17 de octubre de 2017

Una nueva etapa en el Hospital?

Ayer fue un  lunes extraño, un feriado "puente" que no me pareció tal, en parte porque muchos comercios o negocios prefieron mantener su actividad normal, en la búsqueda de recuperar un poco sus alicaídas ventas. Las noticias y rumores van y vienen, en la recta final de la campaña política. La gente está harta, y con razón, de los dirigentes políticos, tanto aquellos que ocupan cargos como quienes pertenecen a la oposición. Nos costó mucho recuperar la democracia y ejercer nuestro derecho a votar en elecciones limpias, pero no es casualidad que siempre lo que van perdiendo agiten el fantasma del fraude.
Hoy martes, se presentó al nuevo Co-Director (o Director Asociado) del Hospital. El profesional tuvo varias definiciones categóricas en diálogo con la prensa, que quizás pasaron desapercibidas para la mayoría: "hay que construir desde cero", "hay que cambiar la forma de trabajar", son señales claras del perfil que pretende imprimirle a su gestión. Como asumió hoy, le voy a dar el beneficio de la duda para ver si el ímpetu de sus palabras se traduce en hechos. En realidad, no dijo nada novedoso: hace rato que el nosocomio está atravesando una crisis que fue reconocida por el recién llegado, cuando dijo que se tuvo que pedir medicamentos a hospitales de Monte o de Zárate, porque la Farmacia del nuestro estaba desabastecida. Me quedé pensando en el caso concreto de Monte, una localidad que tiene menos población que Lobos, y sin embargo cuenta con un centro de salud pública donde los remedios que necesitan los pacientes están a su disposición.

Empezar desde cero implica, entre otras cuestiones, controlar que el personal médico y no médico trabaje, que cumpla con la jornada laboral, que no haya excepciones para nadie y que hasta el profesional de mayor reconocimiento y prestigio se adapte a esta situación. Si no le gusta, que renuncie y se dedique a trabajar en el sector privado. Ellos reciben sus honorarios del Ministerio de Salud, y si los consideran insuficientes, que les den lugar a profesionales más jóvenes, que realmente asuman un compromiso con lo que representa el Hospital. La conferencia de prensa de hoy dejó mucha tela para cortar, en principio porque el Director Asociado, Dr. Pedro Ávila, sí tiene la "firma" para canalizar las gestiones que sean necesarias, algo que la Directora Noelia Romero no puede hacer porque todavía no le llegó el nombramiento. Por momentos pareció una comedia de enredos, el hecho de que el Co-Director tenga más poder que la propia Directora, pero sería un recurso facilista hacer leña del árbol caído, que no está en mis planes. Vino un funcionario del Ministerio de Salud, como para dar una dosis de normalidad a una situación claramente anormal, y sólo nos resta pensar que el Dr. Avila, conforme a sus dichos y a su experiencia, terminará con una etapa penosa y angustiante, dado que estamos hablando de la salud pública. Tener que pedir remedios e insumos a otros hospitales es lamentable, pero ello significa que durante mucho tiempo cada uno hizo lo que quiso, sin reparar en las necesidades de los pacientes. Creo que ahí está la clave: que seamos "pacientes", no "padecientes". Punto final. 

13 de octubre de 2017

Todo se construye y se destruye demasiado rápido

Estamos viviendo momentos de profundos cambios, que exceden lo político, y que tienen que ver con avances tecnológicos y la apropiación que hacemos de ellos. Se estima que una persona promedio mira 150 veces por día la pantalla de su celular, inclusive cuando no haya ninguna notificación, es decir, un mensaje que deba responder o un llamado que atender. El celular actual desterró a las tablets, porque cuentan con casi todo lo que tenían aquellas, además de la estrategia comercial de un diseño más atractivo. Yo no despotrico contra "lo nuevo", sino con el modo en que nos lo quieren imponer. Cualquier aparato se vuelve rápidamente obsoleto para la mayoría de la gente, por lo cual podríamos decir que no son bienes durables. Cada vez buscamos más nitidez en las fotos, mayor realismo en las imágenes, y en base a esto es que aparecieron las nuevas generaciones de televisores, con la llegada del HD. En todos los terrenos, inclusive en electrodomésticos tan básicos como un lavarropas, se está avanzando hacia lo digital. Ahora podés programar el tiempo de lavado, la cantidad de kilos de ropa, entre otras cosas. Cuando apareció el DVD creíamos que era el máximo logro para la experiencia de ver películas en casa, dejando en el camino a las videocaseteras. Pero pronto sobrevino la tendencia del "streaming", ver videos o películas por Internet en tiempo real, con el pago de un abono, al estilo Netflix. Para ser francos, ¿quién se sienta a ver una misma película más de una vez, excepto los clásicos del cine que hicieron historia? Visto de esa manera, no tiene sentido acumular DVD's que vas a ver una vez y después pasan rápidamente al olvido. 

La experiencia de ir al cine también ha cambiado: ver la película se ha vuelto casi una excusa en las salas de los shoppings, porque con la venta de pochoclos y bebidas ganan más que con el costo de la entrada. Y si buscás ver una película que no sea taquillera (o lo que se conoce como cine comercial), hay muy pocos lugares donde hacerlo. Ojo, hay filmes comerciales que son excelentes, al igual que hay cine "de autor" que es mediocre. La televisión es diferente, en particular los canales de aire, porque están orientados a un público amplio y muchas veces está como una imagen de fondo, almorzamos o cenamos apurados, prendemos el televisor y ni bola le damos a lo que aparece en la pantalla. Fíjense que casi todos los bares tienen un televisor encendido todo el tiempo, pero la gente toma un café y rara vez se detiene a mirar, salvo algún partido de fútbol de su equipo favorito, o de la Selección. En cambio, si vas al cine no podés hacer zapping: te tenés que bancar una hora y media (como mínimo), y puede salir bien o mal, según lo que te guste ver. Las críticas que aparecen de los estrenos pueden ser una orientación, pero no es taxativo, el crítico no es el dueño de la verdad, caso contrario todos los espectadores irían a ver las películas que son calificadas con "cinco estrellas" o con adjetivos grandilocuentes. Por eso, insisto en que, que algo sea complejo, no significa que tenga calidad artística. Algo que los críticos no parecen reparar a menudo. Punto final.


11 de octubre de 2017

La puja entre lo emocional y lo racional al momento de votar

Estamos a casi 10 días de las elecciones, y no se percibe de parte de la sociedad demasiado interés. En parte, es lógico que así sea, si consideramos las pobres propuestas que los candidatos tienen para ofrecer, en su mayoría inviables. Tenemos el famoso "voto útil", que es como apostar al favorito aunque no nos represente en nada, y el "voto vergüenza", el cual consiste en meter en el sobre la boleta de un partido que jamás nos atreveríamos a confesar en público. Esta última modalidad surgió en 1995, cuando se ponía en juego la reelección de Menem, y todos los días aparecían nuevos hechos de corrupción sobre él y sus funcionarios. Pero con la fantasía del "1 a 1" y los argentinos pagando en cuotas endeudados en dólares (o pesos convertibles), el viento de cola indicaba para muchos que era mejor seguir así. De hecho, Menem ganó esos comicios por amplio margen, en primera vuelta. Pero pocos admitían abiertamente haberlo votado. 

Con la polarización Macri-Cristina, sucede lo mismo. El descontento social  con el Presidente por las medidas que afectan el bolsillo hará que un número importante de electores voten a CFK, en parte por la nostalgia de los subsidios que fueron eliminados, por el impacto que significó el tarifazo macrista, y por el convencimiento de que "antes estábamos mejor". Quienes voten a Cambiemos, en gran medida, no lo harán porque estén de acuerdo con Macri o sus candidatos, sino porque consideran que el kirchnerismo fue lo peor que le pasó al país, y prefieren  afrontar el "sacrificio" o la "paciencia" que pide el ideario macrista, aún cuando todos los indicadores económicos sigan sin mostrar una mejora sustancial, concretamente, que se palpe en la calidad de vida de cada uno, con mejores sueldos, más empleo, y todo lo que es inherente al progreso de un país. En realidad, indagar en la razones del voto de cada ciudadano es meterse en una maraña donde hay una compulsa entre lo racional y lo emocional. Por eso los políticos tienen asesores de imagen: un gesto, una palabra de más, puede hacerte perder una elección. Más aún, donde todo se viraliza y replica rápidamente en las redes sociales. Punto final.

Típico exitismo argentino: ¿era necesario?

Qué exitistas somos los argentinos, por favor...anoche la Selección se aseguró el agónico pase al Mundial venciendo a Ecuador (sí, Ecuador, no Brasil u otra potencia mundial), y ahora resulta que Messi es Dios...cómo será el grado de irracionalidad de algunos, que hasta habían vallado el perímetro de la sede de la AFA en el hipotético caso de que Argentina se quedara fuera del Mundial y se produjeran inicidentes en una suerte de "que se vayan todos". Por supuesto que es gratificante ver al equipo en Rusia 2018, pero si no hubiese sido así, ¿qué nos hubiera pasado? Pues bien: nada, absolutamente nada. No afecta la economía, no reduce la pobreza, no fomenta el empleo,  que 11 tipos vayan a disputar la máxima competencia. Debemos dejar las pasiones de lado y dejar de hacer de los resultados deportivos una cuestión nacional. Islandia, un país perdido en el mapa con  331.000 habitantes, se clasificó por primera vez en su historia, con un equipo cuasi amateur (sólo el 20 % del plantel está fichado profesionalmente), y con un entrenador que se gana la vida como dentista (Fuente: Clarín). Los islandeses van felices a Rusia: será su debut y no tienen nada que perder.

Es realmente lamentable advertir hasta qué punto nos exacerbamos, y ahora debo decir, aunque muchos me puteen, que Argentina no se merecía estar en la cita cumbre del fútbol mundial. Todo el desarrollo de las Eliminatorias fue bochornoso, con jugadores que ni siquiera corrían, deambulaban en la cancha sin saber bien qué hacer, con tres DT que pasaron por este proceso, porque la entidad madre del fútbol argentino creyó que todo se resolvía mágicamente cambiando el entrenador. Se sabe: es mucho más fácil echar a una sola persona que hacer "limpieza" y presentar un plantel completamente nuevo, apostar a una renovación sin mirar a Europa solamente.  Nadie es imprescindible, ni siquiera Messi.

Tener que llegar a la última instancia, al último partido, para tener la posibilidad de disputar un Mundial, habla muy mal de este equipo. Y aquí es menester hacer memoria, no quedarnos con los tres goles que metió Messi, ni con un rendimiento aceptable que hubo frente a un rival que ya estaba eliminado y fuera de carrera, pero que aún así...nos metió un gol a los 38 segundos!!!

Si Argentina hubiera quedado fuera, más allá de los opinólogos de turno, se venía -inexorablemente- un proceso de depuración, que en las actuales circunstancias no se va a dar. La última vez que la Selección quedó fuera de un Mundial fue en 1970, pero esa "tragedia nacional" propició contratar a un tipo como Menotti, clasificar al Mundial siguiente de 1974, y ser Campeones en 1978. Por primera vez y en casa, aunque aquella Copa del Mundo todavía esté signada de sospechas y manejos espurios de parte de la dictadura de entonces.  Insisto, por supuesto, al igual que la mayoría que vieron el partido, grité los goles, y tuve esa sensación de alivio como hincha. Pero no caigamos en incoherencias, en suponer que estos jugadores son todos cracks como en la Playstation. Nos estaríamos engañando a nosotros mismos, fabricando la ilusión de un equipo que no existe, no es real, y que anoche ganó ante un rival débil. Ya está, "el gran anhelo nacional" se cumplió, ahora sigamos viviendo pensando en cómo solucionar problemas más acuciantes y prioritarios. Punto final.-

9 de octubre de 2017

Comienzo de la semana y mucha tela para cortar

Estoy ingresando a los primeros minutos del lunes, apenas pasada la medianoche, y a esta hora no es habitual que me ponga a escribir. Pero siempre hay excepciones. Hay semanas que resultan eternas, y esa sensación suele producirse porque esperás que llegue un determinado día para que te paguen, o porque ansías un evento que tenías programado. Muchas veces, en el periodismo, nos encontramos con el desafío de "remarla" para brindar información de interés. Cuanto más amplio sea el interés, mayor público se sentirá atraído de leer la nota que redactaste. Siempre rescato la producción del material, que comienza con la entevista grabada y las fotos de rigor, y pasa por un proceso de correcciones hasta que finalmente sale publicada, ya sea en un medio impreso o digital. Hay que ponerle esmero, buscarle la vuelta, sino todos los textos parecen iguales. En esta profesión te vas a encontrar con personas que responden con monosílabos o muy escuetamente, y publicar una nota de determinada extensión es como sacar agua de las piedras. Es que, el periodismo (en determinado nivel), tiene algo de literatura. Por supuesto, si vas a hacer la crónica de un accidente no hay mucho margen para la creatividad, se trata de informar qué sucedió, dónde, quiénes son las víctimas.
 
Actualizando este texto, son las 10 PM de lunes, y el día transcurrió con tranquilidad, el trabajo se concentró durante buena parte de la mañana, y el resto de la jornada estuve preparando notas para publicar más adelante. De vez es cuando es bueno salir de la estricta actualidad y entrevistar a profesionales, por ejemplo, para esclarecer alguna cuestión jurídica o de impuestos que leemos en los medios nacionales pero que no sabemos exactamente cómo impacta en el plano local. Para después de las elecciones se prevé una profunda reforma de Régimen Penal Juvenil, por citar un caso, y ante el crecimiento de menores que delinquen, veremos cómo desde el Poder Judicial logran salir del embrollo y descomprimir a los Juzgados ante la cantidad de causas que hay por ilícitos perpetrados por menores punibles. Sin lugar a duda el debate será caliente, entre aquellos que siempre han tenido una postura más "garantista" y otros magistrados que están en la vereda opuesta. Es un tema para seguirlo de cerca y analizar, ante todo, cómo reinsertar socialmente a quienes desde temprana edad vivieron al margen de la Ley e hicieron del delito un modo de vida. Punto final. 

6 de octubre de 2017

El modo de comunicar cambió drásticamente

El modo en que la sociedad recibe la información está cambiando radicalmente. Y no sólo por los portales de Internet, sino porque los celulares y tablets permiten leer las noticias en cualquier momento. Si alguien, hace 20 años atrás, utilizara el verbo "viralizar", lo asociaríamos a alguna enfermedad. Como es sabido, se trata de la propagación desmesurada de un determinado contenido por la Web, desde una foto hasta un texto de Facebook. Los dos grandes diarios, Clarín y La Nación, hace rato que preparan material solamente para Internet, y el resto para la edición en papel. Sin embargo, las redacciones se fusionaron, es decir: el grupo de gente que trabaja para Internet convive con quienes lo hacen para la edición impresa. A su vez, se pone más énfasis en interactuar con los lectores, fue así como en "TN y la gente" (por citar un caso), el público comparte videos caseros, de algún desastre natural, o de lo que fuere. Son los lectores o televidentes quienes le están empezando a "marcar la agenda" a los medios, y ello en parte es positivo. La gente busca en Google y lee lo que le interesa, entre las distintas páginas que se ofrecen. A mayor claridad de contenido, mayor número de visitas. Y por supuesto, un buen título, con "gancho", aunque cuando te ponés a leer la nota poco tenga que ver.

Por otra parte, hace pocos días me enteré que el grupo Perfil lanzó un diario con noticias íntegramente en inglés, al estilo del Buenos Aires Herald. Se trata de "Buenos Aires Times" (www.batimes.com.ar), y tiene un diseño que busca emular a la BBC online, a mi modo de ver, pero será dura la batalla para imponerse a la calidad que supo tener el Herald, que se fundó en 1876 y dejó de circular a comienzos de agosto, siendo uno de los medios más antiguos de la Argentina. Fue el símbolo de una época en la cual Gran Bretaña tenía mayores intereses comerciales en el país, y no cabía en la imaginación de nadie bloques como la Unión Europea o el Mercosur. Punto final. 

5 de octubre de 2017

Cuando éramos jóvenes

Qué satisfacción es encontrarte con alguien que no ves hace mucho tiempo y que, antes de despedirse del encuentro casual en la calle, te diga: "me alegro de verte bien". Y es gratificante, porque sentís que no es un elogio previo a  emprender la huida, sino que nace de la sinceridad.  Qué bueno es darse cuenta de que en un pueblo chico, las nuevas generaciones van tomando la posta, los "millenials" asumen un rol protagónico, y así queda plasmado en las distintas vertientes del arte. Se denomina "millenials" a aquellos que nacieron o crecieron en la década de 2000, y que a los que ya peinamos algunas canas, nos sorprenden. Como a Charly García lo sorprendían esos "raros peinados nuevos", que inmortalizó en la canción del mismo nombre. En el otro extremo de la franja etaria, hay ancianos, como mi amigo Lito Couderc (84), que va a publicar su tercer libro con anécdotas y vivencias del vasto camino recorrido.

El mes pasado, cuando fui a cubrir la "Avenida de las Artes", me cayó la ficha del recambio generacional. Hay adolescentes y jóvenes con un enorme potencial creativo y que, si nuestro país aprende a valorar el arte de una buena vez, quizás puedan vivir de lo que les apasiona hacer. Lo mismo sucede con las bandas de rock, dedicarse 100 % a la música, vivir de los shows, el marketing, los conciertos, los discos, es casi un privilegido reservado a unos pocos, en muchos casos sin el menor atisbo de talento, que la pegaron con un hit y después firmaron un contrato con una discográfica. Cuando te ponés a conversar con un chico de 18 o 20 años y te comenta que escucha a Pink Floyd, Led Zeppelin, Los Beatles, sentís que aunque seas más viejo que tu precoz interlocutor, tenés algo en común. 

Y para concluir, el título de este texto es engañoso, porque tengo menos de 40 años y no me siento "viejo". Pero sí quiero afirmar que es un mito que los chicos no lean, quizás lo hacen de otra manera, no en soporte papel sino por Internet, pero leen, en muchos casos con espíritu crítico y cuestionando lo establecido, que es lo más importante. Es poco frecuente que un adolescente vaya al kiosco a comprar el diario, pero eso no significa que no esté al tanto de las noticias o de lo que está sucediendo. Punto final.

2 de octubre de 2017

La caída del consumo, una señal de alerta que pocos quieren ver

Los números del INDEC, repiten invariablemente la tendencia: el consumo sigue cayendo, en casi todos los rubros, pero quizás el más preocupante sea el de los alimentos. Sólo se ha reactivado la construcción y la venta de inmuebles, impulsada por el auge de los créditos hipotecarios. Si hay gente que no puede llegar a fin de mes, ¿cómo pensar en acceder a una casa propia? La distorsión de precios al consumidor es tal, que un mismo producto puede valer un 10 o 20 % menos de un supermercado a otro, pero esa oferta la compensan con aumentos de otros alimentos de primera necesidad. Si tenemos una empresa láctea que ejerce una posición dominante y que asfixia económicamente a los tamberos, es lógico suponer que le pueden poner a un litro de leche el precio que deseen, excepto que se den cuenta de que están vendiendo menos. Para abaratar costos, cada vez más familias acuerdan realizar una compra mayorista, o van al Mercado Central donde las frutas y las verduras no pasan por ningún intermediario. 

Fijar el valor de la nafta en precios internacionales no traerá más que nuevos aumentos, porque aunque en algún momento el precio del petróleo baje, esta merma nunca se trasladará a los surtidores. Aranguren es uno de los ministros más resistidos dentro de las internas de la Rosada, pero en realidad es obvio que los tarifazos tuvieron el visto bueno del Presidente. Muchas oficinas de Defensa al Consumidor, mucho Defensor del Pueblo, pero los "puentean" descaradamente. La AFIP anuncia con orgullo que aumentó en un 30 % la recaudación, cuando vemos que la maraña de impuestos nacionales y provinciales que paga el argentino promedio destruye su poder de compra. La ropa está más cara en Argentina que en el resto de los países del Mercosur, como consecuencia no sólo de los aumentos en los costos de producción, sino en todos los impuestos que estamos pagando cada vez que compramos una camisa o una remera. 

En la Provincia, ante este panorama poco alentador, la promo del BAPRO que te devuelve un 50 % de tu compra con tarjetas de débito o crédito, es un paliativo, como lo fue la devolución del 5 % del IVA, que este Gobieno eliminó. También resulta muy fácil hacer demagogia y salir a plantear como eje de campaña el hecho de reducir el IVA a determinados alimentos. Habría que analizar caso por caso para evitar avivadas, porque este es el país de la "viveza criolla", y los empresarios no son la excepción. El día que los jueces y los altos jerarcas de la Iglesia paguen el Impuesto a las Ganancias como el resto de los ciudadanos, empezaremos a ver un poco más de equidad. Punto final.

1 de octubre de 2017

Los políticos sin autoridad, se buscan sus propios enemigos

Octubre comenzó lluvioso, y encima, con un domingo, lo cual no trae demasiadas satisfacciones por delante. Estaba pensando en cómo sería la labor de los periodistas 50 o 60 años atrás, cuando no había un grabador portátil para registrar las palabras del entrevistado, y no había otra opción que tomar notas en un papel. Siempre está el riesgo de que una persona considere que tergiversó sus dichos, o que lisa y llanamente niegue habeer expresado algo que fue publicado. Por eso, el grabador es fundamental, si está tu voz ahí, nadie puede reclamar "esto no lo dije yo". Otro aspecto que llama la atención es cómo la Justicia a veces considera como prueba de la comisión de un delito a una "cámara oculta". Es decir, grabar al entrevistado si que éste lo sepa. Generalmente, cuando se difunde este tipo de material, es más la presión social la que termina haciendo que un determinado funcionario renuncie y que un juez lo llame a declarar, más que aquello que aparece grabado. Así fue que se hicieron populares programas como "Telenoche Investiga", que si no tuvieran la tecnología actual, no podrían existir. Volveríamos a la psicología del rumor: "me dijeron que Fulano de Tal habría recibido coimas", por citar un caso. En rigor de verdad, cuantos más documentos que prueben un hecho ilícito consigas reunir, más material tenés para investigar.

Internet y las redes sociales cambiaron radicalmente el modo de comunicar, inclusive para los propios políticos. Necesitan un asesor de prensa e imagen, alguien que les "marque agenda", que cubra todo aquello que le pueda otorgar un rédito en su relación con el electorado. Al estar todo tan pautado, es difícil "salir del corset". Los grandes medios hoy se nutren de los "tuits" de los funcionarios, del mismo modo que los hacen con la farándula local, llevándolo al punto del ridículo. Hasta Donald Trump hizo de Twitter un bastión clave de su campaña en EE. UU. Así como el kirchnerismo encontró entre sus enemigos al Grupo Clarín, Trump está enfrentado con el diario más prestigioso de EE. UU. , The New York Times. Lo que ocurre es que allá la investidura presidencial tiene otro peso, está visto de otra manera, y al norteamericano promedio poco le importa la política exterior, excepto cuando Trump hizo del muro contra México casi un slogan de campaña, una cruzada contra quienes les quitaban el trabajo a los yanquis y una férrea defensa del "compre local".
Lo que tienen en común Macri y Trump, es que ambos fueron empresarios, vienen del familias que tuvieron una posición dominante en sus respectivos países, y que saltaron por fuera de las estructuras tradicionales de la política.
Claro está que, al momento de asumir y tener que gobiernar, todo es más ortodoxo y se acaban entonces los discursos de barricada. No queda otra alternativa que "poner primera" y arranca, para eso te votaron. Las decisiones se siguen tomando en un escritorio, no en Facebook, y repercuten en millones de ciudadanos. Todo lo demás viene después. Punto final.

28 de septiembre de 2017

Discutir sin argumentos: una práctica común de los argentinos

Yo elijo a mis amigos, del mismo modo que ellos me han elegido a mí y de ahí nació el vínculo. No todas las personas que tengo en mis contactos de FB son amigos íntimos, pero si están allí es porque las considero gente de bien, con la que se puede compartir una foto, mantener un chat, y lo que fuere. Nadie está obligado a solicitar las solicitudes que envío, ni yo tampoco a hacerlo con las que recibo. Como muchas amistades se han visto destruidas por diferencias políticas o de otra índole, yo rara vez posteo alguna consigna relacionada con un candidato determinado, lo puedo hacer en clave de humor, por una contradicción o un furcio de algún funcionario. Mis publicaciones distan de ser polémicas, no tengo nada que esconder, y para ser sincero, si sigo con una cuenta de Facebook es porque está vinculada a la Fanpage de mi diario digital, y porque hay personas (como una entrañable amiga mexicana y otro de mi misma edad que vive en Perú) con las cuales no podría tener contacto de otra manera. Y por supuesto, muchos vecinos de Lobos que por una cosa u otra no los puedo ver seguido.  No me interesa exponer mi vida privada, ni compartir cualquier boludez, y nunca le pedí a nadie que comparte y pegue en su muro algo que yo publiqué. Excepto en este espacio, este blog, que sí intento que se difunda, más allá de quienes no comulgan con mi forma de pensar. 


Las discusiones de verdad, y por temas que incluyen a toda una sociedad, no se dan por las redes sociales. Al menos a mi modo de ver. Por ejemplo, podríamos estar horas debatiendo sobre la educación pública, sobre si los adolescentes que tomaron escuelas hicieron lo correcto, por qué un determinado grupo de docentes se resiste a ser evaluado. En parte, varias de esas preguntas se las hice hoy al gremialista de UDOCBA, Miguel Díaz, quien vino a Lobos para reunirse con los afiliados de nuestra ciudad. Esta gente vive permanentemene quejándose: ahora con Vidal, antes con Scioli. Quizás motivos de razón no les falten, pero si un Secretario General de un gremio docente pretende avalar o justificar las tomas de las escuelas, como sucedió cuando fue consultado al respecto, estamos en problemas. Si yo con un grupo de gente decido tomar, por citar un caso, el Municipio, sería inmediatamente desalojado. Se puede comprender la disconformidad con el sistema de pasantías que propone el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según el portal de noticias Letra P, "Técnicamente, no pueden ser llamadas pasantías porque los alumnos no recibirán una recompensa económica (“asignación estímulo”, según la Ley N°26.427) por pasar horas en las compañías que adhieran al programa. Estas “prácticas” existen actualmente en escuelas privadas y en establecimientos de educación técnica y el Gobierno quiere extenderlas a todas las escuelas de gestión estatal". En lugar de hacer de los establecimientos educativos una barricada, deberían pedirles explicaciones a los legisladores que en su momento sostienen esta propuesta, y me gustaría saber cuántos de esos chicos estuvieron presentes en las sesiones, y por qué no presentaron sus objeciones en esa oportunidad. En 2003, una Ley muy similar a lo que se está discutiendo actualmente, la Nº 1203 (pueden verlo entrando al link http://www2.cedom.gob.ar/es/legislacion/normas/leyes/ley1203.html), fue vetada por decreto.  En fin, es mi modo de pensar, y no digo que esto no haya sucedido antes, sino que no le encontramos la vuelta y sin darnos cuenta, el árbol nos impide ver el bosque. Punto final. 

26 de septiembre de 2017

La sabiduría de vivir "con lo puesto"

Entramos en la recta final del año, y sentimos que el tiempo pasa cada vez más rápido. Vivir intensamente, ese anhelo un tanto utópico, hace que tengamos recuerdos imborrables y que no tomemos el ciclo transcurrido como un mero cambio de número. Está lleno de libros de autoayuda que te van a querer enseñar cómo vivir, todos los días hay conferencias de "motivadores" que te prometen el éxito inmediato. Hay mucho chanta dando vuelta... Lo concreto y real, es que cada uno es responsable de su propia vida, llegado a cierta edad, y es entonces cuando empezás a relacionar costo-beneficio, causa-consecuencia. Por ejemplo: ¿Qué "costo" tiene para mí decirle a alguien la verdad de la milanesa, aunque duela, y qué "beneficio" (si es que cabe el término) puede acarrear? 

La vida no es fácil, porque nos aferramos a cosas sin sentido, y esa ambición desmedida nos genera deudas, tener que estar dos años pagando cuotas, el mal trago de llegar con lo justo a fin de mes, y ambas situaciones las hemos atravesado casi todos los que somos parte de la clase media, si es que todavía existe. Nunca me gustó deberle nada a nadie, tengo cuenta corriente en dos o tres negocios pero aunque sean 100 pesos, no me quedo tranquilo hasta que los termino de pagar. He visto que en Lobos proliferan las financieras: cada uno es dueño de tomar la decisión que desee, yo tendría que estar en una situación de extrema necesidad para recurrir a un prestamista o usurero, y de ninguna manera pienso llegar a ese punto. Siempre va a haber algo que te gusta y que económicamente está fuera de tu alcance. Si bien no vivo solo, tengo gastos fijos como todo el mundo, y de eso me hago cargo yo, es lo que corresponde. Conozco gente con mucha guita que tiene un  aspecto repulsivo,tipos  totalmente desagradables,  y otras personas con menor poder adquisitivo que tienen buena presencia y  se visten bien sin importarles la marca. Por eso, volviendo a lo que mencionaba antes, cuanto menos te aferres a las cosas, más rápido vas a superar el hecho de no tenerlas. Será por eso, quizás, que no entiendo a los coleccionistas, que se empeñan en acumular objetos, en mantenerlos inmaculados, como si fueran trofeos. Joyas, alhajas, relojes importados...¿para qué? ¿Para que el día que te mueras tus familiares salgan a venderlos en esas cuevasque vemos por TV donde "respetan el valor de tus afectos", en Cabildo y Juramento o en la calle Libertad? Por supuesto que vivimos en una sociedad de consumo y no está mal darse un gusto si la plata te lo permite, pero lo principal es tener la mente sana, razonar, no dejarse llevar por los impulsos. Como dice el slogan de la revista Noticias, "entender cambia la vida". Punto final.

23 de septiembre de 2017

2017 se ha portado bien conmigo

Cuando miro hacia atrás y veo todo lo que hice o dejé de hacer, puedo afirmar que 2017 ha sido un año que me ha deparado muchas satisfacciones. 

-Tras casi 15 años desde que empecé a ejercer el periodismo, decidí apostar a todo o nada e hice una inversión para crear un diario digital completamente nuevo, desde cero, que fuera compatible con la tecnología actual, y que se pueda leer desde cualquier dispositivo. Todo esto parece muy lindo, pero el desafío era (y es) darle contenido, producción periodística, actualidad. Si bien era sabido que había que llenar el diario de noticias, me puse del otro lado para intentar ver qué es lo que al público le interesa leer.

-Me siento más seguro (o convencido) de lo que hago, en parte porque tuve la suerte de rodearme de gente que estaba en la misma sintonía que yo, y me alejé de personas tóxicas (léase dañinas) y demandantes que hicieron de 2016 un año conflictivo. 

-Enfrenté mis problemas -y lo sigo haciendo- de la mejor manera posible, entendiendo que todo emprendimiento implica un cambio, lleva tiempo, y los resultados difícilmente se vean en el corto plazo. 

-Dediqué más tiempo al descanso, sin descuidar por ello mi trabajo. Aprendí a disfrutar del ocio, que antes era tiempo muerto y me aburría. Volví a leer aquellos libros que me marcaron, y que con el tiempo habían quedado varados en mi biblioteca. Empecé a interesarme cada vez más por los ensayos políticos o por las biografías, en lugar de la ficción. Hace años que no leo una novela, y no es el género que más me gusta.

- En lugar de querer convencer o persuadir a otros de cosas en las que creía tener razón, comencé a escuchar más las opiniones de mis amigos y comprendí que su modo de ver la vida es distinto, pero que esa diferencia es la que nutre la amistad. 

- Hay cosas que no han cambiado: Como es habitual, sigo renegando cuando algo no me sale bien, sobre todo si se trata de laburo, o cuando no me dan los tiempos. Supe desde el principio que debía competir con otros medios de prensa, y eso me impulsó a buscar un estilo, una línea editorial. Que mi producto se diferenciara de los otros, respetando como siempre el laburo de mis colegas. Dejé de pensar en lo que hacen los otros y me concentré en hacer notas que salieran de la actualidad, que indagaran en la vida de la gente que hace de Lobos un  lugar mejor, ya sea desde el arte, o desde un oficio cualquiera. 

 - Para concluir, todavía quedan tres meses de este 2017 que se nos escapa como arena entre los dedos, y lo único a lo que aspiro es terminar el año de la mejor manera posible. Es un ciclo, nada más. Luego vendrán otros, que traerán aparejados otros desafíos, otros problemas y demandas.
No todas fueron rosas: aumenté 10 kilos, como consecuencia de mi ansiedad y de una alimentación poco saludable, fumo bastante más que los años anteriores, y hablando de laburo me enfrenté a cierto sector de la dirigencia política que no quería dar explicaciones sobre políticas públicas, con lo cual 
seguramente me gané la antipatía de varios que se creen dueños de la verdad. 
Reitero: quedan tres meses por delante, y muchas experiencias por vivir. Todo lo que pueda mejorar en ese lapso, me genera entusiasmo y me pone pilas. Es cuestión de aceptar las cosas como son, pero de no dar por sentado que serán siempre así. Punto final.

22 de septiembre de 2017

El país de la intolerancia

Desde nuestro surgimiento como Nación y como país soberano, seguimos sin darnos cuenta que aquello que nos ha hecho tanto daño, que nos ha sumido en la decadencia, en períodos de falsa prosperidad y otros de extrema miseria, ha sido (y sigue siendo) la intolerancia.

Ya no hablemos de posiciones políticas: nadie respeta a quien piensa u opina diferente. Hace unos meses, publiqué en este blog una nota con el título "Hacer la guerra detrás de un monitor". Pues bien, nada ha cambiado ni hay miras de que suceda. Antes nos agarrábamos a las trompadas, ahora agredimos a quien sea por las redes sociales. De esta manera se han destruido amistades que fueron forjadas durante años, hay personas que dejaron de hablarse o de saludarse, porque tanta bronca contenida parecería exacerbarse en foros supuestamente pluralistas que en realidad son un campo de batalla para la agresión. La famosa grieta goza de buena salud, y va desde descalificar el pensamiento del otro, hasta lisa y llanamente insultar, caer en la bajeza de sembrar rumores falsos (o imposibles de comprobar). También hay idiotas útiles que se prenden en este juego, y no puedo creer cómo desaprovechan el tiempo que bien podría estar destinado a leer un libro o actividades más edificantes, sino "craneando" qué  le van a responder al otro. 

Esto no es nuevo, sólo que ahora nos puteamos y nos creemos los dueños de la verdad por Facebook, y no estamos en la época de la Gestapo para que los rumores que atentan contra el honor de una persona corran de un modo tal (más aún en un pueblo chico), se conviertan en el tema del día. De los múltiples grupos "de opinión" que hay de FB sobre Lobos, en la mayoría no se llega a ninguna conclusión, parece ser una suerte de entretenimiento para gente que tiene muy poco que hacer. 

  Y yendo a un nivel macro, cómo es posible que dos hinchadas rivales en un partido de fútbol, traigan consigo un impresionante despligue de policías, para que ninguno caiga víctima de una emboscada y haya que lamentar muertos, o en el menor de los casos, centenares de heridos a botellazos y pedradas. Cómo darles el ejemplo a nuestros hijos, si vemos que un peatón va cruzando la calle y en lugar de aminorar la marcha del auto, aceleramos. Es totalmente irracional. 

Hace décadas que la dirigencia política viene proponiendo "un modelo de país", y cada uno que asume, en lugar de tomar lo bueno que dejó la gestión anterior, se empeña en destruirlo. Queremos empezar de cero, daría la impresión, algo que no es posible para un país de 200 años que debería aprender las lecciones del pasado, tomar el ejemplo de quienes se jugaron la vida por sus ideales, como Lisandro de la Torre o Alfredo Palacios, un espejo al que deberían mirarse a diario los legisladores actuales, que tanto dejan que desear con sus inútiles "chicanas" y discursos que son un largo bostezo de obviedades y buenas promesas. 

El intolerante, además de creer que sus ideas son las únicas que valen, pretende lucirse e imponerlas a otros. Cuántas veces hemos oído hablar de "debate" y vemos que todo termina de la peor manera, sin discutir la cuestión de fondo y apelando a subestimar la inteligencia del interlocutor. Precisamente, subestimar al otro es un síntoma clave de intolerancia. Hasta en las cuestiones más elementales, parece imposible llegar a un acuerdo. Los chicos en edad escolar, que no tuvieron materias como Instrucción Cívica en mis épocas de estudiante, desconocen la Constitución (y ni hablar de las leyes que reglamentan las garantías de todo ciudadano). Pero dejemos de culpar a los pibes, que sería la salida más fácil, y asumamos alguna vez nuestra propia responsabilidad. Punto final.

20 de septiembre de 2017

El periodista que se creyó estrella y terminó con las manos vacías

Ayer, barrieron a otro "héroe de la resistencia kirchnerista". Roberto Navarro, ex periodista estrella de C5N y Radio 10, fue despedido luego de enfrentarse con el Gerente de Contenidos del canal de noticias. Navarro, creyó que siendo más papista que el Papa, su permanencia iba a ser eterna, y que la adhesión fervorosa de la audiencia K iba a ser suficiente para sostenerlo. Pero el Grupo Indalo, como toda empresa privada, tiene el derecho de prescindir de cualquier empleado, de modo que  lo notificó por telegrama de su despido, luego de una serie de enfrentamientos que hizo públicos en Twitter, tan en boga en estos tiempos. Navarro, el hombre de la barba candado que jamás esbozó una mínima crítica contra los K, se quedó sin aire, en parte por su propia ineptitud. ¿Cómo vas a descargar tu odio en Twitter contra el Gerente del canal donde trabajás? ¿Cómo te vas a cagar a trompadas con Baby Etchecopar en los pasillos de Radio 10, jugando a ver quién es el más guapo? Se te terminó, querido, y no busques victimizarte y hacernos convencer de tus teorías conspirativas. Creerse con derecho a todo, más en un medio de comunicación, es el principio de fin. Es el mismo tipo que anunció los supuestos triunfos de Scioli y Aníbal Fernández en las elecciones de 2015, lo que fue un papelón estrepitoso. Es el mismo tipo que se fue quedando solo, haciendo una suerte de cruzada en defensa de Cristina, que inclusive en un canal como C5N, afín a la causa, resultaba insoportable. Los directivos, entre otros fundamentos, lo consideraron una persona conflictiva, porque no sólo se dedicaba a sembrar el odio por TV, sino que se enfrentaba constantemente con sus compañeros de trabajo que no comulgaban con su pensamiento. 

Y es así como nos damos cuenta de que, pretender una jerarquía superior dentro de una empresa, pedir que echen a quienes no coinciden ideológicamente con vos, es crónica de un final anunciado. Navarro cayó en la ingenuidad de no tener límites para seguir con su faena de convertirse en un denunciador serial de la gestión macrista, y con los hechos consumados, cuando le pegaron una patada en el culo, empezó a sostener argumentos inverosímiles e imposibles de comprobar, como que el Gobierno había presionado para su salida. Quiso hacer de su espacio radial y televisivo un "mini 678", y ahora se quedó con las manos vacías. Pero seguramente lo indemnizarán por una buena suma, y encontrará rápido refugio en AM 750, otro reducto kirchnerista que supieron construir como complemento de Página/12.

Para poner "blanco sobre negro", no se trata de emitir un juicio de valor sobre  la ideología que cada uno profese, sino mostrar cómo, desde un medio de comunicación, no podés hacer o decir cualquier cosa, y mucho menos meterte en una batalla por las redes sociales con los que te están dando el laburo. Suena absurdo que Navarro argumente sentirse "censurado", cuando durante años se dio el gusto de decir cualquier exabrupto que le venía a la boca con tal de defender su posición. Punto final.

18 de septiembre de 2017

Cambios forzosos de una sociedad "conectada"

Parece mentira, han transcurrido 12 años y un poco más desde mi primera publicación, y veo que aún quedan muchos temas sobre los cuales escribir, nuevos interrogantes que van surgiendo, conforme los cambios que experimenta la sociedad. De más está decir que no me considero idóneo para hablar o escribir de todo. De hecho, una de las cosas que más me fastidian son las personas que tienen respuestas para todo, parecen avergonzarse de decir "no sé" o "no entendí".

Suele decirse que Internet democratizó la comunicación, porque permite la expresión de muchas personas que de otra forma no tendrían los medios para hacerlo. Siendo yo adolescente, no existía Internet y mucho menos Wikipedia, por lo cual íbamos a las bibliotecas públicas a buscar información en los gruesos volúmenes de las enciclopedias. Pero era algo positivo, porque te forjabas el hábito de investigar, de conseguir la información de distintas fuentes, que era lo que el profesor te pedía para una determinado trabajo práctico. Hoy estamos a un "clic" de distancia, inclusive hay páginas que brindan monografías completas que alguien, probablemente otro estudiante, alguna vez escribió. El hecho de disponer de redes sociales, de poder acceder a los principales diarios del mundo por la Web, no nos hace sentirnos menos alienado. Es difícil predecir qué sucederá, con cambios tan vertiginosos que hasta los ancianos han tenido que acostumbrarse a usar Internet para hacer una consulta en ANSES. La Red arremete con desprecio ante lo físico y tangible, como puede ser los diarios y publicaciones en papel, los discos, o cualquier modo de almacenamiento de datos. En un futuro, probablemente hasta el pendrive quede obsoleto. Ya no te envían más las facturas de muchos servicios en papel, de manera que con ello ya está todo dicho. Hay carreras universitarias que se pueden cursar de forma virtual o semipresencial. "Los tiempos están cambiando", cantaba Bob Dylan en 1965. Cuánta razón tenías, Bob. Punto final.

16 de septiembre de 2017

Ser esclavo de tus palabras

La entrevista a CFK, rondó entre lo patético y lo obvio. Patético, porque las declaraciones de Cristina buscando despegarse de los casos de corrupción kirchnerista, o bien sobre el incremento de su patrimonio, no resisten el menor análisis. Y obvio, porque era previsible que no iba a "inmolarse" y reconocer ningún margen de error o de autocrítica en plena campaña electoral. Una vez, un amigo me preguntó si yo creía que la ex Presidenta era inteligente. Respondí que no, en principio porque ella no puede alegar desconocimiento de lo que hacían sus funcionarios de más estrecha confianza, algunos tras las rejas y otros procesados por toda clase de delitos. Que tenga un buen léxico o que sepa improvisar largos y soporíferos discursos ante sus seguidores tiene sabor a poco, si de inteligencia hablamos. Fueron hábiles para delinquir, para hacer abuso de poder, para cometer fraude a la administración pública, para sembrar el odio y para llenar de ñoquis las oficinas de los Ministerios. Eso sí, no se lo vamos a negar. 

Hicieron de la lucha contra un multimedios (el Grupo Clarín), casi una cruzada, una causa nacional, una muestra de intolerancia ante un medio de prensa que (con fundamentos o no), se puso en la vereda de enfrente. No simpatizo demasiado con Clarín, pero entre tener todo el aparato del Estado en tu contra y ver que el otro bando está conformado por un grupo empresario...a quién elegís? Si Clarín miente, como ellos afirman y afirmaban, serán los lectores quienes dejarán de leerlo, y nadie desde el Gobierno, el de los K o el que venga, me va a venir a decir a mí lo que tengo que leer. Hablar de "medios hegemónicos" sonaba muy bonito, sobre todo cuando sostenés con pauta oficial un montón de diarios y canales parásitos y afines a la Casa Rosada, haciendo alarde de "pluralidad de voces" y de un falso progesismo.  Eso ya se veía venir, pero se agudizó luego del conflicto con el campo, en 2008. Se la jugaron tanto y fueron tan al choque, que la sociedad quedó consternada por lo que sucedía a diario, por la intolerancia, y por esa prepotencia de pretender decidir por los demás. Y si Cristina ganó las PASO por 20.000 votos en la Provincia, no es por mérito propio, sino por la coyuntura económica que estamos viviendo donde no abunda la supuesta bonanza kirchnerista. Macri no es un estadista ni mucho menos: es torpe para tomar decisiones sin medir el impacto social (léase tarifazos), y presenta un dircurso motivador más característico de un pastor evangélico de que un político. El mantra "Sí, se puede", se terminó. Hasta ahora no han podido, y entre errores propios y chicanas ajenas, Cristina ganó. Por un margen mínimo, pero ganó. Punto final.

13 de septiembre de 2017

La buena gente

Lo principal en esta vida, es tan simple como ser "buena gente". Y para conseguirlo, no es necesario pertenecer a ninguna clase social. Es simplemente, no estafar, no engañar, decir la verdad, ser agradecido. Pongo énfasis en esto último, nunca voy a dejar de agradecer a todos quienes me ayudaron de distinto modo: económicamente, con una palabra de aliento, con sus consejos, con sus saberes, sin caer en ese argumento estúpido de "avivar giles". Enseñarle a alguien lo que vos podés hacer, no es avivar giles, porque vos solamente le estás enseñando, el resto corre por cuenta del otro. El progreso, la dedicación, o algo tan sencillo como las ganas de aprender. Y ser buena gente también es aprender a cagarse de risa de la vida, a detenerse unos segundos para saludar a quienes te conocen y te aprecian cuando vas por la calle. Lo hago todos los días. Al señor que limpia por la mañana la Plaza 1810. Al otro señor que está en la esquina controlando el estacionamiento medido. Al mozo del bar. Al kiosquero que siempre le compro los cigarrillos. Son vecinos, compartimos la convivencia en una ciudad pequeña.
Considero importante, asimismo,  no vivir mirando hacia atrás pero sí mantener viva la memoria. 

La buena gente no es rencorosa, simplemente perdona a quien le hizo daño,  porque prefiere quitarse ella misma el rencor de encima antes que esperar que el agresor lo vaya a reconocer. La buena gente es la que te pregunta "cómo estás tanto tiempo", que se alegra de verte pese a que seas un mero conocido y no cultives una amistad. La buena gente no siembra el odio: donde otros pierden el tiempo en discursos de barricada, busca arribar a un consenso, a un acuerdo. 

De más está decir que no tengo todos los atributos o características que mencioné más arriba, lo digo sin ninguna vanidad ni falsa modestia. Pero cada día, trato de ser buena gente. Punto final.

Llamar a las cosas por su nombre

Los argentinos somos especialistas en eufemismos, o en ponerle un nombre simpático a hechos gravísimos. Un ejemplo: "el corralito" de 2001. Recuerdo que a mediados de 2002, cuando empezamos a salir paulatinamente de la crisis, la prensa hablaba de "veranito". Duhalde no es santo de mi devoción, y podría enumerar todas aquellas cosas que lo convierten en lo peor de la política. Pero agarró un fierro caliente en enero de 2002 e hizo lo que tenía que hacer. Hoy, que tanto se habla de "sinceramiento", en aquel momento era imperioso sincerar en los hechos lo que venía ocurriendo y poner fin a la fantasía menemista del "1 a 1", a la convertibilidad. Pesificar los ahorros no benefició a nadie, pero las reservas del Banco Central estaban por el piso y ningún país serio nos iba a prestar un centavo. Quedó para la historia, también, en su discurso de asunción, con aquella patraña de "quien depositó dólares, recibirá dólares". Era imposible lograr algo semejante, ya que entre 2000 y 2001, miles de millones de dólares se fugaron al Exterior. Pero mucho antes, en 1999, la gente eligió a un Presidente que se comprometió a mantener el "1 a 1". Así nos fue, por no asumir el costo político y social que traería aparejado una coyuntura económica que se tornaba insostenible. 

De la Rúa, además de no darse cuenta de que se estaba cavando la fosa solo (con varios conspiradores), no supo, por su ineptitud, interpretar las demandas de la sociedad, y así seguimos hasta el día de hoy, con sucesivos mandatarios que nos fueron endeudando hasta el infinito con créditos externos y que ni nuestros nietos podrán pagar. Para ellos es sencillo, porque se van en cuatro años (u ocho a lo sumo), y le pasan la  llave de la Casa Rosada al que sigue. Y cuando finalmente parece que las cosas se encaminan, como ha sucedido en determinados períodos donde los indicadores económicos han sido favorables, se creen superhéroes, la dirigencia política sigue convencida de que nosotros (el pueblo) somos sus cortesanos. Es su obligación y su deber administrar las finanzas e invertir en desarrollo social, no les cabe ningún mérito por eso. La política como modo de vida, para enriquecerse y "hacer caja", sigue siendo tolerada -por lo general- mientras la economía marcha bien, porque al común de la gente le importa su dinero lo cual es razonable. Lo que no lo es, es dejar pasar por alto tanto cuánta guita se despilfarre en sobreprecios, paraísos fiscales, rutas fantasma, hoteles con habitaciones vacías, y no es privativo del kirchenerismo. Se compran votos en el Congreso, y se compran voluntades en cada elección. Lo único que puedo rescatar es que buena parte de la sociedad tiene la memoria y la conciencia suficiente para adaptarse a las circunstancias. Porque de eso se trata la inteligencia: no de cuántos libros hayas leído, sino de la capacidad de adaptarse. Aunque nos duela. Punto final.

11 de septiembre de 2017

No dormirse en los laureles

Comenzó la semana, y hay que empezar a "remarla" nuevamente. Si bien trabajé bastante el finde, uno no se puede "dormir en los laureles", que en realidad no son tales. Los laureles, los sentís sin que nadie de lo diga, cuando estás convencido de que lograste una buena nota, y no interesa demasiado si ello repercute en la cantidad de visitas. Por supuesto, cuanto más gente vea el material publicado, mucho mejor, pero hay muchas veces en que tenés la satisfacción de haber hecho un buen laburo, y eso es lo mejor que hay, sin que nadie te lo digal. Del mismo modo, a veces sucede que te quedó una nota con sabor a nada, y sin embargo los lectores lo interpretaron de un modo diferente y recibiste muchas visitas y comentarios. Hay un libro de Wayne Dyer, psiquiatra americano, con un título que muchas veces nos identifica: "Evite ser utilizado". Esto implica, en parte, no hacer publicidad encubierta, ni mucho menos gratis, porque el costo de publicación tiene un precio, y si no estás dispuesto a pagarlo, es tu problema. Yo vivo de esto, y no le voy a dar espacio a ninguna empresa o comercio que no quiera pagar, más aún cuando te das cuenta de que plata no les falta. 

Ser un trabajador independiente y autónomo te hace sentir libre, pero recaen muchas obligaciones ante el Fisco, desde el Monotributo hasta muchísimos gastos que la gente no sabe, y no tiene por qué saberlo. Lo que sostengo, es que el laburo debe ser respetado, en primer lugar para jerarquizar la profesión, en este caso el periodismo. Y si no me querés dar una publicidad, no hay problema, amigos como siempre, cada uno seguirá su camino. Lo que es inaceptable es pretender, precisamente, ser utilizado. Punto final.

10 de septiembre de 2017

Crónica de Buenos Aires, 8 años después.


El sábado por la tarde, con más entusiasmo que convicción, viajé a Buenos Aires, cosa que no creo que vuelva a hacer en el mediano plazo por los costos que implica. Pero necesitaba reencontrarme con esa ciudad que no visitaba hacía 8 años. Como podrán comprobar, mis objetivos son modestos: nada de viajar a Europa, apenas unas horas en la Capital Argentina. No la encontré muy distinta que la última vez, aunque sí vi más miseria, inclusive en el Centro, con gente que te pedía plata a cada rato, una carpa montada en la Plaza de los Dos Congresos sobre el confilcto con Pepsico, similar a la carpa docente, personas durmiendo a las 16 hs en la vereda,  en un colchón que dejaba mucho que desear, y quién sabe por qué el Gobierno de la Ciudad no hace un relevamiento serio sobre la gente en situación de calle. 

Sigue siendo un placer recorrer la calle Corrientes, pero todo es mucho más caro que Lobos, cualquier cosa que consumas en un bar de medio pelo, a menos que te vayas a la zona de Once. Buenos Aires está sobrevalorada, más allá de todo lo que conocemos de su vasta oferta cultural y de su arquitectura, no aporta mucho más. De más está decir que resulta interesante para salir un poco de Lobos y mirar más allá de nuestra modesta percepción de la realidad, pero insisto que fui con escaso tiempo, estuve dos horas, de manera que sería injusto desmerecer todo aquello que me quedó por ver, precisamente en virtud a lo que acabo de mencionar. Es obvio que al porteño  medio, con el transporte público, alquiler y demás gastos, no le va a alcanzar con 14.000 pesos por mes, una cifra con la cual (se te ajustás un poco), en Lobos podés vivir. Pude conseguir algunos discos que me interesaban a muy buen precio y comprar ropa de calidad, a un valor más accesible que en Lobos, no mucho más que eso. Y como había olvidado llevar la SUBE, se me encarecía tomar un taxi e ir a lugares que me hubiera gustado visitar. Hace muchísimos años que no tomo un taxi, y desde Corrientes hasta el Alto Palermo, por ejemplo, hay una distancia de 30 cuadras. Fue una linda experiencia, dentro de mi limitado presupuesto, para reecontrarme con un pasado lejano, cuando yo estudiaba y vivía allí, me manejaba con más comodidad, en pleno menemismo, y es evidente que las cosas han cambiado. Con sus pro y sus contra. En el imaginario colectivo, Buenos Aires se reduce a un puñado de íconos y estereotipos, pero es mucho más que eso.
No sólo para los porteños, sino para el resto del país, como consecuencia del "relato", del "modelo", y de una desidia por el mobiliario urbano, con bellas esculturas que supe conocer y admirar y hoy lucen mutiladas o con el perímetro enrejado para evitar vándalos. Punto final.

7 de septiembre de 2017

Pensamientos nocturnos de mitad de semana

Muchas veces pienso que, lo que nos hace argentinos no sólo es el mate, el asado, la amistad. Tenemos en el ADN argento, el desprecio por la opinión del otro, o el mero rechazo, sin atender argumentos. Cuando se habla con fundamentos, planteando una situación determinada, citando antecedentes, causas y consecuencias, se puede discutir con altura. De hecho, muchas veces, personas con esa capacidad para persuadir desde la razón me han hecho cambiar de parecer. La intolerancia argentina no es un descubrimiento nuevo, se remonta a regímenes dictatoriales, a una degradación de la sociedad, y a ese pensamiento de que "el otro" es el enemigo. Definitivamente, es una costumbre bien nuestra, la de humillar, discutir a los gritos, cagarnos a trompadas en los estadios de fútbol, y cometer toda clase de atrocidades partiendo desde un fundamentalismo estúpido. Cuando algo se convierte en una "causa nacional" y el replicado todos los días por la televisión, estamos en  problemas. 

Parece que todo debe ser inmediato, y si no se consigue ese efecto instantáneo, pierde interés. Ya nadie se toma 45 minutos para escuchar un disco completo. Y hago este comentario porque días atrás un amigo de Facebook, lanzó  la consigna, desafiante: "¿Cuándo fue la última vez que escuchaste un disco completo?".  Es más fácil sintonizar la música de la radio o ver videos por You Tube. Me dirán que tiene que ver esto con lo que venía diciendo: pues sí, guarda una estrecha relación, porque queremos todo "ya", entonces buscamos un videoclip de 3 minutos por Internet, o bajamos mp3, y todo parece ser más rápido y más fácil. Señores, hay hábitos que no deben perderse, como escuchar un buen disco (porque el orden de las canciones no es casual, fue concebido para eso), o mirar una película que no sea por esa porquería de Netflix, poné un DVD, bancate las 2 horas de la película, leé los subtítulos, aprendé a esperar, siendo que en tal caso es un placer dicha espera. No es lo mismo estar clavado 2 horas haciendo las colas del banco, que viendo cualquier magia que nos regala el cine. Dejá el celular en la mesa de luz, o dentro de un mueble, porque nada es tan urgente como para privarte de los pequeños placeres de la vida. No hace falta viajar a Europa o al Caribe para que tu forma de percibir el mundo cambie. La alienación del hombre, por ejemplo, no la internalizás en ningún viaje o crucero, lo ves en películas como "The Wall", "Despertares",  o "Citizen Kane". Punto final.

Cambiar la forma de enseñar y aprender

Debemos cambiar la forma de pensar. La desaparición de un ciudadano debe ser investigada con todo el rigor de la Ley, lo que resulta totalmente fuera de lugar es pretender bajar línea a los alumnos desde las aulas. Cualquier hecho de actualidad se puede comentar y debatir en clase, porque la escuela no es una isla, en una institución inserta en el seno de la sociedad. Pero haber afirmado, sin pruebas, que a Santiago Maldonado se lo llevó la Gendarmería, no resiste el menor análisis. En primer lugar, habría que explicarles a los chicos qué es la Gendarmería, y que funciones debe cumplir en el marco de un Estado de Derecho. Del mismo modo, también es positivo que les expliquen los derechos que les asisten si son detenidos por la Policía, porque ya no estamos en la época de la dictadura cuando tenías que salir con el DNI en el bolsillo. Cuando un hecho alcanza semejante repercusión medíatica, como el de Maldonado, es imposible de soslayar, porque hasta los propios alumnos pueden interpelar al docente, sobre aquello que está dentro de la Ley y qué fue lo que sucedió. Pero como hasta el momento no hay certeza sobre el paradero del joven artesano, y las hipótesis más absurdas se multiplican, debemos ser cautos. Desde el comienzo de la democracia también hubo desaparecidos, como la Dra. Giubileo, Rodolfo Clutterbuck,  Oriel Briant, Jorge Julio López. Pero eso no se enseña, se oculta, porque pasaron los años, los medios de comunicación consideraron oportuno abordar temas más redituables en términos de rating, y los algunos docentes tienen una mirada sesgada de nuestro pasado reciente. 

Me resisto a hablar de "adoctrinamiento" en las escuelas, pero si efectivamente es así, lo considero aberrante. Se debe informar sobre lo que ocurre, y más aún ante un hecho de extrema gravedad como una persona que no sabemos si se la llevaron las fuerzas de seguridad, o si fue víctima de civiles. Pretender sacar un rédito político en lugar de preocuparse por impartir los contenidos de una clase, me parece un acto miserable. Punto final.

4 de septiembre de 2017

Llevar el equipaje justo para vivir

Comenzó la semana, el primer lunes de septiembre, y vino como anillo al dedo para sacarse la pereza y la modorra de encima y buscar información, conseguir notas, lo mismo que cada uno desde su laburo y su lugar hará. La vida es una lucha (a veces luchamos contra nosotros mismos porque no aceptamos lo que somos), pero vale la pena afrontarla y sentirse victorioso, aunque más no sea por momentos. Hay personas que tienen una extraordinaria capacidad de sobreponerse ante las peores crisis, como el fallecimiento de un hijo, y existen otras que no lo pueden superar jamás. En rigor de verdad, el dolor ante una situación semejante prevalece, lo que cambia es el modo de llevarlo consigo. Cuando se separás de tu pareja, es porque los conflictos constantes ya no dan para más, la convivencia o el trato diario se ha vuelto insostenible, y no importa si es de común acuerdo o si una de las partes tomó la decisión. Nos vamos a cruzar con muchas personas en este largo camino, y seguramente en ese viaje encontremos a alguien que nos haga sentir plenos, para vivir a nuestro lado. 

Aprender a decir que no, es una de las claves de la vida. De esta manera evitamos que nos usen, que nos tengan como paño de lágrimas, o que nos deban plata. Con un "no", estás poniendo un límite claro. Es más difícil negarse ante el pedio que un amigo o de una persona cercana, pero si esa gente realmente nos conoce lo suficiente, sabrá entender nuestra negativa. Lo cual no significa no tener una mente abierta, es una conceptualización diferente. No se trata de rechazar cualquier oferta o invitación, sino de tener la capacidad de elegir aquello que "a priori" nos permita crecer, salir de la mediocridad, del chusmerío barato. Porque comao ustedes habrán visto, también se arman discusiones y debates estériles en Facebook. Gente con mucho tiempo al pedo se dedica a pontificar sobre tal o cual tema, como está haciendo todo el mundo ahora con el caso de Santiago Maldonado, buscando responsables y chivos expiatorios. Punto final. 

1 de septiembre de 2017

Quemando los últimos cartuchos de cotillón

Comienza septiembre, y casi sin darnos cuenta entramos en el último trimestre del año. De más está decir que aún es prematuro para trazar un balance o algo que se le parezca, lo cual por otra parte no aporta demasiado. Hasta el momento, 2017 se ha portado bien conmigo, en comparación con el año anterior. Pero es demasiado parcial y subjetivo, a menudo olvidamos hechos que sin llegar a ser trascendentes, contribuyeron a que desandáramos el camino. 

Excepto por la coyuntura política y lo que pueda suceder en las elecciones, desde el Estado los ciudadanos nos sentimos desprotegidos, pagamos impuestos, tenemos derecho a reclamar y ser escuchados, pero como la planta de empleados públicos ñoquis sigue creciendo, es probable que nos encontremos con cualquier inútil detrás del mostrador, al mejor estilo del sketch de Gasalla. Cambiemos en el comienzo de su gestión redujo drásticamente la masa de empleo público, o al menos eso nos hicieron creer. Pero pusieron en su lugar a los amigos de turno, porque un "puestito" es buena recompensa para cualquiera que hizo lobby en la campaña. Así como subsisten los "Peronistas del '45", también están los "radicales puros", que no quieren saber nada con el PRO y están desencantados con la polémica convención de Gualeguaychú que selló la alianza entre el centenario partido y los globitos amarillos. El radicalismo, al menos tal como lo entendía Alfonsín, fue una fuerza política progresista, con gran compromiso social, lo cual a mi modo de ver no está plasmado en el actual Gobierno Nacional. Hay veces que resulta absurdo hablar de derecha o izquierda, porque en definitiva los dirigentes se contradicen entre sí y hay muchos "comunistas de salón", como decía Ernesto Sabato. Adoptar una ideología política implica tener un comportamiento ciudadano acorde con sus postulados. De lo contrario, todo se reduciría a calentar el culo en una banca o en una silla y esperar intervalos de dos años para salir del freezer. Pero como mencioné en otra nota, nadie puede negar que Cambiemos se ha convertido en una fuerza nacional, con candidatos en todas las provincias, y resultado dispar. En Buenos Aires, subestimaron a Cristina, quien en un demoradísimo escrutino terminó imponiéndose por 20.000 votos. Tanto CFK como Macri piensan en 2019. La diferencia es que Cristina no podrá hacer demasiado si no logra la unidad de peronismo como movimiento, y así sumar votos y voluntades. En cambio, el macrismo consiguió seducir a varios gobernadores peronistas y con ello se asegura que éstos bajen línea para sus legisladores en el Congreso. Punto final.

29 de agosto de 2017

Nosotros y los miedos (parte 2)

El miedo a la muerte nos angustia, exista o no una creencia religiosa de por medio, y el que niega esto está mintiendo. Pero a su vez, puede ser un motivo para vivir la vida intensamente. Como el "viaje" es corto y solamente de ida, y a veces ni sabemos para qué estamos en este mundo, repartir nuestro tiempo en el trabajo y en el ocio es lo mejor que podemos hacer. Entre quienes ya dejaron este mundo, hay artistas, músicos, poetas, escritores... gente extremadamente talentosa, que precisamente el mejor legado que nos pudo dejar, fue su obra. Si la vida -tal como la conocemos- fuera infinita, no nos plantearíamos metas u objetivos de ningún tipo, y dejaríamos todo para después, ese "eterno" después. Saber que no estaremos para siempre nos obliga a ponernos en acción.  Convengamos que existen otros miedos no tan universales, como hacer el ridículo. Yo he pasado vergüenza muchas veces en las situaciones más insólitas y que autocastigué por ello durante largo tiempo, hasta que cuando mirás hacia atrás lo tomás con humor. Tengo muchas anécdotas de laburo, que serían largas de enumerar, pero de aquel momento en que dijiste "tragame tierra", aprendiste. No somos superhéroes que estamos inmunes a todo, vivimos expuestos a pasar papelones porque, no importa de qué labures, siempre hay contradicciones entre lo que la gente piensa y hace. Entonces, alguien quizás aceptaría como correcta una actitud tuya en su fuero íntimo, pero no lo puede decir en público y ahí sobreviene el ridículo. 

Aunque ya se ha dicho miles de veces, debemos tomarnos menos en serio, aprender a cagarnos de risa de todo aquello que en su momento fue un bochorno y mirar para adelante. Para ser francos: no autocastigarnos tanto, sin que ello implique cometer cualquier despropósito. Punto final.


27 de agosto de 2017

Un fin de semana escribiendo

Se termina el fin de semana y cada vez que ello sucede uno piensa, invariablemente, en el día siguiente. En rigor de verdad, siempre proyectamos, pero cuando se trata del lunes lo hacemos con mayor intensidad: cómo planificar el trabajo, encontrarle la vuelta para que el tiempo nos rinda lo mejor posible. Es sabido las distintas sensaciones que trae consigo un domingo: lo más jóvenes duermen hasta tarde y se recuperan de la resaca del día anterior, hay otros que desde temprano van preparando todo para el asado o el almuerzo familiar. 

Insisto en que escribir, por placer, es la mejor terapia. Hoy dejé de lado mis prejuicios y terminé mi segundo cuento, entre otros tantos borradores que tenía. No estoy 100 % conforme con el resultado, pero lo voy a pulir y dar forma definitiva y recién entonces lo publicaré en algún lado. Sólo por darme el gusto de ver que el esfuerzo literario valió la pena. 

Por otra parte, todos saben que escribir (o redactar) es parte de mi vida, me dedico a esto, de manera que quise incursionar en la ficción, en la literatura misma, con total humildad, sabiendo de antemano que recrear determinados diálogos o situaciones no es sencillo. Mi hermano, que tiene varios libros publicados, lo hace con otro nivel, pero además aborda temáticas que no son las que a mí me entusiasman del todo. Pienso que es importante conocer tus limitaciones, tal es mi caso, pero proponerte derribarlas. Quizás lo mismo les sucede a cantantes que nunca han compuesto una canción y sin embargo tienen éxito comercial, como Baglietto.  

Por lo general, como hace rato leo ensayos políticos y no novelas, he perdido el uso de los recursos de los grandes escritores. El último libro que leí completo fue "Una sombra ya pronto serás", del gran Osvaldo Soriano. Pero si la lectura fue de principìo a fin, fue porque la prosa de Soriano me atrapó, algo que no siempre ocurre. Una pena que se haya ido tan pronto de este mundo. Así las cosas, hay que desterrar mitos y pensar que para ser un gran escritor tenés que haber leído a Shakespeare, Joyce, Proust, Borges, o tantos otros. Fontanarrosa, para muchos, no está en el podio de los grandes literatos argentinos, que lo consideran demasiado "mundano", pero a mi criterio es excepcional. Ironías de la vida. Punto final. 

26 de agosto de 2017

El vicio de acumular objetos sin quererlo

Sábado por la noche en la ciudad. Cielo nublado, últimos días de agosto. Hoy me propuse organizar la compu, porque se me había llenado de archivos de notas que fui publicando. La pantalla estaba llena de íconos, se los puedo asegurar. No me quedó más remedio que grabar todo en un DVD para tener una copia, y luego borrar todos esas notas y fotos que estaban al pedo, ocupando espacio. Pero así es como uno va acumulando cosas: cada loco con su tema, hay quienes tienens bibliotecas repletas, otros que coleccionan CD's...hay momentos en que es bueno tener algo "físico" (que se pueda tocar), y no que quede todo en una nebulosa. Yo no gastaría guita en Spotify ni en Netflix, no me interesa, para eso tengo los discos que con esfuerzo logré comprar en su momento y un equipo de audio de medio pelo. Hay que reconocer que en el caso de Netflix, su popularidad va en aumento y terminará por imponerse. La gente acepta pagar para ver películas o series por Internet. Otro sector acepta pagar por escuchar música. De algún modo, es una buena forma de no acumular cajas con películas mediocres que uno ya vio y que no volvería a ver jamás. Pero...qué placer tener El Padrino, o Casablanca (por citar sólo dos filmes que hicieron historia) en DVD!!! Y disfrutar una y otra vez de la magia de Marlon Brando, de un mohín de Humphrey Bogart, o el talento de Al Pacino. Pienso que, en definitiva, todo lo "palpable" lamentablemente va a desaparecer, con lo cual no habrá diarios impresos y nos quedaremos con la nostalgia de no tener algo para leer mientras tomamos un café en un bar. En su reemplazo, seguramente estaremos embobados con la pantalla del celular.

Ser coleccionista es un poco enfermizo, en mi caso tengo discos notables, pero no para exhibición, o por mera vanidad, sino para disfrutarlos y escucharlos. Si se rayan (cosa rara porque tengo extremo cuidado), mala suerte. Nada es imprescindible, hoy por Internet todo se consigue, Mercado Libre mediante. Punto final. 

23 de agosto de 2017

Siempre podemos superarnos

Con el tiempo, aprendiendo de los que tenían más experiencia que yo, de mi formación académica, pude lograr lo que siempre quiser ser: periodista. Pero van surgiendo nuevas generaciones y es natural que, como yo lo hice en su momento, peleen por un lugar en la profesión. Eso te obliga (me obliga) a superarme. A dar lo mejor que pueda, a corregir una y mil veces un texto hasta darle a la nota la forma que yo quiero. A reinvertir en mis insumos: pilas, grabadores, cámaras de fotos. A buscar nuevos anunciantes, pese a que de 50 posibles clientes que vas a ver, uno te dice que sí. A retocar las fotos para que el lector tenga la mejor imagen ilustrativa, la que se merece, con nitidez y calidad. La superación excede largamente lo laboral, y es -debe ser-  personal. Cuando lográs que menos estupideces te irriten, te indignen y te saquen de foco de lo realmente importante, te estás superando (a mi modo de ver). La satisfacción del trabajo bien hecho es lo más valioso, aunque no se traduzca en el juicio de valor de los demás. A veces pierdo 35 minutos trabajando sobre una nota que ya sé de antemano que no tiene ningún gancho, es una aburrida conferencia de prensa para anunciar boludeces. Y en otros casos, con mucho menos esfuerzo, conseguís 500 o 600 visitas. Estoy hablando de cómo se maneja el tráfico de usuarios por Internet. 

No se puede complacer a todo el mundo, ni escribir notas que sean del agrado de todos. Los hechos son como son y tenemos el deber de informar. Aún cuando sea de escaso interés. Se escribe "por" el lector, no "para" el lector. Es subestimar a la gente darle todo masticado, las cosas que son complejas se explican con la mayor claridad posible para que el mensaje llegue a un público amplio, pero esto me hace acordar a aquella vieja anécdota de Ernesto Sabato, cuando le pedían que explicara más fácil la Teoría de la Relatividad. Punto final. 

22 de agosto de 2017

Post-feriado: Un día complicado

Martes en la ciudad. Hoy fue un día de locos, sobre todo por la mañana. Me tuve que multiplicar por 10 para poder cumplir con todo (y con todos). Tenía que ir al Banco, y era sabido que por el feriado de ayer iba a estar superpoblado. Tuve la mala suerte de que el cajero automático me "tragó" mi tarjeta de débito, razón por la cual debí esperar hasta pasadas las 15 hs. hasta que finalmente pude recuperarla. Pero podría haber sido peor: podría haberla extraviado en cualquier lugar fuera del Banco, en la calle, en el bar, y ni bien constaté que no tenía la tarjeta, temí que eso sucediera. Debo agradecer que  todavía quedan empleados públicos que se preocupan en ayudar, y  mi creciente desesperación se fue mitigando. Tenía material periodístico por publicar, todo lo que acabo de exponer me demoró hacerlo... en fin, el día, en particular por la mañana, no me rindió. Llegué a casa cansado, hambiento, y con ganas de no pensar en nada, no obstante, actualicé mi diario digital LOBOS24 y así, de a poco, pude ir cumpliendo con todo. Y me puse a pensar en algo muy sencillo: lo que para mí fue un día frenético, renegar y putear, que tengas que manejarte contrarreloj, hay gente que lo hace a diario, porque no le queda otra, porque tiene una familia, pasar a buscar a sus hijos a la escuela, hacer las compras en el super, y miles de cosas más de las cuales yo estoy exento. Desde luego, no es consuelo. Pero si la mayoría lo puede hacer, yo también. 

Como periodista, no me desespero por la primicia, pero sí por renovar el material, de lo contrario no tendría sentido que la gente se encontrara siempre con la misma nota. Caminar la calle, recorrer despachos y oficinas, los bares donde se reúnen los políticos, es parte de la rutina. Pero de ningún modo me quejo, es lo que elegí hacer. Sólo que hoy se complicó más de lo previsto, me cagué de calor, y nuevamente comprobé que los automovilistas respetan poco y nada al peatón, excepto que haya un semáforo. Mañana promete ser un día más tranquilo, o al menos más previsible. Pero, de vez en cuando es bueno que ocurran imprevistos, ¿o no? Punto final.

18 de agosto de 2017

Análisis final: Panorama político

Estimados: el análisis final (para no ser tedioso), que hago de las PASO, es que un sector de la sociedad, amplio por cierto, decidió continuar con el rumbo que pregona Cambiemos, que hasta ahora, a nivel nacional, no ha traido consigo recuperación económica alguna. Y hay un deseo de no mirar hacia atrás, de enterrar los 12 años de kirchnerismo. Con el diario del lunes, cualquiera puede hacer pronósticos, lo que puedo afirmar es que me sorprendió la diferencia que obtuvo el oficialismo sobre sus ocasionales adversarios. Los mismos que posteaban en Facebook fotos con desmesurados aumentos en la luz y el gas,  ¿dónde están? ¿No se sintieron representados por la oposición, pese a ello? Esta elección terminó con el mito de que "la gente vota con el bolsillo", porque aún en medio de una recesión de la cual nadie sabe cuándo vamos a salir, la ciudadanía optó por votar a Cambiemos. Y esto no es ni bueno ni malo, simplemente es lo que pasó. Será muy difícil que los resultados de las Primarias varíen en la elección de octubre, al menos en porcentajes considerables. No hubo "efecto arrastre" de Massa o Randazzo para sus respectivos candidatos locales. La gente aprendió a cortar boleta, desde hace años, cuando el conservadorismo tenía boleta corta en Lobos, con el ex Intendente Erriest. 

Si tenemos un INDEC confiable, como tanto se jacta el macrismo, habría que prestar atención a los números. Que son poco alentadores, sólo registran alzas en la venta de autos e inmuebles. Mucha gente no llega a fin de mes, o como me dijo un comerciante, "el fin de mes ahora termina el 15", entonces para qué  ser ilusos y no dar espacio al debate, como en toda democracia, despojándonos de los prejuicios ideológicos de cada uno, viendo que la "Pobreza Cero" tan declamada sigue siendo del 30 %, y que muchos dirigentes le tienen fobia a la palabra "pobres". Para ellos, son "los que menos tienen". El problema es que  si en  los sectores más postergados no hay un Estado presente, en todos los estamentos, y sin asistencialismo, estamos lejos de encontrar una solución. En lugar de hacer rentable (con sponsors privados)  a Fútbol para Todos, el gobierno decidió no transmitir más los partidos por los canales de aire y que haya que pagar para verlos por TV. Puede parecer una nimiedad, dado que muchos vecinos no están interesados en el fútbol o lo consideran superfluo, pero es un indicador de las políticas públicas que se están adoptando. Puedo decir esto porque nunca asumí compromisos políticos con nadie, nunca me afilié a ningún partido, y mi punto de vista es el de un simple ciudadano, que vio la apatía y desinterés en los comicios, con mesas de votación vacías, que recién registraron mayor afluencia de electores pasado el mediodía. 

En el marco de la democracia, donde el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes elegidos por el voto, éste es el panorama que tenemos hoy. Cada fuerza polítca sabrá hacer su autocrítica, si es que cabe, y para concluir, no se puede soslayar el holgado triunfo de Cambiemos en Lobos, lo cual implica que la mayoría de la sociedad está satisfecha con la gestión, aunque no lo diga públicamente. Punto final.

16 de agosto de 2017

Ganarle a la crisis es posible?

Mitad de semana, mucho trabajo para los próximos días y el pronóstico del tiempo que no ayuda. Veremos cómo se resuelve esto. Durante el día camino mucho, voy de aquí para allá, pero me cuesta bastante ir a un lugar específico (como el Parque) a hacer actividad física. Si andás por el Centro, tenés de detener la marcha a cada rato, porque el tránsito es un caos y nadie piensa que la prioridad la tiene en peatón. Todavía se sigue hablando de las PASO en la Provincia, donde Cristina y Bullrich pelean "voto a voto" dado que el escrutinio provisorio otorga una diferencia mínima a Cambiemos. Se estima que los resultados definitivos estarán en 10 días, demasiado tiempo para tratarse de una sola provincia. Cualquiera que gane, lo hará por menos del 1 % de diferencia, y los propios candidatos lo saben. Podrán festejar el triunfo, pero será más para la tribuna que otra cosa, dado que con una diferencia tan estrecha, en octubre las cartas está echadas para ambos. 

 Realmente todo es muy confuso y vergonzoso a la vez, y los discursos de barricada del radical K Leopoldo Moreau están a la orden del día. De los referentes de Cambiemos he escuchado pocas declaraciones "post- PASO", quizás porque Durán Barba los instruyó para que así lo hicieran. Lo más importante, es que la vida sigue, la gente permanece ajena e indiferente a estas cuestiones, con toda razón, porque hay que seguir laburando y buscando la manera de ganarle a la crisis. Una crisis que va menguando, siento que lo peor ya pasó, pero en cuanto sigan aumentando las tarifas, se seguirá debilitando a la clase media y media-baja. Punto final.

14 de agosto de 2017

DESPUÉS DE LA PASO: CONCLUSIONES

Hoy domingo, la mayoría del electorado votó ratificando un modelo de país, con el cual se puede o no estar de acuerdo. Pero así es la democracia, en lo que a mí respecta nunca pensé que en Lobos, Cambiemos pudiera llegar al 50 % de los votos y a hacer una excelente elección que difícilmente se repita. O quizás se replicará en octubre, pero de otra manera. Definitivamente, quienes se guiaron por las encuestas, la pifiaron mal: no sólo Cristina va perdiendo en la Provincia (por escaso margen), sino que además en las provincias de Cuyo y del Litoral, el macrismo ha sentado las bases de su triunfo. Como bien escribió hoy Jorge Fernández Díaz, Cambiemos ya es una fueza política nacional.

Próximamente vamos a indagar en la posibles razones de este fenómeno que se dio en casi todo el país: la gente que reclamaba contra los tarifazos de luz y gas, ¿dónde estuvo representada? ¿Qué mensaje trae consigo Cambiemos, que fue como un canto de sirena y logró seducir al electorado cuando ya llevamos casi 2 años de recesión, caída en la producción y el consumo? El malhumor social, que se plasmaba en los meses previos, no se tradujo en un caudal de votos para la oposición. Se puede interpretar que esos candidatos no lograron convencer a los electores, o bien podríamos hablar del "efecto constraste". Con el remanido discurso de la "herencia recibida", que sigue dando buenos réditos, la gente prefirió continuar apoyando al macrismo como un modo de no volver a los 12 años de la era K. No soy analista político ni manejo encuestas, sólo estoy tratando de hurgar en los motivos por los cuales Cambiemos arrasó en Lobos, con casi un 50 %, dejando largamente relegado a Unión Ciudadana. Pero por sobre todas las cosas, no hay que subestimar la voluntad popular, ni suponer que este es un camino sin retorno. Sin embargo, no nos engañemos: aquel viejo dicho de que "el pueblo nunca se equivoca", es falso. Nos equivocamos, por ejemplo, en 1995, cuando le concedimos la reelección a Menem. El discurso de Cambiemos es relativamente pobre, inclusive el propio asesor Durán Barba instruyó a la tropa de no hablar de economía. Aquí en Lobos, nadie, ni los propios militantes y candidatos, esperaban obtener un triunfo tan amplio y holgado. ¿Fue una suerte de "plebiscito" a la gestión municipal? Es difícil saberlo. Lo único que me resta por decir que la mayoría de los vecinos se queja y reclama (Facebook mediante), pero en el cuarto oscuro hace lo que quiere. Punto final.

12 de agosto de 2017

Rastreando en las raíces del rock nacional



Yo crecí escuchando bandas que emergieron en la década del '90 (o que alcanzaron trascendencia por esos años), tal es el caso de Divididos, La Renga, Los Piojos y muy a mi pesar (porque no me gustan), Los Caballeros de la Quema. Y por supuesto, a mi ídolo máximo, Charly.  Recién ahora, con buen criterio, se están comenzando a editar, en vinilo y en CD, los primeros discos de Pappo's Blues, y la discografía completa de Los Gatos, el primer grupo de rock argento, surgido en 1967 y liderado por Litto Nebbia. Hubo algunos lanzamientos previos, pero con pésimo sonido y sin el menor interés en preservar el patrimonio artístico. 

De esta manera, se creó un puente generacional: estoy descubriendo la música que escuchaba mi viejo 40 años atrás. Luego surgieron Manal, Vox Dei, Sui Generis, Almendra...no soy un historiador del rock vernáculo pero puedo aseverar que aquellos próceres "la rompían". Por ejemplo, "Rock de la mujer perdida" (1970), es un disco notable, quizás el  mejor de Los Gatos, y permaneció varios años descatalogado o ignorado por la voracidad comercial que en aquel momento demandaba otra cosa. Y sin subestimar a nadie, cuando escucho esos engendros de reggaeton fusionados con música pop de alta rotación radial, te das cuenta que no hay punto de comparación. 

Lejos de "El Club del Clan", programa de TV en boga en aquel entonces (además del boom del folklore), Los Gatos cimentaron una trayectoria increíble. "¿Qué es esto de hacer rock en español?", se habrán preguntado los ejecutivos de los sellos discográficos. Pues sí, precisamente eso, darle a un género musical  foráneo una identidad propia. No querían ser Beatles, ni mucho menos Rolling Stones: querían ser ellos mismos. Y Pappo fue el guitarrista más grande que tuvo la Argentina. Su poca capacidad para componer las letras la compensaba con unos solos de guitarra que te volaban los pelos. Hubo muchos hitos: "La Balsa" (de Nebbia y Tanguito), es la piedra fundacional del rock, con una melodía sencilla, inmediatamente reconocible, un aire a bossa nova, a jazz, impensado para aquella época. 

Siempre cultivando la bohemia, los encuentros fortuitos, y de algún modo la presunción de que estaban detrás de algo grande para nuestro acervo cultural, 1967 fue el año debut para los músicos argentinos, en las antípodas de Palito Ortega o Leo Dan, por citar dos ejemplos al azar. Qué bueno echar mano a esos hallazgos para entender el pulso social que siempre fue bien interpretado por el rock. Punto final.

10 de agosto de 2017

Antes de la veda electoral...

Aquí estamos amigos, de nuevo al ruedo, tratando de pensar en el país más que en las elecciones, que son tan sólo una coyuntura. Me podrán decir que en estos comicios se definen muchas cosas, lo cual es cierto. Siempre me sentí defraudado por la clase política, y me gustaría que el voto fuese optativo, así terminamos de una vez con los punteros, sumado esto a la boleta única electrónica. 

Estas PASO serán un testeo, en base a los resultados, cada partido deberá redoblar sus esfuerzos para "convencernos" en octubre. Se ha gastado mucho dinero en publicidad y en proselitismo, y en parte es verdad lo que decían los K, que sin guita no podés hacer política. Por lo menos al principio, hasta que te das a conocer. Después, si llegás a algún cargo, ya tenés "la caja" asegurada. Y muchos más recursos para planificar una campaña. Como siempre, yo votaré a conciencia, no por lo que me digan o por lo que me quieran vender como salvación. Nunca voté en blanco, hubo casos en que tuve que elegir al "menos peor", como decidir entre Macri o Scioli. Pero esa instancia ya pasó, lo peor que te puede suceder es no sentirte representado por ninguno de los candidatos. Veremos cómo reaccionan los trolls y los asesores de campaña cuando llegue el momento de abrir las urnas. Punto final.

8 de agosto de 2017

Un día con el teclado "en llamas"


Hoy fue uno de esos días en los que tuve que corregir muchísimo todo lo que tiene que ver con el diario digital (LOBOS 24), hacer algunos ajustes porque cuando la gente entraba a Facebook aparecían fotos que no guardaban relación con la nota publicada...en fin, uno trata de ofrecer un producto de calidad, desde lo periodístico y también desde la estética, la imagen. Pero les puedo asegurar que así como hay satisfacciones en este laburo, se reniega muchísimo con esto, desde un simple error de tipeo que hay que enmendar, el retoque de las fotos para que se luzcan lo mejor posible..sin embargo, cuando todo se va acomodando, queda a juicio de los lectores determinar si la nota es de interés o no, hacer los comentarios que deseen, y si te dicen algo que no les agrada (siempre que sea con respeto) te la tenés que bancar. Así funciona. 

Este blog tiene una dinámica parecida, porque aunque no se difunden noticias, si yo escribiera cualquier estupidez o si hiciera apología del delito, perdería toda credibilidad. Creo que las claves para subsistir en esta profesión son buscar vetas nuevas, salir un poco de la actualidad política que genera hartazgo y fastidio en mucha gente, publicar alguna nota de salud que siempre despierta interés y es útil para cuidarnos. En este último caso, que sea siempre de una fuente confiable, acreditada, y citando la fuente. 

Saben, a veces pienso que la gente no valora el esfuerzo ajeno. Pero quizás yo tampoco lo haga, o no me dé cuenta que muchos vecinos la están pasando peor que yo, laburando más horas, y teniendo que soportar maltrato en el trabajo, encerrados en una oficina mientras las horas transcurren a cuentagotas.
Por eso, al menos hoy, decidí en estas líneas no quejarme, contrariamente a mi innata costumbre. Simplemente, disfrutar en lo que pueda el resto del día y prepararme para continuar mañana con las pilas "recargadas". Punto final.



6 de agosto de 2017

Cuando la verdad duele

Domingo por la mañana en la ciudad. Desayuno, lectura de diarios, un poco de ocio. Puede suceder que últimamente mis publicaciones no sean tan logradas como antaño, pero como mencioné antes, he abordado casi todos los temas (si revisan el archivo hay más de 1.300 notas), e inevitablemente uno se repite sin proponérselo. Sin embargo, hay hechos que nos conmueven, nos movilizan, nos motivan a escribir. Por ejemplo, hace más de una semana que veo en la tapa de Clarín noticias sobre Venezuela, como si el diario quisiera asumir una autoridad moral sobre lo que allí sucede. No estoy diciendo que no sea grave o que no haya crisis institucional, ¿pero por qué no nos concentramos en la violación de Derechos Humanos en la Argentina, que sigue sucediendo aún en la joven democracia que supimos conseguir? Muertes de jóvenes que nunca son esclarecidas e investigadas, apremios ilegales de la Policía, las coimas que cobran los Comisarios por hacer la vista gorda a los prostíbulos y a la trata de personas....tenemos infinitas cuestiones que abordar en nuestro país, ante que subirnos a un pedestal y pontificar contra Venezuela, o que un periodista como Lanata se rasgue las vestiduras porque lo deportaron o no le permitieron el ingreso. Asimismo, se habla de un "repunte" de la economía doméstica, en rubros que no tienen nada que ver con aquello de nos afecta a diario, como autos de lujo, inmuebles, etc. Los alimentos y la ropa siguen estando a precios exorbitantes, y lo menos que puede esperar una persona es tener un plato de comida y poder vestirse. Tampoco sería descabellado pensar en que todos tenemos derecho a tener un momento de distensión, a tomar un café en un bar, a ir al cine, o lo que fuere (ni hablar de irse de vacaciones a algún lado que es sumamente oneroso). 

Por todo esto que esto exponiendo, leer los diarios nacionales me provoca rechazo, algo que no me ocurría antes, porque aunque no mientan en  la información, están desviando el foco alevosamente. Demonizar a Venezuela, en el supuesto caso de que existan argumentos para hacerlo, no nos cambia en nada la vida a los argentinos. Necesitamos políticas públicas que nos permitan vivir mejor, aquí y ahora. A ver si lo entendemos...Punto final.

2 de agosto de 2017

Cómo "sobrevivir" a la campaña sin agotarse?

Hay días en que todo te sale redondo, y otros en que parece que te han echado una maldición. Últimamente, por el remanido tema de la campaña, estoy trabajando mucho más de lo habitual, y llega un momento en que me agota. Y eso teniendo en cuenta que son las PASO, no las elecciones generales de octubre. Tengo mis dudas acerca de si resulta de interés público hacer una nota con "propuestas" de un determinado candidato, a nadie le importa demasiado, como a aquel caradura de Duhalde que dijo que estábamos "condenados al éxito". Sí, condenados estamos, de eso no cabe duda. Hoy leí en Clarín una nota sobre un supuesto "repunte" del consumo y en lugar de indignarme por lo tendenciosa, lo tomé con humor: figuraban como bienes que habían aumentado el consumo, inmuebles y autos. Los alimentos siguen cayendo, pero el título no decía eso! Ojo, yo no soy enemigo de Clarín, pero no hace falta ser Einstein para darte cuenta de que están haciendo lobby preelectoral. 

Sin embargo, sigo creyendo, acaso ingenuamente, en que las cosas pueden cambiar, cuando alguien tome decisiones duras, que no son tarifazos, sino aquellas que mejoren la calidad institucional. Basta de listas sábana. Basta de jueces que no paguen Impuesto a las Ganancias. Basta de mentira vil, de hipocresía, de estupidez. Si querés discutir, adelante, pero con argumentos, aceptando además los que tiene que esgrimir la otra parte. De lo contrario no se va a ningún lado. 

No crean que esta nota es necesariamente pesimista, simplemente es lo que veo o percibo desde un prisma totalmente subjetivo. Si seguimos con el "todos roban", o el "todos mienten", sí sería pesimista, además de no ser real. Porque he tenido la suerte de conocer gente honesta en la función pública, que honró el cargo que ocupó y cuando tuvo que dar un paso al costado lo hizo porque no se bancó tener que agachar la cabeza y hacer obediencia incondicional, o mirar para otro lado antes negocios espurios. También, conozco ex funcionarios que dejaron lo mejor de sus aptitudes y realmente se pusieron el cargo al hombro. Eso es lo más rescatable. Punto final.

Una nueva etapa en el Hospital?

Ayer fue un  lunes extraño, un feriado "puente" que no me pareció tal, en parte porque muchos comercios o negocios prefieron mante...