26 de marzo de 2017

Fin para una semana llena de golpes de efecto

Domingo por la mañana en la ciudad. Finalizando una semana en la cual hubo mucha convulsión política, chusmerío, y los típicos golpes de efecto que buscan el aplauso o el repudio de la tribuna. Todos los años, cuando se acerca el 24 de marzo, hay polémica respecto a los Derechos Humanos, y creo que, aunque nadie quiere un Golpe de Estado, todavía se sigue con esa controversia en torno al rol de la guerrilla en los '70, a la lucha armada, y a toda la masacre que sobrevino después. Me molesta la manipulación de los DD. HH., que un sector se considere con la autoridad a decir lo que (a su criterio) es verdadero, sin abrir la posibilidad al debate. Me fastidian las peleas entre Bonafini y Estela de Carlotto, dos mujeres que más allá de sus méritos, deberían dejarse de joder y dar un ejemplo de convivencia, ya que están unidas por el dolor. Me hastía que se intente imponer una visión, una forma de pensar, ya que cada uno es libre de pensar y decir lo que quiera. Lo curioso de todo es que la izquierda, que dice representar a los trabajadores y desposeídos, cuando hay elecciones obtiene un 1 % o 2% de los votos. A nadie le interesa ni le importa lo que digan, son revolucionarios de café, que salen a la calle con pancartas rojas creyendo que estamos en la Unión Soviética. Nunca van a tener el poder político real, ni capacidad para tomar decisiones por más que pueda entrar algún boludo del palo de ellos al Congreso. 

Por momentos la discusión se torna tan burda y desgastante, que uno quisiera buscar un buen libro, sentarse a la sombra de un árbol, y olvidarse de todo hasta que pasen las elecciones. Estamos viviendo una situación en la cual nos desviamos de los temas esenciales, como es la posibilidad de tener una casa o un laburo, y caemos invariablemente en boludeces. Da pena, sinceramente, que un país con mentes tan brillantes y que dieron tanto por la ciencia y la educación, se convierta en un circo romano, donde cualquiera se cree con autoridad para "linchar" verbalmente al otro. Pero como suele suceder, se esconde la basura bajo la alfombra, hasta que haya un accidente o una noticia que tape esto. Fíjense que ya desapareció de los medios la tragedia del recital del Indio Solari. Estuvo tres o cuatro días en los diarios, y listo, a otra cosa, quizás no hubo suficientes muertos para el morbo que los lectores exigen. Pero nadie dicr nada, porque cada uno cuida su quintita, y seguramente este "músico" adorado por las masas que se escapó de Olavarría en un jet privado seguirá haciendo de las suyas. Punto final. 

21 de marzo de 2017

El país, con pronóstico reservado

El sistema de salud está colapsado. Esto, en rigor de verdad, no es nuevo, pero se ha agudizado notablemente en los últimos meses. Los medicamentos aumentaron, en promedio, un 10 %. Tenés que presentar todo tipo de documentación y hacer engorrosos trámites ante  la obra social para que te reconozcan tus derechos. En definitiva, por algo te están descontando, o por algo pagás el Monotributo, para acceder a atención médica apropiada y un reintegro en el valor de los remedios. Si vas al Hospital, los turnos te los dan de acá a dos meses (en la mayoría de los casos). Uno puede entender que hay pacientes que también necesitan atenderse y que vos no sos el único, pero aún así me resulta inadmisible. Por otra parte, hay paros y huelgas por doquier. Si cada uno de nosotros que gana poco fuera a hacer un paro, el país entraría en coma. Porque la realidad es que casi la mitad de la población gana menos de $ 12.000 por mes, cifra que se considera necesaria para satisfacer las necesidades básicas. La concentración de la riqueza, es decir, el reducido porcentaje de los que tienen puestos jerárquicos y ganan más, genera cada vez más malestar. No estoy descubriendo nada nuevo, pero tanto en el sector público como privado, hay personas que desarrollan una tarea eficiente, y cobran chirolas. De más está decir, que cuando deban jubilarse, la pasarán mucho peor, porque los haberes previsionales se deducen en relación al sueldo básico. 

Un Presidente que no sabe cuánto cobra un jubilado, desconoce la realidad. Vive pensando en planes de crecimiento "a 20 años", mientras las demandas de la gente son aquí y ahora. Nos mintieron varias veces: primero, con el famoso "segundo semestre", en el cual no pasó absolutamente nada que modificara los altos índices de inflación, desempleo y  pobreza. Pretendieron designar a los jueces de la Corte Suprema por decreto, cuando ello debe hacerse con acuerdo del Congreso. Crearon nuevos Ministerios que sólo sirven para alimentar parásitos, como el de Modernización: modernizar es mucho más que instalar Wi-Fi o emitir expedientes electrónicos. Andá a hablarles a los indios del Chaco y de Formosa de modernización... Subestimaron la inteligencia de la gente una y otra vez, con promesas de inversiones, que si se dan, no serán gratis: nadie va a invertir para perder plata en un país que no ofrece ninguna garantía. Los créditos ante los organismos financieros tampoco son gratis, y generan un endeudamiento que no podrá pagarse en cuatro años de gestión. Entonces el laburante, que se levanta todos los días para cumplir con su trabajo (si lo tiene), se siente estafado. No importa si votó o no a este Gobierno. La Gobernadora Vidal, tiene mejor imagen que Macri, hace tiempo ya, porque al menos tiene mayor presencia pública. Paradójicamente, también el hecho de mostrarse dura con los gremios docentes contribuyó a que cierto sector empezara a verla de un modo diferente. El Radicalismo está atado a la alianza con el PRO, pero ya han varios dirigentes que expresaron no compartir la coalición Cambiemos, que les ha hecho perder identidad. Así las cosas, el oficialismo no las tiene nada fáciles para las próximas elecciones: puede perder en distritos grandes de la Provincia, y en tal caso Vidal estaría en problemas. La grieta, se sabe, no se cierra haciendo un "llamamiento a la unidad", no vale la declamación, valen los hechos. Hace falta caminar más la calle y dejar las publicaciones de Facebook o Twitter para otra ocasión, si es que realmente quieren conocer cómo está viviendo la gente. Punto final.

17 de marzo de 2017

El Estado debe estar presente para los más desprotegidos

En 1983, cuando los argentinos recuperamos la democracia que tanto nos costó conseguir, pensábamos que por el sólo hecho de adoptar esa forma de gobierno, la compleja situación socioeconómica de un país que era tierra arrasada se podría reencauzar. Pues no, no es como dijo Alfonsín: "Con la democracia se come, se cura y se educa". Para que la gente no pase hambre, tenga acceso a la salud pública, y pueda instruirse, era necesario contar con infraestructura adecuada, personal capacitado, estadísticas confiables... lo más irónico es que han transcurrido 34 años, y todavía no tenemos nada de eso. La democracia es el sistema más eficaz para una Nación, por cuanto le brinda a los ciudadanos la posibilidad de elegir a sus representantes, de expresarse libremente, y de difundir sus ideas sin censura previa. Lograr ser un "país normal", fue el primer paso, pero los siguientes no se dieron, o se dieron a medias, porque los distintos mandatarios renunciaron o sufrieron crisis internas que les impidieron concretar sus aspiraciones. 

Todo lo que para los jóvenes de hoy resulta normal, como poder votar, criticar o cuestionar a cualquier funcionario, militar en política, era impensado durante los distintos períodos dictatoriales del país. Pero insisto, no basta con ello, hay que consolidar las bases para forjar el tan mentado "Estado de Bienestar", que demostró ser exitoso durante los '80 en países como Alemania y Francia. El Estado debe estar presente, no para repartir migajas a los plebeyos, sino ocupando el lugar que le corresponde en asistencia social. Que todos los chicos tengan el calendario de vacunación completo. Que no vuelvan enfermedades endémicas que creíamos erradicadas para siempre. Que haya movilidad social, esto es, que el joven que nació en clase baja pueda capacitarse, aprender en la escuela, y acceder a una mejor posición. Respetar a los viejos, a los abuelos, y en ese sentido, pagarles una jubilación que no llega a la canasta básica no es la mejor manera. Yo no digo que la política exterior no sea importante, ¿pero no es mejor mirar "hacia adentro" primero? Nadie dará un centavo por nosotros hasta que aprendamos a respetar las normas, que el criminal que atropelló y mató al volante vaya preso, que los funcionarios hablen menos y hagan más. Me resisto a creer que este es el país que le voy a dejar a mis hijos, y que sucesivas generaciones pasarán sin que nada cambie. Más de tres décadas de enfrentamientos estériles y corrupción. ¿Hasta cuándo? Punto final.

12 de marzo de 2017

La mejor noticia puede ser cualquier día

Hace tiempo que tenía ganas de escribir algo nuevo aquí en el blog, aunque más no sea una semblanza, unas líneas. Es domingo por la mañana, me desperté tarde, desayuné, y aquí me tienen. Luego de los difícil que fue transitar el año 2016 (que empezó mal y terminó peor), este 2017 propone nuevos desafíos y expectativas en el plano personal. Mi situación no es la misma, y creo que todos, de algún modo, estamos en constante cambio. Por esas cosas del azar, los años que terminan en número impar suelen ser mejores para mí, vaya uno a saber por qué. Tener una actitud de apertura a los cambios, nos hace que la transición no resulte tan brusca. Por supuesto, habrá cosas en la vida para las cuales nunca vamos a estar preparados, porque nunca las vivenciamos, y porque nos superan emocionalmente.Transitar este camino es parecido a abrir la venta y recibir una ráfaga de aire helado que te sorprende: nunca sabés qué puede pasar. 
Durante buena parte de la jornada, traté de tomar distancia, de mantenerme al margen, de lo sucedido en el recital de Olavarría. No tiene sentido que yo emita un juicio de valor, en parte porque ya el tema está agotado, y además no creo que nadie vaya preso ni se haga responsable de lo que pasó. Es un deja vu: primero fue Cromañón, luego la fiesta de música electrónica Time Warp, y ahora esto. No quiero abundar mucho más. 

Los argentinos nos hemos acostumbrado, a la fuerza, a aceptar estos golpes de timón, a seguirla peleando, y siento que si bien hay un sector que acepta con resignación y de un modo muy sumiso lo que le toca en suerte, otro grupo más numeroso se rebela contra la "historia oficial", contra lo que nos quieren hacer creer desde los medios, contra la mentira descarada. Lo establecido es lo más fácil de asimilar y aceptar, por eso cuanto se plantea algo opuesto a "la comodidad del hogar", ves cómo el número de idealistas se reduce significativamente. Ser idealista implica, de algún modo, imaginarse que existe un mundo al cual tenemos posibilidad de acceder, es parte de la utopía, como decía Eduardo Galeano. Sin la utopía, seríamos unos pobres perros errantes en la oscuridad. Punto final.

7 de marzo de 2017

Vivimos en total interferencia

El calor va menguando, lo cual me motiva a organizarme mejor porque realmente me agotaba salir a la calle a horarios insólitos por 36 ºC, parte de mi trabajo de recoger noticias. Este verano, que aún no culminó, hubo bastante información, y bienvenido sea para los periodistas, caso contrario hubiéramos tenido que sacar agua de las piedras. Va a poco, se van acomodando las piezas del rompecabezas, y se vislumbra un panorama político que a nivel local seguramente arrojará sorpresa, tanto en el "antes" (campaña), como en el "después" (elecciones, conteo de votos y resultados). A Macri lo veo con poca capacidad de reacción, rodeado de funcionarios que él mismo eligió y que no les están respondiendo porque no tienen cintura política, ni sutileza alguna. Siempre "se van al mazo", dicen cualquier barrabasada y luego se retractan. Si es cierto que salimos de la recesión, sería bueno que lo empecemos a ver en los hechos. Si es cierto que "la Argentina se puso de pie", sería interesante saber cuánto tiempo estuvimos arrodillados, y a causa de quién. 

Mientras ARBA y AFIP entrecruzan datos para cazar perejiles y multarlos o intimarlos, los grandes evasores andan por la calle como si nada hubiera pasado. Por eso a veces me pregunto si al Gobierno le conviene que Kristina vaya presa. Probablemente no, porque se acabaría el chivo expiatorio, y habría que buscar (pinchadura de teléfono mediante), algún otro corrupto del gobierno anterior sobre quien cargar las tintas. Estoy a favor de que se investigue lo sucedido en los últimos 12 años, pero estamos viviendo el aquí y ahora. Y necesitamos reglas claras para que lleguen inversiones que no destruyan nuestros recursos naturales, como sucedió con la Barrick Gold en la Provincia de San Juan . No somos un país previsible, de manera que nadie va a invertir un centavo por más acuerdos que se firmen con España o con cualquier otro país desarrollado. Si no sabemos lo que va a pasar mañana, menos aún les podemos asegurar a los empresarios extranjeros, que no son boludos, que tendrán condiciones sustentables. Y lo más importante, que si se radican en Argentina generen puestos de trabajo, esos mismos empleos que se perdieron de un modo brutal en tan sólo un año y medio, no me gusta hablar de "ajuste", pero como dije una vez, considerar que todos los empleados públicos que echaron eran "ñoquis", habla de la miopía intelectual del macrismo. No van a descubrir la pólvora: hubo (y habrá) ñoquis en todos los gobiernos, gente que ocupa un cargo porque es "amigo de", y esa falta de escrúpulos que nos indigna como ciudadanos. Ellos hicieron cirugía mayor, supuestamente para reducir el gasto público, entendiendo por ello que una persona que trabaja para el Estado es un gasto. Y con la misma premisa, aumentaron las tarifas de luz y gas en un 400 %. 

Para concluir, este Gobierno sigue creyendo que la mejor manera de comunicarse con el pueblo es a través de las redes sociales, de Facebook o Twitter, y quieren ser más papistas que el Papa no haciendo ningún anuncio por Cadena Nacional. Hay cosas que sí lo ameritan, y que inclusive les hubieran dado un buen rédito político. Pero no supieron, o no quisieron. Todavía quedan dos años, y en estas elecciones, más allá de mi juicio de valor totalmente subjetivo, quedará sellado el destino del resto del mandato presidencial. Aunque nunca se sabe. La política, suele decirse, es el arte de lo posible. Punto final.

4 de marzo de 2017

Trascender en el tiempo es sólo para pocos

Sábado de mucha caminata, un paseo por el Centro (que no se extiende demasiado debido al limitado radio comercial de Lobos), y mucho trabajo. Así transcurrió la jornada de hoy. No todos los días son iguales para una persona, si bien hay una rutina preestablecida de hábitos cotidianos. Empecé a ver (la serie) "House of Cards", que retrata de manera mordaz y brutal la corrupción en la política. Tengo cuatro o cinco libros sin leer o a medio terminar, porque siempre intento leer a la noche y me vence el sueño o las ganas de hacer otra cosa. Como a la mayoría de nosotros, me cansa  hacer siempre lo mismo, o estructurar demasiado la vida. Trato de involucrarme con personas que realmente aporten algo en  una buena charla, que no sean manipuladoras, que busquen pasar un buen momento. Por eso no me quejo de mis amigos, yo los elegí, o nos elegimos mutuamente, y ahí surgió el vínculo. Y es entonces cuando comprendés la verdadera importancia de las cosas, cómo dimensionar lo que te va pasando. Cuando le das valor a tus afectos, te sentís fortalecido vos también. Fijate el caso de Charly García, que lo tuvieron que atar a una camilla y casi se muere, y este año sacó un disco buenísimo. Cuando lo creían muerto y enterrado, el tipo apareció con un disco desconcertante que por momentos (fugaces) nos hace acordar a aquel Charly que supimos conocer.

 Lo bueno (me refiero  a lo que consideramos "de buena calidad"), siempre va a ser considerado de ese modo, porque trasciende la moda o el viento de cola: Los Beatles, Los Rolling, Charly, Mercedes Sosa, y tantos artistas que sería largo enumerar.  La gente recuerda a Humphrey Bogart cada vez que ve "Casablanca" o "El halcón maltés", y ese tipo atravesó varias generaciones con su arte. Son pocos quienes lo logran. Porque lo que vende, es lo efímero, lo que garantiza "hacer caja" rápido, y  no pasa mucho tiempo  para que el olvido caiga sobre el oportunismo comercial. Punto final.

2 de marzo de 2017

Que haya una tregua en marzo y la inflación afloje

Jueves lluvioso y con tormenta eléctrica. Marzo suele ser un mes agotador, pero en esta oportunidad tengo buenas expectativas, que van acompañadas de proyectos y atar "cabos sueltos". No voy a opinar demasiado sobre el discurso de Macri ante el Congreso porque no lo vi, tenía cosas más importantes que hacer en ese horario. No obstante, leyendo luego la cobertura que hicieron los medios, las palabras del Presidente tuvieron sabor a poco. No hubo una autorcrítica sincera, sino palabras tibias, promesas y arengas de que el país a progresar, algo que hasta ahora no se percibe, sino todo lo contrario. Está bien, por supuesto, trazar un reseña de la gestión, pero desde que tengo uso de razón los discursos de este tenor son muy pobres en contenido, excepto la militancia del PRO, a la mayoría de la gente no le interesa en absoluto permanecer una hora frente de la tele para escuchar más de lo mismo.

Si se terminó la recesión, como dijo el Ministro de Hacienda, que me lo demuestre con hechos, no con números. Hasta ahora no hay ninguna señal de que ello haya ocurrido, pero se apunta (es evidente) a generar un falso optimismo en la sociedad, me hace acordar al famoso "shock de confianza" del gobierno de la Alianza. Y mientras todo esto sucede, sigue el quilombo de los docentes, y sin juzgar a nadie creo que la negociación partiria será ardua, y que los gremios terminarán arreglando por mucho menos que sus pretensiones. Invariabelmente, cuando llega febrero empiezan las manifestaciones, las protestas, los días sinc la clase en las aulas. Días perdidos, porque el Gobierno tiene que garantizar 180 días de clases y si esto continúa por este camino dudo que se pueda cumplir al respecto. Todos los reclamos son válidos, de cualquier gremio, rubro o actividad. Pero como mencioné antes, son los sindicalistas quienes se llenan los bolsillos sin representar cabalmente a sus afiliados, por lo tanto, que Baradel diga que lo amenazan, me parece una estupidez. Que haga la denuncia y listo, como cualquier ciudadano que es intimidado por expresar públicamente su pensamiento. Punto final.   

28 de febrero de 2017

Final para un febrero intenso

Ultimo día del mes, último feriado de carnaval. Este tipo de días no laborables siempre me parecieron inútiles, puesto que ni siquiera se conmemora una fecha patria. Pero siempre hay gente con dinero suficiente para tomarse unos días de descanso, o bien para permanecer en su casa haciendo lo que más le plazca, aprovechando ese cuestionado feriado. Febrero transcurrió más rápido de lo que pensaba, y  en un año de campaña, sabido es que las conferencias de prensa para publicitar actos de gobierno se multiplican. No tengo sondeos confiables que me indiquen qué sucederá en Lobos durante las elecciones, aunque a nivel nacional me arriesgo a decir que el resultado le resultará esquivo al oficialismo. Muchos vecinos con los que converso a diario, reconocieron haber votado a Cambiemos y estar arrepentidos de esa decisión. Sin embargo, al mismo tiempo me explicaron que no tuvieron otra alternativa, dado que bajo ningún motivo estaban dispuestos a votar a Scioli en el balotaje. Pero ya pasó un año y medio, elegimos Presidente, y con los hechos consumados habrá que esperar hasta octubre para decidir y ver si se puede torcer la historia. Quienes detestan a Macri, también demonizan a la clase media, por entender que fue quien la votó. Cada vez siento más que la tan mentada "grieta" está lejos de cerrarse. Ahora están los K "puros", el PJ disidente, y el macrismo. Pero generalmente, el peronismo en pleno, junto con los sindicatos, le está marcando la cancha a Macri. Y esto es culpa de los propios desatinos del presidente, de querer asumir un liderazgo que le corresponde como máxima autoridad del país, pero para el cual no está capacitado. 

Se ha vuelto práctica común entre los políticos, contar con asesores de imagen, de modo que quienes ejercen la función pública son maniquíes, marionetas, tipos que dicen lo que "la tribuna" quiere escuchar. Tipos que no se bancan hacerse responsables del cargo que ocupan, y que delegan todo en "subsecretarios", lo cuales generalmente son parientes o familiares: léase nepotismo. Así, pregonando que tienen "una nueva forma de hacer política", es observador avezado no puede comprender qué es lo nuevo, en qué se avanzó, si seguimos con los mismos vicios y prácticas repudiables del siglo pasado. Es, en rigor de verdad, puro maquillaje y cotillón. Punto final.

23 de febrero de 2017

Con la térmica al mango, más bronca te da

A pesar de que la aplicación de mi celular marca invariablemente "tormenta" desde hace por lo menos 5 días, no ha caído una sola gota, y este calor agobiante me ha mantenido recluido, excepto por mi trabajo que no puedo dejar de realizar. Gracias, Macri, por aconsejarnos poner el aire acondicionado a 24º C. Dejate de joder, como mínimo para refrescarte un poco tenés que ponerlo a 20 grados. Pero como Mauricio está de gira por España, donde es invierno, no tiene que preocuparse de asuntos tan mundanos como que los argentinos nos estamos cagando de calor, las inversiones no llegan (ni llegarán), los servicios públicos privatizados son cada vez más ineficientes, las tarifas, peajes, combustibles, alimentos, suben sin techo. Bueno, en rigor de verdad, no les estoy contando a ustedes nada que no estén viviendo en carne propia. Con la excelente producción frutihortícola que distingue a la Argentina, importamos peras y manzanas de Chile, nuestro vecino más "querido". Una vergüenza. Por eso, eliminar los aranceles para importación de computadoras o insumos tiene sabor a poco, a nadie le interesa demasiado, porque vivimos "al día", y las prioridades son otras. 

Tampoco a nadie le importa los programas estúpidos de la televisión a las 3 de la tarde, con las peleas de vedettes o pseudo-modelos, que rompen la paciencia del espectador pero no el rating. Como ya nadie invierte un mango en producción audiovisual y además estamos en verano, ¿para qué ofrecer un programa digno, interesante, con buenas notas? No hace falta: llenamos la televisión de basura, la batimos como si fuera una coctelera, y sale con fritas. Qué pais raro, en lugar de producir piensa en importar, traé cualquier porquería de afuera, total acá no podemos fabricar ni un encendedor. Me imagino los centenares de contendores que debe haber en la Aduana, con baratijas chinas, pero convengamos que siempre hay un grupo de boludos desvelados por el último modelo de Iphone o del Volkswagen Passat (cuanto más largo sea el coche mejor), porque son símbolo de status, claro que si te da el cuero para tener un Audi A 6, mucho mejor. Dale que va, habría que aplicar un ansiolítico masivo a toda la sociedad que está tan violenta, muchas veces con razón, visto que  se siente defraudada, hastiada, sin un mango. Los docentes reclaman un básico de 12.500 pesos. Perfecto, yo me pregunto si un empleado municipal (de las categorías más bajas) que cobra $ 5.600 y tiene que salir a recolectar basura o barrer las calles no se merece un salario digno. Yo no llego a esa cifra que pretenden los docentes y también laburo para ganarme el mango, entonces, ¿a qué estamos jugando? Punto final.

19 de febrero de 2017

Abrir la puerta a los nuevos medios de comunicación

Lunes por la noche. Estoy buscando sitios de Internet alternativos en los cuales informarme de la actualidad política, de lo que sucede a diario. Clarín, La Nación y Página/12 son más de lo mismo, aunque en teoría tengan líneas editoriales diferentes. Lo que ocurre es que la Web está saturada de páginas periodísticas, algunas casi desconocidas, y te podés tragar un sapo si la información que brindan no es confiable o está chequeada. Pero lo que hace falta, es el análisis de la noticia, alguien que con palabras concretas nos explique el posible impacto que un determinado hecho puede causar y cómo afectará nuestra calidad de vida. Tan simple y tan complejo como eso. Basta ya de Joaquín Morales Solá o de otros dinosaurios que se creen en un pedestal: es tiempo de apostar a las nuevas firmas que van escribiendo notas aquí y allá. Morales Solá, en particular, me resulta un tedio, no es que no entienda lo que pretende decir, sino que me aburre, porque nunca se ha jugado a tomar una posición, siempre ha sido demasiado ambivalente y mesurado. 

Claro está que los grandes medios tienen un presupuesto suficiente para brindar una cobertura informativa más amplia, que les permite enviar corresponsales al exterior, o acceder a los servicios de las agencias de noticias. Pero aún así, se siguen mirando el ombligo, quieren captar nuevos lectores cambiando el diseño, cuando lo importante es lo que está escrito, el contenido. Hoy por hoy, la mayoría de la gente lee los diarios por celular, o por algún dispositivo similar. El diario en papel quedó reducido a los bares o a las mesas de café. Un golpe a la nostalgia, digamos. El tiempo que le dedica cada lector a una publicación varía según el impacto del titular y de la foto. En la vorágine que vivimos, la gente cada vez lee menos. Predomina lo audiovisual: la televisión, el cine, los videos de You Tube. Por eso es que los políticos y candidatos perciben este cambio de hábitos y cada vez invierten más dinero para hacer campaña por Internet, sobre todo en las redes sociales. 

Esta historia tiene final abierto: no puedo precisar si esta tendencia es irreversible, o si habrá algún cambio en los años sucesivos que le otorgue valor al texto impreso. El Grupo Clarín tiene otros negocios más allá del diario que lleva su nombre, de modo que llegado el momento no se verá perjudicado. Otros medios nacionales se sostienen en base a intereses oscuros (siempre hay empresarios amigos que hacen "lobby"), o a pauta oficial.
El acceso a la cultura no es caro en sí mismo, afortunadamente todavía hay espectáculos gratuitos o a un precio razonable. Pero pensemos en los libros. En la actualidad, un libro "best seller" cuesta más de $ 300, con lo cual no está al alcance de cualquiera. Por eso en tal caso, una buena opción es aprovechar las colecciones que vienen con los diarios, y que ofrecen textos de autores consagrados a un precio mucho menor. Punto final.