27 de febrero de 2012

Otro corte de luz en medio de la tormenta


Aquí estoy, en esta noche de lunes, actualizando el blog luego de algunos días de paréntesis. Mientras trato de esbozar una ideas para este texto, afuera se ha desatado una tormenta terrible, y como suele pasar, se cortó la luz. Hace unos minutos volvió el suministro, y por eso puedo redactar este post, pero no sé por cuánto tiempo se mantendrá el servicio. Fueron dos horas largas, abúlicas, y vacías. Es increíble lo poco que uno tiene para decir cuando no hay TV, radio, música o Internet. Es decir, cuando no hay cosas que nos entretengan y lo único que queda es conversar sobre lo rutinario de nuestra existencia. De algún modo, es como si volviéramos al recordado "Cono del silencio" que acostumbraba utilizar Maxwell Samart, el Súper Agente 86. En fin, no me quiero quejar por la ineptitud de la empresa EDEN, porque ya lo he hecho en otras oportunidades, sino que prefiero pensar que algún día las cosas funcionarán como corresponden.

Discos que estoy escuchando: el último de Serrat & Sabina, un compilado de Tom Jones, "The Wall" de Pink Floyd (un clásico sin dudas), y algo de Simon & Garfunkel. No está de más tratar de escuchar un poco de todo, y que el oído se acostumbre a nuevas texturas. Como dijo Bobby Flores alguna vez, aunque tengas en tus manos el disco más choto de la historia, siempre podés rescatar aunque sea un tema que valga la pena. Las ediciones remasterizadas ofrecen en la mayoría de los casos una mejor calidad de sonido, como sucedió con en relanzamiento de la discografía completa de Los Beatles, pero los discos suelen ser un poco más caros que el promedio. Si vamos al caso, los CD's remasterizados de Los Beatles son muchos mejores que los de Pink Floyd, y no me refiero solamente al sonido, sino al cuidado que se evidencia en el booklet, en respetar el arte de tapa original, y el hecho de añadir información sobre cómo fue el proceso de grabación del álbum. Ya es casi medianoche y estoy demasiado cansando como para hilvanar una idea más sensata, sospecho que el apagón me amargó más de lo razonable. Nos vemos en el próximo post, amigos. Punto final!


24 de febrero de 2012

Los trenes fantasma

La tragedia ferroviaria en Once nos conmovió a todos. A pesar de que soy periodista y trato de honrar mi profesión, ayer traté de evitar ver las imágenes del desastre, repetidas hasta el hartazgo. Nuevamente cabe cuestionar el morbo y sensacionalismo de los medios. Ver fotos de cuerpos atrapados entre los vagones, convertidos en una trampa mortal, no sé si aporta demasiado para lo que se está discutiendo por estos momentos. Por supuesto, cada medio busca obtener una primicia, distinguirse por alguna foto "exclusiva" que no tenga la competencia, y ello forma parte de este laburo. Pero me da la sensación de que muy rápidamente, con la sociedad conmocionada, se empezó a hablar de "responsabilidades", de "que se hagan cargo". Lograr que esto llegue a la Justicia para determinar los culpables de la tragedia demandará varios años, tal como sucedió con la tragedia de Cromagnon en diciembre de 2004. Para empezar, y aunque no venga al caso, hay que decir que Once y Balvanera son dos barrios totalmente olvidados por el Gobierno de la Ciudad, que concentra sus esfuerzos en los más pudientes como Puerto Madero o el célebre Barrio Norte.

Sinceramente no tengo muchas ganas de escribir un post sobre el tema, pero de alguna manera me siento en la obligación de hacerlo, porque un hecho que trajo consecuencias tan nefastas no puede ser pasado por alto. Sabemos que alguien tiene que hacerse cargo de lo ocurrido, y hasta el más ingenuo sabe que el planteo del Estado solicitando ser parte querellante en la causa es un disparate. Pero evitemos, por favor, caer en lugares comunes. Cada vez que ocurre un accidente que se cobra varias víctimas solemos decir: "esto podría haberse evitado", o "era sabido que en algún momento iba a pasar". Yo no voy a salir a defender a TBA porque sería una aberración total, pero si el Estado le otorgó la concesión y si se comprometió a ejercer el contralor de la misma, no podemos pensar en que esto fue responsabilidad exclusiva de un maquinista que estaba cansado o que quizás se quedó dormido (¿quién sabe? ¿quién tiene la verdad absoluta?). Tengamos un poco de prudencia, por respeto a las víctimas y a sus familiares. Punto final.

20 de febrero de 2012

Golpes bajos

El noticiero de América TV (en sus distintas ediciones) es aberrante. Lo peor de lo peor. Un golpe bajo tras otro. Cero producción periodística. Buena parte de la "información" que allí se difunde consiste en videos sacados de Youtube o en un refrito de los titulares de los diarios. Busca deliberadamente el morbo, con una insistencia que agota hasta al más cínico de los mortales.

Inclusive, esas pseudo-investigaciones con cámara oculta, denominadas "documentos América", hacen un culto de la marginalidad y de la decadencia moral. Todo el mundo sabe que existen, por ejemplo, peleas a la salida de los boliches, o chicos que fuman paco u otras drogas ilegales. La pregunta que deberíamos hacernos como televidentes, al presenciar estos informes, sería: "¿Es necesario mostrar esto? ¿Qué aportan estas imágenes para que las cosas cambien o para que vivamos mejor?". No se trata de esconder la realidad, como dije antes. En su mayoría se trata de hechos que ocurren en el Conurbano y que nos provocan mucha angustia y tristeza. Pero nadie está exento a que podamos ser víctimas del delito o del descontrol de estos jóvenes con sus facultades mentales alteradas. Es fácil ponerse el traje de moralista y suponer que estas cosas suceden porque ya está todo perdido, porque la sociedad y los valores están corrompidos. Pero con ese modo de pensar no estamos contribuyendo en nada a resolver problemas que requieren de una respuesta urgente. Si los menores tienen que ir presos, que vayan, pero es un error suponer que con la imputabilidad se acabarán los delitos. Dejemos de mirar TV basura y no nos volvamos paranoicos. Punto Final.

16 de febrero de 2012

Jueves de tormenta y post express


Dicen que "después de la tormenta siempre llega la calma". En lo que respecta a Lobos, luego de cada tormenta sobreviene el caos. De hecho, estoy redactando este post en medio de un temporal porque es muy probable que en cualquier momento se corte la luz. Si eso ocurre, las bombas que extraen el agua de los pozos de Empalme dejarán de funcionar, y no habrá suministro durante varias horas (o días). Como suele suceder, nadie se hará responsable de lo que pase: se pasarán la pelota entre EDEN y el municipio, mientras los vecinos permaneceremos sin luz y sin agua.

Estoy escuchando a Baglietto, en particular su disco "Tiempos difíciles" (1982), que lo consagró como intérprete hasta que su popularidad se fue diluyendo en los años siguientes. La verdad es que siempre trato de escuchar algo diferente, dentro de un territorio tan vasto como es la música. Esto me hace pensar en la famosa Ley SOPA (Stop Online Piracy Act), que según tengo entendido por ahora no ha sido sancionada en EE. UU. por las polémicas que despertó. No soy hipócrita, y por lo tanto no voy a negar que alguna vez me bajé un disco o un video por Internet, pero no es algo que realice compulsivamente porque no me interesa. Debería buscarse la forma en que todas las partes involucradas se encuentren representadas y puedan hacer oír su voz. Yo no descartaría tener que pagar para bajar un disco, siempre que la calidad del audio sea buena y que se justifique hacerlo. Esto implica, entre otras cosas, que los portales que se dedican al rubro ofrezcan música en la web a un valor razonable, y que no salgamos a hacer una caza de brujas contra un perejil que se bajó un tema por el Ares en forma ilegal. Es decir, sin pagar por ello. Si nos resignamos a que el CD como soporte físico ya cumplió su ciclo (lo cual es difícil de aceptar), busquemos alternativas que resulten beneficiosas para todos. Las discográficas y los artista percibirán más regalías por las descargas si las ofrecen a un precio accesible, por ejemplo, 1 peso por canción. De hecho, en Amazon la descarga de MP3 cuesta U$S 0,99 por tema. Se las dejo picando, para que lo piensen. Nos estamos viendo, antes de que el apagón termine forzosamente con este post.

13 de febrero de 2012

La minería

Admito mi ignorancia sobre la contaminación que puede producir la exploración minera a cielo abierto. Pero creo que esa ignorancia es compartida por muchos argentinos. Lo que está claro es que si los habitantes de Tinogasta o de Famatina se manifestaron en contra de estos emprendimientos, cortando rutas en forma pacífica, deben tener razones fundadas para hacerlo.

Sería bueno, para despejar toda duda, que las empresas que se dedican a estas actividades expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y el impacto ambiental que ello provoca. Hay muchos intereses en juego, y desde el Gobierno Nacional se respalda la llegada de estas empresas, la mayoría de ellas de capitales foráneos. Ninguna autoridad de estas corporaciones habló con los medios, para brindar información acerca del grado de toxicidad que trae aparejado la explotación de yacimientos y el nivel de contaminación que éstos producen. Es positivo que la actividad minera haya cobrado nuevo impulso en nuestro país, pero lo que se dice es que emplean procedimientos que no son acordes con los estándares internacionales. Es triste pensar que se puedan demoler impunemente miles de toneladas de roca para extraer unos pocos gramos de oro u otros metales preciosos.

La mejor manera de terminar con la confusión general y de brindar tranquilidad a la población, en el caso de que la minería a cielo abierto reúna condiciones adecuadas de salubridad, es que las propias empresas expliquen cómo se extraen los metales, qué procedimientos emplean, y que posibles consecuencias puede provocar esta actividad en la preservación de medio ambiente. Y si se niegan a brindar información al respecto, es el Gobierno quien tiene que intimar a las empresas a que transparenten su modo de trabajo. Estuve leyendo el libro de Miguel Bonasso, que documenta los negocios que hay detrás de la explotación minera de Barrick Gold, pero no podemos esperar a que aparezca una investigación periodística para estar tranquilos o preocupados. Si todavía queda algo de racionalidad en medio de este conflicto, que la propia empresa abra las puertas de sus yacimientos al periodismo y permita documentar de qué manera operan, cómo se trabaja, y bajo qué condiciones se encuentran sus empleados. Punto final.

9 de febrero de 2012

Malvinas


Algo no funciona bien en la Argentina. Desde fines del año pasado se vienen acentuando los cruces con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, y parece ser que a los mandatarios de ambas naciones, Cristina y David Cameron, esta controversia les ha servido para mantener entretenida a la opinión pública. Está claro que nada va a cambiar significativamente, al menos en el corto plazo. Se van a cumplir 30 años de la guerra, y hay algunos que todavía hablan de "gesta" para referirse al conflicto bélico. Podemos pensar que los soldados fueron héroes y exaltar el fervor patriótico, pero es un error suponer que los protagonistas de la guerra están más allá del bien y del mal, a salvo de todo cuestionamiento. Cada bando supo qué intereses defendía y actuó en consecuencia, tanto los combatientes ingleses como los argentinos.

Podemos tener la convicción de que las Malvinas son argentinas, pero debemos saber que la mayoría de los países desarrollados desestiman nuestro reclamo, y esto incluye a la Unión Europea y América del Norte. De nada sirve intentar persuadir a un kelper para que quiera copnvertirse en ciudadano argentino, como se pretendió hacer durante el menemismo con la llamada "política de seducción". Si para ingresar a unas islas que consideramos propias debemos presentar el Pasaporte, estamos en problemas. Y si aceptamos esa condición, estamos aceptando implícitamente que somos visitantes de un territorio extranjero. Por eso es que muchos veteranos se oponen a viajar a Malvinas, aunque en su fuero íntimo desearían evocar lo sucedido hace 30 años. Me parece muy coherente esa posición, porque de esa manera se está evitando la demagogia y la estupidez. Si las islas son argentinas, perfecto, que todos viajemos sin pasaporte como corresponde y listo. Pero como perdimos la guerra, debemos hacernos cargo del costo de la derrota, que llevará varias décadas superar. Hace 30 años que recuperamos brevemente el dominio territorial de las Islas, y sin embargo todo fue tan efímero que parece que hubiera sucedido ayer.

Conmemoremos este 30º aniversario con madurez, aceptando la responsabilidad que nos cabe, pero con dignidad. No tiene sentido rebobinar la cinta y recordar una derrota dolorosa y previsible. Pensemos en qué podemos hacer para llevarnos mejor con los isleños, con las nuevas generaciones que ni siquiera habían nacido cuando estalló la guerra. Aceptar una negociación o un debate no implica renunciar a nuestros principios, y es uno de los fundamentos básicos de la diplomacia del más alto nivel.

7 de febrero de 2012

De regreso con el blog!!!

Martes por la mañana, y otra jornada de calor agobiante en la ciudad. No sé cuánto tiempo más se podrán tolerar temperaturas semejantes, y ni siquiera el ventilador o el aire acondicionado logran aliviar esta hoguera. En fin, aquí estoy de regreso con el blog, esperando que todo salga de acuerdo a lo previsto. Necesito un poco de tranquilidad en medio de tanta incertidumbre. Hoy me levanté temprano, como a las 6 de la mañana, y me puse a cortar el pasto de la vereda una hora después, lo cual seguramente no habrá sido bien recibido por los vecinos, pero ya está hecho y eso es lo que vale. Si no me decidía a hacerlo de una buena vez, iban a seguir pasando los días y el pasto iba a seguir creciendo, de manera que había que darle un aspecto prolijo a ese césped que tanto cuesta controlar, aún cuando no se produzcan lluvias.

Estuve leyendo una investigación periodística sobre los orígenes del diario "Clarín", muy interesante por cierto, y que indaga en el oscuro pasado de ese medio de prensa tan influyente en la Argentina. Debo admitir que, por estar bien documentado y citar fuentes precisas, el texto me resultó convincente, más allá de las omisiones deliberadas en las que incurre la autora. Y ayer escuché por Radio Mitre un ratito del nuevo programa de Jorge Lanata, que se ha dado en llamar "Lanata sin filtro". Se me hace algo complicado poder seguirlo, porque comienza a las 12.45 hs y por lo general a esa hora yo estoy comiendo. Pero les recomiendo que lo escuchen, realmente vale la pena, más allá de la opinión que cada uno tenga sobre Lanata y su sorpresivo desembarco en el Grupo Clarín al cual tanto supo denostar hace unos años.

2 de febrero de 2012

Febrero en paz

Me cansé de discutir con la gente por boludeces. No importa quién tenga la razón, se trata de una actividad a todas luces desgastante, en la cual las personas pierden horas que podrían dedicar a acercar las posiciones que parecen irreconciliables. Pocas son la veces en que alguien admite: "Tenés razón" ante un debate. Por lo general, cuando se encuentran ante argumentos irrefutables, buscan instalar dentro de la conversación un tema relacionado y que genere una nueva chance de reanudar la disputa. Es así como se separan parejas, se pierden amistades de años, los vecinos no se saludan y los familiares dejan de reunirse para el asado del domingo.

Todo esto, reitero, sucede porque la gente evita por todos los medios decir "perdón", por ser testarudos y creer que humillar a alguien en una discusión nos hace más fuertes. Satisfacer el ego, parece ser la premisa. Y a falta de medios más útiles para lograrlo, la gente discute, insulta, ofende, molesta y agrede.

PD= Este post no está referido a niguna persona en particular, sino a situaciones que me ha tocado afrontar con distintos integrantes de la sociedad.

Resistir desde la barricada

Cuando las cosas no me salen bien, siempre pienso que el día siguiente (o el intento siguiente), puede ser mejor. Nos frustramos por accione...