30 de diciembre de 2008

Lo que vendrá....el 2009...


La pregunta podría ser: ¿Qué nos queda por decir sobre este 2008 que no hayamos dicho antes? Muy poco, tal vez. Y sin sonar contradictorios, también podríamos afirmar con propiedad que quedaron demasiadas cosas sin decir. Este no es un blog informativo, y los lectores lo saben, hay muy buenos sitios donde informarse y no me parecía interesante crear uno más. Durante estos doce meses escogí los hechos que concitaron mi atención y mi interés y los retraté en este blog, pero sin la intención de hacer una crónica periodística. Ahora, cuando falta un día para que termine el año, creo que la decisión fue acertada. Hablar de música o de las costumbres de antaño, cuando la vida parecía más sencilla, no representa un escapismo, sino parte del material que nutre este blog. Esto no significa que de vez en cuando no haya pinceladas de la realidad cotidiana. Al fin y al cabo, siempre es preferible lo heterogéneo a lo chato y acartonado. Ser consciente de lo que uno está haciendo (y esto incluye escribir) es fundamental para aportar claridad en lo que se pretende expresar. No sé cómo me encontrará el 2009. Todo tenemos un grado de incertidumbre ante "lo que vendrá", y más aún en un país como Argentina, donde no sabés con qué noticia te vas a despertar mañana. En mi caso, trato de no hacer conjeturas ni especulaciones y les recomiendo no hacerlas, porque depositar demasiadas expectativas en 365 días no conduce a ningún resultado. Hay proyectos que lleva toda una vida concretarlos y que no se pueden medir simplemente con hojas de almanaque. Hay sueños, ilusiones, esperanzas, que van más allá de lo temporal. A tenerlo en cuenta para el año que viene!!!

PD= El 31 amaneció nublado, y a media mañana comenzó a llover. Un fin de año distinto, al menos en cuanto al clima, no?

24 de diciembre de 2008

Post del 24 a la noche...

No sé si éste será el último texto de diciembre, pero tampoco esperen nada especial, sólo un par de reflexiones acerca de un año que ha resultado desastroso para la clase media y que profundiza es desgaste de los ingresos (ahora que lo pienso bien, debería haber redactado este post más cerca de fin de año, pero bueh...es lo que hay).
El país estuvo paralizado casi cuatro meses por el conflicto con el campo. Yo no me pongo en el lugar de nadie, ni de parte del Gobierno ni de parte de los productores. Pero lo concreto es que la actividad económica cayó en todas sus manifestaciones. Hubo rumores de corrida bancaria. El dólar bajó abruptamente, por un capricho del Banco Central, y llegó a estar a $ 3,04 cuando hoy está $ 3,44 (imagínense la diferencia que se hicieron los especuladores de siempre). Cuando un año está por concluir, trato de no hacer "balances", o sea, las típicas reseñas mentales que a veces nos dejan mal parados, con más cosas en el "debe" que en el "haber". Pero digamos que es casi inevitable pensar, porque hay momentos de tu presente que te remiten irremediablemente a ese año nefasto que querés olvidar. Por supuesto, uno siempre se consuela pensando que hay gente que la ha pasado peor que nosotros, e imagina casas arrasadas por tempestades, huracanes y tormentas. Pero es un recurso demasiado burdo a esta altura del partido, y no se obtiene ninguna satisfacción en lo personal por el hecho de que otras personas hayan estado peor.

Quizás lo mejor, para preservar nuestra salud mental, sería hacer de cuenta que este 2008 no existió, o tratar de ejercitar la "memoria selectiva" para recordar acontecimientos gratos, como los Juegos Olímpicos.
Se viene un año complicado, y no sé cuántos estarán en condiciones de ponerle el pecho a la situación. En la Argentina Siglo XXI, nunca podemos decir: "lo peor ya pasó", no vaya a ser cosa de que aparezca algo que nos haga caer todavía más bajo.

19 de diciembre de 2008

Back in high life again

Hola, gente, como va? El título de este post corresponde a un tema de Steve Windwood, muy recomendable por cierto. Tengo mis altibajos como toda persona, ustedes que aterrizan por primera vez aquí o mis fieles lectores lo podrán notar si ven textos anteriores, pero hoy estoy bien (no sé por cuánto permaneceré en ese estado - toco madera). No me hago ningún drama con el tema de las Fiestas, porque no me importan en absoluto y entonces esa carga que muchos llevan consigo a medida que se aproxima la fecha para mí no existe. Es un buen momento para leer, para rescatar de la biblioteca personal a autores clásicos que habían sido puestos en penitencia, para revolver la discoteca y buscar un CD "tranqui" si es que estás en plan Zen y necesitás un poco de paz, o bien un compilado "UP" si buscás algo que te levante el ánimo y te recuerde los días en que frecuentabas con voracidad las pistas de los boliches.
Tengo cajas llenas de papeles, apuntes de facultad, recortes de diarios, fotos viejas, y porquerías varias que en los días sucesivos me voy a poner a analizar para ver si hay algo que valga la pena rescatar. No me gusta juntar papeles al pedo, hay gente que guarda hasta un boleto capicúa, y yo solía hacerlo hasta hace no tantos años, pero luego me di cuenta de que no tiene ningún sentido. Un consejo: Conservá las cosas que tienen un valor afectivo para vos o que verdaderamente significan algo en tu vida, y lo demás descartalo (esto también es válido para las personas).

17 de diciembre de 2008

Todo llega... (filosofía barata)


Llegará el día en que alguien se dirija a vos tratándote de "Usted", o diciéndote señor...
Llegará el día en que descubras tu primer cabello blanco mientras te estás afeitando frente al espejo (ya sé lo que van a decir, a algunos les resultará un detalle menor pero es el comienzo de la decadencia)... y no tardará mucho en aparecer una incipiente barriga en lo que antes era un abdomen de fisicoculturista...
Llegará el día en que tus padres te empiecen a decir "por qué no te buscás un laburo", y no te olvides de ponerte traje y corbata para ir a tu primera entrevista, que será tu primera experiencia en estas lides hasta que comprendas que cuando te dicen "te vamos a tener en cuenta" no es ni más ni menos que un modo elegante de sacarte de encima...
Llegará el día en que tus pulmones y tu hígado comiencen a acusar recibo de años de excesos y efervescencia juvenil, y que te preguntes si no tendrás que comenzar a replantearte tu estilo de vida...
Llegará el día en que tus padres, por la sentencia irrebatible de las leyes biológicas, no estén más a tu lado, y te encuentres más sólo que nunca...
Llegará el día en que tendrás que tomar decisiones que van a condicionar tu futuro, y quizás dentro de esa maraña de contradicciones se esconda la decisión más difícil de tu vida...
Llegará el día en que te darás cuenta, como me di cuenta yo en su momento, de que has dejado de ser un adolescente y la sociedad burguesa te reclamará que trabajes, formes una familia, tengas hijos, una casa en un barrio de clase media y un auto. Y si es posible, un diario bajo el brazo los domingos, para "mantenerte informado" de la corrupción y la vergüenza que te sorprende al recorrer cada página dela historia cotidiana de esta Argentina desquiciada mientras vos tratás de sobrevivir y trabajás 12 horas por dos mangos mientras la inflación carcome tus ahorros (si tenés la suerte de poder ahorrar). Ahora sí, bienvenido al mundo real.

12 de diciembre de 2008

Alguien tenía que decirlo de una vez

La belleza femenina siempre ha sido un tema complejo de analizar. En principio, seamos honestos: no me vengan con esa boludez de que "lo esencial es invisible a los ojos" porque la experiencia me dice que lo esencial, si sos un tipo perceptivo, siempre se vuelve visible. Y esto se da en un gesto, en una situación, en un momento. La cuestión es que hay mujeres increíblemente sexies que no son conscientes de sus atributos, y hay señoritas de gran contextura física que usan prendas totalmente ajenas a su voluminosa anatomía. A la mayoría de los hombres (tímidamente me incluyo en la lista) les agrada una mujer de busto generoso, rasgos faciales armoniosos, piernas delgadas y glúteos prominentes. Las mujeres lo saben, e intentan recrear ese ideal de belleza para convertirse en objetos de deseo, pero a menudo se equivocan, ya que en ese afán lo único que hacen es pintarreajearse y afearse, generando una impresión aún peor que la que uno tenía en un principio acerca de la dama en cuestión.
A todos nos gusta seducir y ser seducidos, y se hay escrito innumerables libros con supuestas "técnicas" para conquistar a una dama, que también suelen denominarse "trucos" o "secretos". La realidad es que ya está todo inventado, y cada día me convenzo más de que la belleza exterior juega un rol decisivo en la atracción entre dos personas. Por supuesto, si además de eso tenemos la suerte de encontrar a alguien que piensa, que razona, que se interesa por lo que hacemos y que comparte nuestras metas y obejtivos en la vida, mucho mejor.

5 de diciembre de 2008

Ascenso y caída de "Los exitosos Pells"


Confieso que en sus comienzos seguí -con más entusiasmo que expectativa- los episodios de "Los exitosos Pells", programa que debería emitirse por Telefé a las 22.30 pero que, salvo en el debut del ciclo, invariblemente comienza más tarde, por esa costumbre que se han tomado los canales de aire de no respetar la grilla. Además, cómo decirle que no a la "diva" por excelencia del canal, Susana Giménez, que tiene su programa en la franja horaria anterior. Me seducía ver nuevamente en acción a Carla Peterson, como así también el hecho de que esta suerte de telenovela se desarrolla en un canal de noticias. Pronto se advirtió un exceso de clichés propios de cualquier telenovela, con la única diferencia de que transcurren en el ámbito de un noticiero. También resulta evidente la intención por prolongar al máximo la tensión sexual entre los dos protagonistas (Carla Peterson y Mike Amigorena) y llevarla al extremo de lo imposible y de lo inverosímil. El programa está muy bien producido y tiene una estética muy cuidada, con muchos exteriores y abundante uso de la PNT (lo que en la jerga se conoce como "Publicidad no tradicional"). Si el éxito del rating continúa, es muy probable que los guionistas decidan estirar la historia lo más posible para sacar rédito de esta circunstancia, y esa intención ya se está comenzando a percibir, mucho antes de lo que normalmente sucede en este tipo de formatos. Se nota que Carla Peterson no puede brillar con todo su potencial como en "Lalola", lo cual es previsible si tenemos en cuenta que en aquel programa ella era la protagonista absoluta. No obstante, en estos momentos es la actriz más popular de la Argentina, y tiene un sólida formación teatral que de una forma u otra intenta sacar a relucir en cada situación, lo cual no me parece mal. El programa en sí ha entrado en una meseta, empezó muy bien, sustentado por un interesante elenco y una idea original (aunque no del todo, me hace acordar mucho a los comienzos de "Primicias", por Canal 13). Pero ahora se ha convertido en cualquier cosa. Es una pena, porque las fallas (si es que cabe el término) son fácilmente reconocibles para cualquier persona que haya visto una telenovela de las cinco de la tarde. Adolece de los mismos vicios, de las mismas intrigas que ya hemos visto una y otra vez, del tira y afloje entre dos personajes que se sienten traicionados, manipulados, etcétera, pero que seguramente terminarán juntos al final de la tira. Desde luego, mientras el rating los siga favoreciendo, los guionistas seguirán por el mismo cauce, la pregunta es qué sucederá cuando la historia comience a agotarse y deban echar mano a otros recursos.

2 de diciembre de 2008

Regocijo innecesario en el mes de las "fiestas"

Martes en la ciudad. Es una mañana fresca y ventosa, y mis neuronas tratan de ponerse de acuerdo entre sí en este comienzo del día. Hoy no tengo ganas de hacer ninguna enérgica arenga, ni de quejarme de algo en particular, simplemente escribo por el placer que me produce. Todavía me cuesta darme cuenta de que ya estamos en diciembre, con todo lo que ello implica y que hemos desarrollado en posts anteriores. Pero las sucesivas crisis han logrado (digamos que es el único "mérito" que les adjudico) que la gente tome a las Fiestas como un día más. Nada de banquetes, de regalos ostentosos, de gastos inútiles en pirotecnia. No hay plata, de manera que no hay presupuesto para celebrar "a lo grande", como alguno suponen. Pero - y he aquí el detalle- en realidad aquello que hace ameno y agradable esos días (Navidad y Año Nuevo) es que estés en compañía de la gente con la cual realmente te une un vínculo afectivo, y todos sabemos que esas personas no son necesariamente tu familia (tíos, primos y demás). Hay muchos amigos que por distintos motivos están distanciados de sus familias y se juntan a compartir una sidra y un pan dulce, o lo que ellos hayan elegido, pero lo hacen con la convicción de que no son herejes, sino personas que realmente padecen la llegadas de las Fiestas porque lo consideran un mero trámite de falsa bondad y obsecuencia y por lo tanto intentan pasarlo lo mejor posible. El día que entendamos esto, seremos capaces de juzgar menos y de aprender más.

Los adolescentes y nuestra lógica incapacidad para entenderlos

Debo reconocer que a veces me decepciona un poco pensar que hay un número mayoritario de adolescentes que nunca leyeron un diario en papel (...