3 de enero de 2026

Ya no sirve de mirar hacia atrás

 

Mañana del sábado 3. La jornada se presentó fresca, con una temperatura inusual para esta época, pero mientras haya ropa de abrigo que uno todavía conserva en el placard, no hay motivos para quejarse. Es un cambio muy drástico, eso sí, porque si recordamos lo que fueron los últimos días de 2025, la ola de calor (la primera de este verano) fue agobiante, con marcas térmicas superiores a los 37 grados. Las primeras noticias del día provinieron del ámbito internacional. Ha sido un tema excluyente la ofensiva desplegada por las fuerzas militares de EE. UU. en Venezuela, en la cual capturaron a Maduro y pusieron en jaque al cerebro del régimen chavista. Más allá de la afinidad que se pueda tener con el modelo socialista venezolano, nadie esperaba una intervención tan agresiva de parte de los yanquis. Evidentemente es trata de una flagrante violación a la autodeterminación de un país soberano.  Veremos cómo sigue el curso de los acontecimientos. 


Dejamos atrás los festejos de Año Nuevo, y nos metemos en los primeros días hábiles que marcan el regreso a la rutina. Este ciclo significa la oportunidad de recorrer un camino que nos invita a empezar de cero. No contar con ningún lastre es una forma de quitarnos una mochila de encima. Para aquellos que pasamos los 40, el tiempo se ha convertido en el valor más preciado. Estamos en una edad en la cual no nos queda margen para tomarnos un “año sabático”. Cada minuto cuenta, porque la apuesta que estamos librando es a todo o nada. Todo lo que no nos salió bien en el año anterior, tiene la oportunidad de florecer en la nueva etapa que recién comienza.


Muchas veces, cuando ya se ha mermado el impulso inicial y volvemos a sujetarnos a la tiranía de las páginas del almanaque, nos damos cuenta de que nos hemos fijado metas muy elevadas, que difícilmente podamos cumplir. Sea como fuere, es mejor que la vara esté alta: los desafíos que cada uno se plantea suelen estar ligados al desarrollo personal. Como mencionaba en una nota anterior, en mi caso creo que puedo lograr el despegue profesional que me hace falta. Sería una manera de poner en valor todos los años que dediqué al periodismo, a consolidar mi propio medio de comunicación, y continuar ofreciendo a los lectores un panorama informativo del acontecer lobense.


Dejé muchas cosas de lado por apostar a este proyecto, pero no me arrepiento, porque creo que resignar algo es la única forma de que esos cambios sean visibles. En el último tramo de 2025 incorporé la página de Instagram, algo que a muchos le parecerá natural para sostener y promocionar el contenido multimedia, pero que yo había puesto en un impasse porque aún me siento más cómodo usando Facebook. Sin embargo, entendí  que ya era tiempo de darle un lugar a las nuevas plataformas. Por supuesto, no estoy diciendo que vaya a ser fácil, y además, uno nunca sabe lo que puede pasar en la Argentina con los avatares de la economía doméstica. No obstante, si hay algo que me dejó una enseñanza, es la necesidad de vivir a pleno cada momento. Planificar nos otorga un contexto de seguridad ante el futuro, pero lo cierto es que, por mucho que hayamos previsto determinadas cosas, debemos acostumbrarnos a lidiar con la adversidad. No tenemos forma de protegernos ante todo lo que nos provoca zozobra e inquietud. Siempre habrá factores que nos den una sensación de vulnerabilidad porque nos sorprendieron con la guardia baja. Es más frecuente de lo que parece, no se puede tener una coraza que nos haga inmunes las 24 horas.

 

Otro aspecto en el que me gustaría avanzar es en el alquiler una casa o departamento que me permita obtener un mayor grado de independencia. Podemos discutir si el valor de un alquiler es un gasto o una inversión, pero en todo caso, lo que está claro es que nos obliga a ser más cautelosos en los gastos que uno tiene todos los meses. Es una suma fija que hay que destinar para asegurarnos un techo donde vivir. Viendo lo que aconsejan muchos en las redes sociales, quizás sería un momento adecuado para ahorrar todo lo que sea posible, pensando siempre en el acceso a un inmueble propio. A pesar de que nunca nadé en la abundancia, durante el 2025 me las pude arreglar con mi ingreso mensual para cubrir mis necesidades. Y para lograr una administración más prolija, es importante tener un control de los gastos diarios, que se pueden disparar sin que nos demos cuenta.


Si hay algo que nunca dejé de hacer, es de expresar mis emociones y sentimientos en cada texto que ustedes han tenido la oportunidad de leer. Sería una carga muy pesada tener que adoptar una determinada personalidad con el solo fin de obtener la aceptación de los demás. Es algo que ni siquiera me saldría bien intentarlo. La gente que forma parte de mi entorno tiene mayor influencia porque yo lo permito y porque ellos se sienten cómodos ocupando ese lugar, no soy una persona muy demandante, y no exijo mucho de ese acompañamiento. Estamos hablando de relaciones humanas, que se van forjando y construyendo desde lo cotidiano. No me considero muy distinto a los demás: Me preocupan las mismas cosas que a la mayoría, y el gran desafío es poder identificar aquellas cuestiones que nos desvelan para que no se conviertan en una carga innecesaria.


Es posible que, al cabo de once o doce meses, me encuentre con que no pude alcanzar el grado de progreso que yo pretendía. Por lo pronto, lo que puedo hacer es continuar poniéndole pilas a lo que ya vengo haciendo. No hay que dar tantas vueltas antes de tomar una decisión, es necesario superar las dudas y temores que nos bloquean. Es la única manera de ser más expeditivo y que el resultado sea el que cada uno está esperando. Si nunca decidís nada, difícilmente uno pueda decir que obtuvo algún avance. Por lo pronto, es crucial que pueda darle continuidad a aquellos hábitos que me hacen bien, como las caminatas y el entrenamiento en el gimnasio. Parece una boludez teniendo en cuenta todo lo que dije antes, pero en el verano hay que sortear aquello que nos da comodidad para focalizar en lo que nos haga sentir bien físicamente. Mente y cuerpo no pueden funcionar disociados. Tengo algunos problemas de salud que requieren de un tratamiento a largo plazo, y lo más atinado es seguir los consejos y recomendaciones de los médicos. No es nada del otro mundo: Simplemente, eso implica aprovechar el tiempo libre para adoptar hábitos saludables. Estamos sujetos a un bombardeo constante de información, con publicaciones y reels donde hablan nutricionistas, entrenadores, motivadores, preparadores físicos, gente que hace coaching. Y si nos ponemos a pensar, no es tan complicado, sólo hace falta tener un convencimiento de lo que se está haciendo. Por ahora, creo que lo más conveniente es pensar en sostener esos hábitos y reformular lo que sea necesario. Y por supuesto, no descuidar el objetivo, porque si le dejamos que avancen la comodidad y la pereza, luego nos costará mucho más esfuerzo reordenar nuestras prioridades. Este año vamos a trabajar duro para que cuando llegue el momento de hacer un balance, tengamos la tranquilidad de haber hecho todo lo que fue posible. Lo demás vendrá por añadidura. Nos estamos viendo pronto, seguramente ya pudiendo aportar algunas definiciones más precisas y concretas. Punto final.

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