Llegamos casi al
final de la primera semana de enero. Lentamente, la ciudad va recuperando su
movimiento habitual, aunque con la impronta del verano. Muchos comercios se
tomarán vacaciones a partir de la segunda quincena, una tendencia que pude
notar recientemente porque varios de ellos ya han colocado carteles notificando
a sus clientes. Hasta ahora, pude hacer las cobranzas de publicidad sin mayores
complicaciones, todavía cuesta arrancar, pero lo fundamental es recibir ese
dinero para hacer frente a los gastos más urgentes.
Este mes comenzó
con la ingrata novedad de que Arba me está reteniendo un 5 % por cada
transferencia que recibo a mi cuenta, o por los depósitos que hago. El año
pasado, el ente recaudador había anunciado una alícuota similar para aquellos
contribuyentes que estuvieran inscriptos en Ingresos Brutos. Pues bien, yo
estoy exento de ese impuesto, por lo cual no deberían descontarme nada, lo que
pasa es que debo renovar la exención, realizar una nueva Declaración Jurada, y una
serie de trámites, ya que ese beneficio caducó en agosto del año pasado. Claro
que, si yo no hubiera ido a reclamar, nunca me hubiera enterado de esta
situación. El monotributo lo estoy pagando todos los meses sin ninguna demora o
retraso. Fui a consultar a un contador, quien me explicó que no sabía con
exactitud el motivo de esa retención que me estaba haciendo el Fisco, así que
tuve que ir a la oficina de Arba. Fue entonces que me enteré que la eximición
de IIBB no se ha renovado desde agosto, a lo cual hay que sumarle que acumulé
una deuda durante todos esos meses hasta la fecha. No es un monto importante,
pero si yo lo dejo pasar va a incrementarse cada vez más, y no es mi idea que
eso suceda. Lo que me toca hacer ahora, es ir nuevamente a la delegación del
Ministerio de Trabajo para ver si me restituyen la eximición. Digo nuevamente,
porque hoy a la mañana concurrí para realizar el trámite, pero la persona
encargada de ello no estaba en la oficina, por lo cual tendré que armarme de
paciencia y repetir mi visita hasta que la encuentre y me diga qué
documentación debo presentar. Pasó bastante tiempo desde la última vez que fui
con todos los papeles, y no recuerdo con precisión cómo lo tenía que hacer, no
sé si algo ha cambiado o es siempre igual. En fin, si efectivamente se trató de
un error mío por haberme “dormido” y no tener todo en regla en los últimos
años, tendré que hacerme cargo. Pero cualquier organismo que tenga acceso a mi
facturación anual, podrá comprobar que son valores bajos, propios de un monotributista
social. Si pusieran el mismo énfasis en atrapar a los peces gordos, otra sería
la historia. Y les podrían sacar más plata que a mí, de eso no tengo dudas.
En el supuesto de
que sea posible que todo vuelva a foja cero, hasta que se actualice el padrón
de contribuyentes exentos, me seguirán descontando durante todo el mes, por lo
cual recién en febrero todo podría volver a la normalidad. Más allá de lo que
pueda pasar, la Provincia encontró, con estas retenciones que está aplicando,
una forma de hacer caja rápidamente y sin ningún esfuerzo. El anuncio se
difundió en septiembre del año pasado, y según lo que se informó en su momento,
comenzaría a implementarse a partir de octubre. Sin embargo, me quedé tranquilo
porque durante esos últimos meses de 2025 no sufrí ningún descuento, la plata
que algunos clientes me transferían a mi cuenta la percibía en su totalidad.
Bueno, parece ser que ha dejado de ser así, realmente no he hablado con otros
monotributistas para saber si también les ha pasado lo mismo.
Ir a cualquier
repartición pública en el verano es particularmente engorroso: Por lo general,
si trabajan muchas personas, algunas de ellas se han tomado licencia, y si coincide con
ser la que vos tenés que consultar, no queda otra alternativa que esperar a que
regrese y se reincorpore en su puesto. Un 5 % puede ser una cifra poco
significativa para varios contribuyentes, pero hoy por hoy la mayoría de
nosotros utiliza las billeteras virtuales, como Cuenta DNI o BNA+. Es una
manera de realizar transacciones sin tener que andar con el efectivo en el
bolsillo. Por lo tanto, si por cada operación te sacan ese porcentaje, se
convierte en un número considerable que uno podría destinar a lo que quisiera,
menos a regalárselo a Arba. En mi caso, tengo mucha gente que está acostumbrada
a pagar así, por una cuestión de comodidad, ya que quizás viven lejos o no se
manejan con efectivo. Tenemos impuestos muy distorsivos, que atentan contra
cualquiera actividad productiva que uno desee emprender. Entre Provincia y
Nación, te hacen pedazos. Kicillof se debe haber asegurado una buena tajada
para gastar en boludeces con esta nueva alícuota. Algún día tendremos
mandatarios que cumplan con su promesa de bajar impuestos, no sé si llegaré a estar
vivo para verlo. Pensemos, por ejemplo, en el IVA, que pagamos todos porque
está incluido en el precio de cada producto. Tiene una tasa del 21 %, lo cual
es altísimo. Si lo redujeran, como se intentó hacer varias veces, sería una
forma de que disminuya el valor de los alimentos en las góndolas, y la gente
dispondría de más dinero para volcar al consumo. Evidentemente, nos quedamos en
el chiquitaje, en la mediocridad, y no hay una política económica que se
mantenga en el largo plazo. Es necesario realizar una profunda reforma
tributaria, para que los que más facturan sean los que se vean más alcanzados
por la voracidad fiscal. Nos estamos viendo pronto, en un nuevo capítulo de
este enero que se complica inexplicablemente con las medidas desacertadas de
los tecnócratas de turno, que no pueden disimular su apetito por las ganancias
ajenas para financiar un nuevo capítulo de emprendimientos faraónicos a
espaldas de la ciudadanía. Punto final.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario