2 de mayo de 2014

Sol de mayo en la aldea

Viernes parcialmente nublado en la ciudad. Feriado "puente", un invento que sólo fomenta la haraganería y el ocio improductivo. Pero cada uno tendrá su juicio de valor al respecto. Terminé de escribir mi primer cuento hace unos días. Siempre tuve interés en incursionar en la literatura, pero no me consideraba capaz de hacerlo. Escribo con un estilo parecido al recordado "Negro" Fontanarrosa, salvando las distancias entre el fallecido autor rosarino y yo. 

¿Cómo llegaremos a 2015? La inflación "oficial" se ve superada holgadamente por el sentido común. Tomar a la gente por boluda no ayuda en nada, y sólo contribuye a potenciar la indignación. Entre otros bienes, aumentaron considerablemente los medicamentos, la nafta, los cigarrillos, los boletos de trenes y colectivos, la carne, las frutas y veduras en general, y podría seguir enumerando otros artículos o productos. Muchos de ellos de primera necesidad. Ahora parece que en abril se registró una leve baja de la inflación, porque bajó el consumo. Todos los economistas sostienen que hay que limitar la emisión monetaria, pero desde el Banco Central la maquinita de hacer billetes sigue funcionando a pleno. Años atrás, el actual Ministro de Economía, Axel Kiciloff, dijo que la Argentina no le iba a pagar "ni un centavo" a Repsol por la expropiación de YPF, y con caradurez afirmó que, por el contrario, eran los gallegos quienes debían pagarnos a nosotros. Pero los capos de Repsol, que no son ningunos boludos, hicieron lobby en toda la Unión Europea contra la Argentina, bloqueando las exportaciones de biodiesel. Conclusión, el inefable Kiciloff, devenido en Ministro, debió llevar a cabo las negociaciones para resarcir económicamente a Repsol. Aún así, creo que Kiciloff está haciendo lo mejor que puede, a pesar de que está en las antípodas de mi pensamiento. Lo que es una falta de respeto, y seguramente quienes leen esto coincidirán, es que en las conferencias de prensa se encargue de forrear a los periodistas del Grupo Clarín. Uno representa a una empresa, lo cual no significa que se sienta identificado plenamente con ella o que comparta su modo de obtener ganancias. A ver si lo entienden de una vez. Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...