15 de enero de 2020

Segunda quincena de 2020

Comenzamos la segunda quincena de enero, un mes que no abunda en material informativo y se dedica más a la farándula, tomando como nave insignia los chimentos y todo eso que ya sabemos. Estamos en una era en la cual todo lo que sea impreso o en papel, excepto los libros, ha caído en desuso. Yo mismo he tenido que adaptarme a estos nuevos paradigmas, por dar un ejemplo concreto, no compro más diarios en papel, ya que replican las notas publicadas en sus propios portales de Internet.


Son tiempos signados por la intrascendencia, donde cosas que habitualmente no son noticia empiezan a ocupar un lugar destacado en los medios. Esto sucede porque se cree que toda la gente se va de vacaciones y está en plan de distensión. Esto es erróneo, el común de los argentinos no tiene acceso a un merecido descanso luego de un año que resultó agotador para la mayoría. Cada vez leo menos todo lo que tenga que ver con los medios dominantes, pero no por una cuestión ideológica, sino porque veo las mismas notas y poco esfuerzo por analizar la realidad, la política económica, y todo aquello que nos afecta directamente. Ya lo sé: es probable que si reviso las notas de años anteriores en temporada estival, se repita esta cuestión. Aquel que logra diferenciarse del resto con una buena producción periodística, es quien tiene mayores chances de ser elegido por el público lector, no se puede subestimar a la gente creyendo que determinados contenidos no son de interés. Esto sucede porque prestan demasiada atención a los temas que son tendencia en las redes sociales, y que nos necesariamente dan para mucho más que eso. Días atrás vi un programa muy interesante que nos mostraba, con cifras reales, el tiempo que perdemos de nuestras vidas por estar conectados al celular, mirar a cada rato la pantalla, cuando a decir verdad debiera ser un aparato más, que no nos tenga esclavizados. Más mate y momentos compartidos al aire libre, y menos dependencia tecnológica. Punto final. 

El culto a la haraganería es el éxito del celular

  Los recuerdos de la infancia son los mejores. No digo que toda la etapa de la Secundaria carezca de momentos buenos, pero eso es otra hist...