20 de marzo de 2016

Fortaleza y debilidad

El paso del tiempo, ¿nos hace más fuertes o más débiles? En mi caso, puedo sentir cierta debilidad física, pero me hizo fuerte de carácter. Aprendí a bancarme muchas cosas que me molestan y que sin embargo debo aceptar para sobrevivir en la sociedad. El temperamento se va forjando con los años, y son esas hojas del calendario las que te enseñan que la calle es dura, que no todo el que te sonríe es bueno, que las mejores cosas de la vida duran poco, y que la plata hay que cuidarla. Nos resistimos a asimilar todas estas cosas, porque aprendemos a crecer como podemos, dado que no hay nadie que te enseñe cómo vivir ni cómo actuar ante determinada situación. La frustración de vivir en un país que podría ser una potencia mundial (tiene todos los recursos naturales para serlo), se compensa con el hecho de que ya echamos raíces acá, hacemos amigos enseguida, y si bien hay muchos HDP, todavía confío en que la gente es buena. Siempre va a haber alguien dispuesto a cagarte, pero son las reglas del juego, y te podrá pasar una o dos veces, hasta que aprendés a defenderte de esas lacras. 

Pensar en el porvenir cuesta demasiado, porque como digo siempre, la Argentina es muy impredecible. Lo que no ha cambiado, al menos desde que yo nací, es el maltrato a los viejos, a los jubilados, que les prodiga el Estado, pagándoles dos monedas por haber laburado toda la vida. No es justo, tampoco, que la familia de un anciano lo considere un estorbo y lo mantenga hacinado en un geriátrico. Muchas veces no se sabe que hacer con una persona de edad avanzada, y seguramente es una decisión difícil, pero si está lúcida y con buena salud, llevarlo a un lugar así y echarlo de su propia casa es cruel. Los viejos son los más sabios, porque ya vivieron todo y si quieren te dan vuelta como una media. No son muebles para llevarlos de aquí a allá, son personas. Punto final.

El culto a la haraganería es el éxito del celular

  Los recuerdos de la infancia son los mejores. No digo que toda la etapa de la Secundaria carezca de momentos buenos, pero eso es otra hist...