17 de enero de 2015

No culpes a la playa


"¿Cómo empezaste el año?", me pregunta la gente. "Normal", respondo, sin dar demasiadas precisiones. Es que mucho no se puede decir, no ha habido aún algo que lo haga diferente a años anteriores. Todavía hoy, cuando tengo que escribir algún papel o documento, tengo que pensarlo bien porque varias veces he escrito 2014 sin darme cuenta. Lo que es cierto es que la política no se ha tomado vacaciones, y que probablemente cuando entremos de lleno en la campaña la cosa se vuelta más agitada y ajetreada. En el canal de noticias oficialista CN23, escuché hace unos días al Ministro Randazzo, exultante. Según él, la Presidenta le dijo que sería "el elegido" para ser candidato a Presidente. El periodista no le hizo demasiadas preguntas, pero era obvio que CFK iba a hacer esa jugada: como Scioli no se "define" (no es del kirchnerismo puro, según parece), optó por anticipar la candidatura de Randazzo para restarle poder. Con el tiempo aprendí que en política estas cosas son moneda corriente, al menos aquí en Argentina. 

Lo curioso es que ya entramos en la segunda quincena de enero, y yo todavía no me he dado cuenta. "El tiempo es veloz", cantaba David Lebón.Y es cierto. Esta vorágine en que vivimos hace que los días pasen demasiado rápido. Por ejemplo, quienes no tenemos una quinta o una pileta cerca, si hace 36º C, tenemos que recluirnos en nuestra casa hasta las 19 hs, más o menos, cuando el sol empieza a bajar, y por consiguiente la temperatura. Por eso en verano, aunque los días parecen más "largos", se nos escapan demasiado rápido. Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...