7 de diciembre de 2019

Cuando lo simple encierra una belleza que desconocemos

Con un presupuesto forzosamente acotado, en las largas tardes de verano cuesta salir de la monotonía. Escuché el discurso de Macri por Cadena Nacional, que fue la viva imagen de la derrota de un modelo que nos sumió en la miseria. A mí me tiene sin cuidado que digan que tal o cual gobierno es populista, creo que nos hace falta un serio debate ideológico para saber de qué estamos hablando. Ver a Alberto Fernández como un tipo con un aura mesiánica, que viene a salvarnos del infierno, tampoco resulta muy prometedor. Él encarna el neokirchnerismo, que es diferente -al menos en las formas-a aquel que gobernó entre 2003 y 2015. Nadie cree ya en "la década ganada" y en todos esos eslóganes estúpidos que enarboló Cristina. Al menos, en esta instancia los futuros ministros parecen no contar con un prontuario tan frondoso como en la primera versión del kirchnerismo que supimos conocer. Por supuesto, la mayoría de la gente no es ingenua y se baraja la posibilidad de que Alberto sea un "títere" de CFK, algo que él mismo deberá desterrar del imaginario colectivo con decisiones firmes y autónomas. Lo más urgente, es que el clima de la sociedad cambie, que no vivamos en este estado de constante alteración y bronca contenida hacia un tecnócrata que no hizo nada por el país. Macri no fue elegido presidente por lo que ostentaba su figura, sino por el espanto a volver a los 12 años K. Quizás la historia lo juzgue de un modo diferente, como sucedió con Alfonsín, y dentro de unos años se tenga otra valoración de su mandato. Es difícil predecirlo o pronosticarlo. Cuando las aspiraciones de la clase media comienzan a verse cercenadas por una realidad incontrastable, es el principio del fin, porque no hay recoveco por dónde puedas escapar.

Trato de mantenerme alejado de los grandes diarios o de las noticias nacionales, a veces echo un vistazo por Internet pero hace años ya que no compro un diario en papel, ni pienso hacerlo. Al igual que la gente tal vez entra en este blog a ver qué onda, a mí me atraer visitar lo que otros blogueros tienen para ofrecer. Muchos se vuelcan hacia la literatura por este medio, y hay creaciones realmente admirables, y eso sí es un anhelo de la mayoría, salir de la burbuja del ciberespacio y poder publicar en formato papel. Para ello, en el común de los casos, se necesita de un subsidio que financie la publicación, y de un puñado de amigos y allegados que estén dispuestos a pagar por un ejemplar. Punto final. 

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...