11 de agosto de 2016

Reflexiones de mitad de semana

Mirando el camino transcurrido, todavía me parece increíble que ya hayamos pasado la mitad del año, que el frío nos vaya dando una tregua y que estemos tan cerca de la primavera. La percepción del tiempo varía en cada uno: si estás esperando algo, es sabido que te parecerá más largo. En cambio, para los que no tenemos una fecha determinada sobre la cual focalizar nuestra atención, el tiempo se pasa volando. Me gustaría pensar en una sociedad donde lo vivamos pendientes de cualquier gansada que vemos publicada en Facebook o Twitter, donde la gente lea diarios (impresos o por Internet) y se informe antes de hablar. Pero no pasa por subestimar a nadie, no es ésa la cuestión. Seguramente muchos prefieren ver programas de entretenimientos y está buenísimo distenderse un poco, pero también considero que tenés que saber dónde estás parado, qué está pasando en el país. 

Hay una tendencia del público lector a consumir más noticias sobre economía, lo cual me parece interesante, así salimos un poco del "fulbito" y de la farándula. Hay gente que se interioriza porque desea saber las causas del actual rumbo del país, en números, con los datos en la mano, y no con los opinólogos de siempre. Me parece muy bueno que así sea, que paulatinamente podamos analizar las estadísticas, a ver si es cierto (o no) que hay más desocupación o más pobres en la Argentina, por citar dos ejemplos. Si el INDEC recupera la credibilidad en las mediciones y relevamientos que realiza, tendremos números confiables para saber en qué situación estamos. Los números no mienten, la demagogia y el periodismo mercenario sí. Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...