28 de abril de 2016

La música nos acompaña siempre

Toda música se supone comercial, a mi modo de ver, desde el momento en que el artista tiene ánimo de lucro o buscar obtener un rédito de lo que hace. Ahora bien, podemos diferenciar entre quienes, aún así, satisfacen las necesidades del mercado y de las radios FM y quienes ya quedaron fuera de ese circuito, u optaron por hacerlo. Se me vienen estas líneas a la cabeza mientras escucho un disco de Bob Dylan, que considero que tiene una voz horrible, pero una extraordinaria capacidad para componer. Por no mencionar lo prolífico que ha sido durante toda su carrera. Pero me molesta que se descalifique a una banda o un grupo de rock por considerarlo "música comercial", así nomás. La música es un territorio tan vasto, y existen tantos géneros, que no tiene sentido entrar en esa discusión estúpida. Cada quien es dueño de escuchar y ver lo que desee, y con el paso de los años y en mi condición de melómano, puedo decir que es redescubierto a músicos que en su momento no les di mucha bola. Con el tiempo, aprendés qué fue lo que el tipo quiso decir en el disco, o por qué puso un determinado verso o frase en la letra de la canción. Hay muchos músicos que no tienen difusión en ningún lado, y en una pena que así sea, por eso resulta genial contar con You Tube para ver videos y descubrir artistas nuevos. Todos los días, en algún lugar del mundo, hay un grupo de adolescentes que se juntan a ensayar en un garage con la ilusión de ser famosos y llenarse de minas. De más está decir que sólo unos pocos lo logran. Es un placer escuchar a los Rolling o a Los Beatles, pero también abrir la mente, comprender que cada década tuvo artistas de gran nivel, no sólo internacionales sino también en nuestro país. En lo personal, no me gusta el folklore, pero sí se nota que muchos de esos músicos autóctonos componen letras que nos identifican, que son parte de nuestro ADN, porque hablan de nosotros, o de determinados lugares de nuestra extensa geografía. Por eso sostengo que en materia de música, uno nunca se cansa se aprender y de tener ganas de escuchar algo nuevo. Si alguien caprichosamente le pone el rótulo de "comercial" o no, corre por su cuenta. Punto final.

26 de abril de 2016

Los bolsillos vacíos


Si no llegar a fin de mes ya es preocupante, más aún es el hecho de no saber por cuánto tiempo esto seguirá siendo así. Uno tiene la esperanza, la ilusión intacta, pero necesitamos alimentar nuestros deseos con hechos concretos. Este otoño/invierno viene bravo, y las facturas de gas registrarán un notable incremento. Si ya alquilar una casa es costoso, ni qué pensar en los servicios esenciales. No me interesa quién o qué Gobierno nos llevó a esta situación, porque con saberlo no cambiamos nada. Lo que realmente quiero es que podamos mejorar nuestra calidad de vida, no tener que vivir el "dia a día", poder pensar a largo plazo, progresar, tener un futuro más previsible, porque no vinimos a este mundo para sufrir y renegar todo el tiempo, o a pagar cuentas por cosas que no hicimos. 

Aún las personas más optimistas que suelo hablar coinciden en que el momento que atraviesa el país no es el mejor, y ya poco importa cuánto tuvo que ver Cristina en esto. La gente necesita vivir mejor aquí y ahora, los 12 años de kirchnerismo ya pasaron, y es el tiempo de la reactivación. Es positivo haber salido del default y pagarles a los fondos buitre, pero el ciudadano común no ve un progreso en su calidad de vida porque eso haya sucedido. Le es indiferente, porque percibe que para los políticos él es indiferente. Vale decir que no les importamos un carajo, ni ahora ni nunca, ni a los que se fueron ni a los que están, siempre fuimos un número, siempre nos prometieron una mejor educación, vivienda, cloacas, y resulta que pasan los años y todo sigue igual, sin un mango en el bolsillo. Por lo general, hay dos años de gestión buenos y después comienzan a currar. No dura mucho más el período de bonanza en la Argentina. Y los que nos quisieron sacar del pozo, nos hundieron más. Porque ya está todo inventado, la economía es la misma desde hace 300 años, y las "recetas" que se aplican son siempre las mismas, parche sobre parche, hasta que un buen día reviente todo y haya que empezar desde cero, como ya nos tocó. La realidad es que vivimos en un país con extraordinarias oportunidades de crecimiento, desaprovechadas una y otra vez por una dirigencia que sólo se dedicó a cuidar su quintita. Muchos se enojaron cuando comparé a Macri con De la Rúa, aunque aclaré que no eran iguales y expliqué bien a qué me refería, principalmente a que ambos llegaron al poder con el país en recesión. Hoy digo que Macri tiene la oportunidad de demostrar que no es un "facho" o un neoliberal, sino un Presidente más de un país subdesarrollado, que  nunca termina de desarrollarse, y aunque lo han querido hundir, de milagro no han podido hacerlo. Punto final.

24 de abril de 2016

Es tiempo de cambiar


Es momento de pensar que aquellas cosas que realmente nos hacen bien, en nuestros afectos, en una buena película o una tarde lluviosa escuchando jazz por la radio. Debemos despojarnos de ese impulso autodestructivo que nos envenena, porque inconscientemente vamos adoptando conductas que nos imponen los demás y que lo único que hacen es alienarnos, aislarnos en el boludeo constante de la pantalla del celular y las redes sociales. Es tiempo de "salir del cascarón", de escaparle al ocio y al aburrimiento, de encontrar algo que verdaderamente nos apasione hacer en esta vida. Porque estamos en este mundo para ser felices, para alcanzar la plenitud, que es utópica e idealista, pero hay que perseguir a la utopía, como decía Eduardo Galeano. 
Hay que salir más a la calle, no sólo las del centro de nuestra ciudad, sino las de los barrios, porque cada barrio tiene sus necesidades, su historia, su idiosincrasia. Cada persona es única, y esa individualidad nos distingue del rebaño, nos hace responsables de nuestros actos, y nos pone en aprietos muchas veces. Ya no están papá y mamá para poner la cara por nosotros, ahora cada uno se tiene que hacer cargo, y si hay que disculparse, tener la dignidad de hacerlo. Sobre todo en una sociedad donde quien pide disculpas por algo que hizo más es visto como un débil o un cobarde, cuando en rigor de verdad tiene los "huevos" necesarios para admitir que se equivocó. El chanta es más popular que el honesto, que el tipo de perfil bajo que vive de su laburo y no jode a nadie. Y no es fácil, créanme que no lo es, mantener el bajo perfil en determinadas circunstancias, cuando uno se somete al escrutinio público, pero bien dicho está que: "pueblo chico infierno grande", entonces si vivimos en un pueblo, aceptamos las bases y condiciones, el hecho de que siempre haya alguien que ve lo que hacés y se crea con el derecho a cuestionarte. Antes de juzgar con tanta liviandad, hay que pensar qué motiva a una persona a hacer tal o cual cosa. Caso contrario, es fácil saltarle en la yugular a cualquiera. Hace casi 37 años que camino las calles de Lobos y que gasto suelas en las veredas, y aún así no me quiero ir, porque es el lugar donde pertenezco. Punto final.

Las Olimpíadas del Salado, siempre vigentes

Domingo por la mañana en la ciudad. Sinceramente, hace tiempo que no escribía un texto nuevo en el blog, pero decidí hacerlo cuando tuviera algo que valiera la pena decir. Estos días han pasado demasiado rápido y no me he tomado la pausa necesaria para sentarme a redactar unas líneas. Anoche tuvo lugar la inauguración de las Olimpíadas del Salado, la 14º edición para ser precisos. Es de destacar que por fin se haya controlado el despilfarro de estos eventos de gran magnitud y que se haya logrado hacer una ceremonia de apertura colorida e interesante sin que ello implique un gasto excesivo. De todas maneras, estuvo errado el hecho de haber elegido el Paseo de la Historia y la Cultura, un lugar que quedó chico entre tanto despliegue de delegaciones, y que además no todos los vecinos conocen. Parece insólito, pero mucha gente aún no conoce este espacio público que se construyó con los adoquines de las calles antiguas. Más allá de lo expuesto, una vez que pasó la ceremonia de apertura, hay que pensar en los deportes y en cuántos puntos puede obtener Lobos en cada disciplina. 
Con la logística que existe actualmente en materia de comunicación -celulares, Internet, etc- , el periodismo de toda la zona que vino a cubrir estos Juegos pudo informar desde el lugar de los hechos lo que iba aconteciendo, ya que hasta se pueden enviar fotos y audios por WhatsApp, una aplicación que resulta muy útil para quienes disponen de un abono con Internet incluido.

En fin, volviendo a los que les estaba comentando...sí hay que decir,  que la inauguración comenzó con un considerable retraso, lo cual ya me cansa bastante, porque hay que prever las cosas y no dejar nada librado al azar. Es sabido que algunas delegaciones llegarán más tarde que otras, pero en tal caso hay que ponerse a pensar en cómo llenar esos "baches", más que en dilatar excesivamente el comienzo de una ceremonia de apertura. Una vez que empezó, se notó que las cosas "fluían" y que había algo de organización, pero hasta tanto eso ocurrió, hubo que esperar más de media hora, quién sabe qué cosa. Es algo para tener en cuenta en el acto de cierre, de forma tal que no vuelva a ocurrir. Más allá de eso, las cosas salieron bien, y deportivamente Lobos siempre ha demostrado estar a la altura de las circunstancias, con grandes desempeños en el orden regional. Ahora llegó el momento de competir. Punto final.

18 de abril de 2016

Defensa al consumidor

Siempre pensé que las entidades de Defensa al Consumidor, al menos las que uno escucha nombrar, no sirven para nada. Por ejemplo, te indican en qué lugares comprar más barato, tal es el caso del Mercado Central. En el noticiero de América TV cada tanto pasan informes en ese sentido. El problema es que somos un pueblo del Interior, y entre el costo de combustible y peaje, el supuesto ahorro que podemos llegar a tener se evapora como agua al sol. Lo que pasa en Lobos, es que los supermercados o almacenes tienen algunas ofertas, pero no todos tenemos el tiempo de recorrer uno por uno, eligiendo un producto económico para luego ir a otro comercio a comprar lo que falta. Desde el Municipio se podría trabajar en ese sentido, informando a los vecinos qué productos están en oferta en tal o cual negocio, y sería para beneficio de todos. Los que tengan precios altos, se verán obligados a bajarlos si no quieren perder su clientela. Esto no es el perjuicio de los comerciantes, porque habría que analizar caso por caso. No es lo  mismo un almacén de barrio o un kiosco que una gran cadena, o una tienda de ropa, o una librería. Lo cierto es que cada vez cuesta más planta que los chicos vayan a la escuela con sus útiles y sus libros, en particular estos últimos que son carísimos y repiten los mismos contenidos de uno que quizás salió publicado el año anterior. Todos los que peinamos algunas canas recordamos con nostalgia el "Manual del Alumno Bonaerense" de Editorial Kapelusz. Ignoro si dicha editorial existe aún, estimo que no porque no he visto nuevas publicaciones o ejemplares. Pero en ese manual, que tenía como 600 páginas y se pasaba de mano en mano, tenías todo. Hoy los chicos optan por buscar información en Internet, sobre todo en Wikipedia, que es maravillosa pero no es 100 % confiable, sobre todo en determinados artículos que no fueron escritos por profesionales.

Pero me estoy yendo de tema. Señores, que la defensa al consumidor sea real, y más que defensa podríamos hablar de protección al bolsillo, porque una cosa es la inflación que nadie niega y otra son los precios abusivos que están derivados de la especulación de quienes pretender obtener una renta extraordinaria. Punto final.

14 de abril de 2016

Jueves rabioso

Hay cosas que me ponen de malhumor, muchas de las cuales está a mi alcance resolverlas y otras no. Por ejemplo, que una ex Presidenta que debe comparecer ante la Justicia viaje a Buenos Aires para hacer un discurso de barricada ante "la militancia", compañeros de la causa (bastante venida a menos en este juego de lealtades y traiciones), que es bien paga por cierto, dado que hacen falta micros y comida para movilizar a semejante cantidad de fervorosos kirchneristas. También hay cuestiones que sólo el tiempo las logrará mitigar, y que no tienen nada que ver con esto, como el esguince de tobillo que vengo arrastrando hace más de un mes y que se resiste a mejorar pese a haber hecho caso a las indicaciones médicas. Me fastidia asímismo este otoño desgradable, con lluvia y cielo plomizo las 24 horas, con una humedad pegajosa que hace que la ropa recién lavada no se seque, que impide la realización de eventos al aire libre, y nos obliga a salir con paraguas todo el tiempo. Hace más de una semana que estamos así y la situación meteorológica no da señales de mejorar. Y como escribí en otro post, el sol y el cielo despejado te ponen de buen semblante, te incitan a comenzar el día con "pilas", a mirar la vida de otra manera, y a dar un paseo a la Plaza o recorrer las alicaídas calles céntricas de nuestra ciudad. Porque Lobos está viviendo un proceso de recesión que nos afecta a todos, y que no sabemos cuánto tiempo va a durar. Muchos comercios están cerrando porque no pueden afrontar los gastos, y esto es preocupante, lo digo no por defender a un sector en particular, sino porque todo es una cadena: nosotros cobramos un sueldo y buena parte de ese dinero se vuelca en el comercio local, desde la carne o las verduras hasta alguna prenda de vestir. Hay que tener esperanzas en que las cosas mejorarán, porque están dadas las condiciones para que así sea, pero no ser ingenuos. Es la peor manera de engañarse. No me malinterpreten: siempre hay motivos para sonreír, y probablemente cada uno de ustedes los tenga, porque es la esencia de la vida. Pero hay momentos en que tenés ganas de mandar todo al carajo porque las cosas no se dan, porque sentís hartazgo de ver más de lo mismo y que nada cambie, y argumentos diversos. No estoy triste, estoy fastidiado circunstancialmente, y hay veces en que debe cambiar uno para que cambie el entorno, creo yo. Punto final.

9 de abril de 2016

Un soleado sábado de abril

Sábado soleado en la ciudad. Luego de casi una semana de lluvias y cielo amenazante, nuevamente el clima nos obsequia un día para disfrutar a pleno. Es notable cómo influye el tiempo en el ánimo de las personas. Varios días de aguacero nos ponen del peor humor posible. Y cuando las nubes se retiran y asoma el sol, es como empezar de nuevo. Precisamente, muchos de nosotros deberíamos empezar de nuevo. Por tener determinada edad creemos que lo sabemos todo, lo cual es un error. Tenemos que dejar que la vida nos sorprenda, porque es un solo viaje y nadie sabe cuánto va a a durar. Discutir solamente cuando es necesario, evitar la confrontación, abrir el juego a nuevos horizontes y propuestas. Aprender a discernir entre el comentario de un boludo y la opinión de alguien que nos quiere ayudar de veras. Hoy no pretendo focalizarme en la situación política y económica, sino en el crecimiento personal, que es posible y concreto. Y que requiere del compromiso de nosotros mismos, no hay vuelta que darle. El que se queda quieto esperando que las cosas sucedan, pierde la oportunidad. 

En una profesión como el periodismo, hay una fuerte demanda de la sociedad, que desea obtener información lo más pronto posible, a cualquier costo. Esto no siempre es factible, porque en el afán de obtener una primicia o de "ganarle" a un medio colega, se cometen tropiezos que muchas veces son difíciles de remontar. No me gusta el público lector que se interesa únicamente por accidentes o por saber quién murió. Esto no significa que esa información sea útil o valedera, sino que tiene que haber un espacio para el análisis, para pensar, para reflexionar, y saber dónde estamos parados. Se trata de cambiar el enfoque, la mirada, el prisma con que vemos la realidad. Yo respeto la línea editorial que tenga cada medio, pero en mi página de Internet acostumbro publicar noticias de impacto regional o nacional, pero que nos afectan porque no somos una "isla", pertenecemos a una provincia que está tratando de salir del quebranto, y en consecuencia es lógico que un aumento en el gas o en la energía eléctrica merezca un espacio, para que los lectores conozcan y sepan que las decisiones que se toman "desde arriba" también nos perjudican. Creo que hay que cambiar la mentalidad, el modo de interpretar la información, y de procesarla para así darnos cuenta de que uno no "copia y pega", es mucho más complejo cuando hablamos de noticias nacionales, porque hay que seleccionar el material, editarlo, poner un título, ilustrarlo con una foto, no es solamente la reproducción textual de una noticia de un medio masivo. Punto final.

7 de abril de 2016

Será casualidad?

Llama la atención que justo cuando estalló en escándalo de los "Panamá Papers", que denunció sociedades offshore y cuentas bancarias ilícitas en ese paraíso fiscal, haya comenzado la cacería judicial a la corrupción kirchnerista. Como no tengo compromisos políticos con nadie, considero que el Presidente Macri debió haber hablado ni bien se conoció la noticia sobre la acusación que pesa en su contra y en sus funcionarios, y no emitir un escueto comunicado que leyeron sus voceros.  Cuando me disponía a terminar de redactar este post me enteré de que se refirió públicamente al tema por primera vez. Fue un daño innecesario para su imagen entre la sociedad que haya tardado tanto en explicar su posición. Cuál es el problema, si no hay nada para esconder? Probablemente esta filtración masiva de documentos lo comprometa sólo en una pequeña parte que al resto de los mencionados, pero aún así debió aclarar, para todos los argentinos, cuál es su situación. Por otra parte, y más allá de que me parece sorpresiva la celeridad de la Justicia en pocas semanas, celebro que se investigue y se cite a declarar a los funcionarios K que están imputados por dádivas, malversación de fondos, y estafa, entre otros delitos. Lázaro Báez es un "perejil" o es el cerebro de una organización delictiva? Cuánto sabían los Kirchner de las maniobras de lavado de dinero que supuestamente llevó a cabo? Tanta impunidad se puede sostener si el apoyo del poder político? Sin pecar de ingenuo, creo que no, que Néstor y Cristina tenían o tienen vínculos con Báez y las "empresas fantasma" que florecieron en Santa Cruz. 

No hay una verdad absoluta: hay verdades. Y es fundamental que Báez acepte declarar y contar todo lo que sabe. Y que si hay una "Ley del arrepentido", pueda confesar todo el entramado de corrupción a cambio de una reducción en la pena que le puede caber. Y que por fin alguien vaya preso, pero no un ex testaferro como Lázaro, o un pichón de playboy como Jaime, sino que cada uno de los que se robaron guita del Estado para su beneficio personal.

3 de abril de 2016

Ser mejores personas


Nosotros no podemos modificar la situación del país, que a mi entender, no es muy alentadora. Pero sí podemos tratar de ser mejores personas, de estar más unidos, de fortalecer vínculos. Tenemos la oportunidad de demostrar que todos estos años de democracia no han sido en vano, y que nos cabe una responsabilidad como ciudadanos. Todos somos vecinos de Lobos, pero veo a una ciudad que sólo para determinadas ocasiones se cohesiona, se muestra unida. Y sigue el chusmerío, la estupidez, el mirar al otro por arriba del hombro como si fuera menos que el resto. Todos somos iguales, no somos huéspedes de un hotel, sino habitantes de un pueblo que alguna vez fue próspero y hoy está intentando salir adelante. Es cierto que con buena voluntad no alcanza: en la sociedad capitalista, hacen falta billetes. Y no es algo que abunde, precisamente. 

Pero no quiero desviar el foco de atención de este texto: mejorar nosotros, no esperar que los demás lo hagan. Hay actitudes que irritan y ofenden, y hay gente que va por la vida como si nada maltratando a cualquiera que se les cruce. ¿Qué es esto, señores? Todos merecemos respeto, y si hay una diferencia o un malentendido, se conversa y se resuelve. Desde que tengo uso de razón, los políticos han hecho un llamado a "la unión nacional". Pero en los hechos, ésta nunca se consumó. Vivimos en el mismo país, en la misma ciudad, pero nos importa muy poco lo que le pasa al otro. De vez en cuando hay personas de bien que se movilizan por causas solidarias, pero no es lo habitual. Y ser solidario, como dije más de una vez, no es sólo donar dinero, o un alimento. Es tener buena predisposición y actitud en el trato diario, no tener que soportar empleados públicos inútiles y maleducados, ni la burocracia de llenar formularios o papeles, porque la gente ya tiene bastantes cosas de qué ocuparse como para que le generen una preocupación extra. Tenemos que recuperar la tranquilidad de vivir, de ver crecer a nuestros hijos, de compartir unos mates, y pensar en lo posible, en lo concreto, no ser tan rebuscados o retorcidos, no irnos por las ramas con utopías o ilusiones. Y lo que es fundamental, no desentendernos de nuestra responsabilidad ciudadana, de votar y elegir a quienes nos gobiernan, y si en este momento las cosas no pintan para nada bien, hacernos cargo si es que votamos a tal o cual candidato. Punto final.

2 de abril de 2016

Bienvenido abril!

Sábado con lluvia en la ciudad. Cada vez que comienza un nuevo mes, hay una voluntad de concretar aquellas cosas que nos quedaron pendientes. Es muy probable que finalmente no lo hagamos, por distintos motivos. Pero es el hecho de pensar que nos puede ir mejor como país, y que nosotros podemos comportarnos como mejores ciudadanos. En su discurso de ayer, el Intendente Etcheverry reconoció públicamente el daño que está provocando la inflación y el aumento desmesurado de tarifas. Es injusto, o poco prudente, condenar al Presidente Macri habiendo transcurrido tan poco tiempo. Será cuestión de esperar, dado que no somos nosotros quienes tenemos la capacidad de tomar las decisiones. 

Pensar que cada día puede ser mejor, nos ayuda en todos los sentidos, a ponernos la pilas y a trabajar, y de este modo hacemos lo que podemos, desde nuestro lugar. Es evidente que la situación socioeconómica no es la que anhelamos, y sólo nos queda confiar en el las autoridades nacionales puedan revertir este panorama adverso. Todos conocemos a qué nos llevó el kirchnerismo con su dialéctica de "amigo/enemigo". Pero en esta mañana lluviosa de otoño, quiero pensar que las cosas van a mejorar, que si las tarifas aumentaron algún día tendremos un servicio óptimo, y no como ahora, que caen dos gotas y se corta la luz. No nos va a quedar otra alternativa que adaptarnos a una realidad que no esperábamos, de lo contrario vamos a permanecer varados en el camino. Y no podemos bajar los brazos. Por una vez quiero ser optismista, aunque no haya muchos motivos, y pensar que hay que seguirla remando, peleando el "día a día" cada uno desde su lugar. Porque más allá de la coyuntura económica, tenemos la oportunidad de ser mejores personas y vecinos, y en eso no hay político que nos pueda torcer el brazo, es cuestión de sentido común. Punto final.

Resistir desde la barricada

Cuando las cosas no me salen bien, siempre pienso que el día siguiente (o el intento siguiente), puede ser mejor. Nos frustramos por accione...