30 de agosto de 2012

Cables pelados (parte 2)

En el día de hoy, ocurrió un hecho bastante particular, al menos para mí. Durante alrededor de cinco horas, estuvimos incomunicados. Se cortó la conexión a Internet, el teléfono fijo no tenía tono y el celular no tenía señal. Excepto por el teléfono fijo, que existe desde hace décadas, todo lo demás es relativamente reciente y su ausencia no debería provocarnos demasiados sobresaltos. Sin embargo, tomar el celular para enviar un mensaje o llamar a un amigo es casi un acto reflejo. Y boludear por Facebook, leer los diarios online, también. 

Fue entonces cuando me puse a pensar en cómo ha cambiado la forma de comunicarnos en los últimos tiempos, y cómo una tecnología va sustituyendo a la otra de un modo cada vez más rápido. Yo renegaba del celular hasta que al final, cuando se hizo masivo, no me quedó otra que seguir al rebaño y comprarme uno, y así ocurre con todo. Otra cosa que me vino a la mente es cómo soportaría una persona vivir sin televisión, sin la demonizada "caja boba". La televisión en sí misma en un medio de comunicación y no podemos culparla de nada en absoluto, lo que resulta lamentable son los contenidos. La apología de la marginalidad, de la plata fácil, del "no esfuerzo". Qué se yo, podría decirse que tuve cinco horas sin ningún contacto con el mundo exterior como para pensar en la falta que nos hace tomar un café con un amigo, encontrarnos, recuperar el valor del contacto personal. 


Disco recomendado del día: 

Joss Stone, "The soul sessions Vol. 2" (Warner, 2012)

26 de agosto de 2012

Reflexión de domingo

Deberemos resignarnos, finalmente, a que la corrupción es inherente a la política? Sucederá también que cada vez que un funcionario sea acusado de un hecho de corrupción lo atribuya a una "operación de prensa"? Yo sé lo que son las operaciones de prensa. Las conozco y me parecen una manera relativamente fácil de destruir el buen honor de una persona. Pero no es posible suponer que toda la guita que circula sin rendir cuentas sea consecuencia del periodismo. 

Estos boludos de La Cámpora, que hacen militancia en las escuelas, deberían tener en cuenta que un establecimiento educativo no es un comité ni una unidad básica. O al menos, no debería serlo. De todos modos, creo que lo que hacen está lejos de convertirse en un "adoctrinamiento" como se lo calificó desde el gobierno porteño. 

Cada vez que asume un nuevo presidente uno guarda la secreta esperanza de que algo cambie, pero por lo general se produce un fenómeno bastante curioso: desahacen todo el andamiaje del gobierno anterior y adoptan un giro de 180 grados. No hay coherencia en la gestión. No hay políticas a largo plazo. Y como están hinchando las pelotas con la reforma constitucional, me permito decir que se puede lograr una continuidad en la gestión sin eternizarse en el poder. Así ocurre en los países desarrollados. Podemos creer que no estamos tan mal como en 2001 y seguir pregonando el mismo discurso, pero ya pasaron más de 10 años y es hora de buscar argumentos más sólidos. No les parece?

21 de agosto de 2012

Re-reelección?

Aquello que la sociedad decía aborrecer del menemismo (entre otras cosas, el intento de una re-reelección) hoy ha vuelto a instalarse como tema de debate con nuevos protagonistas. Para forzar un tercer mandato de Cristina, habría que reformar la Constitución, pero no parece ser un impedimento demasiado inexpugnable: quedó demostrado que aquella arenga "vamos por más" o "vamos por todo" era rigurosamente cierta. Los pseudointelectuales de Carta Abierta impulsan este mamarracho jurídico, esta aberración hacia la democracia, y como la sociedad tiene una apatía tan grande hacia los políticos en general no sería extraño suponer que consumaran su propósito. Además, hay que reconocer la ineptitud de la oposición, que no ha logrado perfilar un sólo candidato en condiciones de disputarle el  liderazgo y la iniciativa política a la Presidenta. Seguramente hay dirigentes opositores con buenas intenciones y determinación para poner punto final a este ciclo de decadencia y clientelismo, pero no tienen la representatividad suficiente como para lograr tener peso político propio. 

Para concluir, quisiera comentar que los programas de radio o TV que critican al Gobierno con alevosía y sin rigor periodístico, como el de Mariano Grondona, me parecen una muestra más de la vieja oligarquía que se resiste a perder sus privilegios ante un cambio de paradigmas. Y esto no es una contradicción con lo que expresé más arriba: no me gusta la obsecuencia, pero tampoco la descalificación sin fundamentos como hacen estos señores que acostumbran frecuentar embajadas y foros internacionales para defender sus propios intereses. De más está decir que no conocen lo que es la pobreza más allá de los fríos números de las estadísticas.

17 de agosto de 2012

Basta de lluvia!

Qué tiempo de mierda! Ya llevamos casi una semana de lluvia ininterrumpida y todo parece indicar que el fenómeno seguirá por lo menos hasta mañana. Pero hoy es viernes, y quizás por eso uno se siente más relajado y tranquilo. Es decir, más dispuesto a tolerar ciertas cosas. Estoy leyendo el libro "Noticias bajo fuego" (Editorial Planeta), cuyo autor es Gustavo González, ex Director de la Revista Noticias. Una publicación que ciertamente ha decaído mucho en los últimos años, al menos para mí. Cada vez tiene más notas frívolas, el papel es de mala calidad, y encima casi la mitad de las páginas son de publicidad. Con lo cual, no se encuentra mucho para leer. En fin, en el libro que les estoy comentando, Fontevecchia y su grupo de periodistas aparecen como "héroes" librando una batalla contra el poder corrupto. Por favor! Si todos sabemos quién es Fontevecchia, y cómo se benefició durante la década menemista... esto no quiere decir que no tenga espíritu emprendedor (fundó dos veces el diario Perfil) , pero me molesta que se lo quiera colocar en un lugar protagónico dentro del periodismo cuando es más un empresario que un cronista.

Discos recomendados del día: 

Adele, "21" (Sony, 2011)


The Rolling Stones, "Voodoo Lounge" (Virgin, 1994)



12 de agosto de 2012

Un domingo cualquiera...

Domingo por la noche en la ciudad. No estaba demasiado convencido de escribir un post hoy. No me sentía motivado a hacerlo, en realidad. Pero como todo en la vida, el placer se obtiene tras el esfuerzo, o (al menos) luego de un momento de labor artística. Pesa sobre mis espaldas el inminente reinicio de mis estudios a partir de mañana, y veremos cómo me va con eso. Voy a tratar de aprovechar al máximo lo que resta de este día, algo que debería haber hecho durante las vacaciones en lugar de renegar por pasar demasiado tiempo al pedo. 

Con una ceremonia impactante, hoy concluyeron los Juegos Olímpicos de Londres. Realmente un evento excepcional, que disfruté muchísimo y al cual dediqué más atención de la que yo mismo suponía. No nos fue muy bien en el medallero, pero ya me referí al tema en post anteriores y no vale la pena ser reiterativo. Hoy, además, fue el Día del Niño, y la Plaza 1810 se llenó de chicos para la tradicional fiesta que ya lleva 47 años en el acervo cultural lobense. Hizo mucho calor este domingo para tratarse de un día cualquiera de agosto. El sol se sintió fuerte y hubo que dejar de lado pesados abrigos y pulóveres para no quedar empapado en sudor. 

Estoy escuchando a los Rolling Stones. Concretamente, me compré dos discos bastante recientes de la banda, como son "Voodoo Lounge" (1994) y "Bridges to Babylon" (1997). No qué hubiera sucedido si los Beatles no se hubieran separado y hubieran decidido continuar en el negocio, pero a mi modesto entender los Fab Four siguen siendo incomparables. Y Los Rolling siguen estando muy por debajo si tuviéramos que graduar el impacto cultural y la influencia que tuvo cada grupo. Lo digo con todo respeto a mis amigos "rollingas". Punto final. 


10 de agosto de 2012

Medallas olímpicas y subtes

Hola amigos, ¿cómo están? Me encuentro redactando nuevamente un post en esta soleada tarde de viernes luego de algunos días de "abstinencia bloguera". La verdad es que, si bien sobran temas para escribir y debatir, estoy tan saturado de todo que no quería escribir sobre nada. Me indigné por la pésima performance de la delegación argentina en los JJ. OO. y por suerte ya tenemos aseguradas dos medallas de bronce, lo cual es un consuelo ínfimo para un país que aspira a convertirse en una potencia del deporte de alto rendimiento. Sin embargo, esto de los Juegos Olímpicos está bastante interesante. Un país perdido en el culo del mundo, sumido en la crisis social  y diezmado por la pobreza le puede hacer frente a uno mucho más desarrollado desde los indicadores económicos. Creo que en estos días estoy viendo Canal 7 como nunca antes, y nobleza obliga, hay que felicitar a los responsables de la transmisión de estos Juegos porque ha sido realmente impecable, al menos hasta el momento. Yendo más a lo nuestro, podría esbozar alguna reflexión sobre el paro de subtes, que ya lleva una semana, pero en su momento dije lo que tenía que decir al respecto. Ninguna de las partes involucradas está dispuesta a ceder y así no se construye ninguna negociación o acuerdo posible. Macri y Kristina tienen varias cuentas pendientes y nadie es inocente en este juego, si bien es cierto que los subtes son potestad de la ciudad. Macri ha demostrado ser incapaz para manejarse dentro de la política, con los códigos y las bajezas propias de ella, y sigue enrejando plazas y haciendo boludeces como si nada pasara. Por otra parte, me sorprende que los porteños no se movilicen hacia Plaza de Mayo para reclamar por el reestablecimiento de un servicio esencial dentro del transporte público. ¿Por qué no hacen cacerolazos ahora? Punto Final. 

5 de agosto de 2012

DECLARACION DE PRINCIPIOS

"El tiempo nos ayuda a olvidar..." dice Fito Páez en uno de los versos de sus canciones más celebradas. Y es cierto. Qué bueno es que podamos olvidarnos de las personas que nos hicieron daño, dejar de lado viejos rencores, vivir tranquilos de nuestra conciencia, y comenzar a renacer. Estamos muy intoxicados de los "realities" de la TV, los videos de Internet, las malas noticias de los diarios. Es hora de que aprendamos que nosotros debemos hacer algo para que las cosas cambien. No esperar a que nos vengan a visitar o a saludar, sino hacerlo nosotros. No esperar nada de los demás. Como diría Jorge Bucay, iniciar el camino a la autodependencia. Que no es fácil, desde luego. Para los que ya  tenemos más de 30 cada vez cuesta más conseguir un techo propio, un auto, o bienes que nos garanticen cierta autonomía de nuestros padres. Pero no pasa sólo por eso, sino por pensar en que no está en nuestras manos que cambie la cotización del dólar o los índices de inflación. A lo que me refiero es que debemos tratar de cambiar las cosas que están a nuestro alcance. 


Es bueno reconciliarnos un poco con nuestro ego, darnos cuenta de lo que valemos, de las capacidades que tenemos y que durante mucho tiempo desaprovechamos. Cada día me convenzo más de que todos tenemos algo que aprender y no nos va a alcanzar la vida para seguir aprendiendo a mejorar. Es bueno pedir perdón cuando ofendimos a alguien. Es verdad que no podemos lograr caerle bien a todo el mundo, o que todos se sientan a gusto con nuestra presencia. Pero eso, en última instancia, es problema de los otros, no de nosotros. Punto final.

4 de agosto de 2012

Sin una mísera medalla

Mañana de sábado en la ciudad. Buen día amigos, hoy me encuentro para actualizar el blog y redactar el primer post de agosto. Estoy siguiendo atentamente los Juegos Olímpicos y compruebo, con desazón que hasta el momento no hemos obtenido una mísera medalla, ni siquiera en aquellos deportes que a priori Argentina parecía tener mayores chances de acceder al podio. ¿Qué rol juega la Secretaría de Deportes en todo esto? Por qué las marcas de nuestros atletas están tan lejos de sus pares de los países desarrollados? Si bien los JJ. OO. todavía no han terminado, creo que es momento de que alguien dé una explicación, empezando por los funcionarios. 

Se habló mucho de los incentivos y de las becas que se otorgaban a los deportistas, de que entrenaban en el CENARD regularmente para obtener el máximo rendimiento y llegar a un buen nivel de competencia en Londres. Ahora yo me pregunto: en lugar de "Fútbol para todos", no podría invertirse para construir otro CENARD, quizás en el Norte del país, y que no sea todo tan centralizado como estamos acostumbrados en la Argentina? Reitero lo que dije en el otro post: que no esté presente el fútbol en la máxima cita del deporte mundial es una vergüenza. Ayer, Juan Martín Del Potro dejó el alma ante el suizo Roger Federer, pero no pudo doblegar la resistencia del número 1 del mundo y cayó en semifinales. Estamos ante la presencia de políticas desacertadas, que suelen mostrar su peor resultado cuando nos toca competir en los Juegos Olímpicos. Nunca fuimos una potencia olímpica mundial, pero siempre alguna medalla conseguíamos. Inclusive, en las últimas ediciones de los JJ. OO. se obtuvo una cosecha aceptable de preseas. Los atletas hacen lo mejor que pueden, pero está claro que algo está fallando. Son cuatro años de entrenamiento y sacrificio para alcanzar la gloria, y no se puede improvisar porque el costo es muy alto. Ojalá alguien tome nota alguna vez de la pésima imagen que deja Argentina en estos Juegos. Punto final.

Disco recomendado del día: 

Santana, "Shape Shifter" (2012, Sony Music). 

Una nueva etapa en el Hospital?

Ayer fue un  lunes extraño, un feriado "puente" que no me pareció tal, en parte porque muchos comercios o negocios prefieron mante...