29 de diciembre de 2014

Los últimos días del año

Ya casi recuperado de unas puntadas en el estómago y malestares de todo tipo, aproveché "la hora de la siesta" para hacer lo que corresponde en esa franja horaria: dormir, y obtener ese descanso reparador que hacía como 3 días no lograba conseguir. Hablando con mis amigos, la mayoría coincide es que con estas temperaturas (35º C), no dan ganas de nada, pero me fastidia un poco tener que hablar de lo mismo cada vez que llega el verano. Es que, si nos ponemos a pensar, tanto el frío como el calor extremos nos obligan a cambiar nuestro ritmo de actividades. Lo peor de todo es caer enfermo en esta fecha, cuando no encontrás un médico en ninguna parte, y los pocos que hay te tratan como si fueras algo molesto que les impide seguir rascándose las bolas. Esto se debe, en parte, a los asuetos y feriados que se otorgaron por doquier. Me parece bien que el 24 de dic. o el 31 de nov. haya asueto, pero nada más. Todo lo que se hizo después es extemporáneo y no refleja la realidad de un país de se dice pujante, productivo, y otros calificativos más. Sería bueno que alguien se tome el trabajo de averiguar si en otros países desarrollados sucede lo mismo, y si les cambia la vida a sus habitantes el hecho de tener que ir a trabajar el 2 de enero, por ejemplo, cosa que aquí no ocurrirá. En fin, mejor me dejo de renegar y voy a mitigar el calor con el aire acondicionado. Punto final.

27 de diciembre de 2014

Ciudad fantasma

Sábado por la tarde en la ciudad. Dejé pasar la Navidad sin escribir nada, porque en rigor de verdad no tenía demasiada motivación. Ayer, supuestamente fue "asueto administrativo", pero lo concreto es que varios comercios sin relación alguna con la administración pública optaron por cerrar. En consecuencia, las calles lucieron desiertas, y sólo cuando caía la tarde se divisaban algunos autos que daban la vuelta al perro. Por cierto, durante buena parte del día un tramo de la calle 9 de Julio estuvo cortado al tránsito, dado que estaban hidrolavando la fachada del Cine Italiano. Con un amigo dimos unas vueltas por el ejido urbano, y encontramos un panorama desolador. Y como bien me dijo alguien, a veces pareciera que ésto no es un pueblo, sino una "aldea". Además de lo que acabo de exponer, es común escuchar que falta trabajo, o que no se vende nada, pero pese a ello hay comercios que se toman todos los feriados y asuetos disponibles. Así es difícil que la cosa funcione. Creo que vivimos en una sociedad bastante hipócrita, donde nos quejamos por la inflación (que es real), pero no nos importa nada al momento de irnos de vacaciones, y el famoso "éxodo turístico" que se produce cada fin de semana largo. Viéndolo de otro modo, la gente acepta privarse de determinadas cosas, pero no quiere que le "toquen" las vacaciones. No estoy en contra que aquel que quiera tomarse un descanso, si considera que se lo merece y tiene los recursos para afrontarlo, pero que después con me vengan a llorar con los impuestos, el alquiler del local, y tantas otras cosas. En fin, es todo por ahora. Trataré de escribir otro post antes de 2015. Punto final. 

24 de diciembre de 2014

Post de Nochebuena

Miércoles por la tarde en la ciudad. Aunque no soy demasiado místico, cuando llega Navidad uno se siente mejor por el hecho de compartir un rato en familia, lo cual a veces es difícil porque hay parientes que viven lejos y cuesta reunirlos a todos. Recuerdo los primeros regalitos de "Papá Noel", y cómo adornábamos un pino natural (no de plástico) que teníamos a la entrada de casa. Por supuesto, como ya he dicho muchas veces, el significado de la Navidad se desvirtuó totalmente, y todo se reduce a un grupo de personas que comen un asado o un lechón. No estoy diciendo que esté bien o mal, simplemente sostengo que es así. En cambio, Año Nuevo es más festivo, siempre lo fue. Y mucha gente se plantea metas, proyectos, que por lo general no se cumplen del todo. Me da un poco de bronca los idiotas que van a última hora a los shoppings para comprar regalos de Navidad, como si se fuera a acabar el mundo. Pero bueno, cada uno hace con su plata (o con su tarjeta de crédito), lo que quiere. Mientras espero que llegue mi hermano y otros familiares, dedico un rato de mi tiempo a escuchar música. Luego les comentaré más sobre el asunto. Punto final.

19 de diciembre de 2014

El inexorable paso del tiempo


Hola amigos, hace unos cuantos días que no publico un nuevo post, y no tengo otra excusa que no sea la haraganería o la pereza. Si bien trabajo todos los días, podría haberme hecho un "tiempito" para actualizar el blog. Pensaba en el año próximo, y en lo choto que es envejecer. Yo ya tengo 35 años, y si bien todavía soy joven, es natural que haya dejado de hacer muchas cosas de mi adolescencia. Algunos le llaman "madurar", yo lo llamo adaptarse a la edad que tenés. Podés hacer lo que quieras, tratando siempre de evitar el ridículo. Y no hay peor cosa que no asumir tu edad y seguir creyéndote que sos un pendejo. ¿Me agarrará la "crisis de los 40"? Todavía faltan unos años para eso, y no sé en qué situación me voy a encontrar. Ya sería pensar en un largo plazo, y trato de evitarlo. 

Me gustaría creer que 2015 será mejor en el plano político-institucional, y como ya tengo varios años, no me sorprenderán en absoluto los anuncios electoralistas, tanto del oficialismo como de la oposición. Los políticos piden que la ciudadanía recupere la confianza en ellos, pero hasta el momento poco han hecho para que así sea. Seguramente, las internas van a estar a la orden del día, y el "portazo" que pegó Carrió al frente UNEN para tejer una alianza con Macri habla a la claras de la desesperación por encontrar un "salvavidas" el año que viene. Pero dejemos todo eso de lado, aunque sea por un momento. Levantemos las copas y brindemos por un año mejor. Punto final.

15 de diciembre de 2014

Comienzo de semana

Un lunes cálido, típico de esta época del año. Debería haberme levantado más temprano, pero hago la salvedad de que también sucumbí al sueño demasiado tarde. Como mencioné en un post anterior, 2014 fue un año bueno en líneas generales. Aún hoy, me cuesta imaginar todo el camino recorrido. Tengo la sensación de que este año ha transcurrido demasiado rápido, o como dije en alguna oportunidad, nuestra percepción del tiempo ha cambiado. 

Pienso que tendría que volver a leer los textos de principios de año para ver qué pensaba en aquel entonces, pero hay algunas cosas que recuerdo. Los momentos acompañado de mi amigo Pablo, que vino de visita entre diciembre de 2013 y enero de 2014. La tranquilidad de un ciclo en el cual no hubo elecciones y en el cual todo transcurrió a media máquina (cosa que no sucederá en 2015). El pésimo nivel de juego de Boca y la fallida expectativa por la llegada de Bianchi como DT. Los eventos culturales, muchos de ellos significativos, y otros que ni siquiera vale la pena mencionar. Pero Lobos, a pesar de ser un pueblo chico, mantiene un envidiable número de exposiciones y muestras de arte. Lo cual no es un dato menor. Otro tema: El dólar blue, la inflación, la recesión, y la economía que dejó de crecer a "tasas chinas". Los fondos buitre, tema aún sin resolver y que seguramente recibirá como "herencia" el próximo Gobierno. En fin, podría citar otros hechos más que me vienen a la mente mientras redacto estas líneas, pero en definitiva no quiero dejar que el árbol me tape el bosque, y pensar que cuando deba arrancar la última hoja del almanaque, podré hacerlo con satisfacción. Punto final.

14 de diciembre de 2014

Domingo por la tarde

Domingo por la tarde en Lobos. Todavía se respira cierta modorra en la ciudad, como si la gente no se quisiera despertar del todo. Ambas fiestas (Navidad y Año Nuevo) las pasaré en mi casa junto a mi familia, como ha sucedido en los últimos años. Como he comentado en posts anteriores, no representan demasiado para mí. Alguna personas toman el comienzo de un nuevo año como un cambio de etapa, un renacer espiritual. Por más que caigan las hojas del almanaque, pueden trasncurrir los años sin que se produzca el famoso "clic" en tu cabeza. En mi caso, estoy empezando a reconsiderar mi forma de pensar: trato de ser más tolerante ante ciertas cosas, lo cual no es sencillo por la naturaleza de mi personalidad. O en el mejor de los casos, permanecer indiferente ante situaciones que en otros momentos me alteraban más allá de lo necesario.

 Conozco muchas personas que piensan como yo, a saber: nadie está exento de tener defectos, pero hay que tener una buena dosis de paciencia ante el soberbio y el arrogante, aquel que quiere llevarse al mundo por delante. Sería bueno que esos individuos se den cuenta de que todos tenemos la necesidad de ser respetados, por encima de cualquier situación económica o cuestiones de clase. Y los políticos... qué decir de ellos. Cada día estoy más convencido que de ellos no se puede esperar nada. Que los problemas que aquejan al país tenemos que resolverlos nosotros mismos. Que las leyes que se puedan sancionar resultan sólo un paliativo. Pienso que vivimos demasiado pendientes de los ministros y legisladores, cuando puertas adentro no sabemos ordenar la economía doméstica. No sé, es un planteo medio tonto el que estoy haciendo, pero hay gente que gana buen dinero y se lo gasta todo en el Casino, por ejemplo. Podría extenderme más, pero llegó el momento de trabajar. Buenas tardes y punto final!

Domingo al mediodía

Cada cuatro años, asistimos como espectadores a un Mundial que nos ofrece cámaras por doquier, televisores de última generación (casi hiperrealistas, podría decirse), y repeticiones de jugadas que antes resultaban imposibles de ver nuevamente (sólo se repetían los goles). Sin embargo, el fútbol sigue siendo el mismo, y que se haya convertido en un negocio no debería ser motivo de sorpresa: lo mismo sucede con la NBA, o con el Fútbol Americano. Lo que sucede, es que en Sudamérica casi todos los chicos comienzan jugando al fútbol, eligen ese deporte o bien sus padres los impulsan a hacerlo. Y aunque casi no quedan ya los famosos "potreros" en la Capital y sus alrededores, donde todo es cemento, hay canchas de fútbol 5 con césped sintético que de alguna manera suplen esa carencia para aquellos que tienen la posibilidad de acceder a esta singular forma de entender al deporte más popular del mundo. 

Es claro lo expuesto más arriba, en cuanto al marketing y la facturación que genera un Mundial. El que se disputó en Estados Unidos, además de ser una vergüenza desde lo deportivo, resultó lamentable: ¿A quién se le ocurre elegir como sede de la Copa del Mundo a un país que carece por completo de tradición futbolística? Pues a Joao Havelange, quién otro si no. Dentro de EE. UU., sólo los latinos siguieron el desarrollo de los partidos, en tanto que el resto del país permaneció indiferente. En los sucesivos Mundiales, la prensa yanqui empezó a tomar más en serio al fútbol, al dedicarle más espacio, pero siempre teniendo en cuenta a qué "target" iba dirigido. 

Ayer fue Maradona, hoy es Messi. Los nombres cambian, y las comparaciones son odiosas. Son jugadores distintos, que pertenecen a épocas distintas, y por lo tanto resulta imposible trazar un paralelo dado que no son contemporáneos. Lo único que podemos decir en favor de Messi (si lo quisiéramos comparar con Maradona), es que nunca usó ninguna sustancia estimulante prohibida por la FIFA. En tanto que Maradona, aún hoy, sigue siendo alimento de la prensa amarilla por sus excesos, por sus adicciones, y por tener hijos irresponsablemente. Pero, insisto en que llevaría largas horas de debate ponernos de acuerdo respecto de las diferencias, o no, que existen entre estos dos genios. Messi es cuestión de tiempo aún. Necesita consagrarse ganando un Mundial. Punto final.

11 de diciembre de 2014

Crónicas del Tercer Mundo

Hola, amigos! Aquí estoy, luego de algunos días, vuelvo al ruedo con un nuevo post. Tengo mucha tos y estoy considerando (ahora sí más seriamente), la idea de dejar de fumar. Pero no quiero prometerme nada, sé que no he podido cumpllir con otros objetivos y en consecuencia, recién cuando pase una semana o más sin fumar, tendrán noticias mías a este respecto. 
El fin de semana viene cargadísimo de actividades, y como no puedo multiplicarme por diez, habrá que elegir aquellas que uno considera más relevantes. Creo que todo este tiempo me ha servido para replantearme varias cosas sobre mi manera de trabajar: hoy, se vuelve imperioso optimizar el tiempo y sacarle el mayor "jugo" posible. Es por ello que cuando los Actos de Fin de Curso se vuelven tediosos, en primero en percibirlo en la gente que llegó puntual, y que debe esperar a quienes llegaron cuando se les dio la ganas. En fin, son pequeñas crónicas del Tercer Mundo. Punto final.

8 de diciembre de 2014

La entrevista

Hola! Tras algunos días sin encontrarnos, hoy decidí nuevamente aprender la actualización del blog, aprovechando que dispongo más tiempo y que es feriado. A veces me pesa bastante desgrabar, sobre todo por aquello que anteriormente se conocía como "ponerse el cassette". El entrevistado que repite un speech, y esquiva la polémica con frases de libro, no aporta nada. Ni a mí, ni a los lectores. En esta década que llevo haciendo periodismo he tenido oportunidad de hacer entrevistas que fueron un placer, porque me interlocutor de dedicó su tiempo, sus conocimientos, compartió sus ideas y sus pensamientos conmigo. Eso es lo que vale para luego poder pasar todo por un tamiz y volcarlo en un medio gráfico o en la Web. 

Hay entrevistas que uno, para no llenar el grabador, borra al cabo de una pocas semanas. Y otras, sobre temas más controvertidos, que se conservan por un tiempo prudencial o se pasan directamente a la computadora. No vaya a ser cosa que luego el entrevistado se arrepienta de sus dichos y no haya manera de probar lo que efectivamente dijo. Hay quienes tomar a la entrevista como una molestia, incluso cuando quizás sea un político y le estás haciendo un favor promociando indirectamente lo que hace. Hay gente muy maleducada también, están los que responden con monosílabos, aquellos que intentan desviar la pregunta formulada por todos los medios posibles, en fin. Vale decir que hay de todo, y hay que estar preparado para afrontar de todo. 

Cuando yo estudiaba periodismo, todavía se podía conseguir (no sé si habrán hecho reediciones), un excelente libro de Jorge Halperín sobre los secretos de la entrevista periodística. Halperín me parece un tipo muy lúcido, pese a que no comparto sus opiniones e ideas cuando lo veo en "678", por ejemplo. Pues bien, para darle un cierre a esto, la cuestión es que el citado libro, cuyo nombre no me acuerdo en este momento, realmente debería ser una "biblia" para todos los cientos de inútiles que no saben hacer dos preguntas seguidas. Hay que generar un clima, buscar el momento, no es tan fácil. Pero lo mejor que pueden hacer es leer es libro y no esperar a que yo les cuente. Punto final. 

5 de diciembre de 2014

Larga distancia




¿Cuánto vale una sonrisa, un beso, un abrazo? En esta sociedad chota, donde todos vivimos a mil, no prestamos atención a nuestros seres queridos, hasta que ya es demasiado tarde. Lo mismo sucede con los amigos. Yo tengo amigos que no veo hace tiempo, pero sé que están de mi lado y que el afecto es mutuo. Como diría Charly García, son aliado. Si viven lejos, trabajan muchas horas, o lo que fuere, eso no quita que sigan siendo mis amigos. Y si tenés un primo que vive en el medio del campo o quizás en Europa (quién sabe), lo mismo da. 

Es jodida la distancia con los afectos. Internet ayudó a acortar un poco ese abismo, pero el contacto personal es irremplazable, siempre lo he sostenido así. Un mensaje de texto puede ser muy seductor, pero no es nada más que eso. Por supuesto, si tenés un amigo o un familiar que vive en Tierra del Fuego, no le vas a pedir que se tome un vuelo de Aerolíneas para juntarse en un bar de Lobos. La experiencia me dice que Internet es un paliativo para la distancia, el problema es cuando se pretende construir un vínculo "desde cero" a partir de la Web. El chateo con personas desconocidas es una boludez que no sirve ni aporta nada, a menos que sea por motivos laborales. Tengo un amigo en Puerto Madryn que vendrá de visita a Lobos para las Fiestas. Una excelente noticia, tomar un café en un bar, unos mates en casa, o lo que sea, no tiene precio. Punto final.

El valor del esfuerzo por progresar

Saben? Hoy estoy más "tranqui", no haré crítica alguna al Gobierno ni a los políticos. Tuve oportunidad de asistir esta tarde, al acto de graduación (o de fin de curso), de los egresados del Plan FINES 2. Se trata de un proyecto educativo que permite terminar los estudios secundarios a personas mayores de 18 años que (obviamente) no pudieron hacerlo antes. Y fue muy alentador ver muchas caras conocidas, de vecinos que seguramente debieron resignar horas de ocio para estudiar y acceder a un título. Y debo reconocer que este Plan está muy bueno, eso es inclusión de verdad: que todos tengan la posibilidad de estudiar, de capacitarse, de formarse. La gente piensa que los que van a escuelas de adultos son todos pendejos vagos que desertaron cuando tenían la edad para escolarizarse. Pero no es así: o mejor dicho, hay de todo. Puede haber casos estigmatizantes, pero YO VI, nadie me lo contó, a personas que me cruzo todos los días por la calle y que sentían que tenían una asignatura pendiente. Un logro más que concretar. Por eso sostengo que es alentador, que muchas amas de casa que durante años vieron sus anhelos postergados, los puedan concretar. Ojalá que todos quienes egresaron hoy (más de 50 lobenses), puedan aprovechar ese título secundario tan ansiado y, por qué no, continuar una carrera universitaria o terciaria.

Memoria selectiva

Es increíble con qué facilidad la gente se olvida de las cosas, y no hablo de boludeces, sino de hechos que afectaron nuestras vidas dramáticamente. Si bien es cierto que a veces uno se esfuerza por olvidar episodios ingratos, eso no conduce a nada. Lo lamento por quien sea K o de un modelo político afín, pero yo voy a seguir machacando con el tema de la inflación, porque la guita no me rinde, mi sueldo es siempre el mismo, tengo gastos fijos, y el Gobierno alegremente sale a anunciar que el aguinaldo estará exceptuado del pago del Impuesto a las Ganancias. Una medida mezquina y demagógica. No necesitamos "bonos de fin de año", necesitamos una estabilidad en nuestra economía personal durante todo el año. Siempre viene bien recibir unos pesos extra en diciembre, pero todo eso no compensa los gastos que uno pueda tener. Y como yo no pertenezco a ningún partido político, y no me caso con nadie, puedo decir lo que me dá la gana sin que nadie me señale con el dedo. Soy independiente: al que hace las cosas bien, no hay que felicitarlo, porque es su trabajo. Hay que marcar y destacar al que nos quiere cagar desde un atril o desde una banca en el Congreso. Esos tipos se dan el lujo de recibir $ 50.000 (o más) por mes, pueden pedir licencia cuando quieren, se duermen en las sesiones, una vergüenza total. Eso sí, para "la tribuna", siempre hablan de defender a la Patria, la soberanía económica, y otras frases de ocasión que les gusta repetir con entusiasmo. Un entusiasmo que tendrían que poner en defender a los pobres. Sé que soy un iluso con este último pensamiento, pero si no tenemos ilusión y esperanza, nos tenemos que encerrar en un neuropsiquiátrico. 

Disco recomedando del día: 

Pharell Williams, "Girl" (Columbia Records, 2014)

4 de diciembre de 2014

Llegó papá Twitter

Al final sucumbí ante la novedad: aunque renegué en varias oportunidades, me hice una cuenta de Twitter. Felizmente, los datos personales que se requieren son pocos, de manera que fue un trámite sencillo. Eso sí: todavía no entiendo un carajo de cómo funciona. Confío en que Twitter me ayudará a difundir este blog, como así también mi labor periodística. La cuenta es la siguiente: @lobosdigital1. Quienes también tengan Twitter, pueden sumarse, y así enterarse de las novedades que pueda aportar desde mi modesto lugar. 

Hoy fue el primer día de calor "fuerte" en  la ciudad, aunque confío en que este verano será bastante piadoso con nosotros, al igual que el anterior: habrá 7 ó 10 días de 35º C, y el resto serán más tolerables. Este calor se presta para tomarse una birra, un helado, o cualquier cosa que resulte refrescante. Mientras tanto, ya con la experiencia que tengo, estoy evaluando qué sucederá en enero, cuando no hay casi noticias y todos quienes dicen pasarla mal económicamente se van de vacaciones. Veremos qué sucede, lo mejor que puedo hacer es seguir el consejo de un amigo y no hacer "futurología". Pensar en vivir cada día lo mejor que pueda y disfrutar de este viaje que es la vida. Los años pasan volando, y en esta vorágine en que vivimos, se siente más aún. Pensás tanto en lo que va a venir, que te perdés el momento. Y eso sucede, entre otras cosas, porque vivimos demasiado rápido y no tenemos la sabiduría de los viejos, que como saben que les quedan pocos años de vida, los viven lentamente, aferrándose hasta el final.

2 de diciembre de 2014

Yo no sé si es en vano este amor (parte 2)


Primer post de diciembre. Ahora sí que entramos en la cuenta regresiva hacia 2015. Puedo decir que, en lo personal, 2014 no fue un mal año, pero cuando tenga más tiempo redactaré un post aparte con un análisis más detallado. Desde este blog últimamente he tratado de mantenerme al margen de las polémicas, no obstante lo cual, cuando estaba en desacuerdo con algo, lo dije. Pero comprendo que la gente esté cansada de escuchar quejas, cuando ya tiene suficiente con su propia vida. Ya estamos entrando en la época en que la cobertura periodística se vuelve escasa, o con boludeces: brindis, agasajos, despedidas, todo rápido y lo más improvisado posible para llegar a tiempo antes del próximo año. Vieron? Por más que intento no quejarme, no logro hacerlo: es que algunas cosas me sublevan. Pero bueno, de a poco, con la experiencia adquirida, con los años, uno se va volviendo más tolerante. Porque además, no queda otra: si vas al banco, tenés que esperar. Si vas al consultorio médico, tenés que esperar. Lo mismo sucede si querés renovar el DNI, por citar un caso. Entonces, aunque no sea lo ideal, te vas adaptaneado a "armarte de paciencia". Y es muy cierto eso de que "el que espera, desespera". Esperar es tedioso. Y la peor espera de todas, es aquella cuando aguardamos por algo que ni siquiera sabemos si sucederá. En rigor de verdad, eso es lo que llamamos ilusión. Punto final. 

Disco recomendado del día: 

Mötorhead, "Ace of spades" (1980, Mercury- Reedición año  1996)

30 de noviembre de 2014

Hacen falta huevos

Sorpresiva noche fría en Lobos. O no tanto, si tenemos en cuenta que luego de dos días de lluvia, la temperatura bajó considerablemente. Estaba pensando en Boca, tras ver su paupérrimo nivel de juego, con los jugadores deambulando en la cancha. Creo, pese a todo, que a este equipo hay que darle tiempo, hay que mantenerlo, y fortalecerlo psicológicamente. Luego de la eliminación por la Copa Sudamericana, nada más y nada menos que ante River, arreciaron las críticas y los cuestionamientos. Arruabarrena es buen entrenador, yo lo banco. Tiene un perfil más bajo que Bianchi, no se cree un iluminado ni un salvador. Confío en que hace las cosas lo mejor que puede. Por eso digo que, mantener un equipo, significa no "desmantelarlo" por unos millones de dólares o euros. El fútbol argentino sacrifica jugadores exquisitos por cubrir el pésimo manejo financiero de sus clubes. No voy a entrar a hablar de los "barras" porque ya lo hice en otras oportunidades, y no viene al caso. Acá estamos hablando de cómo lograr un equipo con alma, con hambre de gloria. 

Los jugadores de Primera ganan muy buena guita, de manera que, más allá de lo que el DT les pida, se deben al Club para el que están jugando. Ganan más que cualquier asalariado, salen en las revistas, aparecen con "botineras"... en fin, nada que no sepamos. Por mí que hagan lo que quieran, pero que salgan a la cancha a ganar, no a dar lástima. Boca Juniors es el club más grande del fútbol argentino, el único que no descendió o perdió la categoría, y cada uno que es fichado por el club tiene que dejar la camiseta en cada partido. No hablemos ya de "mística", y esas giladas de los poetas del fútbol. Hay que salir a ganar y punto. Aunque estés último en la tabla de posiciones, por respeto al hincha y a la camiseta, cada partido hay que ganarlo. Pongan huevos. Punto final.

28 de noviembre de 2014

Algo está retorcido

Jueves por la tarde en la ciudad. Uno va caminando por la calle y se da cuenta de que las obras que se inauguraron rápido, con propósitos electoralistas, se rompen con facilidad. Siempre viene bien "cortar cintas" para la foto, pero una vez concretada la inauguración tan anhelada, ya ninguna autoridad vuelve a pisar el predio. Si hay menores que rompen o dañan espacios públicos, que se tomen las medidas correspondiente y que sus padres paguen por ello. Si no se puede mantener un espacio verde como la Plaza 1810, imagínese el lector qué se puede esperar del Parque Ingeniero Hiriart, que es como 10 veces más grande. Y tiene que haber policías, porque los placeros o cuidadores no tienen poder de policía y por lo tanto no pueden detener a ninguna persona. Esa pasión tan argentina por destruir en lugar de construir, esa voluntad de declarar rápidamente obsoleto tal o cual cosa, definitivamente no conduce a nada. Mientras en otras partes del mundo se preservan los testimonios de nuestros antecesores para que permanezcan en la historia y nuestros hijos los puedan juzgar, aquí eso no sucede. Simplemente porque, como suele decirse, "nadie resiste un archivo". Actores, periodistas, deportistas, viven en permanente contradicción. Son incapaces de sostener un discurso, una idea. Y no hablo ya de una ideología política, sino de fijar posición ante un determinado hecho.

Todos podemos cambiar de opinión, y no está mal que así sea. Lo que no podemos es renegar aquello que dijimos o hicimos. Es bueno arrepentirse o lamentarse de un error, lo necio es negar que hayas dicho eso, como si no hubiera existido. No es cierto que "las palabras se las lleva el viento". Yo tengo memoria y no me olvido de lo que me dijero, o con qué intención lo hicieron. No podemos seguir creyendo en la buena fe de las personas, ni pecar de ingenuos. A uno le gustaría hacerlo, pero no es posible. Cuando alguien hace o dice algo, tiene una intención determinada, busca provocar un efecto en el otro. Y estaba pensando en otra cosa, teniendo en cuenta el Boca-River que se jugó hoy:  Es inconcebible que en un país que se jacta de su cultura y educación, siempre haya muertos a la salida de los partidos de fútbol. Gente herida, apedreada, y lo peor de todo es que los ilusos como yo creíamos que esto se terminaría con Grondona. Lo hechos demuestran que no fue así: Grondona se murió, asumió otro títere al frente de la AFA y sigue la joda. Y mientras el hincha grita un gol, parece que nada más importara. Pero se terminan los 90 minutos y volvemos a la cruda realidad.

25 de noviembre de 2014

El juego del gato y el ratón

Buenas tardes! Me propuse retomar el contacto con los lectores, aprovechando que hoy tengo más tiempo disponible. Algunos amigos me preguntan por qué en mis textos hago tanta alusión a 2015, o a las elecciones. La respuesta es: porque espero que algo cambie. No me importa de qué partido político provenga el futuro Presidente, pero quienes son asiduos lectores conocen mi disconformidad con la actual gestión de Gobierno. Ya les dije 10.000 veces que "no todo está mal", y reconocí los logros y progresos concretados por los Kirchner. Pero es tiempo de decir basta. Yo no odio a una persona kirchnerista, y del mismo modo tampoco permito que lo hagan conmigo. Somos todos argentinos, dejémonos de joder. Mientras seguimos con esta suerte de Boca-River, los que manejan la guita van preparando las valijas para algún paraíso fiscal. 

No es que no "viva el presente", como algunos quizás piensen: es que tengo expectativas de ver un país donde los tres poderes funcionen como nos merecemos. Estamos en una etapa de transcisión, y hay que reconocer que desde la Casa Rosada la vienen piloteando como pueden. A pesar de los funcionarios inútiles que hay, todavía quedan tipos como el Presidente del BCRA que tiene alguna remota idea de cómo funciona la cosa. Logró bajar el dólar "blue", y consiguientemente, la especulación. Logró recuperar un poco de las reservas del BCRA, que venían en caída libre. Vanoli se reunió con las autoridades de principales bancos del país para dar un claro mensaje: no habrá una devaluación brusca del peso. Por eso sostengo que, a pesar de todo, hay tipos que vale la pena tener en cualquier Gobierno, porque demuestran que saben lo que están haciendo. Un ejemplo de ello es caundo Duhalde, en su breve presidencia, convocó como Ministro de Defensa al radical Horacio Jaunarena, un hombre que sabe muchísimo. Ojalá algún día aprendamos que no importa de dónde venís, sino cuánto sabés. Punto final.

23 de noviembre de 2014

Hay un "Plan B"?

Me gustaría seleccionar los textos de este blog que creo mejor elaborados, y publicarlos en un libro. Mirando el camino recorrido, uno se da cuenta de la diversidad de situaciones y hechos que ha abordado desde este modesto lugar. Otra cosa que estoy empezando a hacer, es "pulir" viejos posts: noté que había algunas frases que no me convencían, y mucho tiempo después, revisando el archivo, decidí cambiarlas. 

La mayoría de la gente ya piensa en 2015. Porque este modelo, así como está, va por inercia, y es poco probable que vaya a cambiar un ápice de sus lineamientos. El problema es que, hasta el año que viene, no hay "Plan B": el Gobierno no le encuentra la vuelta al embrollo que el mismo generó en más de una década. Ya se acabó la bonanza, el crecimiento del PBI que iba al compás de los commodities, se acabó la esperanza y la ilusión en buena parte de la sociedad. Es el fin de un ciclo, y podríamos tomarlo como tal. Lo mismo sucedió con Menem. Pero lo que uno empieza a vislumbrar, es que los candidatos que se sacan fotitos como estrellas de rock tampoco tienen la menor idea de qué van a hacer. Es como cuando tenés una casa en alquiler, se termina el contrato, y la encontrás destruida. O la refaccionás como podés, o la seguís alquilando en las condiciones en que se encuentra. Lo que tiene el peronismo ortodoxo es que siempre va detrás de un "líder", de un "conductor". No importa que sea un inepto, lo que importa es seguirlo mientras esté al mando y contribuir a la causa. El radicalismo se jacta de no ser verticalista, pero es un partido que cada vez se hunde más en sus propias contradicciones, viviendo del pasado, de los grandes hombres que lo representaron, y que ya están muertos. Los radicales que hoy se desputan las migajas del poder no les llegan ni a los talones, y tan endeble fue su convicción por los principios del partido que se hizo común hablar de "radicales K". La billetera compra voluntades, compra votos. Esto no es nuevo, sólo que ahora está mucho más sistematizado y evidente. Mejor disfrutar lo que resta de 2014 de la mejor manera posible y dejar que las cosas vayan sucediendo "por decantación". Punto final.

20 de noviembre de 2014

Funcionarios

Cae la noche de jueves en la ciudad. Creo que si no cambiás tu manera de pensar con el paso de los años, estás en problemas. Si sólo cambia tu cuerpo, pero no tu razonamiento, seguramente querrás vivir de la fuente de la eterna juventud, algo que no es posible (al menos hasta ahora). Argentina es un pueblo "manso", demasiado tranquilo... como hablaba hoy con un amigo, la gente sólo se moviliza cuando le tocan el bolsillo. Y no está mal que reclames por tus ahorros o por tu plata, pero a nadie le importa que se talen bosques, que los indios wichi se caguen de hambre, que los maestros ya empiecen a presionar por las paritarias, que el Gobierno esté en una suerte de "piloto automático"...y podría seguir. Esto último que  mencioné tiene que ver con el hecho de que Cristina quiere controlar todo y no aceptar delegar en sus funcionarios. Alguien podrá decir que así debe ser, porque es la Presidenta. Pero yo no me refiero a su investidura o a su autoridad, sino al hecho de que no podés controlar todo. No podés ser Superwoman, porque te vas a terminar enfermando, como le ha sucedido varias veces. La Casa Rosada está en un "limbo" mientras la Presidenta guarda reposo y el verborrágico Capitanich todas las mañanas sale a hablar boludeces. Hay que reconocerle al chaqueño que de vez en cuando dice algo coherente, pero en la maraña de adjetivos superlativos uno termina perdiéndose, preguntándose: "¿Qué quiso decir este tipo?". O peor aún: "¿Dijo algo en concreto?". Eso es lo lamentable, hablar por hablar, y que a un funcionario le hayan asignado ese lamentable rol cuando quizás sería más eficaz en la gestión. Nunca se sabe. Y también alguien podrá decir que soy un ignorante de tal o cual cuestión, pero yo lo escucho a Capitanich hablando, y es un largo bostezo. Es hábil en el sentido de que mete alguna que otra "chicana", pero no da para mucho más. No me explico cómo llegó a ser Gobernador, dudo que haya sido por méritos propios y me inclino por pensar que estuvo "apadrinado". Punto final.  

19 de noviembre de 2014

Menos pochoclo y más cine




Me di cuenta de algo, que en realidad creo haberlo comentado antes. Y fue después de ver la extraordinaria película "Desayuno en Tiffany's", con las actuaciones de Audrey Hepburn (una belleza de mujer, fallecida en 1993), George Peppard (el mismo de "Brigada A"), y Mickey Rooney. Ah, y casi me olvido de lo más importante: está basada en la novela homónima de Truman Capote.  La cuestión es la siguiente: todos compramos cosas truchas cuando no nos alcanza el bolsillo, o porque queremos ahorrar. Y no voy a polemizar sobre eso porque cada uno hace con su plata lo que quiere. Pero cuando comprás algo "posta", llamémosle "original", es como que sentís la obligación de ver esa película, leer ese libro, o escuchar ese disco, por la guita que pagaste y el esfuerzo económico que hiciste.

 "Desayuno en Tiffany's" es un film de 1961, y no se consigue en cualquier parte, del mismo modo que otros clásicos del cine como "El gato sobre el tejado de zinc caliente", o "Un tranvía llamado deseo". Muchos pibes no conocen en la pantalla a Elizabeth Taylor, Marlon Brando, Audrey Hepburn, James Dean, o Natalie Wood. Los chicos no tienen la culpa de nada, lo único que pretendo expresar es que, antes de ver "Rápido y furioso 7", estaría bueno que alguien les dé un DVD con los largometrajes que acabo de mencionar para que puedan apreciar el cine auténtico, el cine que conmueve por sus buenas actuaciones y no por su artificios. Me han recomendado (pero todavía yo no me acostumbro), ver películas por Internet. Es una opción interesante, pero necesitás una buena compu, que no se "cuelgue" en medio de la película, una buena conexión, y carezco de todos esos requerimientos. En fin, todavía satisfecho por haber visto la película con que di comienzo a este post, les sugiero a mis estimados lectores no desestimar los clásicos, que son la génesis del cine contemporáneo. Y siempre sostuve algo que me hace reflexionar más de una vez cuando alguien escucha música chota (por ejemplo): el gusto no se discute. Punto final.

18 de noviembre de 2014

Todos somos iguales ante los billetes

De vez en cuando, es bueno dejar el ego en un rincón y darnos cuenta de que no somos el centro del universo. Dentro de unos años (sólo Dios sabe), nadie se acordará de nosotros, porque la vida sigue, y como cantaba Charly García: "Mientras miro las nuevas olas/yo ya soy parte del mar". La novedad, como sostengo siempre, es efímera, y me puse a pensar en ello leyendo un ensayo notable de Beatriz Sarlo, "Instantáneas" (1996). En el libro se aborda el fenómeno de la posmodernidad (en realidad no sé si denominarlo fenómeno), el reciclaje eterno de la moda, el hecho de que todo vuelve, como sucede ahora con el promocionado furor de los discos de vinilo. Quién sabe qué sucedera dentro de cinco o diez años, sobre todo porque las proyecciones indican que la brecha social se ensancha y hay un grupo minúsculo de gente que tiene la guita y el resto del rebaño que recibe el "chiquitaje". Pero esto no es una queja, es una observación basada en las desigual distribución del ingreso. Pero me estoy yendo de tema: Sarlo, en el libro antes mencionado, se detiene en la estética de los shoppings, en aquellos aspectos que hacen de los centros comerciales un "no-lugar". Podés pasarte el día entero dando vueltas en el Alto Palermo, al fin y al cabo, a nadie le importa. Lo que importa es que gastes guita, que consumas: obviamente esto no es nuevo. Pero un shopping (también denominado "mall"), es el ícono del capitalismo. No importa si sos de la Villa 31 o de San Isidro, mientras saques la billetera o la tarjeta de crédito, sos bienvenido. En ese sentido, la lógica del shopping tiene un particular sentido de "inclusión". 

Podría abundar en el asunto, pero prefiero dedicarle más tiempo a este tema, una vez avanzada la lectura del libro, y sin dejarme vencer por el sueño. Punto final. 

Un texto optimista

Un amigo de la infancia me hizo notar, tras la lectura de mis posts, que me he vuelto demasiado quejoso. Y lo cierto es que no quiero ser así: es dañino para uno mismo y para los demás. Por ejemplo, yo no puedo renegar de mi trabajo, porque es lo que elegí hacer. Si hay algo que no me gusta, me la tengo que bancar como cualquier asalariado. Tampoco puedo renegar de mi familia o de mis amigos, que son incondicionales. "Conmigo nada es fácil", cantaba la colombiana Shakira, y algo de eso hay. No soy una persona que se sienta a gusto con lo fácil o con lo mediocre. Pero tampoco se puede renegar de todo. Porque lo único que lográs es que la gente que te aprecia, se aleje de vos, porque no soporta tus quejas, reclamos o demandas. Siempre he sido un poco "contestatario", si cabe el término. Cuando algo no me cierra, o no me convence del todo, lo digo. Cuidando las formas, por supuesto. Pero tengo varios motivos para estar agradecido. Mis viejos, mi hermano, mi sobrinito...son todo para mí. Mis amigos, siempre están. Cada uno anda en lo suyo, pero cuando nos juntamos a comer un asado es como si el tiempo no hubiera pasado. Todo eso es muy bueno, y muchas veces hay gente de la cual no esperás nada bueno y que te termina ayudando. 

Considero que en la vida no hay que ser ingrato, porque en este blog yo puedo recomendar discos, películas, o hablar de cualquier gilada (si quieren llamarlo así). Pero estoy convencido de que ser feliz es un derecho, y nadie nos debe arrebatar ese derecho. Ni los políticos, ni la gente tóxica, ni nadie. Y si uno rema contra la corriente y pese a ello es feliz, hay que seguirla remando, y seguir dándole para adelante. El periodismo en Lobos está acotado a determinados temas o situaciones, pero siempre se le puede dar una vuelta de tuerca a las cosas. A veces uno llega tan "fundido" del trabajo que redacta casi mecánicamente, pero todos tenemos mucho para dar. Hay gente con gran talento, que merece ser reconocida y tener su lugar. Es hora de que los viejos que posan su culo en las asambleas de las comisiones, dejen su lugar a los chicos que tienen ideas, que piensan y razonan de un modo diferente. Me quedo con esto último para pensarlo. Punto final.

15 de noviembre de 2014

Entramos en la recta final

Sábado de muchísimo calor en la ciudad. Hoy la agenda está cargada, pero en su mayoría, los eventos que hay que cubrir son de relativa importancia. Sería irrespetuoso decir que son boludeces, pero lo único que uno siempre pide es que no se superpongan fechas y horarios. Estamos quemando los últimos cartuchos de 2014, y a todas las instituciones o particulares se les ocurre convocar a la prensa por variopintos motivos. Cuando llega enero, no queda nadie: o se fueron de vacaciones, o no sé qué, pero se terminó la vorágine y hay que empezar a buscar noticias. En realidad, uno busca noticias durante todo el año, pero cuando llega el verano, la "sequía" se siente más, y entonces hay que sacarle agua a las piedras. No me parece mal que la gente se tome vacaciones, cada uno hace lo que quiere.

 Lo que quizás se podría hacer, es dejar de ver a enero y febrero como "meses muertos" en términos de información. La mayoría de la gente no puede o no quiere irse de vacaciones, y entonces como responsable de un medio periodístico, hay que seguir informando teniendo en cuenta esta realidad. No es un kiosco, no podés "cerrar" e irte. Y si el periodista tiene la suerte de poder tomarse un descanso, merecido por cierto, el medio de comunicación tiene que seguir funcionando. Se buscará un reemplazante, o lo que fuere. Yo hace años que no me tomo vacaciones, y creo que esta situación seguirá así. No me alcanza la guita, y además, no puedo dejar de trabajar si tengo un diario online. Puedo ir a una quinta, a una pileta, cosas así, y con eso me doy por satisfecho. En fin, amigos, será cuestión de aguantar, de esperar a que tengamos un horizonte mejor, algo que en el común de los casos no depende de nosotros. Punto final.

11 de noviembre de 2014

Demasiada presión

¿Tendremos, llegado diciembre, "los saqueos nuestros de cada año"? Los punteros políticos organizan cuidadosamente estos actos vandálicos, con la intención de dar una imagen de anarquía o de anomia que no es tal. Aún así, llega el último mes del año y empiezan los quilombos, eso sí que no falla: cuando no se corta la luz, ocurre otra cosa todavía peor. Siempre algo se rompe o deja de funcionar en este retorcido país. Es como si durante todo el año estuvimos corriendo una carrera Nascar, y llegamos a diciembre sin una gota de nafta. El humor social también cambia notablemente: todo el mundo parece demasiado ocupado con el tema de las Fiestas, de las vacaciones, de los feriados...en fin: nos preocupamos por aquello que debería generar un sentimiento contrario. Me refiero a que deberíamos pensar en todo lo hecho durante el año, reflexionar, bajar un cambio, y otras acciones en el mismo sentido. Sin embargo, nada de eso sucede, porque llegamos a fin de año hechos una piltrafa, fundidos, reventados, hartos de todo. La gente, en noviembre o diciembre, se pone mucho más susceptible: ya no quiere saber más nada, quiere que se termine todo de una buena vez. Es el famoso "hartazgo social". A la gente le gusta la boludez (comenzando por Tinelli), pero es como todo: llega un momento en que dice basta porque no se banca más ni a sí misma.

En un próximo post, me ocuparé de analizar este 2014 que se nos va, un año "futbolero", donde por primera vez en 24 años, el Seleccionado Nacional llegó a la final del Mundial. Pero esto es apenas una "puntita" de todo lo que sucedió. Es increíble, cuando miramos hacia atrás, la cantidad de cosas que fueron ocurriendo, a muchas de las cuales permanecimos indiferentes. Pero si hay algo que será difícil de olvidar, es la inflación, porque lo vivimos día a día, entonces no hay manera de dar vuelta de página, al menos por ahora. Reitero, próximamente dedicaré unas líneas a reflexionar sobre todo lo que nos dejó este año. Punto final. 

9 de noviembre de 2014

La verdad sobre el pueblo chico

Domingo al mediodía. Pasaron algunos días desde mi último post, pero no pienso claudicar: me refiero a que, mientras me la salud me lo permita, no voy a dejar este blog. Es difícil vivir en Lobos por su condición de "pueblo chico" y todo eso, pero creo que no podría vivir en otro lugar. Mis amigos y mi familia están aquí, y lo mejor de la vida es estar cerca de tus afectos. Entonces, poco importa  la difamación del chusmerío barato, cuando tenés cerca a la gente que te quiere. Vivimos en una etapa de cambios: los niños aprenden con una rapidez inusitada, y al lado de ellos nosotros nos sentimos verdaderos "opas" que no les podemos seguir el tren. Tengo muchos recuerdos de los lejanos años 80, cuando transitaba mi primera infancia, y las cosas eran muy diferentes: no había Internet, TV por cable, la televisión a colores era un aparato de lujo, no existían los celulares...en fin, podría continuar enumerando hechos más obvios (hoy existe esto, antes no existía aquello, etc), pero el punto al que quiero llegar es que vivimos en una voragine que nosotros mismos nos creamos al "querer todo ya", al buscar subir la fotito a Internet lo más rápido posible, a una especie de "competencia" para ver quien escribe la boludez más grande en Facebook, y ya no importa cómo sos o quién sos, porque con relativa facilidad te haces un perfil trucho de FB y listo, escribís lo que quieras con total impunidad. Podría seguir, pero se me enfría en almuerzo. Luego volveré, gente. Un abrazo y punto final.

6 de noviembre de 2014

Podría ser un día más en este mundo

No lo se aún, pero probablemente este mes no redacte tantos textos como el anterior. Quiero tomarme un tiempo para mí, y ser un poco egoísta. Si vos no pensás en sentirte bien y hacer lo que te gusta, nadie lo va a hacer en tu lugar. Yo no me puedo quejar en ese sentido, porque tengo gente que me banca y me apoya. Pero hay que salir a la calle, hay que hacerle frente a la calle y a los pelotudos de turno que hacen todo lo posible por joderte en día. Con el tiempo, descubrí que está en vos dejar que un forro te "cague" el día o no. No es fácil, por supuesto, porque esas personas se regodean maltratando al resto, casi podríamos decir que viven para eso. En fin, sería largo de exponer esta cuestión, y no quiero hacer de este post un libro de autoayuda.

A veces me preocupa ver que la política económica de este Gobierno no tiene ningún asidero. Y otra veces pienso en que no me importa nada, y hay que dejar que todo estalle de una buena vez. Estoy harto de los fondos buitre, del dólar "blue", del índice Merval, de los planes para estimular el consumo, de los precios cuidados, y tantas otras estupideces que no conducen a nada. No puedo creer que la economía de un país esté en manos de funcionarios inútiles, que bien podrían ser actores de comedia porque pronuncian frases que dan risa. Y uno piensa: "¿Este tipo tiene una Maestría o un Doctorado en Harvard? ¿Cómo es posible?". Los escuchás hablar, haciéndose los abanderados de la "causa nacional", mientras ellos se llenan los bolsillos. Todos. Del primero al último. Ello viven en Puerto Madero o en Nordelta, así que nunca van a tener que meter las patas en el barro por una inundación. Son "gente bien". Lo que yo digo es que, si aún con todo esto, fueran idóneos, uno los soportaría. Pero son incapaces. Los famosos "buitres" se les cagan de risa en la cara. Y acá venden un discurso para la tribuna. La Ley de Pago Soberano demostró ser un fracaso. Ni un solo bonista se presentó al Banco Nación a cobrar lo que le deben. Algo no funciona bien, y ellos lo saben. Lo que no saben es cómo resolverlo. Pero así estamos, viste, el año que viene llegan las elecciones, hacen dos o tres anuncios y la gente se olvida. Más de lo mismo. Otros nombres, pero más de lo mismo. Ya les anticipé que el próximo Presidente será peronista, y la puja se dirimirá entre Scioli y Massa. Los radicales, con este frente UNEN, se pelean con socialistas, demócratas, progresistas, y todos quienes integran la alianza en cuestión. La gente no es boluda y se da cuenta de esto, porque además lo hacen público. Y nadie quiere volver a 2001. Por eso digo que a los radicales, salvo que honren la memoria de Alfonsín e Illia, no los va a votar ni el Fiscal de Mesa. Punto final.

4 de noviembre de 2014

La belleza de lo simple

Luego de tres días consecutivos de lluvia, este martes amaneció fresco y con el cielo límpido. Definitivamente, lo sucedido me terminó de convencer que el mal tiempo y el no poder salir a dar un paseo, o a hacer los mandados, incide en el ánimo de una persona. No me refiero a mi caso particular, sino al de otros amigos con quienes hemos conversado sobre el asunto. Cuando ocurren catástofres meteorológicas, como las inundaciones en Luján, uno no puede estar menos que agradecido de tener un techo y un plato de comida caliente. Por otra parte, debo decir que desde que tengo uso de razón, a mí nunca me faltó nada: ni educación, ni vestimenta, ni víveres. Y ya siendo adulto, procuré ganarme la plata para contribuir a la economía familiar, y para aquellas cosas que me gustaba comprarme. Yo empecé a trabajar, con continuidad, a los 20 años. Alguien podrá decir que es un poco tarde, pero fue al poco tiempo de haber concluido la carrera de Periodismo. Estuve en la docencia, vi muchas cosas que no me gustaron, conocí personas que me inspiraron y otras que no... y es así como "aprendés a vivir". La vida es esto, tan simple y tan difícil como esto. Te van a criticar, te van a juzgar, te van a pagar poco por tu trabajo... pero la tenés que seguir remando. Si bajás los brazos, estás en el horno.

Este es un post atípico, en el sentido de que no estoy comentando música o películas. Me salió escribirlo así, con lo primero que me vino a la mente. Me gustaría que la gente que leyera estas líneas, más allá de que esté de acuerdo o no, comprenda que no estamos en este mundo para sufrir o para pasarla mal. Por supuesto, no podés evitar tener un mal día, o pasar por un problema de salud. Pero cuando ves la belleza en lo simple, comprendés la vanidad del ser humano, y que todo lo demás no sirve para nada. Punto final.

2 de noviembre de 2014

El drama de lo intangible

Cuando tengo la posibilidad, me gusta imprimir las fotos que saco con mi cámara digital. Necesito el formato físico, algo que se pueda tocar. No es lo mismo que ver la imagen en la pantalla del monitor. Y hasta la más pedorra de las cámaras digitales (como es el caso de la mía), nos brinda la posibilidad de seleccionar la foto que consideramos más lograda, o que más nos gusta. Con la música me sucede lo mismo: no me gusta lo intangible, no me gustan los archivos mp3 excepto para escuchar en el celular. Necesito tener un disco, aunque sea trucho o grabado. Lo que estoy diciendo podría extenderse a una diversidad de objetos que en el siglo XXI pasaron a convertirse en "virtuales": están, pero no están. La carta está, pero ya no es carta: es e-mail. El saludo de cumpleaños está, pero ya no es una postal: es un recordatorio de Facebook. 

Sería una necedad pensar que "todo tiempo pasado fue mejor", pero es rigurosamente cierto que nosotros no tenemos por qué seguir al rebaño. Una cosa es hacer lo contrario a la mayoría por "hacerse el distinto", y otra es hacerlo por convicción. Yo considero que la convicción en algo, es lo que nos mantiene vivos: el hecho de creer en algo, no importa si es ilusorio o no. Y el paso del tiempo nos va erosionando, hace que nuestras creencias se derriben como un castillo de naipes, y que haya que empezar de nuevo. Lo que hoy es novedad, mañana ya es viejo y obsoleto, con una rapidez inusitada. Y si seguimos esta vorágine, seremos esclavos de la novedad, de "lo último", de la boludez, y muchas cosas que prefiero no mencionar. No hay nada más lindo que un álbum de fotos, no importa si la cámara sea Nikon, Canon o Olympus: lo importante es lo que te genera ver esas fotos, el recuerdo. Y cuando digo recuerdo, hay que tener cuidado que no se convierta en nostalgia. Punto final. 

31 de octubre de 2014

Por siempre joven


El ser humano es por naturaleza hedonista: busca el placer. Lo puede encontrar en el sexo, en la comida, en la lectura, en la música, o en lo que fuere. Algún sociólogo podrá refutarme lo que estoy diciendo, pero siempre pensé que es así. Que buscamos cosas que nos hagan sentir bien, aunque en un mediano plazo nos hagan mierda, como el alcohol, el cigarrillo y las drogas. Pero no hay debate sobre estas cuestiones, quizá porque a nadie le importa, quizá porque dos minas en bolas "miden" más en rating. Con una dosis de suerte, por ahí encontramos algún canal de cable que se ocupe de estas cosas. Y es entonces, con el control remoto en la mano, cuando uno se vuelve un dictador: si no me brindás entretenimiento en diez segundos, te cambio de canal. Y a otra cosa. ¿Será que la gente quiere todo "masticado"? ¿Será que nuestras prioridades han cambiado? Sería bueno imaginarse cómo era la vida en una familia tipo cuando no había TV, o en su defecto, cuando había televisión sin control remoto. Nadie quería tomarse el trabajo de levantarse de la mesa a cada rato para cambiar de canal, entonces se miraba lo que había. Y si hablamos de rock, las bandas salían de un garage, no de un "reality show" lleno de pendejos arrogantes que se creen la encarnación de Axl Rose o Mick Jagger. El único caso en que se requiere de un casting es para elegir los actores de una película o miniserie. ¡Pero no lo vas a mandar a Robert Redford a hacer un casting!

¿Estaré renegando porque soy demasiado viejo? ¿O tendré alguna dosis de razón? Punto final. 

Amo lo extraño

Viernes por la noche en la ciudad. Por fin un día en que la conexión de Internet funciona como debería ser: "va como trompada", carga rápido las páginas, inclusive hasta he logrado el prodigio de ver algunos videos en YouTube. Lo cual es tarea ardua para mí, no sé si por mi máquina o por la conexión pedorra. Con este post, creo que estoy rompiendo el récord de cantidad de textos escritos en un sólo mes. Pero fue saliendo así, naturalmente, no es que me haya propuesto alcanzar determinada cantidad de post. En fin, estoy leyendo un libro muy interesante sobre la Conquista de América, y todos los atropellos y barbaridades cometidas por los españoles. Aunque muchas cosas uno las conoce, no deja de ser valioso cuando el autor aporta documentación que sostiene su postura. Y eso es algo que debería suceder también en el periodismo: una primicia es válida y todo el mundo la quiere tener, pero tiene que tratarse de un hecho real y que se pueda comprobar. 

Vivimos en la "época de lo verosímil": es decir, de hechos o situaciones que parecen verdaderas, se dan a conocer como tales, pero no lo son. El uso del modo potencial ("habría renunciado a su cargo", etc.), es un recurso legítimo, no obstante lo cual muchos periodistas sólo lo emplean para no comerse un juicio. Yo no soy quién para hablar de ética periodística, pero puedo darme cuenta claramente cuándo hay algo que no corresponde. Ahora que Clarín rediseñó su edición en papel, cada vez hay más fotos y menos texto, lo cual es un error, porque los editores intentan hacer un facsímil de la página de Internet, lo cual es imposible. Y además, no sirve. Quien compra la edición impresa, no quiere andar cliqueando por aquí o por allá, sino que quiere recorrer las páginas y mancharse los dedos con tinta como era antes. Punto final.

29 de octubre de 2014

Basta de lluvia!!!

Luego de casi ocho horas ininterrumpidas de agua y más agua, cesó la lluvia. Al menos por ahora. Ya casi estamos entrando en el jueves, y el Servicio Meteorológico pronostica nuevas lluvias y tormentas para el fin de semana. Hoy me puse a escuchar a (la banda de rock inglesa) Keane en pleno diluvio, y pienso que por la melancolía que despertaba en mi ánimo, deberían haber puesto al disco un sticker que dijera: "está música inicita al suicidio" (cuack). Es así hermano, en un día de sol radiante te podés cagar de calor y quejarse de haber perdido medio litro de agua en transpiración, pero vas a estar mejor predispuesto para afrontar la jornada. Vas a poder salir a dar un paseo sin necesidad de usar ese paraguas "chino" berreta que se desarma todo con las ráfagas de viento. Vas a poder sentir esa energía, esas ganas de empezar el día con pilas, sin tener que quedarte encerrado en tu casa mirando por la ventana a ver cuándo para de llover. O peor aún, estar haciendo zapping con la TV que te quema la cabeza. Hasta que encontrás algún capítulo de "How I met your mother" (Canal Sony), que te salva. Pero, insisto, ver el cielo límpido, respirar ese aire sin humedad, tomar conciencia de que estás vivo, no tiene precio. Para todo lo demás, existe la lluvia. Punto final. Y me despido escuchando a Bryan Adams.

27 de octubre de 2014

Lunes con tormenta y sin música

Ahora que por "desperfectos técnicos" no puedo usar el equipo de audio, me he entretenido leyendo varios libros que tenía olvidados. La lectura de determinados textos, complejos, duros, insume mucho más tiempo que los 3 minutos que dura una canción promedio. Y hasta tanto no solucione el problema, escucharé música con los temas que tengo cargados en el celular. Después de varios días de calor agobiante, en la tarde de hoy se desató una tormenta que provocó un fuerte aguacero. Fue breve, es verdad, pero suficiente para que baje la temperatura y ahora tengamos el termómetro en 25º C. Suficiente como para caminar por la calle sin derretirse por el sudor. No deja de asombrarme el hecho de que no se haya cortado la luz: es increíble cómo nos hemos acostumbrado al pésimo servicio de EDEN, al punto tal que apenas empieza a llover ya preparamos las velas y las linternas. Espero que esta "excepción" continúe durante el resto del día. Punto final.

25 de octubre de 2014

Los amigos, la guita, y las formas de pensar



Siempre consideré que en la vida uno debe ser agradecido: a los amigos, a aquellos que aún sin ser amigos te dan una mano, a la familia. No hay cosa que me fastidie más que la ingratitud. Yo no espero que me levanten un monumento, pero uno necesita cierta gratificación. Y a todos nos ha pasado de ayudar a gente que luego nos traiciona o se muestra indiferente. ¿Es cierto que “hay que dar sin esperar nada a cambio?”. Me parece bastante relativo: si querés donar algo para una colecta, sería una estupidez hacer alarde de ello. Pero si realmente dedicaste tu tiempo en acompañar a una persona en un momento difícil, lo menos que podés esperar es que algún día alguien te lo reconozca.

 A veces es complicado: por ejemplo, yo nunca presté plata ni jamás lo haría, pero habría que estar en la situación. Quizás si un amigo o un familiar cercano me lo pidiera, aceptaría. Pero antes, me aseguraría de que realmente necesita la plata para sus necesidades y no para gastarla en el Casino o en el Bingo. Son formas de pensar. Tal vez, esto que estoy diciendo, que pensaría dos veces antes de prestar plata, es porque a mí nunca me gustó tener deudas o pedir fiado. No estoy juzgando a las personas que lo hacen, sólo digo que yo no lo haría. Por ejemplo, si me gusta un determinado disco o libro, y no tengo la guita para comprarlo, me quedaré con las ganas. Ya llegará el momento. Y si ese momento nunca llega, al menos tengo Internet para poder escuchar música o leer buenos textos. Buen domingo para todos. Punto final.

Un nuevo dia, un nuevo post



No me andan los tildes en el teclado de la notebook, de manera que este post fue redactado primero en Word y luego pegado a la plantilla del blog. Me revienta cuando tengo que renegar con la computadora: en este caso no tanto porque escribo en mi página personal, pero sí me fastidia si tengo que redactar una crónica o una nota para un medio de comunicación.

En fin, algún día encontraré los famosos tildes, y descubriré en qué parte del teclado está. Mientras tanto, seguiremos con este modo de trabajo. Hoy fue otro día agobiante en la ciudad, y desde el punto de vista periodístico hubo que cubrir boludeces varias que caracterizan a la idiosincrasia lobense. La cultura, en todas sus manifestaciones, es un placer, pero uno se cansa de cubrir exposiciones de cuadros, fotos, esculturas o lo que fuere. Una asignatura pendiente que tengo es escribir una nota deportiva. Soy totalmente ignorante en esas lides, lo reconozco. Sé algo de básquet, porque lo practiqué cuando era chico, pero de fútbol no entiendo demasiado. Digamos que, más que entender o no, no estaría capacitado para escribir la crónica de un partido. Si no conocés a tal o cual jugador, no podés saber si tuvo un rendimiento superlativo o si “camina” por el campo de juego. Por otra parte, no quiero ser un opinólogo sobre cuestiones que ignoro. Me gusta el fútbol, de ello no caben dudas, pero para verlo por televisión. La ventaja de la TV es que te muestra las jugadas desde diferentes ángulos, hay repeticiones de los goles, y aunque uno no esté en el estadio, se disfruta más. Desde luego, ver un partido en la cancha debe ser inolvidable, pero corrés el riesgo de que te maten, te caguen a tiros, o te peguen con medio ladrillo en la cabeza. Así funciona el perverso fútbol doméstico. Punto final.

Los adolescentes y nuestra lógica incapacidad para entenderlos

Debo reconocer que a veces me decepciona un poco pensar que hay un número mayoritario de adolescentes que nunca leyeron un diario en papel (...