4 de febrero de 2020

Confesiones de una cálida noche de verano

Creo que lo principal en esta vida es no perder la estabilidad emocional. Si lográs eso, ya tenés un 50 por ciento a tu favor. En la sociedad en que vivimos, es normal que estemos demasiado expuestos y que por momentos sintamos que perdemos el control. Nos paralizamos, no sabemos cómo actuar, y aunque no tengamos un ataque de pánico diagnosticado, nos hallamos en un estado de alerta que termina por hacer cada día más difícil de sobrellevar. Yo no estoy conforme con mi cuerpo: he engordado considerablemente y ahora comprendo lo cruel que es burlarse de personas que tienen sobrepeso. De alguna manera, estoy bebiendo de mi propia medicina. Ha sido un aprendizaje. Trato de mantenerme activo lo más que puedo, aun en jornadas de intenso calor como estos últimos días que hemos atravesado. Además de que no es saludable, el sedentarismo me aburre. Mantener una actitud excesivamente pasiva me aburre.

Hace más de un año que me compré una bici, y la uso bastante, llego rápido a todos lados, no busco nada más. Por supuesto, al lado de los nuevos modelos que valen más de 50.000 pesos, parece una carreta. Pero es lo que hay. Pienso que cuando termine el verano, le voy a ganar a la balanza y lograré bajar aún más kilos. Lo que pretendo ahora no es tanto bajar, sino mantenerme en el peso que tengo hace tres o cuatro meses. Si alguien me saca una foto en "plano americano", desde el pecho hacia arriba, no se nota demasiado la obesidad. Pero cuando empieza a asomar la panza, es frustrante. 

Los objetivos que me planteo en un corto plazo son los siguientes: 1) No bajar la guardia en el laburo, insistir en conseguir nuevos clientes y hacer un trabajo profesional, con producción periodística propia. 2) Dejar atrás rencores y enconos y pensar en que las cosas se dan aunque no las elijas. 3) Incrementar la actividad física, más allá de que esté pasado de kilos, por el mero hecho de adoptar hábitos saludables. 4) Este punto está ligado al #1, que sería obtener más ganancia, más plata, y emplearla para invertirla en insumos y todo lo relacionado con mi labor. 

En fin, se me ocurren algunos enunciados más, pero en síntesis, ésos serían los principales por el momento. Las metas que no me tracé para Año Nuevo, como suele hacer la  mayoría, lo hago ahora. Tu tiempo es hoy. Punto final. 

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