16 de agosto de 2016

La crisis ya no es novedad

En momentos de crisis, en lugar de lamentarnos, podemos pensar qué nos llevó a esta situación, o por qué estamos así. Honestamente, creo de 8 meses de gobierno es un tiempo suficiente para analizar que se hizo o se dejó de hacer. En mi caso, nunca me gusta confrontar, o discutir, de política. Cada uno tiene su ideología o sus principios. Pero aún así, es innegable que las expectativas de la sociedad sobre la gestión macrista no se están cumpliendo. Y hay muchos medios importantes que hacen un "lobby" descarado con el actual Presidente, ocultando o subestimando lo que el ciudadano "de a pie" ve todos los días. Ya no importa por quién votó cada uno, lo más importante es que todos queremos vivir mejor y no lo estamos consiguiendo, por la inflación, la falta de empleo, los despidos, y la pobreza creciente. Lo más increíble es observar cómo un Gobierno que asumió con un alto grado de popularidad e imagen positiva, está socavando su propia base de sustentación, que es la clase media. Hay muchos prejuicios sobre lo que conocemos como "clase media", y creo que está en vías de extinción. Van a quedar pobres por un lado, y ricos por el otro. Esto ya se veía venir con el modelo K, pero ahora se advierte una implosión que si no se corrige en un corto plazo, puede traer consecuencias graves. Ojo, no hablo de 2001 ni nada parecido, pero el año próximo hay elecciones. Y como es la única manera que tenemos de expresarnos, la gente va a recurrir al famoso "voto castigo", lo cual me parece un ejercicio cívico que nos permite decirles a los políticos que están sentados en un sillón o en un escritorio gracias a nosotros, que los pusimos ahí. Y que los límites los pone el pueblo, en forma pacífica, sin violencia, en las urnas. Punto final. 

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