7 de septiembre de 2013

Escuchando a Vox Dei

Sábado lluvioso y fresco en la ciudad. Ayer, después de haber ahorrado bastante, me compré un reproductor de MP4 marca Polaroid, de 4 GB. Mi intención era adquirir uno de 8 gigas, pero no me da el presupuesto para tanto. El otro aparato que tengo, un Philips, ya no tenía espacio suficiente para almacenar más música. Si me dieran a elegir, hubiera vuelto a comprar un Philips, pero preferí guardar una reserva de dinero y darme por satisfecho con el Polaroid. Este nuevo aparato, al igual que los modernos celulares, carece absolutamente de botones, y tiene pantalla táctil, lo cual no me agrada demasiado, pero es evidente que para los fabricantes debe resultar más barata la tecnología "touch screen". Todavía no me acostumbro a deslizar el dedo por la pantalla, y me surgen dudas respecto de si la vida útil que tiene este sistema será como la de los antiguos botoncitos o teclas. En fin, mientras me permita transferir toda la música que tenía guardada en mp3 y sin poder escuchar por falta de espacio, me doy por satisfecho. 

Tema dos: con la madurez empezamos a redescubrir bandas, artistas plásticos, escultores, y todo aquello que no queríamos (o no podíamos) apreciar cuando éramos más jovenes. Digo esto porque estoy escuchando el primer álbum conceptual del rock argentino, "La Biblia" de Vox Dei (1971). La calidad del sonido no es la mejor, seguramente le haría falta una remasterización digital, pero lo que importa es la música. La mayoría de los adolescentes conocen el tema "Presente" de Vox Dei, que ganó popularidad mucho más tarde con la banda de sonido de la película Tango Feroz. Realmente vale la pena bucear en las raíces de nuestro rock y escuchar bandas como Los Gatos, Manal, Almendra, y tantas otras que quizás sin proponérselo construyeron el andamiaje de lo que es el rock argentino hoy. Con sus limitaciones, grabando en estudios que tenían equipos de mala calidad, pese a todo ello forman parte de la historia. Honor a Vox Dei y a todos los pioneros de nuestra música!!! Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...