18 de julio de 2022

Comienzo de semana y recalculando...

 Lunes por la tarde en la ciudad. El comienzo de semana se presenta tranquilo, en parte porque yo mismo me propuse bajar un cambio ante varias cosas. Trabajé como siempre dentro de lo posible, anduve por los pasillos del Municipio buscando información, pero no conseguí nada relevante. Voy a insistir hasta poder conseguir una reunión con un funcionario que quiero entrevistar hace rato y que puede aportarme mayores novedades. Le voy a ganar por cansancio, voy a ir todos los días a sus despacho u oficina hasta que me reciban o me echen. 

Nos cuesta reconocer lo realmente importante, aunque esté a la vuelta de la esquina. Nos enroscamos demasiado para expresar cosas simples. No somos responsables de las cagadas que nos mandamos. Esos tres ejes me parecen positivos para ir trabajando sobre ellos. Nada es como se supone en la vida, y ese rasgo imprevisible tiene que ver con que no podemos controlar todo. Si pudiéramos hacerlo, hipotéticamente hablando, no habría lugar para el azar, ni para la sorpresa, sería un tedio. La gente actúa o se comporta como quiere, no como nosotros quisiéramos. Hay reacciones que parten de decisiones racionales y muy pensadas, y otras que se originan por mero impulso. Lo que sí tengo en claro, es que cambiar la forma de pensar y adaptarse a ir "remando en el dulce de leche", a lo que venga, no es algo que surja de un día para otro. Es un proceso. Vos podés levantarte un día cualquiera y decir "voy a cambiar mi vida". Quizás sea una expresión de deseo o si te la bancás -porque lograr el propio bienestar no es gratis-,  podés direccionarlo en algo concreto. Cada uno sabe, como decía antes que nos equivocamos y muchas veces, a un costo muy alto. 

Yo bien podría decirles, a título personal, que este lunes me puse todas las pilas para rendir en mi laburo mejor que nunca, que todas las jugadas me salieron bien, pero sería faltar a la verdad. Por supuesto que le puse ganas porque es la motivación que todos tenemos,  y que la pude pilotear lo que estaba dentro de lo posible, pero eso fue todo. Los días que vengan serán mejores, y si a esa vocación de darle para adelante le sumás el amor propio y la creatividad en un rubro que es súper competitivo, las cosas van a empezar a mejorar, y te explico por qué. El hecho de que vos te sientas mejor, te va a llevar a estar más atento respecto a muchas cosas. A estar "alerta", pero en el buen sentido, a recobrar el olfato propio del periodista, o en el caso de ustedes, de la profesión que hayan elegido. No importa a qué te dediques, en algún momento te vas a sentir estancado y tenés que asumirlo como algo normal. Nada puede estar todo el tiempo al 100 %, pero ese bajón es propio de un corto plazo. Todos sabemos que si se prolonga, termina en una depresión, que casi todos atravesamos en un determinado período de la vida, y el que lo niegue, no es sincero consigo mismo. Si muere un ser querido, cómo no te vas a deprimir? Si tenés que parar la olla y la guita no te alcanza para alimentar a tu familia, cómo no te vas a deprimir y angustiar a la vez?

Pero bueno, no es relevante trazar ejemplos sobre situaciones críticas que pueden conducirte a un determinado estado.

Básicamente, creo que deberíamos dejar de lado el famoso "el lunes empiezo", que es una paparruchada, pura cháchara. El clic no sabe de fechas. Podés empezar una dieta el lunes, o el martes, cuando sea. Podés comprarte algo lindo para vos y que hace tiempo anhelabas, aunque lo hagas un lunes cualquiera. No hay nada escrito. Y sí, hoy comenzamos una semana, y me parece que lo más positivo es sostener lo poco o mucho que alcanzamos durante los 6 días que restan. Nada se consigue de la noche a la mañana, y si alguna vez te pasa, nunca termina de la mejor manera o no lo vas a lograr sostener en el tiempo. Si hablamos de economía, en algún momento este temporal va a amainar (no sé cuándo), y cada cosa volverá a tener su precio, más caro o barato, como corresponde a cualquier comercio minorista. Para decirlo de un modo llano, es tiempo de dejarnos de joder, sin que suene ofensivo. Todo esto pasará. Nos estamos viendo pronto. Punto final.  


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