El noticiero de América TV (en sus distintas ediciones) es aberrante. Lo peor de lo peor. Un golpe bajo tras otro. Cero producción periodística. Buena parte de la "información" que allí se difunde consiste en videos sacados de Youtube o en un refrito de los titulares de los diarios. Busca deliberadamente el morbo, con una insistencia que agota hasta al más cínico de los mortales.
Inclusive, esas pseudo-investigaciones con cámara oculta, denominadas "documentos América", hacen un culto de la marginalidad y de la decadencia moral. Todo el mundo sabe que existen, por ejemplo, peleas a la salida de los boliches, o chicos que fuman paco u otras drogas ilegales. La pregunta que deberíamos hacernos como televidentes, al presenciar estos informes, sería: "¿Es necesario mostrar esto? ¿Qué aportan estas imágenes para que las cosas cambien o para que vivamos mejor?". No se trata de esconder la realidad, como dije antes. En su mayoría se trata de hechos que ocurren en el Conurbano y que nos provocan mucha angustia y tristeza. Pero nadie está exento a que podamos ser víctimas del delito o del descontrol de estos jóvenes con sus facultades mentales alteradas. Es fácil ponerse el traje de moralista y suponer que estas cosas suceden porque ya está todo perdido, porque la sociedad y los valores están corrompidos. Pero con ese modo de pensar no estamos contribuyendo en nada a resolver problemas que requieren de una respuesta urgente. Si los menores tienen que ir presos, que vayan, pero es un error suponer que con la imputabilidad se acabarán los delitos. Dejemos de mirar TV basura y no nos volvamos paranoicos. Punto Final.
20 de febrero de 2012
16 de febrero de 2012
Jueves de tormenta y post express

Dicen que "después de la tormenta siempre llega la calma". En lo que respecta a Lobos, luego de cada tormenta sobreviene el caos. De hecho, estoy redactando este post en medio de un temporal porque es muy probable que en cualquier momento se corte la luz. Si eso ocurre, las bombas que extraen el agua de los pozos de Empalme dejarán de funcionar, y no habrá suministro durante varias horas (o días). Como suele suceder, nadie se hará responsable de lo que pase: se pasarán la pelota entre EDEN y el municipio, mientras los vecinos permaneceremos sin luz y sin agua.
Estoy escuchando a Baglietto, en particular su disco "Tiempos difíciles" (1982), que lo consagró como intérprete hasta que su popularidad se fue diluyendo en los años siguientes. La verdad es que siempre trato de escuchar algo diferente, dentro de un territorio tan vasto como es la música. Esto me hace pensar en la famosa Ley SOPA (Stop Online Piracy Act), que según tengo entendido por ahora no ha sido sancionada en EE. UU. por las polémicas que despertó. No soy hipócrita, y por lo tanto no voy a negar que alguna vez me bajé un disco o un video por Internet, pero no es algo que realice compulsivamente porque no me interesa. Debería buscarse la forma en que todas las partes involucradas se encuentren representadas y puedan hacer oír su voz. Yo no descartaría tener que pagar para bajar un disco, siempre que la calidad del audio sea buena y que se justifique hacerlo. Esto implica, entre otras cosas, que los portales que se dedican al rubro ofrezcan música en la web a un valor razonable, y que no salgamos a hacer una caza de brujas contra un perejil que se bajó un tema por el Ares en forma ilegal. Es decir, sin pagar por ello. Si nos resignamos a que el CD como soporte físico ya cumplió su ciclo (lo cual es difícil de aceptar), busquemos alternativas que resulten beneficiosas para todos. Las discográficas y los artista percibirán más regalías por las descargas si las ofrecen a un precio accesible, por ejemplo, 1 peso por canción. De hecho, en Amazon la descarga de MP3 cuesta U$S 0,99 por tema. Se las dejo picando, para que lo piensen. Nos estamos viendo, antes de que el apagón termine forzosamente con este post.
13 de febrero de 2012
La minería
Admito mi ignorancia sobre la contaminación que puede producir la exploración minera a cielo abierto. Pero creo que esa ignorancia es compartida por muchos argentinos. Lo que está claro es que si los habitantes de Tinogasta o de Famatina se manifestaron en contra de estos emprendimientos, cortando rutas en forma pacífica, deben tener razones fundadas para hacerlo.
Sería bueno, para despejar toda duda, que las empresas que se dedican a estas actividades expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y el impacto ambiental que ello provoca. Hay muchos intereses en juego, y desde el Gobierno Nacional se respalda la llegada de estas empresas, la mayoría de ellas de capitales foráneos. Ninguna autoridad de estas corporaciones habló con los medios, para brindar información acerca del grado de toxicidad que trae aparejado la explotación de yacimientos y el nivel de contaminación que éstos producen. Es positivo que la actividad minera haya cobrado nuevo impulso en nuestro país, pero lo que se dice es que emplean procedimientos que no son acordes con los estándares internacionales. Es triste pensar que se puedan demoler impunemente miles de toneladas de roca para extraer unos pocos gramos de oro u otros metales preciosos.
La mejor manera de terminar con la confusión general y de brindar tranquilidad a la población, en el caso de que la minería a cielo abierto reúna condiciones adecuadas de salubridad, es que las propias empresas expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y que posibles consecuencias puede provocar esta actividad en la preservación de medio ambiente. Y si se niegan a brindar información al respecto, es el Gobierno quien tiene que intimar a las empresas a que transparenten su modo de trabajo. Estuve leyendo el libro de Miguel Bonasso, que documenta los negocios que hay detrás de la explotación minera de Barrick Gold, pero no podemos esperar a que aparezca una investigación periodística para estar tranquilos o preocupados. Si todavía queda algo de racionalidad en medio de este conflicto, que la propia empresa abra las puertas de sus yacimientos al periodismo y permita documentar de qué manera operan, cómo se trabaja, y bajo qué condiciones se encuentran sus empleados. Punto final.
Sería bueno, para despejar toda duda, que las empresas que se dedican a estas actividades expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y el impacto ambiental que ello provoca. Hay muchos intereses en juego, y desde el Gobierno Nacional se respalda la llegada de estas empresas, la mayoría de ellas de capitales foráneos. Ninguna autoridad de estas corporaciones habló con los medios, para brindar información acerca del grado de toxicidad que trae aparejado la explotación de yacimientos y el nivel de contaminación que éstos producen. Es positivo que la actividad minera haya cobrado nuevo impulso en nuestro país, pero lo que se dice es que emplean procedimientos que no son acordes con los estándares internacionales. Es triste pensar que se puedan demoler impunemente miles de toneladas de roca para extraer unos pocos gramos de oro u otros metales preciosos.
La mejor manera de terminar con la confusión general y de brindar tranquilidad a la población, en el caso de que la minería a cielo abierto reúna condiciones adecuadas de salubridad, es que las propias empresas expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y que posibles consecuencias puede provocar esta actividad en la preservación de medio ambiente. Y si se niegan a brindar información al respecto, es el Gobierno quien tiene que intimar a las empresas a que transparenten su modo de trabajo. Estuve leyendo el libro de Miguel Bonasso, que documenta los negocios que hay detrás de la explotación minera de Barrick Gold, pero no podemos esperar a que aparezca una investigación periodística para estar tranquilos o preocupados. Si todavía queda algo de racionalidad en medio de este conflicto, que la propia empresa abra las puertas de sus yacimientos al periodismo y permita documentar de qué manera operan, cómo se trabaja, y bajo qué condiciones se encuentran sus empleados. Punto final.
9 de febrero de 2012
Malvinas

Algo no funciona bien en la Argentina. Desde fines del año pasado se vienen acentuando los cruces con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, y parece ser que a los mandatarios de ambas naciones, Cristina y David Cameron, esta controversia les ha servido para mantener entretenida a la opinión pública. Está claro que nada va a cambiar significativamente, al menos en el corto plazo. Se van a cumplir 30 años de la guerra, y hay algunos que todavía hablan de "gesta" para referirse al conflicto bélico. Podemos pensar que los soldados fueron héroes y exaltar el fervor patriótico, pero es un error suponer que los protagonistas de la guerra están más allá del bien y del mal, a salvo de todo cuestionamiento. Cada bando supo qué intereses defendía y actuó en consecuencia, tanto los combatientes ingleses como los argentinos.
Podemos tener la convicción de que las Malvinas son argentinas, pero debemos saber que la mayoría de los países desarrollados desestiman nuestro reclamo, y esto incluye a la Unión Europea y América del Norte. De nada sirve intentar persuadir a un kelper para que quiera copnvertirse en ciudadano argentino, como se pretendió hacer durante el menemismo con la llamada "política de seducción". Si para ingresar a unas islas que consideramos propias debemos presentar el Pasaporte, estamos en problemas. Y si aceptamos esa condición, estamos aceptando implícitamente que somos visitantes de un territorio extranjero. Por eso es que muchos veteranos se oponen a viajar a Malvinas, aunque en su fuero íntimo desearían evocar lo sucedido hace 30 años. Me parece muy coherente esa posición, porque de esa manera se está evitando la demagogia y la estupidez. Si las islas son argentinas, perfecto, que todos viajemos sin pasaporte como corresponde y listo. Pero como perdimos la guerra, debemos hacernos cargo del costo de la derrota, que llevará varias décadas superar. Hace 30 años que recuperamos brevemente el dominio territorial de las Islas, y sin embargo todo fue tan efímero que parece que hubiera sucedido ayer.
Conmemoremos este 30º aniversario con madurez, aceptando la responsabilidad que nos cabe, pero con dignidad. No tiene sentido rebobinar la cinta y recordar una derrota dolorosa y previsible. Pensemos en qué podemos hacer para llevarnos mejor con los isleños, con las nuevas generaciones que ni siquiera habían nacido cuando estalló la guerra. Aceptar una negociación o un debate no implica renunciar a nuestros principios, y es uno de los fundamentos básicos de la diplomacia del más alto nivel.
7 de febrero de 2012
De regreso con el blog!!!
Martes por la mañana, y otra jornada de calor agobiante en la ciudad. No sé cuánto tiempo más se podrán tolerar temperaturas semejantes, y ni siquiera el ventilador o el aire acondicionado logran aliviar esta hoguera. En fin, aquí estoy de regreso con el blog, esperando que todo salga de acuerdo a lo previsto. Necesito un poco de tranquilidad en medio de tanta incertidumbre. Hoy me levanté temprano, como a las 6 de la mañana, y me puse a cortar el pasto de la vereda una hora después, lo cual seguramente no habrá sido bien recibido por los vecinos, pero ya está hecho y eso es lo que vale. Si no me decidía a hacerlo de una buena vez, iban a seguir pasando los días y el pasto iba a seguir creciendo, de manera que había que darle un aspecto prolijo a ese césped que tanto cuesta controlar, aún cuando no se produzcan lluvias.
Estuve leyendo una investigación periodística sobre los orígenes del diario "Clarín", muy interesante por cierto, y que indaga en el oscuro pasado de ese medio de prensa tan influyente en la Argentina. Debo admitir que, por estar bien documentado y citar fuentes precisas, el texto me resultó convincente, más allá de las omisiones deliberadas en las que incurre la autora. Y ayer escuché por Radio Mitre un ratito del nuevo programa de Jorge Lanata, que se ha dado en llamar "Lanata sin filtro". Se me hace algo complicado poder seguirlo, porque comienza a las 12.45 hs y por lo general a esa hora yo estoy comiendo. Pero les recomiendo que lo escuchen, realmente vale la pena, más allá de la opinión que cada uno tenga sobre Lanata y su sorpresivo desembarco en el Grupo Clarín al cual tanto supo denostar hace unos años.
Estuve leyendo una investigación periodística sobre los orígenes del diario "Clarín", muy interesante por cierto, y que indaga en el oscuro pasado de ese medio de prensa tan influyente en la Argentina. Debo admitir que, por estar bien documentado y citar fuentes precisas, el texto me resultó convincente, más allá de las omisiones deliberadas en las que incurre la autora. Y ayer escuché por Radio Mitre un ratito del nuevo programa de Jorge Lanata, que se ha dado en llamar "Lanata sin filtro". Se me hace algo complicado poder seguirlo, porque comienza a las 12.45 hs y por lo general a esa hora yo estoy comiendo. Pero les recomiendo que lo escuchen, realmente vale la pena, más allá de la opinión que cada uno tenga sobre Lanata y su sorpresivo desembarco en el Grupo Clarín al cual tanto supo denostar hace unos años.
2 de febrero de 2012
Febrero en paz
Me cansé de discutir con la gente por boludeces. No importa quién tenga la razón, se trata de una actividad a todas luces desgastante, en la cual las personas pierden horas que podrían dedicar a acercar las posiciones que parecen irreconciliables. Pocas son la veces en que alguien admite: "Tenés razón" ante un debate. Por lo general, cuando se encuentran ante argumentos irrefutables, buscan instalar dentro de la conversación un tema relacionado y que genere una nueva chance de reanudar la disputa. Es así como se separan parejas, se pierden amistades de años, los vecinos no se saludan y los familiares dejan de reunirse para el asado del domingo.
Todo esto, reitero, sucede porque la gente evita por todos los medios decir "perdón", por ser testarudos y creer que humillar a alguien en una discusión nos hace más fuertes. Satisfacer el ego, parece ser la premisa. Y a falta de medios más útiles para lograrlo, la gente discute, insulta, ofende, molesta y agrede.
PD= Este post no está referido a niguna persona en particular, sino a situaciones que me ha tocado afrontar con distintos integrantes de la sociedad.
Todo esto, reitero, sucede porque la gente evita por todos los medios decir "perdón", por ser testarudos y creer que humillar a alguien en una discusión nos hace más fuertes. Satisfacer el ego, parece ser la premisa. Y a falta de medios más útiles para lograrlo, la gente discute, insulta, ofende, molesta y agrede.
PD= Este post no está referido a niguna persona en particular, sino a situaciones que me ha tocado afrontar con distintos integrantes de la sociedad.
30 de enero de 2012
Lunes...escuchando a Coldplay y Aerosmith

Quizás este sea el último post de enero, veremos si mañana (31/1) surge la oportunidad de redactar algo. Este mes fue una mierda, con un calor agobiante, encerrado entre cuatro paredes con un ventilador viendo TV basura, con algunos problemas de salud que me afectaron más de lo previsto, y con la sensación de que el comienzo de 2012 podría haber sido mejor. Pero así se dio, y tengo confianza en los 11 meses restantes.
No me fui de vacaciones a ningún lado, y no creo que lo vaya a hacer en el corto plazo. Tenía unos pesos para salir, pero como me sucede siempre, la guita se fue gastando en boludeces o en cuestiones que consideré más prioritarias. De todas maneras, no tenía decidido adónde quería ir. Pensé en Mendoza, en Córdoba, pero los viajes largos en micro me agotan. La ansiedad me supera por momentos, como a muchos de nosotros. Pongamos por caso: me subo al colectivo y ya quiero estar allá. Apenas tolero los 90 minutos que demanda llegar a Buenos Aires en combi.
Antes de sentarme frente a la pantalla, pensé en redactar un texto crítico hacia el Gobierno, aunque nadie me dé bola y me gane algunos enemigos. Pero es entonces cuando uno se pregunta "para qué". Y esto tiene que ver con el post anterior. Yo sé que me voy a seguir indignando por situaciones que considero injustas, por medidas arbitrarias, o por el abuso de poder. Pero intentaré dosificar mi bronca porque tengo la sensación de que desde mi humilde lugar es muy poco lo que puedo hacer. Si hay un 54 % de ciudadanos que pensaron de una manera y yo estoy en la vereda de enfrente, lo tengo que aceptar. Eso no quiere decir que un triunfo electoral da derechos a la prepotencia, la vulgaridad y el clientelismo. Cada cosa tiene un ciclo, y la gente emite su voto de acuerdo con intereses que son propios de la coyuntura, de lo que se está viviendo en ese momento. Lo que me inquieta es lo que vendrá: qué suerte correrán las instituciones, el Congreso, la Corte Suprema. ¿Seguiremos con la inflación actual, y asistiremos resignados a la paulatina evaporación de nuestros ahorros? Y no me rompan más las bolas con filosofía barata, con "vivir el presente", o "disfrutar el momento". En la vida hay que proyectar, de lo contrario nunca se llega a ninguna parte. Las cosas podrán salir mejor o peor, pero tenés que saber en qué dirección vas y hacia dónde querés llegar. Punto final.
28 de enero de 2012
Un sábado tranquilo...pensando en alguien
Acá estoy de vuelta, mejorando de algunos problemas de salud, y con ganas de seguir adelante. Tomé la decisión de buscar cosas y/o actividades que me hagan bien, y les aconsejo lo mismo a quienes me están leyendo. Está bien que nos preocupemos por la explotación minera en Famatina, por el intento K de reformar la Constitución, pero piensen que desde nuestro humilde lugar no podemos hacer absolutamente nada para impedir que esos hechos ocurran, por más que nos provoquen indignación o rechazo.
Lo que pretendo expresar, es que en la vida, si no queremos terminar con una úlcera, tenemos que rodearnos de personas que nos hagan bien. Y si no las tenemos cerca, ir a buscarlas. Soy un convencido de que todavía hay gente buena, de que no son todos garcas, corruptos y cínicos. Esto no implica "usar" a las personas para nuestro propio bienestar o intentar hacer terapia con ellas, porque no están capacitadas para ello, y además ya bastante tienen con sus propios problemas. Se trata de evitar a la gente tóxica, lo cual no es fácil porque esa clase de personas es la que domina el mundo actualmente en distintos estamentos. Basta de la boludez de Facebook!!! Aprendamos a usar las redes sociales con racionalidad, no para discutir sobre política, sino para compartir problemáticas que podamos resolver entre todos. Un ejemplo de ello es el Grupo Conexión Animal, recientemente creado en Lobos, que se ocupa de brindar asistencia y protección a los perros abandonados, que son moneda corriente en nuestra ciudad. Yo creo que esas personas están haciendo algo para mejorar, dedican parte de su tiempo a algo noble (o al menos útil), y eso tiene mucho valor. Pensemos en qué podemos hacer para ayudar a alguien, y nos sentiremos mejor si logramos nuestro cometido. No hace falta poner guita, ni donar nada, simplemente escuchar, interactuar. En síntesis: ser más humanos. Punto final.
Disco recomendado del día:
Coldplay, "Parachutes" (EMI, 2000)
Lo que pretendo expresar, es que en la vida, si no queremos terminar con una úlcera, tenemos que rodearnos de personas que nos hagan bien. Y si no las tenemos cerca, ir a buscarlas. Soy un convencido de que todavía hay gente buena, de que no son todos garcas, corruptos y cínicos. Esto no implica "usar" a las personas para nuestro propio bienestar o intentar hacer terapia con ellas, porque no están capacitadas para ello, y además ya bastante tienen con sus propios problemas. Se trata de evitar a la gente tóxica, lo cual no es fácil porque esa clase de personas es la que domina el mundo actualmente en distintos estamentos. Basta de la boludez de Facebook!!! Aprendamos a usar las redes sociales con racionalidad, no para discutir sobre política, sino para compartir problemáticas que podamos resolver entre todos. Un ejemplo de ello es el Grupo Conexión Animal, recientemente creado en Lobos, que se ocupa de brindar asistencia y protección a los perros abandonados, que son moneda corriente en nuestra ciudad. Yo creo que esas personas están haciendo algo para mejorar, dedican parte de su tiempo a algo noble (o al menos útil), y eso tiene mucho valor. Pensemos en qué podemos hacer para ayudar a alguien, y nos sentiremos mejor si logramos nuestro cometido. No hace falta poner guita, ni donar nada, simplemente escuchar, interactuar. En síntesis: ser más humanos. Punto final.
Disco recomendado del día:
Coldplay, "Parachutes" (EMI, 2000)
23 de enero de 2012
Casamiento (parte 2)

Continúo con lo que venía relatando en el post anterior. Uno de las cuestiones que me preocupaba un poco era el tema de la ropa. No tengo traje, y no estaba dispuesto a alquilar uno porque pienso que es tirar la plata a la basura. Sabía que tenía un saco en algún placard y que podía combinarlo con un pantalón oscuro y un par de zapatos negros, así que eso fue lo que hice. Me negué a usar corbata, porque es totalmente al pedo, sentís como si te estuvieran ahorcando y cuando empezás a bailar y a disfrutar de la fiesta propiamente dicha lo primero que la gente tira a la mierda para sentirse un poco más cómoda es la corbata. Con respecto a la fiesta, estuvo bastante bien, yo siempre reniego de la música que pasan en este tipo de eventos (me había preparado mentalmente para escuchar a los Wachiturros), pero en esta oportunidad simplemente me resigné y traté de disimular mi fastidio.
Pensé que no estaba permitido fumar, por eso no había llevado cigarrillos, pero cuando nos sentamos a la mesa vi que mucha gente empezó a fumar sin siquiera preguntar a los organizadores cómo era la cuestión. Para no manguear cigarrillos a mis amigos, salí a buscar un kiosco, para ese entonces eran las 11 de la noche, recorrí más de 10 cuadras sobre la AV. Yrigoyen y no pude encontrar uno solo abierto. Finalmente llegué casi hasta el Cruce de Yrigoyen y Arévalo y compré un atado de Philip Morris de 10. Pero resulta que el impresentable que atendía el local no tenía encendedores, de manera que tuve que seguir caminando hasta el Barrio FONAVI para comprar un encendedor a $ 1,50. Me dirán que es una locura haber hecho semejante trayecto para fumar un pucho, pero ya que había salido del boliche, no iba a volver sin conseguir lo que estaba buscando. La catering consistía en su mayoría en snacks, o comida para comer con la mano, lo cual me parece muy acertado porque usar cubiertos para ciertos platos a menudo se vuelve engorroso y en una reunión social uno tiene que cuidar las formas y no puede comer como lo hace en su casa. Como todo en la vida, llegó un momento en que me harté, de la secuencia comida-baile-comida, entonces alrededor de las 3 AM me fui del modo más desapercibido que pude. Me gasté 10 pesos en un remís, llegué a casa, me despojé rápidamente del saco, el pantalón, las medias y los zapatos, y me acosté a dormir. Punto final. Si me acuerdo de algún detalle que valga la pena mencionar, lo haré en el próximo post. Hasta entonces!!!
Discos recomendados del día:
Juan Carlos Baglietto, "Tiempos difíciles" (EMI, 1982)
Fabiana Cantilo, "Ahora" (Sony Music, 2011)
Rihanna, "Talk that talk" (Universal, 2011)
22 de enero de 2012
Qué noche de casamiento!

El viernes último (20 de enero) me invitaron a un casamiento, dos cosas que no suceden a menudo. Ni que me inviten, ni que la gente se case. Debo decir que no estaba muy convencido de ir, pero como los novios tuvieron la deferencia de tenerme en cuenta sentí que no podía negarme. Además, de no haber ido me hubiera quedado tirado en la cama escuchando música. A lo que me refiero es que no tenía ningún Plan B, ese caluroso viernes no tenía algo mejor para ofrecerme. Como es habitual, cerca del mediodía todos los invitados fuimos al Registro Civil, donde se formalizó el matrimonio. Por la noche, hubo que ir a la Iglesia, ya con otra vestimenta más acorde, pero la ceremonia no resultó demasiado tediosa. Me da la sensación que, excepto por los familiares y por los propios cónyuges, a nadie le importaba demasiado lo que estaba ocurriendo, y todos estaban esperando que terminara lo antes posible para concurrir a la fiesta, que es donde realmente todos se relajan y distienden un poco, incluidos los recién casados.
La fiesta en cuestión tuvo lugar en un boliche de la Av. Yrigoyen, que yo detesto con todas mis fuerzas por razones que sería largo explicar. No obstante, debo reconocer que el evento fue pensado de un modo bastante ameno e informal, de manera que cada uno podía sentarse y compartir la mesa con su grupo de amigos y conocidos. Además de la comida, la barra estaba muy bien provista y había bebidas para todos los gustos. No me sentí incómodo al comienzo, y creo que mis intentos de mostrarme sociable y simpático fueron acertados. No era el momento para discutir por boludeces ni criticar a nadie, sino para conversar de temas triviales. En definitiva, los invitados son elegidos por la pareja que se casa, y muchos de los presentes no teníamos nada en común, excepto que estábamos reunidos por el mismo motivo.
(Mañana, si no surge algún imponderable, continuaré con la crónica porque tengo ganas de descansar y recuperar fuerzas).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)