30 de junio de 2009

ESTE BLOG CUMPLE 4 AÑOS!!!!!!!!!


Hoy, este blog cumple 4 años en el cyberespacio. Podría ser un día como cualquier otro, pero fue hacia fines de junio de 2005 que decidí dar comienzo a este proyecto, con metas y objetivos diferentes a los que persigo en la actualidad. Con el tiempo, fui encontrando un equilibrio entre algunos temas de actualidad que me interesaba profundizar, y boludeces atemporales que era de mi exclusivo interés difundir. Es decir, no quise hacer un blog periodístico ni tampoco un diario íntimo en el cual se divulgaran mis secretos mejor guardados. Estoy contento de haber "sobrevivido" cuatro años, porque si bien es cierto que no me demanda mayor esfuerzo redactar un post, trato de hacerlo periódicamente, de mantener actualizado este espacio. No me desvela la cantidad de visitas que reciba, por supuesto que sería maravilloso tener 1.000 visitas por día, pero este blog es como mi casa y sólo entran los amigos, yo hubieran mil tipos leyendo lo que escribo no faltaría algún reaccionario que quisiera insultar desde el anonimato o ponerme en una situación de confrontación que no busco de ningún modo. Señores, el que está en desacuerdo con lo que yo escribo, puede visitar otros blogs, o crear uno propio y destilar ese veneno desde su propio lugar. Mi blog es de libre acceso, pero no acepto condicionamientos, porque hay algo que todos quienes me leen deben tener en claro: yo acá escribo por placer y no por un rédito económico. Esto no significa que no acepte una sugerencia o un comentario hecho con buena educación y respeto, pero lamentablemente es raro encontrar alguien que se dirija bajo estas elementales normas de la vida en sociedad.
Mi "post aniversario" coincidió con los días posteriores a las elecciones, que fueron adelantadas, y con el fin de la "hegemonía K". Parece haber una bocanada de aire fresco, un aire de renovación, pero a partir del 10 de diciembre, cuando los nuevos diputados y senadores deban asumir sus bancas en el Congreso, vamos a saber si efectivamente el resutado electoral se traduce en un cambio positivo o si fue una mera expresión de deseos.

27 de junio de 2009

Michael Jackson, el mundo te extraña


Luego de enterarme de la noticia, tardé dos días en escribir este post. Resulta extraño asimilar la idea de que Michael Jackson no estará más entre nosotros. Cuando comenzaron a aparecer las placas en los canales de noticias, que decían que "habría" muerto, o que "según algunas fuentes" estaba muerto, uno se esperanzaba en que se tratara de una más de las excentricidades de Michael, su último truco, su número maestro. Quisiera redactar un post como él lo hubiera merecido, pero no tengo palabras, en parte porque ya todo se ha dicho, y además porque sólo quienes me conocen bien saben de la admiración (no fanatismo) que yo sentía por Michael Jackson y su obra. Ha fallecido el más grande artista de los últimos 50 años, que se dedicó a su carrera siendo un niño, soportó los maltratos de su padre quien veía en esos cinco hermanos que bailaban y cantaban nada más que un fajo de billetes, y emergió como solista con una trayectoria brillante. Michael componía, arreglaba y producía las canciones. Era un artista integral. Sus coreografías, sus pasos de baile, convertían a cada concierto suyo en una experiencia mágica. Se lo ha comparado con Fred Astaire, y la comparación no me parece exagerada ni mucho menos. Tenía mucho para dar, quería reivindicarse de la prensa carroñera que hacía foco en sus excentricidades y no en su talento. Estaba preparando su regreso para julio, en Londres, con una serie de conciertos que iban a dejar a admiradores y detractores maravillados por igual. No quise creer en la veracidad la noticia hasta que las evidencias fueron contundentes: Después de todo, ¿Cómo es posible que Michael Jackson haya muerto? Es cierto que a mucha gente le irritaba su apariencia física, su metamorfosis, pero todo ser humano lleva consigo el deseo de trascender y lo que queda de él no son esas banalidades. Es la música, los discos, los shows, el álbum más vendido de todos los tiempos, y un artista único. La mayoría de los boludos que vemos hoy por MTV le deben su carrera a Michael Jackson. Aprendieron el concepto del videoclip, aprendieron a bailar, pero no han logrado aprender todavía a componer la canción pop perfecta. Creo que si Madonna muriera hoy, en idénticas circunstancias que Michael, no provocaría la misma conmoción. Sólo tres artistas provocaron una reacción semejante tras su muerte: Elvis Presley (1977), John Lennon (1980) y el propio Michael Jackson. Con los hechos consumados, me pregunto: ¿Cuánto hay de cierto en aquella frase de que "la vida siempre te da revancha"? Entre las especulaciones más firmes que se manejan respecto a su fallecimiento, se habla de inyecciones de una droga similar a la morfina que Michael se administraba diariamente para ensayar durante varias horas y estar en su mejor forma para los conciertos de Londres. Por otra parte, también es cierto que Michael Jackson fue víctima de su propia incapacidad para percibir el impacto mediático de sus apariciones públicas y para administrar sus finanzas.
Quisiera poder expresar en estas líneas todo lo que significa Michael Jackson desde el punto de vista estrictamente artístico, pero creo que con el tiempo nos vamos dando cuenta que hasta los grandes se van de este mundo alguna vez.

25 de junio de 2009

Luchando contra el frío para que no disminuya mi producción de textos


Con este sencillo post, retomo el contacto con los lectores, tarea que en rigor de verdad tenía intenciones de hacer ayer (miércoles) pero por las gélidas temperaturas decidí posponer. Tengo la computadora en una habitación muy fría y por ese motivo hoy me decidí a redactar por la mañana, cuando la luz natural aporta aunque más no sea una mínima décima de grado al termómetro. Estoy sufriendo este invierno como nunca antes, y si uno observa las temperaturas, en realidad no son tan bajas, podrían serlo incluso más. ¿Será la edad? ¿Será la pereza y pesadez que me provoca salir a la calle y que una brisa de viento helado me golpee el rostro? Estoy leyendo "Elogio de la lentitud", un interesante ensayo del periodista canadiense Carl Honoré que nos va mostrando cómo llegamos a este punto, a esta carrera alocada por hacer todo más rápido, por exprimir cada minuto con la vana aspiración de que nuestro día resulte provechoso. Yo soy de los que creen que no se puede hacer dos cosas a la vez. O quizás sí, pero es difícil mantener el mismo nivel de eficiencia en ambas. Por eso el planteo del libro me resultó interesante, si bien desconfío de los "Best- Sellers". La tiranía del reloj es un factor decisivo, que nos condiciona pero que ya lo tomamos como algo natural. Si queremos escuchar un programa de radio o de TV necesitamos saber a qué hora se emite, lo mismo sucede si vamos a asistir a una exposición o a la proyección de una película (con el valor agregado de que en el caso de la película ya sabemos de antemano la duración de la misma). Antes del año 1300, aproximadamente, no existían los relojes, y el hombre llevaba a cabo sus actividades de acuerdo con el "tiempo natural", que estaba determinado por el sol. Como tampoco existía la electricidad, durante el día trabajaba y cuando la luz comenzaba a menguar se dedicaba a otros quehaceres. Estamos hablando de casi cinco siglos antes de que apareciera la Revolución Industrial, que se afianzó con la producción en serie, y la mecanización de la actividad productiva. Por supuesto, no podemos renegar de 600 años de historia moderna, pero el autor del libro advierte que muchas personas se dan cuenta de que no pueden seguir viviendo del modo en que lo están haciendo, en particular en las grandes ciudades, y esto ha dado origen al movimiento "Slow" ("Lento"). De qué se trata, lo averiguaremos en el próximo post...
Música recomendada: Foo Fighters, "Skin and bones" (en vivo)- The Beatles, "1" (álbum compilatorio)- Bob Dylan, "Together Through Life"(su disco más reciente).
Películas recomendadas: "Mi nombre es Harvey Milk" (con Sean Penn), y "La Duda" (con Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman)

21 de junio de 2009

Crónicas de un domingo gris en Lobos

Hoy comienza "oficialmente" el invierno en el Hemisferio Sur, aunque ya hace al menos un mes que venimos padeciendo bajas temperaturas. Estamos entrando en la última semana antes de las elecciones, la recta final de un proceso vergonzoso que debería ser un acto cívico de profundo compromiso para todo. Unos comicios de renovación de bancas legislativas como ocurre cada dos años, no una apuesta voraz por el poder, un juego perverso al "todo o nada".
Sinceramente ya no me importa un carajo quién gane o quien pierda, solamente quiero borrar de mi mente los afiches, las pancartas, las boletas, los spots publicitarios, los candidatos besando niños y metiéndose en el barro para demostrar "que son como ellos", y todas las bajezas que tiene la política en la Argentina. Ansío que llegue de una vez "el día después", el 29 de junio, que se ponga punto final a este bochorno y que todo vuelva a la normalidad, aunque hablar de "normalidad" en este país es casi un eufemismo e implica aludir al estado de convulsión permanente que nos hemos acostumbrado a sobrellevar, donde predomina la ley de la selva, no la que está escrita en los libros, en el Código Penal o en el Código Civil.

A su vez, en este domingo gris se celebra en Argentina el Día del Padre, fecha que ha sido instituida con una clara finalidad comercial (del mismo modo que sucede con el Día del Niño y tantas otras). No voy a caer en el lugar común de decir que "todos los días son el Día del Padre", simplemente sostengo la actitud miserable e hipócrita de los hijos que se sienten redimidos o creen cumplir con algún mandato moral por visitar a su padre (a quien dejaron prolijamente recluido en un asilo de ancianos) en un día como hoy. Desde tiempos remotos, padres e hijos han mantenido una relación que oscila de acuerdo a las edades de ambos, que condicionan el juicio de valor de uno sobre otro . Uno no ve a su padre de la misma manera cuando es un niño que cuando es un adolescente, y es natural que así sea.

Anoche me dormí escuchando viejos programas de Dolina que descargué en el I-Pod, y viendo el DVD de "Live Earth", el megaconcierto en defensa del medio ambiente que se llevó a cabo en distintas partes del mundo el 7 de julio de 2007. Más allá de que el mundo sigue girando y está más podrido que nunca, la intención de los organizadores fue buena (juntar a un puñado de artistas conocidos, vender tickets para los conciertos, y como resultado final venderte el CD y el DVD que testimonia dichos conciertos).

18 de junio de 2009

De nuevo en contacto (desconexión forzosa)


Hola gente, como están, tanto tiempo? Hace varios días que intento actualizar el blog, pero el pésimo servicio de Speedy no me permitía siquiera ingresar al Panel de Control de Blogger. Desde luego, no es que uno tenga demasiadas cosas importantes para decir, pero me he acostumbrado a redactar aquí con cierta regularidad sobre las cosas que observo a diario, y que cada uno juzgará de importancia (o no).
El sábado 13 viajé en tren, luego de casi 4 años de no pasar por esta singular experiencia. Esta vez fui hasta Marcos Paz, un trayecto relativamente corto, de una hora y media. En la otra anterior oportunidad, allá por 2005/2006, había viajado hasta Once.
Me consta que hay gente que realiza ese trayecto todos los días, yo sinceramente no me creo en condiciones de hacerlo, a menos que tenga un buen empleo en Buenos Aires que justifique viajar todos los días y ahorrarme el dinero que supondría tener que tomar un servicio de combis.
El tren, en particular los ramales concesionados a la empresa TBA, siguen funcionando calamitosamente, pero el viaje de ida a Marcos Paz se me hizo bastante llevadero, afortunadamente el vagón en el que decidí ubicarme no había ventanillas rotas ni mayores señales de vandalismo, así que si uno iba provisto de un buen abrigo se podía viajar sin mayores contratiempos. El viaje de regreso se me hizo demasiado largo, tomé el tren que salió de Marcos Paz a las 20:29 y llegó a Lobos cerca de las 22:00 hs.

La estación de Marcos Paz es más pequeña que la de nuestra ciudad, pero está más cuidada. Al menos cuenta con una sala de espera, iluminación adecuada, y baños públicos que sin llegar a ser lo que deberían, al menos no son refugio de moscas y todo tipo de inmundicias.
Realicé un breve paseo por la calle principal, y en el escaso contacto interpersonal pude advertir que la gente es amable y no se muestra hostil ante el recién llegado.

Tengo en mente una crónica más extensa al respecto, pero antes quiero verificar si puedo publicar este texto, porque no confío demasiado en Speedy, dado los últimos acontecimientos, y tampoco quiero dejar pasar mucho tiempo sin renovar el blog.
Nos estamos viendo, si es que no ocurre nada extraño en la conexión...

11 de junio de 2009

Hablando de bueyes perdidos, nueva edición

Hola, gente, como va? Tras unos días de inactividad, retomo la actualización del blog, con pretensiones modestas, como siempre. Buena parte de lo que está escrito aquí desde el 30 de junio de 2005 es un reflejo de mi personalidad, de los cambios que fui experimentando durante todo este tiempo, de las vicisitudes de la vida que me llevaron a tomar decisiones que en muchos casos no compartía pero debí aceptar como un mal menor, o un "mal necesario".
En efecto, hace pocos días cumplí 30 años, comencé a desandar una década nueva, y todavía no me cayó la ficha, supongo que me llegará indefectiblemente la crisis que trae aparejada esta sumatoria de años que resulta tan concreta como irrefutable. Sería ilusorio pensar que mi vida, o la de cualquier personas, va a cambiar radicalmente al cumplir 30 ó 40 años, el "clic" lo podés tenér a los 25, a los 37, y también hay casos de gente que no asume esa etapa de maduración... pasan los años pero el famoso "clic" nunca les llega... mientras escribo estas líneas cada uno de ustedes se podrá imaginar a un amigo o un conocido que se ajusta perfectamente a esta descripción.

Cambiando de tema, estuve escuchando un interesante compilación de Stevie Wonder, titulada - de un modo más que elocuente- "Ballad Collection". Es una compilación bastante completa de sus baladas más conocidas, con la excepción de "I just called to say I love you", que no está incluida en el álbum. De todas maneras, ese track ausente que podría haber aportado más para lograr un repaso integral de la carrera de Stevie no está dentro de mis preferidos. Me propuse escucharlo completo cuando lo compré, hace varios meses, pero todavía no he cumplido con ese noble propósito. De todas maneras, ahora que lo pienso bien, algunos temas del disco resultan más útiles como música funcional que para sentarse a escucharlo con auriculares.

Hoy ha sido un día tranquilo, más allá de algunos tropiezos inherentes a lo cotidiano. Por la tarde intenté dormir la siesta con resultados nulos, el sueño se empieza a acumular y creo que esta noche me encontrará temprano en la cama con la reconfortante compañía de una bolsa de agua caliente.

5 de junio de 2009

La vejez, divino tesoro


Segundo post del mes. Esta vez tardé unos días más de lo habitual en redactar un texto nuevo, en parte porque tuve que cubrir distintos actos políticos que no me hacen mucha gracia pero que son propios de una campaña electoral. No pienso referirme más al tema, al menos en este espacio, dado que siempre, desde hace casi 4 años, he evitado referirme a cualquier tipo de campaña y menos aún a hacer especulaciones y futurología sobre los resultados de una elección. No sé si alguna vez se han puesto a pensar, pero muchas personas honestas, nobles y honradas mueren demasiado pronto, cuando tenían todavía mucho para dar y para disfrutar de su paso por este mundo. Los dictadores, los compradores de voluntades y los mercaderes de la conciencia ajena por lo general gozan de una vejez (o de una longevidad, en todo caso) inmerecida. Por supuesto, no podemos esperar justicia en el ciclo biológico de una persona más allá de los rasgos que la definen, pero se trata de un hecho que no deja de llamarme la atención. La vejez y los achaques son motivo de preocupación para la mayoría de la gente, aunque algunos no lo admitan públicamente. Nadie quiere terminar recluido en un depósito de ancianos (como lo son algunos mal llamados geriátricos), ni mucho menos sufrir el progresivo abandono de familiares y amigos, que dejan al anciano en cuestión con la sola compañía de un televisor en uno de estos decandentes hospicios a lo que he hecho referencia. Los gobiernos parecen preocuparse mucho por la mortalidad infantil, o por brindar contención a los menores, pero no se advierte el mismo énfasis para quienes están en el último tramo de su vida. Es así como la experiencia de haber vivido, las anécdotas que cada persona lleva consigo, y el privilegio de haber sido testigo de un contexto histórico determinado permanecen en el olvido y en la indiferencia. Hace pocos días murió la última sobreviviente del Titanic, que debió vender sus recuerdos de aquella tragedia para poder solventar su estadía en un geriátrico. El último sobreviviente de la Primera Guerra Mundial murió en Australia en condiciones similares. No sería extraño pensar que en esta Argentina de "memoria selectiva" existan historias semejantes, de desidia y dejadez hacia quienes fueron parte de la historia moderna.

1 de junio de 2009

Una historia que comenzó hace 207 años

De acuerdo con lo que indica la historiografía oficial, mañana 2 de junio, se cumplirá un nuevo aniversario de la fundación de Lobos. Seguramente se escribirán los textos alusivos a esta fecha, con la particularidad que éste es el primer 2 de junio que nos encuentra de inmersos en plena campaña política, y que el menor paso en falso de cualquiera de los candidatos que se crean con serias chances de ganar puede hundirlos a la lona del ring.
207 años de historia desde aquel lejano 1802, y tantas asignaturas pendientes, tantos problemas sin resolver, tantas palabras al vacío. Se ha avanzado en algunos planos, desde luego, y esto no es privativo de tal o cual partido político sino de la esencia misma del progreso y de la evolución, como así también del empeño de vecinos que sin ocupar cargo político alguno han hecho lo posible para que Lobos sea una ciudad donde uno pueda sentirse a gusto, al menos por un rato.
La nostalgia es la peor enemiga del presente, y todos nos dejamos ganar por ella cuando recordamos una discoteca que ya no está, una calle que parece desierta y que antes era el centro comercial por excelencia, o un Club deportivo que ha quedado reducido a una cantina donde se juega a las cartas.
Podría extenderme sobre estas cuestiones, que son de público conocimiento, pero quizá lo que rescato, retomando el párrafo anterior, es la voluntad de los vecinos por embellecer su ciudad, el lugar donde viven. También podríamos ser críticos y analizar de un modo cínico la idiosincrasia del lobense, que a menudo muestra total desidia por su entorno y tiene el afán de hacer guita fácil para cambiar el auto, comprarse una casa y (de yapa) un departamento para que "los chicos" estudien en Buenos Aires. ¡Qué va a decir la gente si no tienen hijos universitarios! Los padres acceden a hacer mil sacrificios para que sus hijos estudien, mientras éstos se dedican a perder el tiempo (al menos dos años) hasta que se dan cuenta de que el tiempo pasa, y la plata también... cuando finalmente se reciben, vuelven a Lobos, y la ciudad ya está plagada de abogados, médicos y contadores. Uno más del rebaño, de vuelta a casa.

Resistir desde la barricada

Cuando las cosas no me salen bien, siempre pienso que el día siguiente (o el intento siguiente), puede ser mejor. Nos frustramos por accione...