25 de mayo de 2012

Viernes feriado...revolution rock!

No deja de sorprenderme el ingenio popular. Parece ser que ahora los periodistas "especializados" en economía han decidido denominar "dólar blue" a aquel que se vende en las cuevas financieras. En los últimos días,  comenzó a gestarse una sensación de que el cepo cambiario que impuso el gobierno a la venta de la divisa americana no podrá sostenerse por demasiado tiempo. Tarde o temprano, algo va a explotar, y no quisiera estar allí cuando suceda. Las operaciones inmobiliarias, por citar el caso más común, se efectúan en dólares, y es casi imposible comprar el dólar oficial sorteando los numerosos controles que impone la AFIP. Se estima que si se dejase que el valor de cambio del dólar flotara libremente, rondaría los $ 4,65. Muy lejos, por cierto, de los $ 6 que se está pagando en el mercado informal por cada billete verde. Insisto, no soy un experto en economía, pero hay un clima enrarecido, y la sensación de que este doble tipo de cambio que ha surgido por la conyuntura no podrá sostenerse por mucho tiempo más. No estoy diciendo que vaya a producirse un caos o una revuelta popular, simplemente sostengo que las actuales condiciones resultan inviables en el mediano plazo. Cualquier persona que necesite comprar dólares para viajar al exterior se verá sometida a exhaustivos controles, cada vez más inútiles y burocráticos, para adquirir los billetes que necesita. Y digo que estos controles son inútiles porque los verdaderos especuladores, los que están haciendo su negocio de la necesidad de otros, atesoran suficientes dólares en sus bolsillos como para no tener que pasar por estos sobresaltos. Les digo la verdad, a mí en particular no me afecta en absoluto esta situación porque no pienso comprar dólares y tampoco tengo en mi poder esa moneda, pero hay gente que no puede cerrar un negocio inmobiliario porque tendría que pesificar el valor de la propiedad y perdería plata. Con las restricciones a las importaciones vamos cada vez peor, hay medicamentos que no se consiguen en las estanterías de las famacias y que no son fabricados por laboratorios nacionales. Eso sí: nos damos el lujo de exportar el modelo "nacional y popular" a un país más pobre que el nuestro, como Angola, en lugar de estrechar alianzas con países desarrollados que nos orienten un poco acerca de cómo han alcanzado ese progreso. Clarín miente, pero el Gobierno también. Como dije una vez, nadie es inocente en este juego.

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Hoy retomé la nueva temporada del programa de TV: Quién iba a decir que llegaría a tener 5 años de continuidad entrevistando a vecinos de Lo...