determinada cantidad de diputados y senadores, que casi nadie cree que el "Peluca" pueda alcanzar por más que haga una muy buena elección, e incluso si llega a ser Presidente va a encontrarse con el mismo escollo. Podría hacer un plebiscito o consulta popular, pero en tal caso sería no vinculante.  

Por otro lado, estaríamos en desventaja con nuestros países limítrofes al tener un tipo de cambio alto. Por ejemplo, si Brasil devalúa, nos quedamos en bolas. Ello puede repercutir negativamente en la balanza comercial, que desde hace tiempo viene siendo deficitaria con nuestro principal socio del Mercosur. 

Ahora bien, más allá de estos factores que enumeré, yo no votaría a Milei en caso de que se proponga hacer lo que fijó en su plataforma electoral: Un esquema mixto entre la salud pública y privada, ese disparate humillante de otorgar "vouchers" para poder estudiar, y el aniquilamiento de lo poco que queda en pie dentro del Estado, dado que la mayoría de las empresas fueron privatizadas hace ya 30 años. Justo es decir que JXC tampoco plantea hasta ahora una propuesta económica que baje la inflación, ya fueron gobierno antes y hubo una devaluación feroz en 2018, todo lo contrario están preguntando y a lo que la sociedad les están demandando como candidatos dentro del arco opositor. Y sobre esta versión del kirchnerismo que está cerca de finalizar, sólo puedo afirmar que es uno de los peores gobiernos de la historia desde el '83. 

De manera que para el electorado independiente, las opciones son muy acotadas. Todo me hace pensar que nuevamente deberemos votar al "menos peor", y no deja de ser frustrante vivir en un escenario donde el futuro es un incógnita. Bueno, todo lo que está por venir siempre reviste esa condición, pero acá estamos hablando de un proyecto de país que parece ser algo totalmente utópico. CFK se bajó de su candidatura porque no quiere asumir la conducción de un país en llamas. Por supuesto que nunca lo dirá, pero prefiere esperar 4 años y si el próximo presidente causa un descalabro económico igual de mayor magnitud que el actual, pretende regresar con toda la gloria, como si fuera la depositaria de una estrategia de salvación colectiva. 

El discurso para la tribuna es desgastado y aburrido: Podés culpar a Macri, al FMI, a "la derecha", al grupo Clarín... Pero a la gente que está pasando hambre y miseria todos esos supuestos chivos expiatorios no les interesan. El primer (y único) mandato de Néstor K. no estuvo mal, veníamos con viento a favor luego de salir del corset de la convertibilidad y de un estallido social. La economía mejoró, había algo de inflación pero sin llegar a ser incontrolable. Lo que vino después es lo que deberíamos replantearnos. Como estamos hablando de un período de 20 años, ha transcurrido poco tiempo aún como para hacer una suerte de revisionismo histórico, pero los resultados y los números saltan a la vista. 

Si vos creés que emigrando a otro país, por más que tengas ciudadanía y pasaporte europeo, te van a recibir con los brazos abiertos, es un error. Seguramente dentro de los migrantes habrá un porcentaje al que le esté yendo bien, pero para eso necesitás invertir un capital. Me refiero a que si sos una pobre rata y conseguiste el pasaporte por tu abuelo, no vas a acceder a un empleo calificado y tampoco a ganar un sueldo que justifique el costo de todo el papelerío previo. 

Si me preguntaran, hoy por hoy, a quién voy a votar, la verdad es que no lo sé. Ninguno de los "presidenciables" me convence. Soy uno más dentro del grupo de los indecisos. Nunca he votado en blanco desde que cumplí los 18, y no pienso hacerlo ahora, pero todo es muy confuso como para que yo me la juegue por un candidato. Puedo decir, sí, que hay gente a quien no votaría ni en pedo, pero eso sólo sirve para ir descartando las figuritas repetidas. Ojalá tanto yo como el resto de los ciudadanos lo podamos tener más claro en los próximos meses, y para eso sería interesante que alguien nos diga cómo piensan salir de este callejón sin salida. Nos estamos viendo pronto. Punto final.   

Todavía estamos a tiempo de alcanzar el último vagón del tren

  Desde hace alrededor de dos años, vengo llevando adelante un cambio que tiene que ver con la aceptación y la tolerancia. El objetivo es no...