23 de julio de 2014

Aquí estoy, de vuelta en casa

Por distintos motivos, un poco de pereza, otro poco de falta de tiempo, hace unos días que no pude postear nada. En realidad, no hay nada particularmente relevante que escribir, pero todo va en cada uno: hay reflexiones que le interesan a determinado público, y otro grupo etario al cual les parecen una estupidez. 
Mi vida, como les he comentado, transcurre entre el trabajo y los quehaceres domésticos. Debo admitir que no me gusta mucho la limpieza. Mejor dicho, hacerlo con la frecuencia que otras personas. La higiene personal es otra cosa: ahí sí que hay que cuidarse para dar una buena imagen y sentirse a gusto con una ducha caliente. 
Estuve descargando por Internet uno de los primeros discos de Joaquín Sabina, titulado "Malas Compañías" (1980). Me gustó mucho más de todos los álbumes que había escuchando antes sobre él. Tiene canciones muy bellas, muy logradas, sin esas rimas estúpidas al estilo Calamaro. Es Joaquín acompañado solamente por una guitarra, y percusión en algunas canciones. Con la voz todavía intacta, es un disco que recomiendo. Otro álbum posterior, que me gusta mucho, es "El hombre del traje gris" (1988). Se trata de otra etapa de Sabina (más madura por así decirlo), en la cual comienza a involucrarse más en la producción y los arreglos de los temas. Fue por esos años que comenzó a hacer giras por Latinoamérica, y en particular por Argentina. Yo creo que lo que él hace, cuando habla de ARG sobre las cosas que le gustan, sobre las costumbres o hábitos nuestros, no es demagogia. Nunca hizo la boludez de ponerse la camiseta de la Selección antes de un show, como un burdo sentimiento de "argentinidad" totalmente inexistente. Además, hizo varias canciones con Charly García y Fito Páez (además de falopearse en ese interín). Los resultado de esas colaboraciones son desparejos, pero el hecho de que el tipo sienta admiración por dos grandes músicos argentos hace que le tenga cierto respeto. 

Bueno gente, voy a ver si me puedo dormir una "siestita" antes de continuar trabajando. Que tengan Uds. un buen día. Punto final!
 

El culto a la haraganería es el éxito del celular

  Los recuerdos de la infancia son los mejores. No digo que toda la etapa de la Secundaria carezca de momentos buenos, pero eso es otra hist...