1 de noviembre de 2022

Valijas

 Primer día de noviembre. Podríamos decir que comenzó un nuevo ciclo, aunque en rigor de verdad no hace falta el comienzo de un mes para afirmarlo. Cualquier cambio notorio para una persona, por ejemplo en su actividad laboral, implica una nueva etapa también. Pero al menos para mí, es más fácil dar inicio a algo que terminarlo. Vos te vas de un laburo porque renunciás o porque te rajaron. Terminás un noviazgo o cualquier tipo de relación, porque la otra persona te dejó o porque fuiste vos quien lo hizo. Muy raras veces la gente se separa "de común acuerdo". Y con la amistad sucede lo mismo, si te cansás de un amigo, o te sentiste defraudado, cortás el trato con él y listo. Pero siempre, lo que vos le hagas a lo demás pueden hacértelo a vos. Es como una calle de doble circulación. 

Se ponen de moda frases que tienen muy poco en concreto, como "cerrar ciclos". Eso es superar el duelo en términos psicológicos y seguir adelante con tu vida, no hay nada inventado. 

TEMA DOS: Cuando asume un nuevo gobierno, no es que todo comenzó desde cero: Una cosa es consecuencia de lo anterior. El electorado se hartó de determinada forma de ejercer el poder y vota a otro, que incluso puede ser peor al que estuvo antes, y eso me hace pensar en lo inútil que resulta el "voto castigo". No votaste al que más te representa, sino al que considerás opuesto al que estuvo hasta ese momento. Es meter la boleta en la urna basándonos en lo discursivo, en principios que en apariencia son éticos y morales, pero nada que tenga que ver con la capacidad de gobernar. Mucho menos, con vocación de liderazgo. Un presidente debe tenerla: De la Rúa no supo ejercer ese liderazgo, y es bueno separar la ausencia de esta virtud de la masacre de diciembre de 2001. Macri no es líder de nada tampoco, pero hubo mucho de marketing y de coaching para que el Gato llegara hasta ahí. Si espiar a tus adversarios políticos ya de por sí es nefasto, ¿qué decir entonces del espionaje contra Larreta, si teóricamente eran del mismo palo? Varias veces me referí al trabajo sucio de la SIDE y a los carpetazos. Viven de eso, pero todo me hacen pensar que son unos inútiles para prevenir un ataque terrorista. 

Mientras la economía marcha razonablemente bien, todos se hacen los boludos. Si sentís que te meten la mano en el bolsillo todo el tiempo, ahí comienza la debacle, entonces de qué ética o paparruchada me vas a hablar. La segunda presidencia de Perón no fue buena, y ni hablar del segundo mandato del Turco. A casi nadie le interesa pensar en esos antecedentes históricos, quizás porque ambos protagonistas están muertos y creemos que la dirigencia actual nació en un tubo de ensayo. Ni siquiera hablemos de eternizarse en el poder (gobernadores e intendentes), dado que si son elegidos por varios períodos no necesariamente son corruptos. La reiteración pasa en todos los órdenes por la ausencia de una oposición que tenga peso propio. Es muy ingenuo esperar que el año que viene, el que asuma en la Rosada dé un viraje drástico que conduzca a una mejora sustancial. Ni el propio Macri lo volvería hacer, quedó probado que un ajuste sin miramientos le costó el gobierno, y sólo se ganó la simpatía de los incondicionales de siempre. 

El Gerente de una multinacional despide gente todo el tiempo, personas que ni siquiera conoce y sólo sabe que trabajan para la empresa y que se han convertido en un gasto. Le pagan la indemnización y listo, a la mierda. Un tipo que fue dejado cesante a los 50 años, cuando todavía es relativamente joven, tiene que volver a empezar. Son muy escasos quienes logran hacer carrera y obtener un ascenso, eso ya quedó en el pasado. Del mismo modo, ocurre a la inversa: Contratar a personas "creativas" o "innovadoras" que por muchos pergaminos y juventud que tengan, poco contribuyen al crecimiento de una empresa, que lo que busca es vender y obtener la mayor ganancia posible. Capitalismo básico, nada nuevo bajo el sol. 

Privatizar empresas estatales con el pretexto de que son ineficientes, es sacarse el lazo de encima. Si se controla que todos los que están en planta laburen realmente, y que no haya designaciones a dedo, buena parte del déficit estructural podría reducirse. Un Municipio funciona casi como una Pyme. Es muy utópico, sí, pero en otros países funciona, porque las reglas son otras. El Estado no es entendido como una máquina de pagar sueldos a incompetentes. 

Miren a Aerolíneas Argentinas: Supo ser un orgullo, hoy da vergüenza, no sólo por el servicio, sino por demoras inexplicables y personal que no atiende correctamente a los pasajeros. 

Tanta vergüenza como la mafia de los abrevalijas, que antes de entregar el equipaje a los pasajeros, cuando pasaba por el escáner y veían algo que les gustaba,  robaban todo tipo de objetos de valor. Si vos querés turismo internacional y les afanás todo ni bien llegan al país, no es el mejor recibimiento. Claro que, cuando los "abrevalijas" se ceban y se dejan llevar por la codicia, ya es tan evidente que los rajan. Hasta que lleguen otros que hagan lo mismo. Casi nunca una empresa de aviación civil se hace cargo por los objetos sustraídos, sea AA o la que fuere. Y si bien es menos frecuente, también esa operatoria se replica en los micros de larga distancia, en los buches o "bodegas" del colectivo. El chofer, en complicidad con algún otro puede hacerlo, pero precisamente no es habitual porque saben que es más fácil individualizar a quienes manipularon el equipaje. Bueno, hay algunos más profesionales, como el venezolano Antonini Wilson que llevaba 800.000 dólares en una maleta, destinados supuestamente a financiar la campaña de los K. No logró ingresar al país con toda esa guita, pero como él debe haber varios.

Pueden pasar cinco o seis presidentes, pero con la maquinaria política ya aceitada para ganarse la voluntad la mayoría, los pobres seguirán siendo pobres, y la clase media que se cree "distinta", va cayendo progresivamente en la pobreza casi sin darse cuenta. Ya no les quedará siquiera esa satisfacción de pertenecer a un grupo levemente superiora los que están debajo del todo. No se trata de lucha de clases ni de ningún concepto marxista, porque los propios diputados o senadores de izquierda cobran su dieta todos los meses al igual que los que supuestamente son "de derecha" y ellos dicen aborrecer. Todos dicen ser progresistas porque queda bien, pero no tienen la menor idea de lo que significa. Bueno, eso ya sería tema para otra nota. Nos estamos viendo pronto. Punto final.  


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