4 de abril de 2014

Basta de fútbol

Viernes con lluvia en la ciudad (dicen que el mal tiempo se extenderá hasta el lunes). Hace tiempo ya que perdí todo interés por el fútbol, en cualquiera de sus formas: torneos internacionales, partidos de Liga, fútbol europeo, o lo que sea. Recuerdo que en el Mundial anterior (Sudáfrica 2010) estaba bastante entusiasmado y trataba de estar al tanto de los resultados de los partidos. Me temo que en este Mundial no sucederá lo mismo. Por supuesto, voy a ver los partidos de la Selección, pero no mucho más que eso. 

El campeonato local (me refiero al de la AFA) es mediocre y cada día nos sorprende con algún hecho insólito, como que se corte la luz del estadio en pleno partido, que ingresen perros al campo de juego, que los hinchas del equipo rival le arrojen bombas de estruendo al arquero provocándole en muchos casos daños irreversibles en su capacidad auditiva. Todo lo que estoy exponiendo, y mucho más, es lo que los pseudoperiodistas llaman "el floklore" del fútbol. Nunca escuché estupidez semejante. Lo peor es que esa frase se ha expandido más allá de lo aconsejable y cualquier idiota la repite alegremente. El "folklore" tan mentado no es sinónimo de violencia, entiéndanlo de una vez. Seguramente, los barrabravas de la peor calaña, esos delincuentes que gozan de total impunidad, viajarán gratis al Mundial amparados por los clubes a los que dicen representar. Hasta que alguien no tome las riendas del asunto y corte por los sano, no cabe ninguna duda de que las cosas seguirán así. Hoy es mucho más seguro ver un partido por TV que hacerlo en la cancha, y es por ello que la televisación de los partidos resultó en su momento un gran negocio. En fin, me cansé de renegar. Buenas noches gente. Punto final.


Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...